STP5883-2021

2021 abril

Asistente Jurídico Inteligente

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FABIO  OSPITIA GARZÓN  

Magistrado  Ponente  

  

STP5883  – 2021  

Tutela  de 2ª instancia No. 115502  

Acta  No. 82  

  

Bogotá  D.C., trece (13) de abril de dos mil veintiuno (2021)  

  

  

ASUNTO  

  

Resolver  la apelación propuesta por VÍCTOR MANUEL ORTÍZ  JAIMES, por apoderada, contra  el fallo proferido por la Sala de Casación Laboral de la Corte  Suprema de Justicia el 27 de enero de 2021,  que declaró  improcedente la acción de tutela instaurada por aquel contra  la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Bucaramanga, por la supuesta violación del debido proceso,  acceso a la administración de justicia, dignidad e igualdad.  

  

HECHOS  Y FUNDAMENTOS DE LA ACCIÓN  

            

1. VÍCTOR          MANUEL ORTÍZ JAIMES, fue afiliado a la AFP Porvenir, por su          empleador, el 2 de febrero de 2012.  

            

2. El          24 de marzo de 2015, Seguros de Vida Alfa calificó su pérdida          de capacidad laboral en 62%, con fecha de estructuración 5 de          mayo de 2014, y de origen común.  

            

3. Su          empleador, Alejandro          Sánchez Portilla          dejó de pagar algunos de sus aportes a pensión en 2012          y 2013, por tanto, promovió un proceso ordinario en su          contra, que cursó en el Juzgado 1º Laboral del Circuito          de Bucaramanga, el cual terminó por conciliación, el          24 de abril de 2017, pues el demandado se comprometió a          cancelar las cuotas adeudadas entre el 15 de septiembre de 2012 y el          15 de noviembre de 2013.  

            

4. El          17 de abril de 2017, el señor Sánchez          Portilla pagó el          dinero adeudado de acuerdo con la liquidación que efectuó          Porvenir.  

            

5. VÍCTOR          MANUEL ORTÍZ JAIMES solicitó de esa AFP el          reconocimiento y pago de su pensión de invalidez, y, el 13 de          diciembre de 2017, obtuvo respuesta negativa.  

            

6. El          23 de marzo de 2018, el señor ORTÍZ JAIMES demandó          a Porvenir, con idénticas pretensiones. El proceso ordinario          correspondió al Juzgado 4º Laboral del Circuito de          Bucaramanga, bajo el radicado No. 68-00-13-105004-2018-00118-00,          donde, en sentencia de 25 de noviembre de 2019, concedió la          pensión de invalidez.  

            

            

8. Según          la parte actora, el señor VÍCTOR MANUEL ORTÍZ          JAIMES vive en la indigencia, y, el fallo proferido por el referido          Tribunal es arbitrario, por cuanto: (i)          trasladó al trabajador dependiente la obligación de          efectuar los aportes a pensión, y (ii)          excluyó de la cotización exigida para acceder a la          pensión de invalidez (50          semanas durante los 3 años anteriores a la estructuración),          algunas contribuciones que hizo su empleador con posterioridad al          siniestro, en abril de 2017, porque (a)          se efectuaron de forma inoportuna, lo cual es contrario a la          jurisprudencia, y, (b)          supone que corresponden a periodos no laborados.  

            

9. Por          tanto, solicitó que se ordene a la Sala Laboral del Tribunal          Superior de Bucaramanga, que deje sin efecto la providencia que          emitió el 28 de mayo de 2020, en el radicado          68-00-13-105004-2018-00118-00, y en su lugar, confirme la sentencia          que dictó en primera instancia el Juzgado 4º Laboral del          Circuito de esa ciudad.  

  

TRÁMITE  EN PRIMERA INSTANCIA  

  

Mediante  auto de 20 de enero de 2021, la Sala de Casación Laboral de  esta Corte admitió la demanda. Vinculó al Juzgado 4º  Laboral del Circuito de Bucaramanga, y a  las demás partes e intervinientes en el proceso originario de  la queja constitucional.  

            

1. El          referido Juzgado presentó un recuento del proceso que          adelantó a instancia del señor ORTÍZ JAIMES.          Aseguró que falló en favor de algunos de sus          intereses, con fundamento en las pruebas allegadas, las practicadas          y la normatividad legal aplicable a su situación.  

            

2. Porvenir          se refirió a la          improcedencia de la acción de tutela por incumplir el          presupuesto de subsidiariedad, al no agotarse el recurso          extraordinario de casación, por tanto, existe cosa juzgada.  

  

Indicó  que no se configuró vía de hecho, por cuanto, el actor  no contaba con las 50 semanas de cotización dentro de los 3  años anteriores a la fecha de estructuración de su  estado de invalidez, como lo exige la Ley 860 de 2003, pues los  aportes que se  realizaron como afiliado independiente y por el empleador Alejandro  Pérez Portilla, para los periodos 2012 y 2013, fueron  cancelados hasta el 2017, después de haber conocido la pérdida  de capacidad laboral. Aseguró que, ese pago tardío  podría configurar una acción premeditada para defraudar  el sistema de seguridad social, en contravía del principio de  expectativa y confianza legitima.  

  

Explicó  que, la densidad de las cotizaciones y la oportunidad para su pago,  deben ser establecidas de tal forma que logren el objetivo de  financiar las prestaciones que demanden los afiliados al sistema,  demostrando que su vinculación a este ha estado distinguida  por la lealtad o fidelidad.  

  

EL  FALLO IMPUGNADO  

  

En  fallo de 27 de enero de 2021, la Sala de Casación Laboral  declaró improcedente la tutela, por incumplimiento de los  siguientes requisitos: subsidiariedad, por cuanto, no se formuló  recurso extraordinario de casación contra la sentencia de 28  de mayo de 2020, dictado por la Sala accionada, e inmediatez, porque  la demanda constitucional se presentó el 15 de enero de 2021,  es decir, más de 7 meses después, sin que se probara  una circunstancia que justifique esa tardanza.  

  

LA  IMPUGNACIÓN  

  

Inconforme  con lo anterior, la parte actora impugnó. Manifestó que  la casación era improcedente, porque las pretensiones que se  concedieron en primera instancia no superan los 120 S.M.M.LV.,  establecidos para acudir a ese recurso.  

  

  

Por  tanto, solicitó que se revoque el fallo de primera instancia,  y se conceda el amparo solicitado.  

  

CONSIDERACIONES  DE LA SALA  

  

Competencia  

  

De  conformidad con el artículo 32 del Decreto 2591 de 1991, en  concordancia con los artículos 44 y 45 del Reglamento Interno  de la Corte Suprema de Justicia, esta Sala es competente para  resolver la impugnación contra el fallo de primera instancia,  proferido por la Sala de Casación Laboral.  

  

Problema  jurídico  

  

Determinar  si la Sala de Casación de esta Corte erró al declarar  improcedente la acción de tutela que presentó el señor  VÍCTOR MANUEL ORTÍZ JAIMES, por apoderada, y de ser  así, si es dable conceder el amparo solicitado.  

  

Análisis  del caso concreto  

  

            

1. El          artículo 86 de la Constitución Política creó          la acción de tutela como un mecanismo para la protección          de los derechos constitucionales fundamentales ante el menoscabo o          la amenaza derivados de acción u omisión atribuible a          las autoridades públicas o a los particulares en las          situaciones específicamente precisadas en la ley.  

            

2. Se          caracteriza por tener un trámite subsidiario e informal, que          tiene lugar ante la ausencia de otro medio de defensa que permita la          protección del derecho fundamental, o cuando existiendo          carece de eficacia para su protección. Y excepcionalmente,          para evitar la materialización de un perjuicio irremediable.  

                              

1. El presupuesto                  de subsidiariedad, implica que quien acude a la acción de                  tutela debe haber agotado todos los mecanismos de defensa judicial                  que el ordenamiento jurídico pone a su disposición en                  el proceso que la motiva para salvaguardar sus derechos, en aras de                  la protección de los postulados de autonomía e                  independencia de la función jurisdiccional, legalidad y juez                  natural, y que solo sea posible utilizarla, por vía                  excepcional, para evitar la materialización de un perjuicio                  irremediable1.    

            

3. Cuando          esta acción se dirige contra providencias judiciales es          necesario, para su procedencia, que se cumplan los presupuestos          generales fijados en la C 590 de 20052,          y se acredite que la decisión jurisdiccional incurrió          en un defecto orgánico, procedimental, fáctico,          material o sustantivo, de motivación, error inducido,          desconocimiento del precedente o violación directa de la          constitución3.  

            

4. La          impugnante indica que, en el presente asunto se cumple con el          requisito de subsidiariedad de la acción de tutela, pues el          recurso de casación no procedía, por cuanto, la          condena que se dictó en primera instancia no superaba la          cuantía que se exige para acudir a ese recurso extraordinario          (120 SMMLV).  

            

5. Al          respecto, huelga          recordar que, lo pedido          por VÍCTOR          MANUEL ORTÍZ JAIMES          es el          reconocimiento y pago de una prestación de tracto          sucesivo y de carácter vitalicio,          esto es, una incidencia futura, lo que impone que su cuantificación          se extienda a la expectativa de vida probable sobre las mesadas que          aspiraba recibir4.  

            

6. Por          ende, resulta aventurado y prematuro concluir que, el monto de la          cuantía, no superaba la estimación requerida por el          artículo 86 del Código de Procedimiento Laboral y de          la Seguridad Social, para recurrir en casación.  

            

7. Ahora          bien, al margen de la discusión que pueda suscitarse en torno          a la procedencia de dicho recurso, la jurisprudencia constitucional          ha establecido que al          menos debe haberse intentado su ejercicio, antes de acudir al          mecanismo excepcional previsto en el artículo 86 de la          Constitución Nacional, para que el funcionario competente          tome la decisión que corresponda5.  

            

8. El          accionante no demostró que viviera en          la indigencia, lo cual          descarta la intervención excepcional del juez constitucional          con un amparo transitorio, a efecto de evitar algún daño          irreparable.  

            

9. Por          tanto, como lo sostiene la Sala a          quo, en el presente          asunto no concurre el          requisito de subsidiariedad de la acción de tutela, lo cual          es suficiente para confirmar su decisión, sin necesidad de          revisar lo relacionado con la posibilidad de flexibilizar el          presupuesto de inmediatez.  

            

10. Al          margen de lo anterior, se analizará de fondo el asunto. La          parte actora plantea que la sentencia de la Sala Laboral del          Tribunal Superior de Bucaramanga, dictada el 28 de mayo de 2020,          adolece de i)          un defecto sustantivo, por trasladar la carga de las cotizaciones a          pensión al trabajador, ii)          desconoce el precedente en cuanto a la mora del empleador en el pago          de aportes al sistema de pensiones, e incurrió iii)          en un defecto fáctico, por suponer que los aportes efectuados          a pensión en 2017, no corresponden a una relación          laboral vigente para abril y septiembre de 2012.  

            

11. Al          revisar ese fallo, se advierte que, el referido Tribunal revocó          la sentencia que dictó el Juzgado 4º Laboral del          Circuito de Bucaramanga, por cuanto:  

                              

1. El                  actor no cotizó 50 semanas en los últimos 3 años                  inmediatamente anteriores a la estructuración de la                  invalidez – 5 de mayo de 2014-.    

                              

2. Aunque                  el demandante acreditó que, después del siniestro, el                  17 de abril de 2017, Alejandro Sánchez Portilla realizó                  aportes por el intervalo que comprende los meses de abril                  a septiembre de 2012,                  esos pagos no pueden tenerse en cuenta para la densidad de semanas                  cotizadas exigidas, por cuanto, no probó que hubiera                  trabajado en ese periodo para el precitado, lo cual se exige por la                  jurisprudencia de la Sala de Casación Laboral (Rad.                  34270 de 22 de julio de 2008, reiterado el 6 de febrero de 2018, en                  la SL 074, y el 31 de julio de 2019, en la SL 2943).    

                                                        

1. Esa                          línea de pensamiento armoniza con los artículos                          13.L, 17 y 22 de la Ley 100 de 1993, el primero, adicionado por el                          artículo 2 y el segundo, modificado por el artículo                          4º de la Ley 797 de 20036.              

                              

3. En                  la conciliación judicial de 24 de abril de 2017, el señor                  Sánchez                  Portilla admitió la relación laboral con el                  demandante, solo, entre 15                  de septiembre de 2012 y 15 de noviembre de 2013.    

                              

4. Al                  descontar ese periodo (abril                  a septiembre de 2012),                  quedan 29.85 semanas                  cotizadas dentro de los 3 años anteriores a 5 de mayo de                  2014.    

            

12. Lo          anterior descarta un defecto sustantivo, por una indebida aplicación          del artículo 22 de la Ley 100 de 1993, pues la Sala accionada          no revocó la sentencia de primer grado, porque el trabajador          incumpliera directamente con los aportes exigidos para obtener la          pensión de invalidez, sino porque excluyó algunos de          los que se hicieron a su nombre, de forma extemporánea, el 17          de abril de 2017, por Alejandro Sánchez Portilla.  

            

13. La          accionada reconoce que, de acuerdo con la jurisprudencia, la mora          del empleador en pagar los aportes de seguridad no puede atribuirse          al trabajador afiliado, y las AFP tampoco pueden escudarse en ese          hecho, para negar la prestación, porque cuentan con acciones          de cobro para recibir esos dineros oportunamente  

Sin  embargo, inaplicó  esa regla, porque el  actor no probó  que ese pago de 17 de abril de 2017, procediera de una relación  laboral con el señor Sánchez  Portilla, entre abril  y septiembre de 2012,  lo cual es razonable, en la medida que, solo puede hablarse de  contribuciones en mora por un empleador, cuando media vínculo  laboral con el afiliado. Esa interpretación fue avalada por la  Sala de Casación Laboral en la SL 475-2021, STL 9476 2020, y  la Corte Constitucional, en la T 168 de 2018, entre otras, y armoniza  con el artículo 13.L de la Ley 100 de 1993.  

  

La  conclusión que expresó la Sala Laboral del Tribunal  Superior de Bucaramanga tiene soporte probatorio en el acuerdo  judicial que se llevó a cabo el 24 de abril de 2017, ante el  Juzgado 1º Laboral del Circuito de Bucaramanga, en el cual,  Alejandro Sánchez Portilla, reconoció la relación  laboral con el demandante entre 15  de septiembre de 2012 y 15 de noviembre de 2013.  

  

Debido  a lo anterior, no se presentó el desconocimiento del  precedente, ni el defecto sustantivo denunciado.  

            

14. Así          las cosas, acertó la Sala          de Casación Laboral de esta Corte al declarar improcedente la          presente acción de tutela por incumplimiento del presupuesto          de subsidiariedad. Aunque, en todo caso, tampoco se advierten          estructurados los presuntos yerros planteados en la demanda.  

  

Se  confirmará, por tanto, el fallo impugnado.  

  

  

Por  lo expuesto, la  CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL – SALA DE  DECISIÓN DE ACCIONES DE TUTELA N.º 2,  administrando  justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley,  

  

RESUELVE  

  

1.  Confirmar  la decisión impugnada, por  las razones expuestas en la anterior motivación.  

  

2.  Enviar  la actuación a la Corte Constitucional para su eventual  revisión.  

  

  

NOTIFÍQUESE  Y CÚMPLASE  

  

  

FABIO  OSPITIA GARZÓN  

LUIS  ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

HUGO  QUINTERO BERNATE  

NUBIA  YOLANDA NOVA GARCÍA  

  

  

1          La Corte Constitucional estableció que un perjuicio          irremediable deber ser: “a) cierto e inminente –esto es,          que no se deba a meras conjeturas o especulaciones, sino a una          apreciación razonable de hechos ciertos-, (b) grave, desde el          punto de vista del bien o interés jurídico que          lesionaría, y de la importancia de dicho bien o interés          para el afectado, y (c) de urgente atención, en el sentido de          que sea necesaria e inaplazable su prevención o mitigación          para evitar que se consume un daño antijurídico en          forma irreparable”. T 052/18.  

2          “a) Que la cuestión que se          discuta resulte de evidente relevancia constitucional, b) que se          hayan agotado todos los medios -ordinarios y extraordinarios- de          defensa judicial al alcance de la persona afectada, salvo que se          trate de evitar la consumación de un perjuicio          ius-fundamental irremediable, c) que se cumpla el requisito de la          inmediatez, es decir, que la tutela se hubiere interpuesto en un          término razonable y proporcionado a partir del hecho que          originó la vulneración, d) cuando se trate de una          irregularidad procesal, debe quedar claro que la misma tiene un          efecto decisivo o determinante en la sentencia que se impugna y que          afecta los derechos fundamentales de la parte actora, e) que la          parte actora identifique de manera razonable tanto los hechos que          generaron la vulneración como los derechos vulnerados y que          hubiere alegado tal vulneración en el proceso judicial          siempre que esto hubiere sido posible, y g) que no se trate de          sentencias de tutela”  

3          C-590/05 y T-332/06.  

4          CSJ STL21081-2017, 20 Nov. 2017, radicado 76539, replicado en          STP6150-2018, 10 May. 2018, radicado n° 98097 y reiterado en          STP7186-2018, 31 May. 2018, radicado n° 98465y CSJ STP2166-2019,          21 feb. 2019, radicado n° 102707, STP 982-2021, 21 Ene. 2021,          radicado no          114133.  

5          CC T-1217/03.  

6          Art. 13.L. En ningún caso a partir de la vigencia de esta          ley, podrán sustituirse semanas de cotización o          abonarse semanas cotizadas o tiempo de servicios con el cumplimiento          de otros requisitos distintos a cotizaciones efectivamente          realizadas o tiempo de servicios efectivamente prestados antes del          reconocimiento de la pensión. Tampoco podrán otorgarse          pensiones del Sistema General que no correspondan a tiempos de          servicios efectivamente prestados o cotizados, de conformidad con lo          previsto en la presente ley. Lo anterior sin perjuicio de lo          dispuesto en pactos o convenciones colectivas de trabajo.          

Art.          17. Durante la vigencia de la relación laboral y del contrato          de prestación de servicios, deberán efectuarse          cotizaciones obligatorias a los regímenes del sistema general          de pensiones por parte de los afiliados, los empleadores y          contratistas con base en el salario o ingresos por prestación          de servicios que aquellos devenguen.          

Art.          22. El empleador será          responsable del pago de su aporte y del aporte de los trabajadores a          su servicio. Para tal efecto, descontará del salario de cada          afiliado, al momento de su pago, el monto de las cotizaciones          obligatorias y el de las voluntarias que expresamente haya          autorizado por escrito el afiliado, y trasladará estas sumas          a la entidad elegida por el trabajador, junto con las          correspondientes a su aporte, dentro de los plazos que para el          efecto determine el Gobierno.          

El          empleador responderá por la totalidad del aporte aun en el          evento de que no hubiere efectuado el descuento al trabajador.      

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