STP6527-2021

2021 abril

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    

  

FABIO  OSPITIA GARZÓN  

Magistrado  Ponente  

  

STP6527  – 2021  

Tutela  de 2ª instancia No. 115560  

Acta  No. 97  

  

Bogotá  D.C., veintisiete (27) de abril de dos mil veintiuno (2021)  

  

  

ASUNTO  

  

Resolver  acerca de la apelación interpuesta por el señor  HUMBERTO LAVADO LÓPEZ, contra  el fallo proferido por la Sala de Casación Laboral de la Corte  Suprema de Justicia el 3 de febrero de 2021,  que declaró  improcedente la acción de tutela instaurada por aquel contra  la Sala Laboral del Tribunal Superior de Distrito Judicial de Bogotá,  por la supuesta violación del debido proceso, igualdad,  seguridad social, mínimo vital y dignidad.  

  

HECHOS  Y FUNDAMENTOS DE LA ACCIÓN  

            

1. El          señor          HUMBERTO LAVADO LÓPEZ demandó a la Administradora de          Pensiones, Colpensiones, para obtener la pensión de vejez a          la luz del Decreto 758 de 1990, al cumplir los requisitos allí          previstos a 31 de diciembre de 2014, por ser beneficiario de régimen          de transición (60          años de edad y más de 1000 semanas cotizadas en toda          la vida laboral).  

            

2. El          proceso correspondió al Juzgado 6º Laboral del Circuito          de Bogotá, bajo el radicado 11-001-3105006-2018-00728-00,          donde, en sentencia de 11 de diciembre de 2019, se negaron las          pretensiones.  

            

            

4. El          accionante aseguró que no presentó casación,          pues no podía esperar a que se desatara ese recurso, por          cuanto, su situación es precaria, pues carece de pensión          y dinero, está desempleado desde 2017, tiene cobertura          parcial en salud, su cónyuge depende económicamente de          él. Además, la Sala de Casación Laboral          flexibilizó el requisito de subsidiariedad de la tutela, para          proteger los derechos fundamentales de potenciales pensionados1.  

            

5. Indicó          que, la providencia del Tribunal Superior de Bogotá viola los          derechos fundamentales, por cuanto:  

                              

1. Adolece                  de un defecto material o sustantivo, pues presenta una                  contradicción entre el Decreto 758 de 1990 y el artículo                  33 de la Ley 100 de 1993, literales c) y e) que permiten sumar                  tiempos públicos y privados.    

                              

2. Desconoce                  el precedente Constitucional y de la Sala de Casación                  Laboral que autoriza la acumulación de tiempos públicos                  y privados para el reconocimiento de la pensión de vejez en                  virtud del citado decreto de 19902.    

            

6. Por          tanto, solicitó          que se deje sin          efecto la decisión emitida por la Sala Laboral del Tribunal          Superior de Bogotá el 30 de junio de 2020, y se le ordene          emitir un nuevo fallo que se ajuste a la jurisprudencia.  

  

TRÁMITE  EN PRIMERA INSTANCIA  

            

1. Mediante          auto de 22 de enero de 2021, la Sala de Casación Laboral de          esta Corte admitió la demanda. Vinculó al Juzgado 6º          Laboral del Circuito de Bogotá, y a          las demás partes e intervinientes en el proceso originario de          la queja constitucional.  

            

2. Colpensiones          señaló, en lo esencial, que decidir de fondo las          pretensiones del accionante y acceder a las mismas, invadiría          la órbita del juez ordinario y su autodominio, pero, además,          excedería las competencias del juez constitucional, en la          medida en que no se probó vulneración a derechos          fundamentales, ni la existencia de un perjuicio irremediable que          haga viable proteger derecho alguno.  

  

EL  FALLO IMPUGNADO  

  

En  fallo de 3 de febrero de 2021, la Sala de Casación Laboral  declaró improcedente la tutela, por incumplimiento de los  siguientes requisitos: inmediatez, porque el fallo censurado se  expidió el 30 de junio de 2020 y la demanda constitucional  solo se presentó el 21 de enero de 2021, es decir, casi 7  meses después, sin que se probara una circunstancia que  justifique esa tardanza, y subsidiariedad, por cuanto no se formuló  recurso extraordinario de casación contra la sentencia de la  Sala accionada.  

  

LA  IMPUGNACIÓN  

  

Inconforme  con lo anterior, el señor LAVADO LÓPEZ apeló.  Indicó que el fallo atacado se emitió el 30 de junio de  2020, se notificó por edicto el 2 de julio posterior, quedó  en firme el 24 de julio de 2020 y presentó la demanda el 21 de  enero de 2021, es decir cuando no habían pasado 6 meses desde  la ejecutoria del fallo de segunda instancia. Por tanto, se cumple el  requisito de inmediatez de la acción de tutela. Además,  por la pandemia hubo cierre de los Despachos judiciales y él  ignora las herramientas que le permiten actuar de manera virtual.  

  

En  cuanto al presupuesto de subsidiariedad de la acción de  tutela, reiteró los argumentos expuestos en la demanda, y  agregó que es desproporcionado exigirle que acudiera al  recurso de casación, porque no cuenta con dinero para hacerlo.  Concretó que la Sala de Casación Laboral, en la STL  13133 de 2019, flexibilizó ese presupuesto para casos en los  que los jueces muestran rebeldía obstinada contra la  jurisprudencia consolidada de esa corporación.  

  

Insistió  en los fundamentos de la demanda, es decir, que la decisión de  la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogotá lesiona sus  derechos fundamentales, por desconocer el precedente que rige para su  caso (CC SU 769 de 2014, CSJ SL 2442-2018, SL1981-2020, STP  12276-2020, entre otras).  

  

Por  lo anterior, solicitó revocar el fallo de primera instancia,  para en su lugar, conceder el amparo solicitado, con el alcance  pretendido.  

  

CONSIDERACIONES  DE LA SALA  

  

Competencia  

  

De  conformidad con el artículo 32 del Decreto 2591 de 1991, en  concordancia con los artículos 44 y 45 del Reglamento Interno  de la Corte Suprema de Justicia, esta Sala es competente para  resolver la impugnación contra el fallo de primera instancia,  proferido por la Sala de Casación Laboral.  

  

Problema  jurídico  

  

  

Análisis  del caso  

  

            

1. La          tutela tiene por objeto la protección de los derechos          constitucionales fundamentales cuando quiera que sean vulnerados o          amenazados por la acción u omisión de las autoridades          públicas o los particulares en las situaciones          específicamente precisadas en la ley (artículo 86 de          la Constitución Nacional y 1° del Decreto Ley 2591 de          1991).  

            

2. Se          caracteriza por ser un trámite subsidiario e informal, que          tiene lugar ante la ausencia de otro medio de defensa que permita la          protección del derecho fundamental, o cuando existiendo          carece de eficacia para su protección. Y excepcionalmente,          para evitar la materialización de un perjuicio irremediable.  

            

3. Cuando          esta acción se dirige contra providencias judiciales es          necesario, para su procedencia, que se cumplan los presupuestos          generales fijados en la C 590 de 20053,          y se acredite que la decisión jurisdiccional incurrió          en un defecto orgánico, procedimental, fáctico,          material o sustantivo, de motivación, error inducido,          desconocimiento del precedente o violación directa de la          constitución4.  

                              

1. El presupuesto                  de subsidiariedad, implica que quien acude a la acción de                  tutela debe haber agotado todos los mecanismos de defensa judicial                  que el ordenamiento jurídico pone a su disposición en                  el proceso que lo motiva para salvaguardar sus derechos, en aras de                  la protección de los postulados de autonomía e                  independencia de la función jurisdiccional, legalidad y juez                  natural.    

  

3.2.  La acción de tutela es una herramienta de protección  urgente, por lo que se exige su inmediatez como presupuesto de  procedencia, requerimiento que se impone aplicar con mayor rigor en  tratándose de tutelas contra providencias y actuaciones  judiciales, en aras de la protección de los los  principios de cosa juzgada y seguridad jurídica5.  

  

3.3.  El desconocimiento  del precedente se configura cuando el funcionario judicial se aparta  sin justificación jurídica alguna de las sentencias  emitidas por los tribunales de cierre, o de las dictadas por él  al resolver asuntos que presentan una situación fáctica  similar a la que es objeto de decisión6.  

  

Para  la Corte Constitucional, “el  juez solo puede apartarse de la regla de decisión contenida en  un caso anterior cuando demuestre y cumpla los siguientes requisitos:  (i) haga referencia al precedente que abandona, lo que significa que  no puede omitirlo o simplemente pasarlo inadvertido como si nunca  hubiera existido (principio de transparencia); y (ii) ofrezca una  carga argumentativa seria mediante la cual explique de manera  suficiente y razonada los motivos por los cuales considera que es  necesario apartarse de sus propias decisiones o de las adoptadas por  un juez de igual o superior jerarquía”7.  

            

4. El          actor solicita que se deje sin efectos la sentencia que dictó          en segunda instancia la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogotá          el 30 de junio de 2020, por desconocer la jurisprudencia          constitucional y de la Sala de Casación Laboral, al no sumar          los tiempos públicos          y privados cotizados, para acceder a la pensión de vejez          prevista en el decreto 750 de 1990, por el cual se aprueba el          Acuerdo 049 de febrero 1º de 1990.  

            

5. En          cuando al cumplimiento del presupuesto general de inmediatez, la          Sala considera que se cumple, puesto que la sentencia de 30 de junio          de 2020, emitida por la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogotá          en el radicado 2018-00728-00, quedó ejecutoriada el 24 de          julio de 2020, fecha en el que expiró el tiempo para          presentar recurso de casación, de ahí que el          demandante cumplió con el plazo de 6 meses que exige la Sala          de Casación Laboral para ejercer la acción de tutela,          pues lo hizo el 21 de enero de 2021.  

            

6. En          cuanto al presupuesto de subsidiariedad, es claro que se incumple,          puesto que en el proceso ordinario laboral ya identificado no se          interpuso recurso de casación contra el fallo de segunda          instancia proferido por la Sala Laboral del Tribunal Superior de          Bogotá el 30 de junio de 2020, lo cual, tornaría          improcedente el amparo, incluso, de forma transitoria.  

            

7. Sin          embargo, la          Sala de Casación Laboral, en la STL1078-2021, dictada en el          radicado 61984 el 3 de febrero de 2021, en un caso similar al          presente, en el que se denunció el desconocimiento del mismo          precedente, concedió el amparo, a pesar que el solicitante no          interpuso recurso de casación. De ahí, que, en ese          específico evento, no pueda exigirse la formulación de          ese recurso, como requisito perentorio para la procedencia de la          acción de tutela.  

            

8. En          la sentencia de 30          de junio de 2020,          que el accionante cuestiona, la          Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogotá confirmó          el fallo emitido por el Juzgado          6º Laboral del Circuito de esta ciudad, por          cuanto:  

  

Al  tenor de lo consagrado en el Acuerdo 049 de 1990, aprobado por el  Decreto 758 del mismo año, solo es posible contabilizarse las  semanas efectivamente cotizadas al I.S.S., por cuanto, en el referido  acuerdo no existe disposición que permita incluir el tiempo  trabajado como servidores públicos o como en el presente caso,  el tiempo de servicio prestado al Ministerio de Defensa como soldado,  y al Ministerio de Hacienda y Crédito Público como  guarda de aduanas8.  

            

            

10. Es          necesario precisar también que la Sala de Casación          Laboral de la Corte Suprema de Justicia, en las sentencias CSJ          SL1947-2020 y CSJ SL1981-2020 del 1° de julio de 2020,          abandonó el criterio mayoritario conforme al cual solo se          permitía sumar cotizaciones realizadas exclusivamente al ISS,          para acoger la tesis que sí es posible para efectos de          obtener (reconocimiento)          la pensión por vejez prevista en el Acuerdo 049 de 1990,          contabilizar las semanas laboradas en el sector público,          sufragadas o no a una caja, fondo o entidad de previsión          social. En consecuencia, todos los tiempos laborados, son válidos          para efectos pensionales. Argumentó que:  

                              

1. El                  objetivo fundamental del régimen de transición de la                  Ley 100 de 1993 era salvaguardar las expectativas legítimas                  de quienes estaban próximos a pensionarse, garantizando la                  aplicación ultractiva de la disposición anterior,                  frente a los aspectos definidos por el legislador como edad, tiempo                  y monto, pues el resto de las condiciones pensionales se encuentran                  regidas por las disposiciones de la Ley 100 de 1993.    

                              

2. Las                  normas anteriores a la entrada en vigencia de la Ley 100 de 1993,                  solo operan para las pensiones de transición en lo referente                  a edad, tiempo y monto y, por ende, la forma de computar las                  semanas para esas prestaciones se rige por el literal f) del                  artículo 13, el parágrafo 1º del artículo                  33 y el parágrafo del artículo 36 de la Ley 100 de                  1993, que disponen expresamente la posibilidad de sumar tiempos                  privados y tiempos públicos, así estos no hayan sido                  objeto de aportes a cajas, fondos o entidades de previsión                  social. A la par, el parágrafo 1º del artículo                  33 de esa norma consagra la validez de los tiempos como servidor                  público para el cómputo de las semanas.    

                              

3. Las                  pensiones del régimen transicional – artículo                  36 citado                  – deben sujetarse al nuevo entendimiento, debido a que                  también integran el sistema de seguridad social integral y,                  como tal, pese a tener aplicación ultractiva                  de                  leyes anteriores en algunos aspectos como tiempo, edad y monto, en                  lo demás siguen gobernadas por la Ley 100 de 1993, por lo                  que, está última norma es el criterio de                  interpretación para los funcionarios judiciales. Por tanto,                  el cómputo previsto en el parágrafo del canon 36                  cobija no solo las prestaciones de la ley 100 de 1993, sino también                  las originadas por el beneficio de transición.    

                              

4. El                  cambio de criterio jurisprudencial responde a la necesidad de                  respetar los principios de integralidad y universalidad, el                  Preámbulo de la Carta Política, a los artículos                  1º a 3º de la Ley 100 de 1993 y 48 de la Constitución                  Política. Así como también, la defensa del                  derecho a la seguridad social de los ciudadanos reconocida en la                  Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, el Pacto                  Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales                  de 1966 y el Protocolo de San Salvador de 1988, los cuales además                  de estar ratificados por Colombia, hacen parte del denominado ius                  cogens.    

  

11.  Ante las circunstancias anotadas, se  revocará el fallo emitido por la Sala de Casación  Laboral el 3 de febrero de 2021, para en su lugar, amparar  el debido proceso del señor HUMBERTO LAVADO LÓPEZ, por  tanto, se  ordenará a la Sala  Laboral del Tribunal Superior de Bogotá, que  en el término de los veinte (20) días siguientes a la  notificación de esta sentencia, deje sin efecto el fallo  que emitió el 30 de junio de 2020, en  el radicado 2018-00728,  y  resuelva nuevamente el asunto, observando los argumentos expuestos en  los precedentes jurisprudenciales citados en esta providencia.  

  

Por  lo expuesto, la  CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL – SALA DE  DECISIÓN DE ACCIONES DE TUTELA N.º 2,  administrando  justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley,  

  

  

RESUELVE  

  

            

1. Revocar          la          decisión apelada, por          las razones expuestas en la anterior motivación.  

            

2. Amparar          el debido proceso del señor HUMBERTO LAVADO LÓPEZ.  

            

3. Ordenar          a la Sala Laboral del          Tribunal Superior de Bogotá, que          en el término de los veinte (20) días siguientes a la          notificación de esta sentencia, deje sin efecto el fallo          que emitió el 30 de junio de 2020, en          el radicado 2018-00728,          y          resuelva nuevamente el asunto, observando los argumentos expuestos          en los precedentes jurisprudenciales citados en esta providencia.  

            

4. Enviar          la actuación a la Corte Constitucional para su eventual          revisión.  

  

  

NOTIFÍQUESE  Y CÚMPLASE  

  

FABIO  OSPITIA GARZÓN  

LUIS  ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

HUGO  QUINTERO BERNATE  

NUBIA  YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

  

1          STL8152 y STL          9110 de 2020, entre otras.  

2          SU 769 de 2014, sentencia de Casación Laboral 2442 de 2018,          SL1981 SL1947 y SL 1981 de 2020.  

3          “a) Que la cuestión que se          discuta resulte de evidente relevancia constitucional, b) que se          hayan agotado todos los medios -ordinarios y extraordinarios- de          defensa judicial al alcance de la persona afectada, salvo que se          trate de evitar la consumación de un perjuicio          ius-fundamental irremediable, c) que se cumpla el requisito de la          inmediatez, es decir, que la tutela se hubiere interpuesto en un          término razonable y proporcionado a partir del hecho que          originó la vulneración, d) cuando se trate de una          irregularidad procesal, debe quedar claro que la misma tiene un          efecto decisivo o determinante en la sentencia que se impugna y que          afecta los derechos fundamentales de la parte actora, e) que la          parte actora identifique de manera razonable tanto los hechos que          generaron la vulneración como los derechos vulnerados y que          hubiere alegado tal vulneración en el proceso judicial          siempre que esto hubiere sido posible, y g) que no se trate de          sentencias de tutela”  

4          C-590/05 y T-332/06.  

6          T – 459 de 2017.  

7          Criterio          reiterado en la SU 354 de 2017.  

8          CSJ Rad. 41672          de 19 de octubre de 2011, SL 17894-2017, SL 18729-2017.      

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *