17016(23-07-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 17016  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado ponente:   

                                     Dr. Carlos Eduardo Mejía Escobar   

                                     Aprobado Acta # 103   

Bogotá  D.C., julio veintitrés (23) de dos  mil uno (2001).   

Vistos:  

Examina  la  Sala si la demanda de casación  presentada  a nombre del procesado MARTIN AMSTRONG CEBALLOS LOAIZA, reúne en su  aspecto  formal  los  requisitos  del artículo 225 del Código de Procedimiento  Penal.   

Antecedentes:  

A   comienzos  de  abril  de  1997  varios  funcionarios  del  Das  en  la  ciudad  de  Pereira,  a  quienes  se  les había  encomendado  la  captura  de  la señora CARMENZA BUITRAGO BURITICA, convinieron  con ésta no llevarla a cabo a cambio de 10 millones de pesos.   

Por  razón de lo anterior fueron vinculados  al   proceso  mediante  indagatoria  ARNULFO  CANDELA  MONSALVE,  PABLO  ANTONIO  RODRIGUEZ  ORTIGOZA,  LEONIDAS  BRIÑEZ  VARGAS,  JOHN  ALEXANDER  HURTADO ARCE,  ALVARO  CASTRO  VELASQUEZ,  CARLOS  ALBERTO  MOLINA  SANCHEZ  y  MARTIN AMSTRONG  CEBALLOS  LOAIZA.   Se  les resolvió la situación jurídica  y   el   5   de   septiembre  de  1997  tuvo  lugar  la  calificación  del  mérito  sumarial.   Por  los  cargos  de  cohecho propio y prevaricato por omisión  fueron  acusados RODRIGUEZ ORTIGOZA, BRIÑEZ VARGAS, CANDELA MONSALVE y CEBALLOS  LOAIZA.   A  favor  de  los  restantes procesados la Fiscalía precluyó la  instrucción.    

Confirmada   en   segunda   instancia   la  resolución  acusatoria  –el  19  de  noviembre de 1997—se  tramitó  el  juicio y el 8 de octubre de 1998 el Juzgado 3º Penal del Circuito  de  Pereira condenó a los procesados por las imputaciones de la acusación a 60  meses  de  prisión  y multa de 10 millones de pesos. El Tribunal Superior de la  misma  ciudad, al desatar la apelación interpuesta por procesados y defensores,  confirmó  el  fallo  aunque  considerando  solamente  estructurado el delito de  cohecho  e  imponiendo  como  pena  4  años  de prisión y multa de 50 salarios  mínimos  mensuales.   Lo  hizo  a  través  de  la  sentencia recurrida en  casación, expedida el 3 de junio de 1999.   

La demanda:  

El único cargo que el defensor del procesado  CEBALLOS  LOAIZA  propone en contra de la sentencia lo apoya en le causal 1ª de  casación,  inciso  2º.   Dice  que  el  Tribunal violó indirectamente el  artículo  141  del  Código  Penal  por  error  de  hecho  por  falso juicio de  legalidad.   Lo  concreta  en el hecho de que los testimonios rendidos ante  funcionarios  del  Das por las señoras CARMENZA BUITRAGO BURITICA y OFIR LOAIZA  OSPINA,  cuando  aún  no  se había iniciado la investigación, son inválidos.   

El   3   de  abril  de  1997  –sigue    el    demandante—el  Coordinador  Operativo  del  DAS en  Risaralda  en  compañía  de  otros  funcionarios  de  la institución, una vez  informados  de  que varios agentes se disponían a recibir dinero a cambio de no  capturar  a  CARMENZA  BUITRAGO, prepararon un operativo para capturarlos.   No  lo  lograron  y  entonces  no  se trató de un caso de flagrancia.  Sin  embargo,  el  Coordinador  le  recibió  declaraciones a la antes mencionada y a  OFIR  LOAIZA OSPINA.  Y no podía hacerlo según la defensa, al tenor de lo  dispuesto en el artículo 312 del C. de P.P.   

Los   testimonios,   sin  embargo,  fueron  apreciados  por  las  instancias y para demostrarlo el censor transcribe apartes  de  los fallos en los cuales son mencionados los medios de prueba y concluye que  “…si  no  se hubiese cometido el error de admitir y otorgar valor probatorio  a  dichos  testimonios,  tampoco  se  hubiera  aplicado la norma contenida en el  artículo 141 del Código Penal…”.   

Su solicitud es que se case la sentencia y se  absuelva a su representado.   

Consideraciones de la Sala:  

Toda  providencia  judicial debe fundarse en  pruebas  legal,  regular y oportunamente allegadas a la actuación, prescribe el  artículo  246  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   Si lo que se  alega  en  casación  es que ello no sucedió, el problema que de allí surge es  eminentemente  de  naturaleza  probatoria.   La  apreciación de una prueba  inválida,   en   consecuencia,  traduce  la  violación  indirecta  de  la  ley  sustancial  y  en esa medida tal alegación debe sustentarse en la causal 1ª de  casación,  inciso  2º,  y  apoyarse  en  error  de derecho por falso juicio de  legalidad,  que  como  lo  tiene   dicho  la  Sala  le impone al demandante  precisar  la  prueba  en  la  cuál  recayó el error, concretar la razón de su  ilegalidad  y  demostrar  la  trascendencia de la equivocación, es decir que la  orientación  del  fallo  hubiera  sido  otra  de  haber  prescindido el Juez de  considerarla.    

Quiere  decir  lo  anterior  que   el  demandante   seleccionó  adecuadamente  la  causal  de  casación  en  la  cual  fundamentó  el  cargo.   No obstante, no cumplió con todas las exigencias  previstas  para  considerarlo  como  una propuesta jurídica completa y que haga  viable  la admisión de la demanda.  Señaló los medios de prueba que a su  parecer  eran  inválidos  y que por lo tanto no podían ser considerados por el  juzgador,  sin  detenerse  en  el  punto  de  la  trascendencia.  Le bastó  afirmar  que  de  no  haberse  incurrido  en  el error no se habría aplicado el  artículo  141  del  Código  Penal,  sin  enfrentar  y desvirtuar los restantes  fundamentos  probatorios  que hicieron parte de los fallos de instancia.  Y  no  cabe  duda  que  existían  otros  si  se  apela  a los términos mismos del  libelo.   

“Aquí    no    vamos    –dice        textualmente       el  casacionista—a  entrar  a  debatir  la  valoración  que  merecen  las  demás  pruebas que se aportaron al  proceso,  puesto que dichos planteamientos corresponden a otro tipo de ataque en  casación,  lo  que  hay  que decir, es que en efecto, y sin ignorar que existen  otras  pruebas  dentro del proceso, el hecho es que, las sentencias de primera y  segunda  instancia  no  escapan  a  la  apreciación  de  los testimonios de las  mencionadas  señoras,  especialmente  el  de  CARMENZA BUITRAGO (quien fuera la  persona  que  hizo  la  oferta),  cuando  se  trata  de establecer la autoría y  participación  de  mi  defendido en la ocurrencia de los hechos en el momento y  lugar  donde  según ella hizo la oferta e identificó a quienes participaron en  la  negociación  y las circunstancias que rodearon la promesa, esto es, quienes  aceptaron  directamente, quienes indirectamente y quienes sabían de su orden de  captura”.   

No  cabe  duda,  entonces, que los medios de  prueba  cuya  ilegalidad  afirma la defensa no fueron el fundamento exclusivo de  la  sentencia.  La sola referencia a ellos, por lo tanto, dejan reducido el  ataque  a  la  relación  de  unas  pruebas  supuestamente  inválidas  y  a  la  aseveración  genérica  de  que  si  no  se  hubieran  apreciado  no se habría  atribuido  el  delito  de cohecho, expresión que no constituye la demostración  de la trascendencia del error.   

Así las cosas, no se admitirá la demanda y  se declarará desierto el recurso de casación.   

Por  lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve:  

INADMITIR la demanda  presentada  a  nombre  del  procesado  MARTIN  AMSTRONG  CEBALLOS  LOAIZA  y  en  consecuencia DECLARAR DESIERTO el recurso de casación.   

Esta  providencia de conformidad con los  artículos   226   y   197   del   Código   de   Procedimiento   Penal   no  se  notificable.   

Cúmplase.  

CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                              JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS           CARLOS  AUGUSTO GALVEZ ARGOTE         

JORGE        ANIBAL        GOMEZ  GALLEGO                     EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON                         NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

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