42322(13-11-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado      Ponente:   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta No. 378  

Bogotá, D. C.,  trece (13) de noviembre  de dos mil trece (2013).   

ASUNTO:  

Procede  la  Sala  a rendir el concepto a que  haya  lugar  en  relación  con  el  pedido  de  extradición  de  la  ciudadana  colombiana   Diana   Milena   Ortiz   Ortiz,   formulado   por  el  Gobierno  de  España.   

ANTECEDENTES:   

1.  La Embajada de  España,  invocando  el  Convenio suscrito con Colombia el 23 de julio de 1892 y  su  Protocolo Modificatorio del 16 de marzo de 1999, mediante la Nota Verbal No.  262/2013  del  2 de julio de 2013, solicitó la detención provisional con fines  de  extradición  de  Diana  Milena  Ortiz  Ortiz,  por  cuanto  el  28 de junio  inmediatamente  anterior,  en  el  Juzgado de Primera Instancia e Investigación  No.  1  de Daimiel, Ciudad Real, dentro del procedimiento sumario No. 1/2011, se  le      dictó      auto      de      “prisión  provisional”  por  su  presunta  participación  en  “un  delito  contra  la  Salud  Pública  Agravado,  según  los  artículos  del  Código  Penal  de  España  368,  369.1.II  y IV,  370.1.II”.   

Así  mismo, con la Nota Verbal No. 437/2013  del  12  de  septiembre  de  2013,  se  formalizó  la petición de entrega y se  allegó la documentación pertinente.   

2.  En la Nota  Verbal  No.  262/2013,  la  Embajada  de España puntualizó que la requerida es  ciudadana  colombiana,  nacida  el  31 de octubre de 1982 en Salgar (Antioquia),  quien  se  identifica  con la cédula de ciudadanía No. 32.184.295, oportunidad  en la que se aportó su fotografía y reseña decadactilar.   

3.    La  aprehensión  de la solicitada se produjo el 26 de junio de 2013 en el municipio  de  Sabaneta  (Antioquia),  con  fundamento  en la Circular Roja de Interpol No.  A-3929/7-2011  del  4  de  julio  de  2011, contra quien el Fiscal General de la  Nación,   el   4   de   julio   de  2013,  dispuso  su  captura  con  fines  de  extradición.   

4.    El  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, mediante oficio DIAJI/GCE No. 2045 del 13  de  septiembre de 2013, remitió las diligencias al Ministerio de Justicia y del  Derecho,  advirtiendo  que  el  Tratado  aplicable  en  el  presente  caso es la  “Convención de Extradición de Reos”  suscrita  en  Bogotá entre el Reino de España y la República de  Colombia    el    23   de   julio   de   1892,   así   como   el   “Protocolo     Modificatorio     de     la     Convención     de  Extradición”,  firmado en Madrid del 16 de marzo de  1999.   

5.   Mediante  oficio  OFI13-0024044-OAI-1100  del  16  de septiembre de 2013, el Ministerio de  Justicia  y  del  Derecho  envió  la actuación a la Corte Suprema de Justicia,  “teniendo  en cuenta que se encuentran reunidos los  documentos  que  exige  la  normatividad  convencional  aplicable”.   

6.  Recibido el  expediente  en  esta  Corporación,  el  4  de  octubre  de  2013  se reconoció  personería  adjetiva  al  abogado que designó la solicitada Diana Milena Ortiz  Ortiz  y  como  quiera que ésta, con la coadyuvancia de su apoderado, solicitó  la  aplicación  del  trámite  de  la  extradición  simplificada que prevé el  parágrafo  1º  del  artículo  500  de  la  Ley 906 de 2004, adicionado por el  artículo  70  de  la Ley 1453 de 2011, se corrió traslado de tal pretensión a  la    representante    del    Ministerio    Público,   quien   por   igual   la  apoyó.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE:   

1.      Aspectos    Generales:   

Según  lo  manifestado por el Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  mediante oficio DIAJI/GCE No. 2045 del 13 de septiembre  de  2013,  en  este  caso  se debe proceder de conformidad con la Convención de  Extradición  de Reos, suscrita en Bogotá el 23 de julio de 1892 entre el Reino  de  España  y  la  República  de  Colombia  e,  igualmente,  de acuerdo con su  Protocolo Modificatorio firmado en Madrid el 16 de marzo de 1999.   

2.    De                la    documentación   necesaria:   

2.1.  El Reino  de  España  y  la República de Colombia acordaron en la Convención sobre este  aspecto  la  cláusula  consagrada  en el artículo VIII, en los términos que a  continuación se consignan:   

“La   demanda   de  extradición  será  presentada   por   la   vía   diplomática   y   apoyada   en   los  documentos  siguientes:   

1°. Si se trata de un criminal condenado y  evadido, se presentará copia autorizada de la sentencia.   

2°.  Cuando  se  refiera  a  un  individuo  acusado  o  perseguido,  se  requerirá  copia  autorizada  del  mandamiento  de  prisión  o auto de proceder expedido contra él, o de cualquiera otro documento  que  tenga  la  misma  fuerza  que  dicho  auto  y precise igualmente los hechos  denunciados y la disposición que les sea aplicable.   

3°.  Las  señas  personales  del  reo  o  encausado,    hasta   donde   sea   posible,   para   facilitar   su   busca   y  arresto.”   

2.2.  Dada la  situación  procesal  de  la solicitada, solamente es exigible la documentación  mencionada  en los numerales 2° y 3° del referido artículo VIII, pues aquella  se  encuentra  vinculada  en  el  país requirente a un proceso penal dentro del  cual   se   le   profirió   auto   de   “prisión  provisional”.   

2.3.  Frente a  lo  anterior,  se  tiene  que la Embajada de España mediante las Notas Verbales  números  262/2013  del  2  de  julio  de  2013  y 437/2013 del 12 de septiembre  siguiente,  remitió  copia  del  auto  del  28 de junio de igual año, por cuyo  medio     se    dictó    auto    de    “prisión  provisional”  a  la  requerida  Diana  Milena  Ortiz  Ortiz,  el cual fue emitido por el Juzgado de Primera Instancia e Investigación  No.  1  de Daimiel, Ciudad Real, dentro del procedimiento sumario No. 1/2011, el  que  se desprendió de las Diligencias Previas No. 1441/2006, las que así mismo  dieron lugar al sumario No. 1/2009.   

A  su vez, por medio de la Nota Diplomática  No.  437/2013  del  12  de septiembre de 2013, se aportó el texto de las normas  del  Código Penal español relevantes para el caso. Además, con la misma y con  la  No.  262/2013  del  2  de  julio  de  idéntica anualidad, se suministró la  información   necesaria   para   establecer   la   identidad   de   la  persona  reclamada.   

2.4.    Ahora,  se  observa  que  se  cumple  la  exigencia  del  artículo  VIII  de la  Convención,  según  la  cual  el  “mandamiento de  prisión     o     auto    de    proceder”    debe  precisar  “igualmente  los  hechos denunciados y la  disposición  que les sea aplicable”, toda vez que en  la  providencia  del  28  de  junio  de 2013, mediante la cual se le dictó a la  requerida        auto       de       “prisión  provisional”,  se  expresó  que habría cometido un  “un  delito contra la Salud Pública”,  decisión  en  la  que  se  indica  lo siguiente sobre el aspecto  fáctico:   

“Primero.- Este  sumario  con  el  número  1/2011  trae  causa de las  Diligencias  Previas  1441/2006  que  a  su  vez  dieron lugar al sumario 1/2009  instruido  en  este  Juzgado  por  la  comisión de un  presunto   delito  contra  la  Salud  Pública  en  su  modalidad  de  tráfico de  drogas  que  causan  grave  daño  a  la salud con la  agravante  de  realizarlo  de  forma  organizada,  con  distribución   de   funciones   e  incluso  en  establecimientos  abiertos  al  público.   

Según resulta de  las    actuaciones,   durante   el   año  2006 e inicios del año 2007, Don Juan  Camilo  Ramírez Osorio y su esposa Diana Milena Ortiz  Ortiz,   vendían   droga  a  Don  Jesús   Fermín  Montero  Rodríguez  (ya  condenado  por  estos hechos en sentencia dictada por la  sección    Segunda    de   la   Audiencia  Provincial  de Ciudad Real el 13 de  abril  de  2012),  quien  a su vez se la vendía a Don  Jesús  Saturnino  y su pareja Mirtha (condenados por  estos  hechos  en  la  misma  sentencia),  quien  a su vez la vendía  en el bar llamado Drácula y en el bar  llamado  Mirtha  II y en el  domicilio   en   el   que   residían   en  Daimiel.  Además,   Don   Juan   Camilo   y  Doña  Diana  Milena compraban cocaína a Don  José      Ramiro      Mesa      Otálvaro,  a  su  mujer  y  a  Doña Josefa  Velero  Jiménez  (también  condenados   por  estos  hechos),  teniendo  en  funciones  de  venta     a     Don    Julián   Andrés  Henao,  dedicándose     todos     ellos     de    forma    organizada    y    con  distribución   de   funciones,   a   la   venta  de  cocaína  en  Ciudad  Real  y  la provincia (Daimiel,  Villarrubia  de  los  Ojos  y  Valdepeñas), haciendo  además uso de establecimientos abiertos al  público.  En   el   seno   de  la  instrucción  se  realizaron  intervenciones  telefónicas y entradas y registros el  15  de  febrero  de  2007.  Una  de ellas se produjo en el domicilio de Don Juan  Camilo    Ramírez    Osorio   y   Doña   Diana   Milena  Ortiz  Ortiz,  siendo  hallados  entre   otros   efectos  que  constan  en  actuaciones,  una  prensa hidráulica, tres kilogramos  de  fenacetina  (sustancia  utilizada  para  adulterar  la  droga), efectos para  cortar  y  adulterar  la  droga,  tales como colador, papel de secado, batidora,  moldes,  210,10  gramos  de  cocaína  y una báscula de  precisión.    Además,  según  consta en los hechos probados en la sentencia  condenatoria  de la Audiencia Provincial de Ciudad Real del 13 de abril de 2012,  sobre  las 10:00 horas del día 15 de febrero de 2007,  Don    Juan    Camilo    y    Doña    Diana  Milena  salieron  de su domicilio  situado   en   la   Avenida   1   de   Julio  No.  91  de  Valdepeñas,  se  montaron  en  el  vehículo  de  matrícula  M-3478-PN  y  se  dirigieron  a  la Calle  Asunción  No.  21  de  la  misma localidad, donde se  hallaba  el  domicilio  de José Ramiro Mesa.  Tras  efectuar una llamada desde el  exterior  de  la vivienda de  Doña       Diana       Camila      (sic)  a  la  procesada  Josefa  Velero  Jiménez,  mayor de edad y cuyos antecedentes penales  no  constan,  mujer  de José Ramiro, que le auxiliaba  en  la  actividad  de  tráfico  de estupefacientes,  pasaron  al interior de la vivienda, se hicieron cargo  de   la   droga   adquirida  que  portaban  en  una  bolsa  de  plástico  roja y regresaron a su domicilio. Sobre las 13:00 horas del  mismo   día,   los   procesados  Jesús  Fermín  Montero  y  Ángela  Rebollo  Parra,  viajando en el  vehículo marca Citroën,  modelo  Xsara, matrícula M-7223-XD, se dirigieron al  domicilio  de  Don  Juan  Camilo y Doña Diana Milena  situado   en   la   Avenida   1   de   julio  No.  91  de  Valdepeñas,    y    tras    llamar    al    portero    automático    accedieron    al    interior.  Allí recogieron parte de  la   sustancia  intervenida.  Pasados  unos  veinte  minutos,  Jesús     Fermín    y    Ángela  abandonaron  el domicilio y se dirigieron a su domicilio en  la   localidad   de   Villarrubia   de   los  Ojos.  Ante  la  evidencia  de  la  comisión    del    hecho   delictivo,  los agentes integrantes del operativo  de  vigilancia  alertaron  a  una  dotación  de  la  Guardia  Civil  de  Tránsito que se encontraba en el  itinerario   de   los   procesados,   que   interceptaron  el  vehículo,   intervinieron   dos   paquetes   que  contenían  una  sustancia  blanca aterronada,   sustancia   estupefaciente,   y   detuvieron  a  los  procesados.   La   sustancia   intervenida   en  poder  de  los  procesados  que  transportaban     en     su     vehículo    marca  Citroën,    modelo    Xsara,   matrícula   M-7223-XD,   en   el   interior   de   la   bolsa  roja  de  plástico,           resultó  ser  cocaína con un peso de 811,8 gramos.”   

De  otro lado, en auto del mismo 28 de junio  de  2013,  por  cuyo medio se propone la solicitud de extradición por parte del  Juzgado  de  Primera  Instancia  e Investigación No. 1 de Daimiel, Ciudad Real,  dentro  del  sumario  No. 1/2011, seguido contra la reclamada y otro, se indicó  lo siguiente sobre la imputación jurídica:   

“Segundo.-   En  el  presente  supuesto  concurren  todos  los  requisitos  legales  antes  descritos  para  proponer  al  Gobierno  del Estado Español que solicite a las correspondientes autoridades de  Colombia,  la  extradición  de la requisitoriada Doña Diana Milena Ortiz Ortiz  allí  detenida  el  26/06/2013,  de  quien  consta  en  la causa penal indicios  racionales  bastantes  para presumir que durante 2006 y 2007 se dedicó de forma  organizada  y  con  distribución  de funciones a la venta de cocaína en Ciudad  Real  y  municipios  de  su  provincia  como Daimiel, Valdepeñas y Villarrubia,  haciendo  además  uso  de establecimientos abiertos al público, y tales hechos  indiciariamente  revisten  los  caracteres de un delito contra la salud pública  agravado  tipificado  en  el  artículo 368, 369.1.II y IV y 370.1.I del Código  Penal,  que  prevén  una  pena  de prisión de 9 años y un día a 13 años y 6  meses,  más  multa  del  tanto  al  cuádruplo  del  valor de la droga, para su  posible autor…”   

2.5.   Igualmente,  en la documentación enviada por vía diplomática, se subrayó que  la  requerida  en  extradición  es  la  ciudadana colombiana Diana Milena Ortiz  Ortiz,  nacida  el  31  de  octubre  de  1982 en Salgar (Antioquia), quien es la  titular  de la cédula de ciudadanía No. 32.184.295, identidad de la citada que  fue   corroborada   por   la  Policía  Nacional  de  Colombia  el  día  de  su  captura.   

2.6.  De esta  manera,  quedan  acreditados los requisitos a que aluden los numerales 2º y 3º  del  artículo  VIII  de  la  Convención  aplicable  a  este  asunto,  pues las  exigencias  allí  contenidas se limitan a que el gobierno requirente allegue el  “mandamiento  de  prisión  o  auto  de proceder…  precise  igualmente  los  hechos  denunciados  y  la  disposición  que  les sea  aplicable”,   así  como  “las  señas  personales  del  reo  o encausado, hasta donde sea posible, para  facilitar su busca y arresto”.   

3.   De   la   conducta   punible   que   da  lugar  a  la  extradición:   

3.1.  Como el  trámite  de  extradición entre el Reino de España y la República de Colombia  debe  ceñirse,  según lo determinó el Ministerio de Relaciones Exteriores, al  descrito  en  la  Convención  suscrita  en  Bogotá por dichos Estados el 23 de  julio  de  1892,  la cual fue modificada mediante el Protocolo firmado en Madrid  el  16  de  marzo  de  1999,  se procederá a verificar el cumplimiento de dicha  exigencia.   

3.2.   En  el  artículo  I  de  la aludida Convención, los Gobiernos de España y Colombia se  “comprometen   a  entregarse  recíprocamente  los  individuos  condenados  o  acusados por los tribunales o autoridades competentes  de  uno  de  los  dos  Estados  contratantes,  como  autores o cómplices de los  delitos  o crímenes enumerados en el Artículo 3º, y que se hubieren refugiado  en el territorio del otro”.   

3.3.    Diana  Milena  Ortiz  Ortiz  es  requerida  porque el 28 de junio de 2013, en el  Juzgado  de  Primera  Instancia  e Investigación No. 1 de Daimiel, Ciudad Real,  dentro  del  procedimiento sumario No. 1/2011, se le dictó auto de “prisión    provisional”   por   su  presunta  participación  en  “un  delito contra la  Salud  Pública  Agravado,  según  los  artículos del Código Penal de España  368,  369.1.II  y  IV,  370.1.II”,  para  el  que se  establece  “una  pena  de  prisión de 9 años y un  día a 13 años y 6 meses”.   

Ahora, en la República de Colombia el delito  anotado  corresponde al de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, el  cual  está  descrito en el artículo 376 (reformado por los artículos 14 de la  Ley  890  de  2004  y  11  de  la  Ley 1453 de 20111), al que se le asigna una pena  de prisión que va de 10 años y 8 meses a 30 años.   

3.4.  A su vez,  el  artículo  III de la Convención de 1892, reformado por el artículo 1º del  Protocolo Modificatorio de 1999, establece:   

“La extradición procederá con respecto a  las  personas  a  quienes  las  autoridades  judiciales  de  la Parte requirente  persiguieren  por  algún  delito  o  buscaren  para  la  ejecución de una pena  privativa  de  la  libertad  no  inferior  a  un  (1) año. A este efecto, será  indiferente  el  que  las  leyes  de las Partes clasifiquen o no el delito en la  misma  categoría  de  delitos  o  usen  la  misma o distinta terminología para  designarlo.”   

3.5.  En este  orden  de  ideas,  es  evidente  que  dentro de los ilícitos que dan lugar a la  extradición  entre el Reino de España y la República de Colombia, se incluyen  aquellos  cuya  pena privativa de la libertad no sea inferior a un (1) año, por  lo  cual  es  claro  que  como en este asunto el delito contra la salud pública  atribuido  al  reclamado  tiene  una  pena  ampliamente  superior  a ese límite  mínimo, se entiende acreditado tal requisito.   

4.   De   la    prescripción:   

4.1.    El  numeral  2º  del  artículo  IV  de  la  Convención  aplicable en este asunto,  estipula   que   no   habrá   lugar   a   la   extradición   en  el  siguiente  evento:   

“Si se ha cumplido la prescripción de la  acción  o  de  la  pena,  según  las  leyes  del  país  a  quien  el  reo sea  reclamado”2.   

4.2.    Ahora,  contra la requerida Diana Milena Ortiz Ortiz, el 28 de junio de 2013, se  dictó  auto de “prisión provisional”  por  su presunta participación en “un  delito  contra  la  Salud  Pública  Agravado, según los artículos del Código  Penal  de  España  368, 369.1.II y IV, 370.1.II”, el  cual  se encuentra descrito en el artículo 376 (reformado por los artículos 14  de  la Ley 890 de 2004 y 11 de la Ley 1453 de 2011) de la Ley 599 de 2000, norma  que señala:   

“Tráfico,  fabricación  o  porte  de estupefacientes. El que sin  permiso  de  autoridad  competente, introduzca al país, así sea en tránsito o  saque  de  él,  transporte,  lleve consigo, almacene, conserve, elabore, venda,  ofrezca,   adquiera,   financie  o  suministre  a  cualquier  título  sustancia  estupefaciente,   sicotrópica   o   drogas   sintéticas   que   se  encuentren  contempladas  en los cuadros uno, dos, tres y cuatro del Convenio de la Naciones  Unidas   sobre  sustancias  sicotrópicas,  incurrirá  en  prisión  de  ciento  veintiocho  (128)  a  trescientos sesenta (360) meses y multa de mil trescientos  treinta  y  cuatro  (1.334)  a  cincuenta mil (50.000) salarios mínimos legales  mensuales vigentes.”   

4.3.  De otra  parte,         el        artículo        833   del  Estatuto  Punitivo  de  nuestro país preceptúa:   

“La  acción  penal  prescribirá  en  un  tiempo  igual  al  máximo de la pena fijada en la ley, si fuere privativa de la  libertad,  pero  en  ningún caso será inferior a cinco (5) años, ni excederá  de veinte (20)…   

(…)  

También  se  aumentará  el  término  de  prescripción,  en  la  mitad,  cuando la conducta punible se hubiere iniciado o  consumado en el exterior.   

En todo caso, cuando se aumente el término  de la prescripción, no se excederá el límite máximo fijado”.   

4.4.   En esa  medida,     como    de    conformidad    con    el    auto    de    “prisión  provisional”  dictado a la  solicitada  Diana  Milena  Ortiz  Ortiz  en  el  Juzgado  de Primera Instancia e  Investigación   No.   1   de    Daimiel,    Ciudad   Real,   dentro   del   procedimiento   sumario  No. 1/2011, se expone que  los  hechos  que  sirven  de  sustento a la petición de extradición ocurrieron  “durante el año 2006 e  inicios    del   año  2007,  de  allí  se  sigue que la acción penal no ha  prescrito en relación con el presente asunto.   

5.    Del principio de reciprocidad:   

El  inciso  1º  del   artículo  II  de  la  Convención establece:   

“Ninguna  de  las  Partes  contratantes  queda  obligada a entregar  sus propios ciudadanos o nacionales”.   

Sobre    el   particular,   la   Sala  sentó4 la siguiente postura:   

“Al respecto  ha  de  decir  la  Corte,  en  primer lugar, que el instrumento internacional no  prohíbe    a    las    Partes   contratantes   la  extradición    de   sus   propios   ciudadanos    o    nacionales,    sino    que    prevé  simplemente  la  posibilidad  de  negarse  a concederla por esta  causa,  y  cuando  esto  suceda,  ambas  partes  se  comprometen, sin embargo, a  perseguir  y  juzgar,  conforme  a  sus  respectivas leyes, los crímenes  o  delitos  cometidos  por  nacionales  de  una  Parte  contra  las leyes de la otra,  mediante  la  oportuna demanda de esta última, y con  tal   que  dichos  delitos  o  crímenes  se  hallen  comprendidos     en     la     enumeración    del  Artículo 3º.”   

En  esa  medida,  no  surge  objeción  en  relación con este punto.   

6.    Otros   aspectos:   

6.1.  El Gobierno  Nacional  está  en  la  obligación  de  condicionar  la  entrega de la persona  solicitada,  en  el evento de acceder a ella, a que no pueda ser en ningún caso  juzgada  por hechos anteriores ni distintos a los que la motivan, a que se tenga  como  parte  de  la pena que pueda llegar a imponérsele en el país requirente,  el  tiempo que ha permanecido en detención con motivo del presente trámite y a  que  se  le  conmute  la  pena  de muerte, como también a que no sea sometida a  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes, destierro, prisión perpetua o confiscación.   

6.2.   Del  mismo  modo,  le corresponde condicionar la entrega de la solicitada a que se le  respeten  todas  las  garantías  debidas en razón de su condición de nacional  colombiano5,  en  concreto a: tener acceso a un proceso público sin dilaciones  injustificadas,  se  presuma  su inocencia, cuente con un defensor designado por  él  o  por  el  Estado,  se  le  conceda  el tiempo y los medios adecuados para  preparar  la defensa, pueda presentar pruebas y controvertir las que se alleguen  en  su  contra,  su  situación  de  privación  de la libertad se desarrolle en  condiciones  dignas, la pena que eventualmente se le imponga no trascienda de su  persona   y   tenga   la   finalidad   esencial   de   reforma   y   adaptación  social.   

6.3.  El Gobierno  Nacional  también deberá imponer al Estado requirente, en orden a salvaguardar  los  derechos  fundamentales  de  la  reclamada, la obligación de facilitar los  medios  necesarios para garantizar su repatriación en condiciones de dignidad y  respeto  por  la persona humana, en caso de llegar a ser sobreseída o absuelta,  o  su  situación  jurídica  resuelta definitivamente de manera semejante en el  país  solicitante,  incluso,  con posterioridad a su liberación una vez cumpla  la  pena  allí  impuesta por sentencia condenatoria originada en la imputación  por la cual procede la presente extradición.   

6.4.   Así  mismo,  deberá condicionar la entrega a que el país requirente, de acuerdo con  sus  políticas  internas  sobre  la materia, ofrezca posibilidades racionales y  reales  para  que  la solicitada pueda tener contacto regular con sus familiares  más  cercanos,  considerando  que el artículo 42 de la Constitución Política  de  1991  califica  a la familia como núcleo esencial de la sociedad, garantiza  su  protección  y  reconoce su honra, dignidad e intimidad, la cual a su vez es  protegida   por  la  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos  en  sus artículos 17 y 23,  respectivamente.   

6.5.   Se  advierte,  además,  que  en  razón  de  lo  dispuesto  en  el  numeral 2° del  artículo  189  de  la Constitución Política, es del resorte del Presidente de  la  República,  en  su  condición  de  jefe de Estado y supremo director de la  política  exterior  y de las relaciones internacionales, realizar el respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a la concesión de la  extradición,  quien  a  su vez debe determinar las consecuencias que se deriven  de su eventual incumplimiento.   

7.      Cuestión    final:   

De   conformidad   con   lo   señalado  en  precedencia,  la  Sala es del criterio que el Gobierno Nacional puede entregar a  la  ciudadana  colombiana  Diana  Milena  Ortiz Ortiz bajo los condicionamientos  anotados,  pues  como  viene  de  constatarse, están satisfechos los requisitos  establecidos  en  la  Convención de Extradición de  Reos  suscrita  entre el Reino de España y la República de Colombia en Bogotá  el  23  de julio de 1892 y en el Protocolo Modificatorio firmado en Madrid el 16  de marzo de 1999.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   emite   CONCEPTO  FAVORABLE   respecto   de  la  solicitud  de  extradición  de  la  ciudadana  colombiana   Diana  Milena  Ortiz  Ortiz,  por  su  presunta  participación  en  “un  delito  contra  la  Salud  Pública  Agravado,  según  los  artículos  del  Código  Penal  de  España  368,  369.1.II  y IV,  370.1.II”,  por el que el 28 de junio de 2013, en el  Juzgado  de  Primera  Instancia  e Investigación No. 1 de Daimiel, Ciudad Real,  dentro  del  procedimiento sumario No. 1/2011, se le dictó auto de “prisión  provisional”,  conforme lo  pide el Gobierno de España a través de su Embajada.   

Por  la Secretaría de la Sala se comunicará  lo  anterior  a  la  requerida  Diana  Milena  Ortiz  Ortiz, a su defensor, a la  representante  del Ministerio Público y al Fiscal General de la Nación para lo  de  su  cargo  en  relación  con  la  detenida  preventivamente  con  fines  de  extradición.   

Finalmente,  se  devolverá  la actuación al  Ministerio   de   Justicia   y   del   Derecho   para   los   trámites  legales  subsiguientes.   

Cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ CAMACHO                  FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ           EUGENIO  FERNÁNDEZ CARLIER   

GUSTAVO       ENRIQUE      MALO  FERNÁNDEZ             EYDER     PATIÑO  CABRERA   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 La  confrontación  en  punto  del  requisito de la doble incriminación, se realiza  con  base  en  las  normas vigentes al momento de emitir el respectivo concepto,  sin  que haya lugar a predicar el principio de favorabilidad, pues los preceptos  del  país  requerido  no  son  objeto  de  aplicación  por  parte  del  Estado  extranjero.  En  este  sentido,  Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación  Penal,  conceptos  del 19 de agosto de 2004, 17 de enero de 2006, 21 de marzo de  2007,  16  de  diciembre  de  2008, 9 de diciembre de 2009 y 8 de junio de 2011,  radicaciones   números   22396,   24070,   10014,   30626,   32321   y   34798,  respectivamente, entre otros.   

2  Sobre  el  particular,  ver Conceptos del 13 de julio y 15 de noviembre de 2005,  29  de julio y 27 de octubre de 2008 y 20 de mayo de 2009, radicaciones números  22533, 23566, 29870, 30271 y 30878, respectivamente.   

3  Modificado  por  los  artículos  1º  de las Leyes 1154 de 2007, 1309 de 2009 y  1426 de 2010, así como por el artículo 14 de la Ley 1474 de 2011.   

4  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, concepto del 8 de abril de  2003,  radicación  No.  20386.   

5  Según  el  criterio  de  la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,  concepto  del  5 de septiembre de 2006, radicación No. 25625, a pesar de que se  produzca  la  entrega  del  ciudadano  colombiano,  éste  conserva los derechos  inherentes  a su nacionalidad consagrados en la Constitución Política y en los  tratados sobre derechos humanos suscritos por el país.     

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