40385(19-12-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                     

Magistrado Ponente:  

José Luis Barceló Camacho  

Aprobado Acta No. 464  

Bogotá, D.C., diecinueve (19) de diciembre de  dos mil doce (2012)   

ASUNTO  

La Sala se pronuncia sobre la viabilidad de la  demanda  sustento  del  recurso  de  casación  discrecional,  instaurado por el  apoderado  de  ANTONIO JOSÉ HENAO MONSALVE, contra la sentencia del 24 de julio  de    2012    proferida   por   el   Tribunal   Superior   de   Buga,  Sala  Penal de Descongestión, mediante  la  cual  modificó  la  emitida  el  27  de abril del mismo año por el Juzgado  Cuarto  Penal del Circuito Adjunto de Palmira, que lo condenó a cuarenta y ocho  (48)  meses  de  prisión,  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos y  funciones  públicas  por  cinco  (5) años y multa de doscientos (200) salarios  mínimos  legales  mensuales,  al  hallarlo  responsable  del  delito  de fraude  procesal.   

HECHOS  

Con  fundamento  en  una  letra  de  cambio  suscrita  por  Mariela  Prado  y Ramiro Victoria para  respaldar   un   préstamo   por  $400.000,  ANTONIO  JOSÉ   HENAO     MONSALVE     inició  un  proceso ejecutivo singular contra los obligados en el Juzgado  Promiscuo  Municipal  de  El Cerrito Valle, cuyo despacho el 28 de septiembre de  2005    dictó   sentencia   en   la   cual  declaró  probada  la  excepción  de  adulteración    del    título,   al   establecer  con    perito  que  ese  valor    había   sido  alterado      al  anteponerle     el  número     1     y  hacerlo     aparecer  por $1.400.000.   

ANTECEDENTES  

El  1º    de  diciembre   de  2005,  la  Fiscalía  134  Seccional ante los Jueces Penales del  Circuito          de         Pasto,  decretó la  apertura    de    la    instrucción   y   dispuso   la  vinculación  mediante  indagatoria  del  imputado  HENAO MONSALVE,  que  se  llevó  a  cabo el 13 de ese  mismo mes y año.   

El          23         de         enero       de       2006,    la  Fiscalía  le  impuso  medida  de aseguramiento en la  modalidad  de detención preventiva por los delitos de  fraude  procesal  y  falsedad  en  documento privado,  la  cual  fue  revocada  porque  en razón    de    la    pena    mínima    no  había  lugar  a  resolver  la  situación        jurídica1.   

El  18  de  diciembre  de   2007,  la    Fiscalía   declaró  cerrada  la  instrucción y el 24 de  enero  de  2008, profirió  resolución de acusación  contra  HENAO MONSALVE por  el    hecho  punible  de  fraude  procesal     y     precluyó     la  investigación  por  los  delitos    de   estafa  tentada y falsedad en documento privado.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

En  la  demanda  se  acude  a  la  casación  discrecional  y  sin  invocar  causal alguna, dentro del capítulo denominado la  violación   de   unos   derechos  fundamentales,  menciona  la  presunción  de  inocencia.   

Luego  de  señalar que esta es una garantía  consagrada  en  la  Constitución Política, desarrollada en el artículo 7º de  la  ley  600  de  2000  y  reproducir  parcialmente  una  decisión  de la Corte  Constitucional  referida  a  ella,  el  casacionista advierte que el acusado fue  condenado con sustento en un dictamen pericial incompleto.   

A  su juicio, los peritos han debido examinar  la  totalidad  del  documento  y la Fiscalía haber aportado material suficiente  para  que  los  grafólogos pudieran dictaminar conforme con las reglas exigidas  por  la  ciencia;  falencias que impedían a los juzgadores tener certeza acerca  de la existencia del delito imputado al acusado.   

En  su  concepto  el  dictamen  no reúne las  condiciones  de  una  prueba técnica, de modo que al ser apreciado se incurrió  en  un  error  de derecho y como no se le otorgó credibilidad a la versión del  procesado, existe la duda que debe ser resuelta a favor de éste.   

Agrega  que  las  instancias  acogieron  el  dictamen  sin  crítica  judicial  a  pesar  de  sus  inconsistencias  y como no  constituye   plena  prueba  del  hecho,  la  falta  de  certeza  conlleva  a  la  absolución de HENAO MONSALVE.   

Expresa que con lo dicho, ha cumplido el deber  de        satisfacer       los       “motivos  suficientes”  para  que  la  Sala intervenga en este  asunto.   

CONSIDERACIONES  

El inciso segundo del artículo 205 de la ley  600  de  2000,  normatividad  aplicable  a  este  asunto,  consagra la casación  excepcional  para  los fallos de segunda instancia proferidos por los Tribunales  Superiores  y el Tribunal Penal Militar, en los procesos adelantados por delitos  cuya  pena  privativa  de  la  libertad sea igual o inferior a ocho (8) años de  prisión,  aun cuando se hubiera impuesto una medida de seguridad; y    por  los  juzgados  penales  del  circuito,  sin  consideración  al monto de la  sanción prevista para los delitos investigados.   

Su procedencia exige la manifestación expresa  y  sustentada  así sea breve, en la misma demanda o en escrito adicional, sobre  la  necesidad de que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia intervenga en  el  asunto, porque el sujeto procesal que la invoca la considere pertinente para  el   desarrollo   de   la   jurisprudencia   o  la  garantía  de  los  derechos  fundamentales.   

El  delito  por  el  cual  fue sentenciado el  acusado  se  encuentra  descrito  en  el  artículo  453  del  Código  Penal  y  sancionado  con  prisión  de  cuatro (4) a ocho (8) años, siendo procedente en  este  caso  la  casación  discrecional, en atención a que el hecho investigado  ocurrió en vigencia de la ley 600 de 2000.   

El actor cumplió con el deber de motivación  exigido  para  la casación excepcional, para lo cual adujo la violación de las  garantías  fundamentales de la presunción de inocencia y del in dubio pro reo,  a las cuales se refiere ampliamente en la demanda.   

Sin  embargo,  el  escrito  carece  de  los  requisitos  mínimos  de  contenido  y  de forma, porque no cita las causales al  amparo  de las cuales acude a esta sede ni precisa los errores propuestos contra  la  sentencia atacada, según lo exigen los numerales 3 y 4 del artículo 212 de  la ley 600 de 2000.   

En efecto, en una parte de la demanda insinúa  la  existencia  de un error de derecho en la apreciación del dictamen pericial,  sin  indicar el sentido en que se manifiesta, esto es, si el vicio corresponde a  un falso juicio de legalidad a un falso juicio de convicción.   

Por esa razón, omite señalar si el yerro se  relaciona  con el proceso de formación de las pruebas, o si por el contrario el  juzgador  en  su  valoración le atribuye un mérito que no tiene o desconoce el  asignado  por  la  ley,  lo  cual impide identificar  el reproche formulado  contra la sentencia atacada.   

En este sentido, no basta con afirmar que los  juzgadores  al  valorar  el dictamen pericial lo hicieron de forma parcial y sin  someterlo  a  crítica  probatoria alguna, generalizaciones que antes de mostrar  un  error  de  juicio  dejan en evidencia la inconformidad del recurrente con la  apreciación de la prueba, la cual no constituye motivo casacional.   

Ahora,  si  lo  que pretende el impugnante es  demostrar  que  no  existe la certeza para declarar responsable al acusado de la  conducta  imputada,  porque  la duda emerge en el proceso, era también su deber  postular el cargo de acuerdo con la técnica exigida en esta sede.   

La duda probatoria como motivo de casación se  propone  por  vía de la causal primera del artículo 207 de la ley 600 de 2000,  a  través  de  cualquiera  de  las  dos hipótesis de violación de la norma de  derecho sustancial: directa o indirecta.   

Además  de  no  mencionar  la vía escogida,  tampoco  precisa  la  demanda la clase de error dentro de alguna de ellas, en la  medida  que  opta  por  advertir su existencia a partir del análisis probatorio  del  casacionista, con lo cual desconoce que por la doble presunción de acierto  y  legalidad que acompaña a la sentencia, prevalece la apreciación del juez en  tanto no se aparte de las reglas de la sana crítica.   

Son  insuficientes  para  estructurar  algún  cargo  que  permita dar trámite a la demanda, las genéricas críticas al fallo  por    la    presunta   falta   de   “valoración  judicial” del dictamen, debidas a inconsistencias de  los peritos y a la falta integral de su examen por estos.   

En  ninguna  parte  del escrito se precisa ni  concreta   el  error  atribuido  a  la  sentencia  atacada;  de  otro  lado,  el  casacionista  cree  de  manera  equivocada  que con sustentar el motivo que haga  procedente  la  casación  discrecional,  queda  relevado  de  la obligación de  enunciar la causal y formular el cargo.   

Por  lo  demás, se recuerda que la casación  discrecional  no es un recurso adicional en todos los asuntos donde la ordinaria  es  improcedente,  en  la  medida  que  la  demanda  debe  reunir los requisitos  formales y materiales exigidos por la ley.   

En consecuencia la Sala inadmitirá el libelo,  ya  que  el  censor  no  indica   el  motivo  que  la haga procedente y sus  defectos  de técnica son evidentes, los cuales no entrará a subsanar, corregir  o  enmendar  en virtud del principio de limitación, artículo 216 de la ley 600  de    2000,    y    de    la    naturaleza    rogada    de    la    impugnación  extraordinaria.   

Tampoco  dispondrá su trámite oficioso, por  cuanto  de  la  revisión  de  la  actuación,  no  se  advierte  afectación  o  vulneración de garantías fundamentales.   

En mérito de lo  expuesto,   la   CORTE  SUPREMA     DE     JUSTICIA,     Sala     de     Casación     Penal,   

R E S U E L V E  

Inadmitir  la demanda de casación presentada  por el apoderado de ANTONIO JOSÉ HENAO MONSALVE.   

Contra  esta  decisión  no  procede  ningún  recurso.   

Notifíquese  y  devuélvase el expediente al  tribunal de origen.   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS     MARTÍNEZ        

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ                CAMACHO            FERNANDO                              ALBERTO                             CASTRO  CABALLERO                

MARIA    DEL   ROSARIO   GONZALEZ   MUÑOZ               GUSTAVO    E.   MALO  FERNÁNDEZ   

LUIS       GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                             JULIO              E.              SOCHA  SALAMANCA                                                                      

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Nubia Yolanda Nova Garcia  

Secretaria  

    

1 Auto  del  1º  de  agosto de 2006, Fiscalía Sexta Delegada ante el Tribunal Superior  de Cali; folios 184 a 199, cdno origina 1.     

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