18471(03-10-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 18471  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE  

Aprobado Acta No. 150  

Bogotá, D.C., tres (3) de octubre de dos mil  uno (2.001).   

VISTOS:  

Decide  la Sala lo que en derecho corresponda  en  relación  con  la  demanda  de  casación presentada por el procesado YESID  GUTIÉRREZ ALVAREZ.   

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES:  

1. Mediante sentencia del 14 de junio de 2.000  el  Juzgado  Promiscuo  del  Circuito  de  Guaduas  condenó a YESID GIUTIÉRREZ  ALVAREZ,  a la pena principal de 20 años y 6 meses de prisión y a la accesoria  de  interdicción de derechos y funciones públicas por el término de 10 años,  como  cómplice  del  delito  de homicidio agravado, en concurso con el de porte  ilegal de armas para la defensa personal.   

2. Apelado el anterior fallo por el procesado  y  su  defensor,  el  5  de  diciembre  de  2.000 fue confirmado por el Tribunal  Superior   de   Cundinamarca,  siendo  notificado  personalmente  el  Ministerio  Público  y  GUTIÉRREZ  ALVAREZ  el  13  del mismo mes, y de los demás sujetos  procesales  mediante  edicto que se fijó el 19 y se desfijó el 23 de enero del  año en curso.   

3.  Mediante escrito allegado a la Secretaria  del  Tribunal  el  24  de  enero  de  la  presente anualidad, el procesado YESID  GUTIÉRREZ  manifestó  que  “…  me  acojo  a  los  preceptos  de  ley, para  interponer  el  recurso de casación, baso mi petición en el Capítulo VIII del  C.P.P. y sus Articulados con sus codificaciones”.   

4.  Según  constancia  secretarial del 29 de  enero  pasado,  en  esa fecha comenzó a correr el término de 30 días hábiles  para  que,  de  conformidad  con  lo  dispuesto  por  el entonces vigente, en su  integridad,  artículo  6º  de  la  Ley  553  de  2.000, los sujetos procesales  presentaran  demanda  de  casación, advirtiéndose que el mismo vencía el 9 de  marzo.   

5.  Dentro  de  ese  lapso, esto es, el 14 de  febrero,  el  procesado  GUTIÉRREZ  ALVAREZ  presentó en manuscrito y a nombre  propio  escrito  que  denominó “recurso extraordinario de casación”, en el  que   hace   una   serie   de   consideraciones   probatorias   en   pro  de  su  inocencia.   

6.  Vencido  el  término  anterior  mediante  constancia  secretarial  del  16  de  marzo  ingresó el proceso al despacho del  Magistrado    sustanciador,    quien   en   auto   del   29   del   mismo   mes,  expuso:   

“Como quiera que el trámite de la casación  en  el  presente  caso  se  inició bajo la vigencia de la Ley 553 de 2.000 y el  procesado  YESID  GUTIÉRREZ ALVAREZ interpuso, oportunamente, dicho recurso, de  conformidad  con  lo  dispuesto en el artículo 40 de la Ley 553 de 1.887, en el  sentido  de  que  “…los  términos  que  hubiesen  empezado  a correr, y las  actuaciones  y  diligencias  que ya estuvieren iniciadas, se regirán por la ley  vigente  al  tiempo  de  su  iniciación”,  se  dispone  continuar  con  dicho  trámite.  Empero,  como  al  acusado  no  se  le  advirtió  que  la demanda de  casación  debía  presentarla  por intermedio de abogado (art. 222 del C.P.P.),  en  uso de la facultad otorgada por el artículo 13 del Código de Procedimiento  Penal  y  para  salvaguardar el derecho de defensa y el principio de prevalencia  sobre  el  derecho  sustancial  (art.  28  Carta  Política), antes de correr el  traslado  a  los  no  recurrentes,  comuníquesele  al encausado lo pertinente y  habilítese  el  término  para  presentar  dicha  demanda,  por  los  días que  faltaban   por   transcurrir   desde   el   momento   en   que  el  recurso  fue  interpuesto”.   

7.  Habiéndosele  comunicado al procesado el  contenido  del  auto  anterior el 2 de abril del año en curso (f. 155 C.T.), el  20  siguiente,  según constancia de la fecha se “reanudó” el traslado para  la  presentación  de  la  demanda  de  casación,  “toda  vez  que ya habían  transcurrido  13 días hábiles de un total de 30 días, tal y como lo ordena el  auto  del  29  de marzo de los cursantes proferido por el Magistrado Ponente Dr.  JULIO  GILBERTO  LANCHEROS LANCHEROS (folio 15). Vence el quince (15) de mayo de  dos  mil  uno (2.001) a las cuatro de la tarde (4:00 p.m.)”, sin que dentro de  dicho   lapso   el   procesado   hubiese   allegado  libelo  por  intermedio  de  abogado.   

8. Siendo este, pues, el decurso del proceso a  partir  del  proferimiento  del fallo de segundo grado, lo primero que se impone  advertir  es  que  el auto proferido por el Magistrado Ponente, fechado el 29 de  marzo  del  año  en  curso,  es,  desde todo punto de vista irregular, pues con  dicha  actuación  se  lesionó  el  debido  proceso,  ya  que,  pretextando  la  garantía  del  derecho  de defensa del procesado que hizo expresa su intención  de  demandar  la  legalidad  del  fallo, se habilitó un término legal única y  exclusivamente respecto de uno de los sujetos procesales.   

9. En efecto, en este sentido, desconoció el  Tribunal  que de conformidad con lo dispuesto en el artículo 6 de la Ley 553 de  2.000,  vigente  íntegramente  para  cuando  se  surtió  el  anterior trámite  procesal  (declarado  inexequible mediante sentencia C-252 del 28 de febrero del  año  en  curso por la Corte Constitucional), una vez ejecutoriada la sentencia,  los  sujetos  procesales  disponían  de  30  días  comunes,  para presentar la  demanda  de  casación si así lo decidían, el cual se  iniciaba  a contar automáticamente una vez transcurridos tres días después de  la   notificación  mediante  edicto  como  aquí  aconteció,  sin  que,  valga  anotarlo,  bajo  esa  normatividad  tuviera incidencia alguna el hecho de que se  interpusiera  el  recurso,  pues  el trámite había variado ostensiblemente, ya  que  lo  único  que  le  correspondía  al  Tribunal una vez transcurrido dicho  lapso,  era enviar el proceso a la Corte si se presentaron demandas en tiempo, o  declarar  su  extemporaneidad  si  el  libelo  se  allegaba una vez vencidos los  referidos 30 días.   

10. Siendo ello así, se  tiene  que  lo  ocurrido  fue  que  el  procesado  YESID  GUTIÉRREZ  ALVAREZ,  presentó  a nombre propio y no por intermedio de abogado la demanda  de  casación,  lo  que significa que carece de legitimidad para ello por cuanto  no  es  abogado titulado según se desprende de sus generales de ley anotados en  la  indagatoria en donde afirmó haber cursado hasta 5º año de primaria (f. 13  c.1),  pues  de  conformidad  con  lo  dispuesto en el artículo 137 del Decreto  2.700  de  1.991  (modificado  por  el  20  de  la Ley 553 de 2.000)  el  sindicado  tenía,  para  los  fines  de su defensa los mismos  “derechos  de  su  defensor  excepto  la sustentación de la casación” y en  igual  sentido  el  artículo 222 ibídem, a su turno también modificado por el  artículo   5º   de   la   citada   Ley  de  casación,  prescribía  sobre  la  legitimación,  que  la demanda de casación podía ser presentada, entre otros,  por   “el  defensor  y  los  demás  sujetos  procesales”,  pudiendo  éstos  “hacerlo  directamente  si  fueren abogados titulados y autorizados legalmente  para  ejercer  la  profesión”,  como  en  idénticos  términos  lo prevé el  artículo 209 de la Ley 600 de 2.000 actualmente vigente.   

En   estas   condiciones,   no  queda  otra  alternativa  que  inadmitir  la demanda de casación por carencia de legitimidad  del  procesado  para  presentarla,  no  sin  antes  declarar la nulidad del auto  proferido  el  29  de marzo del año en curso, mediante el cual se rehabilitaron  los términos legales para ello.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

1.  Declarar  la  nulidad  del auto del 29 de  marzo   del   año   en   curso   proferido   por   el   Tribunal   Superior  de  Cundinamarca.   

2.   Inadmitir   la  demanda  de  casación  presentada   por   el   procesado  YESID  GUTIÉRREZ  ALVAREZ  por  carencia  de  legitimidad   para   ello,   como   se   expuso  en  la  parte  motiva  de  este  proveído.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase   y  devuélvase al Tribunal de origen.   

CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL                      JORGE ENRIQUE CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS                     CARLOS                              AUGUSTO                              GÁLVEZ  ARGOTE                    

JORGE        ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                               EDGAR LOMBANA  TRUJILLO                              

ÁLVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN                                 NILSON PINILLA  PINILLA                                           

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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