SP5277-2018(52405)

2018

Asistente Jurídico Inteligente

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      p   L                    

          

    

EUGENIO  FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado  Ponente  

SP5277-2018  

Radicación  52405  

(Aprobado  en acta 400)  

Bogotá  D.C., cinco (5) de diciembre de dos mil dieciocho (2018).  

Decide  la Sala el recurso extraordinario de casación interpuesto por  el defensor de ALEJANDRO  GARCÍA HERNÁNDEZ  contra  la sentencia de 12 de diciembre de 2017, mediante la cual el Tribunal  Superior de Manizales confirmó con modificaciones la proferida  por el Juzgado Penal del Circuito Especializado con Funciones de  Conocimiento del mismo Distrito Judicial, que lo condenó,  conjuntamente con YEISSON QUINTERO QUINTERO y KEVIN CARO GUZMÁN  como coautores del delito de fabricación, tráfico o  porte de armas de fuego de uso privativo de las Fuerzas Armadas  agravado, en concurso con homicidio agravado en el grado de tentativa  y lesiones personales, éstas últimas en concurso  homogéneo.  

HECHOS  Y ACTUACIÓN PROCESAL  

Hacia  las seis y veinte de la tarde del 14 de marzo de 2014 fue lanzada una  granada de fragmentación a la casa ubicada en la carrera 8-A  N° 22-69 del barrio Progresar III de Chinchiná-Caldas, con  la cual se puso en grave peligro la vida de Andrés Felipe  Osorio Granada (homicidio  en el grado de tentativa)  afectando también la salud de María Eugenia Granada y  Clara Rosa Granada, así como la del menor DAO de tres años  de edad (estos  tres sujetos pasivos de lesiones personales).  

Miembros  de la autoridad policial que patrullaban por el sector fueron  informados de la huida de un sujeto con  camiseta blanca y  pantaloneta negra a bordo de un vehículo gris que lo  aguardaba, —persona que momentos antes había sido vista  por Andrés Felipe Osorio Granada rondando su casa—, y  tras el dispositivo implementado con apoyo de miembros de la SIJIN  fue interceptado el carro marca Renault Simbol de placas PEV 900 en  cuyo interior se desplazaban YEISSON QUINTERO QUINTERO, apodado  “Morocho”,  ALEJANDRO GARCÍA HERNÁNDEZ, alias  “Masato”  y KEVIN CARO GUZMÁN  alias “Moro”.  

El  15 de marzo de 2014, ante el Juez Tercero Promiscuo Municipal con  Funciones de Control de Garantías de Chinchiná-Caldas,  se llevó a cabo la audiencia de legalización de captura  de las tres personas citadas. En dicho acto el ente investigador les  formuló imputación como posibles autores del delito de  fabricación, tráfico o porte de armas de uso privativo  de las Fuerzas Armadas agravado, en concurso con terrorismo,  homicidio agravado en el grado de tentativa y lesiones personales  agravadas (éstas  en concurso homogéneo),  al tiempo que pidió la imposición de medida de  aseguramiento privativa de la libertad en establecimiento carcelario.  Los imputados no aceptaron los cargos y fueron afectados con la  aludida la medida cautelar de carácter personal.  

El  11 de julio de 2014 el ente investigador radicó  escrito de  acusación y el 5 de agosto siguiente se cumplió en el  Juzgado Penal del Circuito Especializado de Manizales la audiencia de  formulación respectiva por el citado concurso delictual: Para  el porte de armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas del  artículo 366 del Código Penal predicó la  circunstancia de agravación del numeral 1° del artículo  365 (utilización  de medio motorizado);  y respecto del homicidio del artículo 103 en el grado de  tentativa incluyó del artículo 104 los numerales 3°  (por  medio de las conductas del Capítulo II, Título XII y  Capítulo I del Título XIII del C.P.),  4°  (motivo abyecto)  y 8° (fines  terroristas);  así mismo, el ilícito de terrorismo del artículo  343 y las lesiones personales de  artículos 111, 112, 113 114  y 116, con las siguientes circunstancias de agravación del  artículo 104 ante la remisión del artículo 119;  numerales 4° (motivo  abyecto) y  8° (fines  terroristas), toda  vez que al menor DAO le fue fijada una incapacidad de 20 días  y como secuela deformidad física que afecta el cuerpo de  carácter permanente, a Clara Rosa Granada una perturbación  funcional también permanente y a María Eugenia Granada  una incapacidad de 10 días.  

Evacuadas  en ese despacho judicial las audiencias preparatoria y de juicio  oral, en ésta última se anunció fallo de  carácter condenatorio en contra de los procesados por los  ilícitos objeto de acusación, excluyendo las  circunstancias de agravación basadas en el motivo abyecto  predicadas tanto para el delito contra la vida como los relacionadas  con la integridad personal, así como el basado en fines  terroristas para estos últimos. En consecuencia, mediante  sentencia de 3 de agosto de 2016 se declaró la responsabilidad  penal en calidad de coautores de ALEJANDRO GARCÍA HERNÁNDEZ,  YEISSON QUINTERO QUINTERO y KEVIN CARO GUZMÁN imponiéndoles  las sanciones de cuatrocientos veintiún (421) meses de  prisión, multa de 1.218,15 salarios mínimos legales  mensuales vigentes y la inhabilitación para el ejercicio de  derechos y funciones públicas por el lapso de veinte (20)  años, sin concederles la suspensión condicional de la  ejecución de la pena ni la prisión domiciliaria.  

En  virtud del recurso de apelación interpuesto por el defensor de  los procesados, el Tribunal Superior de Manizales a través de  decisión de 12 de diciembre de 2017 confirmó  parcialmente la sentencia al eliminar únicamente el delito de  terrorismo, razón por la cual les redujo las penas impuestas a  trescientos ochenta (380) meses de prisión y 30.11 s.m.l.m.v.  

Inconforme  con la decisión de segundo grado el  apoderado de ALEJANDRO  GARCÍA HERNÁNDEZ insistió  al impugnar  extraordinariamente y formuló cuatro cargos, sin embargo, la  Corte mediante proveído de 4 de julio del año en curso  sólo admitió una de las censuras.  

DEMANDA  

El  cargo subsistente fue planteado por violación directa de la  ley sustancial ante la aplicación indebida de la causal de  agravación relacionada con la utilización de un medio  motorizado para el delito de porte ilegal de armas de fuego de uso  privativo de las Fuerzas Armadas.  

Según  el defensor, no hay un nexo de la conducta con la utilización  del carro, razón por la cual estimó que no procedía  la circunstancia de agravación que el artículo 366  remite al numeral 1° del artículo 365 del Código  Penal.  

La  trascendencia del yerro la ubicó en que el delito contra la  seguridad pública quedó convertido como ilícito  de mayor gravedad para efectos de cuantificar la pena del concurso,  lo que aparejó una sanción mayor en contra de su  asistido, por ello solicitó casar parcialmente el fallo a fin  efectuar la respectiva redosificación.  

AUDIENCIA  DE SUSTENTACIÓN  

1.        El  demandante  

Insistió  en su pretensión al destacar el error de juicio en que  incurrieron los juzgadores.  

2.        Apoderado  de procesados no recurrentes  

El  defensor de los otros incriminados consideró que el cargo debe  prosperar, porque no se acreditó la relación de  causalidad entre la utilización de un vehículo con el  porte del artefacto explosivo que develara una mayor afectación  del bien jurídico de la seguridad pública.  

Por  lo tanto, pidió ajustar la sanción haciendo extensiva  la solución a sus representados.  

3.        Fiscal  Delegada  

Se  mostró también conforme con la prosperidad del reparo  al asegurar que no se acreditó ni fáctica o  jurídicamente el nexo entre la utilización de un  vehículo y el lanzamiento de la granada.  

Que  se dio por sentado que quien arribó al lugar de los hechos lo  hizo en vehículo, cuando contrariamente se afirmó que  el sujeto que lanzó el artefacto fue visto momentos previos  pasar en bicicleta, siendo utilizado el carro sólo para huir  del lugar.  

Consecuentemente,  solicitó casar parcialmente la sentencia a fin de reducir la  sanción, beneficio que debe cobijar a los otros enjuiciados.  

4        Delegada  del Ministerio Público  

Avaló  las consideraciones de sus predecesores en la audiencia al insistir  en que se debe casar parcialmente el fallo a fin de ajustar la pena  al no haberse demostrado el nexo causal entre el porte del arma con  el uso de un vehículo.  

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE  

Precisión  inicial  

Previo  a estudiar el tópico planteado en la demanda la  Corte deberá declarar la prescripción de la acción  penal derivada del delito de lesiones personales con incapacidad  menor a treinta (30) días en el que aparece como víctima  María Eugenia Granada.  

Se  advierte que el Tribunal al momento de redosificar la pena, una vez  marginó de la condena el delito de terrorismo, olvidó  mencionar las lesiones que sufrió la aludida señora, no  las incluyó en la correspondiente tasación, ni tampoco  se advierte que la intención del juzgador plural hubiera sido  la de absolver a los procesados de tal ilícito, ni menos se  hizo mención a la extinción de la acción penal,  a pesar de que para el momento del fallo ya se había causado  el fenómeno jurídico de la prescripción.  

En  efecto, los hechos  acaecieron el 14 de marzo de 2014. Al siguiente día (15 de  marzo de 2014) se formuló imputación, entre otros, por  el delito de lesiones personales agravadas, uno de los cuales versaba  en la incapacidad de 10 días fijada a María  Eugenia Granada, actuar que se adecuó a lo preceptuado en el  artículo 112 del Código Penal. Y si bien en la  acusación fueron predicadas las circunstancias de intensidad  punitiva de los numerales 4° y 8° del artículo 104,  por remisión del artículo 119 del Código Penal,  esto es, por motivo abyecto y fines terroristas, las mismas fueron  marginadas en el fallo de primer grado.  

En  este orden el aludido ilícito, con  las modificaciones punitivas de la Ley 890 de 2004, tiene una  penalidad de 16 a 36 meses de prisión, siendo este último  rango el  lapso necesario cuyo trascurso amerita la prescripción de la  acción penal.  

De  acuerdo con el artículo 292 de la Ley 906 de 2004 el término  prescriptivo se interrumpe desde la formulación de imputación  y comienza a contar de nuevo por un tiempo igual a la mitad del  señalado en el artículo 83 del Código Penal,  evento en el cual no podrá ser inferior a tres (3) años.  Y según el  artículo 189 de la citada codificación adjetiva, la  prescripción se produce si superado el referido lapso no se ha  dictado sentencia de segundo grado.  

Aquí  la audiencia de formulación de imputación se cumplió  el 15 de marzo de 2014, en tanto que el fallo del Tribunal fue  emitido el 12 de diciembre de 2017, por eso, es evidente que el  término de prescripción de la acción penal de  tres (3) años, luego de la audiencia de formulación de  imputación, se cumplió el 15 de marzo de 2017, antes de  emitir el fallo de segundo grado.  

Ante  esa causal objetiva de extinción de la acción penal  inadvertida en las instancias y aún por las partes, la Sala  debe reconocerla de oficio en sede de casación, toda vez que  en ese aspecto la sentencia carecería de legitimidad, pues el  Estado había perdido su potestad sancionatoria para la fecha  de su emisión.  

En  consecuencia, se  casará de oficio y parcialmente la sentencia al declarar  la extinción de la acción penal por prescripción  en relación con el delito de lesiones personales con  incapacidad para trabajar inferior a treinta (30) días en las  que aparece como víctima María Eugenia Granada.  

De  la demanda  

La   finalidad del tipo penal en estudio, sea que se trate  

de  armas de defensa personal o de uso privativo de las Fuerzas Armadas o  municiones es garantizar el bien jurídico de la seguridad  pública, sancionando a quien sin permiso de la autoridad  competente las fabrica, importa, trafica, transporta, almacena,  distribuye, vende, suministra, repara o porta, siendo querer del  legislador el establecer una mayor drasticidad punitiva cuando se  utilizan medios motorizados, toda vez que con ello el autor exhibe  una mayor capacidad de afectación del bien jurídico.  

Al  respecto de esa causal de agravación la Corte ha precisado que  se debe sopesar que el sujeto agente haya puesto en mayor riesgo la  seguridad pública. En  CSJ SP, 10 de nov. 2005, rad. 20665 y 23 may. 2012, rad. 32173, entre  otras, ha indicado que el utilizar in medio motorizado:  “hace más potencial la lesión al bien jurídico  protegido, habida cuenta que desde un vehículo o unidad  motorizada se puede más fácilmente atentar contra la  paz y la convivencia social integrada en la seguridad pública.  No obstante, para dicha conclusión tiene que haber una  valoración de la relación causal entre el verbo rector  desplegado por el sujeto y dicha circunstancia y la verificación  que esa era su voluntad (dolo) que le imprimió particular  contenido a su comportamiento.”  

Efectivamente,  dado el efecto preventivo  y protector de esa clase de ilícitos, para predicar el uso de  un medio motorizado es necesario denotar su necesaria relación  con el porte del arma o las municiones, es decir, que el vehículo  haya servido para el transporte u ocultamiento de las mismas,  impidiendo con ello a la colectividad percatarse de tal amenaza o  dificultando la acción de las autoridades.  

Por  ello, para la afectación del bien jurídico, al estar el  delito imbricado en el Derecho Penal de Acto, no tiene mucha valía  el hecho objetivo de mediar un vehículo en la ejecución  del ilícito, porque es menester demostrar que el mismo fue  utilizado con conocimiento y voluntad para facilitar alguno de los  verbos rectores de los aludidos delitos, sea para la fabricación,  el tráfico, el transporte, el comercio, el porte, etc., de las  armas o las municiones.  

En  este caso a los procesados desde la audiencia de formulación  de imputación para el delito de porte ilegal de armas de uso  privativo de las Fuerzas Armadas les fue predicada la causal de  agravación por razón de la utilización de un  medio motorizado, sin embargo, no se sustentó cómo ello  significó una mayor afectación de la seguridad pública.  

Tanto  en el escrito de acusación como en la formulación  respectiva se hizo mención a esa circunstancia de mayor  intensidad punitiva pero en desarrollo de la audiencia de juicio oral  no se acreditó el nexo causal entre el uso del vehículo  con el porte y lanzamiento de la granada de fragmentación.  

En  los fallos se mencionó que en un rodante escapó KEVIN  CARO GUZMÁN, quien había sido visto por la víctima  Andrés Felipe Osorio Granada  rondando su casa, y si bien en el vehículo fue capturado aquél  en compañía de YEISSON  QUINTERO y ALEJANDRO GARCÍA, no se argumentó alguna  relación necesaria con el uso del artefacto bélico o  que la utilización del carro hubiera facilitado la acción.  

En  suma, si bien fácticamente en un vehículo huyeron los  incriminados, la Fiscalía no se ocupó de acreditar  probatoriamente o justificar la tipificación de esa  circunstancia agravante, lo cual llevó al juzgador de primer  grado a aplicarla con una constatación netamente objetiva,  incrementado indebidamente la sanción  para el delito de porte ilegal de armas de uso privativo de las  Fuerzas Armadas.  

El  anterior desafuero fue repetido por el Tribunal cuando en virtud del  recurso de apelación eliminó el delito de terrorismo y  redosificó la sanción.  

En  estas condiciones el yerro de juicio evidenciado hace prosperar el  cargo planteado por el libelista, ya que era improcedente aplicar el  numeral 1° del artículo 365 del Código Penal  aumentando la pena fijada para el delito de fabricación,  tráfico o porte de armas de fuego de uso privativo de las  Fuerzas Armadas.  

La  exclusión de la citada causal de agravación deberá  hacerse extensiva a todos los procesados según lo preceptuado  en el artículo 187 de la Ley 906 de 2004, y en ese sentido se  deberá ajustar la sanción.  

No  obstante, se observa otro error de los juzgadores que amerita la  intervención oficiosa de la Corte, toda vez que se quebrantó  la congruencia que debe mediar entre la sentencia y la acusación  al predicar en el fallo la circunstancia de mayor punibilidad del  numeral 10° del artículo 58 del Código Penal basada  en la coparticipación criminal que no fue incluida en la  acusación.  

La  Sala ha precisado la necesidad de la inclusión de  circunstancias de mayor o menor punibilidad en la imputación o  en la acusación, siempre que no hayan sido previstas de otra  manera, tiene clara trascendencia, no sólo por su necesaria  discusión y contradicción para establecer el equilibrio  de las partes, sino porque ellas se reflejaran en el proceso de  dosificación de la pena previsto en la Ley 599 de 2000, pues  fijados los límites mínimos y máximos en los que  se ha de mover el juez teniendo en cuenta las circunstancias  modificadoras de tales extremos punitivos (v.gr. causales de  agravación específicas del delito), establecerá  según la concurrencia de circunstancias de mayor o menor  punibilidad, el cuarto o cuartos dentro de los que deberá  determinar en concreto la pena a través de la ponderación  de los factores concernientes a la mayor o menor gravedad de la  conducta, el daño real o potencial causado, la naturaleza de  las causales que agraven o atenúen la punibilidad, la  intensidad del dolo, la preterintención o la culpa  concurrentes, la necesidad de pena y la función que ella ha de  cumplir en el específico caso.  

Ni  la nomenclatura legal de la participación plural del numeral  10º del artículo 58 del Código Penal, ni su  definición fueron mencionadas en la acusación ni mucho  menos expuestas en la audiencia de formulación respectiva.  Tampoco medió un recuento fáctico revelador que el  propósito de la Fiscalía hubiera sido atribuirla a los  incriminados, por lo mismo, en el juicio no fue abordada y solo el  juez de primer grado al dictar sentencia la dedujo para ubicarse en  los cuartos punitivos medios.  

En  efecto en el fallo se anotó: “…estimando  que concurren circunstancias de atenuación, como el hecho de  no tener antecedentes penales y de agravación punitiva, como  la consagrada en el artículo 58-10 CP por coparticipación  criminal y la atenuante del artículo 55-1 CP como quiera que  los procesados no cuentan con antecedentes penales, así  entonces el sentenciador se moverá dentro del primer cuarto  medio..”  

Bajo  esta óptica, la sentencia desbordó los términos  y alcances de la acusación por sorprender a los procesados con  la inclusión de una circunstancia de mayor punibilidad no  conocida a tiempo por ellos, yerro trascendente toda vez que para la  tasación de cada uno de los delitos los juzgadores se ubicaron  en el segundo cuarto punitivo.  

El  siguiente cuadro ilustra la tasación de los juzgadores:                                                                        

Homicidio                          agravado                          

(tentativa)                          

Arts.                          103 y 104                                                                      

Porte                          de armas uso privativo agravado                          

Arts.                          365 y 366                                                                      

Perturbación                          funcional permanente                          

Art.                          114                                                                      

Deformidad                          física permanente                          

Art.                          113                                                                      

Incapacidad                          menor a 30 días                          

Art.                          112          

Límites                          punitivos                                                                      

200                          a 450 meses                                                                      

264                          a 360 meses                                                                      

48                          a 144 meses                                                                      

32                          a 126 meses                                                                      

16                          A 36 meses          

Cuartos                          punitivos                                                                      

200                          a 262,5 meses                          

265,5                          a 325 meses                          

325                          a 387,5 meses                          

387,5                          a 450 meses                          

                                                                      

264                          a 288 meses                          

288                          a 312 meses                          

312                          a 336 meses                          

336                          a 360 meses                          

                                                                      

48                          a 72 meses                          

72                          a 96 meses                          

96                          a 120 meses                          

120                          a 144 meses                          

                                                                      

32                          a 55,5 meses                          

55,5                          a 79 meses                          

79                          a 102,5 meses                          

102,5                          a 126 meses                                                                      

16                          a 21 meses                          

21                          a 26 meses                          

26                          a 31 meses                          

31                          a 36 meses          

Dosificación                          Juzgado                          

                                                                      

300                          meses                                                                      

288                          meses                                                                      

72                          meses                          

                                                                      

55.5                          meses                                                                      

21                          meses          

Dosificación                          Tribunal                                                                      

300                          meses                                                                      

288                          meses                                                                      

72                          meses                                                                      

55.5                          meses                                                                      

—-    

El  fallador de primer grado para el delito de terrorismo, también  ubicado en el segundo cuarto punitivo, fijó la pena en 188  meses de prisión.  

Pero  no le asiste razón al defensor cuando anotó que el  delito de porte de armas de uso privativo fue tomado como de mayor  entidad para efectos de cuantificar la pena por razón del  concurso, porque el juez una vez individualizó las sanciones  partió del delito de homicidio agravado en la modalidad de  tentativa al tomar  los 300 meses, a los cuales aumentó 50  meses por el porte de armas, 35 por el terrorismo, y respecto de las  lesiones personales simples, como había desechado las causales  de agravación predicadas, adicionó 10 meses por la  perturbación funcional permanente que sufrió Clara Rosa  Granada, 20 meses por la deformidad fisca permanente del menor DAOO y  6 meses más por la incapacidad inferior a 30 días de  María Eugenia Granada, para arribar así una pena en  definitiva en 421 meses de prisión.  

Para  la pena pecuniaria partió de 1.187 s.m.l.m.v. del delito de  terrorismo a los que adicionó 10.12 s.m.l.m.v. de las lesiones  de Rosa Granada y 19.99 s.m.l.m.v. del niño para un total de  1.218,15 s.m.l.m.v.  

Por  su parte, el Tribunal tras eliminar el punible de terrorismo,  redosificó las penas respetando los criterios del a  quo,  y partió también del delito de homicidio agravado en el  grado de tentativa por ser el más grave, de manera que de los  300 meses adicionó 50 por el ilícito de fabricación,  tráfico y porte de armas de uso privativo de las Fuerzas  Armadas, y por el delito de lesiones en relación con Clara  Rosa Granada y el menor DAOO aumento 10 y 20 meses de prisión,  respectivamente, y fijó las multas de éstos dos últimos  punibles en 10,12 y 19.99 s.m.l.m.v. para un total  de 380 meses de prisión y 30.11 s.m.l.m.v.  

Para  la redosificación que debe hacer la Corte al prosperar el  cargo casacional se margina la causal de agravación del delito  de porte de armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas, cuyo rango  de 11 a 15 años, arroja los siguientes cuartos punitivos: -)  132 a 144 meses; -) 144 a 156 meses;  -) 156 a 168 meses; -) 168 a  180 meses, y se individualizarán las penas para éste y  para los demás delitos dentro del primer cuarto punitivo, sin  la circunstancia de mayor punibilidad genérica de la  coparticipación.  

Para  el fin anterior se respetarán los criterios que empleó  el a  quo,  que pese a ubicarse en el segundo cuarto punitivo, para todos los  delito optó por el límite inferior de tal ámbito.  Entonces, para el delito de homicidio se individualiza la sanción  en 200 meses, para el porte de armas de uso privativo de las Fuerzas  Armadas se fija en 132 meses, en tanto que para las lesiones de  perturbación funcional permanente se determinan en 48 meses y  las lesiones de deformidad permanente en 32 meses, conclusión  obtenida después de aplicar los procedimientos de cuartos.  

Por  lo tanto, como el delito de mayor entidad sigue siendo el de  homicidio agravado en el grado de tentativa, atendiendo los  porcentajes de incremento del juzgador, se partirá de los 200  meses a los que se aumentará el porcentaje de 17.36  % para  el delito de porte de armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas,  esto es, 22 meses, 27 días; para el ilícito de  perturbación funcional permanente el 13.88  % arroja  6 meses y 19 días; y para la deformidad física  permanente el 18  % da  5 meses con 22 días, de manera que los ilícitos  concurrentes arrojan un aumento de 35 meses, 8 días, lo que  indica que la pena definitiva fijada en contra de ALEJANDRO  GARCÍA HERNÁNDEZ,  YEISSON  QUINTERO QUINTERO y KEVIN CARO GUZMÁN será  de 235 meses, 8 días de prisión.  

Ahora,  concerniente a la pena de multa prevista para los ilícitos de  lesiones personales, partiendo del rango mínimo del primer  cuarto punitivo, esto es, 34,6 s.m.l.m.v. para ambos artículos  previstos en los días 113 y 114 del Código Penal,  acogiendo los porcentajes aplicados por el Tribunal de 24%  y 49.3 %, respectivamente,  se fija en 8.3 s.m.l.m.v. y 17,07 s.m.l.m.v. para un total de 25,37  s.m.l.m.v.  

Respecto  de la pena accesoria de inhabilitación para el ejercicio de  derechos y funciones y públicas se determinará para los  procesados en el mismo tiempo que corresponde a la sanción  privativa de la libertad.  

Por  último, dada la sanción principal por imponer a los  enjuiciados, la Sala estima que lo decidido en manera alguna afecta  las consideraciones de los juzgadores en la instancias que no  concedieron el subrogado penal de la ejecución condicional de  la pena ni la prisión domiciliaria.  

En  mérito de lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la  Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la  República y por autoridad de la ley,  

RESUELVE  

1.    CASAR DE OFICIO y PARCIALMENTE la sentencia emitida el 12 de  diciembre de 2017 por el Tribunal Superior de Manizales en contra de  ALEJANDRO GARCÍA HERNÁNDEZ,  YEISSON  QUINTERO QUINTERO y KEVIN CARO GUZMÁN.  

2.        DECLARAR,  en consecuencia, prescrita la acción penal derivada del delito  de lesiones personales que  afectó a María Eugenia Granada y cesar procedimiento  por el mismo en favor de los procesados.  

3.        MARGINAR, la circunstancia  de mayor punibilidad fundada en la coparticipación criminal  (Art. 58, num. 10° C.P), para todos los enjuiciados.  

4.        CASAR  parcialmente  el fallo por razón del cargo formulado, decisión cuyos  efectos se hacen extensivos a los procesados no recurrentes, en el  sentido de excluir la  causal de agravación (Art. 365, num. 1° C.P.) para el  delito de fabricación, tráfico o porte de armas o  municiones de uso privativo de las Fuerzas Armadas.  

5.                PRECISAR  que, con ocasión de lo dispuesto, la pena principal impuesta a  los procesados ALEJANDRO GARCÍA HERNÁNDEZ,  YEISSON  QUINTERO QUINTERO y KEVIN CARO GUZMÁN como coautores de los  delitos de homicidio agravado en el grado de tentativa, fabricación,  tráfico o porte de armas o municiones de uso privativo de las  Fuerzas Armadas y lesiones personales de deformidad física y  perturbación funcional es de doscientos treinta y cinco (235)  meses y ocho (8) días de prisión, así como de  25,37 salarios mínimos legales mensuales vigentes. En el mismo  lapso  de la pena privativa de la libertad se fija la accesoria de  inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones  públicas.  

6.        En  lo demás el fallo se mantiene incólume.  

7.        Contra  esta providencia procede el recurso de reposición sólo  en lo concerniente a la declaración de prescripción de  la acción penal.  

Cópiese,  notifíquese, cúmplase y devuélvase al Tribunal  de origen.  

LUIS  ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

Presidente  

JOSÉ  FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ  LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO  ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO  FERNÁNDEZ CARLIER  

EYDER  PATIÑO CABRERA  

PATRICIA  SALAZAR CUELLAR  

LUIS  GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA  YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

      

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