42321(13-11-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 378  

Bogotá  D.C., trece (13) de noviembre de dos  mil trece (2013)   

ASUNTO:  

Agotado  el trámite previsto en el artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004,  rinde  la  Sala concepto sobre la solicitud de  extradición  que  del  ciudadano colombiano Juan Camilo Ramírez Osorio formula  el Gobierno de España.   

ANTECEDENTES:  

1.  A través de Nota Verbal No. 263 del 2 de  julio  de  2013,  la  Embajada  de  España  en  Colombia solicitó con fines de  extradición,  la  detención  preventiva  del  ciudadano colombiano Juan Camilo  Ramírez  Osorio  para que responda dentro del sumario 1/2011 que allí adelanta  el  Juzgado  de  Primera Instancia e Instrucción No. 1 de Daimiel, Ciudad Real,  por   un  presunto  delito  contra  la  salud  pública  agravado  (Tráfico  de  estupefacientes),  según  auto  de  prisión  dictado  el  28 de junio de 2013.   

En virtud de la misma el Fiscal General de la  Nación  dispuso  en resolución del pasado 4 de julio la captura del requerido,  la  cual le fue debidamente comunicada luego de que se produjera su aprehensión  el  26  de  junio anterior por razón de circular roja de la Interpol emitida en  el mismo asunto.   

2. Oportunamente a través de Nota Verbal No.  438  del  12  de septiembre del año en curso, la Embajada de España formalizó  el    pedido    de    extradición    y    con    él   allegó   la   siguiente  documentación:   

2.1.  Auto dictado el 28 de junio de 2013 por  el  Juzgado  de  Primera Instancia e Instrucción No. 1 de Daimiel a través del  cual  se dispone la prisión provisional, comunicada y sin fianza de Juan Camilo  Ramírez  Osorio  por  el  delito de tráfico de drogas, según hechos ocurridos  durante los años 2006 y 2007.   

De  conformidad  con  este auto, “…durante  el  año 2006 e inicios del año 2007 don Juan Camilo  Ramírez   Osorio   y   su   esposa…  vendían  droga  a  don  Jesús  Fermín  Montero   Rodríguez…quien  a su vez se la vendía a don Jesús Saturnino  y  su pareja…quien a su vez la vendían en el bar llamado Drácula y en el bar  llamado  Mirta  II y en el domicilio en el que residían en Daimiel. Además don  Juan  Camilo  y  doña  Diana  Milena compraban cocaína a don José Ramiro Mesa  Otálvaro  y  a  su mujer…teniendo en funciones de venta a don Julián Andrés  Henao,  dedicándose  todos  ellos  de  forma  organizada y con distribución de  funciones  a  la venta de cocaína en Ciudad Real y provincia…haciendo además  uso  de  establecimientos abiertos al público. En el seno de la instrucción se  realizaron  intervenciones  telefónicas y entradas y registros el 15 de febrero  de  2007.  Una  de  ellas se produjo en el domicilio de don Juan Camilo Ramírez  Osorio…,  siendo  hallados  entre otros efectos…una prensa hidráulica, tres  kilogramos  de fenacetina (sustancia utilizada para adulterar la droga), efectos  para  cortar y adulterar la droga tales como colador, papel de secado, batidora,  moldes,     210,10     gramos     de     cocaína     y    una    báscula    de  precisión…”.   

2.2.  Auto  de  la misma fecha en el que tras  reiterar  los  hechos  anteriores  y  precisar  su  calificación  jurídica, el  Juzgado   en   mención   propone  se  solicite  la  extradición  del  nacional  colombiano.   

2.3. Relación de las normas pertinentes de la  legislación  española  y  especialmente  de  los  artículos  131  y 132 sobre  prescripción  y  368  a  370  que  alusivos  a delitos contra la salud pública  describen conductas de narcotráfico.   

3.  Mediante oficio No. DIAJI/GCE 2047 del 13  de   septiembre  del  presente  año  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  conceptuó  que  “los tratados aplicables al presente  caso  son:  1.La  Convención de Extradición de Reos, suscrita en Bogotá el 23  de  julio  de  1892.   2.  El  Protocolo  Modificatorio a la Convención de  Extradición  entre  la República de Colombia y el Reino de España adoptado en  Madrid el 16 de marzo de 1999”.   

4. Con oficio OFI13-0024057-OAI-1100 del 19 de  septiembre  del  año que transcurre y por encontrar reunidos los requisitos que  exige  el  Convenio  aplicable  al caso, el Ministerio de Justicia y del Derecho  remitió   a  la  Corte  la  documentación  relacionada  con  la  solicitud  de  extradición  elevada  por  el  Gobierno de España del nacional colombiano Juan  Camilo Ramírez Osorio para que se emita concepto.   

5. Una vez provista la defensa del requerido,  éste  solicitó,  con  la  coadyuvancia de su defensor, se diere aplicación al  trámite  simplificado  de  extradición,  petición  que  a  su turno avaló el  Ministerio  Público  quien  además  halló reunidas la exigencias legales para  que  proceda  el mecanismo de cooperación internacional toda vez que los hechos  que  se  imputan  carecen  de una connotación política, fueron cometidos en el  exterior   con   posterioridad   al  17  de  diciembre  de  1997,  son  también  considerados  punibles  en  nuestro  ordenamiento  y  el solicitado se encuentra  plenamente identificado.   

CONSIDERACIONES:  

1. Como de conformidad con el artículo 35 de  la  Constitución Nacional, modificado por el 1º del Acto Legislativo No. 01 de  1997  la  extradición se solicitará, concederá u ofrecerá de acuerdo con los  tratados  públicos  y  en  su defecto con la ley y en  atención   a   que   el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores   precisó  que  “los tratados aplicables al presente caso son: 1. La  Convención  de Extradición de Reos, suscrita en Bogotá D.C. el 23 de julio de  1892.     2.   El   Protocolo   modificatorio   a  la  Convención  de  Extradición  entre la República de Colombia y el Reino de España, adoptado en  Madrid,  el  16  de  marzo  de  1999”, el  concepto  que  de  la  Corte  se  demanda  en  este asunto ha de  sujetarse  a  las condiciones de la precitada normatividad internacional vigente  entre  España  y  Colombia, bajo el entendido además que el referido Protocolo  Modificativo  aprobado  en  nuestro país mediante la  Ley  876  de  2004 fue con ésta declarado exequible por la Corte Constitucional  mediante sentencia C-780 de agosto 18 del mismo año.   

2.  En ese orden prevé el artículo I de la  Convención  de  Extradición  celebrada  entre  la  República de Colombia y el  Reino   de   España  que  los  dos  gobiernos  “se  comprometen  a  entregarse  recíprocamente los individuos condenados o acusados  por  los  tribunales  o  autoridades  competentes  de  uno  de  los  dos Estados  contratantes,  como  autores  o cómplices de los delitos o crímenes enumerados  en  el  Artículo  3º  y  que  se  hubieren  refugiado  en  el  territorio  del  otro”.   

A  su  turno  el II dispone que “ninguna  de  las  Partes  contratantes queda obligada a entregar  sus  propios  ciudadanos o nacionales, ni los individuos que en ella se hubieren  naturalizado    antes    de    la    perpetración   del   crimen”.   

Que “ambas partes  se  comprometen,  sin  embargo, a perseguir y juzgar, conforme a sus respectivas  leyes,  los  crímenes o delitos cometidos por nacionales de la una Parte contra  las  leyes de la otra, mediante la oportuna demanda de esta última y contra que  dichos  delitos  o  crímenes  se  hallen  comprendidos  en  la enumeración del  Artículo     3º”     y     que    “La  solicitud  será  acompañada,  en ese caso, de los objetos,  documentos,      antecedentes,      declaraciones      y     demás     informes  necesarios”.   

Por  su lado el artículo III, reformado por  el  1º  del Protocolo Modificatorio, prescribe que la extradición “procederá   con   respecto   a   las  personas  a  quienes  las  autoridades  judiciales  de la Parte requirente persiguieren por algún delito o  buscaren  para  la ejecución de una pena privativa de libertad no inferior a un  (1)  año.  A  este  efecto,  será  indiferente  el que las leyes de las Partes  clasifiquen  o  no  al   delito en la misma categoría de delitos o usen la  misma      o      distinta     terminología     para     designarlo”.   

Como  contrapartida al anterior el artículo  IV  de la Convención dispone que no habrá lugar a la extradición “cuando  se  pida por un crimen o delito por el cual el individuo  reclamado  sufre o ha sufrido ya la pena, o que ha sido juzgado y absuelto en el  territorio      de     la     otra     Parte     contratante”     o  “si se ha cumplido la prescripción  de  la  acción  o  de  la  pena,  según las leyes del país a quien el reo sea  reclamado”.   

Tampoco, en términos del artículo V, habrá  lugar  a  la extradición por delitos políticos o por hechos conexos con ellos,  ni  el  individuo  cuya extradición se haya concedido podrá ser perseguido, en  ningún  caso,  por  delito  político anterior a la extradición, ni, según el  artículo   VI,   por   crimen   o  delito  perpetrado  con  anterioridad  a  la  ratificación   del  convenio  o  diverso  del  que  haya  motivado  el  pedido.   

Bajo las anteriores restricciones, preceptúa  el  artículo  VIII,  la solicitud de extradición ha de presentarse por la vía  diplomática  y  a  ella debe adjuntarse copia autorizada de la sentencia, si se  trata  de  un  criminal condenado y evadido; copia autorizada del mandamiento de  prisión  o  auto  de  proceder o de cualquier otro documento que tenga la misma  fuerza  de  dicho  auto  y  precise  igualmente  los  hechos  denunciados  y  la  disposición  que  le  sea  aplicable, cuando se trate de un individuo acusado o  perseguido  y  las  señas  personales  del  reo  o  encausado,  hasta donde sea  posible, para facilitar su búsqueda y arresto.   

Finalmente  y  para  los  efectos  de  este  concepto  prevé  el  artículo  XV  del  Convenio,  modificado  por  el 1º del  Protocolo,   que  “cuando el delito por el que  se  solicita  la  extradición  sea punible con pena de muerte con arreglo a las  leyes  del  Estado  requirente  y  las leyes del Estado requerido no permitan la  imposición  de  tal  sanción, se rehusará la extradición, a menos que, antes  de  concederse  la  extradición, el Estado requirente garantice a satisfacción  del     Estado    requerido    que    no    impondrá    tal    pena”.   

Súmase  a  todas las anteriores condiciones  previstas  en  el  Convenio  la  estipulada  en  el  artículo 2º del Protocolo  Modificatorio,   según  la  cual  “los  documentos  presentados  con  las  solicitudes  de extradición que por vía diplomática se  tramiten,  en  virtud  de  la Convención de Extradición suscrita entre los dos  países,   estarán   exentos   del  requisito  de  legalización”.   

3. Corresponde entonces a la Sala en aras de  la   emisión  del  concepto  que  en  estos  asuntos  le  concierne,  verificar  el  cumplimiento  de  las  anteriores  condiciones  en torno a la solicitud de extradición que el reino de  España  hace  del  ciudadano  colombiano Juan Camilo  Ramírez Osorio, así:   

3.1. Documentación necesaria:  

Satisfecha se halla la exigencia prevista en  el  artículo  VIII  de la Convención de Extradición suscrita entre Colombia y  el  Reino  de  España  toda  vez  que  la  solicitud fue presentada por la vía  diplomática  y así formalizada ante el Ministerio de Relaciones Exteriores por  parte de la Embajada de España en Colombia.   

Tras  establecerse  por  ese  medio  que Juan  Camilo  Ramírez  Osorio  fue  sujeto  a  sumario  que allí cursa por un delito  contra  la  salud  pública,  se  adjuntaron  por  consiguiente  los  documentos  referidos  en  los  ordinales  2º  y  3º  del  citado precepto, esto es, copia  auténtica  del  auto  motivado  de  prisión  dictado por el Juzgado de Primera  Instancia  e  Instrucción  No.  1  de  Daimiel  el 28 de junio de 2013 donde se  precisa  el  delito  objeto  de  proceso  y  las normas que del país requirente  resultan  aplicables,  las  cuales reiteró el referido juzgado al deprecar ante  su   gobierno   se   demandara   la   extradición   del   encausado.   

Se  precisa  además  en  la  documentación  enviada  que  el  procesado  es  de  nacionalidad colombiana, responde al nombre  de    Juan   Camilo   Ramírez   Osorio,  nacido el 27  de     noviembre    de  1980  en  la Celia, es hijo  de  Carlos Julio y Magnolia  y    se    identifica    con   el   pasaporte   No.  32184295  y  la  cédula colombiana No. 18605008,  sumándose a ello el aporte de  su   reseña   dactilar   con   lo   cual  de  modo  suficiente  se  acredita  el  requisito contenido en el  numeral   3º   del  precitado  artículo  VIII  de  la  Convención,              máxime   cuando   la  exigencia  allí  contenida   se   limita   a  que  el  Estado  requirente  entregue  “las  señas  personales  del  reo  o  encausado, hasta donde sea  posible,     para     facilitar     su     busca     y    arresto”.   

Toda  la  anterior documentación presentada  por  vía  diplomática se halla exenta del requisito de legalización, conforme  lo  dispone  el  artículo segundo del Protocolo Modificatorio de la Convención  de  Extradición suscrita entre la República de Colombia y el Reino de España.   

3.2.   Identificación  del  requerido  en  extradición.   

Colígese  de  lo  aportado que el ciudadano  Colombiano  Juan  Camilo  Ramírez Osorio,   cuya  reseña  dactilar  se  allegó,  nacido  el  27  de  noviembre  de  1980  en  la  Celia,  hijo de Carlos Julio y  Magnolia  e  identificado  con  el  pasaporte  No.  32184295  y  la  cédula No.  18605008,  corresponde  a  la persona en contra de la  cual   se   dispuso   en   auto   del  28  de  junio  de  2013 su “prisión  provisional, comunicada y  sin               fianza”, proferido por el Juzgado  de  Primera  Instancia e Instrucción  No.  1  de Daimiel dentro  del           sumario          1/2011,  determinación    esta    que    por    demás    se    constató   con  la confrontación dactiloscópica  efectuada   por   perito   dactiloscopista   de  la  Sijin   y   con   los  elementos  que  al  respecto  suministró  el  propio  requerido  en esta actuación y que en manera alguna ha  cuestionado.   

No  existe  por ende duda alguna acerca de la  identidad   del   requerido,   mucho   menos  cuando  los  mismos  datos  fueron  suministrados  al  momento  de  su  aprehensión  y  el  número  de cédula que  consignó  en  el otorgamiento de poder es igual al que señalan las autoridades  españolas.   

3.3.   Delito   por   el   cual      se      solicita      la  extradición.   

De  conformidad  con  el  Convenio  aplicable  al  caso, artículo III, modificado por el 1º del  Protocolo,  la  extradición  solicitada  resulta  procedente  cuando la persona  requerida  es  perseguida  por algún delito o buscada para la ejecución de una  pena  privativa  de  la  libertad  no  inferior  a  un  año  para  cuyo  efecto  “será  indiferente el que las leyes de las Partes  clasifiquen  o  no al delito en la misma categoría de delitos o usen la misma o  distinta          terminología          para          designarlo”.   

Bajo    dicho    supuesto,   los   hechos   que   se  imputan  al  requerido  se  restringen  a  la  compra,  venta  y  distribución  de  cocaína por un grupo organizado  de  personas para ese propósito, delito este que allí  se  sanciona  con  pena no  inferior  a  un año y que en nuestro ordenamiento se  halla      igualmente      penalizado   a  través  del  artículo  376  del  Código  Penal  con  pena  muy    superior    a    dicho    monto,  de  modo  que  con  suficiencia  se  satisface  el  presupuesto  relativo  al  quantum  punitivo  para  que  la extradición se haga procedente y  simultáneamente  el  principio  de  la  doble incriminación por cuanto en esas  circunstancias   la   conducta   tiene  el  carácter  de  delito  tanto  en  el  ordenamiento   jurídico   del   país   requirente  como  en  el  del  nuestro.   

Es  que,  en  términos  de la legislación  española  e  independientemente  de la denominación que allí se le asigna, se  pune  en  el  artículo  368  citado  a  “los  que  ejecuten  actos  de  cultivo, elaboración o tráfico, o de otro modo promuevan,  favorezcan  o  faciliten el consumo ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o  sustancias  psicotrópicas,  o  las  posean  con  aquellos  fines”.   

Dicha   conducta   punible   además   no  corresponde  a  delito  político o conexo con él, tampoco existe constancia en  la  actuación  de  que  el  requerido  en  extradición  haya  cumplido o esté  cumpliendo  pena  en Colombia por el delito que motiva la solicitud, o haya sido  juzgado  y absuelto en este país por dicha conducta, ni en el caso de suponerse  cometido  el  hecho  en Colombia, la acción penal estaría prescrita, ya que de  acuerdo  con  la  legislación  colombiana  (artículo  83 del Código penal) la  acción   penal  prescribe  en  tiempo  igual  al  máximo  punitivo  reseñado,  tiempo  que  no  ha  transcurrido desde los  años  2006  y  2007, fecha de realización de la  conducta punible por la cual es solicitado.   

Es  decir  ninguna  de  las  causales  de  improcedencia  de  la  extradición  previstas  en  los  artículos IV y V de la  Convención  se  halla constituida, ni tampoco limitante alguna que pueda surgir  de  la  interpretación  del  artículo  II  toda  vez  que a pesar de que éste  señala  que  “Ninguna  de las Partes contratantes  queda  obligada  a  entregar  sus propios ciudadanos o nacionales”,  es lo cierto que el instrumento internacional no prohíbe a las  Partes  contratantes  la  extradición  de  sus propios ciudadanos o nacionales,  sino  que  prevé  simplemente  la  posibilidad de negarse a concederla por esta  causa,  de  manera  que  cuando  ello suceda, “ambas partes, se comprometen,  sin  embargo,  a  perseguir  y  juzgar,  conforme  a  sus respectivas leyes, los  crímenes  o  delitos  cometidos por nacionales de la una Parte contra las leyes  de  la  otra, mediante la oportuna demanda de esta última, y con tal que dichos  delitos  o  crímenes   se  hallen  comprendidos  en  la  enumeración  del  Artículo 3º”.   

En  las anteriores condiciones el concepto de  la  Sala  ha  de  ser  favorable  a la extradición del nacional colombiano Juan  Camilo  Ramírez  Osorio, sin dejar de advertir que atañe al Gobierno Nacional,  si  en  ejercicio  de  su  competencia lo estima, subordinar la concesión de la  extradición  a  las exigencias que considere oportunas, demandando en todo caso  que  el  solicitado  no vaya a ser juzgado por un hecho anterior, ni diverso del  que  motiva  la  extradición,  ni sometido a penas o tratos crueles inhumanos o  degradantes,  ni  a las penas de destierro, prisión perpetua o confiscación, a  que  se  le  tenga  en  cuenta  en  el  evento de ser condenado el tiempo que ha  permanecido  privado  de  libertad  con  ocasión  de  este  trámite  y  si  la  legislación  del Estado requirente sanciona con la muerte el injusto que motiva  la  extradición,  la  entrega  se  hará bajo la condición de que tal pena sea  conmutada  tal  como  lo prevén los artículos 494 del Código de Procedimiento  Penal,  VI  y  XV  de la Convención de Extradición celebrada el 23 de julio de  1892  entre  la  República  de  Colombia  y  el Reino de España y el Protocolo  Modificatorio   hecho  en  Madrid  el  16  de  marzo  de  1999,  así  como  que  al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  realizar el  respectivo  seguimiento  a los condicionamientos que se impongan a la concesión  de  la  extradición  y  determinar  las  consecuencias que se derivarían de su  eventual incumplimiento.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE   JUSTICIA,   SALA   DE  CASACIÓN  PENAL,  CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE  a  la  extradición  del  ciudadano  colombiano  JUAN CAMILO  RAMÍREZ  OSORIO  solicitada al Gobierno de Colombia  por  el  de  España,  en virtud de un delito contra la  salud   pública   (Tráfico   de  estupefacientes),  a  que  hace  relación el auto motivado de prisión  dictado   por  el  Juzgado  de  Primera  Instancia  e  Instrucción  No.  1  de  Daimiel  (España)  el 28 de junio de 2013   dentro  del  sumario  1/2011.   

Por la Secretaría de la Sala comunicar esta  determinación  al  requerido  Juan  Camilo Ramírez  Osorio,  a  su  defensor,  al  Agente del Ministerio  Público y al Fiscal General de la Nación para lo de su cargo.   

Devolver  el  expediente  al  Ministerio de  Justicia y del Derecho para los trámites subsiguientes.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                                                      FERNANDO   A.   CASTRO   CABALLERO   

EUGENIO   FERNÁNDEZ  CARLIER                                        MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ  MUÑOZ                 

GUSTAVO  E.  MALO  FERNÁNDEZ                                                                                                 EYDER PATIÑO CABRERA   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO   

Nubia     Yolanda     Nova García   

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *