11411

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR  

Aprobado Acta No. 22  

Santafé  de  Bogotá D.C., febrero dieciocho  (18) de mil novecientos noventa y nueve (1.999).   

VISTOS  

Se  pronuncia  la Sala acerca de la solicitud  elevada por el procesado FRANCISCO JAVIER SANCHEZ PATIÑO.   

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES  

El  procesado, quien actualmente se encuentra  recluido  en  la  Cárcel  del  Circuito Judicial de Santander de Quilichao, fue  condenado  a  la  pena  de  diez (10) años y seis (6) meses de prisión, por el  delito  de  homicidio  simple,  mediante  sentencias de mayo veinticuatro (24) y  julio  treinta  y uno (31) de mil novecientos noventa y cinco (1995), proferidas  por   el   Juzgado   1º   de   Bello  y  el  Tribunal  Superior  de  Medellín,  respectivamente.   

Los  hechos  que  motivaron  dicha  condena,  tuvieron  ocurrencia  en la enfermería de la Cárcel de Bellavista de la ciudad  de  Medellín,  el veintiséis (26) de agosto de mil novecientos ochenta y siete  (1987),  lugar  en  el que SANCHEZ PATIÑO se encontraba recluido por cuenta del  Juzgado  Décimo  Superior  de  esa  ciudad,  despacho que le adelantaba proceso  penal  por  un  delito  de homicidio, el que también culminó con una sentencia  condenatoria  de  diez  (10) años y seis (6) meses, según fallos de septiembre  diez   (10)   y  diciembre  cuatro  (4)  de  mil  novecientos  ochenta  y  siete  (1987).   

Al  respecto,  el  Director de la Cárcel del  Circuito  de  Caicedonia  (Valle),  mediante oficio de fecha veinticinco (25) de  marzo  de  mil  novecientos  noventa  y  siete (1997), informó que el procesado  había sido dejado en libertad por cuenta de ese proceso.   

La  Sala,  en pasada oportunidad, al resolver  una  solicitud  de  libertad  que el mismo había presentado, estimó que no era  posible  concederle  el  beneficio por la vía del numeral 2º del artículo 415  del  Código de Procedimiento Penal, en virtud del poco tiempo físico que hasta  ese momento había descontado.   

En  esta  oportunidad  el  peticionario no se  refiere  de  manera  concreta  al  beneficio  de  libertad. La Sala lo que logra  interpretar  de  su  confuso  escrito,  es  que  en  él  pone  de manifiesto la  necesidad  de  que  se dicte sentencia, para solicitar el permiso administrativo  de las 72 horas.   

Al  respecto debe señalársele al procesado,  de  un  lado,  que  conforme  al artículo 18 de la ley 446 de 1998, los asuntos  deben  considerarse  en  el  mismo  orden  de  entrada al despacho, por lo tanto  deberá esperar el turno respectivo.   

De  otra parte, que el permiso administrativo  al  que  alude  el  señor  SANCHEZ  PATIÑO, puede solicitarlo, aún sin que la  sentencia  se  encuentre  ejecutoriada; es decir sin que sea necesario esperar a  que  se  emita  el  fallo  de  casación.  En  estos  casos,  la  Corte  entra a  pronunciarse  de  manera  provisional  acerca  de  las  rebajas que el procesado  acredite  por  trabajo  y/o  estudio  realizados  dentro del penal, a efectos de  demostrar  el  cumplimiento del requisito objetivo contenido en el artículo 5º  del  Decreto 1542 de 1997 (esto es que haya cumplido la tercera parte de la pena  que  le  fue  impuesta), ante las autoridades carcelarias quienes son las que en  definitiva  se  deben  pronunciar  acerca  de  la procedencia o no del beneficio  administrativo al que se refiere el memorialista.   

En este caso, como en las diligencias no obran  certificaciones  acerca  de  que  el  peticionario  haya  realizado una de tales  labores  dentro  del  penal, ni constancia expedida por el respectivo Consejo de  Disciplina  no  hay  lugar  a  realizar  ninguna  redención  de  pena por tales  aspectos.   

En  esas circunstancias la Sala debe señalar  que,  a  la  fecha,  (febrero  17  de 1999) el interno ha descontado un total de  veintidós  (22) meses y veintidós (22) días de detención física, factor que  tampoco  haría  viable  la  solicitud,  pues  con  ello  no  acredita el factor  objetivo al que se ha hecho alusión.   

En  consecuencia, su petición, no podrá ser  atendida.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.- Comuníquesele al interno FRANCISCO JAVIER  SANCHEZ  PATIÑO, el contenido del artículo 18 de la ley 446 de 1998, al que se  hizo alusión en la parte motiva de este pronunciamiento.   

2.- Para efectos del permiso administrativo al  que  hace  referencia el artículo 5º del Decreto 1542 de 1997, declarar que no  ha cumplido la tercera parte de la pena.   

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE.  

JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO  

FERNANDO    ARBOLEDA   RIPOLL               RICARDO  CALVETE RANGEL   

JORGE   E.   CORDOBA   POVEDA                                             CARLOS   AUGUSTO   GALVEZ   ARGOTE   

EDGAR    LOMBANA    TRUJILLO                  CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

DIDIMO PAEZ VELANDIA                        NILSON PINILLA PINILLA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

Proceso N° 11411  

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. Carlos E. Mejía Escobar  

Aprobado Acta No. 163  

Santa  Fe  de  Bogotá  D.C., veinte (20) de  octubre de mil novecientos noventa y nueve (1999).   

V I S T O S  

Decide  la  Sala  sobre  las solicitudes del  procesado FRANCISCO JAVIER SANCHEZ PATIÑO.   

ANTECEDENTES  

1.-          El  procesado  SANCHEZ PATIÑO se halla  detenido  a  disposición de esta Corporación y por cuenta de este asunto desde  el  17 de marzo de 1997 (folio 187, cuaderno de la Corte) descontando la pena de  10  años  y 6 meses de prisión que se le impuso como responsable del homicidio  de  Emilio  Montoya Montoya o Ricardo León Mejía Herrera interno en la cárcel  de  Bellavista  en  jurisdicción  del municipio de Bello (Antioquia) al que dio  muerte con arma cortopunzante el 26 de agosto de 1987.   

2.-          Al momento de la comisión del homicidio  el  procesado SANCHEZ PATIÑO cumplía condena de 10 años y 6 meses de prisión  por  cuenta  de  la  sentencia que el 4 de septiembre de 1987 (folio 46 cuaderno  del  Juzgado) dictó en su contra el entonces Juzgado 10° Superior de Medellín  (Antioquia).   

3.-          En  extensos  y confusos memoriales, el  encausado  SANCHEZ  PATIÑO  protesta la injusticia de su condena y el trato que  ha  recibido de algunas autoridades carcelarias.  Considera que llena todos  los  requisitos para los beneficios judiciales por estar detenido desde el 17 de  marzo  de  1997 por cuenta de este proceso, por lo que estima que por detención  física  ha  descontado  29 meses y 10 días, a lo que suma 10 meses por labores  en  la cárcel de Caicedonia (Valle) y 8 durante su internamiento en Santader de  Quilichao (Cauca).   

4.-           La   Corte   obtuvo  el  original  de  certificados  de trabajo expedidos por las cárceles de los Circuitos Judiciales  de  Santander  de  Quilichao y Caicedonia en las que se hacen constar labores en  artesanías y  de ordenanza, respectivamente.   

5.-          La Corte también recaudó los soportes  documentales  y  el  auto  por  medio  del cual el Juez 34 Penal del Circuito de  Medellín  le  reconoció  redención  de pena a SANCHEZ PATIÑO y le otorgó la  libertad   por   pena   cumplida   (folios   182   a   189,   cuaderno   de   la  Corte).   

6.-            De   igual   manera   se   agregaron  certificados  de  conducta  en los que se califica la misma de buena y ejemplar,  excepto  un  período  en  el  que  se  evalúa  como  “regular” (folio 197,  cuaderno de la Corte).   

C O N S I D E R A C I O N E S  

1.-           El   procesado   SANCHEZ  PATIÑO  se  encuentra  detenido  por  cuenta  de  este  asunto  desde el 17 de marzo de 1997  (folios  185 a 187, cuaderno de la Corte), por lo que a la fecha (19-X/99)   ha  descontado  físicamente  un total de 2 años 7 meses y 1 día de la pena de  10 años y 6 meses de prisión que le fue impuesta.   

2.-          El  Juzgado  11  Penal  del Circuito de  Medellín  (en  el  que quedó convertido el 10° Superior) por decisión del 17  de  marzo  de  1997  le  reconoció  a SANCHEZ PATIÑO en otro asunto por el que  entonces  estaba  cumpliendo  condena,  redención de pena de 6 meses y 17 días  por  concepto de trabajo y estudio, le otorgó la libertad por pena cumplida, lo  dejó  a disposición del Juzgado 1° Penal del Circuito de Bello e informó que  había  superado el lapso de esa condena en 3  meses y 4 días. (folios 185  a 187, cuaderno de la Corte)   

3.-          Por  trabajo,  dedicado  a  labores  de  artesanías  y  de  ordenanza  en  las  cárceles  de  Santander  de Quilichao y  Caicedonia  acredita  un total de 6168 horas (folios 193, 194 y 204, cuaderno de  la Corte).   

4.-          Por mandato del artículo 100 de la Ley  65  de 1993, el trabajo no se llevará a cabo los días domingos y festivos, por  lo  que  de  los  certificados expedidos por la cárcel del Circuito Judicial de  Caicedonia  no  se  tendrán  en  cuenta 59 días del año de 1997 y 35 días de  1998 que corresponden a tales fechas.   

Tampoco  se  tendrán en cuenta 904 horas de  las  certificados en 1998. Se trata de las laboradas durante los meses de marzo,  abril,  mayo, junio y 6 días de julio, que se encuentran dentro del periodo que  cubre  el certificado de calificación de conducta del 15 de julio de 1998 en el  que  se  calificó su comportamiento en el grado de “regular” (folio 197 del  cuaderno de la Corte).   

5.-           El   artículo  532  del  Código  de  Procedimiento  Penal  señala  en  el  ordinal  1° que “la certificación del  Consejo  de  disciplina o del director del establecimiento, sobre buena conducta  del  detenido”  es  uno  de los documentos que debe acompañar la solicitud de  rebaja de pena por trabajo, estudio o enseñanza.   

El artículo 101 del Código Penitenciario y  Carcelario  advierte  que  “el  Juez  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas de  Seguridad,  para  conceder  o  negar  la redención de la pena, deberá tener en  cuenta  la evaluación que se haga del trabajo, la educación o la enseñanza de  que  trata la presente ley.  En esta evaluación se considerará igualmente  la  conducta  del interno. Cuando esta evaluación sea  negativa,   el   Juez  de  Ejecución  de  Penas  se  abstendrá  de  conceder dicha redención.  La reglamentación determinará  los periodos y formas de evaluación”.   

Los artículos 76 y 77 del acuerdo 11 de 1995  del  INPEC  “por el cual se expide el reglamento general al cual se sujetarán  los    reglamentos   internos   de   los   establecimientos   penitenciarios   y  carcelarios”,  indican,  respectivamente,  que  es  función  del  Consejo  de  disciplina  “estudiar  y  calificar  la conducta de los internos cada tres (3)  meses”  y  que  “la conducta de los internos será calificada como ejemplar,  buena, regular o mala (…)”.   

Al   establecer  esta  última  norma  los  parámetros  de  cada  una  de  las calificaciones lo hace por la vía negativa,  esto  es  no  define  lo  que  es  una  conducta  sino lo que no puede ser ella.  Así:   

a.-               No       es      ejemplar  la conducta de quien haya sido  sancionado  disciplinariamente  dentro  de  los  6  meses  anteriores  y no haya  obtenido 3 calificaciones previas y consecutivas de buena.   

b.-               No       es      buena  la  conducta  de  quien  en los 6  meses  anteriores  haya  sido  sancionado  por  falta  grave o más de una falta  leve.   

c.-               No       es      regular  la  conducta  de quien en los 6  meses  anteriores haya sido sancionado por más de una falta grave o más de dos  leves.   

Como  el artículo 77 del acuerdo 11 de 1995  que  se  viene  citando señala que la conducta de los internos será calificada  como   ejemplar,  buena,  regular  o  mala,  la  definición  de  ésta  última  corresponde  entonces  a  aquella  que  no  puede  ser  calificada como regular.  Así:   

d.-            La    conducta    es   mala  cuando  dentro  de  los  6  meses  anteriores  se  le  ha  impuesto  al  interno  sanción  por 2 faltas graves o 3  leves.   

5.1.-           Presentándose   un  certificado  del  Consejo  de Disciplina o en su defecto el del director del  establecimiento  en  el  que  se califique la conducta del interno como mala, no hay ninguna duda  que    no    tiene   derecho   a   redención   de   pena   por   tres   razones  específicas:   

5.1.1.-            Primero, por cuanto el artículo  101   del   Código  Penitenciario  y  Carcelario  señala  que  “Cuando  esta  evaluación  sea  negativa,  el  Juez  de  Ejecución  de Penas se abstendrá de  conceder     dicha    redención”.     Y,    malo    y    negativo    son  sinónimos.   

5.1.2.-            Segundo, porque el artículo 532  del  Código de Procedimiento Penal exige como requisito para obtener redención  de  pena  por  trabajo, estudio o enseñanza la “certificación del Consejo de  disciplina  o  del  director  del  establecimiento,  sobre  buena  conducta  del  detenido”. Y, malo es lo opuesto a bueno.   

5.1.3.-            Tercero,  porque  dentro de las  consecuencias  que  el  “Reglamento  de  Régimen  Disciplinario  aplicable al  personal  de  internos  de  los  establecimientos  de  reclusión”1  (artículos  19  y 24) establece para las faltas graves está  la pérdida del derecho a  redención  de  la pena. Y para merecer una calificación mala se requiere haber  incurrido en por lo menos 2 faltas graves o en más de 3 leves.   

5.2.-          El  problema  jurídico  no  se plantea  entonces  frente  a  la calificación mala, sino frente a la regular.  Y se  debe  determinar  si ella constituye una evaluación negativa en presencia de la  cual  el  artículo  101  del  Código Penitenciario y Carcelario ordena al Juez  abstenerse    de    conceder    redención    por    trabajo,    educación    o  enseñanza.   

5.3.-          El Reglamento de Régimen Disciplinario  aplicable  al  personal  de  internos  de  los  establecimientos  de  reclusión  establece  como  una  de  las consecuencias para los internos al incurrir en una  falta  calificada  como  grave  la de “pérdida del derecho a redención de la  pena (…)” (artículos 19 y 24).   

El  artículo  77  del  acuerdo  11  de 1995  señala  que  la  conducta  debe calificarse como regular cuando dentro de los 6  meses  anteriores el interno ha sido sancionado por una falta grave o mas de una  falta leve.   

Deviene  de  lo  anterior el establecimiento  normativo  de  un  trato  equivalente  entre  una falta grave y 2 faltas leves y  consecuencialmente  que las evaluaciones negativas a que se refiere el artículo  101  del  Código Penitenciario y Carcelario son entonces aquellas en las que se  califique la conducta como regular o mala.    

5.4.-           Evaluada   la  conducta  del  interno  FRANCISCO  JAVIER  SANCHEZ  PATIÑO  por el Consejo de Disciplina del 15 de  julio  de  1998  en  el  grado  de  “regular”,  tal  valoración  impone  la  consecuencia  de  pérdida del derecho a redención de pena que se predica en el  Reglamento  de  Régimen Disciplinario de una falta grave.  Para merecer la  calificación  de  regular que obtuvo ha debido incurrir en una falta grave o en  2 faltas leves.   

6.-          La suma exacta del número de horas que  descuenta la Corte, se ha obtenido así:   

6.1.-          128  horas del mes de marzo de 1998, de  las  248  que  se han certificado. A este guarismo se llega previa constatación  de  que  el  último Consejo de disciplina es del 16 de marzo de ese año (folio  196),  por  lo  que  el  periodo  de  comportamiento  “regular”  del interno  FRANCISCO  JAVIER  SANCHEZ PATIÑO comprende desde ese día hasta el 14 de julio  de  1998,  ya que el siguiente Consejo de disciplina se verificó el 15 de julio  (folio 197).   

6.2.-          La  totalidad de las horas certificados  en   abril,   mayo   y   junio   de   1998   (728),   por   las  mismas  razones  expuestas.   

6.3.-          Las  48 horas certificadas en el mes de  julio, que corresponden a los primeros 6 días de tal mes.   

7.-           Las  6168  horas  que  totalizan  los  certificados  de los centros carcelarios en los que ha estado detenido FRANCISCO  JAVIER  SANCHEZ  PATIÑO  corresponden a 771 días de trabajo.  De esos 771  días  se  descuentan  94  que  corresponden a días dominicales y festivos para  los   cuales no se acreditó que se tratara de casos especiales debidamente  autorizados  por  el  director del establecimiento con la debida justificación,  tal  como  lo  exige el artículo 100 del Código Penitenciario y Carcelario. Se  obtiene entonces un saldo de 677 días laborados.   

7.1.-          Por tener una calificación de conducta  negativa  se  descuentan  904  horas,  que reducidas a días son 113. Resulta un  saldo  de  564  días  laborados  por  el  interno,  los  que  le  dan derecho a  redención de pena de 282 días o 9 meses y 12 días.   

7.2.-           Acreditado  que  lleva  en  detención  física  2 años 7 meses y 1 día.  Que a ello se deben sumar los 3 meses y  4  días  de la anterior condena que cumplió y en cuyo tránsito a cumplir esta  no  hubo solución de continuidad y que finalmente debe sumarse la redención de  9  meses  y  12  días,  se obtiene un total de pena descontada de 43 meses y 17  días.   

La pena impuesta fue de 10 años y 6 meses de  prisión  (folio  210,  cuaderno del Juzgado) por lo que su tercera parte son 42  meses,  guarismo  superado  por el peticionario, razón que impone a la Corte el  reconocimiento  de  la  redención de pena para que el procesado pueda solicitar  ante  el director del establecimiento carcelario  el permiso administrativo  de las 72 horas.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

R E S U E L V E  

PRIMERO:            Reconocer al procesado FRANCISCO  JAVIER   SANCHEZ   PATIÑO  en  forma  provisional  y  sólo  para  el  trámite  específico   contemplado  en  el  artículo  147  de  la  Ley  65  de  1993  en  concordancia  con  el artículo 5° del Decreto 1542 de 1997, 9 meses y 12 días  de redención de pena por trabajo.   

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE  

JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                         JORGE                                 E.                                 CORDOBA  POVEDA                      

CARLOS        A.        GALVEZ  ARGOTE                             EDGAR LOMBANA  TRUJILLO                         

MARIO           MANTILLA  NOUGUES             CARLOS  E.  MEJIA  ESCOBAR                             

ALVARO         O.        PEREZ  PINZON                                 YESID RAMIREZ BASTIDAS   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

    

1  .-                 Resolución   No.   5817  de  1994  del  INPEC.  18  de  agosto  de  1994.     

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