27568(15-08-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27568  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 146  

Bogotá,  D. C., quince (15) de agosto de dos  mil siete (2007).   

V I S T O S  

Resuelve   la   Corte  lo  que  en  derecho  corresponda  respecto  de  la  posibilidad  o  no  de  dar  trámite  al recurso  extraordinario    de    casación,   interpuesto   por   el   defensor   de   la  procesada  BERENICE  LINARES  DE  SUÁREZ.   

A N T E C E D E N T E S  

    

1. Los  hechos  que  originaron  el  presente  diligenciamiento  fueron  sintetizados  por  el  juzgador  de  segunda  instancia, de la siguiente manera:     

“El 10 de julio de  1998,      al      interior     del     jardín     comunitario     ‘Los         Ángeles’,   ubicado  en  la  carrera  33A  N°  112B-25,  barrio Atahualpa de Fontibón –Bogotá  –, como  consecuencia  de  asfixia  mecánica  por  sumersión,  falleció el menor Johan  Estiven  Torres  Jutinico,  quien  había  sido llevado al citado jardín por su  señora   madre   y   dejado   bajo   el  cuidado  de  la  señora  Berenice           Linares          de          Suárez”.   

2.   Agotado  el ciclo investigativo, la  Fiscalía  Dieciséis  Seccional  de Bogotá, el 11 de agosto de 2000, calificó  el  mérito  del  sumario con resolución de acusación en contra de  Berenice Linares de Suárez por el delito  de   homicidio  culposo  que  preveía  el  artículo  329  del  Decreto  100  de  1980,  decisión que quedó  ejecutoriada   el   27   de   septiembre  del  citado  año.   

3.   La  etapa del juicio la tramitó el  Juzgado  Treinta  y  Tres  Penal  del Circuito de Bogotá, despacho que el 17 de  marzo  de  2005  dictó  sentencia  de  primera  instancia, a través de la cual  condenó   a   Berenice   Linares   de  Suárez   a    las    penas    principales   de   2   años   de   prisión   y  multa  de  $1.000,oo,  a la accesoria de rigor y al pago de los perjuicios, como autora del  delito  de  homicidio culposo causado en el menor Johan Estiven Torres Jutinico.  Así  mismo,  le  concedió  la  suspensión  condicional de la ejecución de la  pena.   

4.   Apelado el fallo por el defensor de  la   procesada,  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Medellín,  Corporación  que  conoció  del asunto por disposición contenida en el Acuerdo  3430  del  26  de  mayo  de 2006 expedido por la Sala Administrativa del Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  el  31  de  octubre  de  2006,  lo  confirmó,  modificándolo  únicamente  en  cuanto al valor de los perjuicios, los cuales disminuyó.   

5.   Contra  la  anterior  decisión  el  defensor   de   la   acusada  interpuso  recurso  extraordinario  de  casación,  impugnación    que    una   vez   concedida,   presentó   la   correspondiente  demanda.   

6.   Las  diligencias  llegaron  a  esta  Corporación el pasado 23 de mayo.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE   

1.      Luego      del   correspondiente     estudio,     observa    la    Sala   que   la  acción penal del delito de homicidio culposo imputado en la  resolución  de  acusación  a  la  procesada  Berenice  Linares  de Suárez se encuentra prescrita, no quedando  otra alternativa jurídica distinta a la de su declaración.   

En   efecto,   recuérdese   que   mediante  resolución  de  acusación  fechada  el  11  de  agosto de 2000, la cual quedó  ejecutoriada  el 27 de septiembre siguiente,    a    la    procesada    Linares   de  Suárez  se le imputó el delito de homicidio culposo,  conducta  punible que se encontraba prevista en el artículo 329 del Decreto 100  de  1980, normatividad vigente para la época de los hechos, y que preveía pena  privativa  de  la  libertad  que  oscilaba  entre  dos  (2)  y seis (6) años de  prisión.   

Frente  a  la  mencionada  preceptiva  y para  efectos  de  los  respectivos  cómputos, no está de más indicar que comparada  ésta  con aquella que se encuentra tipificada en el artículo 109 de la Ley 599  de  2000  (actual  Código  Penal),  mantiene  idéntica  pena  privativa  de la  libertad,   por   lo  que  resulta  indiferente  la  adopción  de  una  u  otra  normatividad.  Sin  embargo,  se tendrá en cuenta la norma del derogado Código  Penal de 1980, por haber ocurrido los hechos bajo su vigencia.   

Así,  entonces, claro es que la pena máxima  que  contempla  el  delito  culposo imputado a la aquí procesado es de seis (6)  años.  No  obstante, como se produjo la interrupción del término prescriptivo  de  la  acción penal con la ejecutoria de la resolución de acusación, caso en  el  cual  principia a correr de nuevo por un tiempo igual a la mitad del máximo  indicado,  pero en ningún caso puede ser inferior a cinco (5) años, se tendrá  éste  último  como lapso para efectos de la prescripción, según el artículo  84 del Decreto 100 de 1980 (artículo 86 de la Ley 599 de 2000).   

Significa lo anterior que dentro del presente  asunto,  la  acción  penal se ha extinguido por causa de la prescripción, pues  no   hay  duda  que  desde  el  27  de  septiembre  de  2000,  fecha  de  ejecutoria  de  la  resolución  de  acusación,  a hoy han transcurrido más de cinco años, por lo que se impone la  declaratoria  de  tal  fenómeno  procesal, el cual se consolidó mucho antes de  haberse  dictado  sentencia de segunda instancia (31 de octubre de 2006), razón  por  la cual la Sala se abstendrá de pronunciarse sobre la admisibilidad formal  de    la   demanda   de   casación   presentada   por   el   defensor   de   la  procesada.   

2.   Ahora  bien,  como  quiera  que  la  acción  civil  se ejercitó al interior del presente diligenciamiento, al tenor  de  lo  que  disponía el artículo 108 del antiguo Código Penal, hoy artículo  98 de la Ley 599 de 2000, también se declarará su prescripción.   

3.   El  juzgado  de  primera  instancia  adoptará    las    medidas    relacionadas    con    lo    decidido   en   esta  providencia.   

4.    Finalmente,   se  dispondrá  la  expedición  de  copias de lo actuado, con el fin de que el Consejo Seccional de  la  Judicatura  de  Bogota  investigue,  si a ello hubiere lugar, al juzgador de  primera  instancia,  pues,  en  criterio  de  la  Sala,  se  observa una notoria  morosidad en el trámite del juicio del proceso.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.  Abstenerse  de  emitir  pronunciamiento sobre la admisibilidad de la  demanda  de  casación  presentada  por  el defensor de  BERENICE LINARES DE SUÁREZ.   

2.   DECLARAR  que  las  acciones  penal  y  civil  que por el delito  de  homicidio  culposo  se  adelantó  en  contra  de la procesada BERENICE LINARES  DE  SUÁREZ, se encuentran prescritas. En consecuencia,  decretar  en  su  favor  la  cesación de la actuación  procesal.   

3.   El  juzgado  de  primera  instancia  deberá adoptar todas las medidas atinentes a esta decisión.   

4.  Por Secretaría de la Sala expídanse las  copias  a  que  se  refiere  el  numeral  4°  de la parte considerativa de esta  providencia.   

Notifíquese,   cópiese,   cúmplase   y  devuélvase al Tribunal de origen.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                MAURO  SOLARTE PORTILLA   

JAVIER  ZAPATA ORTÍZ  

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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