AP071-2015(44631)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Magistrada ponente  

AP 071- 2015  

Radicación N° 44631  

(Aprobado Acta No. 011)  

Bogotá D.C., enero veintiuno (21) de dos mil  quince (2015).   

VISTOS  

La  Sala  aborda  el  estudio concerniente al  cumplimiento   de  requisitos  de  admisibilidad  de  la  demanda  de  revisión  presentada  por  el apoderado de ELIZABETH y  ÁNYELA  VALENZUELA MONTES contra  el  fallo  de  segundo grado proferido el 10 de diciembre de  2012  por  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  a  través  del cual revocó el  absolutorio          dictado en favor de  las  mencionadas  el  8 de agosto anterior por el Juzgado Cuarto Penal Municipal  con  Funciones  de  Conocimiento  de la misma sede, para en su lugar condenarlas  por el delito de extorsión agravada en grado de tentativa.   

HECHOS  

El     ad  quem,  en  la  providencia  objeto  de la acción, los  declaró de la siguiente forma:   

De acuerdo con el escrito de acusación, los  hechos  tuvieron  ocurrencia entre los meses de agosto, septiembre y octubre del  año  2011,  tiempo  para  el  cual  la  señora Isabel Montes Mariaca, recibió  varias  llamadas  a  su  teléfono  celular  de  quienes  se  identificaron como  “Xiomara”    y   “Faiber”   presuntos   milicianos   de   las   FARC   EP,  constriñéndola  a entregar la suma de $25.000.000 de pesos para contribuir con  la  lucha  revolucionaria  de  esa  organización, so pena de instalar una bomba  explosiva  en  el  inmueble  de  su  propiedad  ubicado  en  el  Norte  de Neiva  -Huila-,   

Por  los  anteriores  motivos,  la  señora  Montes  Mariaca  denunció  los  hechos  ante  el GAULA de la Policía Nacional,  quienes  la  asesoraron,  logrando  que  los extorsionistas redujeran el valor a  ocho  millones  de  pesos y habiéndose fijado el lugar de entrega del dinero en  el  barrio  “Los  Pinos”  de  esa  ciudad  para el 16 de octubre de 2011, se  acordó  que  lo  entregaría Ligia Guzmán Torres amiga de la víctima -dado el  aturdimiento   de  ésta-,  de  tal  forma  que  montado  el  operativo,  fueron  capturadas  al  recibir  el  paquete  en  el lugar y hora acordado, las hermanas  ELIZABETH    y   ÁNYELA  VALENZUELA     MONTES,     quienes     resultaron     ser     primas    de    la  constreñida.   

ACTUACIÓN  PROCESAL   

Según se reseña en las decisiones aportadas  por  el accionante, el 16 de diciembre de 2011 la Fiscalía presentó escrito de  acusación   en   contra   de  ELIZABETH  y  ÁNYELA  VALENZUELA MONTES como  presuntas  coautoras  del  delito  de  extorsión  agravada en  modalidad  tentada,  cargo  que  ratificó  durante la audiencia de formulación  realizada  el  1°  de  febrero de 2012 ante el Juzgado  Cuarto  Penal  Municipal con Funciones de Conocimiento  de Bogotá.   

El  mismo  despacho  realizó las audiencias  preparatoria  y de juicio oral, a cuyo término dictó, el 8 de agosto ulterior,  fallo   de   primer  grado  mediante  el  cual  absolvió  a  las  acusadas  del  cargo.   

Contra la anterior determinación, interpuso  recurso  de  apelación el apoderado de la víctima, el cual desató el Tribunal  de  Bogotá  el  10 de diciembre de la misma anualidad revocando la absolución,  para  en  su  lugar  condenar  a  las implicadas a las penas principales de cien  (100)  meses  de  prisión  y multa por valor de 2.000 salarios mínimos legales  mensuales,  así  como  a  la  accesoria  de  inhabilitación en el ejercicio de  derechos  y  funciones  públicas por el mismo lapso de la sanción aflictiva de  la    libertad,    al   encontrarlas   responsables   del   delito   objeto   de  acusación.   

Ahora,    las   sentenciadas   ELIZABETH   y  ÁNYELA  VALENZUELA MONTES, por intermedio de apoderado  especial,  mediante  libelo instauran acción de revisión en contra del aludido  fallo de segunda instancia.   

Al   despacho  el  asunto,  se  procede  a  determinar   si   dicho  libelo  satisface  los  presupuestos  legales  para  su  admisibilidad.   

LA  DEMANDA   

Luego  de  identificar a las diversas partes  que  intervinieron  en  el proceso seguido en contra de sus representadas, en el  acápite   de   “hechos  procesales  y  materia  de  juzgamiento”  efectúa  un  somero  recuento  de los  antecedentes de la actuación.   

Allí   mismo   anota   que   “previa  investigación  respetando  el debido proceso y todas las  garantías  procesales  las  hermanas y imputadas (sic)  ÁNYELA      y     ELIZABETH     MONTES     fueron  absueltas”,  para  luego  añadir  que  “los  abogados  para  la  época  de las investigadas (sic)  demostraron  la  inocencia  de  las  mismas y fueron absueltas”.   

Posteriormente,   en  el  apartado  de  la  “causal   invocada”  se  limita  a afirmar textualmente que “mis representadas  so  (sic)  madres  cabeza de  familia  ambas tienen niños menores de edad, y fueron sentenciadas por el mismo  delito  por  tal motivo la causal que invoco es la del numeral 1° del artículo  192   del  c.p.p  ley  96  de  2004  (sic)”.   

A  su  vez,  en  el ulterior de “fundamentos  de derecho”, literalmente  señala   que   “sustento  la  presente  acción  de  revisión con base en el art 192 no. 1° del c.p.p.”.   

Y,   en   el   final   de   “pruebas”, indica que anexa como tales  copia de las sentencias de instancia y del poder para actuar.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

Según lo tiene sentado esta Colegiatura, la  acción  de  revisión  está  concebida como un mecanismo a través del cual se  busca  la  invalidación  de una decisión que ha adquirido firmeza y de la cual  resulta  razonable predicar que entraña un contenido de injusticia material por  cuanto  la  verdad  procesal  declarada  resulta ser diversa a la histórica del  acontecer   objeto   de   juzgamiento,   demostración   que  sólo  es  posible  jurídicamente  dentro  del  marco  delimitado por las causales señaladas en la  ley.    

En virtud de ese trascendental objetivo, como  en  efecto  lo  es  levantar  el carácter res iudicata  de  algunas decisiones judiciales, la demanda mediante  la  cual se instaura debe cumplir rigurosas y taxativas exigencias, para el caso  las  previstas  en  el  artículo 194 de la Ley 906 de 2004, normatividad por la  cual se rituó este asunto, a saber:   

1.  La  determinación  de  la  actuación  procesal  cuya  revisión  se  demanda  con  la identificación del despacho que  produjo el fallo.   

2.  El  delito  o  delitos que motivaron la  actuación procesal y la decisión.   

3. La causal que se invoca y los fundamentos  de hecho y de derecho en que se apoya la solicitud.   

4.  La  relación  de  las  evidencias  que  fundamentan la petición.   

Se  acompañará  copia  o  fotocopia de la  decisión   de  única,  primera  y  segunda  instancias  y  constancias  de  su  ejecutoria,  según  el  caso,  proferidas  en  la  actuación cuya revisión se  demanda”.   

Así, en atención a que esta acción procede  exclusivamente   contra   decisiones   ejecutoriadas   (sentencias  y  autos  de  preclusión  de  la  investigación  o  de cesación de procedimiento), es deber  inicial  del actor, como se prevé en el último inciso de la norma que se viene  de  transcribir,  allegar  copia  de  las  providencias  de  primera  y  segunda  instancia   contra  las  cuales  se  incoa,  con  su  respectiva  constancia  de  ejecutoria.   

En  el asunto que concita la atención de la  Sala,  prima facie se advierte  que  si  bien el accionante acompaña a la demanda copia de los fallos de primer  y  segundo  nivel,  deja  de hacer lo propio con la constancia de su ejecutoria,  obviando  la  exigencia  referida, en aras de corroborar que la decisión contra  la  que emprende la acción efectivamente ha adquirido el carácter res iudicata.   

Pero,  además,  se  establece que el libelo  carece  de  sustentación  o,  lo  que  es  lo  mismo, de expresar, a la luz del  presupuesto  contenido en el citado numeral 3°, “los  fundamentos  de  hecho  y de derecho en que se apoya la solicitud”,   como  fácil  aflora  de  la  transcripción  de  sus  precarios  argumentos realizada en el apartado anterior.   

Lo anterior porque el actor prácticamente se  circunscribió  a  enunciar  la  causal a cuyo amparo pregona el decaimiento del  fallo  por  vía  de  esta acción, absteniéndose de aportar las razones que le  brindan sustento a su petición.   

Sobre  el  particular, recuérdese cómo, de  conformidad   con  el  motivo  invocado,  consagrado  en el numeral 1° del  artículo   192   de   la   Ley   906   de   2004,   la   acción  de  revisión  procede  “cuando  se haya  condenado  a  dos  (2) o más personas por un mismo delito que no hubiese podido  ser    cometido    sino    por   una   o   por   un   número   menor   de   las  sentenciadas”.   

El  único  argumento esbozado en el escrito  para  fundamentar  la  causal,  según  atrás  se  plasmó, obra en el acápite  rotulado   como   “causal   invocada”,  donde  pregona  que  sus  representadas  son  madres  cabezas  de  familia,  tienen  hijos  menores  de  edad  y “fueron  sentenciadas por el mismo delito”.   

Pues  bien, los dos primeros supuestos, esto  es,  que  las  sentenciadas ostenten la condición de madres cabeza de familia y  que  tengan  hijos  menores de edad, ninguna relación guardan con la hipótesis  inmersa  en  el  pretextado  motivo  de  revisión,  ni  con  los  otros motivos  dispuestos legalmente.   

Y,  el tercer supuesto aducido, valga decir,  que   fueron   condenadas   por   el  mismo  delito,  si  bien  es  uno  de  los  condicionamientos  de  la  causal invocada, resulta insuficiente toda vez que su  enfoque  principal  radica en demostrar que sólo una de la sentenciadas hubiera  podido  cometerlo, pero ni dice cuál de las dos, ni mucho menos expresa razones  en tal sentido.   

Así las cosas, la deficiencia argumentativa  del  libelo refulge palmar, por cuanto no revela, siquiera como probabilidad, la  injusticia  del  fallo  atacado,  objetivo  primordial  que  se  persigue con la  instauración   de   esta   acción.    

Ante el cúmulo de razones expuestas, deviene  claro  que  la demanda incumple las exigencias dispuestas en el artículo 194 de  la  Ley  906  de  2004, razón por la cual resulta imperativa su inadmisión, de  conformidad   con   lo   indicado   en   el   artículo   siguiente   del  mismo  estatuto.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

         INADMITIR   la   demanda  de  revisión  presentada    por    el    apoderado   de        los        sentenciadas         ELIZABETH    y  ÁNYELA     VALENZUELA     MONTES,    de   conformidad   con   las   razones  consignadas  en  la  anterior  motivación.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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