17564(24-07-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 17564  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACIÓN PENAL   

                                                             Magistrado  Ponente:   

                                                              Dr. CARLOS  AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE   

                                                                Aprobado  Acta No. 104   

Bogotá, D.C., veinticuatro (24) de julio de  dos mil uno (2.001).   

          VISTOS:   

Decide la Corte sobre la admisibilidad formal  de  la  casación  por vía excepcional interpuesta por el defensor de SIGELINDA  CORDOBA  MOSQUERA  contra  la  sentencia  proferida  por el Tribunal Superior de  Quibdó  el  11  de  abril  de  dos  mil, que confirmó la decisión del Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de  la  misma ciudad el 7 de febrero de ese año,  mediante  la  cual condenó a la procesada por el delito de privación ilegal de  la  libertad  a  la  pena  principal  de  doce  meses de prisión y pérdida del  empleo.   

         HECHOS:   

Contra la doctora SIGELINDA CORDOBA MOSQUERA,  en  su  condición   de Inspectora Tercera de Policía Municipal de Quibdó  (Chocó),  el ciudadano José Alain Perea García presentó formal queja ante la  Procuraduría  118  Judicial Penal, en razón de haber ordenado la privación de  su  libertad  durante  el  período  comprendido  entre el 28 de marzo y el 6 de  abril  de  1.994,  para investigarlo por un presunto delito contra el patrimonio  económico, sin haber cumplido para ello con las exgencias de ley.   

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES:  

1.  El 10 de  mayo de  1.994   una    Fiscalía    Especializada  de  Quibdó  abrió  la  respectiva  investigación  penal, vinculando mediante indagatoria a la imputada, a quien se  resolvió  la  situación  jurídica  con medida de aseguramiento consistente en  detención   preventiva   por   el   delito   de   privación   ilícita  de  la  libertad.   

Una vez practicada prueba de diversa índole  y  cerrada  la  investigación, se calificó su mérito el 23 de enero de 1.995,  profiriéndose  resolución  acusatoria  en contra de la procesada por el delito  que  se dispusiera su detención, que fue confirmada por la segunda instancia el  27 de febrero posterior.   

Tramitado   el   período  del  juicio  se  profirieron  las sentencias de primera y segunda instancias en los términos que  se  dejaron  señalados  en  precedencia, noficándose personalmente a todos los  sujetos  procesales  el fallo del Tribunal, los días 11 de abril al Fiscal y el  defensor  y  el  14  del  mismo  mes  al  Ministerio  Público  y  la procesada,  presentándose  el  libelo  sustento del recurso extraordinario y excepcional de  casación el 2 de junio posterior.   

2.  Tras  advertir  el  casacionista  que la  demanda  se  ha  aducido  “con  la  solicitud  expresa  de  su admisión, por la  necesidad  de  desarrollar  la  jurisprudencia  y  la  garantía de los derechos  fundamentales”  y  sin  ninguna  otra  fundamentación  sobre  este  particular,  procede  enseguida a presentar los diversos cargos que dice formularle al fallo,  uno  con  sustento  en  la  causal  tercera  y tres con amparo en la primera del  artículo 220 del Código de Procedimiento Penal.   

3. En condiciones tales, resulta forzoso para  la  Sala  recordar, que en el texto original del Código de Procedimiento Penal,  como  igual sucede ahora en vigencia del inciso tercero del artículo primero de  la  Ley  553 de 2.000 que es precepto aplicable habida cuenta de la fecha en que  se  interpuso  y  sustentó  la  casación  discrecional,  pues por existir cosa  juzgada   material   en   la   sentencia  C-252  del  año  en  curso  la  Corte  Constitucional  nada  distinto  hizo que reiterar los argumentos expuestos en la  sentancia  C-657/96,  que  al  demandante  en casación por la vía excepcional,  conforme  la  jurisprudencia  más  antigua  en  esta  materia  reiterada  lo ha  señalado  (Auto  del  28  de  octubre  de  1.992,  M.P.  Dr. Juan Manuel Torres  Fresneda),  imprescindiblemente  le compete el imperativo de sustentar, así sea  en  forma  breve  y sumaria pero clara e inequívoca, los motivos por los cuales  en  el  caso concreto encuentra necesaria la intervención de la Corte con miras  al  desarrollo  jurisprudencial  o  la  garantía de los derechos fundamentales,  motivación   justificadora  de  la  exceptiva  participación  de  la  Sala  en  relación  con  procesos  para  los  cuales  en  principio  no  es procedente la  casación,  que debe acompañar el escrito de interposición o el de la demanda,  según  la  normatividad  aplicable,  pero que, de cualquier manera, emerge como  inexcusable exigencia para darle trámite a la misma.   

4. Así, concretamente en lo que concierne a  este  proceso,  en  forma  expresa  el demandate adujo la casación discrecional  para  atacar  la  sentencia  de  segunda  instancia  proferida  por  el Tribunal  Superior  de  Quibdó  el  11  de  abril de 2.000, en relación con el delito de  privación  ilegal de libertad, para el cual se ha previsto una pena de prisión  de  uno  (1)  a  cinco  (5) años, aspecto que en principio haría pertinente la  casación en la modalidad anunciada.   

5. No obstante, como quedó reseñado, salvo  observar  que  dada  la  índole  de  la  casación propuesta la misma tiene por  origen   el   desarrollo   jurisprudencial   y  la  garantía  de  los  derechos  fundamentales,  lo  que  evidentemente  no  podía  ser de diverso modo, ninguna  concreta  precisión  hizo  en  torno  a  la  necesidad  de  que  la  Corte deba  pronunciarse  en este caso, esto es, que al margen de esta genérica referencia,  no  se  precisan  los motivos que harían discrecionalmente viable la casación,  sin  que,  desde  luego,  esta falencia pueda entenderse superada por los cargos  que  enseguida  se  postulan,  como  que  antes  bien  éstos  deben guardar una  estrecha  e  inequívoca  relación  con  las  razones previamente expuestas, de  manera  tal  que  la  inexistencia de ellas, excluyen cualquier viabilidad de la  casación  para  los  efectos  propios  del inciso tercero del artículo 218 del  Estatuto Procesal Penal.   

Así  las  cosas  y  dado  que  la  falta de  fundamentación   de   los  motivos   que  posibilitan  la  casación   discrecional,  por  si  misma configura defecto que da al traste con una demanda  en  forma,  sin  otras  consideraciones  y  dentro  de  la regulación que le es  propia, la misma debe declararse inadmisible.   

En  razón y mérito de lo expuesto, la Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema,   

         RESUELVE:   

INADMITIR  la casación por vía excepcional  propuesta   por   el  defensor  de  la  procesada  SIGELINDA  CORDOBA  MOSQUERA.   

Devuélvase  el  expediente  al  Tribunal de  procedencia.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

         CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR   

         

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                             JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS                    CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                          EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                            NILSON PINILLA PINILLA   

Teresa Ruíz Núñez  

Secretaria    

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