39156(29-11-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado acta N° 441  

Bogotá,  D.C., veintinueve (29) de noviembre  de dos mil doce (2012).   

V I S T O S  

La   Corte   se  pronuncia  acerca  de  las  solicitudes  de  nulidad  y de pruebas presentadas por los sujetos procesales en  esta  causa,  dentro del traslado de que trata el artículo 400 de la Ley 600 de  2000.   

LAS PETICIONES  

    

1. LAS NULIDADES PLANTEADAS     

     

1. A      nombre     de     SABAS     EDUARDO   PRETELT  DE  LA  VEGA     

Como  quiera que la defensora de SABAS EDUARDO PRETELT DE LA   

VEGA  demanda  la  nulidad  de  todo el proceso con base en una diversidad de argumentos que expone  de  manera  extensa y farragosa, la Sala tratará de resumirlos de la forma más  fiel  posible,  dándoles  un  orden  lógico  a  efectos  de  su comprensión y  respuesta, así:   

     

1. Desconocimiento del principio de juez natural     

Teniendo  como  punto  de partida que en este  asunto  la  investigación y la acusación se llevaron a cabo por un funcionario  sin  competencia, vulnerándosele todos los derechos a su defendido, solicita se  adopten  las  siguientes medidas i) de “GARANTIA   DE   NO   REPETICIÓN  de  lo  acaecido  en  tanto  originó  la vulneración persistente de los mínimos de un  Estado  de  Derecho  en perjuicio de los derechos humanos de SABAS PRETELT DE LA  VEGA,  para que en adelante cuente con un Estado que le garantice sus derechos y  no  tolere ni participe en su violación” ; ii) se le  reconozca  a  su  defendido  la “compensación   -especialmente  en  su  honra-   de que trata la legislación pertinente al  someterlo  a  los  efectos  del  error  judicial” por  haberlo  investigado injustificadamente, sin las garantías del debido proceso y  acceso   a  la  administración  de  justicia,  “en  indefensión  total” , superando el plazo razonable;  iii)  que se le garantice independencia, imparcialidad y objetividad, señalando  que  “SABAS  PRETELT  DE  LA  VEGA no tiene ninguna  relación  con lo establecido en la sentencia condenatoria de Yidis Medina, y en  consecuencia,  que  no  hay  lugar,  en  dicha  sentencia,  a  prejuzgamiento ni  vinculación  de  su conducta con la que se señaló en la misma” y;  iv)  que la  investigación  se  adelante por el juez competente a la fecha de los hechos, es  decir por el Fiscal General de la Nación.   

Para     sustentar     lo   anterior,     sostiene     que    no    se    dio   cumplimiento   a  la nulidad  de  la  resolución   de     acusación     decretada     por     la    Corte  Suprema   de   Justicia   el   29  de  junio   de   2011,   ordenándole   al  Fiscal General de la Nación  conocer  directamente  del  asunto,  porque  la  calificación  del  sumario  la  profirió  el  Fiscal  Sexto Delegado ante la Corte, quien además se encontraba  impedido,  no  solo  porque  sin tener competencia  para  actuar   participó   en  la audiencia  preparatoria  en  la que  se   adoptó   la   referida  decisión,  sino  que,  además,  se  opuso  a  la  invalidación    del    pliego    calificatorio    por   considerar   que   un   funcionario  sin  competencia  sí podía  conocer de un asunto contra un Ministro de Estado.   

En   cuanto   tiene  que   ver   con   la   Resolución   Nº  203  del   7   de  febrero de  2012,  expedida  por  la   entonces   Fiscal   General   con   base   en   la  modificación    constitucional    introducida    por    el   Acto    Legislativo   06   de   2011,   delegando   en    el   Fiscal   Sexto   de   la   Unidad   de   Fiscales  ante  la Corte  la  investigación   y   acusación  de  los  hechos  materia  de   este   proceso,  afirma  que  se  desconoció la jurisprudencia de la Corte  Constitucional     acerca    de    la    imposibilidad   del    Fiscal    General    de   modificar    mediante   resolución   las   competencias   previamente establecidas   en   la   constitución   y   la   ley,  por   manera     que     en     este    asunto     “No    habría    lugar    a    considerar   el   Acto  Legislativo  de  2011 ya  que  el   proceso    en    curso   es   el   mismo   y   la      competencia      no     se     altera”.   Pero  como  aquí  se  modificó,   la  acusación  es  claramente inexistente.   

Adicionalmente,   dice   que   la   resolución  de  delegación  no  estuvo precedida  del  procedimiento  regulado  en  el  Código  Contencioso  Administrativo   (artículos  43  a  47),  pues  la  Imprenta  Nacional   certificó  que  dicho  acto no fue objeto de publicación en el Diario Oficial.  Tampoco   se  le  notificó  a  SABAS  PRETELT  DE  LA  VEGA, impidiéndole oponerse a él.   

     

1.      Violación   al   debido   proceso   y   al   derecho   de  defensa     

A   juicio   de  la  defensora  del  doctor  PRETELT  DE LA VEGA, no se ha  precisado  el  momento  en  que  ocurrieron  los hechos que dieron origen a esta  investigación,  como  también  se  ha pretendido atribuir un delito de cohecho  por  dar  u ofrecer que no se tipifica, pues la actuación del entonces Ministro  del  Interior  y  de Justicia de jalonar el Acto Legislativo fue el resultado de  su  carisma,  tal  como se refleja en las actas respectivas, en donde se aprecia  que  la  bancada  de  la   oposición  hizo  todo  lo posible por hundir el  proyecto   y   pretendió   ver   en  todo  su  trámite  la  existencia  de  un  delito.   

En  este  sentido,  no se tuvo en cuenta que  cuando   la   Corte  Constitucional  analizó  el  trámite  del  referido  Acto  Legislativo  concluyó  que el Gobierno y su Ministro del Interior y de Justicia  sí  podían  participar  persuadiendo  de  sus  beneficios  para  el país, sin  encontrar vicios de procedimiento por ese motivo.   

Del mismo modo, debe tenerse en cuenta que el  voto  de  Yidis  Medina no fue el único ni el más importante; que ella cambió  de  opinión  en varias oportunidades; que no fue explícita en las motivaciones  que  tuvo  para hacerlo, ya que si estas fueron ilícitas debió demostrarse que  eso  ocurrió  “en el momento de la votación, pues  solo allí se emite el voto”.   

En conclusión, no existe prueba del delito,  las  gacetas  de  los  debates  muestran que no hubo violación a la libertad de  expresión  y  ninguno  de  los  congresistas afirmó que hubiera sido compelido  para  votar.  Por ello, “en la abierta comunicación  gestual  no  puede penalizarse la forma en que se reciben los mensajes cuando es  el  parlamentario  quien  interpreta  conforme   él  entiende  lo  que  se  trasmitió;  por  ello,  es  personal  la  responsabilidad  de  quien  recibe el  mensaje,  sin  que  se  tenga  a bien hacerla extensiva al emisor”.   

Tampoco se sabe por qué razón se le imputa  a  su  defendido un concurso de cohechos, cuando “ni  siquiera   se  acredita  el  ofrecimiento”,  máxime  cuando  la  definición  de  cohecho  hace  relación  al  incumplimiento  de la  función  por parte del congresista, la cual nada tiene que ver con SABAS  PRETELT DE LA VEGA, quien se limitó  a impulsar y a convencerlos de los beneficios del Acto Legislativo.   

Así,  luego  de  hacer  algunas reflexiones  sobre  lo  que  cree entender acerca del concepto del debido proceso, e insistir  en  que  la  Corte  desde  su  posición  de garante debe fijar el alcance de la  sentencia  proferida  contra  Yidis  Medina,  precisando  que  no tiene eficacia  frente   a  la  situación  de  SABAS  PRETELT  DE  LA  VEGA,  afirma  que  éste  no ha tenido un juez que lo  escuche  para  explicar  lo  que  ocurrió en el proceso de aquella congresista,  pues  las  respuestas  dadas  “no  lo  han  sido en  términos  de  garantía  judicial” y, al contrario,  sus  efectos  se  han  extendido  a  quienes no tuvieron participación en dicho  proceso.   

Y  aunque  con base en idénticos argumentos  también   aduce   la  violación  al  derecho  de  defensa,  agregando  que  la  investigación  se  basó  en  pruebas  ajenas  al  proceso y negó aquellas que  resultaban  pertinentes,  asegura  que  ninguna  de  las  tenidas en cuenta hace  relación  a  SABAS  PRETELT  DE  LA  VEGA,  negándosele  de  esta  manera  el  derecho a un recurso judicial  efectivo,  puesto  que  con base en aquellos se dieron por ciertos hechos que no  lo son y desde otros procesos se ha presumido su culpabilidad.   

Finalmente refiere que con posterioridad a la  nulidad  decretada  por  la Corte, al doctor PRETELT DE  LA  VEGA  no  se  le  permitió  aportar  pruebas, los  recursos  interpuestos  le  fueron  negados y finalmente no le resolvieron el de  queja  presentado  contra  la  negativa  al  de  apelación presentado contra la  resolución  de  acusación  proferida  el  6 de marzo del año en curso, lo que  significa  que  la  acusación no ha cobrado ejecutoria. Además, encontrándose  el  proceso  en  la  Corte le solicitó al Fiscal General de la Nación copia de  varias  piezas  procesales  las  cuales  le fueron entregadas sobre la fecha del  vencimiento  del  término  de  traslado  para presentar peticiones, previo a la  audiencia preparatoria.   

Solicita,  por consiguiente, la intervención  de la Corte para restablecer los derechos y garantías vulnerados.      

1. A      nombre     de     DIEGO     PALACIO   BETANCOURT     

     

1.   Nulidad por incompetencia     

Con base en lo señalado en el numeral 1º del  artículo   306   de   la   Ley   600  de  2000,  el  defensor  de  DIEGO   PALACIO   BETANCOURT  solicita  la  nulidad  de la resolución de acusación, por considerar que dicha decisión fue  proferida por un funcionario sin competencia.   

En efecto, en este caso, la calificación del  sumario  fue  proferida  por el Fiscal Sexto Delegado ante la Corte, en virtud a  la   delegación  dispuesta  por  la  Fiscal  General  de  la  Nación  mediante  resolución  0203  del  7  de  febrero  de  2012,  expedida  con base en el Acto  Legislativo  Nº  06  de  2011,  que modificó la Constitución en el sentido de  permitirle   al   Jefe   del   ente   investigador   delegar  las  funciones  de  investigación  y  acusación  de  aforados  constitucionales  en  el Vicefiscal  General y los Fiscales Delegados ante la Corte.   

No  obstante,  dice  que   dicha   modificación   constitucional   no  es aplicable al  presente   asunto,   como  quiera  que  para  la  fecha  en  que  tuvieron   ocurrencia       los       hechos       objeto      de   investigación    era    privativa   la  competencia  del  Fiscal  General  para  investigar  y  acusar  a  los  funcionarios  de  fuero   constitucional.    De    modo    que,    al    no   tratarse   de   una  disposición meramente procedimental que no surte  ningún    efecto    sustancial     en    derecho    penal,   conforme    lo    dispone    el    artículo   29   de   la  Carta  Política, la excepción de favorabilidad debe aplicarse de  manera  absoluta,  máxime  cuando  se  trata  de  trasladar la competencia a un  funcionario  de  menor jerarquía, pues con ello se afectan principios y valores  de gran importancia, como el de legalidad de las formas procesales.   

Precisamente    por   ello,   en    la    originaria   actuación,   la   Corte   decretó     la    nulidad     de     la    acusación   proferida   entonces   por   el  Vicefiscal  General en  contra   del   ex   Ministro   Sabas  Pretelt  de  la  Vega   y,   aunque   el   Fiscal    Sexto   Delegado   se   opuso   acudiendo   al  principio   de    estabilidad   para    proteger    la   seguridad   jurídica,    la    economía   procesal   y   la   eficacia  del  proceso, su tesis no fue acogida porque primaba la naturaleza del  fuero.   

Se  trató, en su criterio, de la aplicación  retroactiva  de  una  norma, que si bien tiene rango constitucional “disminuye  el  espectro  de  derechos  del  Dr.  PALACIO  y  sus  coacusados”, no solo porque disminuyó la jerarquía  del  competente, sino porque tal disposición  -art. 251 de la Carta-   no  ha  sido  regulada para su aplicación dentro del ordenamiento penal, ya que  el  artículo  116  de  la Ley 906 de 2004 permanece inalterado y el mismo no le  atribuye  funciones especiales a los Fiscales Delegados ante la Corte Suprema de  Justicia,  pues  “si  bien es cierto que la reforma  constitucional  ha   generado   un  marco  en  el   que   se   podría  desarrollar  dicha normativa, aún falta  por  definir  la especificidad de la misma, lo que podría implicar la creación  de  unidades  o  despachos especializados, sin que necesariamente la ley termine  otorgando  competencia  a  todos los fiscales Delegados de la categoría del Dr.  Osorio.  Adicionalmente,  en  dicha  reglamentación  se tendrá que resolver el  problema  ya planteado acerca de la apelación, ya que estos fiscales sí tienen  superiores  jerárquicos,  y  por tanto el argumento para exceptuar el principio  general de doble instancia desaparece”.   

En ese sentido, refiere que el texto del Acto  Legislativo  06  de  2011  es claro en señalar que rige hacia el futuro, por lo  que,  en  contraste,  no  es aplicable a los asuntos que se encontraban en curso  durante  su trámite y entrada en vigencia, tema que fue objeto de observaciones  por  los  senadores  Manuel  Enriquez Rosero y Roy Barreras, quienes pusieron de  presente   la  necesidad  de  introducir  un  parágrafo  en  tal  sentido.  Sin  embargo,   como finalmente no se hizo “no queda  sino   considerar  que  la  voluntad  final  del  organismo  legislador  fue  la  regulación  a  futuro (sic) de la delegación sin incluir ninguna provisión de  retroactividad”,  pues  si  fuera  de  otro modo, se  habría  procedido  como se hizo con el Acto Legislativo 03 de 2002, mediante el  cual  se  introdujo  el  sistema  acusatorio,  precisando  de  manera  clara  su  aplicabilidad.   

Solicita,  entonces, se decrete la nulidad de  lo  actuado  y, por ende, “devolver el proceso hasta  aquella  etapa  en  la  que  fue  adelantado  por  un  funcionario efectivamente  competente”.   

     

1.    Nulidad por violación al debido proceso     

Como  a  juicio  del  defensor  del  doctor  PALACIO   BETANCOURT   la  delegación  permite la apelación, esta nulidad se sustenta en dos situaciones,  a saber:   

1.2.2.1.   La  negativa del recurso de apelación   

El Fiscal Sexto Delegado ante la Corte Suprema  de  Justicia  negó  el  recurso  de  apelación  con base en lo dispuesto en el  artículo  12  de  la  Ley 489 de 1998, según el cual los actos del delegatario  están  sometidos  a  las  normas aplicables a los de la autoridad delegante, de  modo  que,  en  asuntos penales de aforados constitucionales, dicha impugnación  no  es  viable  por  cuanto  el  delegatario  es  la  máxima  autoridad  en  su  estructura,  decisión  que  a  la  postre  fue  respaldada por el actual Fiscal  General  de  la  Nación  al  negar el recurso de queja presentado por el doctor  DIEGO PALACIO.   

En ese orden, si el acto de delegación recae  en  un  funcionario  de menor jerarquía, desaparece el margen de limitación al  derecho  a  la  doble  instancia  porque  la  decisión  no  la  toma la máxima  autoridad  sino un inferior funcional suyo. Por ello, negarlo no es más que una  arbitrariedad.  Y  si  bien  al  resolver  el recurso de queja el Fiscal General  afirmó  que  los  Fiscales  Delegados  ante  la  Corte  y  el Fiscal General se  encuentran  en  los  más  altos estamentos de la Fiscalía, lo cierto es que la  garantía  del  fuero  no  implica exclusivamente ser juzgado por un funcionario  altamente  capacitado, “sino adicionalmente libre de  presiones  institucionales  ejercidas  por  los  superiores,  que genera mayores  garantías de independencia”.   

En el mismo sentido, refiere que el artículo  117  de  la  Ley  600  de  2000 prescribe que al interior de la fiscalía habrá  funcionarios  encargados  de  resolver  los  recursos  de  apelación y de queja  contra  las  providencias interlocutorias proferidas por los Fiscales Delegados,  lo  cual, a su juicio, incluye a los Fiscales Delegados ante la Corte, es decir,  que  ante la misma autoridad existen investigados con derecho a apelar, mientras  que   el   doctor   PALACIO  BETANCUOURT  no.   

En   cuanto   tiene  que  ver  con  que  el  procedimiento  aplicable  es  el  mismo  que aplicaría el superior jerárquico,  señala  que conforme a la estructura de la Fiscalía todos los Fiscales actúan  como  delegados  para los asuntos de su conocimiento, porque la competencia para  investigar   recae   en  el  Fiscal  General;   lo  que  pasa  es  que  con  anterioridad  al  Acto Legislativo 06 de 2011 no le estaba permitido delegar los  procesos  de  los  aforados  constitucionales,  de  modo  que si fuera cierta la  premisa  sentada,  “no  existiría  en ningún caso  apelación    de    las    decisiones    de    los   fiscales”,   cualquiera  que  sea  su  categoría. De todas formas, la Ley 489 de  1998  no  es aplicable a este asunto porque está referida de manera exclusiva a  la actividad administrativa.   

Solicita,  en  consecuencia,  se  decrete  la  nulidad desde la resolución de acusación.   

1.2.2.2.  La no  respuesta a una solicitud de nulidad   

La  petición  de  nulidad presentada el 3 de  abril    de    2012    por    el    doctor   PALACIO  BETANCOURT,  aduciendo  la  falta  de  competencia del  Fiscal  Sexto  Delegado  ante  la  Corte para calificar el sumario, así como la  violación  al  derecho  de  defensa  relacionada  con  la  valoración  de  las  pruebas   “que   debieron  ser   desechadas      de      plano      por     falta     de  fiabilidad”,      no      obtuvo   contestación       alguna,      y      aunque      la   resolución   del  2   de   mayo   del   presente   año     la     mencionó     para    calificarla    de  extemporánea  y  referir   que   como  habían  otras   solicitudes    similares,   la  respuesta  a  aquellas  la  respondía  implícitamente,  en  la parte resolutiva nada se dijo, desconociéndose así lo  preceptuado   en   el  artículo   308   de   la   Ley   600    de    2000,    esto   es,   que   las   nulidades  pueden  presentarse  en  cualquier  momento   del   proceso   y,   por  consiguiente,  no  están sujetas a los  términos de sustentación de ningún recurso.   

Estima  que  con tal proceder el Fiscal Sexto  Delegado  igualmente  desatendió el contenido de los artículos 10º y 13 de la  Ley  600  de  2000 y el 23 de la Carta Política, en la medida en que el derecho  de  acceso a la administración de justicia no se reduce a presentar peticiones,  sino  a  obtener  respuesta  clara  y  específica, sin que resulte admisible la  respuesta  implícita  frente a solicitudes similares, máxime cuando en ella se  plantea  la vulneración de los derechos fundamentales de una persona sometida a  un proceso penal.   

Solicita, por tanto, se decrete la nulidad de  lo  actuado  a partir del proferimiento de la resolución de acusación para que  sea  el Fiscal General de la Nación quien adopte la decisión correspondiente a  la calificación del sumario.   

Subsidiariamente   demanda la nulidad de  lo actuado “desde la respuesta al   

recurso de reposición, en la que se negó el  otorgamiento  del  recurso  de  apelación,  toda  vez que este es procedente en  virtud  del principio de la doble instancia y en ausencia de una reglamentación  específica que determine el mismo”.   

     

1. A nombre de Alberto Velásquez Echeverry     

     

1.       Incompetencia    del    Fiscal    para    calificar    el  sumario     

Con  base en el numeral 1º del artículo 306  de  la  Ley 600 de 2000, el defensor del doctor ALBERTO  VELÁSQUEZ  ECHEVERRY solicita la nulidad de lo actuado  por  haberse  dictado resolución de acusación por un funcionario incompetente,  esto  es,  el  Fiscal Sexto Delegado ante la Corte, a quien la Fiscal General de  entonces  delegó  tal  función  con base en el Acto Legislativo 06 de 2011, el  cual no es aplicable a este asunto.   

Se   desconoció,  así,  el  principio  de  interpretación  conforme,  según el cual la hermenéutica debe tomar en cuenta  el  espíritu  y  finalidad  de  la  norma, escogiendo la más favorable para la  efectividad  del  derecho  fundamental.  En  este  caso,  en los procesos que se  encontraban  en  curso  a  la entrada en vigencia del referido Acto Legislativo,  los  funcionarios  investigados  tenían  derecho  de  manera exclusiva a que el  asunto  fuera  conocido  de forma personal y directa por el Fiscal General de la  Nación,  conforme  a  la norma vigente al momento de los hechos, por manera que  la reforma constitucional no podría alterarlo.      

1.    Nulidad  por  violación  al  debido  proceso  y  derecho de  defensa     

Esta solicitud la apoya en los numerales 2º y  3º  del  artículo  306  de  la Ley 600 de 2000. A juicio del defensor en tales  yerros  se  incurrió  en  las  decisiones del 2 y 10 de mayo del año en curso,  mediante  las  cuales,  en su orden, se confirmó la resolución de acusación y  se negó por improcedente un recurso de reposición.   

Dice  que en la primera de las decisiones, el  Fiscal  advirtió  el  orden  en  que  se  pronunciaría,  así:  i) nulidades y  solicitudes  de  prescripción  y  ii)  los  motivos  de  inconformidad  con  lo  decidido.  Sin  embargo,  al  ocuparse  de  lo  segundo  se extendió a temas no  planteados  allí  sino en otros memoriales, pues la nulidad fue pedida el 12 de  marzo  y  la reposición el 20 del mismo mes y año. Y aunque se le advirtió al  Fiscal  que  lo  procedente era pronunciarse por separado respecto al tema de la  nulidad  para permitir el ejercicio de los recursos, decidió hacerlo al momento  de resolver la reposición contra el calificatorio.   

Aun así, pese a tratarse de puntos nuevos que  admitían  la reposición, conforme a lo dispuesto en el artículo 190 de la Ley  600   de   2000,   negó   el   recurso   frente   a  lo  decidido  “con  una  argumentación  errada  en  cuanto  a  los  argumentos  expuestos  en  la  sustentación  del  recurso”, pues  afirmó  que  “ya  se emitió un pronunciamiento en  relación   con  los  distintos  argumentos  presentados  por  el  defensor  del  sindicado  para  sustentar  el  recurso  de  reposición que interpuso contra la  resolución  acusatoria”,  cuando  se trataba de dos  cosas  muy  distintas,  en tanto que la nulidad se solicitó el 12 de marzo y el  recurso  se interpuso 8 días más tarde, por lo que mal podría la petición de  nulidad hacer parte de la sustentación del recurso.   

     

1.   Nulidad por la unificación de procesos     

Como quiera que mediante auto del 28 de agosto  del  año  en  curso  la  Sala resolvió unificar para el trámite del juicio la  actuación  surtida  en  contra  de SABAS PRETELT DE LA  VEGA  con  la  que  se sigue en contra de DIEGO  PALACIO  BETANCOURT  y ALBERTO  VELÁSQUEZ  ECHEVERRY, el defensor  de  éste  último  solicita  la  nulidad  de dicha determinación por estimarla  lesiva del debido proceso.   

A  juicio  del  defensor,  la  decisión  se  fundamenta  en una norma inexistente porque se invocó el artículo 89 de la Ley  599  de 2000 y no de la Ley 600 de 2000 alusivo a la unidad procesal, la cual no  puede  aplicarse  a  este asunto sin considerar el contenido del artículo 90 de  la  misma  normatividad,  pues  éste último hace referencia a la conexidad, la  cual  sólo  puede darse durante la etapa de investigación y no del juicio, sin  que  sea posible, como ocurrió en este asunto, que decretada en la instrucción  pueda con posterioridad unificarse la actuación.   

En suma, la Corte terminó aplicando la figura  de  la  acumulación prevista en el Decreto 2700 de 1991, cuando ya ha decantado  una  línea  jurisprudencial  en el sentido de no acumular actuaciones cuyo  trámite  se surtió por separado,  en  razón  a  que   la     figura     de     la    acumulación    no   existe   en   la  Ley 600 de 2000 y su aplicación no corresponde a la  idea  de  la  aplicación de la ley sustancial más favorable, no siendo posible  su aplicación ultra activa.   

En   ese   sentido,   no   puede    ahora    la    Corte   apoyarse   en   un  malentendido      eficientismo      y      en      los   principios   de   celeridad   y  concentración, para aplicar una  figura  inexistente anteponiéndola al principio de legalidad del procedimiento,  elemento integrante del debido proceso.   

Finalmente,  “si  hoy  en día, como consecuencia de una decisión de la propia administración de  justicia,  que  fue  en  últimas  la  que  optó  por  la  ruptura de la unidad  procesal,  la  Corte  Suprema de Justicia tiene que organizar diferentes Salas y  nombrar  conjueces adicionales, para adelantar el juzgamiento de un proceso bajo  diferentes  cuerdas  procesales,  es un costo derivado de la intervención de la  propia  administración  que no puede perjudicar a los procesados”.   

Por todo ello, es la nulidad la única medida  procesal  posible  de  adoptar  en  este  asunto  para  remediar  la  violación  trascendente  al  debido  proceso,  pues el órgano encargado del juzgamiento no  puede  crear normas procesales con criterios de eficiencia de la administración  de  justicia,  cuando  es  la  legalidad  del  debido  proceso,  como  garantía  fundamental, la que debe orientar la actuación.     

1. LAS  SOLICITUDES  PROBATORIAS     

     

1. A   nombre   de   SABAS   PRETELT  DE   LA  VEGA     

A  nombre  de  este acusado no se elevó  solicitud probatoria alguna.   

     

1. A      nombre     de     DIEGO     PALACIO   BETANCOURT     

     

1. Testimoniales     

El   defensor   solicita   los  testimonios  de:   

–   Yidis  Medina  Padilla,   por   ser   la   persona   que   acusa  al  doctor  DIEGO PALACIO BETANCOURT.   

–   Carlos  Correa  Mosquera,  director  de la clínica Primero de Mayo de Barrancabermeja, para  demostrar  cómo  fue el proceso de su nombramiento y que su primer contacto con  Yidis Medina ocurrió meses después de ese acontecimiento.   

–      Jorge    Enrique    Morelli  Santaella,  director  de  la  ESE  Francisco  de Paula  Santander,   a   efectos   de   que   manifieste   si   el  doctor  PALACIO  tenía injerencia y manejo en los  nombramientos  de esa entidad, o si participó en el nombramiento del gerente de  la clínica Primero de Mayo.   

–     Teresa    Tono    “o  cualquier  otro  miembro  de  la  Junta  Directiva  de la ESE  Francisco   de   Paula   Santander”,  para  que  informen   si   el  doctor  DIEGO  PALACIO   tenía   injerencia  allí,  o  influía  en  los  nombramientos.  Igualmente  para  que  declaren  sobre los mecanismos utilizados para citar a la  Junta Directiva.   

–  Tony Jozame Amar,  entonces  Presidente  de  la  Cámara  de  Representantes, para que explique las  circunstancias  que  rodearon  el trámite del Acto Legislativo Nº 012/2004 del  Senado   y  267/04  de  la  Cámara  y  manifieste  si  el  doctor  PALACIO     estuvo     presente     en  él.   

–   Emiliano  Rivera  Bravo,   Secretario   de   la   Comisión   Primera   de  la  Cámara  de  Representantes  para la época de los hechos, “quien  podrá  corroborar  la no participación del Ex Ministro PALACIO en las sesiones  que tuvieron relación con el proyecto de Acto Legislativo”.   

–      Dayis     Helena    Padilla  Marino,  madre  de  la  señora Yidis Medina, para que  aclare  las  circunstancias  en  que,  según  Yidis, le dio la hoja de vida del  doctor Carlos Correa.   

–   César  Guzmán  Areiza,  asesor  de  Yidis,  para  que  declare  si  aquella  actuó  bajo  influencia      o      por      solicitud      del      doctor      PALACIO,   en   la  madrugada  del  4  de  junio.   

–   Carlos  Gaviria  Díaz,  para  que declare sobre la participación del doctor DIEGO  PALACIO  ante  la Policía Nacional  cuando   se   presentó   un   problema   particular   de   seguridad   del   ex  Senador.   

–   Griselda Janeth Restrepo,     Rosemary    Martínez  y  Carlos  Arturo Piedrahita,  quienes  votaron negativamente, y en días previos a la votación  del   Acto   Legislativo   se   reunieron   con   el  ex  Ministro  PALACIO  y  conversaron  sobre  diferentes  proyectos    de    ley   que   no   tenían   relación   con   la   reelección  presidencial.   

–     Eduardo   Alvarado,  ex Viceministro de Salud, quien tenía delegada la presidencia de  la   Junta   de  las  ESE´s,  para  que  declare  que  el  doctor  PALACIO    no    interfería    en    el  funcionamiento  de  tales  entidades y que la presencia del doctor Morelli en la  ciudad  de Bogotá, lo era para una junta que se llevó a cabo en la oficina del  despacho  del  Viceministro,  a  la  cual  se  había  citado  con  “mucha anterioridad”.   

–    Los  policiales  y el  Comandante  de  la  Policía que el 2 de  junio  de  2004  llevaron  a cabo un operativo en la residencia que Yidis Medina  tenía  con  sus  hijos.  Pretende  demostrar  que  la  conversación del doctor  PALACIO    con   la   ex  Representante  obedeció a una preocupación de aquella por su seguridad y la de  su    familia,    la    cual    que    fue   tramitada   rápidamente   por   su  representado.   

–  Gina Parodi,  “o   de  cualquier  otro  representante  que  haya  participado  en  las  diferentes  reuniones  que realizaron para el trámite del  acto  legislativo”.  Ella  o  cualquiera  de los que  votaron  afirmativamente “podrá señalar que el Dr.  DIEGO  PALACIO  no  tuvo  participación  alguna  en las distintas actividades y  reuniones    que    se    dieron   en   torno   al   proyecto   de   reelección  presidencial”.   

Los siguientes testimonios que fueron negados  por  la  Fiscalía  y  en ellos insistió en el recurso de reposición contra el  cierre de la investigación:   

–   DIEGO PALACIO BETANCOURT,  quien  es acusado en este asunto, con el fin de corroborar si los  días  2,  3  y  4 de junio de 2004 hizo llamadas a los abonados de los doctores  Morelli  y  Carlos  Correa  o  a  cualquiera  de  los  funcionarios del Gobierno  encargados del trámite del proyecto en el Congreso.   

–  Fraud Urrutia  y  Fernando Gutiérrez,   directores  de  las  ESE´s  Luis  Carlos Galán Sarmiento y Antonio Nariño. Su  importancia  radica  en  que  este  asunto inició con base en las declaraciones  dadas  por  Yidis  Medina relacionadas con la injerencia del doctor PALACIO    en    la    contratación   y  nombramientos  de  tales  entidades  o en clínicas adscritas. Estos testimonios  podrán aclarar si existió dicha intervención.   

–     Mario    Germán    Iguarán  Arana, Viceministro del Interior y de Justicia para la  época  de  los  hechos,  para  que  manifieste  lo  que  le  conste  acerca  de  “las    supuestas   prebendas   que   en   varias  instituciones  del  Estado  supuestamente  se  le dieron a recomendados de Yidis  Medina Y Teodolindo Avendaño”.   

El doctor Iguarán puede aportar elementos de  juicio  que  ya suministró en la Comisión de Investigación y Acusación de la  Cámara de Representantes.   

2.2.2.   Inspección  Judicial   

Que se realice inspección judicial al proceso  que  cursa  contra  la señora Yidis Medina por el delito de secuestro, a fin de  conocer  las  calidades  de  la  única  testigo de este asunto, prueba también  negada  por  la  Fiscalía  y  en  la que insistió en el recurso de reposición  contra el cierre de la investigación.   

2.2.3.   Documentales   

Que se decreten las siguientes;  

–  Las sábanas  de  llamadas  de  los  días 2, 3 y 4 de junio de 2004, de los teléfonos de las  siguientes personas:   

DIEGO  PALACIO, para  establecer  si  el 2 de junio en horas de la noche, luego de conversar con Yidis  Medina,  “se  comunicó  con  el  conmutador  de la  Palacio  (sic)  para hablar con el jefe de Seguridad y con el Secretario General  informando  la  preocupación  de la señora MEDINA por su seguridad y la de sus  hijos”.   

Enrique   Morelli   Santaella,   con   el   fin   de   verificar   si   el   doctor  PALACIO  lo llamó o si tuvo comunicación  con la ex Congresista Yidis Medina Padilla.   

Carlos    Correa    Mosquera,  durante  los  días  2,  3  y  4  de  junio  de 2004 a efectos de  establecer    si    tuvo    conversaciones    con    el    doctor   PALACIO. Su pertinencia radica en que a su  defendido se le acusa de haber influido en su nombramiento.   

Teodolindo Avendaño,  para  los  días  2,  3  y  4  de junio de 2004, para demostrar que “no  existió  ninguna  conversación  ni  llamada”  con  dicho  ex  congresista. Es pertinente porque el Fiscal afirma  que  el  doctor PALACIO fue el  encargado de coordinar el retiro de aquél de la Comisión.   

De  las  personas  encargadas  por  parte del  Gobierno  del  trámite  del  proyecto  de  Acto legislativo, para demostrar que  “no  existió  comunicación entre el Dr. PALACIO y  estos funcionarios”.   

–      Certificación  de la aerolínea que utilizó el doctor Morelli para desplazarse a  Bogotá,  “para conocer día de llegada a Bogotá y  día   de   regreso   a   Cúcuta   y   el   día   en    el   cual   fue   hecha   la   reserva   y   la  compra   del   tiquete”.   Pretende    demostrar    que    no    es   cierto   que   la  presencia  de  esta  persona  obedecía a acercamientos suyos con  Yidis Medina.   

–  Solicitar a  la   Cámara,   al   Senado  y  a  las  diferentes  Comisiones  Constitucionales  certificación con el número  de  citaciones y los temas a discutir, que se le hicieron al doctor PALACIO  y su asistencia durante el primer  semestre  de  2004.  Pretende  demostrar  que  el  ex  Ministro  debía mantener  permanente contacto con el Congreso.   

–  Solicitar a  la   Comisión   Primera   de   la   Cámara   y  a  la  plenaria,  certificación  de  cuántos  proyectos de  ley  se  tramitaron  sobre  temas  relacionados  directa o indirectamente con el  Ministerio  de  Protección.  Con  ello pretende demostrar que el único tema de  posible conversación no era el de la reelección presidencial.   

–   Tener  en  cuenta  los  videos que ya  obran  en  el  expediente,  en los cuales se advierte que el doctor DIEGO  PALACIO  no  estuvo  presente en el  trámite     del     proyecto     de    Acto    Legislativo    de    reelección  presidencial.   

–    Solicitar  los  antecedentes  médico siquiátricos de  Yidis  Medina,  cuyo  testimonio ha constituido prueba  fundamental  en  este  asunto,  existiendo  en  el expediente información en el  sentido  de que estuvo hospitalizada por ese motivo. Sin embargo, el concepto de  Medicina     Legal     señala     que     ella     no     tiene    antecedentes  siquiátricos.   

–  Solicitar al  INPEC  o  al  Juzgado de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad certifique acerca del cumplimiento o no de  la  detención  domiciliaria  de Yidis Medina. Es pertinente y conducente porque  ella  le  afirmó  a la Corte que mientras estuvo en esa situación nunca salió  de  su  apartamento, “corroborándose posteriormente  que  estaba  mintiendo”.  Esta prueba permite probar  que la testigo miente constantemente.   

–  Video  de  la  entrevista  hecha  el  8 de  agosto  de  2004  por  Daniel  Coronel  a  Yidis  Medina.  Allí  se  evidencian  contradicciones  con  la  versión inicial dada por esta testigo y aquella en la  que  acusa  a  su defendido, pues afirmó que para esa fecha no habían nombrado  en  la  clínica  al  doctor Carlos Correa, médico recomendado por ella, cuando  dicho nombramiento se había hecho dos meses antes.   

–   Solicitar  copia  del  fallo absolutorio  proferido  el  16  de  marzo  de  2009   por la Procuraduría General de la  Nación   dentro  del  proceso  Nº  001-105507-04,  pues  aunque  se  trata  de  actuaciones   diferentes  contiene  elementos  probatorios  que  permitieron  la  absolución   del   doctor  DIEGO  PALACIO por los mismos hechos.   

     

1. A    nombre    de    Alberto    Velásquez   Echeverry     

     

1.   Testimoniales     

Su   defensor   solicita   los  testimonios  de:   

–    Luis   Alfonso  Hoyos,  entonces  director de la RED DE SOLIDARIDAD, para  que   declare   acerca   de   las   circunstancias   en   que   se   produjo   la  solicitud  de  una  cita  con  él  para  entrevistarse  con  Yidis  Medina, y si en esa ocasión el ex Secretario General  de la Presidencia le hizo alguna petición adicional.   

Tal  prueba  es  conducente  porque  en  la  declaración  vertida  el 28 de octubre de 2008 por Yidis Medina, afirmó que se  entrevistó  con  el  testigo  en  sus  oficinas,  gracias  a  una  cita  que le  consiguieron  después  de  que  el  doctor  VELÁSQUEZ  le ofreciera dicho cargo.   

Es  pertinente  porque  pretende demostrar la  inexistencia  del ofrecimiento de un cargo directivo a Yidis Medina en la RED DE  SOLIDARIDAD,  y  que  esa  fue  la  única intervención del doctor VELÁSQUEZ      como   Secretario   General   de  la  Presidencia  de  la  República.   

Igualmente  busca  demostrar que la Fiscalía  “interpretó”  equívocamente la versión de Yidis Medina.   

–   Camilo  Ospina  Bernal,  Secretario  Jurídico  de la Presidencia de la República para la  época  de  los hechos, para que declare acerca de las funciones de dicho cargo,  en  particular  las consistentes en coordinar las citas entre los parlamentarios  y  altos  funcionarios  del  Gobierno  y  así probar que el doctor VELÁSQUEZ  únicamente  cumplió  con las  funciones que le correspondían.   

–     Eduardo   Esquivel   y   Faruk  Urrutia,  para  que  declaren  acerca  de  la supuesta  renovación  del  contrato  al  primero  de los mencionados, en su condición de  médico,  utilizando  al  segundo  como  director  de la ESE Luis Carlos Galán,  hecho   que   según   las   manifestaciones   de   Yidis  Medina,  ALBERTO  VELÁSQUEZ constituía uno de los  apoyos   que   el   Gobierno   le   estaba   dando   para   que  votara  por  la  reelección.   

–    Armando   Benedetti,   para   que  declare  acerca  del  fax  remitido  a  Palacio  el 2 de junio de 2004 y entregado  a  Yidis  Medina,  en  relación  con  la  renovación  del contrato del médico  Esquivel   y  frente  al  cual,  según  la  testigo,  el  doctor  Benedetti  se  comprometió a ser garante del acuerdo.   

Esta  prueba  es igualmente útil para probar  que  no  puede  considerarse  en contra de su defendido  lo manifestado por  Yidis  Medina,  en  el  sentido  de que cuando el congresista le entregó el fax  relativo  a  la  reunión del contrato del médico Eduardo Esquivel, le expresó  que   el  Gobierno  sí  cumplía.  Además,  podrá  interrogarlo  “acerca  de  las  razones  por  las  cuales  la  Corte Suprema de  Justicia  en  sentencia  del  22  de  agosto  de  2008,  determinó que su   conducta   ni   siquiera  llegaba  a constituir la tipicidad  objetiva   requerida   para   estructurar   la   conducta  punible  que  hoy  se  investiga”.   

–     Juan    Hernández,  ex  Secretario  General de la Presidencia, mismo cargo que ocupó  su  defendido,  para  que  explique  cómo  se  entendía el cumplimiento de las  funciones  en  cuanto  a  las  relaciones  con  el  congreso  y  a la forma como  usualmente  se  gestionaban  citas  para  que fueran atendidos por empleados del  Gobierno.   

–  Marta Zuluaga  y  Rodrigo Vera, funcionarios  de  la  RED  DE SOLIDARIDAD, quienes pueden declarar sobre las circunstancias de  tiempo,  modo  y  lugar  de  algunos  nombramientos respecto de los cuales se le  hacen  cargos  en  la  acusación  al  doctor  ALBERTO  VELÁSQUEZ.   

–      Gina     Parodi,   Oscar   Arboleda  Palacio,  Nancy  Patricia  Gutiérrez,   Miriam   Alicia   Paredes,     Milton     Rodríguez,  Tony  Jozame,  William Vélez y Armando   Benedetti,   congresistas   que  votaron    a   favor   del   referendo,   y   Germán  Varón,       Zamir  Silva   y   Luis  Fernando  Velasco, quienes votaron en contra.   

Estas   personas   declararán   sobre  las  circunstancias  de  tiempo, modo y lugar que rodearon la votación del referendo  de    reelección    presidencial    y   si   ALBERTO  VELÁSQUEZ  de  manera  directa  o  indirecta utilizó  algún  medio  para que cambiaran sus decisiones o si habló con ellos del tema.  De  esta  manera  podrá  probar  que a ninguno de ellos se le hizo ofrecimiento  alguno.   

     

1.   Documental     

–  Que se tenga  como   tal   el   Libro  de  Alejandro  Villegas,  “CONFIESO,  de rodillas en el  baño    presidencial”,   versión   periodística,  Ediciones  Bogotá,  Colombia,  1ª  Edición,  diciembre  de  2010,  el cual se  allegó  al proceso después de decretado el cierre de la investigación y a él  se  hizo  alusión  en los alegatos precalificatorios. Por consiguiente, se hace  necesario que la Corte lo incorpore formalmente.   

Su  pertinencia  surge  por  tratarse  de  la  última  versión  de  Yidis Medina acerca de los hechos de esta investigación,  contener  serias  contradicciones con los relatos dados por ella en el proceso y  demostrar la inocencia de su defendido.   

     

1. Las   solicitadas   por   el   Fiscal   Sexto   Delegado   ante   la  Corte     

     

1.   En relación con SABAS PRETELT DE LA VEGA     

     

1. Inspección Judicial     

Que se realice inspección judicial al proceso  de  única  Nº  39.134 adelantado contra DIEGO PALACIO  BETANCOURT  con  el  fin  de  obtener  copia  de  las  siguientes pruebas:   

–   Declaración     rendida     por     Manuel     Cuello   Baute,  el 14 de septiembre de   

2009.  

–  Declaración  de Alexandra Viviana Tangarife, rendida el 18 de junio de 2009.   

–  Copia de la  sentencia  condenatoria proferida por la Corte Suprema de Justicia, en contra de  Iván Díaz Mateus.   

Tales  pruebas  son procedentes porque están  relacionadas   con   los   hechos  por  los  cuales  se  acusó  a  SABAS  PRETELT  DE  LA  VEGA, esto es, que  Yidis  Medina fue la destinataria de los ofrecimientos hechos por el ex Ministro  del  Interior  y  de  Justicia,  quien  además,  como lo expresó Cuello Baute,  tenía  incidencia directa en la designación de notarios de primera categoría,  “lo  cual  ofreció  en  procura  del  éxito de la  iniciativa,  generando  con ello además una serie de circunstancias irregulares  en  esos  despachos, algunas de las cuales son mencionadas por Alexandra Viviana  Tangarife,   ex   funcionaria   de   la   Notaría   67   del  Círculo  de  esa  ciudad”.   

     

1. Testimoniales     

Que    se   reciban   las   declaraciones  de:   

–   Clara   Pinillos   Abozaglo,  para  que  testifique  acerca  de  las manifestaciones hechas por  Yidis  Medina  en  cuanto  a las presiones de las que fue objeto para que votara  favorablemente  el proyecto de Acto Legislativo de reelección presidencial, una  vez  divulgada  la  reunión  realizada  en  casa  de la testigo, con quienes se  oponían a ello.   

–   Germán Navas Talero,  para que relate lo ocurrido el 3 de junio de 2004 en la Comisión  Primera  de  la  Cámara  de  Representantes  cuando  él recusó a Yidis Medina  Padilla,  y cuente cuáles funcionarios del Gobierno se encontraban presentes en  el  momento  en  que  aquella se retiró del recinto para elaborar el escrito de  recusación.   

–   Manuel Cuello Baute,  a  efectos de que amplíe la información dada en la declaración  rendida  el  14  de  septiembre  de  2009,  en  cuanto  al procedimiento para el  nombramiento  de  notarios, la creación de notarías y todo lo concerniente con  la   actuación   de   Yidis   Medina,   Teodolindo   Avendaño  y  SABAS PRETELT DE LA VEGA.   

2.4.2.   En  relación  con  DIEGO  PALACIO BETANCOURT y ALBERTO VELÁSQUEZ ECHEVERRY   

Respecto     a     estos   acusados,    el    Fiscal    Delegado   solicitó   los  testimonios  de Clara    Pinillos   Abozaglo,   Germán  Navas  Talero  y  Manuel   Cuello   Baute,   con  idéntico  sustento   que   lo   hizo   en  relación  con  SABAS  PRETELT.   

Adicionalmente  solicitó  la  ampliación     de    declaración    de  Eduardo Esquivel, para que se  refiera  a  su  vinculación  a  la  ESE Luis Carlos Sarmiento, especialmente lo  ocurrido  entre  el  30  de  abril  y  el  3  de  junio  de  2004,  “entre  otras,  en  cuanto  a  la  manifestación que le hicieran  cuando  advirtió  una  inconsistencia en la fecha de su contrato, por cuanto el  mismo  se  suscribió  en  junio de 2004 y tenía fecha de abril de ese año, no  obstante que él no laboró durante el mes de mayo”.      

1. Las solicitadas por el Ministerio Público     

     

1.    En relación con SABAS PRETELT DE LA VEGA     

2.5.1.1.    Testimoniales   

–   Que se  amplíe la de declaración de  Yidis  Medina Padilla, con el  fin  de  que  la  Corte  tenga una percepción directa de esta testigo, quien ha  declarado  sobre  estos  hechos  desde  2004  y  sus sindicaciones en contra del  doctor   SABAS   PRETELT   DE   LA   VEGA  han diferido en su contenido, por manera que se hace necesario que  precise  varias  inconsistencias y vaguedades, “más  aún  cuando  la  defensa  no  ha logrado, en su totalidad ejercer el derecho de  contradicción.  Tan  es así que la Fiscalía General de la Nación aceptó que  la  testigo mentía en algunas declaraciones, pero también estableció de otras  afirmaciones  que  eran  dignas  de credibilidad, manifestaciones éstas por las  que se necesita su testimonio”.   

Así  mismo,  que  se reciban los testimonios  de:   

–     Manuel    Guillermo    Cuello  Baute,   para   que   concrete  y  contextualice  sus  denuncias,  pues en la declaración rendida en la Corte, el 24 de junio de 2009,  se  refirió  a los nombramientos de notarios en todo el país y, en particular,  al  de  la notaria 2ª de Barrancabermeja, Dra. Lucelly Valencia Giraldo, siendo  él  quien  como  Superintendente  de  Notariado  y  Registro (E) le remitió al  doctor   SABAS   PRETELT   DE   LA   VEGA  un  listado  de  notarios  que  se  encontraban  en edad de retiro  forzoso, entre ellos, el titular del referido despacho.   

También    se    refirió   al      nombramiento      del      señor      O’meara   como   Notario 67 de  Bogotá,  hechos en los que estuvo involucrado Teodolindo Avendaño e igualmente  refirió    que    él   puso   a   consideración   del   doctor   SABAS  PRETELT  el decreto de nombramiento  del  primero  de  los mencionados e hizo alusión a las reuniones sostenidas con  el acusado para tratar dichos temas.   

Además,  en  la acusación del 13 de mayo de  2010 sólo se hizo referencia al   

testimonio rendido el 11 de julio de 2008 ante  la  Corte  dentro de la investigación contra Teodolindo Avendaño, “y  no  otras que ya reposan en el proceso, pues como es conocido  el  Dr.  CUELLO  BAUTE realizó algunas manifestaciones ante la H. Corte Suprema  de  Justicia  en  cuanto  a  las  circunstancias  que  rodearon  la  creación y  designación  de  diversas  notarias  en  el  país durante su administración y  también  aportó  documentos  como  soporte  de  su  dicho.  Toda vez que estas  manifestaciones  salieron  a  la luz pública una vez cerrada la investigación,  es  necesario  escuchar su declaración ya que la misma se encuentra vinculada a  lo que constituye objeto de  juicio ahora en la Corte”.   

–       Hernando      Angarita  Figueredo.  No  obstante  que  ha  manifestado ante la  Procuraduría  y  la  Corte ser ajeno a los hechos de este proceso, “es  necesario  su testimonio, con la finalidad de corroborar sus  manifestaciones  con  otras que no se tuvieron en cuenta al calificar el mérito  del sumario”.   

Además es pertinente, porque desde 2004, él  ocupó  el cargo de Director de Asuntos Políticos del Ministerio del Interior y  de   Justicia   y   desde  el  1º  de  marzo  de  2005,  fue  Viceministro  del  Interior.   

–   Milton  Contreras  Amell,  quien  se  desempeñó como coordinador de Actividades Notariales  de  la  Superintendencia  de  Notariado y Registro para la época de los hechos.  Las   declaraciones  que  de  esta  persona  reposan  en  el  expediente  fueron  trasladadas  del  proceso disciplinario seguido en la Procuraduría en contra de  Manuel  Cuello  Baute  y la investigación penal que se adelantó en la Corte en  contra  de  Teodolindo  Avendaño;  fue  una  de las personas que le consignó a  éste  último  dineros  al  parecer  por el pago de la Notaría 67 y uno de los  acompañantes  de  éste  y  de  Yidis  Medina  a las oficinas del Ministerio de  Justicia  en  el  año  2005;  y,  además,  participó en el nombramiento de la  Notaria     Segunda     de     Barrancabermeja,    María    Lucelly    Valencia  Giraldo.   

2.5.1.2.    Documental   

Que  se  allegue  al  juicio  la copia   del  fallo  de  única  instancia  proferido  dentro  del  proceso  disciplinario  Nº 001-173081-2008, mediante el  cual  la  Procuraduría  General  de  la  Nación destituyó del cargo al doctor  SABAS   EDUARDO   PRETELT   DE   LA  VEGA,  así  como  todas  las  piezas  procesales  que  obran  en  dicho  expediente.   

2.5.1.3.    Inspección Judicial   

–    Que  se  realice  al  proceso  penal  que se sigue en contra de Luis Camilo O’meara   Riveira,  ex  Notario  67  de  Bogotá,  quien  ante  diferentes  autoridades  se  ha  negado a declarar con el  “pretexto  de  no  autoincriminarse”.   Su  pertinencia se explica porque su nombramiento (hecho por  el   doctor  SABAS  PRETELT)  representó    la    cuota    política    del    ex    Congresista   Teodolindo  Avendaño.   

–  Así mismo, a  la  investigación  penal que se sigue en contra de Luis Hernando Angarita, toda  vez  que  mediante  resolución  del  19  de agosto de 2008 se dispuso romper la  unidad   procesal   y   remitir  la  documentación  correspondiente  al  Fiscal  competente,   en   razón   a   la   ausencia   de   fuero   constitucional  del  Viceministro.   

–  Por último, a las investigaciones que  se  siguen  en  contra  de  Claudia  Salgado  y  Juan  David  Ortega  por hechos  relacionados  con  este  proceso,  para  “traer  de  éstos piezas de interés para este adelantamiento”.   

     

1.    En  relación  con  DIEGO  PALACIO  BETANCOURT  y ALBERTO     

VELÁSQUEZ ECHEVERRY  

Además  de  solicitar  la  ampliación  del  testimonio  de  Yidis   Medina   Padilla,   con   similar  finalidad  a  la  mencionada  con  respecto  de  SABAS  PRETELT    DE   LA   VEGA,   pide   la   declaración      de      Teodolindo  Avendaño,  a  efectos  de que  exponga  los  pormenores  de la reunión a puerta cerrada llevada a cabo el 2 de  junio  de  2004  en  su  oficina  con  el  doctor DIEGO  PALACIO.   

Son   pertinentes   estas   pruebas,   para  confrontarlas  con  las  diferentes  versiones dadas por Yidis Medina, acerca de  los  motivos  por los cuales se ausentó del recinto del Congreso, cuando se iba  a  votar  el  proyecto  de reelección presidencial.  Además, esta persona  fue  condenada  por  la  Corte  por  el  delito  de  cohecho  por dar u ofrecer,  “situación que debe analizarse en este proceso por  tener vinculación directa con el mismo”.   

Finalmente, expresó que en este asunto, como  en      el     de     SABAS     PRETELT,    existe  abundante  y  suficiente  prueba, lo cual limita la solicitud de otros elementos  de juicio.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE   

La Corte responderá las peticiones de nulidad  y   de   pruebas   en   el   mismo   orden   en   que   fueron  sintetizadas  en  precedencia:   

L  A  S     N  U  L  I D A D E  S   

1.    Las  planteadas a nombre de SABAS PRETELT DE LA VEGA   

1.1.   La  Sala  no  acogerá los argumentos expuestos por la  defensora  del acusado, por cuanto su fundamento se reduce a una serie de glosas  sueltas  sin  ningún  contenido  sustancial  capaz  de  demostrar irregularidad  trascendente,  que  implique como medida correctiva la nulidad de la resolución  de acusación.   

En  este  sentido, lo primero que corresponde  precisar,  es  que  la  exposición  relativa  a  lo que la defensora del doctor  PRETELT  DE  LA VEGA denomina  garantía  de  no  repetición de los actos que ella califica como irregulares y  lesivos  de  todos  los  derechos de aquél, resulta impertinente y ajena a este  escenario,   en   la   medida   en   que  el   ejercicio    del    poder    punitivo   no  constituye   per   se   una   manifiesta      violación      a     los     derechos   humanos      en    el     contexto     del     derecho   internacional     y     mucho     menos    una    grave  violación   al   derecho  internacional  humanitario,   cuya    responsabilidad    en   cabeza    del   Estado   Colombiano       haya       declarado       un      Tribunal  internacional.   

Por   ello,   si   con   tal   pretensión   lo   que   busca  es  el   reconocimiento    de   una    compensación    a    la   honra   del   investigado,   tal   pretensión  resulta  cuando    menos   exótica   en   este   momento,   precisamente     porque     se    trata     de     una   actuación   penal  en  curso,  en  la  que,   una   vez   culminado  el   juicio   oral,  será   la    Corte   la   que   decida   de   fondo   acerca   de   su  responsabilidad   penal   o  no   en     los     hechos     materia     de     este   proceso.   

De  ahí  que,  si  estima  que  por  haberse  adelantado  esta  actuación  penal en contra de su representado se incurrió en  un  error  judicial  por el que el Estado debe responder, es la jurisdicción de  lo    contencioso    administrativo    el    escenario   adecuado   para   tales  planteamientos.   

Ahora bien, lo que concierne al incumplimiento  de  lo  ordenado  por  la  Corte  al  anular la acusación proferida en anterior  oportunidad  por  el  entonces  Vicefiscal  General,  lo  único  que claramente  evidencia  es  una  descontextualización  de  la  legislación vigente tanto al  momento  en  que se adoptó la aludida decisión y lo ocurrido con posterioridad  a la entrada en vigencia del Acto Legislativo 06 de 2011.   

En efecto, tal como lo relata la defensora del  doctor  PRETELT DE LA VEGA, en  la  audiencia  preparatoria  llevada  a  cabo  el 29 de julio de 2011, esta Sala  declaró  la  nulidad de la resolución de acusación proferida el 13 de mayo de  2010  por  el entonces Vicefiscal General de la Nación, porque para ese momento  la  Constitución y la Ley le atribuían al Fiscal General, de manera privativa,  la  función  de investigar y acusar a los altos funcionarios que gozan de fuero  constitucional,  y  como en el caso concreto, al momento de la calificación del  sumario,  se  encontraba  ejerciendo  el  cargo de Fiscal General una persona en  quien  no  concurría  causal  de  impedimento,  era éste y no el Vicefiscal el  competente  para  ello,  pues  como  lo  venía  sosteniendo desde algunos años  atrás  la  jurisprudencia  de  la Sala Plena de la Corte, en estos específicos  asuntos  no  puede  operar  la  prohibición  del artículo 106 de la Ley 600 de  2000,  según  la  cual,  una  vez  desaparecida la causal de impedimento, no se  recupera la competencia.   

Del mismo modo, no está de más precisar que  la  decisión  del  29  de  julio  de  2011  también  consideró  la variación  jurisprudencial  en  el sentido de aplicar la excepción de inconstitucionalidad  frente  al  artículo 58 de la Ley 906 de 2004, bajo la consideración de que el  precepto  legal creaba excepciones no previstas en la Constitución en punto del  funcionario    competente    para    los    asuntos    contra    los    aforados  constitucionales.   

Cosa  distinta es que con posterioridad a esa  fecha  se  haya  promulgado  el  Acto Legislativo 06 de 2011, publicado el 24 de  noviembre  del  mismo  año,  mediante el cual se reformaron los artículos 235,  numeral  4º,  y  251, numeral 1º, de la Constitución Política, en el sentido  de  posibilitarle  al Fiscal General de la Nación delegar en sus Delegados ante  la  Corte  y  el  Vicefiscal  General,  la  investigación  y  acusación de los  funcionarios  con  fuero constitucional, y que con base en esa facultad dada por  la  propia   Constitución,  el  7  de  febrero de 2012, la doctora Viviane  Morales,  en  su  condición  de Fiscal General, hubiera expedido la resolución  203  del  7 de febrero del año en curso, delegando en el Fiscal Sexto ante esta  Corporación, tales funciones para el presente asunto.   

De  otra  parte,  carece  por  completo  de  fundamento  la  queja  concerniente  a  que  el Fiscal Sexto Delegado actuó sin  competencia  en  la  audiencia  preparatoria  llevada  a  cabo el 29 de julio de  2011,cuando  se  declaró  la  nulidad  de la acusación del 13 de mayo de 2010,  pues  en  el  expediente  consta que este funcionario se encontraba expresamente  comisionado  por  la  Fiscal  General  para participar en dicho acto1,  sin que tal  proceder  pueda  calificarse  de  irregular,  como  que esa modalidad, según lo  entendió  la  Corte  Constitucional  al  revisar  el  artículo  23  de  la Ley  Estatutaria   de  la  Administración  de  Justicia2,   no  vulneraba  el  mandato  constitucional   del   artículo   251,   pues  “la  decisión  final  y  el compromiso jurídico y político que ella conlleve, debe  el   señor   fiscal   asumirlo   siempre,  y  en  todos  los  casos,  en  forma  personal”.   

Tampoco  es de recibo la apreciación según  la  cual  el  Fiscal  Sexto  Delegado se encontraba impedido para calificar este  asunto  con posterioridad a la declaratoria de nulidad por haberse opuesto en su  momento  a  esta  decisión, ya que tal situación no se ajusta a ninguna de las  causales  de  impedimento  enumeradas en el artículo 99 de la Ley 600 de 2000 y  tampoco   la  defensora  precisa  cuál  de  ellas,  a  su  juicio,  se  habría  configurado,  lo  que  equivale  a  no  demostrar  la  trascendencia  del  yerro  alegado.   

Y aunque pudiera entenderse que se refiere a  la   causal   sexta   del   artículo   99,   en   cuanto  hace  a  “haber    participado    dentro    del    proceso”,  como  lo planteó el procesado cuando recusó al Fiscal, lo cierto  es  que, tal como lo señaló el Fiscal General en la resolución del 14 de mayo  del   año  en  curso,  la  intervención  del  Fiscal  Sexto  en  la  audiencia  preparatoria  del  29  de julio de 2011 no involucró apreciaciones sustanciales  que  comprometieran  su  criterio,  y tampoco en ello tendría incidencia que el  tema  objeto  de debate en ese momento lo fuera el del fuero constitucional, por  cuanto,  como  se  reseñó en precedencia, el marco normativo y jurisprudencial  en  el que se amparó para demandar la revocatoria de la decisión de nulidad de  la  resolución  de  acusación del 13 de mayo de 2010, era uno muy diferente al  que  regía  la  actuación  cuando  él la calificó con base en la delegación  otorgada por la Fiscal General de entonces.   

Tampoco es de recibo el argumento, según el  cual  es  inaplicable  el  Acto Legislativo 06 de 2011 que sirvió de fundamento  para  la  expedición  de  la  Resolución  Nº 203 del 7 de febrero del año en  curso,  mediante  la  cual  la  Fiscal  General  delegó  en  el Fiscal Sexto la  función  de  acusar  al  doctor  SABAS  PRETELT DE LA  VEGA, porque, a juicio de la defensora, desconoció la  jurisprudencia  de  la  Corte  Constitucional  atinente  a  que el jefe del ente  acusador  no  tiene  la  facultad  para  modificar  las competencias previamente  establecidas en la Constitución y la ley.   

En este sentido es importante precisar que el  sustento  jurisprudencial  en  que  se apoya la apoderada del acusado no solo se  refiere  a  materia  diferente,  sino  que  las citas utilizadas están fuera de  contexto,  pues  las  sentencias  C-775 de 2001 y 873 de 2003 se ocuparon, entre  otros    temas,    de    los    alcances    de    la   expresión   “autonomía    administrativa    y    presupuestal”  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación contenido en el inciso  tercero  del  artículo  249 de la Carta Política y el 28 de la Ley Estatutaria  de  la  Administración  que  le  confieren al jefe del ente acusador autonomía  para  expedir  los reglamentos necesarios para regular su propia organización y  funcionamiento,   los  cuales,  evidentemente  tienen  la  naturaleza  de  actos  administrativos   sometidos   a   control   de   la   jurisdicción  contencioso  administrativa.  Precisamente  de esa categoría son las resoluciones que se han  publicado en el Diario Oficial.   

Desde esta perspectiva, entonces, igualmente  desatinado  resulta sostener que al proferir la Resolución 203 del 7 de febrero  de  2012  la  Fiscal  General rebasó el ámbito de su competencia reglamentaria  para  adentrarse  a  regular  asuntos del sistema penal, cuya reglamentación le  compete  al  legislador,  ya  que,  como  se  acaba de ver, dicha resolución no  reglamenta     ni      la     estructura     ni     el   funcionamiento   de   la   Fiscalía  General  de   la  Nación,  sino  que  aplica  directamente  la   Constitución    en   los   términos  en  que  la  misma  se  lo  autoriza,  luego  actuó  ceñida  a las facultades que en asuntos judiciales le  confiere  la  Carta,  esto  es, delegar en uno de sus delegados ante la Corte la  función de acusar funcionarios de fuero constitucional.   

Por  el mismo motivo, tampoco es acertada la  tesis,  según la cual el Fiscal Sexto Delegado actuó sin competencia porque el  acto  que  le delegó la función ejercida es inexistente por ausencia de uno de  sus  requisitos,  como  es  el  de la publicación en el Diario Oficial, ya que,  como  se  viene  explicando, no se trata de un acto administrativo expedido para  el  funcionamiento  y  organización  de  la institución, por ende de carácter  general,    sino    de    uno    de    naturaleza   judicial    con    efectos    interpartes,  esto   es,   con   respecto   a   quienes   intervienen   como   sujetos      procesales     en      las     investigaciones   expresamente   señaladas   en   la   referida  resolución,  cuya  publicidad  se  dio al interior de la actuación, como efectivamente allí  ocurrió,  si  se  tiene  en  cuenta  que una vez avocado el conocimiento por el  Fiscal            Sexto           Delegado3,  en  virtud de la delegación  efectuada  en  la  mencionada Resolución 023 del 7 de febrero, mediante oficios  fechados  el  8  y  el  9  del mismo mes se le comunicó al defensor4,  al  doctor  SABAS  PRETELET DE LA VEGA5     y     al     Ministerio  Público6 el referido acto de delegación.   

Lo anterior explica por qué en el recurso de  reposición  interpuesto  contra  la  resolución  acusatoria  proferida el 6 de  marzo  del  año  en  curso por el Fiscal Sexto Delegado, como en la recusación  contra  él  formulada,  el  tema  de  la imposibilidad de la delegación ocupó  espacio  importante  de  sus  alegaciones.  Luego mal puede sostenerse que no la  conoció    y   que   por   ese   desconocimiento   no   tuvo   oportunidad   de  controvertirla.   

Por  todo  lo  expuesto,  no  prospera  esta  nulidad.   

1.2.    Violación al debido proceso y al derecho de defensa   

Los  fundamentos  de esta pretensión son por  completo   impertinentes,  pues  lejos  de  poner  de  presente  la  afectación  sustancial  a los derechos al debido proceso y al de defensa que como acusado le  corresponden   al   doctor   SABAS   PRETELT   DE  LA  VEGA,   se   reducen   a   una   serie   de  confusas  elucubraciones  acerca  de  la  estructuración  del  tipo  penal por el que fue  llamado  a  juicio  y  a  la  oposición  frente  el  valor  suasorio  que en la  acusación se le dio al caudal probatorio.   

En  estas condiciones, debe aclararse que los  cuestionamientos  que  la  defensa tenga en cuanto a la valoración jurídica de  los  hechos  y las pruebas en que se basó el acusador para hacer el llamamiento  a  juicio,  no  corresponden a lo que es el objeto de esta audiencia, sino a los  alegatos  finales  del  juicio oral para que la Corte, como juez natural de este  asunto, valore el acierto o no de los mismos.   

Por  lo  demás,  plantear una nulidad con el  argumento  de  que se ha cometido una injusticia por el hecho de judicializar la  conducta  de  un  ex Ministro, es desconocer que dichos funcionarios no gozan de  inmunidad para estos efectos.   

Por último, resta señalar que no constituye  desconocimiento  de  las referidas garantías fundamentales, el hecho de que las  pretensiones    elevadas    ante    la    Fiscalía   se   hubieren   despachado  desfavorablemente,  porque  las mismas fueron proferidas con base en lo actuado,  en  la prueba acopiada y con fundamentos jurídicos serios y razonables y frente  a ellas ejerció los recursos de ley.   

Tal   es   lo   ocurrido   con   la  negativa  a  la  presentación  de   pruebas.     En    este     sentido    desconoce    la   defensa   que   la   nulidad   decretada   por  la  Corte    no    cobijó    el    cierre    de    la   investigación,   por   cuanto   para  la fecha en que se profirió tal resolución  el  Vicefiscal  actuó  con  base en la competencia otorgada ante el impedimento  aceptado  del  Fiscal  General  de la Nación, y así expresamente se dijo en la  decisión  del 29 de julio, de modo que en el estado en que quedó la actuación  no  se  habilitaron  oportunidades para emprender una nueva actividad probatoria  en la instrucción.   

Tampoco  es cierto que no se hubiera resuelto  el  recurso  de queja interpuesto contra la negativa a conceder el de apelación  contra  la  resolución  de acusación, pues mediante resolución del 31 de mayo  del  año  en  curso  el  Fiscal  General  se pronunció al respecto7.   

Y en lo que hace a la glosa final, referida a  que  encontrándose  el  proceso  en  la  Corte  le solicitó al Fiscal copia de  algunas  piezas  procesales  que  solo  le  fueron  entregadas sobre la fecha de  vencimiento  del  término de traslado de que trata el artículo 400 de 2000, no  está  de  más  recordar que todos los sujetos procesales fueron notificados de  las  fechas  de  inicio  y culminación del traslado8,  que es común para todas las  partes,  y que el proceso estuvo a su disposición en la Secretaría de la Sala,  precisamente  para  que  tuvieran  acceso  a  él  y  elevaran las peticiones de  nulidad   y   pruebas   que  a  bien  tuvieran,  limitándose  la  defensora  de  SABAS  PRETELT únicamente a  solicitar las nulidades que hoy se resuelven.   

No  prospera,  entonces,  esta  solicitud  de  nulidad.   

2.  A nombre de  Diego  Palacio  Betancourt  y  Alberto Velásquez Echeverry   

2.1.    Nulidad por incompetencia   

Como  el  argumento  sustancial  en  que  los  defensores  de  los mencionados acusados sustentan la pretensión de nulidad son  similares, la Sala los responderá conjuntamente.   

Según  los  defensores, la incompetencia del  Fiscal  Sexto  Delegado  ante la Corte para calificar el sumario se presenta por  desconocimiento  del  principio  de  favorabilidad, en la medida en que la norma  vigente  al  momento  de los hechos no facultaba al Fiscal General de la Nación  para  delegar la función conferida por el artículo 251, numeral 1, de la Carta  Política,  por  manera  que  al aplicar retroactivamente la reforma introducida  por  el  Acto Legislativo 06 de 2011, se desmejoró la situación de aquellos en  lo  que  tiene  que  ver  con  el  concepto  de juez natural en materia de fuero  constitucional.   

Si      bien      los   mencionados   profesionales   del   derecho  coinciden   en    que   se    trata    de    una   preceptiva   procedimental     con     efectos     sustanciales,    pues   permite   trasladar   la  competencia  que  antes   tenía     de     manera    privativa     el    Fiscal   General      a      funcionarios      de      inferior   jerarquía,   lo   cual  va   en   detrimento  de   los    derechos    de    los   investigados,   no   precisan    en    qué   consiste   el   agravio,   ni   de   qué   manera   la   delegación   hecha  por   el   Fiscal   General   en  un  Fiscal   Delegado   ante   la   Corte   para  cumplir  la función de  acusación  restrinja  o desconozca las bases fundamentales de la investigación  y  el juzgamiento, pues aparte de referir que no es lo mismo que lo haga el Jefe  del  ente  investigativo a uno de inferior jerarquía, no logran concretar, más  allá  del  mero  discurso  formal,  por  qué  el  Delegatario,  quien asume la  dirección  del  asunto  con  las  mismas  facultades del delegante, no está en  condiciones de garantizar el fuero constitucional.   

En  este  sentido,  debe  precisarse  que  la  reforma  introducida  por  el  Acto Legislativo 06 de 2011 a los artículos 235,  numeral  4º,  y  251,  numeral 1º, de la Carta Política no modificó el fuero  constitucional,  sino que reguló la forma en que éste puede aplicarse para los  funcionarios  amparados con él, permitiendo que el Fiscal General pueda delegar  una   función   que   antes   le   estaba   atribuida  de  manera  exclusiva  y  personal.   

En  efecto, los altos funcionarios del Estado  referidos  en  el numeral 4º del artículo 235 de la Carta continúan amparados  por  el  fuero  constitucional para su investigación, acusación y juzgamiento,  pues  de  los  asuntos penales seguidos en su contra conoce el Fiscal General de  la  Nación  bien  sea directamente o el Vicefiscal o Fiscales Delegados, previa  delegación  de  aquel;  la  acusación  se  formula  ante  la  Corte Suprema de  Justicia  y  esta  Corporación interviene como juez de conocimiento en la etapa  del juicio.   

Un argumento adicional propuso el defensor del  doctor    DIEGO    PALACIO    BETANCOURT,  en  el  sentido  de  que  el  Acto  Legislativo  en comento no es  aplicable  a  los  asuntos  que  se  encontraban  en curso, porque los Senadores  Manuel  Enriquez  Rosero y Roy Barreras intervinieron pidiendo que se adicionara  un  parágrafo  para  aclarar dicho punto, pero como finalmente no se hizo, debe  entenderse,    como    lo   señala   dicha   reforma,   que   rige   hacia   el  futuro.   

Para la Sala, tal planteamiento no deja de ser  artificioso,  si  se  tiene en cuenta que todas las discusiones que se dieron en  el  Congreso,  tanto en la Cámara de Representantes, como en el Senado, dejaron  en  claro  que se trataba de un proyecto de reforma constitucional de iniciativa  parlamentaria  que  fue  consultada  con  el Ministro de Justicia y aprobada por  él,  y  solicitada  por la entonces Fiscal General, que a la postre recogía el  clamor  de  los Fiscales que la antecedieron, ante la imposibilidad física para  dicho  funcionario  de  cumplir con el mandato constitucional de 1991, generando  ineficiencia e impunidad en la administración de justicia.   

En  este  sentido,  bien  ilustrativo resulta  traer  a  colación  lo  expresado  el 4 de octubre de 2011 en la Plenaria de la  Cámara  por  el  doctor  Eduardo  Osorio  Aguilar,  ponente del proyecto, quien  explicó  las  razones  por las cuales se decidió impulsar dicha reforma en tal  sentido. Al respecto expuso:   

“(…) tuvimos también la oportunidad en  ese   proyecto9  de  acto  legislativo de proponerle a la Comisión Primera que se  incorporarán  a  esa  iniciativa  una  modificación  al  artículo  235  y  al  artículo  251,  fuimos  autores de esa proposición y el propósito no era otro  que  el  de  superar  la  enorme  dificultad que se viene presentando desde hace  muchos  años  por cuenta de la norma que incorporada en la Constitución quedó  de  una manera bastante delineada, de tal suerte que solamente el Fiscal General  de  la Nación de manera directa podría asumir determinadas responsabilidades y  el  conocimiento  de  ciertos  procesos,  el  proceso  de  los aforados y quiero  recordarle  a  la  plenaria  en  la  tarde  de hoy que desde el Fiscal De Greif,  pasando  por  el  doctor Valdivieso, por el doctor Gómez Méndez, por el doctor  Osorio,  por  el  Fiscal  Iguarán,  por  el  doctor  Mendoza  Diago, todos, sin  excepción  reclamaron  a  través  de diferentes medios, algunos promoviendo la  aprobación  de  leyes,  otros  a  través de actos administrativos que pudiesen  tener  la  potestad  de  delegar,  porque  es  físicamente imposible asumir esa  competencia directa”.   

Aclaró,  igualmente,  que  la pretensión de  dicha  reforma  buscaba  dotar  al Fiscal General de la Nación de instrumentos,  “para  que  si a bien tiene porque es una potestad,  delegue  en  un  momento  determinado  en  sus fiscales delegados la potestad de  investigar  y  de  tomar  decisiones  en  estos casos, (…) seguramente habrán  algunos  casos  de  enorme connotación que demandemos incluso desde el Congreso  de  la República la asunción directa de esos casos pero será su posibilidad y  no  la  obligación perentoria de la Constitución que asfixia e imposibilita el  desarrollo de esa competencia”.   

En    estas    condiciones,   no    surge    ninguna   incertidumbre   admisible   en  cuanto    a    los   asuntos   a   los   que   les   es   aplicable   la   reforma constitucional, primero,  porque  si  otro  hubiera  sido  el  querer  del legislador expresamente hubiera  señalado  que  regía hacía el futuro y para los asuntos cometidos a partir de  su  vigencia, pero nada de eso ocurrió. Todo lo contrario, el artículo 4º del  Acto  Legislativo  06  de  2011  expresamente señaló que regía a partir de su  promulgación,  lo  cual ocurrió mediante publicación hecha el 24 de noviembre  se dicho año en el Diario Oficinal Nº 48.263.   

Asimismo,  que  bajo  su   vigencia   la   Fiscal   General   hubiera  hecho   uso  de   la   autorización  constitucional  otorgada   por   virtud  de  la  reforma  allí introducida,   a    los    más   de   mil   procesos   que   para      ese      momento      tenía     bajo     su   conocimiento,      en      modo     alguno     permite   sostener    que    el  mencionado   Acto   Legislativo   se      aplicó     de     manera     retroactiva     y  desfavorable,    porque   aparte   de   que   con   ello    no    hizo   nada   distinto   a  ejercer   su   competencia   frente   a   los  funcionarios   con    fuero   constitucional,    en   los   términos   en   que  se  lo  permite  la  propia  Carta,  ese,    precisamente,    es    el    alcance   de   la    citada   reforma   y   así   se  desprende   necesariamente         de        una        interpretación   teleológica  de  la misma.   

Mucho   menos  es  dable   sostener   que  tal  precepto  constitucional requiere   de    regulación    legal,    por    cuanto   el   artículo    116    de   la   Ley   906   de   2004     permanece     inalterado.     Al    respecto,   corresponde    precisar   que    tal    tesis   carece   de    fundamento,   pues   el   tema   del   fuero  constitucional     se     regula     en    la   propia   constitución,   de   modo   que   no   es  dable   anteponer      la      ley     a     la     Carta   Política,    máxime    cuando    el   contenido   de   la    preceptiva    en    cita    reproduce    el   texto   constitucional,   lo  que  significa  que   el     Acto     Legislativo     de     suyo    lo   modificó   en  los mismos  términos,  es  decir   lo  subrogó.   

En   fin,  la  nulidad  propuesta  por  los  memorialistas no tiene vocación de éxito.   

2.2.   Nulidad  por   negativa   al   recurso   de  apelación  interpuesto  por  DIEGO  PALACIO  BETANCOURT   

Como  se reseñó en precedencia, el defensor  del  mencionado acusado sustentó esta nulidad por violación al debido proceso,  por  haberse  negado  el recurso de apelación interpuesto contra la resolución  de  acusación,  pese a haberse dictado por un funcionario -Fiscal Delegado ante  la  Corte-  que cuenta con un superior jerárquico, desconociéndose con ello lo  dispuesto  en  el  artículo 117 de la Ley 600 de 2000, que prevé la existencia  de  Fiscales  encargados  de  resolver  el  recurso  de alzada al interior de la  Fiscalía General de la Nación.   

Dicha  tesis parte de un supuesto equivocado,  como   es  dar  por  sentado  que  el  acto  de  delegación  de  las  funciones  constitucionales  que  el  Fiscal  General  tiene asignadas en el artículo 251,  numeral1º,   no   solo   cambia   la   competencia,   sino   el   procedimiento  aplicable.   

Nada de ello es así. Cuando el Fiscal General  delega  en un Fiscal Delegado ante la Corte la función de investigar y acusar a  un  funcionario  con  fuero  constitucional,  lo único que ocurre es que aquél  debe  ejercer,  en  las  mismas  condiciones  y  con  igual responsabilidad, las  funciones  de  las  que  es  detentador  el  Fiscal General, pero no por ello se  convierte  al  interior  del  proceso su inferior funcional, ni el procedimiento  pasa  de  ser  única  instancia  -que  por  ese  motivo  no  tiene  recurso  de  apelación- a uno de primera instancia.   

Esa  situación  ni  siquiera  ocurre con los  asuntos  de  los  aforados  legales, respecto de los cuales conocen los Fiscales  Delegados  ante  la  Corte,  porque  su  procedimiento  también  es  de  única  instancia,  de  conformidad con lo dispuesto en el artículo 118-2 de la Ley 600  de  2000  y  32-9  de la Ley 906 de 2004; luego no es cierto que por el hecho de  que  conozca un funcionario de inferior jerarquía a la del Fiscal General surja  automáticamente el derecho al recurso de apelación.   

En este sentido es abundante la jurisprudencia  de  la  Corte Constitucional al referir que ese es un tema propio de la libertad  de  configuración  legislativa,  y  por  lo  mismo  la doble instancia no puede  entenderse  como  un  derecho absoluto aplicable a todas las materias de índole  penal,  “pues  la  misma constitución delega en el  legislador  la  facultad  de  establecer  cuáles  materias  serán decididas en  única                  instancia”10,  consideración  a  partir  de  la  cual  el  máximo  Tribunal Constitucional ha  concluido   que   “la  posibilidad  de  apelar  una  sentencia  desfavorable  y,  por  ende, de asegurar la existencia de una segunda  instancia,  no  hace  parte  del  contenido  esencial  del debido proceso ni del  derecho            de           defensa”11,  siempre  y  cuando  las excepciones que el legislador introduzca en este sentido  se  encuentren  justificadas  por un principio de razón suficiente, vinculado a  un fin constitucional válido.   

Adicional  a  lo  anterior,  el argumento del  defensor  igualmente  se  apoya  en  una conclusión falsa, esto es, que como el  delegatario  es  un  inferior  jerárquico  del  Fiscal  General,  éste podría  conocer  en segunda instancia de las decisiones adoptadas por aquél, lo cual es  un  imposible lógico y jurídico, en la medida en que ello equivaldría a hacer  la  ficción  de que el delegante, para esos efectos, haga las veces de superior  funcional  de quien ha ejercido la competencia que él mismo le delegó, lo cual  además  supone desconocer que se trata de un procedimiento de única instancia,  como ya se dijo.   

Por  lo  dicho,  entonces,  no  prospera esta  nulidad.   

2.3.    Nulidad por no respuesta a una solicitud de nulidad   

Aunque  mediante esta petición de nulidad se  pretende  de nuevo la invalidación de la resolución de acusación para que sea  el  Fiscal General quien proceda a calificar el mérito del sumario, lo cual fue  objeto  de  pronunciamiento  en  precedencia, por estar apoyada en un fundamento  diferente al analizado, la Sala se pronunciará al respecto.   

Esta pretensión la basa el defensor en la no  contestación  a  la  solicitud  de  nulidad  elevada  el  3  de  abril de 2012,  aduciendo  la  incompetencia  para  calificar el sumario y el desconocimiento al  derecho   de   defensa   por  no  haberse  desechado  pruebas  por  “falta  de  fiabilidad”, peticiones a  las  que  el  Fiscal  Sexto  Delegado  se refirió en la resolución del 2 mayo,  afirmando que le daría respuesta implícita.   

Pues   bien,  teniendo  en  cuenta  que  el  fundamento  basilar de esta nulidad lo constituye lo normado en el artículo 308  de  la  Ley  600  de  2000,  según  el  cual,  “las  nulidades  podrán invocarse en cualquier estado de la actuación”,  lo  primero  que  corresponde  precisar es que tal facultad no es  absoluta,  pues  de  ella  no se deriva para los sujetos procesales un ejercicio  arbitrario  de  los  términos  legales, como lo entiende el defensor, ya que si  fuera  así  ningún sentido tendría la delimitación hecha en el artículo 400  ibídem, en cuanto prescribe  que  durante  el  traslado  allí  previsto  las  partes  podrán  solicitar las  nulidades originadas en la etapa de la investigación.   

Adicional  a  ello, el sustento argumentativo  del  defensor  deja  de  lado  el  contexto  procesal  en  que  se presentó tal  solicitud,  el  cual,  a  no  dudarlo, pone de presente que la nulidad que ahora  invoca por ese motivo deviene infundada.   

En  ese  sentido,  importa  recordar  que  la  resolución  de  acusación  proferida  el  6  de marzo del año en curso por el  Fiscal   Sexto   Delegado  precisó,  en  título   separado   y   como   primer   tema   a   tratar   en   las   consideraciones,  que  la competencia para conocer del asunto emanaba de un acto  de  delegación expedido por la entonces Fiscal General de la Nación, luego, si  existía  algún  reparo  al  respecto,  debieron  proponerlo  en  el recurso de  reposición  interpuesto  por  el  defensor del procesado, el cual sustentó con  escrito    del    13    de    marzo    de    201212,   es   decir,  dentro  del  término de traslado para ello.   

Sin   embargo,   no   fue   así,  pues  la  inconformidad  del defensor se limitó a dos temas: i) el de la prescripción de  la  acción  penal y  ii) el de la valoración probatoria; actitud procesal  con  la  cual  no  sólo  aceptó  la competencia del Fiscal Sexto Delegado para  calificar, sino que se deslegitimó para oponerse a ella.   

Por otra parte, en el memorial del 3 de abril  de  2012 se plantearon dos causales de nulidad. Una por incompetencia del Fiscal  Sexto  Delegado para calificar, por cuanto la facultad de delegación del Fiscal  General  para  aforados  constitucionales, introducida en la Carta Política por  el  Acto  Legislativo 06 de 2011, no es aplicable a este asunto, y, la otra, por  incumplimiento  de  los  requisitos señalados en el artículo 397 de la Ley 600  para   proferir   resolución  de  acusación,  por  considerar  que  no  estaba  demostrada  la  tipicidad  del hecho y el testimonio de Yidis Medina no ofrecía  motivos de credibilidad.   

Dicha  petición,  por  cierto,  fue  elevada  directamente   por   el   acusado  PALACIO  BETANCOURT  cuando  el  proceso  se  encontraba  al  despacho para  resolver  el  recurso  de  reposición tras observar  una conducta procesal  desafortunada,  pues  se  negó a notificarse personalmente de la resolución de  acusación,   viéndose  precisado  el  funcionario  de  la  Fiscalía  a  dejar  constancias  en  el  sentido  de que la administradora del edificio donde reside  aquél  y  el  personal  de vigilancia manifestaron que el doctor había dado la  orden de no recibir notificaciones de la Fiscalía.   

Todo  lo  anterior,  no  permite  conclusión  diferente  a  que  ese  proceder del procesado se remitió a una maniobra con la  cual  pretendió  tardíamente  exponer  su inconformidad frente a una decisión  que  a  voluntad  propia  decidió no conocer. Y aunque el defensor se notificó  personalmente  e  interpuso  y  sustentó  en  tiempo  el recurso horizontal sin  oponerse  a  la competencia del Fiscal Delegado, mal puede ahora, so pretexto de  una  nulidad, sostener que se vulneró el derecho de acceso a la administración  de   justicia,  o  el  derecho  de  petición  porque  el  Fiscal  calificó  de  extemporánea  la  petición de nulidad de su defendido, justamente porque tanto  él,  en  su  condición  de  apoderado,  como  su  representado,  en calidad de  procesado,  actúan  al  interior  del  proceso  en  ejercicio  del  derecho  de  postulación  y,  por  lo mismo, los términos que rigen al funcionario judicial  para  pronunciarse al respecto no son los del derecho de petición, sino los del  procedimiento aplicable al asunto.   

Por   consiguiente,   no   prospera   esta  nulidad.   

2.4.   Nulidad  por  violación  al  debido  proceso  y  derecho  de  defensa  solicitada por el  defensor de ALBERTO VELÁSQUEZ ECHEVERRY   

Como se reseñó en precedencia, a juicio del  defensor   del   mencionado  acusado,  al  desatar  el  recurso  de  reposición  interpuesto  contra  la  resolución  de  acusación, la Fiscalía se pronunció  tanto  respecto  de  la  solicitud  de  nulidad  presentada  el  12  de marzo de  201213,   como  de  los  argumentos  sustentatorios  de  la  impugnación,  impidiendo  posteriormente  cuestionar  lo  decidido en relación con la primera  petición.   

La  Sala  negará  esta  pretensión  por las  siguientes razones:   

Efectivamente,   una   vez   proferida   la  resolución    de    acusación,    el    defensor   del   doctor   ALBERTO   VELÁSQUEZ  ECHEVERRY  interpuso  recurso           de           reposición14  y, posteriormente, esto es,  el  12  de  marzo  de 2012, aún dentro del término de ejecutoria, radicó otro  memorial  solicitando la declaratoria de nulidad de la resolución de acusación  aduciendo  la  improcedencia  de  delegar  en  este  asunto  con base en el Acto  Legislativo  06  de  2011,  por  cuanto,  a  su  juicio,  hacía más gravosa la  situación  de  su  defendido en lo que concierne al funcionario competente para  investigar y acusar a un aforado constitucional.   

Es  igualmente cierto que el escrito mediante  el  cual  sustentó  el  recurso  de  reposición, si bien tiene fecha del 12 de  marzo  de  este  año,  fue  radicado  en  la  Fiscalía  el  20  del mismo mes,  solicitando  pronunciamiento separado respecto de la petición de nulidad y que,  no  obstante ello, en resolución del 2 de mayo de 2012 el Fiscal Sexto Delegado  se pronunció respecto de los dos memoriales mencionados.   

Tal  proceder,  sin  embargo,  no  constituye  irregularidad  alguna y menos afectación a los derechos de defensa y del debido  proceso,  pues  al  Fiscal  no  le  era  exigible  pronunciamiento  separado con  respecto  a  dicha petición, de modo que nada impedía resolver lo pertinente a  la  nulidad  como  el  argumento  principal  de  la sustentación del recurso de  reposición,  toda  vez  que  tal  pretensión  atacaba  las razones dadas en la  resolución  de  acusación  para  explicar  por qué un Fiscal Delegado ante la  Corte  tenía  competencia  para  acusar  a  un  funcionario  amparado con fuero  constitucional,  esto  es, que lo hacía en virtud a la delegación hecha por la  Fiscal  General, quien a su vez actuó apoyada en la modificación introducida a  los  artículos 235, numeral 4º, y 250,numeral 1, de la Constitución Política  por el Acto Legislativo 06 de 2011.   

Siendo  ello  así,  la  aspiración  de  una  decisión  por separado para el tema de la competencia, no resultaba más que un  proceder  artificioso  y  dilatorio para provocar la prescripción de la acción  penal,  pues  apuntaba  precisamente  a  propiciar  un  recurso  de  reposición  respecto  de un tema ya conocido y aceptado. No se olvide que para enterar a los  sujetos  procesales  del  contenido  de  la resolución 023 del 7 de febrero del  año  en  curso,  mediante  el  cual  la Fiscal General de la Nación delegó al  Fiscal  Sexto  ante la Corte la investigación y acusación de los hechos objeto  de  esta  actuación,  al  defensor  y al acusado en este caso se les remitieron  oficios  fechados  el  9  de  febrero  de  2009,  sin que ninguna manifestación  hicieran  antes  de  que se profiriera la resolución de acusación, de modo que  con  ese  conocimiento previo de parte de ellos y esa expresa manifestación del  Fiscal  en  la  aludida  decisión,  nada  distinto  podía  entenderse a que la  pretensión  de  nulidad  constituía  uno  de  los temas de inconformidad de la  determinación  cuestionada,  así  materialmente  se  hubiera  presentado  como  petición independiente y en escrito separado.   

En  consecuencia,  no  prospera la anulación  deprecada.   

2.5.       La    nulidad    por    la   unificación   de  procesos   

Como  se sabe, esta pretensión tiene que ver  con  la  decisión adoptada por la Sala el 28 de agosto pasado, en el sentido de  disponer  que  los  juicios  seguidos  en  contra  de  los doctores SABAS   EDUARDO   PRETELT   DE   LA  VEGA,  DIEGO  PALACIO  BETANCOURT y  ALBERTO  VELÁSQUEZ ECHEVERRY  se  tramiten conjuntamente, dado que se trata de los mismos hechos, investigados  inicialmente  de  manera  conjunta  y  que,  no obstante la ruptura de la unidad  procesal  decretada  en  la  investigación,  para  el  momento de la acusación  alcanzaron idéntico estado procesal.   

Siendo  ello  así,  el  primer argumento del  defensor,  alusivo a la cita equívoca del artículo 89 de la Ley 599 y no de la  600  de 2000 es desde todo punto de vista intrascendente, pues la transcripción  del  precepto legal corresponde a la normatividad procesal y no a la sustantiva,  y así evidentemente lo entendió el abogado.   

Por  lo  demás,  las  glosas  atinentes a la  necesidad  de  interpretar dicha disposición en consonancia con el artículo 90  ibídem   relativo  a  la  conexidad,  para  concluir  que la conexidad procesal solo es posible en la fase  de  investigación,  o  que  la  Corte  aplicó  la  figura  de  la acumulación  inexistente  en  la  Ley  600  de 2000, no dejan de ser argumentos estrictamente  formales   que  se  apoyan  en  antecedentes  jurisprudenciales  cuyo  referente  fáctico  y  procesal  fue  muy  diferente  a  lo que ha ocurrido en el presente  asunto.   

En  efecto,  es cierto que el numeral primero  del  artículo  90  de  la  Ley  600 de 2000 señala que la conexidad se decreta  solamente  en  la etapa de investigación, entre otras circunstancias, cuando la  conducta      punible      haya      sido      cometida      en     “coparticipación   criminal”.   Sin  embargo,  no  es  cierto  que  en  este  asunto se haya acudido a la inexistente  figura  de  la  acumulación  jurídica  regulada  en los artículos 91 a 96 del  Decreto  2700  de  1991,  en  tanto  que  no  se  está  ante ninguna de las dos  situaciones  allí  señaladas,  esto  es, que contra una misma persona se sigan  dos  o más procesos; ni se trata de delitos conexos que se hubieran investigado  de manera separada.   

Lo claro es que las decisiones citadas por el  defensor  en  sustento  de  su tesis hacen alusión a asuntos seguidos contra un  solo  procesado,  a  los que no le fueron acumulados otros procesos que cursaban  en su contra por delitos diferentes.   

Lo  ocurrido  en este asunto es bien diverso.  Sin  duda  se  trata  de  unos  hechos  en  los  que  están involucradas varias  personas,  razón  por la cual se adelantó una sola investigación hasta cuando  a   petición   de   uno   de   los  defensores  se  clausuró  parcialmente  la  investigación   y,   posteriormente,   por   razones  similares,  esto  es,  la  declaratoria  de  nulidad de actuaciones adelantadas entonces por un funcionario  sin  competencia, acorde con la normatividad vigente, terminaron igualándose en  su  trámite,  al  punto  de calificarse en la misma fecha, de modo que, en este  evento,   la   unificación   para   el   trámite   del   juicio   sí  cumple con los nobles principios de la  economía  procesal  y  de  celeridad y eficacia de la justicia, máxime cuando,  como  se  dijo  en  la  decisión  referida,  la  ruptura  de la unidad procesal  “sólo  redundó  en la duplicación del voluminoso  expediente  y  en su trámite paralelo”, generando un  “agotador  desgaste  de la justicia, que no puede y  no  debe  continuarse  durante  la etapa del juicio”,  cuando  entre  ellos  existe  comunidad de prueba, tanto más si respecto de los  dos  asuntos  debe  conocer  el  mismo  y  único  juez,  en  virtud  del  fuero  constitucional que ampara a los tres acusados.   

Así   las   cosas,   termina   siendo   un  contrasentido  sostener  que  la  unificación  de  estos asuntos para el juicio  resulte  lesivo  de  los  derechos  al  debido proceso, porque aparte de su mera  afirmación,  el  defensor  no demuestra por qué ello resquebraja la estructura  de  un  proceso como es debido, ni de qué manera afecta el derecho a la defensa  de su asistido.   

En  este  sentido, no sobra recordar, como lo  sostuvo  la  Sala  en  la decisión del 28 de agosto, que no se desconoce que la  ruptura  de  la unidad procesal constituya una causa legal que permite adelantar  por  separado  investigaciones penales, pese a tratarse de los mismos hechos. Lo  que   pasa  es  que  ante  las  particulares  contingencias  ocurridas  en  este  diligenciamiento,  es  al juez a quien le corresponde dinamizar el sentido de la  ley   para   hacer  prevalecer  tanto  los  derechos  de  los  ciudadanos,  como  materializar los principios constitucionales de la justicia.   

En  esas  condiciones,  no  se  decretará la  nulidad invocada.   

DE    LAS    SOLICITUDES   PROBATORIAS   

Por  razones  de  metodología,  la  Sala  se  ocupará,  en  primer  lugar,  de las pruebas que estima procedentes decretar de  oficio.  Luego se pronunciará respecto de las que se accederá por petición de  los   sujetos   procesales   y,   por  último,  se  referirá  a  aquellas  que  niega.   

1.   Pruebas  de  Oficio   

Se decretarán las siguientes:  

a)  La ampliación de la declaración de  Carlos Arturo Gómez para que  precise  sobre  el  trato o amistad que tenía con Teodolindo Avendaño, cuándo  lo  conoció,  así  como  para  que explique en forma detallada desde cuándo y  cómo  funcionaba,  al  interior  del Ministerio de Protección Social, el Grupo  Interno  de  Trabajo  para el Pasivo Social de Puertos de Colombia, cuáles eran  sus  funciones  y  quienes intervenían en la contratación de los profesionales  que    a    nombre   de   dicha   entidad   participarían   en   los   procesos  judiciales.   

Igualmente se hace necesario ahondar sobre las  circunstancias  en  que  Vania  Constanza  Castro  fue  contratada  como abogada  externa en esa dependencia.   

b)  La ampliación de la declaración de  Vania  Constanza  Castro,  a  efectos  de  que  precise  la  manera  como  su  suegro  Teodolindo Avendaño la  recomendó  con  Carlos  Arturo  Gómez  para  que  la  contrataran como abogada  externa  del  Ministerio del Interior en asuntos de Foncolpuertos, así como las  circunstancias en que se conoció con dicho funcionario.   

c)   Allegar  copia del auto inhibitorio  proferido  el  22  de  agosto  de  2008,  dentro del radicado Nº 29.831, que se  siguió  en  esta  Corporación  en contra del Congresista Armando Benedetti con  fundamento  en afirmaciones hechas por Yidis Medina Padilla en relación con los  hechos de este asunto.   

2.    Pruebas que se decretan a petición de las partes   

2.1.    A  nombre de DIEGO PALACIO BETANCOURT   

Por  ser  conducentes,  pertinentes y útiles  para  con  el  juicio,  se  decretarán  la  ampliación del testimonio de Yidis  Medina y la declaración Carlos Gaviria Díaz.   

2.2.   Las  pedidas por el Ministerio Público y la Fiscalía Delegada   

Igualmente, por su conducencia, pertinencia y  utilidad se decretarán:   

a)   Las ampliaciones de los testimonios  de  Yidis  Medina  y  de Manuel Cuello Baute,  la primera solicitada por el  Procurador Delegado y la segunda, por el Fiscal, y   

b) Se allegará copia del fallo proferido, el  24  de agosto de 2010, por la Procuraduría Auxiliar para asuntos Disciplinarios  dentro  del  radicado  Nº  001-17081-2008,  mediante  el  cual se destituyó al  doctor   SABAS   PRETELT   DE   LA   VEGA  del  cargo  de  Ministro  del Interior y de Justicia, junto con la  decisión que resolvió el recurso de reposición.   

3.  Pruebas  que se  niegan   

3.1.   Las  solicitadas a nombre de DIEGO PALACIO BETANCOURT   

–    Se   negará   el  testimonio  de  Diego Palacio Betancourt, por  cuanto  su  calidad  de  acusado  le  impide  intervenir  como testigo. Además,  rindió   indagatoria   ante   la  Fiscalía  por  los  hechos  objeto  de  esta  investigación,  asistido  por  su abogado, y al inicio del presente juicio oral  será  interrogado  por  la Corte. Igualmente fue interrogado como testigo en el  proceso que la Corte adelantó contra Teodolindo Avendaño.   

–   Los   testimonios   de   Carlos       Correa       Mosquera15,         Jorge    Enrique   Morelli   Santaella16,         Tony                Jozame17,  Emiliano                    Rivera18,         Griselda       Janeth      Restrepo19,         Carlos       Arturo      Piedrahita20,         Rosemary            Martínez21      y      Gina                Parodi22   también  se negarán  por  resultar repetitivos, pues en el expediente ya obran sus declaraciones y en  las   mismas   fueron  interrogados  acerca  de  los  temas  señalados  por  la  defensa.   

Al  respecto  corresponde  señalar  que  los  miembros  del congreso respondieron bajo juramento todo lo que les consta acerca  de  las  circunstancias  que  rodearon  la  aprobación  del  proyecto  de  Acto  Legislativo  para  la  reelección presidencial, refiriéndose a la presencia de  algunos funcionarios del Gobierno Nacional.   

–  Por idénticas razones se impone negar  la   declaración   de   la   señora   Dayis   Elena  Padilla23,  madre de Yidis  Medina,  pues  en  el  proceso obra declaración suya en la que fue expresamente  interrogada  acerca  de  las  circunstancias  en que le fue entregada la hoja de  vida de Carlos Correa.   

–  En  lo  que  corresponde  al testimonio de  Teresa   Tono  o  cualquier  miembro  de  la  Junta  Directiva  de  la ESE Francisco de Paula Santander, debe  resaltarse  que,  al igual que los relacionados anteriormente, ya declaró sobre  los    hechos    materia    de    este    proceso24    y,   además,   resulta  impertinente   pretender  con  este  medio  probar  si  el  doctor  PALACIO   tenía   injerencia   en   los  nombramientos,  o establecer los medios utilizados para citar a las reuniones de  ese organismo.   

En cuanto a lo primero, debe tenerse en cuenta  que     la     acusación     le     reprocha     al     doctor     PALACIO   su   intervención   para   el  nombramiento  de Carlos Correa en el cargo de Director de la Unidad Hospitalaria  Clínica  Primero  de  Mayo  de  la  ESE Francisco de Paula Santander, acto que,  según   se   tiene  acreditado  en  el  expediente25,   se   produjo   mediante  resolución  297  del  3  de junio de 2004, expedida por el doctor Jorge Enrique  Morelli    Santaella,   en   su   condición   de   gerente   de   la   referida  entidad.   

Lo   segundo,  esto  es,  el  procedimiento  utilizado  para  la citación a las reuniones de la Junta de la ESE Francisco de  Paula   Santander,   resulta   irrelevante   frente   a  los  hechos  objeto  de  investigación,  pues la presencia de Jorge Enrique Morelli Santaella en Bogotá  para  el  3  de  junio  de  2004  se  acreditó  en la investigación, y así se  sostiene  en  el  pliego calificatorio con su propio testimonio y la resolución  279  del  25 de mayo de 2004, mediante la cual se comisionó a dicho funcionario  para      desplazarse      a     esta     ciudad26   y   asistir  a  la  Junta  Directiva de esa entidad.   

Por   tales   razones   se  negará  dicha  declaración.   

–  Mención especial merece la solicitud  del  testimonio  de  César Guzmán Areiza,  respecto  de  quien  la  actuación cuenta con diez declaraciones  rendidas  en  los diferentes procesos disciplinarios y penales adelantados en la  Procuraduría,  en  la Corte y en la Fiscalía en contra de los aquí acusados y  los   congresistas   Yidis   Medina,   Teodolindo   Avendaño   e   Iván  Díaz  Mateus27.  En  tales  diligencias,  dicha  persona  ha  sido  interrogada en  múltiples  ocasiones  acerca  de  los  hechos  objeto  de  este proceso, de sus  vínculos  con Yidis Medina y del conocimiento que obtuvo de los mismos bien por  su  cercanía  con  la citada ex Congresista como por aquellos en los que estuvo  directamente  involucrado o tuvo percepción de los mismos por participar de una  u otra manera.   

Este  testimonio, por supuesto, es repetitivo  y,  además,  impertinente,  pues  pretende  que  el  testigo responda lo que ha  expresado en sus diversas intervenciones sobre Yidis Medina.   

–   En   cuanto   tiene  que  ver  con  las  declaraciones    de    los    Policiales  y  el Comandante de Policía  que  el  2  de  junio  de  2004 llevaron a cabo el operativo en la  residencia  de  Yidis  Medina,  debe  la  Sala  destacar  que  el solicitante no  identifica  a  las  personas  que pretende interrogar y, adicional a ello, en el  proceso  obra  prueba  relacionada con el acontecer que la defensa busca probar.  Al  respecto  se  cuenta  con  el   oficio  Nº 0515 del 6 de mayo de 2008,  suscrito  por el Comandante del Departamento de Policía del Magdalena Medio, en  respuesta      al      doctor     DIEGO     PALACIO  BETANCOURT   como  Ministro  de  Protección  Social,  informando  que  el  servicio  de  seguridad  prestado a los hijos de la señora  Yidis  Medina  el  02  de  junio  de 2004, en horas de la noche, se verificó al  folio  179  del  libro  de  minuta  de Anotaciones de la Sección Telemática de  Barrancabermeja28,    del    cual   remitió  copia29.   

Además,  se  cuenta  con  la  diligencia  de  inspección  judicial practicada, el 24 de abril de 2009, por un Fiscal Delegado  ante  la  Corte  al libro de minuta del Comando de Policía del Magdalena Medio,  con  la  asistencia de los abogados suplentes de los investigados, en la cual se  hizo         idéntica         verificación30.   

–   Así  mismo,  la  declaración  del  doctor  Eduardo  Alvarado se  negará  por impertinente, pues lo que pretende probar la defensa a través suyo  aparece  acreditado  documentalmente  en  el  expediente con el acta de la Junta  Directiva  Nº 002 de 2004, llevada a cabo en la Sala de Juntas del Viceministro  de   Salud31,  a la cual asistió el doctor Morelli Santaella. Además, se trata  de  un hecho que ni siquiera cuestionó la acusación. Cosa diferente es que esa  circunstancia,  unida  a  otras  antecedentes y subsiguientes, le permitieron al  acusador,  en  una valoración conjunta de la prueba, concluir que se aprovechó  que  para  esa fecha y por ese motivo, esa persona se encontraba en la ciudad de  Bogotá.   

–  De  igual  modo,  las  declaraciones  de  Faruk  Urrutia y Fernando   Gutiérrez   se  negarán  por  impertinentes,    pues    los    cargos   imputados   al   doctor   DIEGO   PALACIO   en  la  resolución  de  acusación  no hacen relación alguna a su intermediación en la ESE Luis Carlos  Galán  Sarmiento,  para  proveer  cargos  en  esa entidad con el fin de cumplir  ofrecimientos  hechos  a Yidis Medina o a Teodolindo Avendaño para favorecer el  Acto Legislativo de reelección presidencial.   

– También se negará, por impertinente, el  testimonio   del   doctor   Mario   Germán  Iguarán  Arana,  toda  vez  que  nadie  ha  hecho referencia al  citado  ex  funcionario  como  partícipe  de  los  ofrecimientos hechos a Yidis  Medina o a Teodolindo Avendaño.   

Adicional  a  lo  anterior,  el  audio  de la  declaración   rendida   por  el  doctor  Mario  Iguarán  en  la  Comisión  de  Investigación  y  Acusación  de  la  Cámara  de  Representantes ya obra en el  expediente,  luego  innecesario  resulta llamarlo para que repita lo que ya dijo  en aquél escenario.   

Prueba documental que se negará  

–        La       certificación  para  saber cuándo viajó  Jorge  Morelli  se  debe  negar por inconducente, ya que no precisa la fecha del  viaje  que  pretende probar. Sin embargo, en el expediente obra constancia de la  empresa  Avianca,  indicando  que  tiene registro de un pasajero de nombre Jorge  Morelli,  sin  asegurar  que  sea  el mismo Jorge Morelli Santaella,  cuyos  datos  requirió  la Fiscalía, porque que el sistema no captura la información  con  número  de  cédula. Igualmente remitió el record que aparece a nombre de  esa  persona,  el  cual corresponde a un itinerario Cúcuta – Bogotá – Cúcuta,  iniciado  el  1º  de  junio  y  culminado  el  3  de  junio de 200432.   

–   Por  impertinentes  se  negarán las  peticiones  en  el  sentido  de  que se solicite a la Cámara de Representantes,  Senado  de  la  República  y Comisión Primera de la Cámara de Representantes,  que  certifiquen, en su orden,  el  número  de  citaciones y temas a discutir efectuadas al doctor DIEGO  PALACIO; y cuáles proyectos de ley  se  tramitaron con temas relacionados con asuntos del Ministerio de Protección,  en  tanto  que  a  lo largo de la investigación ni el investigado ni la defensa  han  planteado  que  para  los  días  1,  2  y  3 de junio de 2004 se estuviera  tramitando   en  el  Congreso  ley  de  naturaleza  similar,  o  que  al  doctor  PALACIO se le hubiera citado  allí a propósito de los mismos.   

–  Las llamadas  efectuadas  por Diego Palacio  el  2,  3, y 4 de junio de 2004, resultan repetitivas,  si  se  tiene  en  cuenta  que  dicha  información  fue remitida por la empresa  Bellsouth33 y, por supuesto, reposa en el expediente.   

–        El       video   contentivo   de   la   entrevista  realizada  el  8  de  agosto  de  2004  por  Daniel  Coronel a Yidis Medina, fue  remitido  a  la Corte, dentro de la actuación  seguida contra esta última  (rad. 22.453) con oficio del 24 de abril   

de 2008, luego resulta innecesario repetir esa  prueba34.   

Tampoco   se   accederá  a  solicitar  los  antecedentes    médico   siquiátricos   de   Yidis  Media,  porque  la  explicación  de  pertinencia  se  advierte  contradictoria  si  se  tiene  en  cuenta que el defensor justifica su  petición  afirmando  que  en  el proceso obra información referida a que dicha  testigo  estuvo  hospitalizada  por  problemas  siquiátricos  y,  acto seguido,  señala   que  “de  encontrarse  como  ciertos  los  antecedentes  de  por  lo menos una hospitalización por problemas siquiátricos  desvirtuaría  el  concepto  de  Medicina Legal que dice que no hay antecedentes  siquiátricos  de  la Sra. Medina”. De todas maneras,  revisado el expediente no se encontró información en tal sentido.   

–   Por  impertinente  se  negará  la  solicitud  orientada  a  que  se solicite al INPEC o al Juzgado de Ejecución de  Penas,  certificación acerca  del  cumplimiento o incumplimiento de la detención domiciliaria por parte de la  señora  Yidis  Medina, con la cual pretende acreditar que la testigo acostumbra  a  mentir,  porque  a la Corte le afirmó que no había salido de su apartamento  mientras se encontraba en esa situación.   

Al   respecto,   debe   señalarse  que  el  comportamiento  procesal de la señora Medina Padilla resulta irrelevante frente  al  tema  que es objeto de este proceso, máxime cuando se cuenta con abundantes  elementos  de juicio que permiten valorar las manifestaciones hechas por aquella  en  las  diferentes  intervenciones  que  ha  tenido  en  calidad  de imputada o  testigo,  tanto  en los procesos penales como en los disciplinarios a los que ha  comparecido.   

–   Por  razones  idénticas  también  corresponde  negar  la inspección judicial  al proceso que se sigue en contra de Yidis Medina por el delito de  secuestro,  pues  no  es  pertinente  para  valorar la calidad del testigo si se  tiene  en  cuenta  que se trata de una actuación en curso, en la que si bien es  de  público conocimiento que en fecha reciente se dictó sentencia condenatoria  en   su   contra,   se   trata  de  una  decisión  que  aún  no  se  encuentra  ejecutoriada.   

Además, esta actuación cuenta con amplios y  suficientes  medios  de  convicción  para ponderar el valor suasorio que puedan  tener  o  no  las afirmaciones que la testigo ha expresado en torno a los hechos  que son materia de esta actuación.   

–   En  cuanto  tiene  que  ver  con las  sábanas  de  llamadas de los  teléfonos  de  DIEGO  PALACIO  BETANCOURT,  Enrique  Morelli  Santaella,  Carlos  Correa Mosquera, Teodolindo  Avendaño  y  “las personas encargadas por parte del  Gobierno   del   trámite   de   proyecto   de  Acto  Legislativo”,  la  Sala  observa  que  el expediente cuenta con los registros de  llamadas    correspondientes    al    doctor    DIEGO  PALACIO35,  junto  con las de Teodolindo Avendaño, mismas que sirvieron para  hacer  en el juicio seguido contra este último un estudio link, cuyo informe se  incorporó  a  este  asunto  como  prueba trasladada36.   

Asimismo, en lo que tiene que ver con Morelli  Santaella  y  Carlos  Mosquera, debe recordarse que, de acuerdo con los hechos y  la   valoración   probatoria  que  se  hace  en  la  acusación  en  cuanto  al  nombramiento  de Carlos Mosquera como director de la Clínica Primero de Mayo de  la  ESE  Francisco  de Paula Santander, por parte del primero de los mencionados  en  su  condición  de  director, no se ha sostenido que el doctor DIEGO PALACIO  hubiera  establecido  comunicación  telefónica con cualquiera de los dos entre  el 1º y el 3 de junio de 2004.   

En efecto, la acusación es clara en precisar  que  se  aprovechó la presencia del doctor Morelli en la ciudad de Bogotá, con  ocasión  de  la  reunión  de  la  Junta Directiva de la ESE Francisco de Paula  Santander,   llevada   a   cabo   en   las   oficinas   del   Viceministerio  de  Protección.   

En el mismo sentido, abiertamente imprecisa e  impertinente   resulta   la  solicitud  atinente  a  las  sábanas  de  llamadas  “de  las personas encargadas por parte del gobierno  del  trámite  del  proyecto de acto legislativo”, en  la  medida  en  que  no  indica  a quiénes se refiere, ni cuál la importancia,  utilidad  o  pertinencia de cada una de ellas frente a los hechos objeto de este  proceso.   

–   Corresponde  igualmente  negar  por  repetitiva  la  prueba  relacionada  con  allegar  copia  del  fallo absolutorio  proferido,  el 16 de marzo de 2009, por el despacho del Procurador General de la  Nación,  dentro  del  proceso  disciplinario  Nº  001-105507-04,  a  favor  de  Diego  Palacio, toda vez que  obra         en         el         expediente37.   

3.2.    A  nombre de ALBERTO VELÁSQUEZ ECHEVERRY   

Testimoniales  

–   Se  negará por repetitiva y, por lo  mismo,  innecesaria  la  declaración  de  Luis Alfonso  Hoyos   Aristizabal,  por  cuanto  dicha  persona  fue  escuchada  en  la  Fiscalía,  en  diligencia  a la que asistió el defensor del  doctor  VELÁSQUEZ, quien lo  interrogó  acerca  de  las circunstancias en que se produjo la solicitud de una  cita  para  que  se  entrevistara  con Yidis Medina.38   

Al respecto, importa también señalar que los  errores  apreciativos en que, a juicio de la defensa, hubiera podido incurrir la  Fiscalía  en la resolución de acusación, no se superan escuchando de nuevo al  testigo  para  interrogarlo  sobre lo mismo. Esa tarea, si así lo considera, le  corresponde    a    la   defensa   en   la   presentación   de   los   alegatos  finales.   

Las    declaraciones    de   Camilo     Ospina     y    Juan    Hernández   se   negarán   por  inconducentes,  en la medida en que las funciones de los cargos públicos tienen  sustento en la ley.   

Además, que tales personas expongan acerca de  la  manera  como  se  entendía  el  desempeño del cargo cuando cada uno ocupó  respectivamente  la  Secretaría  Jurídica  de  la Presidencia o la Secretaría  General  de  la  misma  dependencia,  no aporta nada frente a los hechos que son  objeto  de  este  proceso,  pues  si  bien  la gestión de citas de miembros del  Congreso  para  ser  atendidos por empleados del Gobierno se asume como parte de  ello,  el  contexto  en que se dieron los encuentros que da cuenta la acusación  son  bien  diversos  a  los  que  ordinariamente  pudieran  haber  experimentado  aquellos.   

–   Las  declaraciones  de  Faruk     Urrutia     y    Eduardo  Esquivel, se negarán por resultar  superfluo  escucharlos  de  nuevo,  máxime cuando en sus intervenciones juradas  que       obran       en      este      proceso39,  fueron interrogados acerca  de  los  hechos  relacionados  por  el defensor en su pretensión, es decir, las  circunstancias  en  que  se  produjo  la  renovación  del  contrato  del doctor  Esquivel en la ESE Luis Carlos Galán.   

–   Tampoco  se  accederá a escuchar al  congresista      Armando     Benedetti,  no  solo  porque  él  ya declaró en este asunto acerca del tema  señalado  por el defensor, sino porque resulta impertinente interrogarlo acerca  de  las  razones  por las cuales la Corte dictó auto inhibitorio a su favor por  el  episodio  de  la  entrega  que,  según  Yidis  Medina,  le  hizo  de un fax  relacionado  con  la  renovación  del  contrato  del  médico Eduardo Esquivel,  manifestándole      que      el      Gobierno     sí   cumplía,  toda vez que las mismas se   

encuentran  en  la decisión y constituyen su  fundamento.   

Además,  copia  de  la referida decisión se  ordenó incorporar de oficio a este juicio.   

–   Los  testimonios  de  Martha     Zuluaga    y    Rodrigo  Vera, que la defensa solicita para  interrogarlos  acerca  de  algunos nombramientos por los que se acusó al doctor  ALBERTO  VELÁSQUEZ,  no  se  advierten  pertinentes, pues no se indica cuál es el conocimiento que tienen al  respecto,   ya   que  se  limita  a  referir   que  se  desempeñaron  como  funcionarios de la Red de Solidaridad Social.   

Adicionalmente,  las  declaraciones  de estas  personas   obran   en  la  actuación.  Marta  Zuluaga  fue   escuchada   durante   la  instrucción  por  la  Fiscalía40  y  Rodrigo Vera  rindió  declaración  ante  la  Comisión  de Investigación y Acusación de la  Cámara          de          Representantes41, y ambos fueron interrogados  expresamente  acerca  de su intervención y el conocimiento que tienen sobre las  circunstancias  en  que  se  dio  el  nombramiento  de  Jairo Alfonso Plata como  delegado  territorial  de  la  Red  de  Solidaridad  Social,  que es el tema que  interesa para el caso de estudio.   

Los    testimonios    de    Gina                Parodi42,         Oscar       Arboleda       Palacio43,         Nancy      Patricia      Gutiérrez44,  Miriam            Alicia           Paredes45,         Milton             Rodríguez46,         Tony                Jozame47,         William              Vélez48,         Germán              Varón49,         Zamir        Eduardo        Silva50  y  Luis            Fernando           Velasco51  resultan  innecesarios  por  repetitivos,  ya que todos rindieron declaración acerca de los hechos objeto de  este  proceso, y fueron interrogados en torno a las circunstancias referidas por  el  defensor,  esto es, si recibieron ofrecimientos de parte de funcionarios del  Gobierno  Nacional  para  aprobar  el  proyecto de Acto Legislativo para la  reelección presidencial.   

Documental  

El  libro  de Alejandro Villegas “CONFIESO,  de  rodillas  en el baño presidencial”,  cuya  incorporación  al  proceso  pretende la defensa del doctor  ALBERTO   VELÁSQUEZ  para  demostrar  las  contradicciones  de  Yidis  Medina,  resulta impertinente y, por  ende,  se  negará.  En  primer lugar, se trata de una versión periodística de  público  conocimiento. Y en segundo lugar, porque las inconsistencias o vacíos  que  considera  presentan las versiones que ha rendido Yidis Medina, corresponde  destacarlas  frente  a las rendidas ante las diferentes autoridades judiciales y  disciplinarias,  pues  son  éstas  las  que  tienen  vocación  de prueba en la  actuación.   

Adicional   a   ello,  si  es  su  interés  confrontarla   con   afirmaciones  que  como  de  ella  aparecen  en  la  citada  publicación,  podrá  hacerlo  a  través  del  testimonio  que  rendirá en el  juicio.   

3.3.   De  las pruebas pedidas por el Fiscal Delegado   

–   Por  sustracción de materia resulta  innecesario   practicar   diligencia   de  inspección  judicial  al  radicado  39.134  que  por  separado  se  tramitaba   en   contra   de   los   doctores   DIEGO  PALACIO    y    ALBERTO  VELÁSQUEZ,  pues  como  es  conocido  por  todos  los  sujetos  procesales,  la  Corte  dispuso  su  trámite unificado para el juicio,  mediante auto del 28 de agosto del año en curso.   

–   La  declaración  de  Clara  Pinillos  Abozaglo  la  Corte  la  encuentra inconducente, en la  medida  en  que  los  hechos  de  este proceso no hacen relación a presiones  de  las  que fuera objeto Yidis  Medina  para apoyar el proyecto de Acto Legislativo de reelección Presidencial,  sino  de  ofrecimientos  burocráticos  a  cambio  de  apoyar  con su voto dicho  proyecto.   

Además,  en lo que concierne a ella frente a  los  hechos  materia de este proceso, la actuación cuenta con sus declaraciones  rendidas    mediante    certificación    jurada.52   

Por    ello,    este    testimonio    se  negará.   

–   La  declaración  de  Germán  Navas  Talero,  para  la  Sala es  repetitiva,  pues  habiendo  actuado  como  denunciante de los hechos que dieron  origen  al  proceso  iniciado  en la Comisión de Investigación y Acusación en  contra  del   ex  Presidente  Álvaro  Uribe y al tramitado por la Corte en  contra     de    Yidis    Medina,    amplió    su    testimonio    en    varias  oportunidades53. En consecuencia, el mismo se negará.   

–   La  ampliación  de declaración del  médico    Eduardo   Esquivel   Ordoñez,  para  que  se  refiera  a  la inconsistencia entre la fecha de su  contrato   y   aquella   en  que  realmente  lo  comenzó  a  ejecutar,  resulta  innecesaria,  por  cuanto acerca de ese tema en particular fue interrogado en la  declaración  rendida el 10 de diciembre de 2008, en la Procuraduría General de  la   Nación54.   

3.4. De las pruebas  pedidas por el Procurador Delegado   

Las    declaraciones    de   Hernando      Angarita     Figueredo55,         Milton       Contreras       Amell56  y  Teodolindo   Avendaño57  serán  negadas, por cuanto  el  sustento  en que el Ministerio Público basa la pertinencia de las mismas se  reduce  simplemente a referir lo que ya declararon, sin precisar cuáles son los  temas   por   los   que   sería  necesario  repetir  sus  declaraciones  en  el  juicio.   

De igual modo, en lo que se refiere a los dos  primeros  mencionados, el señor representante del Ministerio Público se remite  a  afirmar  que  la  resolución  de  acusación sólo valoró una o unas de sus  intervenciones  dejando de lado otras, circunstancia que no se supera escuchando  de  nuevo  a  los  testigos.  De  manera que si considera que lo manifestado por  ellos  en  otros  de  sus  testimonios  resulta relevante frente a la situación  particular   del   doctor  SABAS PRETELT  DE LA VEGA, tendrá oportunidad   

de  expresarlo en las alegaciones finales del  juicio oral.   

Documentales      e      inspecciones  Judiciales   

La  Sala  negará  igualmente  la  petición  relacionada  con  allegar  todas las piezas procesales relacionadas con el fallo  proferido  dentro  de la investigación disciplinaria Nº 001-173081, seguida en  la  Procuraduría  General  de  la  Nación  en  contra  del doctor SABAS  PRETELT  DE  LA  VEGA, así como las  inspecciones  a  las  investigaciones  penales  de Luis Camilo O´meara Riveira,  Hernando  Angarita  Figueredo,  Claudia  Salgado  y  Juan  David Ortega, pues el  Ministerio  Público no aporta ninguna razón que explique la pertinencia de las  mismas.  Es más, como en su memorial petitorio termina manifestando que en este  proceso  “existe abundante, suficiente e importante  material  probatorio”,  la  Corte entiende que tales  peticiones  probatorias  cifran el criterio de pertinencia en una expectativa no  concreta.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA, en SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

    

1. NEGAR  las  peticiones de nulidad elevadas  por  la  defensora  del doctor SABAS EDUARDO PRETELT DE  LA VEGA.   

2. NEGAR    las   peticiones   de   nulidad  presentadas  por  el  defensor del doctor DIEGO PALACIO  BETANCUORT.     

    

1. NEGAR    las   peticiones   de   nulidad  presentadas   por   el  defensor  del  doctor  ALBERTO  VELÁSQUEZ ECHEVERRY.     

    

1. DECRETAR   de   oficio   las   siguientes  pruebas:     

–   La ampliación de las declaraciones  de  Carlos  Arturo  Gómez y  Vania Constanza Castro.   

–   Allegar  copia del auto inhibitorio  proferido,  el  22  de  agosto  de  2008, dentro del radicado Nº 29.831, que se  siguió    en    esta   Corporación   en   contra   del   Congresista   Armando  Benedetti.   

    

1. DECRETAR  la ampliación del testimonio de  Yidis  Medina  Padilla,  solicitado  por  el  defensor  del  doctor DIEGO   PALACIO   BETANCOURT   y  por  el  representante del Ministerio Público.     

    

1. DECRETAR  la ampliación del testimonio de  Manuel  Cuello  Baute,  solicitada  por  el  Ministerio  Público  y  el  Fiscal  Delegado.     

    

1. ALLEGAR  copia   del fallo proferido,  el   24   de  agosto  de  2010,  por  la  Procuraduría  Auxiliar  para  Asuntos  Disciplinarios  dentro  del  radicado  Nº  001-17081-2008,  mediante el cual se  destituyó  al  doctor  SABAS  EDUARDO  PRETELT  DE LA  VEGA del cargo de Ministro del Interior y de Justicia,  solicitado por el Ministerio Público.     

    

1. NEGAR  las  demás pruebas solicitadas por  el     defensor    del    doctor    DIEGO    PALACIO  BETANCOURT,    conforme    a    lo    expuesto    en  precedencia.     

    

1. NEGAR   las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor     del     doctor    ALBERTO    VELÁSQUEZ  ECHEVERRY,  por  las  razones  consignadas en la parte  motiva de este proveído.     

    

1. NEGAR  las  demás pruebas solicitadas por  el  señor Fiscal Sexto Delegado ante la Corte, por los motivos indicados en las  motivaciones de esta determinación.     

    

1. NEGAR  las  demás  pruebas pedidas por el  señor  Procurador  Delegado,  con base en lo expuesto en las consideraciones de  esta decisión.     

    

1. Contra     esta     providencia     procede     el     recurso    de  reposición.     

QUEDAN    LAS   PARTES   NOTIFICADAS   EN  ESTRADO.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO               GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNANDEZ   

     

LUIS       GUILLERMO       SALAZAR  OTERO                                   LUIS BERNARDO ALZATE GÓMEZ   

                                                                                                                 Conjuez   

ABEL       DARÍO       GONZÁLEZ  SALAZAR                                             WILLIAM MONROY VICTORIA   

                     Conjuez                                                                                     Conjuez   

JULIO       ANDRÉS       SAMPEDRO  ARRUBLA                        LUIS GONZÁLO VELÁSQUEZ POSADA   

                         Conjuez                                                                        Conjuez   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

                                                                         Secretaria     

1 Folio  291, cuaderno anexo original Nº 1.   

2  C-037/96   

3 Folio  187, cuaderno original Nº 68.   

4 Folio  188, cuaderno original Nº 68.   

5 Folio  189, cuaderno original Nº 68.   

6 Folio  190, cuaderno original Nº 68.   

7 Folio  156, cuaderno original Nº 2, correspondiente al recurso de queja.   

8   Folios 8 al 14, cuaderno original de la actuación de la Corte.   

9Mediante  el  cual  se  incluyó el parágrafo segundo al artículo  250  de  la  Carta  Política,  en  el  sentido de permitirle el ejercicio de la  acción  penal  a  la  víctima  o a otras autoridades diferentes a la Fiscalía  General de la Nación en asuntos menores.   

10  C-037/06,  al  pronunciarse  sobre  el  contenido  del  artículo  27  de la ley  Estatutaria  de  la  Administración  de  justicia que regula lo pertinente a la  garantía de la doble instancia en las actuaciones judiciales.   

11  C-284/04.   

12  Folio 14 y ss., cuaderno original No. 69.   

13  Folios 11 y ss., cuaderno original No. 69.   

14  Folio  4,  cuaderno  original  No.  69,  memorial  presentado  el  8 de marzo de  2012.   

15  Folios  172  y  ss.,  cuaderno  3, 279, cuaderno 8, folio 170, cuaderno 17, 262,  cuaderno 18, y 225, cuaderno 46.   

16  Folios 282, cuaderno 8, 166, cuaderno 16 y 282, cuaderno 8.   

17  Folios 191 vto., cuaderno 5, 14, cuaderno 35, 263, cuaderno 39.   

18  Folios 234, cuaderno 34 y 172, cuaderno 49.   

19  Folios 229, cuaderno 5, 221, cuaderno 34 y 233, cuaderno 43.   

20  Folios 181, cuaderno 34 y 226, cuaderno 42.   

21  Folios  211,  cuaderno  5,  220,  cuaderno 34 2, cuaderno 41, 181, cuaderno 34 y  226, cuaderno 42.   

22  Folios 178, cuaderno 20 y 195, cuaderno 45.   

23  Folio 11, cuaderno 46.   

24  Folio 66, cuaderno 45.   

25  Folio 132, cuaderno 3.   

26  Folio 239, resolución de acusación, cuaderno No. 68.   

27  Folios  3,  cuaderno  3, 108, cuaderno 8, 121, cuaderno 18, 201, cuaderno 33, 6,  cuaderno  35,  28,  cuaderno 40, 163, cuaderno 40, 82, cuaderno 47, 48, cuaderno  49 y 1 y ss, cuaderno 50.   

28  Folio 207, cuaderno 16.   

29  Folio 208, cuaderno 16.   

30  Folio 8 y ss., cuaderno 46.   

31  Folio 177 y ss. cuaderno 47.   

32  Folios. 138 y 139, cuaderno 64.   

33  Folio 167, cuaderno 4.   

34  Folio 32, cuaderno 2   

35  Folios  1  y ss y 225  ss, cuaderno 5 y ss, 156 y 294 y ss, cuaderno 4 y 25  y ss, cuaderno 15.   

36  Folio 100 , cuaderno 23.   

37F.  246 y ss, cuaderno 60   

38  Folio. 123, cuaderno 41.   

39  Faruk  Urrutia,  folio.  84, cuaderno 47 y Eduardo Esquivel folios. 95, cuaderno  3,  131,  ,cuaderno  18,43, cuaderno 45, 44, cuaderno 22, 121, cuaderno 35 y 75,  cuaderno 47-   

40  Folio 135, cuaderno 43.   

41  Folio 132, cuaderno 35.   

42  Folios 178, cuaderno 34 y 182, cuaderno 45.   

43  Folios 186, cuaderno 20 y 225, cuaderno 45.   

44  Folio 225, cuaderno 45.   

45  Folio 188, cuaderno 34.   

46  Folios 187, cuaderno 34 y 146, cuaderno 45.   

47  Folio 191, cuaderno 5.   

48  Folio 218, cuaderno 34.   

49  Folios 210, cuaderno 34 y 93, cuaderno 41.   

50  Folios  216,  cuaderno  5,  185,  cuaderno  34,  1,  cuaderno 44 y 176, cuaderno  49.   

51Fs.  264, cuaderno 5, 222, cuaderno 34 y 176, cuaderno 45   

52  Folios 182, cuaderno 5 y 176, cuaderno 34.   

53  Folios  34,  cuaderno  2,  184, cuaderno 5, 144-229 y 261-329, cuaderno 51 y 80,  cuaderno 41.   

54  Folio 58 y ss., cuaderno 47.   

55  Folios  207  y  292  cuaderno  8, 244, cuaderno 18, 37, 74, 139 y 149 , cuaderno  40.   

56  Folio 224, cuaderno 22 y 259, cuaderno 24.   

57  Folios  231,  cuaderno  5,  25,  cuaderno  6, 31, cuaderno 35, 174, cuaderno 40.     

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