AP1519-2017(49833)

2017

Asistente Jurídico Inteligente

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    PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR   

Magistrada Ponente  

AP1519-2017  

Radicación N.° 49833  

Acta No. 77  

Bogotá  D.C.,  ocho  (8) de marzo de dos mil  diecisiete (2017).   

VISTOS  

Se pronuncia la Sala sobre el impedimento que  manifestó  un  Magistrado  del  Tribunal  Superior  Militar, para conocer de la  indagación  preliminar  que esa Corporación adelanta contra la Teniente XIMENA  ANDREA PUENTES LEGUIZAMÓN.   

ANTECEDENTES  

          1.   LA   TE.   XIMENA   ANDREA   PUENTES  LEGUIZAMÓN,  en  calidad de Juez 25 de Instrucción Penal Militar, adelantó un  proceso  penal  contra  el  Mayor Edison Blanco Arocha y otros, ante la presunta  comisión  de  los  delitos de falsedad material en documento público, peculado  por apropiación, peculado culposo y prevaricato por omisión.   

          Ella  fue  relevada  del  cargo  por  la  capitán  Cristina Eugenia  Lombana  Velásquez.  Ésta última, mediante providencia del 20 de mayo de  2015,  decretó  la  nulidad  de  lo  actuado dentro del trámite seguido contra  Blanco   Arocha,   a  partir  de  un  auto  proferido  el  14  de  noviembre  de  2014.   

          La  providencia  en  la  que  se  nulitó  lo actuado fue objeto del  recurso  de  apelación.   La  alzada  correspondió  al  Tribunal Superior  Militar,  que  en  proveído  del 31 de marzo de 2016 la revocó y además, hizo  énfasis  en  que  el  proceso adelantado en el Juzgado 25 de Instrucción Penal  Militar contenía diversos yerros.   

          Por  razón  de  las  irregularidades  advertidas  en  el  proveído  dictado  por  el  Tribunal Superior Militar, la Procuradora 200 Judicial I Penal  formuló  denuncia  contra la Teniente PUENTES LEGUIZAMÓN y la capitán Lombana  Velásquez.    La   correspondiente   investigación  fue  asignada  a  esa  Colegiatura  y  allí  se  dispuso  la ruptura de la unidad procesal para que la  indagación     cursara    por    separado    contra    cada    una    de    las  mencionadas.   

          La   investigación   contra  la  Teniente  PUENTES  LEGUIZAMÓN  le  correspondió  al  Coronel  ®  FABIO  ENRIQUE  ARAQUE  VARGAS,  Magistrado  del  Tribunal  Superior Militar, quien al amparo de la causal contenida en el numeral  4º  del  artículo  231  de  la  Ley  1407  de 20101,  manifestó  su  impedimento  para adelantarla.   

Lo fundó, en que fue uno de los integrantes  del  Tribunal  Superior  Militar  que suscribió la decisión del 31 de marzo de  2016  en  la  que se resolvió el recurso de apelación propuesto contra el auto  que  decretó  la nulidad parcial de la investigación adelantada por el Juzgado  25 de Instrucción Militar.   

Agregó, que en esa providencia se detectaron  los  yerros  judiciales  que  generaron  la  investigación preliminar contra la  teniente  PUENTES  LEGUIZAMÓN,  la  que  «tiene  un  vínculo  fáctico  y  jurídico  directo  con los hechos que hoy son materia de  investigación  penal», y esa situación compromete su  criterio para adelantar el trámite contra esa funcionaria.   

Cita   apartes   de   la  providencia  que  suscribió,  en  la  que  «se presentaron argumentos  para  desaprobar  las  actuaciones  del  A  Quo  TE:  PUENTES LEGUIZAMÓN XIMENA  ANDREA…  valoraciones  descalificadoras»  que hacen  incuestionable  que  emitió  una  opinión  en  torno  a  los yerros puestos de  manifiesto   dentro   del   proceso   penal  a  cargo  de  ella,  donde  emitió  calificativos   de  «ignorante,  falta  de  técnica  jurídica  y  una disposición terca, tozuda, testaruda y de argumentos ambiguos  y descontextualizados».   

Por  tal  razón  y  con  sustento  en  la  providencia   CSJ   AP,  25  de  abril  de  2005,  Rad.  23497,  afirma  que  su  imparcialidad  y ecuanimidad se encuentran comprometidas para cumplir cabalmente  la  labor de administrar justicia.  Pide, por esa razón, que se le excluya  del conocimiento de ese asunto.   

En  consecuencia  de lo anterior, ordenó el  envío  del  expediente  a  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia,  para  que dirima de plano la cuestión, conforme a lo dispuesto en el  artículo 241 del Código Penal Militar.   

CONSIDERACIONES  

1.  De conformidad  con  lo previsto en los artículos 199 –  52             y            2423  de  la  Ley  1407 de 2010, la  Sala  de  Casación  Penal  es  competente para pronunciarse en relación con el  impedimento   propuesto,  pues  se  trata  de  la  manifestación  que  hace  un  Magistrado del Tribunal Penal Militar.   

2. En todo proceso,  los  jueces  deben  proceder con objetividad en procura de la verdad y justicia,  propósitos  que  demandan  de parte de los funcionarios judiciales un obrar con  rectitud,  ecuanimidad, independencia e imparcialidad en los asuntos sometidos a  su  consideración, lo que da fundamento a la consagración del instituto de los  impedimentos y recusaciones.    

Para  el  caso  de  la  jurisdicción  penal  militar,  esa figura está contemplada en los artículos 231 y subsiguientes del  Código  Penal Militar (Ley 1407 de 2010) y  se  convierte  en garantía fundamental para el debido proceso de  los sujetos que en él intervienen.   

3. En el asunto que  concita  la  atención  de  la  Sala, el Coronel ® FABIO ENRIQUE ARAQUE VARGAS,  integrante   del   Tribunal  Superior  Militar,  expresó  su  imposibilidad  de  adelantar  investigación  contra  la TE. XIMENA ANDREA PUENTES LEGUIZAMÓN, por  encontrarse  incurso en la causal de impedimento contenida en el numeral 4º del  mencionado    artículo    231,    que   se   configura   cuando:   «el  funcionario judicial haya sido apoderado o defensor de alguna  de  las  partes,  o  haya  sido  contraparte de cualquiera de ellos, o haya dado  consejo   o   manifestado   su   opinión  sobre  el  asunto     materia    del    proceso».   

Lo  anterior,  dice, porque en su calidad de  magistrado  del  Tribunal Superior Militar, al resolver el recurso de apelación  propuesto  contra  un  auto  que  emitió  el  Juzgado  25 de Instrucción Penal  Militar,  llevó  a  cabo  diversas  valoraciones  sobre  el proceder de las dos  funcionarias     que     actuaron     en    primera    instancia    –  entre  ellas  PUENTES  LEGUIZAMÓN  –.   De  lo expuesto  por  el  Tribunal en esa providencia, se derivó que la Procuradora 200 Judicial  I  Penal  formulara  denuncia  en  contra  de  las  jueces  por  razón  de  las  irregularidades advertidas.   

Pues  bien, es aplicable al caso lo expuesto  por  la  Sala  de Casación Penal en providencia CSJ AP 3 de julio de 2013, Rad.  41616,  donde  se indicó, para un asunto que se asemeja al presente, que cuando  la  circunstancia  que  fundamenta  el  impedimento  se derive de la compulsa de  copias,  es  preciso  evaluar  si  existe  la  malquerencia o animadversión del  funcionario,  y  si  en  dicha  orden  de  expedición  de copias se consignaron  manifestaciones que pudieran comprometer su imparcialidad.   

          Dijo  además  la  Corte,  en  auto CSJ AP, 10 de diciembre de 2008,  Rad. 30922 lo siguiente:   

…cabe     aclarar,     para  que  la  causal  se  materialice  no  es suficiente con haber  ordenado  la investigación penal o disciplinaria, sino que en curso de ese otro  trámite         procesal         –para  el  caso  el fallo de tutela de  segundo   grado-,   efectivamente   los  funcionarios  arriesgaran   valoraciones  que  puedan  significar  un  compromiso  previo  con  determinado  resultado  penal dentro del asunto que se  sigue contra el Juez Promiscuo del circuito.   

Porque,  es  tempestivo  resaltar,  la sola  orden  para  que se investigue penal y disciplinariamente al titular del Juzgado  Promiscuo  del circuito, en el caso concreto a más de derivar de la obligación  general  instituida para los funcionarios públicos (denunciar todos los delitos  o   conductas  con  apariencia  de  tales  de  que  tengan  conocimiento)  asoma  eminentemente  objetiva,  referida,  se  recuerda,  al  hecho  de  que  el ahora  investigado  sobrepasó  ampliamente  el  término  legal para fallar en primera  instancia la acción de tutela.   

Y  ello es precisamente lo que se lee en el  único  apartado  donde  se alude al tema en el fallo de segundo grado, pues, el  numeral  octavo  de la sentencia se limita a registrar el paso amplio del tiempo  y  la posibilidad de que ello constituya delito o infracción disciplinaria, sin  que  ni  siquiera  por  asomo  los  magistrados  hagan algún tipo de análisis,  consideración   subjetiva   o  valoración  a  partir  de  los  cuales  suponer  fundadamente que, en efecto, se arriesgó una opinión.   

Se  repite, por regla general la sola orden  para   que  se  compulsen  copias  o  se  investigue  a  determinada  persona  o  funcionario,  si  a  ello  se  limita  el  pronunciamiento, no conduce a estimar  impedido  a  quien la emite para después conocer del proceso penal generado con  la  orden,  dado  que nunca ello compromete el criterio o representa valoración  de aspectos trascendentes de la conducta punible.    

Para  el caso concreto, cabe aclarar, que la  Sala  que  dictó  el  auto del 31 de marzo de 2016, integrada por el Coronel ®  Fabio  Enrique  Araque  Vargas,  no  dispuso compulsar copias contra la Teniente  PUENTES  LEGUIZAMÓN.   No  obstante, de lo observado en el proveído en el  que  esa Colegiatura se pronunció respecto de la apelación propuesta contra el  auto  en  el que el Juzgado 25 de Instrucción Penal Militar decretó la nulidad  de  la  actuación, se derivó que la Procuradora 200 Judicial I Penal formulara  denuncia    contra    las    dos   funcionarias   que   conocieron   de   aquél  asunto.   

Destacó el Magistrado del Tribunal Superior  Militar,  en  orden  a  sustentar  el  impedimento, los siguientes apartes de la  providencia dictada el 31 de marzo de 2016:   

…  si  bien es cierto la sustitución del  poder  sin  la  autorización  del  procesado  per  se  no vulnera el derecho de  defensa,  no  legitima  al  abogado  a  quien  se confiere la sustitución, para  actuar      dentro     del     proceso,     por     ello     la     instructora debe clarificar este aspecto  para  evitar  que  se  incurra  en irregularidades que  afecten el derecho de defensa.   

(…)  

Es     evidente    la    ignorancia  craza que muestra la señora  Juez   de   Instrucción   y  la  falta  de  técnica  jurídica,  no  solo al decretar el supuesto medio de  prueba,  sino  al  ordenar colocarlo a disposición de las partes, pero además,  de     manera    terca,    tozuda,    por    demás  testaruda,       con      unos      argumentos  ambiguos, descontextualizados  decide  mantenerse  en esa posición además de las exposiciones magistrales que  realiza  el  (…)  defensor  (…) en la objeción por error grave que presenta  respecto  del  informe  ya  citado, impugnación que la Instructora decide en un  documento  que  formalmente se asimila a un interlocutorio, pero en su contenido  de  fondo  no  es  más  que  un  oficio  en  el  que  se limita a darle algunas  explicaciones  al recurrente, y de manera expresa le da tratamiento de petición  para finalmente ordenar la práctica de unos medios de prueba.   

(…)  

Con  la claridad que nos dan los anteriores  razonamientos,  la  única  conclusión  a la que puede llegarse es que no se ha  activado  la  competencia  de  este  Colegiado  para  conocer  los  recursos  de  apelación   presentados   (…)   mediante   los  cuales  la  señora  juez  de  Instrucción  definió  la  situación jurídica de los procesados (…) además  decretó  la  cesación  de  procedimiento  (…)  dado  que  (…) el  Juez  primario  no se ha pronunciado sobre la viabilidad de los  mismos  en  su  momento  procesal pero además, en la  providencia  impugnada, inexplicablemente se inhibe de  pronunciarse   sobre   los   mismos.   (Negrillas   y   subrayas  del  texto)4.   

Es  claro  que  en  esa  determinación, los  entonces  integrantes  del  Tribunal  Superior  Militar, entre ellos quien ahora  invoca    la   circunstancia   impeditiva   del   artículo   231   – 4 del Código Penal Militar, hicieron  juicios  de  valor  relacionados  con  la conducta de la implicada y su eventual  responsabilidad  penal  (entre ellos se refirieron, a  manera  de ejemplo a la «ignorancia craza que muestra  la  señora  Juez  de  Instrucción», su «falta  de  técnica  jurídica»  o su  posición  «terca,  tozuda,  por  demás testaruda»  dentro   del   trámite   a   su  cargo).   

Tales  argumentos,  además,  respaldaron la  denuncia  formulada  por  la representante del Ministerio Público contra la TE.  PUENTES  LEGUIZAMÓN,  quien,  en  algunos  apartes  de  la  misma  reproduce lo  expuesto  en  aquella  decisión  del 16 de marzo de 2016.  Particularmente  hace  alusión  a  «la ignorancia craza de la señora  TE   PUENTES   tal   y  como  lo  señala  el  Magistrado  Ponente»5.   

Así las cosas, para la Sala no cabe duda de  que  la  indagación  preliminar  de que se trata, fue precisamente iniciada con  ocasión  de  lo  expuesto  por una Sala del Tribunal Superior Militar de la que  hacía  parte  el  magistrado  Fabio  Enrique Araque Vargas, y además, en dicho  proveído  se  consignaron  manifestaciones relacionadas con la forma en que esa  Corporación  percibió las presuntas irregularidades en el manejo del proceso a  cargo de la mencionada juez.   

Por  tal  razón,  en  aras de garantizar el  derecho  a  un  juez  imparcial  del  que  es  titular la Teniente XIMENA ANDREA  PUENTES  LEGUIZAMÓN,  se  declarará  fundado el impedimento y se ordenará, en  cumplimiento  de lo previsto en el inciso final del artículo 201 de la Ley 1407  de    20106, la recomposición de la Sala.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE   SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

DECLARAR  FUNDADO   el   impedimento  manifestado  por  el  Coronel  ®  FABIO  ENRIQUE  ARAQUE VARGAS, Magistrado del  Tribunal  Superior  Militar,  para  conocer  de  este  asunto.  Por tanto, será  separado del conocimiento del mismo.   

DEVOLVER   la  actuación a su lugar de origen.   

Contra  el  presente auto no procede ningún  recurso.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

   

    

1  Artículo  231. Causales de  impedimento. Son causales  de impedimento:   

(…)  

4.  Que  el  funcionario  judicial haya sido  apoderado  o  defensor  de  alguna  de  las  partes,  o haya sido contraparte de  cualquiera  de  ellos,  o  haya  dado consejo o manifestado su opinión sobre el  asunto materia del proceso.   

2     ARTÍCULO  199. DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. La Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia conoce:   

(…)  

5.   Resolver  sobre  los  impedimentos  y  recusaciones  del  Fiscal  General  Penal  Militar  y  Magistrados  del Tribunal  Superior.   

3     ARTÍCULO         242.         TRÁMITE. Cuando  sea un magistrado del Tribunal  Superior  Militar,  el  impedido o recusado deberá manifestarlo a la Sala Penal  de  la  Corte  Suprema  de Justicia para que sea sustraído del conocimiento del  asunto.   

4  Ver    folios    127    y    128    del    cuaderno  original.   

5  Folio 4 del cuaderno original.   

6  «Cuando  un Magistrado se  declare  impedido  o prospere la recusación, se integrará la Sala de Decisión  con  un  Magistrado  de  las  restantes  Salas,  escogido por sorteo».     

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