18232(23-07-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 18232  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aprobado   Acta   No.   98   (16 de julio de 2001)   

          Bogotá,  D.C.,  veintitrés  (23)  de  julio de dos mil uno (2001).   

VISTOS  

         

          Se  pronuncia  la  Corte sobre la admisibilidad formal de la demanda  de    casación   presentada   por   el   defensor   del   señor   José Antonio Cadena León.   

HECHOS  

          Sucedieron  el  23 de octubre de 1992, aproximadamente a las 8 de la  noche,  en  el  kilómetro  41  de  la vía que de Bogotá comunica con La Vega,  vereda  Peñón  Alto  de  San  Francisco  (Cundinamarca),  cuando el automóvil  Renault  12  de  placas  FS-8809  conducido por el señor HÉCTOR EMILIO PADILLA  CASAS  colisionó  con  la  camioneta  Dodge  de  placas  HL-7836, guiada por el  ciudadano  JOSÉ  ANTONIO CADENA LEON. Como consecuencia del accidente falleció  la  menor  INGRID FRANCOISE PADILLA BOHÓRQUEZ, quien ocupaba el asiento trasero  del Renault 12, lado izquierdo.   

ACTUACIÓN  PROCESAL   

          El  27  de  octubre  de  1992, la Unidad de Fiscalía de Facatativá  decretó  la  apertura  de  investigación y vinculó mediante indagatoria a los  señores   José  Antonio  Cadena  León  (Fl.  31  y  231, C.1)) y Héctor Emilio  Padilla  Casas  (Fl. 39). Al resolverles la situación  jurídica,  le  impuso  detención preventiva a Cadena León (Fl. 234, C.1) y se  abstuvo  de  afectar a Padilla Casas con medida de aseguramiento  (Fl. 254,  C.1).   

          Cerrada  la  investigación,  se  dictó  resolución  acusatoria en  contra  de  José  Antonio  Cadena  León  como  autor  del  delito  de  homicidio  culposo y se precluyó la  instrucción  a favor de Héctor Emilio Padilla Casas, mediante proveído del 23  de julio de 1996 (Fl. 281, C.1).   

          La  etapa del juicio correspondió al Juzgado 1º Penal del Circuito  de  Facatativá,  donde  se  surtió  el  rito legal correspondiente, y el 24 de  julio  de  2000  dictó  sentencia  que  condenó al señor JOSÉ ANTONIO CADENA  LEÓN  a   dos  (2)  años  de  prisión,  multa  de mil pesos ($1.000.00),  suspensión   del   oficio   de  conducción  por  un  término  de  dos  años,  interdicción  del  ejercicio  de derechos y funciones públicas por un período  igual  al de la pena privativa de la libertad y al pago de 3 millones de pesos y  500  gramos  oro,  por  concepto  de  indemnización  de perjuicios materiales y  morales,  respectivamente,  como  responsable  del  delito de homicidio culposo.   

          Apelada  la  sentencia,  fue confirmada por el Tribunal Superior del  Distrito  judicial  de  Cundinamarca el 14 de noviembre de 2000, pero modificada  en  el  sentido  de  imponer  la  pena  de suspensión del oficio conducción de  automotores  por  el  término  de  un  año  y  ampliar a 6 meses el plazo para  indemnizar  los  perjuicios. El 12 de enero del año 2001, el defensor interpuso  recurso de casación.   

LA  DEMANDA   

         

          El  actor  invocó  la  causal  primera  de  casación.  Dijo que la  sentencia  era  violatoria  del  artículo 329 del Código Penal “por error de  hecho en la apreciación de la prueba”.   

          Para  desarrollar la censura transcribió las consideraciones en que  su  funda  la  sentencia,  hizo  un  esbozo  sobre  los  conceptos de tipicidad,  antijuridicidad  y  culpabilidad,  se  refirió  a  varios aspectos de la prueba  testimonial,  señaló  la  forma  como el Tribunal analizó los testimonios que  militan  en el proceso y clasificó los testigos en tres grupos: los que venían  en  el automóvil Renault 12, los que se movilizaban en la camioneta Dodge y los  de oídas.   

          Seguidamente   criticó   al   juez   colegiado   por  haberle  dado  credibilidad  a  las  versiones  del señor Padilla Casas y su esposa María del  Carmen  Bohórquez  sin  advertir  su  falta  de  objetividad  y  las múltiples  contradicciones  en que tanto éstos como sus hijos incurrieron en relación con  la   forma   en   que   sucedió   el   accidente.  Señaló  que,  a  contrario  sensu, las declaraciones de  los  ocupantes  del  automotor  conducido  por  Cadena  León son objetivas, ponderadas y coincidentes, y, por  lo  tanto  dignas de la credibilidad que el juzgador no les quiso dispensar. Por  último,  presentó  las razones que lo llevaron a disentir de los criterios del  juzgador  en  relación con la valoración del croquis del accidente y la prueba  testimonial  que  sirve de soporte a la sentencia. Como conclusión señaló que  de  las declaraciones de los ocupantes de la camioneta Dodge se puede inferir de  manera  inequívoca  que  su  defendido  “ no se encuentra en el terreno de la  culpa”, sino en el del caso fortuito.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

                      La demanda  será  inadmitida,  por  no satisfacer las exigencias que para la concesión del  recurso  extraordinario  de  casación   establece  el  artículo  218  del  Código  de Procedimiento Penal (subrogado por la ley 553, artículo 1º). Estos  son los argumentos de la Sala:   

         De  conformidad  con  el  artículo 1º de la Ley 553 del 2000, para  poder  acceder  a  la casación es necesario que el delito por el que se proceda  tenga  señalada  pena  privativa de la libertad cuyo máximo exceda de ocho (8)  años.   

          Como  en el evento estudiado la sentencia de segunda instancia, así  como  la interposición y sustentación del recurso obedecieron a la vigencia de  la  ley  553  de  2000,  la  casación  debió  haberse  propuesto  por  la vía  excepcional,  dado  que  el  delito  imputado  al  procesado  es el de homicidio  culposo, cuyo máximo es de 6 años de prisión.   

          De  tal  manera,  si  la  procedencia  es excepcional, el demandante  debió  destinar  un  capítulo  en donde se expresara, de manera sustentada, la  necesidad   de   desarrollar  la  jurisprudencia  o  de  garantizar  un  derecho  fundamental,  que  ilustra  el criterio discrecional de la Corte y le permitiera  brindar acceso a la casación excepcional.   

          Cumplida  dicha  exigencia  y  los  demás  requisitos de la demanda  consagrados  en  el  artículo  8º  de  la ley en mención, sería admitida; en  cambio,  la ausencia de uno o de los dos aspectos, o la insuficiencia de motivos  para  que  la Sala discrecionalmente accediese a la impugnación extraordinaria,  provoca la inadmisión.   

          En  el  caso  concreto,  el  impugnante  confundió  el trámite. No  obstante  que  hace  expresa  referencia  a la ley 553 de 2000, no advirtió que  ésta  elevó  el  quantum  de  la  pena para acceder a la casación por la vía  ordinaria  y  que,  por  lo tanto, tenía que proponerla como excepcional. Al no  hacerlo  así,   no  le deja a la Corte posibilidad distinta a inadmitirla,  de  conformidad  con lo normado en el artículo 226 del Código de Procedimiento  Penal.   

          En  mérito  de  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

           NO  ADMITIR la demanda de casación presentada por el defensor del  ciudadano  JOSÉ  ANTONIO  CADENA LEÓN. En      consecuencia,      declarar      desierto     el     recurso  interpuesto.   

         

          En    firme    esta    decisión    devuélvase   al   Tribunal   de  origen.   

         

Notifíquese y cúmplase.  

CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR  

No hay firma  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL               JORGE  ENRIQUE   CÓRDOBA   POVEDA                 

HERMAN   GALÁN   CASTELLANOS              CARLOS  AUGUSTO   GÁLVEZ   ARGOTE                         

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO                  EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO               

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ  PINZÓN         NILSON  E.  PINILLA  PINILLA                              

TERESA    RUIZ  NUÑEZ   

Secretaria    

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