AP072-2015(45163)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado Ponente  

AP072-2015  

Radicación N° 45163  

Aprobado acta No. 11.  

Bogotá, D.C., veintiuno (21) de enero de dos  mil quince (2015).   

V I S T O S  

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de  la  demanda de revisión  instaurada    por    el    apoderado   de  BERMANS  ANDRÉS  PLAZA BRAVO y JHON  ALEXANDER     BERNAL     GRISALES     en  contra  de la sentencia proferida por  el  Tribunal  Superior  de  Cali   el   29  de  agosto  de    2013,    mediante    la    cual    se    confirmó    la   emitida  por el Juzgado 21 Penal del Circuito de la misma ciudad el  1  de  abril  de  2013,  que  decidió  condenar a aquéllos como autores de los  delitos  de  Homicidio  y  Fabricación,  tráfico  y  porte de armas de fuego o  municiones, ambos en la modalidad agravada.   

A N T E C E D E N T  E S   

    

1. Fácticos     

En  la sentencia  demandada       se  enunciaron  como  hechos  penalmente relevantes los siguientes:   

El   29   de   Agosto   de  2012,  siendo  aproximadamente  las  22:15  horas,  se encontraban realizando patrullaje por la  carrera  27  con  calle 73 del Barrio Omar Torrijos de esta ciudad, cuando de la  central  de  radio  les  informa  sobre  un  caso  de  disparos  en  la carrera 28 con calle 72w  del  Barrio  Poblado  II,  inmediatamente  se  trasladan al lugar  indicado,  identificando  en  la  carrera 28 4-72 parque longitudinal del Barrio  Poblado  II,  minutos  antes  habían trasladado a una persona herida al parecer  por  arma  de  fuego,  por  lo  que realizaron labores de vecindario pertinentes  frente  al  hecho acabado de suceder y la comunidad que se encontraba manifestó  que  dos  sujetos, uno de estatura baja, piel trigueña, cabello corto y el otro  de  piel blanca estatura media, provenientes del barrio comuneros II, llegaron a  la  Carrera  28 hasta la calle 72w, donde se encontraba precisamente la víctima  BRYAN  RAMÍREZ SINISTERRA identificado con la T.I. 95020709163, nacido el 03 de  agosto  de  1995,  quien fuera recibiera (sic) seis impactos por arma de fuego e  inmediatamente  es  remitido  al hospital Isaías Duarte Cancino, donde fallece.  Los  policiales  recorren la ruta de los agresores, indicada por los moradores y  efectivamente  a  seis  cuadras del lugar de los hechos, en el barrio comuneros,  carrera  28  a con calle 72 R, son ubicados dos sujetos con las características  dadas  por  la  comunidad,  razón  por  la  cual  se  les leen los derechos del  capturado  y  conducidos  posteriormente  ante  la  autoridad competente para su  judicialización.   

    

1. Procesales     

En los documentos aportados se advierten los  siguientes hitos procesales:   

1. El 30 de agosto  de   2012,   ante   el   Juzgado   4º  Penal  Municipal  de Cali con función de control de garantías, la  fiscalía  formuló  imputación  a  los capturados BERMAN ANDRÉS PLAZA BRAVO y  JHON  ALEXANDER  BERNAL  GRISALES,  por  los  delitos  de  Homicidio  agravado y  Fabricación,    tráfico   y   porte   de   armas   de   fuego   o   municiones  agravado.   

2.  En  la misma  audiencia  los  procesados  se  allanaron  a  la imputación, por lo que el 1 de  abril  de  2013 el Juzgado 21 Penal del Circuito de Cali profirió la respectiva  sentencia condenatoria.   

3.  Con  motivo  del  recurso de apelación  interpuesto  por  el  defensor,  el 29 de agosto de 2013 el Tribunal Superior de  Cali confirmó la sentencia de primera instancia.   

L A  D E M A N D A  

Una   vez   se   identifican  los  sujetos  procesales,  la  sentencia  demandada,  los  hechos y la actuación procesal; el  actor  formula  y  sustenta  tres  cargos,  al  final  de  lo  cual  solicita se  “case  la  sentencia” y,  en  consecuencia,  se dosifique la pena conforme lo dispone el artículo 351 del  C.P.P./2004.   

Cargo  No  1.  Se  denuncia  la  violación  directa de la ley sustancial por error de hecho, al no  aplicarse  el  principio de favorabilidad en relación a los artículos 350, 351  y  352 de la Ley 906 de 2004, por cuanto el juzgado de conocimiento desechó los  preacuerdos  que  versaban  sobre  la  tipicidad  de  la  conducta,  los  cuales  beneficiaban  “con el quantum de pena y la rebaja y  una  eventual  libertad  domiciliaria,…”.  En  tal  sentido,  señala  la  demanda  que  los  procesados  habrían  aceptado  cargos  confiados  en  la  imputación  de  un Homicidio simple y ello determinó que se  redujera  la  posibilidad de recabar en pruebas testimoniales que favorecían la  defensa  y  de  rebatir  la  versión  de Andrés Felipe Quintero Ruiz, de quien  afirma es un “criminal” condenado por el delito de Hurto.   

Enseguida,  realiza una exposición sobre la  naturaleza,   oportunidad  y  objeto  de  los  preacuerdos,  así  como  de  las  facultades  de  control  que  sobre  los  mismos ejerce el juez de conocimiento.  Finaliza  señalando  como  normas  violadas  los  artículos:  29  y  250 de la  Constitución  Política;  y  10,  24,  26,  350,  351  y  352  de la Ley 906 de  2004.   

Cargo  No  2.  Se  denuncia  la violación directa de la ley sustancial por error de hecho conforme  a  la  causal  1ª del artículo 192 del C.P.P., al no aplicarse lo dispuesto en  los  numerales  3  y  7  del  artículo  250  constitucional. Ello por cuanto se  condenó  a  BERMANS  ANDRÉS  PLAZA BRAVO cuando la fiscalía tuvo conocimiento  que  éste  nunca  disparó  el arma homicida, y ello se acreditó con la prueba  “radioactiva     de     químicos”  que  concluyó la inexistencia de residuos de plomo o bario en las  manos de aquél, la cual fue desatendida.   

Cargo  No  3.  Se  denuncia  la violación directa de la ley sustancial por error de hecho conforme  a  la  causal  3ª  del artículo 192 del C.P.P., al omitirse la aplicación del  canon  200  ibídem.  La  razón  de  tal  violación  sería  la  aparición de  “nuevos  hechos  relevantes  al  origen  y autoría  directa  de  las  causas  por  el cual fallece en forma violenta el joven BRAYAN  RAMIREZ   SINISTERRA”.   Resalta  que  no  pudieron  aportarse  pruebas  por  la  ausencia de defensa técnica, por la omisión de la  fiscalía  en  su  recolección y por el convencimiento errado de los procesados  de  obtener  beneficios  mediante  los preacuerdos. Una de esas pruebas omitidas  fue  la  sentencia  proferida  el  6  de  noviembre de 2013 en contra de Andrés  Felipe  Quintero  Ruiz,  la cual ahora aporta, mediante la cual se demostrarían  los  antecedentes  de éste como delincuente, como testigo falso, y, además, su  participación en los hechos juzgados.   

De  otra parte, destaca que la razón por la  cual  los  procesados  se  allanaron  a  los  cargos  fueron  las  amenazas  que  recibieron  sus familiares con el objeto de que se abstuvieran de señalar a los  verdaderos  responsables,  entre los cuales identifica a Andrés Felipe Quintero  Ruiz.  Así  también, asevera que existen testigos que reconocen quienes fueron  “los     autores    determinantes” del ataque homicida.     

En la parte final de la demanda, se enuncian  como  como  pruebas  aportadas  el  registro  de la audiencia de formulación de  imputación,  la  sentencia  cuestionada  (en  primera  y segunda instancia), la  sustentación  del  recurso  de  apelación  interpuesto  contra  aquélla,  las  declaraciones  extraprocesales  rendidas por Bency Jordán Córdoba y Jhon Jairo  Castañeda  Varela, y, por último, el fallo condenatorio proferido en contra de  Andrés   Felipe   Quintero   Ruiz.   De  igual  forma,  solicita  se  practique  “interrogatorio” con los  testigos  que  rindieron  las  declaraciones notariales aportadas y se oficie al  Tribunal  Superior  de  Cali para que allegue copias del proceso con radicación  No 2012-24018.    

C O N S I D E R A C I O N E S  

En  ejercicio de la competencia prevista en  el  numeral  2º  del  artículo 32 del Código de Procedimiento Penal de 2004 y  conforme  a  lo  ordenado en el artículo 195             ibídem,   la   Corte   examina  la  demanda  de  revisión    interpuesta   por   el   apoderado   de  los  señores  BERMANS  ANDRÉS  PLAZA BRAVO y JHON ALEXANDER BERNAL  GRISALES,   con  el  objeto  de  determinar  si es admisible o no, decisión     que    dependerá    del  cumplimiento      de      los      requisitos      consagrados      especialmente    en   el   artículo   194   adjetivo.     Pues     bien,     una  vez  revisado  el libelo se    observa    lo   siguiente:    

1. El demandante  no    acreditó    la  ejecutoria    de    la    sentencia   censurada.    Según    la  previsión  de  los artículos  32-2,  192  y 194  de  la  Ley 906 de 2004, la revisión  procede   contra   las  sentencias  ejecutoriadas  y  tal  condición  jurídica  corresponde     acreditarla     al    demandante    mediante    la    respectiva  constancia          secretarial.    Lo  primero,  porque  la  naturaleza  de  aquélla  es la de ser una acción y no un  recurso  procesal, por lo  que  necesariamente  ha  de  existir  certeza  en  relación  al agotamiento del  proceso  en  todas  sus  instancias.  Y, lo segundo,  porque  las  providencias  que  han  hecho tránsito a cosa juzgada están   revestidas   de   la   doble  presunción  de  acierto  y  legalidad,    por    lo    que    corresponde   al  interesado          que         ostente       legitimidad  demostrar  la  injusticia  de sus fundamentos debido a una  de las circunstancias previstas en el artículo 192 adjetivo.   

Como         antes   se  indicó,  no  se  cumplió el presupuesto inicial que  habilita   la   acción   de  revisión,    pues    no    se   allegó  la respectiva constancia de ejecutoria de la sentencia de  segunda  instancia, la que, como se sabe es pasibe del recurso extraordinario de  casación1,  por  lo  que mal podría   presumirse   el  tránsito  a  cosa  juzgada.    Es    más,    el    actor    no    manifestó    ni      invocó      la  firmeza  de aquella providencia, por  lo  que  ni  siquiera  desde  el  punto  de  vista  estrictamente argumentativo,  puede    afirmarse    que    satisfizo  la  exigencia legal. En consecuencia,  resulta         imposible        establecer    con   la   información  allegada   si   contra  la  sentencia  demandada  es  viable  el inicio de un  trámite de revisión.   

2. En la demanda se formulan y desarrollan  cargos    de    casación    y   no   causales   de  revisión.  En  efecto,  expresamente        propone        el        actor       tres       reproches  consistentes en la falta de  aplicación   de   la   ley  sustancial,  que constituye una de las modalidades  posibles  de la causal de  casación   (violación  directa) consagrada en el  numeral  1º  del  artículo  181  del  C.P.P./2004.  Además,  resulta  evidente  que  no  sólo  en  la  denominación     de     los    cargos  sino  en  la  sustentación  de  los  mismos,  lo que plantea el  demandante  son  debates  propios de las instancias o, en el mejor de los casos,  del  recurso  extraordinario  de  la casación, tal y  como se demuestra a continuación.   

En    el  primer cargo propuesto,     se    cuestiona    la  calificación  jurídica  de  las conductas por las  cuales  hubo  declaratoria  de  responsabilidad  penal  y  la  validez  de  unos  preacuerdos   supuestamente   celebrados   con   la  fiscalía, argumento este  último     que,     además,     luce  impertinente  porque,  según  los  documentos  aportados con la  demanda,  la  sentencia  que dio por finalizado el proceso se dictó con base un  allanamiento  unilateral  de  cargos  y  no  en  una negociación con el órgano  acusador.  En  últimas,  pareciera que el verdadero  contenido  de la censura es una retractación de la aceptación de culpabilidad,  situación  ésta  que  es  ajena  al  ámbito  de  una  acción  de  revisión.   

En   el   segundo   cargo,  se   ocupa   el   actor   de   atacar  la  valoración  probatoria  realizada   por   el   juzgador   y   que  fundó  la  condena  en  contra de  BERMANS  ANDRÉS PLAZA BRAVO, planteando su particular  apreciación  en  relación  a  las pruebas allegadas que, obviamente, se aparta  del  razonamiento  judicial.  Tal  confrontación  de criterios no trasciende el  ejercicio  de  argumentación  persuasiva propio de las instancias procesales, y  ni  siquiera  satisfaría  los  mínimos  presupuestos lógico-jurídicos de una  violación   indirecta   de   la   ley   sustancial   demandable   en   sede  de  casación.   

En el último cargo, se plantean situaciones  como   la   ausencia   de   defensa   técnica,  la  violación  al  derecho  de  contradicción  o  la  existencia  de un vicio del consentimiento (error) de los  entonces  procesados  cuando  decidieron  allanarse  a  los  cargos  que  se les  imputaban.  Tales  eventos  pudieran  invocarse por la senda de la nulidad de la  actuación  por  vulneración  al  debido proceso o al derecho a la defensa; sin  embargo,  el escenario natural de ese debate es el proceso penal inclusive hasta  en   casación,  según  lo  permite  el  numeral  2º  del  artículo  181  del  C.P.P./20042,  por  lo  que  la  admisión  de  la  pretensión  del  demandante  implicaría,  nada  más  y  nada  menos,  que  el juez de revisión usurpara la  función asignada al de las instancias o al de casación.   

3.  Ahora bien, es cierto que, de una parte,  en  el  tercer  cargo se alude a la causal 3ª del artículo 192 del C.P.P./2004  por  la  existencia  de “nuevos hechos relevantes al  origen  y  autoría  directa de las causas por el cual fallece en forma violenta  el  joven  BRAYAN  RAMIREZ SINISTERRA” y, de la otra,  entre   los  anexos  de  la  demanda  se  allegó  una  copia  de  la  sentencia  condenatoria  proferida  en  contra  de  Andrés  Felipe  Quintero  Ruiz  y  las  declaraciones  extraprocesales  rendidas por Bency Jordán Córdoba y Jhon Jairo  Castañeda  Varela.  En  ese contexto pudiera pensarse que las razones expuestas  en  el  numeral  anterior  no resultan aplicables a esta parte de la demanda; no  obstante,  persiste  el  motivo  de inadmisión planteado inicialmente (falta de  acreditación  de la ejecutoria de la sentencia) y, además, tampoco existen los  fundamentos  mínimos  que  permiten  avizorar  la  concurrencia de la causal de  revisión  conocida  como  hecho  o  prueba  nueva3.   

En  relación  a la sentencia condenatoria  que,     según     el    demandante,     demostraría    que  Andrés  Felipe  Quintero Ruiz es un  “delincuente”,  es un  “testigo  falso”  y  que tuvo participación en los hechos por los cuales se  condenó  a  BERMANS  ANDRÉS  PLAZA  BRAVO  y  JHON  ALEXANDER    BERNAL    GRISALES    ;   es  de  advertir,  en primer lugar, que  esa  premisa  es  falsa  porque  aquella  decisión versó sobre unos hechos que  ninguna  conexión guardan con los que fundaron la condena que ahora se pretende  mutar, pues su  naturaleza  (hurto),  víctima  (Lady  Johana  Llano Umaña) y  circunstancias,   son   completamente   diferentes4.   

Además,  aun  cuando   los  supuestos  fácticos   que   resalta   el  actor  (testigo       delincuente,       falso       y       copartícipe)       fuesen  ciertos,  éstos  no tendrían,  por  sí  solos,  la  potencialidad  de  excluir  la  intervención  punible  de los demandantes o, en otras palabras, no ostentarían  la    eficacia    suficiente   para   establecer        su  inocencia. Por último, la   alegación   de  falsedad  de  la  versión       entregada       por       Quintero       Ruiz,       encajaría   a   lo  sumo   en  la  condición  normativa  prevista  en  la  causal  5ª y  no    en    la    3ª    de   revisión5,   más  aquélla   no   se   invocó   y   tampoco  aparecen  los  presupuestos  que  la  habilitarían.   

Ahora, en lo que  hace  a  las versiones extraprocesales de Bency Jordán  Córdoba  y  Jhon  Jairo Castañeda Varela, lo primero que debe indicarse es que  ningún   argumento   expone  la  demanda  en  relación  a  la  novedad,  a  la  pertinencia,  a  la  utilidad  y  a  la eficacia de tales evidencias, lo cual ya  entraña  el  incumplimiento  de la mínima carga argumentativa que le asiste al  interesado.  Adicionalmente, pretende éste utilizar el escenario de una acción  de  revisión  para  proponer una teoría del caso diferente a la que se acogió  en  la sentencia de condena, olvidando que ésta se cimentó esencialmente en la  aceptación  de culpabilidad por parte de los entonces procesados, por lo que en  últimas   lo   que  pretende  es  una  infundada  e  inoportuna  retractación.   

Por  último, el relato histórico que ahora  se  plantea  presupone  que  fue  conocido  por  los  demandantes desde el mismo  instante  en  que  ocurrieron los acontecimientos allí insertos porque también  en  ellos  aparecen  interviniendo. Aun así, decidieron libre y voluntariamente  que  en  el  proceso  se  acogiera  sin  ningún  reparo la imputación fáctica  formulada  por  la  fiscalía, lo cual descarta sin discusión alguna la novedad  de  las circunstancias modales y personales que se plantean en las declaraciones  extraprocesales allegadas.   

Conclusión  

La Corte inadmitirá la demanda de revisión  instaurada  por el apoderado de BERMANS ANDRÉS PLAZA  BRAVO  y  JHON ALEXANDER BERNAL GRISALES,   porque   no   satisface   la   carga  argumentativa  requerida  por  el numeral 3º del artículo 194 del C.P.P./2004,  ni  la  mínima  probatoria  que  establece  el  último  inciso  de  esa  misma  norma.   

D  E             C             I             S             I             Ó             N   

En  mérito  de  lo expuesto, la    Corte    Suprema    de    Justicia,    Sala   de   Casación  Penal,   

R E S U E L V E  

INADMITIR la demanda  de  revisión  instaurada por el apoderado de BERMANS  ANDRÉS  PLAZA  BRAVO y JHON ALEXANDER BERNAL GRISALES,  de acuerdo a las motivaciones antes expuestas.   

Contra  la  presente  decisión  procede  el  recurso de reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  Art.  181  C.P.P./2004:  “El  recurso como control  constitucional  y  legal  procede  contra  las  sentencias proferidas en segunda  instancia (…).”.   

2  Ibídem:     “2.  Desconocimiento  de  la estructura del debido proceso por afectación sustancial  de   sus   estructura   o   de   las   garantía  debida  a  cualquiera  de  las  partes.”   

3  Art.  192  C.P.P./2004:  “3. Cuando después de la  sentencia  condenatoria aparezcan hechos nuevos o surjan pruebas no conocidas al  tiempo  de  los  debates,  que  establezcan  la  inocencia  del  condenado, o su  inimputabilidad.”.   

4 En  tal  sentido,  pueden  confrontarse  estos  aspectos  con  los enunciados en los  antecedentes fácticos que se ubican al inicio de este proveído.   

5  Artículo   192   C.P.P./2004:   “5.  Cuando  con  posterioridad  a  la sentencia se demuestre, mediante decisión en firme, que el  fallo fue determinado por un delito del juez o de un tercero.”     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *