STP357-2026

ENERO

Asistente Jurídico Inteligente

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      Radicado          18001220400020250018901          

Impugnación          de tutela          

ALEXANDER          LLANOS NÚÑEZ    

  

  

  

FERNANDO  LEÓN BOLAÑOS PALACIOS  

Magistrado  Ponente  

  

STP357-2026  

Radicación  nº 151541  

Acta  n.°006  

  

Bogotá,  D.C., veinte (20) de enero de dos mil veintiséis (2026).  

            

I. ASUNTO  

            

1. Se          pronuncia la Sala sobre la impugnación interpuesta por          ALEXANDER LLANOS NÚÑEZ, contra el fallo proferido el          28 de noviembre de 2025 por la          Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Florencia          (Caquetá),          que declaró improcedente la demanda de tutela presentada          contra el Juzgado 3° Penal del Circuito de Conocimiento de la          misma ciudad, por la presunta vulneración de sus derechos          fundamentales al debido proceso, libertad personal y presunción          de inocencia, al interior de la actuación penal que se          adelanta en su contra, identificada con el radicado No.          180016000553202200188.  

            

2. Al          presente trámite fueron vinculadas las partes e          intervinientes en el precitado proceso penal.  

            

II. ANTECEDENTES          Y FUNDAMENTOS DE LA ACCIÓN  

            

3. Fueron          recogidos en la sentencia de primera instancia del Tribunal Superior          de Florencia, en los siguientes términos:  

  

«El  accionante manifestó que fue vinculado a un proceso penal por  el delito de homicidio agravado, adelantado por la Juez Tercera Penal  del Circuito de Florencia, Caquetá, bajo el radicado  180016000553202200188. Indicó que durante el trámite  procesal compareció voluntariamente a todas las audiencias,  incluida la de sentido del fallo, colaborando con la administración  de justicia, pese a no tener certeza sobre la decisión final.  

  

Señaló  que, en la audiencia de sentido del fallo, la Juez profirió  sentido condenatorio y ordenó su captura inmediata, decisión  que considera infundada, pues la misma autoridad judicial reconoció  su arraigo familiar y laboral, su comparecencia constante al proceso  y la ausencia de antecedentes penales. Afirmó que la orden se  sustentó únicamente en la alta pena prevista para el  delito y la improcedencia de subrogados penales, sin demostrar riesgo  de fuga ni peligro para la comunidad, lo que contraría la  jurisprudencia constitucional.  

Expuso  que la Corte Constitucional, en la Sentencia SU-202 (sic) de 2024,  unificó la jurisprudencia sobre la captura inmediata en  audiencia de sentido del fallo condenatorio, estableciendo que la  gravedad del delito o la alta pena no son fundamento suficiente para  restringir la libertad sin acreditar un riesgo procesal concreto,  real y verificable. Añadió que la libertad es la regla  general y su restricción exige motivación reforzada.  

  

Por  último, concluyó que, en su caso, la Juez reconoció  expresamente su arraigo familiar y laboral, así como su  comparecencia constante al proceso. No obstante, ordenó la  captura únicamente por la alta pena y la improcedencia de  subrogados, lo que – según el accionante – vulnera el  precedente SU-202 (sic) de 2024, al no demostrar un riesgo procesal  real, actual y verificable. Por ello, sostiene que la orden de  captura carece de fundamento constitucional y configura un defecto  sustantivo y fáctico, vulnerando sus derechos fundamentales a  la libertad personal, al debido proceso y a la presunción de  inocencia.  

  

De  conformidad con lo anterior solicitó, se ampare su derecho  fundamental (sic) a la libertad personal, al debido proceso y a la  presunción de inocencia y, se ordene dejar sin efecto la orden  de captura emitida por la Juez Tercera Penal del Circuito de  Florencia, su libertad inmediata mientras se profiere y ejecutoria la  sentencia definitiva, así mismo que se exhorte a la autoridad  judicial accionada a respetar el procedente vinculante de la Corte  Constitucional».  

  

III.  FALLO IMPUGNADO  

            

4. La          Sala Penal del Tribunal Superior de Florencia declaró          improcedente la solicitud de amparo invocada, luego de evidenciar          que el proceso penal seguido contra el accionante se encuentra en          curso, y el juzgado demandado programó audiencia de          individualización de pena y sentencia para el 1° de          diciembre de 2025  

            

5. Con          fundamento en lo anterior concluyó que el actor cuenta con          mecanismos de defensa judicial idóneos al interior del          proceso ordinario, por lo que la demanda carece del requisito          general de subsidiariedad que permita la intervención del          juez constitucional, máxime cuando no se demostró la          configuración de un perjuicio irremediable.  

  

IV.  IMPUGNACIÓN  

            

6. Notificado          del fallo, el libelista lo apeló con fundamento en que la          declaratoria de improcedencia por la posibilidad de interponer          recursos al interior del proceso desconoce el precedente          jurisprudencial fijado en la sentencia SU-220/24, acerca de los          presupuestos para librar la orden de captura desde el anuncio del          sentido del fallo.  

            

7. Destacó          que no existe otro medio de defensa judicial idóneo para          controvertir la decisión adoptada en el anuncio del sentido          del fallo, y que el perjuicio irremediable se configuró al          materializarse su captura y hacerse efectiva la privación de          la libertad, sin que la condena haya cobrado ejecutoria.  

            

8. Agregó          que la decisión se sustentó únicamente en la          gravedad del delito, la pena impuesta y la improcedencia de          beneficios y subrogados penales, sin valorar todos los aspectos          analizados en la sentencia SU-220/24.  

            

9. En          virtud de lo anterior, solicitó revocar el fallo impugnado y,          en su lugar, conceder el amparo de tutela en el sentido de dejar sin          efectos la orden de captura para que se disponga su libertad          inmediata.  

  

V.  CONSIDERACIONES  

            

10. De          conformidad con lo establecido en el artículo 2.2.3.1.2.1 del          Decreto 1069 de 2015 (modificado          por el artículo 1º del Decreto 333 de 2021),          en concordancia con el artículo 32 del Decreto 2591 de 1991,          la Sala es competente para pronunciarse sobre la impugnación          interpuesta contra la decisión adoptada por la Sala Penal del          Tribunal de Florencia, de quien es su superior funcional.  

            

11. El          artículo 86 de la Constitución Política, en          armonía con el canon 1º del Decreto 2591 de 1991,          dispone que toda persona tendrá derecho a incoar acción          de tutela para reclamar ante los jueces la protección          inmediata de sus derechos fundamentales, cuando estos hayan sido          vulnerados o estén amenazados por acción u omisión          de cualquier autoridad pública o de los particulares en los          casos que la Ley contempla, amparo que solo procederá si el          afectado no dispone de otro medio de defensa judicial, salvo que se          configure un perjuicio irremediable que deba evitarse, a través          del uso del trámite constitucional como mecanismo          transitorio, mientras que la vía judicial ordinaria atiende          el asunto.  

            

12. En          sede de impugnación, el juez constitucional debe verificar el          contenido de la misma, en contraste con el acervo probatorio y el          fallo, tanto que, si a su juicio la sentencia carece de fundamento,          procederá a revocarla, o de lo contrario la confirmará,          tal como lo dispone el artículo 32 del Decreto 2591 de 1991,          por el cual se regula el trámite constitucional.  

            

13. Dada          la pretensión de ALEXANDER LLANOS NÚÑEZ, esto          es, que se deje sin efectos la orden de captura librada en su contra          por el Juzgado 3° Penal del Circuito de Conocimiento de esa          ciudad, en el marco de proceso penal que se sigue en su contra por          el delito de homicidio, es necesario acotar que la acción de          tutela es un mecanismo de protección excepcional frente a          providencias judiciales; y su prosperidad va ligada al cumplimiento          de estrictos requisitos de procedibilidad (generales          y específicos),          que implican una carga para el demandante, tanto en su          planteamiento, como en su demostración.  

                              

1. Los                  primeros se concretan a que: i) la cuestión que                  se discuta resulte de evidente relevancia constitucional; ii) se                  hayan agotado todos los medios—ordinarios                  y extraordinarios—de                  defensa judicial, salvo que se trate de evitar la consumación                  de un perjuicio irremediable; iii) se cumpla el requisito de la                  inmediatez; iv) cuando se trate de una irregularidad procesal, debe                  quedar claro que la misma tiene un efecto decisivo o determinante                  en la sentencia que se impugna y que afecta los derechos                  fundamentales de la parte actora; v) el accionante identifique de                  manera razonable tanto los hechos que generaron la vulneración                  como los derechos cercenados y que hubiere alegado tal transgresión                  en el proceso judicial siempre que esto hubiere sido posible y; vi)                  no se trate de sentencias de tutela1.    

                              

2. Mientras                  que los específicos implican la demostración de, por                  lo menos, uno de los siguientes vicios:                  i)                  defecto orgánico (falta                  de competencia del funcionario judicial);                  ii) defecto procedimental absoluto (desconocer                  el procedimiento legal establecido);                  iii) defecto fáctico (que                  la decisión carezca de fundamentación probatoria);                  iv) defecto material o sustantivo (aplicar                  normas inexistentes o inconstitucionales);                  v) error inducido (que                  la decisión judicial se haya adoptado con base en el engaño                  de un tercero);                  vi) decisión sin motivación (ausencia                  de fundamentos fácticos y jurídicos en la decisión);                  vii) desconocimiento del precedente (apartarse                  de los criterios de interpretación de los derechos definidos                  por la Corte Constitucional);                  y, viii) violación directa de la Constitución (CC                  C-590/05).    

  

Análisis  del caso en concreto  

            

14. Respecto          al estudio de los requisitos generales, se destaca lo siguiente: (i)          el presente asunto ostenta relevancia constitucional en la medida          que la providencia censurada involucra derechos superiores como el          debido proceso y la presunción de inocencia, entre otros;          (ii) se encuentra acreditado el requisito de inmediatez, toda vez          que el interesado acudió a esta vía excepcional dentro          de un término razonable; (iii) no se trata de una          irregularidad procesal, ya que el libelo censura la razonabilidad de          la orden de captura dispuesta en la audiencia de sentido del fallo,          la cual hace parte de la unidad temática inescindible de la          sentencia condenatoria; (iv) identificó los hechos que          generaron la presunta vulneración de sus derechos          fundamentales; y (v) no se dirige contra un fallo de tutela.  

            

15. Sin          embargo, no se cumple con el presupuesto de subsidiariedad, conforme          se pasa a explicar.  

                              

1. En                  relación con este requisito, es preciso recordar que la                  jurisprudencia2                  ha sostenido que en acciones contra decisiones o procedimientos                  judiciales, no se entiende satisfecho cuando: (i) existe un proceso                  judicial en curso; (ii) los medios de defensa judicial que el                  procedimiento ofrece al accionante no se han agotado; y (iii) es                  utilizada para sustituir al funcionario judicial en la función                  jurisdiccional que le es propia, o para revivir etapas procesales                  donde no se utilizaron los mecanismos de impugnación                  disponibles.    

                              

2. Sobre                  lo anterior, la Corte Constitucional ha indicado que el carácter                  subsidiario de la acción de tutela busca «reconocer                  la validez y viabilidad de los medios y recursos ordinarios de                  protección judicial, como dispositivos legítimos y                  prevalentes para la salvaguarda de los derechos»                  (CC                  T-580 de 2006, reiterada en T-603 de 2015 y T-375 de 2018, entre                  otras).    

                              

3. Por                  ello, es obligatorio acudir, en primer lugar, a los recursos                  jurisdiccionales con los que se cuente para conjurar la situación                  que se estime lesiva de derechos, pues de lo contrario, el juez                  constitucional sustituiría a los naturales de sus funciones                  correspondientes.    

4. Para                  el caso que nos ocupa, se advierte que la actuación penal                  que se adelanta contra ALEXANDER LLANO NÚÑEZ -por                  el delito de homicidio simple- se                  encuentra en curso, pues, acorde con la información acopiada                  en el trámite de tutela, luego de anunciado el sentido del                  fallo se dictó sentencia condenatoria -5                  de diciembre de 2025-, providencia                  contra la cual la defensa técnica presentó recurso de                  apelación y aun no se ha resuelto.    

                              

5. De                  tal suerte que, al encontrarse en trámite la actuación                  penal, el interesado aun cuenta con diversos mecanismos de defensa                  al interior de esta, en caso de estimar que no estaban dados los                  presupuestos para librar la orden de captura.    

                              

6. En                  este escenario, la intervención del juez constitucional está                  vedada, pues la acción de tutela no es un mecanismo                  alternativo o paralelo. Las etapas, recursos y procedimientos que                  conforman un proceso son el primer espacio de protección de                  los derechos fundamentales de los asociados, especialmente en lo                  que tiene que ver con la garantía al debido proceso.    

                              

7. Asumir                  una posición como la pretendida por el demandante implicaría                  desconocer las decisiones que en ejercicio de sus funciones emiten                  las autoridades competentes en el trámite de los procesos                  todavía en curso, adelantados conforme a la normativa                  aplicable en cada caso.    

                              

8. Sobre                  este particular, y en relación con la temática que                  aquí nos ocupa, en la providencia CSJ AP3329-2020, reiterada                  en el CSJ AP853-2021 y CSJ AP2548-2021 (entre                  otros autos),                  la Sala de Casación Penal indicó lo siguiente:    

  

«(…)  Por tratarse de una medida restrictiva de la libertad para cumplir el  fallo, la cual se ordena al anunciar su sentido, la impugnación  debe manifestarse a través del recurso de apelación.  

  

En  este sentido, teniendo en cuenta que si la sentencia del proceso  acusatorio es un acto complejo que se integra por el anuncio del  sentido del fallo y la sentencia, de admitir la posibilidad de  controvertir la ejecución de la pena anticipadamente, se  desconocería la estructura conceptual del proceso y de la  sentencia, al permitir que la captura proferida para cumplir la pena  impuesta se trate como un acto cautelar, autónomo e  independiente, permitiendo la revisión fraccionada de la  sentencia y desintegrándola a través de medios  distintos al recurso de apelación, que es el medio idóneo  para controvertir las supuestas ilegalidades de la sentencia».  

                              

9. Por                  tanto, la definición sobre la libertad de los procesados en                  el anuncio del sentido del fallo o al momento de proferir la                  sentencia escrita, igualmente hace parte de la unidad temática                  inescindible del fallo y, en consecuencia, si se identifican                  falencias, es imperativo que se aborden y corrijan en sede de                  segunda instancia.    

            

16. Ahora          bien, aun cuando se superara tal falencia, la censura planteada por          el libelista no tiene vocación de prosperidad, dado que el          artículo 450 del Código de Procedimiento Penal3          establece que, si al momento de anunciar el sentido del fallo, el          acusado declarado culpable no se hallare detenido, el Juez podrá          disponer que continúe en libertad hasta el momento de dictar          sentencia.  

                              

1. No                  obstante, el inciso segundo de esa norma también determina                  que, si lo considera necesario, el Juez decretará la                  detención y librará de manera inmediata la orden de                  encarcelamiento.    

                              

2. La                  anterior normativa fue declarada exequible por la Corte                  Constitucional en sentencia C-342 de 2017, pronunciamiento en el                  cual se advirtió que la orden de encarcelamiento establecida                  por el artículo precitado respeta las garantías que                  la Constitución ha dispuesto en favor del derecho al debido                  proceso y no viola el principio de presunción de inocencia.    

                              

3. La                  Sala de Casación Penal en providencia CSJ AP 30 de enero de                  2008, Rad. 28918, expuso lo siguiente:    

  

«Por  mandato del anterior precepto se hace necesario que los jueces  observen que en los términos de la Ley 906 de 2004 la  ejecución de la sentencia y las órdenes que en ella se  imparten, especialmente cuando  se condena a un procesado a pena privativa de la libertad y se le  niegan subrogados o penas sustitutivas, resulta imperativo que la  privación de la libertad se ordene en el mismo momento en que  se anuncia el sentido del fallo.  Dicho en otras palabras: cuando un acusado en contra de quien se  anuncia un fallo de condena que conlleva la imposición de una  pena privativa de la libertad cuya ejecución no tiene que ser  suspendida,  los jueces deben cumplir la regla general consistente en disponer su  captura inmediata para que empiece a descontar la sanción  impuesta. Y  si tal mandato lo incumple el a quo se debe impartir el correctivo  por el ad quem.  

  

Excepcionalmente  el juez podrá abstenerse de ordenar la captura inmediata.  En este caso recae sobre el servidor judicial una carga argumentativa  conforme la cual debe justificar amplia, razonada y razonablemente,  conforme lo cual debe quedar suficientemente explicado el por qué  le resulta innecesaria la orden de detención inmediata. Esto  podría presentarse, por ejemplo, cuando aparece debidamente  demostrado que el acusado padece de una grave enfermedad […]».  

                              

4. Conforme                  lo descrito, es jurídicamente viable que el juez ordene la                  privación de la libertad del procesado en la sentencia                  condenatoria, así ésta no se encuentre ejecutoriada.    

                              

5. Adicionalmente,                  contrario a lo afirmado por el impugnante, el recurso de apelación                  interpuesto es el mecanismo procesal adecuado e idóneo para                  promover la defensa de los derechos fundamentales que considera le                  han sido vulnerados, porque permitiría subsanar los posibles                  errores en que habría incurrido la autoridad judicial                  demandada. Al respecto en sentencia T-212 de 2006 (reiterado                  en T-016 de 2022),                  la Corte Constitucional reafirmó:    

  

«Como  regla general, no procede la tutela para analizar la vulneración  de los derechos fundamentales cuando existe un mecanismo ordinario  idóneo de protección de tales derechos. Cuando se  cuestiona alguna providencia judicial, en principio, la tutela es  improcedente si dentro del mismo proceso en el cual se profirió  la providencia existen recursos mediante los cuales se pueda  cuestionar la validez de la decisión tomada por el funcionario  judicial.  

(…)  

  

Esta  regla también se aplica cuando lo que se cuestiona es una  providencia judicial de tipo penal. Así las cosas, se exige el  agotamiento de las instancias y recursos extraordinarios dentro del  proceso penal para la procedencia de la tutela. Lo anterior, puesto  que la Corte ha encontrado, prima facie, que tales mecanismos son  idóneos para la garantía del debido proceso».  

  

17.  Bajo ese panorama,  al tenor de lo previsto en el numeral 1º del artículo 6º  del  Decreto 2591 de 1991,  surge  improcedente el  análisis que pretende el recurrente por vía de tutela,  máxime si  se tiene en cuenta que no se  acreditó  (ni  lo avizora la Sala) la  existencia de un perjuicio  irremediable que haga  forzosa la intervención transitoria del juez constitucional,  pues la materialización de su captura se dio en cumplimiento  de lo dispuesto por el juzgado al anunciar el sentido del fallo, el  cual, como ya se indicó, hace parte de la unidad temática  inescindible de la sentencia condenatoria, por lo que cualquier  controversia o inconformidad que le genere deberá plantearla a  través de los recursos ordinarios y extraordinarios que contra  esta última proceden.  

  

18. Así las  cosas, se confirmará el fallo impugnado.  

  

En  mérito de lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la  Corte Suprema de Justicia—en  Sala de Decisión de Tutelas No. 1—,  administrando justicia en nombre de la República y por  autoridad de la ley,  

  

VI.  RESUELVE  

  

1º.  Confirmar  el  fallo impugnado.  

  

2º.  Notificar  a las partes esta decisión de conformidad con el artículo  30 del Decreto 2591 de 1991.  

  

3º.  Enviar el  expediente a la Corte Constitucional para la eventual revisión  de esta determinación.  

  

Cúmplase,  

  

FERNANDO LEÓN  BOLAÑOS PALACIOS  

Magistrado  

  

JORGE HERNÁN  DÍAZ SOTO  

Magistrado  

  

CARLOS ROBERTO  SOLÓRZANO GARAVITO  

Magistrado  

  

NUBIA YOLANDA  NOVA GARCÍA  

Secretaría  

  

1          CC C-590/05; T-780/06; T-332/12 -entre otras.  

2          CSJ STP17566-2024, STP17543-2024 y STP17794-2024.  

3          “Artículo 450. Acusado no privado de su libertad. Si al          momento de anunciar el sentido del fallo el acusado declarado          culpable no se hallare detenido, el juez podrá disponer que          continúe en libertad hasta el momento de dictar sentencia.          […] Si la detención es necesaria, de conformidad con          las normas de este código, el juez la ordenará y          librará inmediatamente la orden de encarcelamiento.”  

5      

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