AP1520-2017(49794)

2017

Asistente Jurídico Inteligente

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PATRICIA    SALAZAR  CUÉLLAR   

MAGISTRADA  PONENTE   

AP1520-2017   

Radicación    No.:  49794   

Acta      No.  77   

Bogotá  D.  C., ocho (8) de marzo de dos mil  diecisiete (2017).   

VISTOS  

De acuerdo con lo dispuesto por el numeral 4º  del  artículo 32 de la Ley 906 de 2004, define la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema  de  Justicia, la competencia para conocer del proceso adelantado  contra  LUIS  CARLOS  BENAVIDES  JIMÉNEZ,  EDILMA DEL  CÁRMEN   OBANDO   DÍAZ   y   BERTHA   ANGÉLICA  ROSERO  ORDÓÑEZ,  procesados por los delitos de captación  masiva   y   habitual   de   dinero,  y  enriquecimiento ilícito de particulares.   

HECHOS  

          Según el escrito de acusación:   

El Señor Secretario de Gobierno de la ciudad  de  Pereira,  Doctor  JHON  DIEGO  MOLINA MOLINA, el día 16 de octubre de 2008,  pone  en  conocimiento  de  las  autoridades, la existencia de una actividad que  venía   desarrollando   en   la   ciudad   de   Pereira,   la  organización  o  establecimiento  público  conocida como Proyecciones D.R.F.E., identificada con  NIT  número 13069704-1, con un respaldo patrimonial de 3.000.000.oo constituida  legalmente  a partir del día 28 de julio de 2008, y representada legalmente por  el  señor  CARLOS  ALFREDO SUAREZ, establecimiento que se encontraba ubicado en  la  calle  12  número  12B-04  de  Pereira  y  que  estaba captando dineros del  público   en   forma  masiva  y  habitual  sin  los  correspondientes  permisos  oficiales.   

La  organización  Proyecciones  D.R.F.E. no  sólo  tenía  sede en la ciudad de Pereira y Dosquebradas, sino también tenía  sedes  en  diferentes  partes  del  país,  siendo  el origen de la actividad la  ciudad  de  Pasto, departamento de Nariño, y cuyo representante legal figura el  ciudadano  CARLOS  ALFREDO  SUÁREZ,  quien  tampoco  tenía  los permisos de la  Superintendencia  de  Sociedades  y Financiera para captar dineros del público,  circunstancia  que  como  es de público conocimiento, originó perturbación en  forma grave e inminente del orden económico y social del país.   

(…) El impacto de la organización dedicada  a  la captación de dineros del público en forma habitual y permanente irradió  a  departamentos  de  Antioquia,  Cundinamarca,  Cauca, Valle del Cauca, Tolima,  Huila, Quindío, Risaralda, Putumayo, Nariño.   

El  señor CARLOS ALFREDO SUÁREZ inicia sus  labores  fundando  en  el 2004 una empresa de razón social denominada “Ahorra  Ya”  (…). Para el 11 de noviembre de 2007, inicia labores con otra empresa a  la que denominó “COMERCIALIZADORA D.R.F.E.”   

(…)  La  actividad  de  captación  y  los  rendimientos  ofrecidos  a  su devolución creció exponencialmente al punto que  en  los  meses  de  mayo  y  octubre de 2008 se abrieron muchas sedes de DRFE en  diferentes  Departamentos  del  país, entre ellos, NARIÑO (con 40 sedes) CAUCA  (con  7  sedes),  VALLE  DEL  CAUCA  (con  10  sedes),  PUTUMAYO  (con 6 sedes),  ANTIOQUIA  (con  2  sedes),  Risaralda (con 2 sedes), CUNDINAMARCA (con 1 sede),  QUINDÍO  (con  2  sedes),  TOLIMA  (con  1  sede), HUILA (con 5 sedes) NORTE DE  SANTANDER  (con  1  sede  sin  que  alcanzara  a funcionar), CALDAS (con 1 sede)  CAQUETA (con 2 sedes), para un total de 80 oficinas.   

(…)  La  actividad  descrita en los hechos  antecedentes,  cuyo  gestor  y  director principal es Carlos Alfredo Suárez, no  fue  una  actividad  unilateral  y  única  de  esta  persona,  sino que dada la  magnitud  de  dicha organización, requirió en la misma del concurso y voluntad  de  otras persona que conscientes de ello, asumieron como propia la actividad en  condición,   algunos   de   asesores  directos,  otros  asesores  externos  que  recaudaban  dinero  a  domicilio  para  luego  ser  transportado  a las oficinas  principales     de    DRFE,    otros    franquiciantes    y/o    administradores  (…).   

HECHOS  ESPECÍFICOS  PARA  EL  SEÑOR LUIS  CARLOS BENAVIDES:   

En  concreto  respecto al señor LUIS CARLOS  BENAVIDES   JIMÉNEZ   se  tiene  que  estuvo  vinculado  con  la  organización  denominada  PROYECCIONES  DRFE  para el año 2008 como Director de dicha entidad  en   la   sede   de   Tumaco   (Nariño),  su  función  se desarrollaba desde la sede de dicha ciudad y era  uno   de  los  directamente  responsables  del  funcionamiento  cabal  de  dicho  establecimiento.  (…)  el  señor LUIS CARLOS BENAVIDES JIMÉNEZ era conocedor  que  había  creado  una  entidad  denominada comercializadora DRFE, mediante la  cual  promovía el intercambio de bienes y servicios al público en general, con  ello  dando  apariencia  de  legalidad  a  los  dineros  que se originaban en la  captación de dineros.   

HECHOS  ESPECÍFICOS PARA LA SEÑORA EDILMA  DEL CARMEN OBANDO:   

La Señora EDILMA DEL CARMEN OBANDO DÍAZ, de  acuerdo  a los EMP, EF e ILO, se vinculó a PROYECCIONES DRFE a partir del 15 de  abril  del  2008,  y  su  rol  dentro  de  esta  estructura  ilegal  fue  la  de  franquiciante,  directora  y  administradora  de la sede en Mocoa, hechos que se  acreditan  con  el  contrato  de  licencia  de  uso  de  nombre comercial que el  representante  legal  de  PROYECCIONES DRFE, el señor CARLOS ALFREDO SUÁREZ le  entregó  a  EDILMA  DEL  CARMEN OBANDO DÍAZ y ELIÉCER OBANDO DÍAZ, así como  con  el  oficio  suscrito  en  San  Juan de Pasto el 04 de agosto de 2008 por la  aquí  imputada donde aceptó la dirección de la sede  PROYECCIONES  DRFE Mocoa –  Putumayo  y un sin número de comprobantes de ingresos  y  egresos, formularios de afiliaciones de proyecciones DRFE y reporte diario de  egresos donde se observa su firma.   

HECHOS  ESPECÍFICOS PARA LA SEÑORA BERTHA  ANGÉLICA ROSERO:   

La  señora  BERTHA ANGÉLICA ROSERO fungió  como  administradora de la sede de Tuluá –    Valle   del   Cauca,  su  fecha  de  vinculación es del 10 de octubre de 2008 al 13 de  noviembre de 2008.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

          1.   Por   las  circunstancias  fácticas  descritas,  la  Fiscalía  les  formuló  imputación  a  los  procesados en los  siguientes términos:   

    

* A  BERTHA  ANGÉLICA  ROSERO ORDÓÑEZ, el 3 de octubre de 2016 ante el Juzgado 5º  Penal  Municipal con Función de Control de Garantías de Pasto, por los delitos  de     captación    masiva    y    habitual    de  dineros  y  enriquecimiento  ilícito de particulares.     

    

* A  EDILMA  DEL  CARMEN  OBANDO  DÍAZ,  el 4 de octubre de 2016 ante el Juzgado 1º  Penal  Municipal con Función de Control de Garantías de Pasto, por los delitos  de     captación    masiva    y    habitual    de  dineros  y  enriquecimiento  ilícito de particulares.     

    

* A  LUIS  CARLOS  BENAVIDES  JIMÉNEZ,  el  5 de octubre de 2016 ante el Juzgado 1º  Penal  Municipal con Función de Control de Garantías de Pasto, por los delitos  de     captación    masiva    y    habitual    de  dineros  y  enriquecimiento  ilícito de particulares.     

         Los procesados no se allanaron a los cargos.   

         2.   El  21  de  diciembre  de  2016  la  Fiscalía  radicó escrito de acusación. La actuación fue asignada por reparto  al  Juzgado  2º  Penal  del  Circuito  con  Funciones de Conocimiento de Pasto.   

         3.  Convocadas las partes para audiencia  de  formulación de acusación, en diligencia de fecha 14 de febrero de 2017, la  titular  del  despacho  cognoscente  se  declaró  incompetente para conocer del  asunto  seguido contra los mencionados procesados. Afirmó, en sustento de ello,  que  en  este  caso  se  procede  por  3  «conductas  debidamente  individualizadas, desarrolladas en tres zonas diferentes y por cada  uno   de   los   acusados,   quienes  actuaron  de  forma  independiente  a  los  otros»,    razón   por   la   cual   «no  se  identifica  ninguna  cláusula  que  permite su conexidad  procesal».   

         Por  tanto,  indicó  la funcionaria que al tenor de lo previsto en  el  artículo  53  numeral 1º del Código de Procedimiento Penal, lo procedente  era    decretar    la   ruptura   de   la   unidad   procesal   y   «separar  cada  asunto», para enviarlos  por  separado  a  las  autoridades competentes para definir la competencia, esto  es,  a  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia, lo  relacionado  con  las  procesadas  ROSERO  ORDÓÑEZ  y  OBANDO  DÍAZ porque su  presunto  actuar  ilícito  tuvo  ocurrencia  en  ciudades de diferente distrito  judicial  (Mocoa  -Putumayo-  y  Tuluá  –Valle    del    Cauca-),  y  a  la  Sala  Penal del Tribunal Superior de Pasto, el proceso  seguido  contra   BENAVIDES  JIMÉNEZ, en atención a que los hechos que se  le   imputan  tuvieron  lugar  en  un  municipio  del  mismo  distrito  judicial  (Tumaco    -Nariño)1.   

         4.  Dispuesto  lo anterior, la Fiscalía  se  opuso  a  la  manifestación  realizada  por  la  Juez.  Expresó que según  antecedentes  jurisprudenciales  de  esta  Corporación,  en asuntos como el que  motiva  el  presente  caso,  el  juez  no  debe  tener  en cuenta las disímiles  situaciones   que   se   presentaron  en  cada  lugar  del  territorio  nacional  –en este caso, en Tumaco  (Nariño),   Mocoa   (Putumayo)   y   Tuluá   (Valle   del  Cauca)-,  sino,  lo  que  debe  observar  es  que se trata de «una   sola   estructura   delictiva»  a  partir  de  la  cual se perpetraron, en diferentes  municipalidades,  varias  conductas punibles encaminadas al logro del mismo fin.  Por  ende,  en  su  criterio,  no es necesario «hacer  juzgamiento   en   cada   una   de   esas   sedes,   de   manera   individual  e  independiente».   

         Además,  para ahondar en razones, agregó el funcionario que es en  la  ciudad  de  Pasto «donde mejor logísticamente se  puede   dar  la  actividad  de  asunción  y  entrega  de  elementos  materiales  probatorios»   y  donde,  radica el domicilio de los imputados.   

         Por     último,     pidió     a     la     Corte     «unificar   criterios»   para  saber  qué  juez  debe  conocer  de éstos asuntos pues, por  ejemplo,  en  el  caso  de  la procesada Mónica Magdalena Dávalos Guerrero, la  Corte,  en reciente decisión del 3 de agosto de 2016, radicó la competencia en  los Juzgados Penales del Circuito de Fusagasugá, Cundinamarca.   

         5.   Los  abogados  defensores  de  los  procesados    coadyuvaron    los   argumentos   del   representante   del   ente  acusador.   

         6.  Arribado  parte  del expediente a la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior de Pasto, el Magistrado Sustanciador a quien  le   correspondió   el  asunto,  mediante  auto  del  23  de  febrero  de  2016  manifestó:   

Refulge   que   la   instancia   hizo  un  fraccionamiento  impropio para la definición de competencia por cada uno de los  procesados,  disponiendo  el  envío de las diligencias a diferentes autoridades  judiciales,  empece  al  tratarse  de  un  único  asunto  que  la  Fiscalía lo  presentó  bajo una sola cuerda procesal, que lo mismo debe ser absuelto todo lo  atinente  a  la  competencia  del  juez para conocer de su juzgamiento de manera  conjunta,  esto  es,  por  una  sola  Corporación,  en  tanto  que –se itera- lo que se replica es que al  juzgado  donde  le  fue  repartido  carece  en  lo global de la competencia para  asumirlo.   

Siendo  ello  cierto,  contando  con que la  competencia  es  declinada  por el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Pasto y  trasladada  a  las  unidades  judiciales  de  Tumaco, Mocoa y/o Tuluá, (…) se  dispone:   

1.  Remitir de manera inmediata la presente  solicitud  de  definición  de  competencia  a  la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema  de Justicia para lo de su cargo. (…)  2.  Entérese  de  esa  determinación  a los sujetos procesales y al juzgado de  origen.      (Negrilla     ajena     al     texto  original).   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  Corresponde a la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia, conforme a los  lineamientos  contenidos  en  el  numeral  4°  del  artículo 32 del Código de  Procedimiento  Penal  (Ley  906  de 2004),  pronunciarse  sobre la competencia cuando se trate de juzgados de  diferentes distritos.   

2.  En  este  sentido,  procede  la  Sala  a  establecer  si  le asiste razón a la titular del Juzgado 2º Penal del Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento  de Pasto, cuando afirma que del juzgamiento de  los  encartados  LUIS CARLOS BENAVIDES JIMÉNEZ, EDILMA DEL CÁRMEN OBANDO DÍAZ  y   BERTHA   ANGÉLICA   ROSERO   ORDÓÑEZ,   deben   conocer,   «de  forma  separada», los Juzgados Penales  del   Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento  de  Tumaco,  Mocoa  y  Tuluá,  atendiendo  al  factor  de competencia por razón del territorio, y por tratarse  de  tres procesos autónomos e  independientes.   

3.   En   tal  proyección,  resulta  importante  precisar  que,  a  efecto  de  determinar  la  competencia   en   el   caso  sub  examine,  donde  se  investigan  varias  conductas  punibles,  respecto  de  varios  procesados, resultan  ajenas  y  totalmente equivocadas las consideraciones que, frente al particular,  expresaron  tanto  la  fiscalía  como  el  juez  cognoscente,  pues,  ambos  se  remitieron  a  normas  y  presupuestos  jurídicos  que en manera alguna, están  llamados a regular la situación particular.   

Así, dada la confusión que en este caso les  asiste  a  todas  las  partes  e  intervinientes,  debe  la  Corte  precisar que  dependiendo  de  las  particularidades  del caso concreto, se determina la norma  que  ha  de  dirimir  la  disputa  sobre  la  competencia, pues, por un lado, el  artículo  43  de  la  Ley  906  de 2004 regula lo relativo a la competencia por  factor  territorial  y,  el  artículo 52 ibídem trata sobre la competencia por  factor de conexidad.   

Lo anterior, ya fue precisado por la Sala en  los           siguientes          términos2:   

La Corte debe precisar que los artículos 43  y  52  de  la  Ley  906  de  2004, regulan situaciones  diferentes,  sin  que  entre  ellos  pueda  advertirse  colisión, confrontación, confusión o ambigüedad.   

El  artículo  43,  contempla,  en  sus  dos  primeros incisos:   

Competencia.  Es  competente  para  conocer  del  juzgamiento  el juez del lugar donde ocurrió el  delito.   

Cuando  no fuere posible determinar el lugar  de  ocurrencia  del  hecho, éste se hubiere realizado en varios lugares, en uno  incierto  o  en  el  extranjero, la competencia del juez de conocimiento se fija  por  el  lugar  donde se formule acusación por parte de la Fiscalía General de  la  Nación, lo cual hará donde se encuentren los elementos fundamentales de la  acusación.   

Por  su  parte,  el  artículo  52  ibídem,  reseña:   

Competencia   por   conexidad.  Cuando  deban juzgarse delitos conexos conocerá de ellos el juez  de  mayor  jerarquía de acuerdo con la competencia por razón del fuero legal o  la  naturaleza del asunto; si corresponden a la misma jerarquía será factor de  competencia  el  territorio,  en  forma excluyente y preferente, en el siguiente  orden:  donde  se haya cometido el delito más grave; donde se haya realizado el  mayor  número  de  delitos;  donde  se haya realizado la primera aprehensión o  donde se haya formulado primero la imputación.   

Cuando se trate de conexidad entre delitos de  competencia   del  juez  penal  del  circuito  especializado  y  cualquier  otro  funcionario judicial corresponderá el juzgamiento a aquél.   

Como   se   aprecia,   ambos  dispositivos  procesales  contemplan  circunstancias  de  hecho  diferentes, que no tienen por  qué confundirse ni generar contraposición.   

En  este  sentido,  debe  entenderse que el  artículo  43  únicamente  opera cuando se desconoce el sitio de ocurrencia del  delito    –importa   la  naturaleza  individual del mismo-, o este es ejecutado en varios lugares, en uno  incierto o en el extranjero.   

Allí,  es  del  arbitrio  del  Fiscal, sin  consideración  a  factores  prevalentes  y  apenas  signado  por el sitio donde  cuente  con  los  elementos  fundamentales  de  prueba, definir el territorio de  acusación.   

De    forma   contraria,   si  sucede  que  se  conoce  el  sitio  de  ocurrencia del delito o  delitos,  pero se investigan y juzgarán varios ocurridos en diferentes lugares,  el  factor  de  definición  es  precisamente  el  de  conexidad  que  regula el  artículo  52  de la Ley 906 de 2004, pues, no se trata  de  que una conducta se verifique ejecutada en varios sitios o uno incierto o en  el  extranjero,  sino  que  para  el  conocimiento  es  necesario  definir  cuál  de  todos  los  jueces  individualmente considerados,  abordará   el   examen   del   conjunto   de   conductas   punibles.   

Bajo tal derrotero jurisprudencial, es claro  que  la  discusión  planteada  por  la  mencionada  juez, no se satisface en su  solución    con    la   «ruptura   de   la   unidad  procesal»  que,  valga  aclarar,  para  este  asunto  resulta  a  todas  luces  improcedente,  pues, la actuación de la referencia no  acredita  ninguna de las causales que para su aplicación prevé el artículo 53  de  la  Ley 906 de 2004, y menos aún, con la consecuente aplicación amañada e  indiscriminada del artículo 43 en reseña.   

Lo  anterior, por cuanto los hechos materia  de  investigación  no  se  circunscriben  a  un  solo delito cometido en varios  lugares   o   en   sitio   incierto,   sino   que   remite  a  una  pluralidad   de  ilicitudes  que,  cuando  menos,  advierten  posible su realización en diferentes municipios –léase   Tumaco   (Nariño),   Mocoa  (Putumayo)  y  Tuluá  (Valle  del  Cauca)-, donde los  aquí   imputados,   presuntamente,  miembros  de  la  organización  denominada  Proyecciones  o  Comercializadora  “D.R.F.E.”  captaron dineros del público  sin  autorización  legal  para  ello  y  obtuvieron  un  incremento patrimonial  indebido.   

De  esta  manera,  si la juez cognoscente  consideraba  que no era competente para conocer del proceso que cursa contra los  mencionados   procesados,   lo   procedente   era   que   remitiera  el  asunto,  íntegramente  a  esta Corporación, acorde con las previsiones del artículo 54  de  la  Ley 906 del 2004, y no que lo fraccionara como si se tratara de procesos  autónomos   e   independientes,   desconociendo   la  figura  jurídica  de  la  conexidad,  que  permite el  adelantamiento  de  investigaciones  penales bajo una misma cuerda, por ejemplo,  cuando  el  delito  o  delitos han sido ejecutados en coparticipación de varios  sujetos  activos,  y  existe  homogeneidad en el modo de actuar de los autores o  partícipes3.   

Así  las  cosas,  lo anterior, aunado a la  reseña  procesal  descrita  en  acápite  precedente, pone de manifiesto que la  dinámica  con la cual se adelantó la definición de competencia fue totalmente  errada,  pese  a lo cual, tal falencia se suplió con el envío del expediente a  la Corte por parte de la Sala Penal del Tribunal Superior de Pasto.   

4.  Por  tanto,  conforme  a  lo  expuesto,  advierte  la  Sala  que  el  factor  de  definición  pertinente     para    el    presente    caso,    es    el    de    conexidad  que  regula el artículo 52 de  la  Ley  906  de  2004.  De  ahí que, lo primero a dilucidar sea la competencia  funcional,  la  cual,  atendiendo al concurso heterogéneo de conductas punibles  presentado,  con  fundamento  en  lo  previsto  en  el  artículo  36 inciso 2º  ibídem,  se  establece  en  los jueces penales del circuito,  toda vez que  los  delitos  de captación masiva y habitual de dinero  (art.   316   C.P.),   y  enriquecimiento  ilícito de particulares (art.  327  C.P.)  no  tienen asignación  especial de competencia.   

Ahora, por factor del territorio, atendiendo  al   lugar   donde  tuvo  ocurrencia  el  delito  más  grave,  advierte  la  Sala  que  de conformidad con el  artículo  316 del Código Penal, el injusto de mayor gravedad corresponde al de  captación  masiva  y  habitual  de dinero,  cuya  pena  de  prisión  oscila entre 10 a 20 años de prisión,  extremos  superiores  a  los  contemplados  para  el  otro  delito por el que se  procede   –  enriquecimiento  ilícito  de particulares cuyos extremos punitivos  oscilan   entre  8   a  15  años  de  prisión-.   

A  partir de este criterio se puede colegir  que  el Juzgado 2º Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento de Pasto es  competente   para   conocer   del  proceso  que  cursa  contra  los  mencionados  procesados,  en  la  medida  que,  como  bien  lo  precisó  el  Delegado  de la  Fiscalía,  «el impacto de la organización dedicada a  la  captación de dineros del público en forma habitual y permanente irradió a  departamentos  de  Antioquia,  Cundinamarca,  Cauca,  Valle  del  Cauca, Tolima,  Huila,         Quindío,         Risaralda,        Putumayo,        Nariño»,  lo  que  le  permitió, conforme su particular teoría  del caso, escoger la ciudad de Pasto para presentar la acusación.   

Debe comprender la nombrada juez que, en el  presente    caso,    fue    precisamente    por    razones    de    conexidad     fáctica    que   el  representante  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  presentó  escrito  de  acusación  en contra de LUIS CARLOS BENAVIDES JIMÉNEZ,  EDILMA  DEL CÁRMEN OBANDO DÍAZ y BERTHA ANGÉLICA ROSERO ORDÓÑEZ,    y    les    atribuyó  la  presunta participación,    en  las         conductas         punibles    de  captación  masiva  y habitual de dinero y enriquecimiento     ilícito     de    particulares,    en  cuanto  el  actuar  delictivo  fue  ejecutado en el marco de una  organización  con amplias ramificaciones a nivel nacional, y en la que cada uno  de  los  copartícipes  desempeñó  una  particular  función para el logro del  ilícito fin.   

Así,  sobre  el  particular,  la  Corte ha  señalado:   

Cuando de la captación masiva y habitual de  dineros  y  del  lavado  de  activos  se  trata  ha  de  tenerse  en  cuenta que  precisamente  porque  su objeto no es la comisión de  varios  delitos de blanqueo de capitales, cometidos por  varias  personas  en  diferentes ciudades, sino de uno  solo  con  la  participación de múltiples sujetos a través de una enmarañada  estructura,  fácil  resulta  aceptar  que  la  consumación del delito se puede  producir en diferentes lugares.   

En estos delitos se tiene la particularidad  de  desplegarse  la acción por medio de varios actos ejecutivos cuyo desarrollo  puede  ocurrir  en  diferentes lugares dependiendo del rol que a cada uno de los  copartícipes  le  corresponda  desempeñar  para el logro del ilícito fin, sin  que  ello  dé  lugar  a  la  tipificación  independiente  de  otros delitos de  captación  masiva  y  habitual  de  dineros  y  lavado de activos. (CSJ, AP, 6 may. 2009, Rad. 31667).   

Por  tanto,  las consideraciones de la Juez  2ª  Penal  del  Circuito  con  Funciones de Conocimiento de Pasto, no sirven de  fundamento  para  declararse  incompetente, y menos aún, decretar la ruptura de  la  unidad procesal, pues desconoce las previsiones del artículo 52 de la misma  normatividad,  el  cual,  como se dijo, fija las reglas de competencia cuando se  trata     de     un     evento     en     el     cual     existe    conexidad    entre    hechos   punibles.   

Por  esa  razón,  además,  sin  que  ello  implique  criterios  contrapuestos,  en este caso no se puede dar aplicación al  mismo  derrotero  que  utilizó  la Corte para definir la competencia dentro del  proceso  que,  por  el  mismo  supuesto fáctico, cursa contra Mónica Magdalena  Dávalos   Guerrero   (Rad.   48.530)   pues,  como  quiera  que  en  ese  asunto,  los  hechos  materia  de  investigación     corresponden     a     un    solo  delito  cometido  específicamente  en el municipio de  Fusagasugá  (Cundinamarca), lo procedente, de acuerdo a lo normado en el inciso  1º  del  artículo  43  de  la Ley 906 de 2004, era declarar que la competencia  para  conocer dicho asunto le correspondía a los Jueces Penales del Circuito de  esa                   municipalidad4.   

En  consecuencia,  la  Corte  asignará  la  competencia  al  Juzgado 2º Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento de  Pasto  con  el  fin  de  que,  por  razones de conexidad fáctica, permanezca la  unidad  del  proceso  adelantado  en contra de CARLOS BENAVIDES JIMÉNEZ, EDILMA  DEL  CÁRMEN OBANDO DÍAZ y BERTHA ANGÉLICA ROSERO ORDÓÑEZ, de acuerdo con lo  establecido en las normas precitadas.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

         

         1.   DECLARAR  que  la competencia para conocer del proceso que cursa  contra  CARLOS  BENAVIDES  JIMÉNEZ,  EDILMA  DEL  CÁRMEN OBANDO DÍAZ y BERTHA  ANGÉLICA  ROSERO  ORDÓÑEZ,  corresponde al Juzgado 2º Penal del Circuito con  Funciones  de  Conocimiento de Pasto, conforme con las motivaciones plasmadas en  el    cuerpo    del    presente   proveído.   En   consecuencia,   ORDENAR   el   envío  inmediato  de  las  diligencias  al  citado  despacho judicial para que se continúe con el trámite  correspondiente.   

2.  Contra  esta  decisión no procede recurso alguno.   

3. Comuníquese y  Cúmplase.   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  En  concreto, el Juzgado resolvió:   

Primero. ORDENAR,  la  ruptura  de  la unidad procesal en el presente asunto y compulsar las copias  correspondientes  a  la  Honorable  Corte  Suprema  de  Justicia  y al Honorable  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pasto.   

Primero.         (sic)  REMITIR  el  asunto  seguido en contra de la señora EDILMA DEL CARMEN OBANDO DÍAZ   (…),  por  los  delitos  de  CAPTACIÓN  MASIVA  Y HABITUAL DE DINEROS  y  ENRIQUECIMIENTO  ILÍCITO  DE  PARTICULARES,  a  la  Honorable  Corte Suprema de  Justicia Sala Penal, con el fin de que se dirima la competencia.   

Segundo.  REMITIR  el  asunto  seguido  en  contra  de la señora BERTHA ANGÉLICA ROSERO ORDÓÑEZ  (…),   por   los  delitos  de  CAPTACIÓN  MASIVA  Y  HABITUAL  DE  DINEROS  y  ENRIQUECIMIENTO  ILÍCITO  DE  PARTICULARES,  a  la  Honorable  Corte Suprema de  Justicia Sala Penal, con el fin de que se dirima la competencia.   

Tercero.  REMITIR  el  asunto  seguido  en contra del señor LUIS CARLOS BENAVIDES JIMÉNEZ, (…),  por  los  delitos  de  CAPTACIÓN MASIVA Y HABITUAL DE DINEROS y ENRIQUECIMIENTO  ILÍCITO  DE PARTICULARES, al Honorable Tribunal de Pasto Sala Penal, con el fin  de que se dirima la competencia.   

2  Radicado 41532, del 19 de junio de 2013.   

3  El  artículo  51  de  la  Ley  906 de 2004, regula las distintas modalidades en que  puede  presentarse  la  conexidad,  de  manera concreta los numerales 2º, 3º y  4º,  que  indican  la existencia de este fenómeno cuando acaece un concurso de  conductas punibles, en los siguientes términos:   

«2.  Se impute a una persona la comisión  de  más  de un delito con una acción u omisión o varias acciones u omisiones,  realizadas con unidad de tiempo y lugar.   

3. Se impute a una persona la comisión de  varios  delitos,  cuando  unos  se  han  realizado  con  el  fin de facilitar la  ejecución  o procurar la impunidad de otros; o con ocasión o como consecuencia  de otro.   

4.  Se  impute  a  una  o más personas la  comisión  de  uno o varios delitos en las que exista homogeneidad en el modo de  actuar  de  los autores o partícipes, relación razonable de lugar y tiempo, y,  la  evidencia  aportada  a  una  de  las  investigaciones  pueda  influir  en la  otra.»   

4  En  esa  oportunidad,  consideró  la Sala: «2.3. En este  caso,   el   Fiscal   32  de  la  Dirección  de  Fiscalías  Especializadas  de  Antinarcóticos  y  Lavado  de  Activos  con sede en Bogotá, radicó escrito de  acusación  en  contra  de  MÓNICA MAGDALENA DÁVALOS GUERRERO, ante los Jueces  Penales  del Circuito de Pasto, al interior del cual narró la comisión de unos  hechos  que  constituían la conducta punible de captación masiva y habitual de  dineros,  los  que  habrían  sido  ejecutados  en  el municipio de Fusagasugá,  población que pertenece al Distrito Judicial de Cundinamarca.   

En  ese  orden,  como  el delito que se le  endilga  a la indiciada, al parecer tuvo ocurrencia en esa jurisdicción son los  Jueces  Penales  del  Circuito  de Fusagasugá los llamados a conocer del asunto  (numeral 2º del artículo 36 de la Ley 906 de 2004).   

Además  de  lo anterior, en esa ciudad se  acopió   la  mayoría  de  elementos  fundamentales  con  los  que  soporta  su  acusación,  tales  como,  el  formato  de  individualización  y  arraigo de la  procesada,  el  acta  de  incautación  de  dinero,   inmueble  y elementos  encontrados    al   interior   del   mismo.»   Rad.  48.530     

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