15615oct

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 15615  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

Aprobado Acta N° 172 (04-10-2000)  

          Bogotá, D. C., seis de octubre de dos mil.   

VISTOS  

          Por  medio  de  sentencia  fechada  el  29 de septiembre de 1998, el  desaparecido  Tribunal Nacional condenó en segunda instancia al procesado EDWIN  ALONSO  BOTERO ARISTIZÁBAL a la pena principal de diez (10) años de prisión y  multa  por  valor  de  60 salarios mínimos legales mensuales, como autor de una  infracción al Estatuto Nacional de Estupefacientes.   

          Como  el  defensor  propuso  la  casación,  la Corte examinará las  formas  básicas de la respectiva demanda, de conformidad con los artículos 220  y 225 del Código de Procedimiento Penal.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

          Merced  a  la  información recibida por la Policía Antinarcóticos  de  San  José  del  Guaviare  (Caquetá),  el  5 de septiembre del año de 1991  algunas  unidades  de  esa  guarnición  realizaron  un  operativo  en  la pista  clandestina   conocida   como  “Caquetania”,  comprensión  territorial  del  municipio  de  San  Vicente  del Caguán, lugar en el cual hallaron una avioneta  marca  “Cessna”,  sin  matrícula, y en cuyo interior habían 500 kilogramos  de  cocaína.   En  los  alrededores de la pista fueron hallados 2047 kilos  más  del  alcaloide  y,  al día siguiente, durante la prosecución del rastreo  fue  privado de la libertad el individuo EDWIN ALONSO BOTERO ARISTIZÁBAL, quien  admitió que era el piloto de la aeronave.   

          Transcurrida   con   dilaciones   evidentes  la  etapa  instructiva,  finalmente  el 17 de diciembre de 1996, una fiscal regional de Bogotá calificó  el  mérito  sumarial, por medio de resolución acusatoria dictada en contra del  sindicado  BOTERO  ARISTIZÁBAL,  como  autor  de  la  conducta  de  conservar y  transportar  cocaína, agravada por la cantidad superior a 5 kilos, conforme con  los  artículos  33, inciso 1° y 38, numeral 3° de la ley 30 de 1986 (C. O. 4,  fs. 259).   

          El  Juzgado  Regional competente dictó sentencia de primer grado el  12  de mayo de 1998, según la cual se impusieron las sanciones antes indicadas,  decisión  que  fue  confirmada por el fallo del Tribunal que se ataca (C. O. 5,  fs. 92).   

LA DEMANDA  

          El  defensor  del  procesado EDWIN ALONSO BOTERO ARISTIZÁBAL invoca  la  causal  tercera  de  casación,  en  vista  de  que  supuestamente se dictó  sentencia dentro de un juicio viciado de nulidad.   

          Para  explicar  el  concepto  de  nulidad,  el  actor  acude  a  los  artículos  29  y  228  de  la Constitución Política, según los cuales están  garantizados   el  debido  proceso  “sin  dilaciones  injustificadas”  y  la  obligatoriedad de los términos procesales.   

          Pues  bien, de conformidad con el artículo 42 de la ley 81 de 1993,  en  vigencia  desde  el  2  de noviembre del mismo año, el proceso en cuestión  debió  haberse  calificado dentro de los ocho (8) meses siguientes a la entrada  en  vigor de la mencionada ley, supuesto que a tal fecha había transcurrido una  etapa  instructiva  de  más  de dieciocho (18) meses, sin exceder de cuarenta y  ocho  (48),  dado  que  la investigación fue iniciada en septiembre del año de  1991.   Como  puede verse, la resolución de acusación se produjo después  de dos (2) años de vencido el término legal antes señalado.   

          Al   sacar  conclusiones,  el  censor  advierte  que  en  este  caso  “se  quebrantó  flagrantemente  la  estructura  del  debido  proceso al practicarsen (sic) pruebas con posterioridad a la expiración  legal  de  los  términos  establecidos  en  la  ley para calificar los procesos  penales,   generándose   una   nulidad   absoluta   e  insubsanable” (C. Tribunal, fs. 95).   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          Aunque  los  artículos  29  y  228  de  la  Constitución Política  prevén  la  celeridad  en  los  procesos,  la  observación  de  los  términos  procesales  y la posibilidad de sancionar su incumplimiento, el demandante no ha  demostrado  que  los  tiempos  legalmente  hacen parte de las formas propias del  juicio,  como  supuesto  de  la nulidad prevista en el numeral 2° del artículo  304  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  y  si la ley prevé la sanción de  invalidez por incumplimiento injustificado de los mismos.   

          Por  otra  parte, el actor apenas enuncia que la Fiscalía practicó  pruebas  con  posterioridad  al  vencimiento  de  los términos estipulados para  calificar,  pero  no  individualiza  tales  medios  probatorios  ni  señala  la  incidencia  de los mismos en el sentido de la calificación sumarial, pues sólo  así  quedaría  de  manifiesto  un  intento  de  mostrar la trascendencia de la  irregularidad.   Además, faltarían los juicios de reproche sobre el tenor  completo  del  artículo  42  de  la  ley 81 de 1993, según el cual no sólo se  ordena  a  los  fiscales  calificar los procesos dentro de los plazos indicados,  sino  que  también  se advierte que “la única actuación procedente será la  calificación”.   

          Faltan  los razonamientos suficientes para sustentar una pretensión  de   nulidad   y,   en  virtud  de  tal  deficiencia,  no  podrá  admitirse  la  demanda.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

          Rechazar  la  demanda de casación examinada.  En consecuencia,  se    declara    desierto    el   recurso   concedido   por   el   Tribunal   de  instancia.   

          En    relación    con    este    proveído,    no   hay   lugar   a  impugnaciones.   

          Cópiese, cúmplase y devuélvase.   

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL           JORGE    ENRIQUE    CÓRDOBA  POVEDA               No hay firma   

CARLOS   A.   GALVEZ   ARGOTE                  JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO   

MARIO    MANTILLA    NOUGUES                  CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN         NILSON PINILLA  PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria.    

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