17800dic

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 17800  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACION  PENAL   

                            Magistrado Ponente:   

                                DR.     JORGE     ANIBAL     GOMEZ  GALLEGO   

                            Aprobado Acta Nro: 203   

          Bogotá   D.C.,   lunes   cuatro   de   diciembre   del   año   dos  mil.   

VISTOS  

          Decide  de  plano  la  Sala  el incidente de cambio de radicación a  otro   Distrito   Judicial   que  del  proceso  seguido  contra  el  justiciable  ALBEIRO  ARBELAEZ, a quien se  le    formuló    pliego   de   cargos   por  los  injustos  de  homicidio y porte ilegal de arma de fuego de  defensa  personal,  promoviera  su  defensora  ante el Juzgado Primero Penal del  Circuito de Armenia, departamento del Quindío.   

ANTECEDENTES   

          1.   En el sector  urbano  comprendido  entre  la  carrera  15 con la calle 8ª de la población de  Armenia,  Quindío, fue ultimado por proyectiles de arma de fuego el profesional  del  derecho  adscrito  a  la  Defensoría  del Pueblo en dicha localidad, José  Alyiver  Ruiz  Tabares,  cuando  en  las  horas  de  la  mañana  del primero de  diciembre  de  1999 arribaba a su oficina de abogado. La mortal descarga la hizo  un  sujeto  que  luego  de  accionar el instrumento letal, emprendió la huida a  bordo  de  un  vehículo  cuyo  conductor  con el motor en marcha lo aguardaba a  pocos metros del lugar donde perpetró el hecho.   

Un agente del Departamento  Administrativo  de  Seguridad  que  ocasionalmente se hallaba cerca al teatro de  los  acontecimientos,  logró  percibir las características del automotor en el  que  se  evadió el agresor, las cuales transmitió a sus colegas de la Policía  Nacional.   A poco de haberse montado el operativo para dar con los autores  del  cruento  episodio,  fue  avistado  el vehículo de marras, en cuyo interior  sólo   se   encontraba   el   piloto   del   mismo   y   quien   dijo  llamarse  ALBEIRO  ARBELAEZ.   

2.   Vinculado  a  la  investigación  el  mentado  individuo,  previa  definición  de  su  situación  jurídica  la  Fiscalía  Tercera  Especializada de Vida de Armenia calificó el  sumario  con  resolución de acusación mediante proveído del 24 de febrero del  año  en  curso,  imputándole  al  procesado  los  delitos de homicidio y porte  ilegal  de arma de fuego de defensa personal. Impugnada dicha determinación, la  Fiscalía   Segunda   Delegada   ante   el  Tribunal  de  Armenia  le  impartió  confirmación  por  la  suya  del  24  de abril siguiente, agravando la conducta  homicida   conforme   a  lo  estipulado  en  el  Art.  324-2  y  7  del  Código  Penal.   

De la etapa del juicio le  correspondió  conocer  al Juzgado Primero Penal del Circuito de la localidad en  mención,  despacho que dentro del período probatorio de la causa accedió a la  práctica  de  algunas  pruebas  solicitadas  por  los sujetos procesales, negó  otras   y   decretó   de   oficio   las   que   consideró   pertinentes.    

3.   Fue  en  este  estadio  procesal,  previa  impugnación  del  auto  que  denegó algunas de las  pruebas  que  solicitó,  en  el  cual la defensora del justiciable promovió el  incidente  de  cambio  de  radicación  del proceso a otro Distrito Judicial, en  especial  a  la  ciudad de Pereira, Risaralda, aduciendo como motivos que avalan  su  aspiración  la ausencia de imparcialidad en los funcionarios judiciales que  han  conocido  del asunto, mora en el decurso procesal y violación a garantías  fundamentales de su asistido.   

Finca  principalmente su  petición  la  abogada  de  la  defensa  en  el  hecho  de  que por haber estado  vinculada  la víctima en su calidad de profesional del derecho a la Defensoría  del  Pueblo,  y  habiendo ejercido particularmente su oficio en la jurisdicción  de  Armenia,  a  más  de  ser  muy  conocido  en  el círculo judicial de dicho  Distrito,   “se  ganó  el  aprecio  de  funcionarios judiciales y ciudadanía en general”,    circunstancia   esta   que   le   resta  independencia   a   la   administración  de  justicia  de  la  citada  región.   

Prueba de ello, arguye la  defensora   del  acusado,  no  es  sólo  la  abulia  que  ha  caracterizado  al  correspondiente  trámite  procesal,  sino  también  la  negativa a acceder por  parte  del  despacho  del conocimiento a la práctica de pruebas que estructuran  la  inocencia  de  su  pupilo,  contra  quien no existe prueba plena con la cual  poder  predicar  su  responsabilidad  en  los  hechos investigados, pues, de las  decisiones   tomadas  por  la  Fiscalía  y  el  propio  Juzgado  de  instancia,  “prácticamente   se  ha  condenado  a  mi  pupilo”,  asegura.   Todos  estos  factores  conculcan  el  derecho  de  defensa  del  acriminado, concluye la libelista.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

          En  tratándose  de  la  solicitud  de  cambio  de radicación de un  proceso  penal  originada  en  la  etapa  del  juicio,  a otro Distrito Judicial  diferente   al  que  por  regulación  legal  le  corresponde  su  trámite,  es  competente  la  Corte  para decidir lo pertinente conforme con lo establecido en  el Art. 68-8 del C. de P. Penal.   

          Hecha  la  anterior  precisión, dígase que el Art. 83 del Estatuto  Procesal   Penal   prevé  las  circunstancias  que  posibilitan  el  cambio  de  radicación  de un proceso del territorio donde se adelanta su trámite, a otro,  lo  cual  puede  ocurrir bien sea porque el orden público resulte afectado, ora  la  imparcialidad  y  la  independencia de la administración de justicia, o las  garantías  procesales,  o  la  publicidad  del  juzgamiento,  o  la seguridad o  integridad personal del procesado.   

         

Entre esos factores, la abogada defensora ha  esgrimido   como   fundamento   de   su   pretensión  el  hecho  de  que  pueda  resultar   afectada  la  imparcialidad  del funcionario judicial que conoce  del  asunto, y por contera la independencia de la administración de justicia en  el  territorio  de  la jurisdicción del Distrito Judicial de Armenia, en virtud  del  aprecio  que  los  dispensadores  de  justicia  y  la  propia  comunidad le  profesaban  a  la  víctima,  un  abogado que, amén de servir a la ciudadanía,  colaboraba con el quehacer judicial en la comarca.   

          Plagado  de  prejuicios y sin soporte probatorio alguno que respalde  sus  afirmaciones,  es  lo  que  observa  la Corte en el escrito presentado como  sustento  de  su petición por la libelista, máxime si ha tenido oportunidad de  ejercer  a cabalidad el derecho de contradicción, como ciertamente lo ha hecho,  controvirtiendo  el plexo probatorio e impugnando las decisiones que le han sido  adversas a su defendido.    

A falta de demostración fehaciente acerca de  los  hechos  a  partir  de  los  cuales  poder  inferir,  en  forma  racional  y  concluyente,   la  existencia  de  circunstancias  que  ameriten  el  cambio  de  radicación  invocado,  mal  se  puede acceder a una tal pretensión, pues, como  tantas  veces  lo  ha  repetido  la  Corte,  la  evidencia  en relación con una  cualquiera  de  las  hipótesis que la ley prevé para lograr el cometido al que  hoy  se aspira, ha de surgir de manera objetiva, cierta e incuestionable, que no  de  meras  especulaciones  o  de  juicios  anticipados  respecto de lo que pueda  ocurrir durante el desarrollo del juzgamiento.   

          En  punto  a  la imparcialidad o independencia de la administración  de  justicia como motivo para el cambio de radicación, no son las apreciaciones  subjetivas  de  los  sujetos  procesales  las que puedan determinarlo, si de sus  afirmaciones  no  resulta  patente  la  comprobación de que esa imparcialidad e  independencia  se  encuentren comprometidas en todos los funcionarios judiciales  de la región de donde se quiere erradicar el proceso.   

Como igualmente lo viene sosteniendo la Sala,  las  diferencias  que  eventualmente puedan suscitarse entre las partes, o entre  éstas  y  los  juzgadores,  encuentran su marco de solución en las preceptivas  contenidas  en  el  Art.  103  del  C.  de P. Penal que regula lo atinente a los  impedimentos  y  recusaciones,  y no mediante las previsiones establecidas en el  Art. 83 ejusdem.   

Se  denegará pues, el cambio de radicación  impetrado               en              virtud              de              este  asunto.                     

         

          En  mérito a lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

         NEGAR  el  cambio de radicación invocado  en  razón  de este asunto, conforme con las motivaciones plasmadas en el cuerpo  de   este   proveído.    Devuélvase   la   actuación   a   su  lugar  de  origen.   

  CÓPIESE     Y  CÚMPLASE   

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                              JORGE    E.    CÓRDOBA  POVEDA   

CARLOS   A.   GÁLVEZ  ARGOTE                            JORGE    ANÍBAL   GÓMEZ  GALLEGO   

MARIO    MANTILLA   NOUGUES                              CARLOS    E.    MEJÍA  ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN                 NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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