30685(09-12-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n° 30685  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No. 382   

Bogotá, D. C., nueve (9) de diciembre de dos  mil nueve (2009).   

VISTOS  

Decide  la Corte el recurso extraordinario de  casación  interpuesto  por  el  apoderado  de  MARÍA CUSTODIA PRIETO MORENO en  contra  del  fallo  de  segunda  instancia proferido por el Tribunal Superior de  Distrito  Judicial  de  Villavicencio,  que  entre otras decisiones confirmó la  pena    principal    de    ocho    años    de   prisión   y   $994’747.743  de multa que respecto de dicha  persona  emitió  el  Juzgado  Tercero Penal del Circuito de la señalada ciudad  por   los   delitos   de   peculado  por  apropiación  y  contrato sin cumplimiento  de requisitos legales.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

1.  A  raíz  de la  denuncia  presentada  por  la  diputada Nubia Inés Sánchez Romero –quien  fuera  luego  asesinada  en  los  alrededores  del  municipio  de Tocancipá (Cundinamarca) el 13 de septiembre de  2004–,  las  autoridades  iniciaron  una  investigación  acerca  del contrato número 208, de fecha 31 de  marzo  de  2004,  celebrado entre la Gobernación del departamento del Meta y la  Unión  Temporal  Distriunfo  Ltda.,  cuyo  objeto  era el suministro de 149.398  unidades  de  paquetes útiles escolares, avaluados en la suma de $1’912’593.186.   

De  acuerdo  con  las labores adelantadas, se  encontraron,  además  de  la  violación  de los principios y procedimientos de  contratación,    un    sobreprecio    por    la    suma   de   $843’545.961, así como la participación de  varios  implicados,  entre  ellos la de MARÍA CUSTODIA PRIETO MORENO, Directora  Administrativa   Especial   para   Proyectos  y  Contratación  Pública  de  la  Gobernación,   Jairo   Antonio  Fernández  Torres,  Secretario  de  Educación  Departamental,  y José Farid Romero Rivas, contratista y representante legal de  la Unión Temporal Distriunfo Ltda.   

2.  Debido  a  lo  anterior,  la  Fiscalía  General de la Nación ordenó la apertura del proceso,  vinculó  mediante  indagatoria  a  estas  personas,  les definió la situación  jurídica  y,  en  resolución  que  calificó  el mérito del sumario, acusó a  MARÍA  CUSTODIA  PRIETO MORENO y Jairo Antonio Fernández Torres como coautores  de      los     delitos     de     peculado     por  apropiación  y  contrato sin  cumplimiento  de  requisitos  legales, y a José Farid  Romero   Rivas   como   coautor   de   la   conducta   punible  de  peculado   por   apropiación,  según  lo  establecido  en  los  artículos  397  inciso  2º  y 410 de la ley 599 de 2000,  actual Código Penal.   

3. Ejecutoriada dicha  providencia,  correspondieron  las  diligencias  al  Juzgado  Tercero  Penal del  Circuito  de  Villavicencio, despacho que por los delitos materia de imputación  condenó  a MARÍA CUSTODIA PRIETO MORENO y Jairo Antonio Fernández Torres a la  pena    principal    de    ocho    años    de   prisión   y   $994’747.743  de  multa,  y  a  José  Farid  Romero   Rivas   a   la   de   seis   años   de   prisión  y  $987’587.743  de  multa.  Así  mismo,  les  concedió  a  los procesados la sustitución de la reclusión en establecimiento  carcelario por prisión domiciliaria.   

4.   Apelada  la  providencia,  el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Villavicencio redujo  la  pena  impuesta  en  contra de José Farid Romero Rivas a cuatro años y seis  meses  de prisión y $740.690.898 de multa, por tratarse de un partícipe que no  reunía  las  calidades especiales exigidas para el sujeto activo del tipo penal  de  peculado por apropiación,  de  conformidad  con  lo  establecido  en  el  inciso final del artículo 30 del  ordenamiento sustantivo.   

Igualmente,  confirmó  el  fallo  de primera  instancia en todo lo demás que fue objeto de impugnación.   

5.   Contra   la  sentencia  de  segundo  grado,  los  defensores  de los procesados interpusieron  sendos  recursos  de  casación, de suerte que la Corte, en decisión de fecha 5  de  noviembre  de  2008, no las admitió por problemas de fundamentos lógicos y  de  debida  argumentación,  excepto  en  lo  atinente  a  un  cargo subsidiario  presentado  por el defensor de MARÍA CUSTODIA PRIETO MORENO, acerca del cual se  dispuso  el  traslado  al  Ministerio Público, que en fecha reciente emitió el  respectivo concepto.   

EL CARGO ADMITIDO  

Al  amparo  de la causal primera de casación  propuso   el  recurrente  una  violación  directa  de  la  ley  sustancial  por  interpretación  errónea  del  artículo 60 del Código Penal en lo atinente al  proceso de individualización de la pena.   

Al  respecto,  sostuvo  que el a quo anunció  partir  de los mínimos en la dosificación y, sin embargo, fijó para el delito  de  peculado por apropiación  una  pena  correspondiente  a  nueve  años  de  prisión,  cuando  los límites  punitivos  de  ese  comportamiento  que  era agravado por la cuantía (según lo  establecido  en  el  inciso  2º del artículo 397 del Código Penal) establecen  que  la  pena  oscila  de  los  seis  a  los  quince años de prisión aumentada  “hasta     en     la  mitad”, proporción que de  acuerdo  con  el  ordenamiento  sustantivo  se  aplica  sobre  el  máximo de la  infracción  básica  y  no  sobre  el  mínimo,  al contrario de lo que hizo el  funcionario.   

Así mismo, señaló que tampoco se reconoció  el  descuento  de  la  tercera  parte  en  razón  del reintegro del valor de lo  apropiado  que se presentó antes de dictarse sentencia de segunda instancia, de  conformidad con lo previsto en el artículo 401 del Código Penal.   

En consecuencia, solicitó a la Corte casar la  sentencia  objeto  de  impugnación  con el propósito de ajustar la pena en los  términos referidos.   

CONCEPTO DEL MINISTERIO PÚBLICO  

El  representante de la Procuraduría General  de  la  Nación manifestó que le asiste la razón al demandante, por cuanto las  instancias  aplicaron la reducción del reintegro respecto de los límites de la  pena  y  no  sobre el monto final de la misma, ni tampoco reconocieron que dicha  rebaja  también  aplica  en la sanción pecuniaria, tal como lo ha señalado la  jurisprudencia de la Sala en varias providencias.   

En consecuencia, solicitó a la Corte casar de  manera  parcial  la  sentencia recurrida y, en su lugar, modificar las sanciones  impuestas  tanto  a  MARÍA CUSTODIA PRIETO MORENO como Jairo Antonio Fernández  Torres conforme a derecho.   

CONSIDERACIONES  

1.   El  problema  jurídico  en  este  caso se circunscribe a la presunta violación del principio  de  legalidad  de la pena que tanto el defensor de MARÍA CUSTODIA PRIETO MORENO  como  el  Procurador  Delegado  adujeron  que  se  presentó  en este caso y que  conforme  al  artículo  229  del Código de Procedimiento Penal deberá hacerse  extensible  a  los  recurrentes  cuyas  demandas  no  fueron  admitidas,  según  corresponda.   

2.  Ahora  bien, el  inciso  1º  del  artículo 397 de la ley 599 de 2000, que consagra el delito de  peculado  por  apropiación,  contempla  una  pena  que  oscila  de  seis  a  quince  años de prisión, multa  equivalente  al  valor  de  lo  apropiado e   inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas por el mismo término.   

Así mismo, el inciso 2º ibídem señala que,  cuando  lo  apropiado  supera  un  valor de doscientos salarios mínimos legales  mensuales vigentes, dicha sanción se aumentará hasta en la mitad.   

Por  lo  tanto,  la  pena  por la conducta de  peculado     por     apropiación     incrementada  en razón de la cuantía correspondería a una de seis  a  quince  años,  aumentados  estos  últimos  en la mitad; es decir, de seis a  veintidós años y seis meses de prisión.   

Lo  que  hizo  el  a  quo,  sin  embargo, fue  aplicarle  a  cada  uno  de  los  límites  punitivos un aumento de la mitad, de  manera  que  determinó un máximo de veintidós años y seis meses de prisión,  pero  también un mínimo de seis años incrementados en la mitad, para un total  de nueve años.   

Igualmente,  a  cada  uno  de  esos montos le  reconoció  la  rebaja  de  la tercera parte por causa del reintegro (inciso 2º  del  artículo 401 del Código Penal) y, por consiguiente, fijó los límites en  un  mínimo de seis años (o, lo que es lo mismo, nueve años disminuidos en una  tercera  parte)  y  un  máximo de quince años (o veintidós años y seis meses  reducidos en la tercera parte).   

Este  último proceder riñe con lo señalado  por la Sala en pretéritas providencias, en el sentido de que   

“[…]    la  reducción  por  reintegro  en los delitos contra la administración pública no  genera  la modificación de los extremos punitivos legales, pues por tratarse de  un  fenómeno postdelictual se aplica solamente una vez se ha individualizado la  sanción”1.   

Con base en esos criterios, el funcionario de  primera  instancia  decidió  individualizar  en  contra  de  cada  uno  de  los  procesados    la    pena   por   peculado  en  el mínimo que según su criterio se podía imponer (es decir,  seis   años)2,  a  lo  que  le  aumentó  dos  años en contra de MARÍA CUSTODIA  PRIETO  MORENO  y  Jairo Antonio Fernández Torres en razón del concurso con el  delito  de  contrato  sin  cumplimiento  de requisitos  legales3.   

3.   La  correcta  dosificación,    entonces,   debió   haberse   realizado   de   la   siguiente  manera:   

La  pena  de  prisión  por  el  delito  de  peculado     por     apropiación     agravado  por  la  cuantía  era  de  seis a veintidós años y seis  meses de prisión, tal como se analizó en precedencia.   

Como  el a quo quería individualizarla en el  mínimo   imponible,   la   pena  correspondiente  a  los  procesados  por  este  comportamiento no podía superar los seis años de prisión.   

Y dado que también había que reconocérseles  la  rebaja  de la tercera parte (o, lo que es lo mismo, dos años) por causa del  reintegro,  la  sanción privativa de la libertad debió haber quedado fijada en  cuatro años.   

En  lo  que  a  las  sanciones  pecuniarias  respecta,  como  el  valor  apropiado  por MARÍA CUSTODIA PRIETO MORENO y Jairo  Antonio   Fernández   Torres   y   José   Farid   Romero   Rivas  ascendió  a  $987’587.743, y dado que la  Sala  en  reciente  línea  jurisprudencial precisó que esta atenuante también  debe  reconocerse  respecto  de  la  multa, dicho guarismo será reducido en una  tercera   parte   (esto   es,  en  $329’195.914),      para      un      total      de      $658’391.828.   

Por  lo  tanto,  la  pena  por  el  delito de  peculado  por apropiación en  contra  de  MARÍA  CUSTODIA  PRIETO  MORENO  y  Jairo Antonio Fernández Torres  asciende     a     cuatro     años     de     prisión    y    $658’391.828 de multa e inhabilitación para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones públicas por un tiempo igual al de la  sanción privativa de la libertad.   

Y  la  de  José  Farid  Romero  Rivas sería  idéntica,   si   no   fuera   porque   habría   que  reconocerle  –como  lo  hizo  el Tribunal–  la rebaja en razón de tratarse de un  coautor  que  no reunía las calidades especiales requeridas por el tipo para el  sujeto  activo.  Por  consiguiente,  su  pena  quedará reducida a tres años de  prisión,  $493’793.871 de  multa e inhabilitación ciudadana por tres años.   

4.  Ahora bien, como  debido  al  concurso  con  el  delito  de  contrato sin  cumplimiento    de    requisitos    legales    el   a  quo4  les  aumentó  a  MARÍA  CUSTODIA  PRIETO  MORENO y Jairo Antonio  Fernández  Torres  la  pena en dos años de prisión y multa de veinte salarios  mínimos    del    año    2004    ($7’160.000),  la  Sala, guardando tales proporciones, aumentará dichos  guarismos   en   un   año   y   cuatro   meses  de  prisión  y  $4’773.333  de  multa,  que  arroja  como  resultado  un total de cinco años y cuatro meses de prisión y $663’165.161 de multa.   

5.  En consecuencia,  la  Sala casará parcialmente el fallo objeto de impugnación, redosificando las  penas de la siguiente manera:   

(i)  MARÍA  CUSTODIA  PRIETO  MORENO  y  Jairo Antonio Fernández Torres  quedarán  condenados  a  la  pena  de  cinco  años y cuatro meses de prisión,  $663’165.161  de  multa  e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  un  tiempo  igual  al de la  sanción  principal,  por  los  delitos de peculado por  apropiación  y  contrato sin  cumplimiento  de  requisitos legales, al igual que a la  sanción  que  de  pleno  derecho  opera  en  virtud  del  artículo  122  de la  Constitución      Política.     (ii)  Y José Farid Romero Rivas, a la pena de  tres    años    de   prisión,   $493’793.871    de   multa   e   inhabilitación   ciudadana   por   tres  años.   

Adicionalmente,  la  Sala  precisará  que la  sentencia  impugnada permanecerá incólume en todo aquello que no fue objeto de  modificación  y,  por  último,  se  le  comunicará  de  manera inmediata esta  decisión  al  Juzgado Tercero Penal del Circuito de Villavicencio, despacho que  en  virtud  de  la ley 553 de 2000 ha estado al tanto del derecho de libertad de  los  procesados,  para que en virtud de esta redosificación y de los descuentos  concedidos adopte las decisiones que en derecho corresponda.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1. CASAR parcialmente  el fallo impugnado en razón del cargo propuesto por el recurrente.   

2. Como consecuencia  de  lo anterior, MODIFICAR las  penas  impuestas  en  contra  de  MARÍA  CUSTODIA PRIETO MORENO y Jairo Antonio  Fernández  Torres,  en el sentido de reducírselas a  cinco años y cuatro  meses      de     prisión,     $663’165.161  de multa e inhabilitación ciudadana por un tiempo igual al  de  la  sanción  principal, así como la sanción de que trata el artículo 122  de    la    Constitución   Política,   por   los   delitos   de   peculado  por  apropiación y contrato   sin   cumplimiento   de   requisitos  legales.   

3.     Así  mismo,  MODIFICAR  la  pena  impuesta  en contra de José Farid Romero Rivas, en el sentido de reducírsela a  tres    años    de   prisión,   $493’793.871  de  multa  e  inhabilitación ciudadana por tres años como  coautor   de  la  conducta  punible  de  peculado  por  apropiación.   

4.  PRECISAR  que la  sentencia  recurrida  se  mantiene incólume en todo lo demás que no fue objeto  de  modificación y LIBRAR las  comunicaciones a que hace referencia este proveído.   

Contra  esta  providencia, no procede recurso  alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ  LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                             SIGIFREDO     ESPINOSA    PÉREZ   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO         MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ  DE LEMOS   

                                                                                                          

                                                               

AUGUSTO        J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN            JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                           JAVIER ZAPATA ORTIZ   

          

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1    Sentencia    de    14   de   octubre   de   2009,   radicación  25224.   

2 Folio  270 del cuaderno X de la actuación principal.   

3 Folio  271 ibídem.   

4 Ibídem.     

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