AP467-2016(46743)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado  Ponente   

AP467-2016  

Radicación N° 46743  

(Aprobado Acta Nº 25)  

Bogotá,  D. C., tres (3) de febrero de dos  mil dieciséis (2016).   

ASUNTO  

La  Sala  resuelve  la solicitud de pruebas  presentada  por  la  defensa de José Ángel Cartagena  Osorio  dentro  del  trámite  de extradición que se  adelanta  en  contra  de  éste,  por  petición  del  Gobierno de la República  Bolivariana de Venezuela.   

ANTECEDENTES  

         1.  Mediante  Notas Verbales números II.2.C6.E3 0023761 y II.2.C6.E3  0026362  del  2 y 19 de junio de 2015, respectivamente, la representación  diplomática  del país petente requirió la detención provisional con fines de  extradición  del  ciudadano  colombiano  José Ángel  Cartagena  Osorio a efectos de comparecer a juicio por  la  presunta  comisión  del  delito  de  «homicidio  calificado»,  previsto  y sancionado en el artículo  405 del Código Penal venezolano.   

         2.  La  primera  comunicación  diplomática  fue  enviada  por  la  Embajada  en  cita  al Ministerio de Relaciones Exteriores, entidad que a su vez  la   remitió  al  Fiscal  General  de  la  Nación3, el cual expidió la orden de  captura   con   fines   de   extradición   del   requerido   el   5   de  junio  siguiente4,   que  fue  notificada  al  reclamado  en  esa  fecha5,  pues aquel  fue  detenido  el 31 de mayo de la misma anualidad en virtud de la circular roja  emitida            por            INTERPOL6.    

         Lo   anterior,   con  fundamento  en  el  mandamiento  de  aprehensión  del 12 de noviembre de  2010, proferido  por  el  Tribunal Penal de  Control  Nº  1  del Circuito Judicial  Penal  del  Estado  Mérida,  dentro del asunto   principal   LP01-P-2010-005240,  a     través     del  cual   se   decretó    la   privación   judicial  preventiva   de   libertad  contra  el  pretendido  en  extradición7.   

         3.  El  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, con oficio DIAJI N°  1937     del     21    de    agosto    de    20158,  remitió la Nota Verbal Nº  II.2.C6.E3    003564    de    ese    mismo    día9,  en  donde la Embajada de la  República  Bolivariana  de  Venezuela  formalizó  el  pedido  de  extradición  de   Cartagena   Osorio,  adjuntando copia de la documentación que lo sustenta.   

Así mismo, señaló que de conformidad con  lo  dispuesto  en  el  Código  de Procedimiento Penal, el instrumento aplicable  para   el   presente   caso  es  el  «Acuerdo  sobre  extradición»,  suscrito en Caracas, en el marco del  Congreso Bolivariano, el 18 de julio de 1911.   

4.    El  15             de             septiembre del  año  pasado, la Corte Suprema de Justicia le informó  a    José   Ángel   Cartagena   Osorio    su    derecho    a    designar  un profesional del derecho que  lo  asistiera  en  el trámite ante esta Corporación,  advirtiéndole  que  si no lo hacía se le nombraría  uno10.  Como  aquel  no  se  pronunció,  con  oficio  26009  del  29 del  citado  mes  se requirió a la Defensoría del Pueblo  para  que  lo  asignara y asumiera la representación del mencionado11  y el 2 de  octubre   posterior   se  posesionó12.   

5.  Una  vez  resuelto lo concerniente a la  defensa     de     Cartagena    Osorio,  el  19  ulterior se dispuso correr traslado a los intervinientes  para   que  solicitaran  las  pruebas  que  consideraran  necesarias13.   

6.  Transcurrido dicho término14,   los  sujetos se pronunciaron de la siguiente forma:   

6.1  El Procurador Segundo Delegado para la  Casación  Penal,  consideró  que  no  se  hacía  necesaria  la  práctica  de  elementos                 probatorios15.   

6.2.  La  abogada  exhortó  el  decreto  y  práctica  de  los  siguientes medios de convicción16:   

«1. Oficiar a la  Oficina  de  Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación, para  que  nos  informe  si  en contra del aquí requerido en Extradición, existen en  Colombia  procesos  por  hechos  delictivos,  o  esté  purgando pena por algún  proceso penal.   

En  caso de ser afirmativa la respuesta nos  allegue  la  información  sobre  dichos procesos, como también los respectivos  Fiscales  asignados  para  dicha  investigación,  como los juzgados que conocen  actualmente dichos casos.   

2.  Las  demás  pruebas  que  el  despacho  ordene.»   

CONSIDERACIONES  

1. Cuestiones Previas.  

Con   el   propósito  de  determinar  la  procedencia       de       la       práctica       de      un      elemento  de  conocimiento  dentro de la  fase  judicial  del  trámite  de  extradición,  es  preciso que el mismo esté  relacionado  con alguno de los aspectos a revisar por la Corporación al momento  de emitir el respectivo concepto.   

En   ese   sentido,  de  acuerdo  con  lo  preceptuado   en   el   artículo   502   de  la  Ley  906  de  200417, cualquier  pretensión  probatoria  necesariamente  ha de estar vinculada con: (i)    la   validez   formal   de   la  documentación    presentada    por    el    Estado   requirente;   (ii)   la  demostración  plena  de  la  identidad  de  la  persona  solicitada  en  extradición  con  la  que haya sido  capturada    para    tal    fin;   (iii)  el  principio de la doble incriminación, según el cual el hecho  que  motiva  la  petición  de  entrega también debe estar previsto en Colombia  como  delito  y  encontrarse  reprimido  con  pena privativa de la libertad cuyo  mínimo     no     sea     inferior     a     cuatro     años;     (iv) que la providencia proferida por la  autoridad  extranjera  sea  una  sentencia o al menos se asimile, de conformidad  con   nuestro   sistema   procesal   penal,  a  la  acusación,  y  (v)  el  cumplimiento de lo dispuesto en  tratados públicos, de ser necesario.   

Según    lo    conceptuado    por   el  Ministerio  de Relaciones Exteriores, el instrumento     aplicable    para    el    caso    sub       examine      es         el        «Acuerdo     sobre    extradición»,  adoptado en Caracas, el 18  de  julio  de  1911, razón  por  la  cual  son  las  exigencias  allí  contenidas  las  que  la  Corte debe  corroborar  en este particular evento. Del mismo modo, será en relación a esos  tópicos  que  resulten  pertinentes,  conducentes  y  útiles las postulaciones  probatorias de las partes e intervinientes.   

        El     artículo     II        del        «Acuerdo               sobre               Extradición»,  también     conocido     como     «Acuerdo       Bolivariano      sobre      Extradición»,  celebrado   entre   Colombia  y  varios  países  americanos,  entre  ellos,  la  República   Bolivariana  de  Venezuela, prevé que cada uno de los Estados signatarios:   

«(…)  convienen  en  entregarse  mutuamente, de acuerdo con lo que se estipula en este  Acuerdo,  los  individuos  que  procesados  o  condenados  por  las  autoridades  judiciales  de  cada  uno  cualquiera de los Estados contratantes, como autores,  cómplices  o  encubridores  de  alguno  o  algunos  de  los crímenes o delitos  especificados  en  el  artículo  2,  dentro  de  la jurisdicción de una de las  partes  contratantes, busquen asilo o se encuentren dentro del territorio de una  de  ellas. Para que la extradición se efectúe es preciso que las pruebas de la  infracción  sean tales, que las leyes del lugar donde se encuentren el prófugo  o  enjuiciado  justificaría  su  detención  o  sometimiento  a  juicio,  si la  comisión,  tentativa  o  frustración del crimen o delito se hubiese verificado  en él.»   

        Por  su  parte,  el  canon   IV   establece  que  «no       se       acordará       la      extradición»             por    delitos   políticos   y   la  disposición  V  preceptúa que tampoco se acordará  la extradición en los siguientes casos:   

«a)  Si  con  arreglo  a  las leyes de uno u otro Estado no excede de seis meses de privación  de  libertad  el máximum de la pena aplicable a la participación que se imputa  a   la   persona   reclamada,   en   el   hecho  por  el  cual  se  solicita  la  extradición.   

b)  Cuando  según las leyes del Estado al  cual  se  dirige  la  solicitud,  hubiere  prescrito  la acción o la pena a que  estaba sujeto el enjuiciado o condenado.   

c)  Si  el  individuo cuya extradición se  solicita  ha  sido  ya  juzgado y puesto en libertad o ha cumplido su pena, o si  los   hechos   imputados   han   sido   objeto   de   una   amnistía  o  de  un  indulto.»   

        A      su      vez,      el      artículo     VI     reza  que la petición de extradición  «deberá    hacerse  precisamente  por  la vía diplomática»   y  el  precepto     VIII     regula     lo     concerniente    a    los    requisitos y al efecto señala:   

«La solicitud  de  extradición  deberá  estar  acompañada de la sentencia condenatoria si el  prófugo  hubiese sido juzgado y condenado; o del auto de detención dictado por  el  Tribunal  competente,  con la designación exacta del delito o crimen que lo  motivaren,  y  de la fecha de su perpetración, así como de las declaraciones u  otras  pruebas en virtud de las cuales se hubiere dictado dicho auto, en caso de  que el fugitivo sólo estuviere procesado.   

Estos documentos se presentarán originales  o  en  copia  debidamente autenticada y a ellos se agregará una copia del texto  de  la ley aplicable al caso, y, en cuanto sea posible, las señas de la persona  reclamada.   

La extradición de los prófugos, en virtud  de  las  estipulaciones  de  este Tratado, se verificará de conformidad con las  leyes de extradición del Estado al cual se haga la demanda.   

En   ningún   caso  tendrá  efecto  la  extradición  si  el  hecho  similar  no  es  punible  por  la ley de la Nación  requerida.»   

En  suma,  los  aspectos que la Corte debe  constatar  en  punto  de  emitir concepto y que, por ello, son objeto de prueba,  son los siguientes:   

     

a. Que   el  pedido  de  extradición  se  haya  formulado  por  vía  diplomática  y  se haya acompañado de la sentencia condenatoria si el prófugo  hubiese  sido juzgado y condenado o, en el caso de personas procesadas, de copia  auténtica   del   auto   de  detención  emanado  de  juez  competente  con  la  designación  exacta  del  delito  que lo motiva y su fecha de perpetración, de  las  declaraciones  u  otras pruebas en virtud de las cuales se hubiere dictado,  así   como   las  señas  de  la  persona  reclamada  y  de  las  normas  sobre  prescripción;     

     

a. Que  las  pruebas  consideradas por la  autoridad  judicial del Estado requirente para dictar el auto de detención o la  sentencia    condenatoria   en   el   Estado  requerido  también  pudiesen justificar similares medidas,  si   la   comisión   del  punible  se  hubiese  verificado  en  él;     

     

a. Que  el  hecho  por  el  que  se  solicita  la  extradición tenga  carácter   delictivo   y   una   pena   mínima   superior   a  seis  meses  de  privación  de  la libertad en el país petente y en  el     pretendido     (principio     de     doble  incriminación);     

     

a. Que  no esté prescrita la acción o la pena, conforme a las leyes  del        Estado       solicitante;     

     

a. Que  el  reclamado no haya sido juzgado  y  puesto  en  libertad,  cumplido su condena o haya  sido amnistiado o indultado por el delito base del requerimiento;     

     

a. Que   no   se   trate   de   un   delito   político  o  conexo  a  él.     

De    otra    parte,    la  Ley  906  de  2004  en el  precepto  139  señala el deber de  rechazar     de     plano    los    «actos  que  sean  manifiestamente  inconducentes,  impertinentes o  superfluos»,  mientras  que    el    artículo    359   ibídem       dispone       «la    exclusión,    rechazo    o  inadmisibilidad  de  los  medios  de  prueba  que, de conformidad con las reglas  establecidas  en  este código, resulten inadmisibles, impertinentes, inútiles,  repetitivos  o  encaminados  a  probar  hechos notorios o que por otro motivo no  requieran prueba».   

De    igual   manera,   el   artículo  375  de  la  misma  ley  contiene  las  pautas  para  determinar  la  pertinencia  de  las  pruebas  y subraya la necesidad de que las  mismas  se  refieran «directa o indirectamente a los  hechos  o  circunstancias  relativos a la comisión de la conducta»,  condicionamientos  que  frente  al  trámite    de    extradición    deben    aplicarse   dejando   a   salvo   sus  particularidades.   

Así,  la aducción y práctica de pruebas  al  interior  del  trámite de extradición se rige por las pautas generales que  reglamentan  el  recaudo  probatorio en el procedimiento penal, imponiéndose el  análisis   de   la  conducencia,  pertinencia  y  utilidad  de  los  medios  de  convicción  pedidos, de  cara  a  los puntuales aspectos que la Corte debe abordar al emitir su concepto.  De   esta   forma,  si  los  medios  de  convicción  impetrados  no  guardan  relación  con  esos temas,  versan   sobre   hechos  notoriamente  impertinentes  o  carecen  de       utilidad,       deben      ser      desestimados.   

2.    Caso    Particular.   

La  prueba  solicitada  por la       defensora      apunta   a   establecer   si   contra   el   ciudadano  colombiano  José    Ángel    Cartagena    Osorio    existen   procesos   penales   o  actualmente    se   encuentra   cumpliendo   alguna  sanción               penal,   y  en  caso  afirmativo  se  aporte   información   sobre   los  mismos  y  las  autoridades que los conocieron o conocen.   

No  obstante, la Sala ha sostenido que tal  petición     será  procedente    cuando    de   la   documentación   allegada   al   trámite   de  extradición               «aparezca  evidencia  que apunte a demostrar la eventual lesión  del  derecho  fundamental al debido proceso por desconocimiento del principio de  cosa     juzgada.»  18   

Y habrá lugar a tal situación:  

«(…)  en  la  medida  que  el  afectado o su defensor informen que el asunto fue investigado y  juzgado   en   Colombia  y  suministren  la  información  relacionada  con  las  autoridades  judiciales  colombianas  que  hubieren conocido de la actuación; o  que  por  cualquier otro medio fundadamente se pueda suponer el ejercicio previo  de  jurisdicción,  por  ejemplo,  porque  la  orden  de  captura  con  fines de  extradición  se  cumple  estando  la  persona  privada  de  libertad  y resulte  necesario  establecer  la  razón  por la cuál se dispuso la limitación de ese  derecho  al requerido.»19   

En el presente asunto no se ha suministrado  información  que  tienda  a  demostrar  que  el  ciudadano  solicitado  ha sido  investigado,  absuelto  o condenado mediante sentencia por los mismos hechos que  es requerido en extradición por el Gobierno venezolano.   

Tal  es  así,  que  el  31  de  mayo  de  201520  se dejó a disposición de la Fiscalía General de la Nación, al  ciudadano  José  Ángel Cartagena Osorio,   quien   fue   detenido        en        esa       fecha21,   con  fundamento  en  la  circular  roja  de  INTERPOL  y  notificado  de la orden de captura con fines de  extradición  el  5  de  junio  de  ese  año, teniendo en cuenta la Nota Verbal  II.2.C6.E3   002376   del   2   de  junio  de  201522.   

Por lo anterior, no nos encontramos ante el  supuesto  en  el  que  la  orden  de  captura  con fines de extradición se haya  realizado  estando  la  persona privada de la libertad con motivo de actuaciones  judiciales  relacionadas  con  otros  o  los  mismos  hechos,  o  con  sentencia  ejecutoriada,  lo  que  permite  desvirtuar  la vulneración o amenaza al debido  proceso  del requerido, respecto a los principios de cosa juzgada y «non   bis   in   ídem».   

CONCLUSIÓN  

Con lo expuesto en el acápite anterior se  advierte  la inconducencia de la prueba solicitada por la abogada del reclamado,  razón  por  la  que  no  se  ordenará el recaudo de la información deprecada.   

Finalmente,  como  la Corte estima que los  documentos  aportados  al  trámite  se  aprecian  suficientes  para expresar su  concepto,  no  decretará  la  práctica  oficiosa  de  elementos  probatorios y  dispondrá   el   traslado   para  la  presentación  de  los  estudios  de  los  intervinientes.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

PRIMERO:  NEGAR  por improcedente la  prueba  solicitada  por  la  defensora  del  requerido  en  Extradición  por el  Gobierno    de    la   República   Bolivariana   de   Venezuela,   José    Ángel    Cartagena    Osorio.   

SEGUNDO:  De  conformidad  con  el  inciso  final  del  artículo  500  de la Ley 906 de 2004,  CORRER   TRASLADO  a  los  intervinientes   por   el  término  de  cinco  (5)  días,  para  que  una  vez  ejecutoriado  el  presente auto, alleguen los alegatos previos al concepto de la  Corte.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese   y   cúmplase,   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEÓNIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Folio 52 carpeta anexa.   

2 Folio  69 Ibídem.   

3 Folio  50 Ibídem.   

4  Folios 41 a 45 Ibídem.   

5  Folio            47            Ibídem.   

6  Folio            2            Ibídem.   

7  Folios       26      a      35      Ibídem.   

8 Folio  93 Ibídem   

9  Folios 95 a 96 Ibídem.   

10  Folio 6 cuaderno de la Corte.   

11  Folio            8            Ibídem.   

12  Folio 10 Ibídem.   

13  Folio 27 Ibídem.   

14  Cabe  anotar  que  a  partir de las ocho (8:00) de la  mañana  del 28 de octubre de 2015 empezó a correr el término de 10 días para  que  las  partes  pidieran las pruebas que consideraran pertinentes y venció el  11  de  noviembre de 2015, a las cinco (5:00) de la tarde (Folio 33 Ibídem).   

15  Folio            34            Ibídem.   

16  Folio            32            Ibídem.   

17 En  el  presente  caso  se  aplica  la  Ley  906  de 2004, por cuanto los hechos que  sustentan  la  petición de extradición se habrían cometido en vigencia de esa  normatividad.   

18 CSJ  AP, 26 ago. 2009, rad. 31951.   

19  Ibídem.   

20  Folio 2 carpeta anexa.   

21  Folio    18    ibídem.   

22  Folio            52            ibídem.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *