22084(19-08-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  22084   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 069.  

          Bogotá   D.C.,   agosto   diecinueve   (19)   de   dos  mil  cuatro  (2004).   

VISTOS  

          Procede  la  Sala  a pronunciarse sobre dos escritos presentados por  la  defensora del reclamado en extradición JUAN CARLOS  MONTOYA  SANCHEZ; el primero, por cuyo medio interpone  recurso  de  reposición  contra  la  providencia  del  pasado 21 de julio, y el  segundo,   a   través   del   cual   solicita   se   remita   el   indictment  al ejecutivo para que por vía  diplomática    se    exija    al    país    requirente   que   “aporte  como  base  de  su  acusación  una  decisión que de manera  efectiva    pueda    considerarse    equivalente    a    la    resolución    de  acusación”.    

PARA   RESOLVER   SE  CONSIDERA   

1.            En  cuanto  se refiere al primero de los  escritos  referidos,  la  defensora  interpone  recurso de reposición contra la  providencia  del  pasado  21  de  julio,  por cuyo medio la Sala decidió: i) No  reponer  el  auto  proferido  el  24  de  junio  del  año en curso que declaró  desierta  por  falta  de sustentación la impugnación horizontal presentada por  la  defensa  contra  el  proveído que denegó por improcedentes las pruebas que  solicitó;  y ii) Negar la incorporación de la providencia de preclusión de la  investigación  proferida  en favor del reclamado en extradición y devolver tal  documento a su defensora.   

Como  el  interés  de  la  recurrente  se  circunscribe  a  que  se  revoque  la  negación  de incorporar al expediente la  resolución  de  preclusión  de  la  investigación  dictada  en  favor  de  su  asistido,  pronto  se evidencia la improcedencia de la impugnación, dado que la  oportunidad  procesal para solicitar o allegar pruebas ya feneció, y por tanto,  en  virtud  del  principio  de preclusividad de las etapas procesales no resulta  viable  que  pretenda  con  la interposición del recurso de reposición revivir  oportunidades  que  dejó  vencer  sin  allegar los medios probatorios que ahora  tardíamente pretende aducir.   

Siendo  ello  así,  la  decisión  de  no  incorporar  la  providencia allegada por la defensa no admite recurso alguno, en  cuanto  el  aporte del documento es manifiestamente extemporáneo, circunstancia  que  no  deja  a  la  Sala  otro  camino  a  seguir que declarar improcedente la  mencionada  impugnación,  dado  que  no se aviene con la sujeción a las formas  propias  del trámite que integra la más amplia noción del derecho fundamental  al  debido  proceso  (artículo  29  de  la  Carta  Política),  aportar  medios  probatorios  por fuera de los términos y oportunidades especialmente dispuestas  para ello por el legislador.   

2.            En el segundo escrito la defensora ofrece  “una   serie   de   apreciaciones   respecto  a  la  ‘supuesta’  equivalencia  que  se  reputa  de dos  figuras  absolutamente  diversas  como  son  el  INDICTMENT  y la resolución de  acusación”,  a  fin de solicitar que se requiera al  Ministerio    de    Justicia   y   del   Interior   para   que   “remita  el  INDICTMENT, al Ministerio de Relaciones Exteriores, para  que  a  su  vez  este le solicite al gobierno de los Estados Unidos de América,  aporte  como  base  de  su acusación una decisión que de manera efectiva pueda  considerarse    equivalente   a   la   resolución   de   acusación”.   

          Sobre  el particular, baste señalar que de tiempo atrás la Sala ha  precisado  que  de  conformidad  con  el  estatuto  procesal penal que rige este  trámite  (según  fue  señalado  por  el Ministerio de Relaciones Exteriores),  tiene  naturaleza  mixta,  en  cuanto  se  desarrolla  en  tres etapas, así: La  primera,  de carácter preliminar, de índole administrativa, que corresponde al  Gobierno  Nacional en cabeza de los Ministerios del Interior y de Justicia, y de  Relaciones  Exteriores,  a  los  cuales corresponde perfeccionar el expediente e  indicar  el ordenamiento jurídico aplicable, respectivamente, con el propósito  que esta Colegiatura rinda su concepto.   

          La  segunda  etapa,  de  naturaleza  judicial,  con  la  cual  se da  comienzo  al  trámite  formal  de  la extradición que corresponde a esta Sala,  donde  se  corre traslado al requerido y a su defensor, se practican las pruebas  que  fueron  admitidas y las que dado el caso fueron decretadas de oficio, luego  se  dispone que el expediente permanezca en Secretaría para la presentación de  los  alegatos,  para  finalmente  culminar  con  la emisión del correspondiente  concepto jurídico.   

          Y  la  tercera  etapa,  también  de carácter administrativo, en la  cual  corresponde al Gobierno Nacional expedir la resolución en la cual concede  o niega la extradición solicitada.   

          Como  consecuencia  de  la  naturaleza  de cada una de las referidas  etapas,  el  control  de  la actuación surtida en la primera y tercera, por ser  administrativa,  corresponde  a  la  propia administración o a la jurisdicción  contencioso  administrativa, y no a la Corte, a la que le compete únicamente el  control  de la legalidad en la segunda etapa, es decir, en la fase de naturaleza  judicial.  Debe  precisarse,  que con relación a la primera etapa o preliminar,  la  controversia  únicamente  es  viable cuando sea expedida la resolución del  Gobierno     que    decide    el    procedimiento1.   

Precisado  lo anterior, es claro que en este  caso  no  se  accederá  a  la  petición  de  la  defensora  del  reclamado  en  extradición, por las siguientes razones:   

La primera, porque si lo pretendido es que se  requiera  al  ejecutivo  para  que solicite al Gobierno de los Estados Unidos de  América   el  aporte  de  una  providencia  equivalente  a  la  resolución  de  acusación  del sistema colombiano, ello resulta improcedente, dado que la Corte  asume  la  completud  de  la  documentación,   pues  de conformidad con el  artículo 517  del  estatuto  procesal  la   

remisión del trámite de extradición a esta  Colegiatura  por parte del ejecutivo tiene lugar “una  vez  perfeccionado  el  expediente”,  y  en  efecto,  mediante  oficio del pasado 3 de marzo, el Ministerio del Interior y de Justicia  comunicó  a  esta  Corporación  que  “se encuentran  reunidos   los   requisitos  formales  exigidos  en  las  normas  aplicables  al  caso”,   es   decir,   que   el   expediente  está  perfeccionado.   

La  segunda,  porque  si  la objeción de la  defensora  se  orienta  a  señalar  que la decisión obrante en el indictment   no   es  equivalente  a  una  resolución  de acusación, suficiente resulta indicar que si de conformidad con  lo  establecido  en  el  artículo  520  de  la  Ley  600 de 2000, el tema de la  “equivalencia  de  la  providencia  proferida  en el  extranjero”  corresponde a uno de aquellos sobre los  cuales  debe  versar  el  concepto  que  corresponde  emitir  a la Corte en este  trámite,  no  es  procedente  en  este  momento efectuar pronunciamiento alguno  sobre ello.   

         Las  anteriores  constituyen  razones  suficientes  para  negar  la  petición  de la defensora, en el sentido de devolver el expediente al ejecutivo  con los propósitos ya indicados.   

          3.        Finalmente,  como  sin  dificultad se observa que  la decisión  del  pasado  27  de mayo, relativa a la petición de pruebas o, si se quiere, la  que  pone  término  al  periodo  probatorio del presente trámite, ya adquirió  ejecutoria,  se  dispone  correr  el  traslado  allí  ordenado  al requerido en  extradición,  su defensora y al Ministerio Público, a fin de que presenten los  alegatos  previos al concepto, de conformidad con lo establecido en el artículo  518 de la Ley 600 de 2000.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

1.              DECLARAR  improcedente  el  recurso  de  reposición  interpuesto  por  la  defensora  del  reclamado  en  extradición JUAN CARLOS MONTOYA SANCHEZ  contra  el  auto  del  21  de  julio  de 2004, por las  razones consignadas en la anterior motivación.   

          2.        NEGAR  por improcedente la devolución del  expediente al ejecutivo, que solicita la defensa.   

          3.        CORRER    traslado   al   requerido   en  extradición,  su  defensora  y  al  Ministerio Público, para que presenten los  alegatos previos al concepto que corresponde emitir a la Sala.   

          Contra esta providencia no procede recurso alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

ÉDGAR  LOMBANA  TRUJILLO                         ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                 MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria   

    

1 Ver  providencia  del 24 de noviembre de 1999. M.P.: Dr. Edgar Lombana Trujillo. Rad.  15824, entre otras.     

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