AP7457-2016(48666)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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                    EYDER PATIÑO  CABRERA   

Magistrado ponente  

AP7457-2016  

Radicación N° 48.666  

(Aprobado acta Nº 353)  

Bogotá, D. C., nueve (9) de noviembre de dos  mil dieciséis (2016).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Resuelve  la  Corte el recurso de apelación  propuesto  por  el  postulado  Luis  Eduardo Calderón  Montenegro  contra la decisión del 5 de julio de 2016,  en  la que la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior del Distrito Judicial  de Bogotá ordenó su expulsión del proceso transicional.   

ANTECEDENTES  

1.-  Luis  Eduardo  Calderón  Montenegro  (alias  CTI),  perteneciente al  Bloque   Tolima   de  las  Autodefensas  Unidas  de  Colombia,  se  desmovilizó  colectivamente   estando   privado   de   la   libertad  el  22  de  octubre  de  20051.  Posteriormente,  fue  postulado  por  el  Gobierno nacional a los  beneficios de la Ley 975 de 2005, el 10 de agosto de 2010.   

2.-  El 23 de mayo de la presente anualidad,  se  instaló  audiencia  en  la  que  la  Fiscalía  56 de la Unidad Nacional de  Justicia   Transicional   solicitó   la  exclusión2      de      Calderón   Montenegro   y   otros,  como  resultado  de  la  infracción  a  la  causal  5° del artículo 11A del aludido  compendio                  normativo3.   

2.1.-  El  sustento fáctico expuesto por el  Fiscal  se  remontó  al año 2008, cuando el postulado  en  compañía  de  otros  5 ex integrantes del Bloque  Tolima  de  las  AUC,  incurrieron  en extorsión agravada en modalidad tentada,  exigiendo  a  José  Humberto  Pérez  Agudelo  y  su hijo, una suma de dinero a  cambio  de  no  declarar  ante  la  Corte  Suprema  de  Justicia  en  un caso de  parapolítica contra este último.   

2.2.- Por los hechos descritos, el 7 de mayo  de  2014  el  Juzgado Quinto Penal del Circuito con funciones de Conocimiento de  Ibagué  dictó  sentencia  condenatoria  contra  Luis  Eduardo  Calderón  Montenegro y otros, imponiendo una  pena   de   10  años  de  prisión  y  1.875  SMLMV4,   decisión   recurrida   y  confirmada  en  su  integridad por el Tribunal Superior de Ibagué el 20 de mayo  del    20155.  No obstante, contra la sentencia del ad  quem   se  interpuso  el  recurso  extraordinario  de  casación,  declarado  desierto por la Alta Corporación, en firme el día 11 de  septiembre             de             20156.   

3.-   El   Ministerio   Público  y  a  la  Representación de Víctimas, no se opusieron a la petición.   

4.- Por su parte, el postulado manifestó que  no  haría  oposición  a lo peticionado, sin embargo solicitó, de ser posible,  que  su  reclusión  se  hiciera  en  un  pabellón  especial  para funcionarios  púbicos,  puesto  que  ostentó  esa  calidad. La defensa técnica coadyuvó lo  dicho,  toda  vez  que  no  contaba  con elementos jurídicos o probatorios para  desvirtuar  lo  solicitado, empero adujo, que en caso de definirse la exclusión  de  su  representado,  fuera  enviado  a  un  centro  penitenciario en el que se  garantizara  el  cumplimiento de sus derechos, además de que se les prestara la  seguridad  debida7.   

DECISIÓN IMPUGNADA  

Una vez escuchadas las partes, el 5 de julio  de  2016,  la  Sala  de  conocimiento  de primera instancia dio por terminado el  proceso   transicional   a   Luis  Eduardo  Calderón  Montenegro.   

El    a  quo  señaló  que el Fiscal Delegado logró demostrar  mediante   sentencia   condenatoria  en  firme  que  los  postulados  cometieron  conductas  punibles dolosas con posterioridad a su desmovilización colectiva, y  por  ende  trasgredieron los compromisos acogidos por la disposición normativa.   

Notificada   la   decisión,   el   señor  Calderón Montenegro impugnó  la decisión mediante el recurso vertical de apelación.   

LA APELACIÓN  

El    postulado    recurrió8   en   los  siguientes argumentos:   

1.-  Citó la providencia CSJ AP de  11  de  febrero  de 2010 – Rad.  33.124,    expresándose    así:    «una  vez  demostrado  el compromiso del postulado con el proceso de  paz,  y  de  Justicia y Paz excluyó el delito por el cual habían solicitado la  exclusión  (sic),  y siguió gozando el beneficio de Justicia y Paz».   

2.-  Adujo  que  ha  mostrado  voluntad  y  disposición  en  el  proceso,  evidencia  de  ello  es su participación en las  versiones  libres  a  las  que  ha sido citado, así como la entrega de bienes y  exhumación   de  cuerpos.  Además,  colaboró  con la estructuración del  Bloque  Pacífico  Frente  Conquistador  del  Yarí  en  el  Huila, y de la Casa  Castaño.   

3.-  Agregó  que  participó -apoyando a la  Fiscalía-  en  proyectos  de  reconciliación  avalados  por la Personería del  Municipio  de Espinal. Además, ha estado13 años privado de la libertad durante  los  cuales  le  han  otorgado  múltiples  felicitaciones  y   23 permisos  excepcionales.   

4.-  Por  último advierte, que solicitó su  postulación  en  el  año  2006  y  se  aceptó 2010, dos años después de que  abrieran    la    investigación    por    la    comisión    del    delito   de  extorsión.   

LOS NO RECURRENTES  

1.-  La Fiscalía se abstuvo de pronunciarse  respecto  a  los argumentos expuestos por el o recurrente, ateniéndose a lo que  dispusiera el Tribunal frente a la procedencia del recurso.   

2.- El representante del Ministerio Público  adujo  que  el  señor Calderón Montenegro  no  logró  desvirtuar  la  causal  de  exclusión invocada por el  persecutor  penal.  Además, hizo alusión a la decisión de la Sala Penal de la  Corte  Suprema  de  Justicia radicado 39.162 del 22 de agosto de 2012, en la que  en  una  circunstancia  fáctica  y jurídica similar se resolvió excluyendo al  postulado.   

CONSIDERACIONES  

1.- Esta  Corporación  es  competente  para  pronunciarse  respecto  al  recurso  de alzada         incoado,   conforme  lo   dispuesto   en   el   artículo   26  de  la  Ley  975  de  2005,  y el numeral  3º del artículo 32 del Código de Procedimiento Penal de 2004.   

2. En el presente  asunto  se  advierte  que  en los alegatos presentados dentro de la audiencia de  exclusión   el   postulado  no  se  pronunció  en  contra  del  éxito  de  la  solicitud de la Fiscalía,  no  obstante,  al notificársele la misma   interpuso   recurso   de  apelación.   

La Sala tomando en  consideración   que   la   alzada  la  incoó    el    postulado,   quien   no  es  abogado  por  tanto  desconoce  la técnica que  regula  la  actuación  procedimental, opta por resolver el fondo del asunto, en  garantía    del    derecho    de    defensa   material   que   le   asiste   al  implicado9.   

3.  Teniendo  en  consideración   el  alegato  del  recurrente,  a  la  Corte   le   corresponde  resolver      si     procede     excluir              del  trámite     especial  a     Luis        Eduardo       Calderón  Montenegro, conforme con la  causal   5   del   Artículo  11  de  la  Ley  975  de  2005,  quien  no  había sido postulado al  momento  de  incurrir  en  la  nueva  conducta punible.   

Tiene  establecido la Sala, en relación con  la   causal   invocada:   (AP   de   20   de   noviembre  de  2014  – Rad. 43.212)   

         

         «…atiende a  un  rigor eminentemente objetivo y, para verla            configurada, se impone nada más  que  contrastar  la  irregular           cuestión  fáctica en que se ubica al sometido  a  la  justicia  a  fin  de              marginarlo   del   proceso,   con  dicha  base  normativa».   

         El  segmento  legal  que se analiza, se compone de dos            supuestos,  en   manera   alguna   inescindibles,  siendo  el  primero  y,  el              que aquí  interesa,   el  centrado  en  que  el  aspirante  a  las  bondades                de  la  legislación  transicional,              haya  sido  condenado  por  delito               doloso  cometido con posterioridad a la desmovilización.».   

Expresa lo anterior que se debe verificar la  existencia  de  la  providencia  condenatoria  ejecutoriada  por la comisión de  delitos  dolosos,  con  el fin de constatar las circunstancias temporales en las  que  ésta  se  dictó, y compararla con el momento en que el postulado decidió  dejar  atrás  su actuar delictivo, para así verificar si éste violó o no las  obligaciones derivadas de su situación.   

Al  respecto  se ha iterado que «en  cuanto  se refiere concretamente a  la  exclusión  por el incumplimiento de la obligación legal relacionada con no  ejecutar  nuevas  conductas delictivas invocada en esta oportunidad, la Corte ha  precisado  que “mientras no exista sentencia condenatoria por el nuevo delito,  no  procede  la exclusión” es decir, otorga especial prevalencia al principio  de  presunción  de  inocencia».  (CSJ AP1091 de 5 de  mar. de 2014 Rad. 43.024)   

La Corte ha sostenido, que la permanencia de  los  postulados  y desmovilizados en el trámite de Justicia y Paz depende de la  exteriorización  de la voluntad de estos, entendiendo que mediante sus actos es  posible  concluir  el compromiso con el Estado para una transformación hacia su  reintegración   social.   (CSJ   AP   de   22   de   ago.  de  2012  Rad.   39.162).   

Este  componente  volitivo  se  materializa  manteniendo  incólumes  los  deberes  impuestos  por la Ley 975 y la sentencia,  cuyo  cumplimiento  atestigua la observancia de los axiomas del referido proceso  transicional  y  de  contera  garantiza  la  protección  de los derechos de las  víctimas.   

El  resultado  del  acatamiento de todas las  disposiciones  normativas  y  jurisprudenciales  que regulan este aspecto, es la  conservación  de  los  beneficios que otorga el proceso de Justicia y Paz; caso  contrario   -cuando estas cargas son incumplidas- deviene la expulsión del  desmovilizado o postulado como reacción a la infracción.   

Así  pues  el  legislador precisó en el Capítulo II del    catálogo   normativo  referido, las  condiciones    expresas  por   las   cuales  una  persona  puede  vincularse,  mantenerse,   o   si  es  el  caso  excluirse   del  trámite  especial;  y   en  el   artículo   11A,    numeral  5°,  estableció:   

         «ARTÍCULO  11A.  CAUSALES  DE  TERMINACIÓN  DEL            PROCESO  DE JUSTICIA Y PAZ Y EXCLUSIÓN  DE    LA    LISTA   DE                  POSTULADOS.             Los  desmovilizados  de  grupos armados                     organizados  al  margen  de  la  Ley  que hayan sido postulados por                     el  Gobierno nacional para acceder a los beneficios previstos en la                     presente  Ley  serán  excluidos  de  la lista de postulados previa                     decisión   motivada,   proferida  en  audiencia  pública  por  la                     correspondiente   Sala  de  Conocimiento  de  Justicia  y  Paz  del                     Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial,  en  cualquiera  de los                     siguientes  casos,  sin  perjuicio  de  las demás que determine la                     autoridad judicial competente:   

(…)  

         5.   Cuando   el   postulado   haya   sido  condenado  por  delitos                     dolosos  cometidos  con  posterioridad  a  su  desmovilización,  o                     cuando  habiendo  sido  postulado  estando  privado de la libertad,                     se    compruebe    que   ha   delinquido   desde   el   centro   de  reclusión…».   

Es  de  advertir,  que  de  incurrirse     en     la   causal   de   exclusión   también  se  afecta  el    canon   10.4   de   la      misma     norma,   que  establece uno  de  los  requisitos  necesarios para  mantener   la  calidad  de  postulado:  «que   el  grupo  cese  toda  interferencia al libre ejercicio de los derechos políticos y  libertades   públicas   y   cualquiera   otra   actividad  ilícita.»   

4.   En   el  sub  judice, recapitulando,  el   impugnante   solicitó   su  postulación  al  proceso  en  2006,  resuelta  afirmativamente  el  10  de  agosto  de 2010. No obstante, estando en estudio la  inclusión    de   Calderón   Montenegro   al   trámite,   se   inició   investigación  penal10   por   una  presunta  extorsión  tentada  cometida  por este y otros integrantes del Bloque  Tolima  en  junio  de  2008.   Finalmente,  el 7 de mayo de 2014 el Juzgado  Quinto  Penal  del  Circuito  con  funciones  de  conocimiento de Ibagué dictó  sentencia  condenatoria,  confirmada por el Tribunal y en firme desde 20 de mayo  del 2015.   

La  Fiscalía General de la Nación el 23 de  mayo  de  2016,  aportó  como  medio de sustento de la petición de exclusión,  sentencia  judicial,  cuya  parte  resolutiva  condena penalmente a Luis  Eduardo  Calderón  Montenegro por la  comisión de extorsión tentada.   

Es  claro que el delito referido se cometió  en   el   interregno  comprendido  entre  la  solicitud  de  postulación  y  el  reconocimiento   de   esta,   es   decir,   Calderón  Montenegro  no  era  postulado  cuando incurrió en la  nueva  conducta  delictiva;  empero,  esta  circunstancia  no  lo  exime  de  la  consecuencia  respectiva,  por  cuanto la jurisprudencia sostiene que el momento  desde  el  cual  se  hacen exigibles los compromisos de la Ley 975 de 2005 es la  desmovilización  y no la postulación. (CSJ AP1091  del 5 de marzo de 2014  Rad. 43.024).   

De   otro   lado,   en   referencia  a  la  manifestación  del  apelante,  según  la cual fue postulado en 2010 a pesar de  haberse  iniciado  la  investigación en su contra en 2008, es necesario afirmar  que  una  cosa es la apertura de una indagación, donde se mantiene incólume la  presunción  de  inocencia y otra bien diversa una sentencia condenatoria, de la  que  se extrae la efectiva responsabilidad penal de quien se había comprometido  a  no  volver  a  cometer delitos, lo que demuestra no sólo la infracción a la  disposición  legal  sino la falta de compromiso con su propia resocialización,  lo  que  le  priva  de  ser  merecedor  de  los  beneficios  de  la  ley  975 de  2005.   

Luis Eduardo Calderón Montenegro  manifestó  en  la  apelación,  que  debía  tenerse en cuenta el  radicado  33.124, de 11 de febrero de 2010, donde esta Sala resolvió no excluir  del  trámite  especial  al procesado; además, porque ha demostrado voluntad de  permanencia,  reflejada  en  labores  de  apoyo  a la Fiscalía y actividades de  resocialización.   

Al  respecto,  se  aclara  que el precedente  citado  no  es  aplicable en la medida en que las situaciones son disimiles, por  cuanto  la  razón por la que no se excluyó a aquel procesado,  es que los  requisitos  a él exigibles eran los de la Ley 418 de 1997 y no los de la 975 de  2005,  dado  que  su desmovilización individual obedeció a la vinculación con  la  primera,   pues  acaeció  el  24  de  julio de 2003 en tanto que la de  apelante,  se  materializó  el  22  de  octubre  de  2005 cuando ya había sido  expedida la segunda.   

En  relación  con  el segundo argumento del  apelante,  –  voluntad  de  permanencia-  es  evidente  que  no basta con hechos  aislados  que  la demuestren, sino que requiere el cumplimiento permanente de la  totalidad  de  exigencias  normativas,  puesto  que  colaborar con la fiscalía,  rendir  versiones,  participar  en  programas de resocialización son apenas sus  deberes  mínimos  como  postulado,  en  tanto  que   la  infracción a las  disposiciones  penales,  implica  consecuencias como la terminación del proceso  transicional,  en  razón  a  que uno de los fines esenciales del trámite es la  resocialización   de  los  beneficiarios,  de  suerte  que  desatender  la  ley  constituye causal de exclusión.   

Corolario a lo anterior, es que la decisión  adoptada  por la Sala de Justicia y Paz del Tribunal de Bogotá está conforme a  derecho y por ende debe ser ratificada.   

          En  mérito  de  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

PRIMERO. – CONFIRMAR  la  decisión  de  primera  instancia  mediante  la cual la Sala de Decisión de  Justicia  y  Paz  del Tribunal Superior de Bogotá, dio por terminado el proceso  de   Justicia  y  Paz,  al  postulado  Luis  Eduardo  Calderón Montenegro, alias  “CTI”,    por    las    razones    expuestas    en    la   motivación   que  antecede.   

SEGUNDO. – DEVOLVER  la actuación al Tribunal de origen.   

TERCERO.  – Contra  esta decisión no procede recurso alguno   

Notifíquese y cúmplase  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Cfr.    CD   2015-0388.   Audiencia   del  23  de  mayo  de  2016.  Record:  00:24:50.   

2  Ibíd. Record: 00:12:45.   

3  En  esta  misma  diligencia  se  tramitó  y decidió  coetáneamente la solicitud de exclusión de otros postulados.   

4  Cuaderno de exclusión de lista, a folios 8-45.   

5  Ibíd. Folios 49-91.   

6  Ibíd. Folios 94-102.   

7  CD  2015-0388.  Audiencia  del  5  de  julio de 2016.  Record: 00:34:50.   

8  Ibídem. Record: 01:08:52.   

9  Convención  Americana  de  los Derechos Humanos Artículo 8 Numeral 2 literales  d) y h). Ley 906 de 2004 Artículo 8 literales e)   

10 Cfr.  Folio  52  del  Cuaderno de exclusión de lista. La investigación se inició en  noviembre de 2008.     

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