25540(06-07-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  25540   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA No. 63  

Bogotá,  D.  C., seis (06) de julio del dos  mil seis (2.006).   

VISTOS  

Notificado el auto del 1º de junio del año  en  curso,  por  el  que se declaró prescrita la acción penal que dio lugar al  proceso  adelantado  por  el  delito de estafa contra AURORA CAMPO DE CALDERÓN,  MARGARITA  CAMPO  DE  NOGUERA,  BEATRIZ  CAMPO DE SALJA, ENRIQUETA y ELENA CAMPO  RAMOS,  la  señora  apoderada  de la parte civil presentó un escrito en el que  desiste  del  recurso  de  casación interpuesto contra la sentencia de segunda instancia.   

LA PETICIÓN  

Después de reconocer que ha sido notificada  de  la  decisión  de  la  Corte  que  declara prescrita la acción penal por el  delito  de estafa que se les imputaba a las procesadas, la apoderada de la parte  civil, en un escrito poco inteligible en el que afirma que   

[s]i  la  prescripción se debió comenzar a  contar  desde  la  fecha  en  que  mi representado se percató de la estafa y no  desde  que  se  realizaran  los  contratos  de compra y venta de los respectivos  apartamentos  y  al  no  decretarse  la  nulidad solicitada antes del cierre del  instructivo  se  producirá  la  interrupción del término prescriptivo, con el  nuevo  auto  de  resolución  de  acusación  y  el  término prescriptivo de la  referencia  comenzaba  a  correr  de  nuevo  por  un tiempo igual a la mitad del  señalado  en  el  artículo 83 del C. P., en el caso de estudio cinco (5) años  más  adelante  por  ser  el  máximo  de  diez (10) años del delito de Estafa,   

concluye que para evitar que se produzca una  decisión  definitiva que no permita la presentación del desistimiento, desiste  del  recurso  de  casación  para  que  quede  en  firme la sentencia de segunda  instancia.   

CONSIDERACIONES  

Aunque  no  se  comprende a cabalidad lo que  quiere  expresar  la  peticionaria,  pues  la  decisión  definitiva  ya  se  ha  producido  y  su expedición no obedece al querer de la Corte sino al inexorable  transcurso  del  tiempo,  debe  aclararse  que  justamente porque se trata de un  fenómeno  ocurrido  en  la  etapa  del  juicio,  el  punto  de  referencia para  contabilizar  el término de prescripción de la acción penal no es la fecha en  que  se  ejecutó la conducta ilícita o en la que la víctima se dio cuenta del  supuesto    engaño,    sino   la   de   ejecutoria   de   la   resolución   de  acusación.   

Es   decir,   mientras   el   término  de  prescripción  de  la  acción  penal  en  la instrucción parte de un referente  fáctico   –el  día  de  consumación  de  la  conducta  de ejecución instantánea o de la perpetración  del  último  acto  en  las  de ejecución permanente y en las tentadas, como lo  dispone  el  artículo 84 del Código Penal- en el juicio el hito que señala el  inicio     del     plazo     es     de    naturaleza    procesal    –la   fecha en que queda en firme  la   resolución   acusatoria,  como  lo  señala  el  artículo  86  del  mismo  estatuto-.   

Por  lo tanto, ejecutoriada la acusación el  1º  de  junio  del  2000,  a  partir  del  día  siguiente comenzó a correr el  término  de  prescripción  que  se  cumplió  el 2 de junio del 2005, esto es,  antes de dictarse la sentencia de segunda instancia.   

Si lo que se quiere significar es que, en el  evento  de  haberse  declarado  la  nulidad  de  la providencia que calificó el  mérito  sumarial,  el  plazo  prescriptivo debía contarse a partir de la nueva  resolución  que  se  expidiera,  debe responderse que a menos que tal decisión  invalidatoria  se  hubiere  proferido  antes  de  agotarse  el  tiempo en el que  válidamente  podía  ejercerse la acción penal, su extinción se regía por la  acusación   vigente,   es   decir,   la  que  tuvo  en  cuenta  la  Corte  para  declararla.   

Por  lo  tanto,  concluido el proceso de tan  excepcional  manera, el desistimiento del recurso presentado por la apoderada de  la  parte  civil  carece  por  entero  de  eficacia,  pues  no puede revivir una  actuación que ya terminó.   

Dicho  en otros términos, declarada como ha  sido  por  la  Corte la prescripción de la acción penal, lo que implica que el  procedimiento  cese  y que ningún efecto pueda producir la sentencia impugnada,  el  recurso  de  casación pierde su fundamento, desaparece, y, en consecuencia,  no hay lugar al desistimiento.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

No  admitir  el desistimiento del recurso de  casación, presentado por la apoderada de la parte civil.   

Devuélvase  el  expediente  al  Tribunal de  origen.   

Notifíquese y cúmplase.  

MAURO SOLARTE PORTILLA  

         SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                  ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO              

                                            Permiso                                                      Permiso   

         

         ÁLVARO  O.  PÉREZ PINZÓN                               MARINA  PULIDO DE BARÓN   

         JORGE  L. QUINTERO MILANÉS          YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS                           

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

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