25540(01-06-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso     No  25540   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA No. 53  

Bogotá, D. C., primero (01) de junio del dos  mil seis (2006)   

VISTOS  

Sería  del  caso  examinar si la demanda de  casación  que presentó la apoderada de la parte civil en el proceso adelantado  por  el  delito  de  estafa contra AURORA CAMPO DE CALDERÓN, MARGARITA CAMPO DE  NOGUERA,  BEATRIZ  CAMPO  DE  SALJA,  ENRIQUETA  y ELENA CAMPO RAMOS, reúne los  requisitos  que  para su admisión exige el estatuto procesal penal, si no fuera  porque  aparece  evidente que para la fecha en que se dictó el fallo de segunda  instancia  ya  había  operado  el  fenómeno  de la prescripción de la acción  penal,   que   impide   hacer   cualquier   pronunciamiento  diverso  al  de  su  declaratoria.   

HECHOS Y ACTUACIÓN  PROCESAL  

En  el  año  de  1996,  Álvaro  Villarreal  Castellanos  compró  varios  apartamentos  en  la  ciudad  de Santa Marta a las  hermanas  AURORA,  MARGARITA,  BEATRIZ,  ENRIQUETA  y  ELENA  CAMPO, quienes los  enajenaron  como  si  estuvieran libres de gravámenes cuando en realidad dos de  ellos se hallaban hipotecados.   

Por resolución del 16 de mayo del 2000, que  alcanzó  ejecutoria  el  1º  de  junio siguiente, un fiscal seccional de Santa  Marta   acusó   a   las   señoras   CAMPO   por   el  delito  de  estafa            –simple-,  ilícito  por el que fueron  absueltas  el  10  de  noviembre del 2004 por el Juzgado 4º Penal del Circuito,  excepto  AURORA,  quien  fue condenada a 12 meses de prisión, multa de $ 1.000,  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  término de la pena privativa de libertad, y al pago de perjuicios. En el  mismo   fallo   se   le   otorgó   el   derecho  a  la  condena  de  ejecución  condicional.   

La  sentencia, impugnada por el apoderado de  la  parte  civil,  fue  confirmada  en su integridad por el Tribunal Superior de  Santa  Marta  el 24 de noviembre del 2005, quien, además, negó una nulidad que  había sido solicitada.   

CONSIDERACIONES  

La  Sala se abstendrá de pronunciarse sobre  la  admisibilidad  de la demanda de casación y, en su lugar, ordenará cesar el  procedimiento   a   favor   de  las  procesadas,  porque  la  acción  penal  ha  prescrito.   

En  efecto.  Bien  que  se examine el asunto  teniendo  en  cuenta  el  artículo 356 del Decreto 100 de 1980, que establecía  para  el  delito  de  estafa sin agravantes especiales  una  pena  máxima  de  10 años -como se hizo en las  instancias-,  bien  que  se aplique el artículo 246 de la Ley 599 del 2000, que  fija  como  máximo para el mismo hecho punible el tope de 8 años, en todo caso  el  término  de  prescripción  en  el juicio es de 5 años, como lo señala el  artículo 86 del Código Penal.   

Como   en   este  proceso  la  resolución  acusatoria    proferida    por    estafa  quedó  en firme el 1º de junio del 2000, a partir del siguiente  día  2  empezó  a contabilizarse el término de prescripción que se completó  el  2  de  junio  del  2005,  antes  que  fuera  dictado  el  fallo  de  segunda  instancia.   

En  estos  eventos,  como  lo tiene dicho la  Sala,  a pesar de que se ha quebrantado el debido proceso porque el Ad  quem  expidió  una  providencia que  jurídicamente  no  podía  dictar dada la presencia del fenómeno prescriptivo,  no  tiene  sentido darle traslado al Ministerio Público para que emita concepto  sobre  la posibilidad de declarar de oficio esa causal objetiva de extinción de  la   acción   penal,   pues   su   reconocimiento   debe   hacerse   de  manera  inmediata.   

Por  lo  tanto,  la  Sala  se  abstendrá de  pronunciarse  sobre  la admisibilidad de la demanda de casación y, en su lugar,  declarará  prescrita  la  acción  penal  y  ordenará cesar todo procedimiento  contra  las  señoras  AURORA  CAMPO  DE  CALDERÓN, MARGARITA CAMPO DE NOGUERA,  BEATRIZ CAMPO DE SALJA, ENRIQUETA y ELENA CAMPO RAMOS.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

1. Abstenerse de emitir pronunciamiento sobre  la  admisibilidad  de  la  demanda de casación que presentó la apoderada de la  parte  civil  en  el  proceso  adelantado  por el delito de estafa contra AURORA  CAMPO  DE  CALDERÓN,  MARGARITA  CAMPO  DE  NOGUERA,  BEATRIZ  CAMPO  DE SALJA,  ENRIQUETA y ELENA CAMPO RAMOS.   

2. Declarar prescrita la acción penal por el  delito  de estafa por el que  fueron  procesadas  las  señoras  AURORA CAMPO DE CALDERÓN, MARGARITA CAMPO DE  NOGUERA,  BEATRIZ  CAMPO  DE  SALJA,  ENRIQUETA  y  ELENA  CAMPO  RAMOS  y,  por  consiguiente, decretar en su favor la cesación de procedimiento.   

3.   Por  parte  del  juzgado  de  primera  instancia,  Tomar  todas las medidas consecuencia de la extinción de la acción  penal.   

Notifíquese y cúmplase.  

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ             ALFREDO  GÓMEZ QUINTERO   

ÉDGAR   LOMBANA   TRUJILLO                              ÁLVARO    O.    PÉREZ  PINZÓN                    

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                              JORGE    L.    QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                        JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *