AP453-2017(49232)

2017

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado Ponente  

AP453-2017  

Radicación n° 49232  

(Aprobado  Acta No.  17)   

Bogotá D.C., veinticinco (25) de enero de dos  mil diecisiete (2017).   

ASUNTO  

La Sala se pronuncia sobre la admisión de la  demanda,  sustento  del  recurso  de  casación  interpuesto  por el defensor de  MIGUEL  ÁNGEL  LÓPEZ  HOYOS,  contra  el fallo de julio 7 de 2016 del Tribunal  Superior  de Cali, mediante el cual confirma el dictado en marzo 1º de 2013 por  el  Juzgado  1°  Penal  del  Circuito  de  esa ciudad, que lo condenó a ciento  cuarenta  y  cuatro (144) meses de prisión como autor de un concurso homogéneo  y sucesivo de actos sexuales abusivos con menor de catorce años.   

HECHOS  

El  señor    Nelson    Cardona    Herreño   denunció  que  a  partir  del  20 de  julio   de   2011   venía  observando   y   filmando  desde  su  residencia  ubicada  frente  a  la tienda localizada en la carrera 29  No.   72T-45   a   MIGUEL  ÁNGEL   LÓPEZ   HOYOS,  persona     encargada    de    atenderla,       cuando      realizaba  tocamientos  a  los senos,  vagina  y nalgas de la menor  E.T.R.O   vecina   del  sector,  a  quien  ingresaba  a  su  interior,     a    cambio    de    dinero    y  golosinas.   

ANTECEDENTES  

El 20   de  agosto  de    2011 en audiencia  preliminar    el   Juez  26  Penal  Municipal  de  Cali    con  función  de control de           garantías,             legalizó   la   captura   de   MIGUEL  ÁNGEL   LÓPEZ   HOYOS;  el  Fiscal  101  Seccional de esa ciudad le formuló      imputación   por  el  delito  de  actos  sexuales  abusivos   con  menor  de  catorce  años   en   concurso  homogéneo    -arts.  209, 31 del Código   Penal-,  y  solicitó    medida    de    aseguramiento   de  detención  preventiva,  la  cual  le fue impuesta en  establecimiento carcelario.   

El  23        de        noviembre     de    2011,      la      Fiscal  113  Seccional presentó  escrito  de acusación y en  audiencia ante el Juez 1°  Penal  del    Circuito,   formuló   acusación por el delito imputado.   

Llevada a cabo la audiencia de juicio oral,  se  profirieron  las  sentencias  de  condena  en  primera  y segunda instancia,  mencionadas en un comienzo.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

En   la   demanda   se   propone   un  (1)  cargo.   

Con  sustento en la causal 2ª del artículo  181  de  la  Ley 906 de 2004, el demandante aduce que la sentencia atenta contra  “las  garantías fundamentales a un Debido proceso  y   al   Derecho  de  Defensa”  que  le  asisten  al  acusado.   

A su juicio el a quo al interrogar a la madre  de  la  menor  para  establecer  su  condición de víctima, desconoce el debido  proceso  porque  en  los  términos  del artículo 132 de la Ley 906 de 2004 era  innecesario,  ya  que  simplemente bastaba establecer la relación parental y la  clase de reparación a la cual aspiraba.   

Dado  que en la audiencia de acusación se  refirió  a  los  hechos  y  circunstancias  de  tiempo,  modo  y lugar, el juez  anticipó  su conocimiento, quebrantando el principio de imparcialidad reflejado  en  la objeción permanente en el juicio oral al interrogatorio formulado por la  defensa al perito Alberto Arias Morales.   

Aduce igualmente la violación del derecho de  defensa al impedirle contrainterrogar a la mencionada víctima.   

CONSIDERACIONES  

La  demanda  no  reúne  los presupuestos de  técnica  que  permitan  disponer  su  trámite,  al  incumplir  los  requisitos  materiales  previstos  en  el  artículo  184  inciso  2º  de  la  ley  906  de  2004.   

Es   pertinente  recordar  que  aunque  la  casación  proceda  como control constitucional y legal contra las sentencias de  segunda   instancia,   las   exigencias   de   técnica   del   recurso  no  han  desaparecido.   

Aunque  la  Sala  tiene  dicho  que  existe  libertad  en  la proposición de la causal relativa a la nulidad, no por ello en  el  desarrollo  del  cargo  debe  faltarse  a  la  precisión  y  claridad en la  postulación  del vicio, error en el que incurre el impugnante, en la medida que  en  la  demanda  se  postula  la afectación del debido proceso y del derecho de  defensa  de  manera  indistinta,  sin que además el motivo aducido  guarde  relación alguna con la última garantía alegada.   

Adicionalmente  omite  indicar  los  hechos  constitutivos  de  violación  del  derecho  de  defensa,  ya  que la censura la  encamina  a  señalar  que  el  juez  no  fue  imparcial en razón a la pregunta  formulada   a  la  madre  de  la  menor  para  responder  a  su  pretensión  de  constituirse en víctima en este proceso.   

Además   el   reparo   se   queda  en  su  enunciación,  pues  si bien es cierto aduce la falta de imparcialidad del juez,  tema  respecto  del  cual  se  ocupa  ampliamente la demanda, no muestra en qué  sentido  esa  irregularidad  vinculada  con  el concepto de juez natural irrogó  daño  al  acusado,  en  tanto  el  actor parte de conjeturas y no de hechos que  demuestren la violación de dicho principio.   

Suponer    que    la   declaración   de  responsabilidad  penal  está  edificada en el conocimiento anterior del juez, a  partir  de  la  respuesta que diera una de las víctimas a la pregunta formulada  en  la  audiencia  de  acusación  para  establecer  esa  calidad, riñe con los  presupuestos  exigidos  en  esta  sede en la que se exige mostrar los errores de  procedimiento  o  de  juicio  atribuibles  a  las  instancias,  para disponer el  trámite del libelo.   

Con  mayor  razón  cuando  el  impugnante  reconoce  que  la  citada persona no fue testigo porque la Fiscalía renunció a  que  se  le  escuchara  en  el  juicio oral, o deja de enseñar las partes de la  sentencia  con  las  cuales evidenciara que lo oído por el juez a aquella en la  audiencia de acusación constituyó su sustento.   

Que   la   falta  de  imparcialidad  está  acreditada  con  la  intervención  del  mismo funcionario en el juicio oral, al  “objetar”  durante  la  práctica  del  testimonio  de  un  perito  el  interrogatorio adelantado por la  defensa,  es  una  afirmación  que  responde al criterio del casacionista y que  vulnera  el  principio  de  corrección  material,  como  quiera  que  según el  Tribunal  la  conducta  del juez se extendió de igual modo a la actividad de la  Fiscalía.   

En  orden  a  responder  los  reclamos  del  libelista  a  través de la apelación, en cuanto impidió formular preguntas en  el  interrogatorio directo, advirtió que siendo esa una facultad para vetar las  sugestivas,  capciosas  o  las  ofensivas  con  el  testigo,  añadió  que  tal  comportamiento  lo  observó  en  relación  con  los  demás  intervinientes ya  “que, no solamente el juez de primera instancia lo  haya  hecho  frente  al  interrogatorio que desplegó la defensa, sino también,  frente  a  los  de  la  fiscalía  como   se puede constatar” en los registros de audio citados por el ad quem.   

Luego  la  conducta del juez que perjudicaba  los  intereses del acusado por falta de parcialidad, es la misma asumida de cara  a  la Fiscalía conforme lo establece el Tribunal, de modo que el reparo además  de  faltar  al  principio  indicado en precedencia, reitera la inconformidad del  recurrente  porque  la  instancia  se  apartó  de  su  criterio  sin mostrar la  existencia   de   la   irregularidad  que  ameritara  ser  considerada  en  esta  sede.   

En   esas   circunstancias  las  supuestas  irregularidades  alegadas  no  dejan de ser una extensión de la apelación, que  por  no  ser acogidas por el Tribunal pretende el impugnante convertir en motivo  de  nulidad,  cuando  ni  siquiera evidencia el daño causado con ellas, a menos  que  se  entienda  por  tal  las  conjeturas  y  suposiciones que fundamentan el  reparo.   

De  otro  lado,  tampoco  se  entiende  su  alegación  según  la  cual  se  afectaron  el  debido  proceso y el derecho de  defensa,  por haberse escuchado sin juramento a quien pretendía constituirse en  víctima,  cuando  tales  manifestaciones  con  el  propósito  definido  en  la  sistemática  de  la Ley 906 de 2004 no constituyen prueba por haber sido hechas  en la audiencia de acusación.   

La  imposibilidad  de  contrainterrogarla no  supone  la vulneración de las garantías mencionadas, en razón a que según lo  expresado   en   el   libelo   dicha   persona   no   fue  oída  en  el  juicio  oral.   

Frente  a  las  evidentes  falencias  de  la  demanda,  sin  observar la violación de derechos y garantías fundamentales que  permita   superar   sus   defectos,   la   Sala   la   inadmitirá   sin   otras  consideraciones.   

Contra   esta  determinación  procede  el  mecanismo  de  insistencia  previsto  en el artículo 184 de la ley 906 de 2004,  cuyo  trámite  ha  sido  señalado  en  el  auto  de diciembre 12 de 2.005, con  radicación 24322.   

En mérito de lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación Penal,   

R E S U E L V E  

Inadmitir la demanda de casación de origen y  procedencia  reseñados,  presentada  por  el  defensor  de MIGUEL ÁNGEL LÓPEZ  HOYOS.   

Contra  esta  determinación procede el  mecanismo  de insistencia contemplado en el  inciso segundo del artículo 184 de  la ley 906 de 2004.   

Cópiese,  notifíquese y devuélvase  al       Tribunal       de      origen.   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

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