39573(19-12-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Aprobado Acta No. 464  

Bogotá,  D.C., diecinueve (19) de diciembre  de dos mil doce (2012).   

VISTOS  

Procede  la  Corporación  a emitir concepto  sobre  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JOSÉ       EVARISTO       LINARES      CASTILLO,      presentada   por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos1.   

ANTECEDENTES  

Con  Nota Verbal No. 1679 del 23 de julio de  2012,  la Embajada de los Estados Unidos formalizó la solicitud de extradición  de   JOSÉ   EVARISTO  LINARES  CASTILLO,  contra  quien  la  Corte del Distrito Sur de Nueva York dictó la  acusación  sustitutiva No. S2 11 Cr. 1054 del 5 de julio de 2012 y la Corte del  Distrito   Sur   de   Florida   emitió   la   acusación   de   reemplazo   No.  11-20225-CR-MORENO/TORRES(s) del 14 de junio de 2011.   

         Documentos aportados con la solicitud de extradición   

Para  formalizar  la petición de entrega de  JOSÉ    EVARISTO    LINARES   CASTILLO   se   incorporaron   al  presente  trámite,  por  intermedio  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  y  provenientes  de  la  Embajada de los  Estados  Unidos  de América, los siguientes documentos, debidamente traducidos:   

(i)  Nota  Verbal No. 1183 del 25 de mayo de  2012,  por  cuyo  medio  la  Embajada  de los Estados Unidos solicitó la detención provisional con fines de  extradición     de    JOSÉ    EVARISTO    LINARES  CASTILLO.   

ii)  Nota Verbal No. 1679 del 23 de julio de  2012 mediante la cual se protocoliza la petición de extradición.   

(iii) Copia de la acusación sustitutiva No.  S2  11  Cr.  1054 dictada el 5 de julio de 2012 por la Corte del Distrito Sur de  Nueva York.   

(iv)   Traducción  de  las  disposiciones  aplicables  al  caso,  esto  es,  Título 8, Sección 1182(a)(3)(B), Título 18,  Secciones   981,  2332(b),  2339(a)(b),  3238  y  3282;  Título  21,  Secciones  812(a),   841,  853,  952,  959,  960,  960(a)  y 970;  Título      22,      Sección      2656(f)     y     Título     28,  Sección  2461  del  Código  de  los  Estados Unidos.   

(v) Orden de arresto emitida por la Corte del  Distrito  Sur  de  Nueva  York  en  contra  de  JOSÉ  EVARISTO LINARES CASTILLO.   

(vi)  Declaración  jurada  de  Edward   Kim,  Fiscal  Federal Auxiliar de los Estados Unidos en el Distrito Sur de Nueva York,  en   la   cual   se  refiere  al  procedimiento  cumplido  por  el  Gran  Jurado  para  dictar la acusación,  descarta  la  configuración de la prescripción, concreta los cargos formulados  contra    de   JOSÉ   EVARISTO   LINARES   CASTILLO  e    indica    los    elementos    integrantes   del  delito.   

(vii)  Declaración  jurada  de     Daniel    J.    Dyer,  agente  especial  de  la  Administración  del  Control  de Drogas  (DEA),   por  cuyo  medio  informa  los pormenores de la investigación en virtud de la cual se solicita la  extradición  y  aporta  los  datos  allegados  a  la  investigación  sobre  la  identidad del requerido.   

(viii)   Informe   de   consulta   de   la  Registraduría  Nacional  del Estado Civil respecto de la cédula de ciudadanía  No.  3’273.595 a nombre de  JOSÉ    EVARISTO    LINARES   CASTILLO.   

(ix) Copia  de la acusación sustitutiva No. 11-20225 CR-MORENO/TORRES(s)  dictada   el   14   de   junio  de  2011  por  la  Corte  del  Distrito  Sur  de  Florida.   

(x)   Traducción   de  las  disposiciones  aplicables  al  caso,  esto  es,  Título  18, Secciones 982, 1956, 1957 y 3282;  Título  21,  Secciones  812,  853,  959,  960  y 963 del Código de los Estados  Unidos.   

(xi)  Orden  de arresto emitida por la Corte  del  Distrito  Sur  de  Florida  en  contra  de  JOSÉ  EVARISTO LINARES CASTILLO.   

(xii)  Declaración  jurada  de Andrea   G.   Hoffman,   Fiscal  Federal  Auxiliar  de  los  Estados Unidos en el Distrito Sur de Florida, donde refiere a  la    solicitud    de    extradición   de   LINARES  CASTILLO.   

(xiii)  Declaración  jurada de Christopher  C.  Goumenis, agente especial  de  la  Administración  del Control de Drogas (DEA), sobre los hechos fundantes  del requerimiento.   

Trámite   surtido  ante  las  autoridades  colombianas   

Recibida  por  la  Fiscalía  General  de la  Nación  la  Nota  Diplomática  No.  1183  del  25  de mayo de 2012, ordenó la  captura   de   JOSÉ   EVARISTO   LINARES   CASTILLO  mediante  Resolución  del  28  de mayo siguiente. Sin  embargo,  la  misma  ya se había concretado por miembros del Cuerpo Técnico de  Investigación  desde  el día anterior en la ciudad de Villavicencio, en virtud  de  la  Circular  Roja  de  la Interpol No. 2012/309358 del 25/05/12.   

Protocolizada   la  solicitud  de  entrega  mediante  Nota  Verbal  No.  1679  del  23  de  julio  de 2012, el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  envió  la  documentación  reunida  a  su  homólogo de  Justicia  y  de Derecho con oficio DIAJI/GCE No. 1958 de igual fecha, en el cual  conceptuó:   

“En  atención  a  lo  establecido  en la  legislación  procesal  penal  interna,  es preciso señalar que, por no existir  tratado  aplicable  al  caso en mención, es procedente obrar de conformidad con  el   ordenamiento   procesal   penal  colombiano”2.   

Revisadas  las  diligencias  con  base en la  citada  normatividad,  en  dicha  Cartera  no  se  evidenció  la falta de pieza  sustancial  alguna  y,  en consecuencia, el Viceministro de Política Criminal y  Justicia  Restaurativa,  con  oficio  OFI12-0012353-DVC-3000  del 27 de julio de  2012,  envió  el expediente a la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia para lo de su competencia.   

Actuación     cumplida     en    esta  Corporación   

El  2  de agosto de 2012 la Corte inició la  etapa  judicial  del  trámite y, con fundamento en lo dispuesto en el artículo  510  de la Ley 906 de 2004, requirió a JOSÉ EVARISTO  LINARES  CASTILLO  la designación de defensor, siendo  nombrado  abogado  de  confianza con quien se surtió el traslado previsto en el  artículo  500  de  la  Ley 906 de 2004. Con providencia del 26 de septiembre la  Sala  denegó  por improcedente la petición probatoria de la defensa y el 31 de  octubre  último,  determinó  no reponer la referida determinación.   

Alegatos de conclusión  

La  defensa  del  requerido  manifiesta  no  encontrar  objeción frente a la solicitud por cuanto  los  requisitos  de  validez formal de la documentación, plena identidad, doble  incriminación  y equivalencia de la decisión se satisfacen, razón por la cual  pide  que,  en  caso de ser  favorable  el  concepto,  la  entrega  se  haga  condicionada  a que no sea  sometido  a  pena  de  muerte,  prisión perpetua y se le garantice JOSÉ   EVARISTO   LINARES   CASTILLO  la  atención  médica  y  hospitalaria  adecuada  a la grave enfermedad que padece.   

El    Ministerio    Público,   representado   por  la  Procuradora  Tercera  Delegada  para  la  Casación  Penal,  realiza  un  recuento  de  las  exigencias  previstas  en  el  ordenamiento  jurídico  para  la  emisión  de  concepto por parte de la Corte,  resume  la  actuación  adelantada  y  los  documentos aportados por el Gobierno  requirente.   Así  mismo,  aborda  el  estudio  de  la  validez  formal  de  la  documentación  allegada,  señalando  los  requisitos  para  su  expedición  y  presentación,  de  manera  especial  su  traducción  y  autenticación por las  autoridades  correspondientes  en  el  país  requirente,  y el cumplimiento del  trámite  diplomático  para  su presentación, todo lo cual le permite concluir  que      esas      exigencias      se     encuentran     satisfechas.   

   

Igual  criterio expresa acerca de las demás  exigencias  previstas  por  el artículo 502 del Código de Procedimiento Penal,  esto  es,  la demostración plena de la identidad del requerido, el principio de  la  doble  incriminación  y  la  equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero.   

En  cuanto a la pena mínima exigida, afirma  estar  acreditada por cuanto el cargo formulado por el país requirente equivale  en  el  ordenamiento  patrio  al delito descrito en el artículo 376 del Código  Penal,  relativa  al  tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, el cual  tiene pena superior a cuatro años de prisión.   

En  consecuencia,  considera satisfechos los  requisitos  exigidos  en el procedimiento penal para emitir concepto favorable a  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  JOSÉ  EVARISTO    LINARES    CASTILLO,    razón   por   la  cual    pide   a  la  Corte, si acoge su criterio,  exhortar  al  Gobierno  Nacional  para  que  formule  al  país  reclamante  los  condicionamientos  necesarios  para  garantizar  la  protección de los Derechos  Humanos  del  requerido,  en  atención  a  lo  dispuesto  en  los  instrumentos  internacionales   y   en   la   Constitución  Política  colombiana.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Aspectos Generales  

La competencia de la Corporación, cuando se  trata  de  emitir concepto sobre la procedencia de extraditar o no a una persona  solicitada  por otro país, se circunscribe a la verificación de las exigencias  contenidas  en  los  artículos 490, 493, 495  y 502 de la Ley 906 de 2004,  regulación  a  la  cual  se acude porque los hechos también ocurrieron bajo su  vigencia.   

Conviene  señalar,  como  lo  certificó el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, que al no existir tratado de extradición  vigente  entre los Estados Unidos y la República de Colombia, el trámite de la  solicitud  de  entrega  y  el  concepto a emitir como culminación del mismo, se  surte  con  base  en las exigencias contenidas en el Capítulo II del Libro V de  la Ley 906 de 2004.   

Esos   requisitos   consagrados   en  los  artículos  495  y 502 de la ley en cita se concretan en i) la validez formal de  la  documentación  allegada por el país requirente, ii) la demostración plena  de  la identidad de la persona solicitada, iii) la presencia del principio de la  doble  incriminación  y  iv)  la equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero  con  la  resolución  de  acusación  de  nuestro  sistema  procesal  penal.   

La  Corte,  por  consiguiente,  procede  a  estudiar si en el caso bajo examen se cumplen dichos presupuestos.   

    

1. Validez formal de la documentación     

Conforme a lo preceptuado en el artículo 495  de  la  Ley  906  de 2004, la solicitud de extradición debe efectuarse por vía  diplomática  y,  de  manera  excepcional,  por  la  consular  o  de  gobierno a  gobierno,  aportando  copia auténtica del fallo o de la acusación proferida en  el  país  extranjero, con indicación de los actos que determinan la petición,  así  como  del  lugar  y  fecha  de su ejecución; todo ello acompañado de los  datos  por  cuyo  medio  sea  posible  identificar  plenamente  al  reclamado e,  igualmente,   es   necesario   allegar   la   reproducción  auténtica  de  las  disposiciones penales aplicables al asunto.   

Del  mismo  modo, la documentación debe ser  expedida  con  sujeción  a las formalidades establecidas en la legislación del  país reclamante y estar traducida al castellano.   

Tales  requisitos  de carácter legal están  encaminados  a  demandar  del  Estado  requirente la ineludible remisión de los  soportes  en  sustento  de  la  solicitud  de extradición, en todos los casos y  frente  a cada una de las específicas obligaciones que amerite el asunto, no de  manera  simple,  sino  con  el  cumplimiento íntegro de las exigencias formales  expresadas.   

En    el   caso   particular, la Corporación observa que el Gobierno  de   los   Estados   Unidos   de  América,  a  través  de  su  representación  diplomática,  solicitó  la  extradición del ciudadano colombiano JOSÉ  EVARISTO  LINARES  CASTILLO  y, al  efecto,  anexó  copia  de las acusaciones sustitutivas No. S2 11 Cr. 1054 del 5  de  julio  de  2012  dictada  por  la Corte del Distrito Sur de Nueva York y No.  11-20225-CR-MORENO/TORRES(s)  del 14 de junio de 2011 proferida por la Corte del  Distrito  Sur  de Florida. Igualmente, se incorporaron  las  órdenes  de  arresto  expedidas  contra  el  reclamado por cada una de las  referidas         autoridades         judiciales         extranjeras.   

También allegaron  las  declaraciones  juradas de Edward Kim y    Andrea    G.   Hoffman,  Fiscales  Federales  de  los  Estados  Unidos  en  los Distritos Sur de  Nueva York y Florida, respectivamente, en  las   que   se   refieren   al   procedimiento   cumplido  por  el  Gran  Jurado  para  dictar la acusación,  descartan   la   configuración   de  la  prescripción,  concretan  los  cargos  formulados   en  contra  de  JOSÉ  EVARISTO  LINARES  CASTILLO,   indican  los  elementos  integrantes  del  delito  y  remiten  a  la  declaración  de  apoyo  del agente especial de la Administración de Control de  Drogas para mayores detalles de los hechos.   

De  igual  manera,  se  observa  que en los  documentos  aportados  por  el  Gobierno  de los Estados Unidos respecto de cada  acusación  sustitutiva  se  especifican  los  actos  imputados  y los lugares y  épocas  de  su ocurrencia, con lo cual se satisfacen los requisitos exigidos en  el   artículo   495   de   la   Ley  906  de  2004,  como  se  explicará  más  adelante.   

A   su   vez,  dichos  documentos  están  traducidos  al  castellano,  certificados  y  autenticados de conformidad con la  legislación   propia   del  Estado  requirente,  al  punto  que  se  encuentran  refrendados   por  Magdalena  A.  Boynton,  Directora Asociada de la Oficina de Asuntos Internacionales de la  División  de  lo Penal del Departamento de Justicia del mismo país, reconocida  como   tal   por   su   Procurador  Eric  H.  Holder,  Jr.   

Igualmente,  se  aportaron  certificaciones  sobre     la     referida     documentación    suscritas    por    Hillary  Rodham  Clinton,  Secretaria del  Departamento  de  Estado  de  los  Estados Unidos de América y por Sonya    N.   Johnson   y   Patrick    O.    Hatchett,   Funcionarios   Auxiliares   de   Autenticaciones   de   la  misma  dependencia,  cuya  firma,  a  su  turno,  fue  refrendada por la Cónsul (E) de  Colombia   en   Washington,   D.C.,   Adriana  Ahmad  Serna,   la   cual  está  legalizada  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de Colombia. Por lo  tanto, se cumplen a cabalidad los requisitos para su validez.   

En ese orden, es claro para la Corporación  que  el  primer requisito exigido por el artículo 495 de la Ley 906 de 2004, se  encuentra acreditado.   

2.           Demostración  plena de la identidad del  solicitado   

Esta exigencia se orienta a establecer si la  persona  procesada  (acusada o condenada)  en  el  país  extranjero,  es  la  misma  sometida al trámite de  extradición,  lo  cual implica conocer su verdadera identidad; por lo tanto, el  requisito  se  cumple  cuando  existe  plena  coincidencia  entre  el  individuo  solicitado y aquél cuya entrega se encuentra en curso de resolver.   

Confrontada  la Nota Verbal No. 1679 del 23  de  julio  de  2012  por  cuyo  medio se formaliza la petición de extradición,  advierte   la   Corte   que  el  reclamado  responde  al  nombre  de       JOSÉ       EVARISTO       LINARES      CASTILLO,  nacido el 27  de  julio  de  1965,  titular  de  la  cédula  de ciudadanía No. 3’273.595.   

La  persona  solicitada  se identificó con  aquel  nombre  y  documento de identidad al serle notificada la orden de captura  emitida  por  la Fiscalía General de la Nación con fines de extradición. Así  mismo,  el  lugar  y  la  fecha  de  nacimiento  registrados  en  la  tarjeta de  preparación  de su cédula de ciudadanía coinciden con los datos ofrecidos por  el  país  requirente  y  bajo  la identidad advertida, el reclamado actuó y se  notificó  de  las  diversas  decisiones adoptadas en el marco de este trámite,  sin  formular  reparo alguno al respecto. Aún  más,  la  confrontación  realizada  por  perito  del  Cuerpo  Técnico  de  Investigación  a  las  huellas dactilares del capturado y las que  reposan  en  su  cédula  de  ciudadanía,  corrobora  que  se  trata  del mismo  individuo.   

De lo anterior, se deduce razonablemente la  plena  identidad  del  ciudadano  colombiano  pedido  en  extradición,  pues su  información   personal,   relacionada   en  la  solicitud  de  las  autoridades  foráneas,  como  se  ha visto, es la misma con la cual se presenta y firma, sin  cuestionamiento    alguno   sobre   el   particular.   

    

1. Principio de la doble incriminación     

Frente  a  este  requisito corresponde a la  Corporación  examinar  si  los  comportamientos  atribuidos  al  reclamado como  ilícitos  en  el  país extranjero tienen en Colombia la misma connotación, es  decir,  si  son  considerados  delitos  y,  de  ser  así, si conllevan una pena  mínima no inferior a cuatro años de privación de la libertad.   

Para  abordar  el análisis de este aspecto  debe  partirse del cotejo de los cargos formulados en la acusación aportada por  la  autoridad  extranjera  con  la normatividad interna colombiana, a efectos de  establecer  o  descartar  la equivalencia exigida por el artículo 502 de la Ley  906 de 2004.   

En  este sentido, la Sala encuentra que los  hechos  imputados  por la autoridad foránea en la acusación sustitutiva No. S2  11  Cr.  1054  del 5 de julio de 2012 de la Corte del Distrito Sur de Nueva York  se concretan en tres cargos, así:   

“Cargo  UNO   

(Concierto  para  delinquir  para importar  estupefacientes)   

El Gran Jurado imputa:  

2. Desde al menos el años 2006 o alrededor  del  mismo,  hasta  el  año  2011,  o alrededor del mismo, en Venezuela y otros  lugares,  JOSÉ  EVARISTO  LINARES  CASTILLO,  alias  “Don  Evaristo”, alias  “Don  Eva”,  alias  “Eva”,  el  acusado,  quien será detenido y traído  primero  al  Distrito  Judicial  Sur  de Nueva York, y otros sujetos conocidos y  desconocidos,   intencionalmente  y  a  sabiendas  se  combinaron,  concertaron,  confederaron  y  concordaron  conjuntamente  y  los  unos  con  los  otros  para  transgredir las leyes antinarcóticos de los Estados Unidos.   

3.  Fue  parte y objeto del concierto para  delinquir  que  JOSÉ EVARISTO LINARES CASTILLO, alias “Don Evaristo”, alias  “Don  Eva”,  alias  “Eva”,  el  acusado,  y  otros  sujetos  conocidos y  desconocidos,  poseyeran  y  poseyeron  con  la  intención  de  distribuir, una  sustancia  controlada,  a  saber,  cinco  kilogramos  y  más  de  una  mezcla y  sustancia  que  contenía  una  cantidad  detectable de cocaína, a bordo de una  aeronave  de propiedad de un ciudadano de los Estados Unidos y registrada en los  Estados  Unidos, en transgresión de lo dispuesto por las Secciones 812, 959(b),  y  960(b)(1)(B)  del Título 21 del Código Federal de los Estados Unidos.    

4.   Fue   también   parte  y  objeto del concierto para delinquir  que  JOSÉ  EVARISTO  LINARES  CASTILLO,  alias “Don Evaristo”, alias “Don  Eva”,  alias  “Eva”, el acusado, y otros sujetos conocidos y desconocidos,  importaran  e  importaron  a  los  Estados Unidos desde un lugar fuera del mismo  cinco  kilogramos  y  más  de una mezcla y sustancia que contenía una cantidad  detectable  de cocaína, en transgresión de lo dispuesto por las Secciones 812,  952(a),  y  960(b)(1)(B)  del  Título  21  del  Código  Federal de los Estados  Unidos.   

5.  Fue  también  parte  y  objeto  del  concierto  para  delinquir  que  JOSÉ  EVARISTO  LINARES CASTILLO, alias “Don  Evaristo”,  alias  “Don Eva”, alias “Eva”, el acusado, y otros sujetos  conocidos   y   desconocidos,   distribuyeran   y  distribuyeron  una  sustancia  controlada,  a  saber,  una  mezcla  y  sustancia  que  contenía  una  cantidad  detectable  de  cocaína, con la intención y a sabiendas de que dicha sustancia  sería  importada  a los Estados Unidos desde un lugar fuera del mismo, y en las  aguas  dentro  de  una distancia de 12 millas de la costa de los Estados Unidos,  en  transgresión  de  lo  dispuesto  por  las  Secciones  959(a),  960(a)(3)  y  960(b)(1)(B)   del   Título   21   del   Código   Federal   de   los   Estados  Unidos”3.   

“CARGO  DOS   

(Concierto  para  delinquir  para  cometer  Narco-Terrorismo)   

El Gran Jurado imputa además:  

7.  Desde  por  lo  menos  el año 2008, o  alrededor  del  mismo,  hasta  e incluyendo el año 2011, o alrededor del mismo,  JOSÉ  EVARISTO LINARES CASTILLO, alias “Don Evaristo”, alias “Don Eva”,  alias  “Eva”,  el  acusado,  a  quien  primero  se traerá y detendrá en el  Distrito  Judicial  Sur de Nueva York, y otros sujetos conocidos y desconocidos,  ilícitamente,  intencionalmente  y  a  sabiendas  se  combinaron,  concertaron,  confederaron  y  concordaron  conjuntamente  y  los  unos  con  los  otros  para  transgredir  lo  dispuesto  por  la  Sección 960 (a) del Título 21 del Código  Federal de los Estados Unidos.   

8.  Fue  parte y objeto de dicho concierto  para  delinquir  que  JOSÉ EVARISTO LINARES CASTILLO, alias “Don Evaristo”,  alias  “Don  Eva”,  alias “Eva”, el acusado, y otros sujetos conocidos y  desconocidos,  participaran  y  participaron  en  conductas  que ocurrieran en y  afectaran  el  comercio  extranjero que serían punibles conforme a lo dispuesto  por  la  Sección  841  (a)  del  Título  21 del Código Federal de los Estados  Unidos,  si fueran cometidos dentro de la jurisdicción de los Estados Unidos, a  saber,  la fabricación, distribución y posesión con la intención de fabricar  y  distribuir,  de  cinco  kilogramos  y más de una sustancia que contenía una  cantidad   detectable   de   cocaína,  a  sabiendas  y  con  la  intención  de  proporcionar,  directa  e indirectamente, algo de valor pecuniario a una persona  y  organización que ha participado y participa en actividades terroristas … a  saber,  las  Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y sus miembros,  operativos  y  colaboradores,  que  fueran  designados  como  una  organización  terrorista  por  el  Secretario  de  Estado  de los Estados Unidos en octubre de  1997,  de  conformidad  con  la  Sección  219  de  la  Ley  de  Inmigración  y  Nacionalidad;   la  cual  se  ha  mantenido  en  la  lista  de  designados  como  organización  terrorista  desde  entonces; cuya designación como organización  terrorista  más  reciente fue expedida el 2 de octubre de 2003, y la cual está  designada  como  tal  actualmente,  a la fecha de radicación de esta Acusación  Formal;  teniendo  conocimiento  de  que  dichas  personas  y  organización han  participado  en  y  participan  en  terrorismo y actividades terroristas, cuales  actividades  transgreden las leyes penales de los Estados Unidos, y ocurren en y  afectan  en  comercio  extranjero,  en  transgresión  de  lo  dispuesto  por la  Sección  960  (a)  del Título 21 del Código Federal de los Estados Unidos”.   

“CARGO  TRES   

(Concierto  para  delinquir  para  proveer  apoyo material)   

El Gran Jurado imputa además:  

10. Desde por lo menos el mes de octubre de  2008,  o  alrededor  del  mismo,  en  un  delito  en  y que afectaba el comercio  interestatal  y  extranjero,  iniciado  y  cometido fuera de la jurisdicción de  cualquier  estado  o  distrito  de  los  Estados  Unidos, JOSÉ EVARISTO LINARES  CASTILLO,  alias  “Don  Evaristo”,  alias “Don Eva”, alias “Eva”, el  acusado,  a quien primero será traído a y detenido en el Distrito Judicial Sur  de  Nueva  York,  y  otros  sujetos  conocidos y desconocidos, ilícitamente y a  sabiendas  se  combinaron, concertaron, confederaron y concordaron conjuntamente  y  los unos con los otros para proveer “apoyo o recursos materiales”, según  se  define  tal  término  en  la  Sección 2339A (b) del Título 18 del Código  Federal  de  los  Estados  Unidos, a saber, divisas o instrumentos monetarios, a  una   organización   terrorista   extranjera,  a  saber,  las  Fuerzas  Armadas  Revolucionarias   de  Colombia  (las  FARC),  que  fueran  designados  como  una  organización  terrorista  por  el Secretario de Estado de los Estados Unidos en  octubre  de 1997, de conformidad con la Sección 219 de la Ley de Inmigración y  Nacionalidad;   la  cual  se  ha  mantenido  en  la  lista  de  designados  como  organización  terrorista  desde  entonces; cuya designación como organización  terrorista  más  reciente fue expedida el 2 de octubre de 2003, y la cual está  designada  como  tal  actualmente,  a la fecha de radicación de esta Acusación  Formal.   

11.  Fue parte y objeto del concierto para  delinquir  que  JOSÉ EVARISTO LINARES CASTILLO, alias “Don Evaristo”, alias  “Don  Eva”,  alias  “Eva”,  el  acusado,  y  otros  sujetos  conocidos y  desconocidos,  le  proveyeran  y  le  proveyeron  a las FARC pagos de dinero, en  moneda  estadounidenses  y colombiana, y otros apoyos y recursos, a sabiendas de  que   las  FARC  habían  participado  y  estaban  participando  en  actividades  terroristas…en  transgresión  de  lo  dispuesto  por  la  Sección  2339B del  Título   18   del   Código   Federal   de  los  Estados  Unidos”4.            

El cargo número 1 encuentra equivalencia en  el  artículo  340,  inciso  segundo  del  Código  Penal,  modificado  por  los  artículos  8°  de  la  Ley  733  de  2002  y  19  de  la Ley 1121 de 2006, del  concierto    para   delinquir   agravado,  que  contempla  sanción  privativa  de la libertad de ocho (8) a  dieciocho  (18)  años  de prisión y multa de dos mil setecientos (2.700) hasta  treinta mil (30.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Así mismo, se actualiza en el artículo 376  del  Código  Penal,  modificado por el artículo 11 de la Ley 1453 de 2011, que  tipifica  el  delito  de Tráfico, fabricación o porte  de   estupefacientes,  sancionado  con  una  pena  de  prisión  de ocho (8) a veinte (20) años y multa de mil (1.000) a cincuenta mil  (50.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Y  los  cargos  2  y  3  del  indictment  relativos  al “concierto  para  cometer  actividades narco terroristas”  y  “concierto  para  delinquir por  proveer  apoyo  material” se equiparan a los delitos  contemplados  en  los  cánones  340  inciso  2  del  Código  Penal5,  modificado  por   el   artículo   19   de   la   Ley   1121   de   2006,  del  concierto         para         delinquir        agravado,    y    en    el   345   ibídem6, modificado por los artículos  16   de  la  Ley  1121  de  2006  y   1453  de  2011,  de  la  financiación  del terrorismo y de grupos de delincuencia organizada  y  administración  de recursos relacionados con actividades terroristas y de la  delincuencia organizada.           

De  otra  parte, los hechos imputados en la  acusación  de reemplazo No. 11-20225CR-MORENO/TORRES(s) del 14 de junio de 2012  de  la  Corte  del  Distrito  Sur  de  Florida  se  compendian  de  la siguiente  forma:   

“CARGO  1   

Empezando alrededor de al menos en el año  2002,  siendo  la  fecha  exacta  desconocida  por el Gran Jurado, y continuando  hasta  alrededor  del mes de mayo de 2011, en los países de Colombia, Honduras,  Haití,   la   República   Dominicana,   México   y   en  otros  lugares,  los  acusados…EVARISTO  LINARES,  alias  “Don  Evo”, alias “Don Eva”, alias  “Caja  Fuerte”… a sabiendas e intencionalmente se combinaron, concertaron,  se  confederaron  y  concordaron  entre sí y con otras personas tanto conocidas  como  desconocidas  por el Gran Jurado, para distribuir una sustancia controlada  de  la  Lista II, sabiendo de que tal sustancia sería importada ilícitamente a  los  Estados  Unidos, en transgresión de lo dispuesto por la Sección 959(a)(2)  del  Título  21  del  Código  Federal  de los Estados Unidos…”.   

“CARGO  3   

Desde el 27 de mayo de 2007, o alrededor de  esa  fecha,  y continuando hasta el mes de marzo de 2010, o alrededor de esa esa  fecha,  en  el  Condado de Miami-Dade, en el Distrito Meridional de Florida y en  otros  lugares,  los  acusados…EVARISTO  LINARES,  alias  “Don Evo”, alias  “Don   Eva”,   alias  “Caja  Fuerte”  …  a  sabiendas  se  combinaron,  conspiraron,  se  confederaron  y concordaron con otras personas tanto conocidas  como  desconocidas por el Gran Jurado, para cometer ciertos delitos en contra de  los  Estados  Unidos,  en transgresión de lo dispuesto por las Secciones 1956 y  1957   del   Título   18   del   Código  Federal  de  los  Estados  Unidos,  a  saber:        

(a)   a  sabiendas  llevar  a  cabo  una  transacción   financiera  que  estaba  afectando  el  comercio  interestatal  y  extranjero,  cual  transacción  involucraba  las  ganancias  de  una  actividad  ilícita  especificada,  sabiendo que los bienes involucrados en la transacción  financiera  representaban  ganancias  de alguna forma de actividad ilícita, con  la   intención   de   promover   la  realización  de  una  actividad  ilícita  especificada,  en transgresión de lo dispuesto por la Sección 1956(a)(1)(A)(i)  del   Título   18   del  Código  Federal  de  los  Estados  Unidos.   

(b)   a  sabiendas  llevar  a  cabo  una  transacción   financiera  que  estaba  afectando  el  comercio  interestatal  y  extranjero,  cual  transacción  involucraba  las  ganancias  de  una  actividad  ilícita  especificada,  sabiendo que los bienes involucrados en la transacción  financiera  representaban  ganancias  de  alguna  forma de actividad ilícita, a  sabiendas  de  que  la  transacción  estaba  diseñada  en  su  totalidad  o en  parte   para  ocultar  y disfrazar la naturaleza, la ubicación, la fuente,  la  titularidad  y  el  control  de  las  ganancias  de  una  actividad ilícita  especificada,  en transgresión de lo dispuesto por la Sección 1956(a)(1)(B)(i)  del Título 18 del Código Federal de los Estados Unidos; y   

(c)   a   sabiendas  participar  en  una  transacción  monetaria con bienes derivados delictivamente de un valor superior  a  $10,000  y  que  se  derivaba  de  una  actividad  ilícita  especificada, en  transgresión  de  lo  dispuesto por la Sección 1957 del Título 18 del Código  Federal de los Estados Unidos.   

Se alega además que la actividad ilícita  especificada  es  la  criminal importación, exportación, recibo, ocultamiento,  compra,  venta  y  de  alguna  forma  de  tráfico con una sustancia controlada,  punible  conforme  a  las  leyes de los Estados Unidos y Colombia”7.    

Estos  cargos también se actualizan en los  tipos  penales  de  los  artículos 340, inciso segundo, y 376 del Código Penal  denominados      concierto      para     delinquir  agravado    y   Tráfico,  fabricación  o  porte de estupefacientes, así como en  el   punible   de   lavado   de   activos  del  canon  323  del  mismo  estatuto8   

,  que  tiene  prevista pena de prisión de  diez  (10) a treinta (30) años y multa de seiscientos cincuenta a cincuenta mil  (50.000) salarios mínimos legales vigentes.   

De  esta manera, confrontados los supuestos  fácticos  referidos  en  las  acusaciones  y  en  las  normas  invocadas por la  autoridad  extranjera  con  las  disposiciones internas de Colombia, se advierte  cómo  las  conductas  de  asociarse  para cometer delitos de narcotráfico y de  terrorismo,  así como traficar, distribuir o portar estupefacientes,  blanquear  recursos  provenientes  de  dicha   actividad   y   financiar  el  terrorismo,  constituyen  comportamientos  proscritos  y  penalizados  en  los  dos  países,  de  manera  que  los  cargos  atribuidos  por la autoridad foránea a JOSÉ EVARISTO  LINARES   CASTILLO   corresponden   a  tipos  penales  nacionales  que  tienen prevista pena superior a los 4 años de prisión, razón  por   la   cual   se   encuentra   satisfecho   el   principio   de   la   doble  incriminación.   

Ahora, como las acusaciones de reemplazo No.  S2  11  Cr.  1054  del  5 de julio de 2012 de la Corte del Distrito Sur de Nueva  York  y  No.  11-20225-CR-MORENO/TORRES  (s) del 14 de junio de 2011 de la Corte  del  Distrito  Sur de Florida, incluyen la extinción del derecho de dominio, es  preciso  señalar que tal afirmación no puede ser entendida en estricto sentido  como un cargo.   

En efecto, como lo ha venido expresando esta  Corporación  respecto  de  situaciones  semejantes9,   el   señalamiento  de  la  extinción  del derecho de dominio no comporta imputación alguna, pues se trata  del   anuncio   de   la   consecuencia   patrimonial   que  la  declaratoria  de  responsabilidad  acarrea  respecto  de  los bienes involucrados en el delito, de  cuya   comisión   se   acusa  al  requerido,  tema  ajeno  a  la  solicitud  de  extradición,  razón  por  la  cual  no  se encuentra comprendido dentro de los  aspectos por analizar en el concepto a emitir por la Sala.   

4.           Equivalencia entre la providencia dictada  en el extranjero y la acusación del sistema procesal colombiano   

Esta   última  exigencia  se  orienta  a  verificar  si la pieza procesal ofrecida por el país requirente es equivalente,  por  lo  menos,  a  la  acusación  prevista  en  el ordenamiento procesal penal  interno.   

Conviene  recordar  que  no  se  trata  de  establecer   identidad   entre   ambas  actuaciones10,   pues   lo   relevante  es  determinar  si  la  decisión  entregada  da  paso  al  juicio. Además, se debe  constatar   si  brinda  un  relato  sucinto  del  comportamiento  imputado,  con  especificación  de  las  circunstancias  de  lugar  y  tiempo e, igualmente, si  expresa  con  claridad  la  calificación  jurídica  señalando  los  preceptos  aplicables.   

Así las cosas, se tiene que las acusaciones  sustitutivas  No. S2 11 Cr. 1054 del 5 de julio de 2012 de la Corte del Distrito  Sur  de  Nueva  York y No. 11-20225-CR-MORENO/TORRES (s) del 14 de junio de 2011  de  la Corte del Distrito Sur de Florida, al igual que ocurre con la pieza de la  misma  índole  en  el  ordenamiento  colombiano, marcan el comienzo del juicio,  etapa  en  la cual el procesado tiene la oportunidad de controvertir las pruebas  y los cargos a él atribuidos.   

En  estas  condiciones,  es indiscutible la  equivalencia  existente  entre la acusación dictada en el país extranjero y la  pieza  procesal  contemplada  en los artículos 336 y 337 de la Ley 906 de 2004.  Naturalmente,  conviene  advertir,  se  trata  de una identidad material y no de  forma.   

Causales de improcedencia.  

Conforme  lo  prevé  el artículo 35 de la  Constitución  Nacional,  modificado  por  el  Acto  Legislativo  01 de 1997, la  extradición  de  los  colombianos  por  nacimiento  se  concederá  por delitos  cometidos  en el exterior, que no ostenten carácter político, siempre y cuando  se  refieran  a  hechos  realizados  con  posterioridad  al  17  de diciembre de  1997.   

De  acuerdo  a  lo  anterior,  constituyen  causales  de  improcedencia  de la extradición: i) que el delito por el cual se  procede  sea  de  naturaleza política, ii) que se trate de hechos cometidos con  antelación  al  17  de diciembre de 1997, fecha de promulgación de la referida  norma   y,   ii)   que   el   delito   haya   sido   ejecutado   en   territorio  colombiano.   

        En  ese  orden,  revisados  los  distintos  cargos formulados en las  acusaciones  de  reemplazo  presentadas  en  apoyo  del  requerimiento,  la Sala  encuentra  que  los  hechos  imputados  acaecieron  con  posterioridad  al 17 de  diciembre  de  1997, motivo por el cual no se configura ningún impedimento para  conceptuar    favorablemente,    más    aún    cuando    el   concierto   para  delinquir,  el  tráfico,  fabricación  o  porte de estupefacientes,  el  lavado  de  activos  y  el  financiamiento  del terrorismo son  delitos  de  naturaleza  común, no política, tanto en el país requirente como  en Colombia.   

Además, las conductas delictivas atribuidas  a  LINARES  CASTILLO  fueron  desplegadas,   según   el   indictment,  en  diferentes territorios, incluidos los de Colombia, Venezuela y  los  Estados  Unidos,  pero  con el claro propósito de llevar narcóticos a los  Estados  Unidos,  situación  que, conforme al artículo 14-3 del Código Penal,  permite  colegir  que  el comportamiento punible también se concretó fuera del  territorio colombiano.   

        Agréguese  que  el  contexto fáctico suministrado en la acusación  S2  11  Cr.  1054  emitida  por  la Corte del Distrito Sur de Nueva York destaca  cómo  “…el  acusado, encabezó una organización  de  narcotráfico  que  distribuía toneladas de cocaína obtenidas en Colombia,  las  cuales  transportaba  a  través  de  la  región  de Apure de Venezuela, y  finalmente  las  vendía  en  los  Estados  Unidos  y  en  otros  lugares. Desde  Venezuela,  la  mayor  parte  de  la cocaína era transportada por vía aérea a  Honduras,  y  desde  allí  posteriormente era enviada a los Estados Unidos vía  México.  Para transportar su cocaína a la región de  Apure  de  Venezuela,  la  organización  (….)  hacía  pagos  monetarios  con  regularidad  a  las  Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia o las FARC, que  ejercen  un  control significativo sobre la región apureña y requieren que los  narcotraficantes  que  operan  en  esa  zona  hagan  pagos a las FARC para poder  enterar  y  sacar narcóticos de la zona”11(subrayas  fuera de texto).   

         Luego,  fuerza  concluir que si bien el acopio de los narcóticos se  hacía  en  Colombia,  fuera  del  territorio  patrio  se  desplegaron conductas  tendientes  a  asegurar  su  ubicación  en  los  Estados  Unidos, tales como el  trasporte  a  través  de Venezuela, Honduras y México, al igual que pagos a la  organización  ilegal  mencionada,  efectuados  en la región de Apure, donde de  acuerdo    con    el    indictment,    ésta ejerce dominio.      

Respuesta a los alegatos  

Como  se  comparten  los planteamientos del  Ministerio   Público   y   la   defensa  también  encuentra  reunidos los requisitos legales para conceptuar  favorablemente, sobra cualquier comentario al respecto.   

El concepto de la Corporación  

En razón de las anteriores consideraciones,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL, emite CONCEPTO   FAVORABLE  a  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano colombiano JOSÉ EVARISTO  LINARES  CASTILLO  formulada  por  el  Gobierno de los  Estados  Unidos  a  través de su Embajada en Bogotá, para que responda por los  cargos  1,  2 y 3 contenidos en la acusación sustitutiva No. S2 11 Cr. 1054 del  5  de  julio de 2012 de la Corte del Distrito Sur de Nueva York y por los cargos  1  y  3 de la acusación de reemplazo No. 11-20225-CR-MORENO/TORRES(s) del 14 de  junio   de   2011   de   la   Corte  del  Distrito  Sur  de  Florida.   

Además,   es   preciso   consignar   que  corresponde  al  Gobierno  Nacional condicionar la entrega a que el reclamado en  extradición  no  vaya  a  ser condenado a pena de muerte, ni juzgado por hechos  diversos  a  los  que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni sometido a  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  como  tampoco  a  la  sanción  de  destierro,  cadena  perpetua o  confiscación,  conforme  lo  establecen  los artículos 11, 12 y 34 de la Carta  Política.  Así mismo, que se le ofrezcan las atenciones médicas que su estado  de   salud  demande,  acorde  con  las  afecciones  médicas  referidas  por  el  requerido.   

También  debe  condicionar  la entrega del  solicitado  a  que  se le respeten, como a cualquier otro nacional en las mismas  condiciones,   todas   las  garantías  debidas  en  razón  de  su  calidad  de  justiciable,  en  particular a tener acceso a un proceso público sin dilaciones  injustificadas,  se  presuma  su  inocencia,  estar asistido por un intérprete,  contar  con  un  defensor  designado  por  él o por el Estado, se le conceda el  tiempo  y los medios adecuados para preparar la defensa, pueda presentar pruebas  y  controvertir las que se alleguen en su contra, su situación de privación de  la  libertad  se  desarrolle  en  condiciones  dignas  y la pena privativa de la  libertad    tenga    la    finalidad   esencial   de   reforma   y   adaptación  social.   

Lo anterior, de conformidad con lo dispuesto  en  los  artículos 9, 10 y 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos,  5,  7  y  8 de la Convención Americana de Derechos Humanos y 9, 10, 14 y 15 del  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.   

Por igual, la Corte estima oportuno señalar  al  Gobierno  Nacional,  en  orden a salvaguardar los derechos fundamentales del  reclamado,  que  proceda  a  imponer  al  Estado  requirente  la  obligación de  facilitar  los medios necesarios para garantizar su repatriación en condiciones  de  dignidad  y  respeto  por  la  persona  humana,  en  caso  de  llegar  a ser  sobreseído,   absuelto,  declarado  no  culpable,  o  su  situación  jurídica  resuelta  definitivamente  de manera semejante en el país solicitante, incluso,  con  posterioridad  a  su  liberación una vez cumpla la pena allí impuesta por  sentencia   condenatoria   originada   en   las   imputaciones  que  motivan  la  extradición.   

De  otra  parte,  al  Gobierno  Nacional le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo  con  sus  políticas  internas  sobre  la  materia, ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para que el requerido pueda tener contacto  regular  con  sus  familiares más cercanos, considerando que el artículo 42 de  la  Constitución  Política de 1991 reconoce a la familia como núcleo esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su  protección  y  reconoce  su honra, dignidad e  intimidad,  lo  cual  se  refuerza con la protección que a ese núcleo también  prodigan  la  Convención Americana de Derechos Humanos y el Pacto Internacional  de    Derechos   Civiles   y   Políticos   en   sus   artículos   17   y   23,  respectivamente.   

La   Sala   se   permite   indicar  que,  en  virtud  de  lo  dispuesto  en el numeral 2º del  artículo  189  de  la Constitución Política, le compete al Gobierno en cabeza  del  señor  Presidente  de  la República como supremo director de la política  exterior   y   de   las   relaciones  internacionales,  realizar  el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  impuestos  al  conceder la extradición,  quien  a  su vez es el encargado de determinar las consecuencias derivadas de su  eventual incumplimiento.   

Comuníquese  por  Secretaría   de   la   Sala   esta   determinación  al  requerido  JOSÉ  EVARISTO  LINARES  CASTILLO, a su  defensor,  a  la  Procuraduría  Tercera Delegada para la Casación Penal y a la  Fiscalía General de la Nación, para lo de su cargo.   

Remítase  el  expediente  al Ministerio de  Justicia y de Derecho para lo de su competencia.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                    FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA   DEL  ROSARIO        GONZÁLEZ       MUÑOZ                      GUSTAVO  ENRIQUE MALO  FERNÁNDEZ                        

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR   OTERO                                JULIO   ENRIQUE   SOCHA  SALAMANCA                                                                 

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Se  siguen  las  pautas de la Ley 906 de 2004 por cuanto los hechos que sustentan la  petición     de     extradición     acaecieron     en    vigencia    de    esa  normatividad.   

2 Folio  54 de la carpeta anexa.   

3 Cfr.  Folios 153 a 155 de la Carpeta anexa.   

4 Cfr.  Folios 157 a 161 de la carpeta anexa.   

5 Este  delito  tiene  prevista  pena  de  prisión de ocho (8) a dieciocho (18) años y  multa  de  dos  mil  setecientos  (2.700)  hasta  treinta  mil (30.000) salarios  mínimos legales mensuales vigentes.   

6 Este  punible  tiene prevista pena de prisión de trece (13) a veintidós (22) años y  multa  de  mil  trescientos  (1.300)  a  quince  mil  (15.000) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

7 Cfr.  Folios 265 a 268 de la Carpeta anexa.   

8 Tipo  penal  modificado  por el art. 8 de al Ley 747 de 2002, por el art. 17 de la Ley  1121 de 2006 y por el art. 42 de la Ley 1453 de 2011.     

9 Cfr.  Conceptos  del  8  de  junio  de  2005, Rad. No. 23293; mayo 3 de 2007, Rad. No.  26756;  octubre  4  de  2009,  Rad. No. 31825; septiembre 30 de 2009, Rads. Nos.  32226 y 32228.   

10 Cfr.  Conceptos  del  11 de febrero de 2004, Rad. No. 20292; 23 de enero de 2008, Rad.  27378;  28  de  octubre  de  2009,  Rad. 31932; noviembre 4 de 2009, Rad. 32085;  noviembre 8 de 2009, Rad. 31818.   

11  Cfr. Fls 152 y 153 carpeta anexa.     

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