32712(18-11-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n° 32712  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

ACTA Nro: 360  

Bogotá,  dieciocho  (18) de noviembre de dos  mil nueve (2009).   

VISTOS  

Decide  la  Sala  la petición de nulidad del  auto  de  octubre  1º de 2009 propuesta por el Ministerio Público, mediante el  cual  se  avocó  el  conocimiento  del  proceso  seguido al doctor HERNANDO  MOLINA  ARAÚJO por el delito de  concierto  para  delinquir  agravado previsto en el inciso 2º del artículo 340  del Código Penal.   

FUNDAMENTOS DE LA PETICIÓN  

A  juicio  del Ministerio Público, la nueva  posición  jurisprudencial  de  la Sala en torno al entendimiento del parágrafo  del  artículo  235  de  la  Carta  Política,  constituye  una  violación a la  garantía  fundamental  del  debido proceso protegido en normas del ordenamiento  jurídico interno y de instrumentos internacionales.   

En  esa  perspectiva,  el  conocimiento  del  proceso   adelantado   a   MOLINA  ARAÚJO  debe mantenerse en la jurisdicción ordinaria especializada porque  en  la  actualidad  no  ostenta  la  calidad  de  Gobernador y el concierto para  delinquir  agravado no guarda relación con las funciones por él desempeñadas,  pues  se  trata  de  un  delito  común  que no requiere sujeto cualificado y de  aquellos   de  peligro  abstracto  cuando  lo  que  se  sanciona  es  la  simple  asociación para cometer conductas indeterminadas.   

Así mismo, el principio de juez natural se  lesiona  porque  es la ley previa la que determina el juzgamiento y no el cambio  de  interpretación  de  una  norma  jurídica,  la  que además menoscaba el de  legalidad   y  todos  los   sub  principios  que  se  derivan  de  él  -no  retroactividad   de   la   ley  penal,  seguridad  jurídica  y  separación  de  poderes-.   

De  otro  lado,  las  normas  de competencia  impiden  acudir  a  la  aplicación de la analogía y la jurisprudencia no puede  convertirse  en  fuente  de  derecho  positivo  cuando  existe ley que regula la  materia de manera sencilla y clara.   

Estima  que  ella  afecta  las  garantías  fundamentales  de  los procesados, pues los efectos retroactivos y desfavorables  que  se  le  otorgan  son contrarios a la seguridad jurídica y a principios del  derecho  penal,  como  también  vulnera  el  principio de igualdad en tanto que  numerosos    casos   fueron   resueltos   bajo   la   égida   de   la   primera  interpretación.   

Señala que del material probatorio recaudado  en  la  instrucción   y  en  el  juicio  no  existe  elemento  de juicio o  evidencia  que  permita  predicar la existencia de delitos que guarden relación  con    la    función    desempeñada    por   MOLINA  ARAÚJO   y   que   por   difíciles   que  sean  las  circunstancias  no  pueden  variarse las reglas de competencia, a través de una  hermenéutica  que desconoce las previsiones del artículo 27 del código civil,  so  pena  de  socavar  las  bases  en  las  que  se sustenta el Estado Social de  Derecho.   

Por último, reconoce la facultad de la Sala  para    modificar    su    jurisprudencia    pero    entiende   que   la   nueva  interpretación   además de impropia vulnera caros principios y garantías  fundamentales  que ponen en riesgo conquistas en procura de la humanización del  ius puniendi.   

Por eso, solicita declarar nula la decisión  mediante  la cual se acogió el conocimiento del proceso, al no darse en el caso  del  doctor  MOLINA  ARAÚJO  ninguna   situación   probatoria   fáctica  que  encaje  en  las  alternativas  planteadas en el auto de 1º de septiembre de 2009.   

CONSIDERACIONES  

La  Sala mediante auto del 1º de septiembre  del          año          en          curso1, al ajustar la interpretación  del  parágrafo  del  artículo  235  de  la  Carta  Política  a los postulados  constitucionales  y a los valores y principios que los inspiraron, halló que la  jurisprudencia   establecía   un  requisito  no  previsto  en  él,  porque  la  disposición    no    hacía    ninguna    referencia    a    los   delitos   propios  sino  a  aquellos  que  tuvieran   relación  con  las  funciones  desempeñadas.  Y  si  bien,  en  esa  oportunidad  el  estudio  se  adelantó  de  cara  a  los  congresistas, ello no  significa  que  tal  tesis  no  pueda aplicarse a los aforados señalados en los  demás numerales del canon constitucional.   

Esa  modificación jurisprudencial según el  Ministerio   Público,  lesionaría  las  garantías  y  derechos  fundamentales  mencionados  en  su  escrito  mediante  el  cual pide la anulación del auto que  dispuso  acoger  el  conocimiento  del  proceso,  para  en  su  lugar ordenar la  remisión del mismo a la justicia ordinaria especializada.   

El  fundamento de su petición de nulidad es  contradictorio,  en la medida que al descalificar la interpretación que la Sala  hace  ahora  del  parágrafo  del artículo 235 de la Constitución Política al  mismo  tiempo  reconoce  la  facultad que tiene para hacerlo, sin que en ninguna  parte  de su solicitud demuestre que ella es arbitraria o desconoce abiertamente  el  contenido  de la disposición citada, pues se limita a enunciar que la nueva  posición    jurisprudencial    supuestamente    vulnera   principios   de   los  aforados.   

En  desarrollo  del  reconocimiento  de  la  facultad  que  tiene  la  Corte  ha  debido señalar la razón o razones por las  cuales  la  jurisprudencia  rectificada es la que realmente se ajusta al sentido  del  parágrafo  y  no  la  actual,  procediendo a partir de esa demostración a  adelantar  el  juicio  analítico  que  le permitiera demostrar que en efecto la  asunción   de   ella   desconoce  principios  y  garantías  fundamentales  del  procesado.   

Por lo demás, es la visión particular suya  antepuesta  a  la de la Sala la que le permite afirmar que siendo claro el tenor  literal  del  parágrafo  se  ignora  lo previsto en el artículo 27 del Código  Civil,  de modo tal que una consideración de esta naturaleza no puede tener los  alcances  ni  las  consecuencias  anulatorias  que  invoca  pues  responde a una  opinión  más,  posible  en  el  campo  del  derecho pero que no desvirtúa las  razones  serias  y ponderadas que sustentan la modificación jurisprudencial que  no se comparte.   

La  competencia  tal  como  lo  ratifica  la  decisión   la   determina   la  ley;  obviamente  la  consecuencia  de  aquella  modificación  es inmediata porque obliga a dar aplicación a la norma jurídica  que  se  interpreta,  lo  cual impide afirmar una variación por esa vía en las  reglas   de  investigación  y  juzgamiento  de  aforados  con  la  consiguiente  violación  entre  otros principios del juez natural, pues en últimas lo que se  está  haciendo  es lo que la ley ordena a partir de la abolición del requisito  impuesto a ella por la jurisprudencia que se rectifica.   

En su propósito ha debido ir más allá. La  afirmación  según  la  cual el delito de concierto para delinquir es un delito  común  y  que  por  pertenecer  a  esta  categoría no guarda relación con las  funciones   desempeñadas   por   el   doctor   MOLINA  ARAÚJO  nada  dice,  porque  precisamente  lo  que se  reitera  en  la  decisión  que condujo a la modificación jurisprudencial es la  posibilidad  de  que  otros  delitos  que  no encajan en esa clase, puedan tener  relación  con  la  función  tal  como  lo  permite  entender el parágrafo del  artículo 235 de la Carta Política.   

Por  último, no se avizora cuáles puedan  ser  los alcances desfavorables y retroactivos que afectan también la seguridad  jurídica,  pues la simple mención de su consagración y protección en materia  penal  pero  sin  indicar  los  hechos  puntuales  en los cuales se reflejan las  violaciones  denunciadas, no pasan de ser meros enunciados teóricos sin ninguna  demostración.   

          Como  quiera  que  tampoco  el  Delegado  demostró  que  el  delito  imputado   al   doctor   MOLINA   ARAÚJO  no  tiene relación con las funciones desempeñadas por él cuando  fungió  en  calidad  de  Gobernador  del  Departamento  de  Cesar,  la  Sala no  encuentra  que  con la modificación de su jurisprudencia y con la asunción del  conocimiento  de  este  asunto  se  hayan lesionado o vulnerado las garantías o  derechos  fundamentales  del  procesado.  En  razón  de  ello, se abstendrá de  disponer la anulación del auto de 1º de octubre de 2009.   

          Por  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema de Justicia Sala de Casación  Penal   

RESUELVE  

Negar    la  declaratoria  de  nulidad  del  auto  del  1º  de octubre de 2009 pedida por el  Ministerio  Público,  mediante  el  cual  se  avoca el conocimiento del proceso  adelantado     al     doctor     HERNANDO    MOLINA  ARAÚJO.   

          Contra      esta     decisión     procede     el     recurso     de  reposición.   

Cópiese y notifíquese.  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aclaración de voto  

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                              SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

Aclaración    de    voto                                                                  Aclaración  de voto   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                     MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

            Comisión   de   servicio                                                                       Permiso   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                                             JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS         

Salvamento de voto  

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                                                                                          JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Salvamento de voto  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria           

    

1  Única Instancia, radicado 31.653.     

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