AHP920-2016(47606)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado ponente  

AHP920-2016  

Radicación N° 47.606  

Bogotá, D. C., veintitrés (23) de febrero de  dos mil dieciséis (2016).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

El   Despacho   resuelve   la  impugnación  interpuesta   por   Alejandro   Chavez  y/o     Chaves     Porras,  frente  a  la providencia del 17 de febrero de 2016, por medio de  la  cual  un  Magistrado  de  la  Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá le  negó   la   acción  de  hábeas  corpus  promovida  contra  el Juzgado 7º de Ejecución de Penas y Medidas  de Seguridad de esta ciudad.   

ANTECEDENTES  

1.  Hechos  y  fundamentos  de  la  acción   

Fueron   relatados   por  el  A quo de la siguiente manera:   

(…)  Escribe el  accionante  que  fue condenado, el 12 de mayo de 2004, por el Juez 1º Penal del  Circuito  Especializado  de  Antioquia  a la pena de 19 años de prisión por la  conducta  punible  de  Homicidio,  modificada  el 9 de septiembre de 2005 por el  Tribunal Superior de Antioquia.   

Aduce haber estado efectivamente privado de  la  libertad  entre  el 05 de noviembre de 2002 y el 03 de marzo de 20012 (sic),  concediéndosele  libertad  condicional  en  esta  última fecha, realizando una  reparación  simbólica  dada  su precaria situación económica. Desde esa data  hasta  el  07  de  enero de 2016 permaneció en periodo de prueba cumpliendo los  compromisos adquiridos.   

1.3.  Con  la  revocatoria  de  su libertad  condicional,   dice,   “por  haber  incumplido  el  compromiso  de  pagar  los  perjuicios  a  las  víctimas,  se  estaría  violentando  el artículo 28 de la  Constitución  Nacional  en  su  último  inciso”,  así como el principio Pro  homine.  Estima  que en su caso restringe la libertad “por una deuda o un pago  pecunario  de  perjuicios, sin haber tenido en cuenta el señor Juez me avala la  REPARACION        SIMBOLICA,       precisamente por mi insolvencia ecocómica,…”   

Estima  que  a  la  fecha  suma “más del  noventa  y  nueve  por  ciento (99%) de la pena cumpida,… al haber yo cumplido  como  tiempo físico más de  diez   (10)   años   de  prisión,  más  redención  por  trabajo de más de cuatro (4) años y periodo de  prueba  en  libertad  condicional, más de cuatro años, desde el 03 de marzo de  2012  hasta  el  07 de enero de 2016 hasta la fecha en COMEB-PICOTA.” Demanda,  en  consecuencia,  libertad  inmediata,  “en  atención  a  lo dispuesto en el  artículo 9 de la Ley 1095 de 2006.”   

LA PROVIDENCIA RECURRIDA  

El  Magistrado de la Sala Penal del Tribunal  Superior  de  Bogotá  negó el amparo al considerar que el estado de privación  de  la  libertad  (materializado  el  pasado  8  de  enero de 2016), no comporta  violación   de   ninguna   garantía,   en   tanto   se  ajusta  a  parámetros  constitucionales  y  legales, manteniéndose vigente por virtud de la condena de  19 años impuesta en contra del accionante.   

Adujo  que la pena aún no se ha cumplido en  la  actualidad y ante la eventual procedencia de algún mecanismo sustitutivo de  la  pena e incluso el cumplimiento de ésta, tiene la oportunidad de discutir su  posible  concesión al interior del proceso que vigila su condena y a través de  los recurso de Ley.   

LA IMPUGNACIÓN  

Al  momento  de ser notificado, Alejandro  Chavez  Porras  y/o    Chaves   Porras,   exteriorizó   su  intención de impugnar la providencia de primera instancia.   

CONSIDERACIONES  

1.  De  conformidad  con  el numeral 2° del  artículo  7°  de  la  Ley  1095  de  2006,  la  competencia  para  resolver la  impugnación radica, no en la Sala de Decisión, sino en:   

«uno  de los magistrados integrantes de la  Corporación…  Cada  uno de los integrantes de la Corporación se tendrá como  juez individual».   

2.  Aunque  el  accionante no presentó argumento alguno para refutar la  tesis   del   Tribunal,   ello   no   es  obstáculo  para  abordar  el  estudio  correspondiente,  porque  tratándose  del  derecho  fundamental de la libertad,  debe  prevalecer  lo  sustancial sobre lo formal y se entiende que insiste en su  postura   inicial,   la  cual,  obviamente,  se  opone  a  la  del  A quo.   

Además,    cuando    del   hábeas    corpus   se   trata,   basta  simplemente   con   la   manifestación   de  impugnar,  esto  es,  no  requiere  sustentación.   

3.     El     Despacho    ratificará  la  providencia  atacada por  las siguientes razones:   

3.1.  Como garantía de la inviolabilidad de  la       libertad       personal,      la      acción      de      hábeas            corpus  está  destinada a los eventos en  los  que  i)  la persona es  privada  de  libertad  con  violación  de  las  garantías  constitucionales  o  legales,  y  ii)  cuando la  privación de la locomoción se prolonga ilegalmente.   

3.2. Como  primera  medida,  resulta incuestionable que en la actualidad,  Alejandro      Chavez     Porras     y/o     Chaves     Porras  se  encuentra detenido por cuenta del Juzgado 7º de Ejecución de  Penas   y  Medidas  de  Seguridad  de  Bogotá,  despacho  que   vigila  la  ejecución   de  la  pena  impuesta  por  el  Juzgado  3º  Penal  del  Circuito  Especializado  de Antioquia, el cual lo sentenció a la pena principal privativa  de  la  libertad  de  19 años de prisión, como autor de la conducta punible de  homicidio  agravado;  y,  aunque  se  le  otorgó  el  subrogado  de la libertad  condicional  de  dicha  pena  restrictiva  de  su  locomoción, lo cierto es que  mediante  auto  del  22  de  octubre  de  2015 le revocaron el beneficio, por no  comparecer a cumplir con las obligaciones impuestas.   

Frente a lo anterior, se advierte que, tal y  como  lo señaló el A quo, a  pesar     de     que    al    Juez    de    hábeas  corpus   no  le  compete  pronunciarse  sobre las  razones  que  tuvo dicho despacho judicial para revocar la libertad condicional,  se  debe  destacar  que  en  contra  de  la  providencia  que  así lo declaró,  procedían los recursos de ley.   

Por  ello,  se insiste en que es el interior  del  proceso  o trámite de la ejecución de la sentencia, el escenario adecuado  para  ventilar  lo  relativo  a  las  libertades,  pues,  lo contrario conduce a  convertir  el  presente  trámite  constitucional  en  una  instancia adicional,  llamada  a  sustituir  al juez ordinario, frente a aspectos que deben resolverse  en ese estadio.   

En efecto, no puede quedar duda de que el fin  del  hábeas  corpus  es la  tutela  de la libertad en sentido material y no debatir las decisiones adoptadas  por  los funcionarios competentes. En este evento, basta saber que la privación  de  la  libertad del procesado Alejandro Chavez Porras  y/o       Chaves  Porras   se   fundamenta  en  una  pena  emitida  por  funcionario   competente,   con  las  formalidades  legales,  para  advertir  su  legitimidad.   

De igual modo, contrario a lo indicado por el  accionante,  no  existe  fundamento  alguno para señalar que al actor le están  prolongando  en  forma  ilegal  su privación de la locomoción, si en cuenta se  tiene  que al revocarse la libertad condicional, el sentenciado está obligado a  cumplir  la  totalidad de la pena faltante, es decir, el que fue referenciado en  la   diligencia   de   compromiso   como   periodo  de  prueba  (6  años  y  25  días).   

2.2.  De  otro lado se tiene que el actor le  solicitó  al  Juzgado  7º  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad de  Bogotá    la   vigilancia   electrónica,   prisión   domiciliaria,   libertad  condicional,  suspensión  condicional de la ejecución de la pena y la libertad  por  pena  cumplida,  los  cuales  fueron  negados  mediante  autos de 4 y 16 de  febrero  de 20161, frente a los cuales proceden los recurso de Ley.   

En tales condiciones, pierde toda vigencia la  demanda,  pues  la  intervención  del  Juez Constitucional sólo se admite como  medida  correctiva  para superar la ilegalidad de mantener a una persona privada  de  la  libertad sin fundamento alguno, asunto que dista mucho de presentarse en  el  caso examinado, dado que el solicitante se encuentra legalmente confinado en  prisión,  precisamente  cumpliendo  la  pena  impuesta  por  un  juez  luego de  hallársele  responsable  de  la  comisión  de  un delito y sin que se advierta  cubierta en su totalidad la sanción.   

En  virtud  de  lo  expuesto,  el  suscrito  Magistrado  de  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la Corte Suprema de Justicia  confirma  la  providencia  impugnada.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Notifíquese,      devuélvase     y  cúmplase.   

Eyder    Patiño  Cabrera   

Magistrado   

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria   

    

1 Cfr.  Folios  12 a 24 – cuaderno  No.1.     

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