18260(25-09-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 18260  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                  Aprobado acta No.  145     

                                                  Magistrado Ponente:   

                                                  Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL   

Bogotá,  D.  C.,   veinticinco de  septiembre del año dos mil uno.   

Resuelve  la Corte el recurso de reposición  interpuesto   por   la   defensora  del  requerido  en  extradición,  ciudadano  LUIS    EVELIO    BRITO    GIRALDO,    contra  el  auto  mediante  el  cual la Sala negó las pretensiones  probatorias  elevadas por la defensa, y ordenó correr traslado, por el término  de cinco días, para presentar alegatos previos al concepto.   

          ANTECEDENTES.-   

1.-  En  cumplimiento de lo dispuesto por el  artículo  555  del Código de Procedimiento Penal vigente para ese momento (hoy  art.  517  de  la  ley  600  de  2000),  el Ministerio de Justicia y del Derecho  remitió  a  esta  Corporación  la solicitud de extradición del ciudadano LUIS  EVELIO  BRITO  GIRALDO, formalizada mediante Nota Verbal No. 269 del 15 de marzo  de  2001,  procedente  de  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos de América en  Colombia,  acompañada  de  la  documentación  correspondiente,  y del Concepto  emitido  por el Ministerio de relaciones exteriores en el sentido de que ante la  ausencia   de  convenio  aplicable  entre  las  partes,  procede  acudir  a  las  disposiciones  en  torno  al  tema  establecidas  en el Código de procedimiento  penal de Colombia.   

2.-  Dispuesto  por la Corte el traslado que  para  pedir  pruebas  prevé  el  Código  de  procedimiento  penal (fl. 14), la  defensora  del  señor LUIS EVELIO BRITO GIRALDO solicitó practicar inspección  judicial  al  proceso  de  radicado  número  384  que,  según  afirma,  en  la  actualidad  cursa  en  la  Fiscalía  trece  especializada  adscrita a la Unidad  nacional  de  antinarcóticos  e interdicción marítima, a efectos de verificar  si  allí  está  siendo investigado el señor BRITO GIRALDO, la fecha en que se  abrió   investigación   formal,   aquélla   en   que  fue  escuchado  en  indagatoria,  y  los  cargos  por  los  que  se  le  interrogó. Asimismo, si su  situación  jurídica  ha  sido definida, el sentido de tal pronunciamiento, los  delitos  que  se le imputan, y si en la actuación obra solicitud de acogerse al  instituto de la sentencia anticipada.   

Fundamentó  la solicitud en la necesidad de  establecer  “si  aquel  ciudadano  solicitado  en  extradición,  está siendo  investigado,  juzgado,  o se le condenó por los mismos hechos delictivos de que  da  cuenta  para  el  caso  de  LUIS  EVELIO  BRITO  GIRALDO,  la resolución de  acusación  No.  01-038  (s-1)  (CPS)  proferida  por  la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Este  de  New  York”  (fls. 23 y ss. cno.  Corte).     

3.- La Corte negó la práctica de la prueba  pedida  por  la  defensa,  ordenó devolver a la peticionaria la fotocopia de la  providencia  adjunta a su escrito, y dispuso correr traslado, por el término de  cinco  (5)  días,  al  solicitado en extradición, su defensora y el Procurador  Delegado,  para  que presenten sus correspondientes alegatos previos al Concepto  de la Corte (fls. 51 y ss.).   

4.- En oportunidad, la defensora manifiesta  interponer  recurso  de  reposición  contra  el  proveído  referenciado  en el  ordinal  que  precede,  a  fin  de que se revoque, y en su lugar se practique la  prueba pedida.   

Sostiene al respecto, que la pertinencia de  la  prueba  solicitada  se  halla  estrechamente  vinculada al inciso cuarto del  artículo   29  de  la  Carta  Política,  por  considerar  que  no  procede  la  extradición  cuando  el requerido en extradición es procesado o cumple pena en  Colombia por los mismos hechos a que se refiere la solicitud.   

Debido  a  ello,  considera  viable  que se  conozca  si Luis Evelio Brito Giraldo está siendo investigado, juzgado, o se le  condenó  por los mismos hechos por los que se solicita su extradición, sin que  por   ello  se  invada  la  órbita  judicial  de  las  autoridades  del  Estado  requirente, ya que no se valora o cuestiona el acopio probatorio.   

No   obstante   que  en  el  concepto  de  extradición  emitido  el  16  de  mayo  último,  la  Sala  estableció  que la  verificación  sobre  la  existencia  o  no  de un proceso formal por los mismos  hechos  es  competencia  del Gobierno Nacional y no de la Corte, considera que a  efectos  de  las  garantías  fundamentales  de  que trata el artículo 29 de la  Carta   Política,   tal  verificación  se  debe  realizar  en  la  oportunidad  probatoria   prevista  en  el  estatuto  procesal  penal,   pues  no  puede  entenderse  que  si  la ley faculta a la Corte Suprema de Justicia llevar a cabo  el  trámite  de  extradición  dentro  del  cual se puede ejercer el derecho de  defensa,  deba ser el Gobierno Nacional el competente para verificar si existe o  no  proceso  penal  en Colombia por los mismos hechos que motivaron la solicitud  (fls. 61 y ss.).   

         

SE CONSIDERA:  

      

Como se señaló en la providencia objeto de  recurso,  en  esta  oportunidad  ha  de  reiterarse,  que, de conformidad con el  artículo  519  de  la  ley  600 de 2000, el Concepto que de la Corte demanda el  Gobierno   Nacional   y  referido  a  la  viabilidad  de  conceder  o  negar  la  extradición   de   quien   es   requerido   para  comparecer  ante  autoridades  extranjeras,  se  halla delimitado a la verificación de la validez formal de la  documentación  hecha  llegar  por  el  ejecutivo;  la identificación plena del  solicitado,  correspondiente  a  la  persona  capturada  con  dichos  fines;  el  principio  de  la doble incriminación relacionado con que el hecho motivo de la  solicitud  no  sea  un  delito  político  o  de  opinión,  y, además de estar  también  previsto  en Colombia como delito, se reprima con pena privativa de la  libertad  cuyo  mínimo  no  sea  inferior  a  cuatro  años; que la providencia  soporte  de  la  solicitud  de  no  ser   una sentencia,  cuando menos  equivalga  a  la  resolución  de acusación en el sistema colombiano; y, cuando  fuere   el   caso,   el   cumplimiento   de   lo   dispuesto  por  los  tratados  públicos.    

De   esta   suerte,   las   pruebas   cuya  incorporación  o  práctica  se  demande durante el trámite, de acuerdo con la  oportunidad  para la solicitud prevista al efecto por el artículo 518 de la ley  600  de  2000,  deben estar orientadas a la demostración de tales presupuestos;  es  decir,  tratarse  de  pruebas  eficaces,  pertinentes, útiles, necesarias y  conducentes,   referidas  a  los  aspectos  sobre los cuales la Corte ha de  fundamentar   su   Concepto,   a   riesgo,  en  caso  contrario,  de  tener  que  disponer   su  rechazo, conforme la autorización que con criterio general,  establece el artículo 235 de la ley 600 de 2000.     

2.-  Estos  presupuestos  de  procedencia y  conducencia  no se cumplen en la pretensión probatoria elevada por la defensora  del  señor  BRITO  GIRALDO,  lo  que  motivó  su  rechazo  en  la  providencia  ameritada,  pues como allí se precisó, dentro de las facultades con que cuenta  para  proferir  el  Concepto  que  de  ella  demanda el Gobierno Nacional, no se  incluye   la  necesidad  de  establecer  si  el  requerido  en  extradición  es  investigado  o  no por la justicia colombiana, o si los hechos por los que se le  procesa  son  los  mismos por los que se solicita su extradición, ya que dichas  hipótesis  no  afectan  el trámite, ni determinan el sentido en que habría de  conceptuar  esta  Colegiatura, aspectos éstos que la libelista no controvierte,  y  tampoco podría hacerlo dada la limitada competencia atribuida a la Corte por  el ordenamiento.   

Debido a ello, la Corte no podría ocuparse  de  establecer  si  el  señor   LUIS  EVELIO BRITO GIRALDO es procesado en  Colombia,   dado  que  dicho  examen  corresponde  eventualmente  realizarlo  al  Gobierno  Nacional  al  final  del trámite, con lo cual se evidencia carente de  asidero   jurídico   la  insistencia  por  que  se  practique  inspección  judicial  al proceso que, según afirma, en contra del requerido en extradición  hace  curso ante una Unidad de la Fiscalía General de la Nación, pues no puede  desconocerse,  como  lo  hace  la  recurrente,  de  una  parte,  que  entre  los  fundamentos  del  Concepto no se incluye la necesidad de establecer si en contra  del  reclamado  cursa  proceso penal en Colombia, sea que se trate de los mismos  hechos  que  motivaron la solicitud de extradición, o de otros distintos, y, de  otra,  que  es  el  Presidente  de  la  República, como supremo director de las  relaciones  internacionales,  la  autoridad  que  tiene  a su cargo la decisión  final  frente  al  pedido  de  extradición, definir si la concede o la niega, o  eventualmente  concederla  difiriendo la entrega del solicitado, para lo cual se  halla  facultado  para  obrar  según las conveniencias nacionales (art. 519 del  Código  de  procedimiento  penal),  pudiendo analizar sobre bases concretas, de  acuerdo  a  la  órbita  de  su  competencia -de la cual carece la Corte-, si en  Colombia  existe  el  proceso a que en este caso se refiere la defensa, y de ser  ello  cierto,  si  trata  o  no  de los mismos hechos por los que se solicita la  extradición.    

Y aun cuando pudiera llegar a afirmarse que  la  previsión contenida en el artículo 527 del Código de procedimiento penal,  comporta   la  tipificación  de  una  “garantía  constitucional”  para  el  reclamado   en   extradición,  ello  no  conduce,  como  parece  entenderlo  la  recurrente,  a afirmar que el órgano destinatario del precepto que establece la  restricción  sea  la  Corte  Suprema,  pues la aludida restricción no se halla  contenida  en la Carta Política, y tampoco se incluye entre los fundamentos del  concepto  de  la Corte, cuya competencia se halla limitada a la verificación de  precisos  aspectos  relacionados con el cumplimiento de unos requisitos mínimos  que  ha  de  contener  la  solicitud,  los  cuales  se señalan en el Código de  procedimiento penal.     

No   asistiendo,  entonces,   ningún  fundamento  en  la  pretensión  de la defensa como para que la Corte reponga la  providencia   recurrida,   se   pronunciará   en   consecuencia  manteniéndola  incólume.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E:   

NO  REPONER  la  providencia objeto de impugnación.   

Notifíquese y cúmplase.  

CARLOS   E.   MEJIA  ESCOBAR   

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL                            JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS                               CARLOS                                 A.                                 GALVEZ  ARGOTE               

JORGE         A.        GOMEZ  GALLEGO                                       EDGAR      LOMBANA      TRUJILLO           

ALVARO        O.        PEREZ  PINZON                                             NILSON PINILLA PINILLA   

No hay firma  

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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