35464(02-02-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 35464  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                               

Magistrado Ponente:  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado Acta No. 28  

          Bogotá   D.   C.,   dos   (2)   de   febrero   de   dos   mil  once  (2011)   

VISTOS  

La Sala resuelve la colisión de competencia  suscitada  entre  los  Juzgados  Tercero  Penal  del  Circuito  de Bucaramanga y  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  la misma ciudad, despachos que  rehúsan  conocer  del  juicio  adelantado contra MATILDE LARROTA JAIMES, por el  delito  de  favorecimiento  para el contrabando de hidrocarburos, al considerar,  respectivamente,  que  carecen  de  competencia,  en  virtud  de  la Ley 1028 de  2006.    

ANTECEDENTES  

Hechos:  

La  Fiscalía  Veintinueve Delegada ante los  Jueces  Penales del Circuito de Bucaramanga, en la resolución de acusación los  presentó de la siguiente manera:   

“Refiere   el  informe  de  fecha  10  de  septiembre de 2005 suscrito por el señor Patrullero  PIEDRAHITA  BENAVIDES  CARLOS  JULIO,  que  el día 10 de septiembre de 2005, al  interior  de  la  vivienda  ubicada en la calle 17 No. 9-22 Barrio Gaitán de la  ciudad  de  Bucaramanga,  se  halló  54  galones  de combustible de contrabando  distribuidos  en  doce  (12)  pimpinas, siendo su propietaria la señora MATILDE  LARROTA              JAIMES”.   

          Actuación Procesal:   

1.  La  Fiscalía,  con  base  en los hechos  mencionados,  luego  de  vincular  legalmente  a  la  implicada  y  adelantar la  instrucción  respectiva,  calificó  el mérito del sumario el 19 de octubre de  2006   con  resolución  de  acusación  por  el  delito  de  FAVORECIMIENTO  DE  CONTRABANDO  DE  HIDROCARBUROS  previsto  en el artículo 320-1 de la Ley 599 de  2000,  Código  Penal,  y  ordenó  la remisión del asunto al juzgado penal del  circuito    –   reparto  (folios  46 –50 cuaderno original 1).   

2.  El  expediente  correspondió al Tercero  Penal  del Circuito de Bucaramanga, despacho que adelantó el trámite propio de  la  causa ordenando, ante el silencio de los sujetos procesales, la práctica de  algunas  pruebas  en  la  audiencia preparatoria, dentro de ellas, un informe de  laboratorio  de  química para establecer si la gasolina es de origen nacional o  extranjero.    

Al inicio de la audiencia pública, el 28 de  septiembre  de  2010, luego de la recepción del testimonio del Patrullero de la  Policía  Edwin  Ricardo  Polanía Díaz, quien participó en la incautación de  la  gasolina  e  informó  no haber tenido conocimiento si el combustible había  sido  hurtado  a  Ecopetrol  o  provenía  de Venezuela, se recibió vía fax el  informe  del  investigador  de  laboratorio  en  el  cual  se estableció que la  gasolina  pertenece  a  Ecopetrol,  por  tanto  la  juez  se  abstuvo  de seguir  conociendo  del asunto en virtud de la ley 1028 de 2006 y lo remitió al juzgado  penal  del  circuito  especializado  -reparto-  de  Bucaramanga,  proponiéndole  colisión negativa de competencia.   

3.  A su turno, el Juzgado Segundo Penal del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga,  a  quien correspondió el proceso, se  abstuvo  de  su  conocimiento por considerarse incompetente y dispuso aceptar el  conflicto negativo que se le planteó.   

          Criterio de los colisionantes:   

1.- El Juzgado Tercero Penal del Circuito de  Bucaramanga,  en  la  audiencia  pública realizada el 28 de septiembre de 2010,  manifestó  la  falta  de competencia para continuar con el trámite en la etapa  de la causa argumentando que:     

Luego de practicadas algunas pruebas sobre el  combustible  incautado  a la sindicada, el juzgado estableció que no se trataba  de  gasolina  de  contrabando como se afirmó en la resolución acusatoria, sino  nacional,  por tanto, ante la posible comisión de conductas punibles como hurto  o  receptación  de  combustible,  los  funcionarios  competentes atendiendo los  parámetros  establecidos  por  el legislador en cuanto al tema de hidrocarburos  en  el  artículo 3º de la Ley 1028 de 2006 vigente a partir del 12 de junio de  ese  mismo año, son los Jueces Penales del Circuito Especializado, sin importar  la  época  de  comisión  de  los  hechos,  bien a partir de su vigencia o aún  estando  las actuaciones en curso para dicho momento tal como lo afirmó la Sala  Penal  de  la  Corte  Suprema  en  el radicado 266521 del 7 de febrero de 2007 en un  caso similar.   

Igualmente  mencionó  que  se  calificó el  mérito  del sumario el 19 de octubre de 2006 esto es en vigencia de la ley 1028  (12 de junio), por tanto, el  penal  del  circuito  no  es  el  competente  como  lo  son  los  de  categoría  especializada.   

2.-  Por  su parte, el Juzgado Segundo Penal  del   Circuito  Especializado  con  funciones  de  conocimiento  de  Bucaramanga  (Santander),  refutó el planteamiento anterior, bajo los siguientes argumentos:   

a)   Que   la  procesada  MATILDE  LARROTA  JAIMES     fue   acusada   como   autora   del   delito   de   “favorecimiento  para el contrabando de  hidrocarburos” tipo penal  cuya  competencia  ha  sido  asignada  a  los  jueces  penales  del  circuito de  conformidad  con  el  numeral  1º  literal  b del artículo 77 de la ley 600 de  2000, toda vez que no está atribuido a otra autoridad.   

b) Que la Juez Tercera Penal del Circuito no  dio  aplicación  a  lo previsto en el artículo 4042  del  Código de Procedimiento  Penal  –Ley 600 de 2000-,  el  cual  establece  el trámite que se debe adelantar cuando se pretenda variar  la  calificación  jurídica  provisional en la audiencia pública, en cambio lo  hizo    motu    proprio  desconociendo  los  requisitos  exigidos por la ley, generando una incongruencia  entre  la  resolución de acusación que por el delito de favorecimiento para el  contrabando  de  hidrocarburos se le atribuyó a la sindicada y el fallo que por  otro  delito  eventualmente  debe  adoptar  el  despacho  al  aceptar  en  estas  condiciones  el  conocimiento del proceso, lo que conllevaría a una nulidad por  violación al debido proceso y al derecho de defensa.   

Concluye  afirmando  que  discrepa  de  las  manifestaciones  del  juzgado colisionante al predicar su incompetencia respecto  de  un  delito  por el cual no se acusó a la procesada, en tal razón ordena el  envío  a  la  Sala  Penal  de  la  Corte  Suprema  para que dirima el conflicto  negativo de competencia suscitado.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1.  Corresponde    a    la   Corte   Suprema   de   Justicia3,  conocer  el  conflicto  de  competencia suscitado entre el Juzgado Tercero Penal del Circuito  de  Bucaramanga  y  el  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito Especializado con  funciones  de conocimiento de la misma ciudad, no obstante corresponder al mismo  distrito  judicial, en virtud de lo dispuesto por el inciso 2º del artículo 18  transitorio  del  Código  de Procedimiento Penal (Ley  600  de  2000),  que  atribuye  a la Sala de Casación  Penal  la  decisión  de los conflictos de competencia, suscitados entre un juez  penal  del  circuito  especializado  y  otro  penal del circuito, en razón a la  naturaleza  del  incidente,  y  al entendimiento que la jurisprudencia ha dado a  esa    normativa    en    cuanto    “apunta  a  establecer  que  todo  conflicto que en materia penal se  presente      con      esta      categoría      de      jueces     –    los    Penales   del   Circuito  Especializados,     se    repite    –  trátese  en uno mismo o en diferentes Distritos, sea la Corte la  que    los    resuelva.    Así    dimana    de   la   expresión   ‘asuntos    de    la    jurisdicción  penal’  utilizada por el  legislador  en  el  artículo 18 transitorio en mención, sin hacer distinción,  inclusive,    del    lugar    donde    se    suscite   el   problema”.4   

2.  Hay  colisión negativa de competencias,  según  el  artículo 93 del Código de Procedimiento Penal del 2000, cuando dos  o  más funcionarios judiciales se niegan a conocer de la actuación por estimar  que no es de competencia de ninguno de ellos.   

A  su  turno,  el  artículo 95 ibídem y la  jurisprudencia        de        la        Sala5,  señalan el procedimiento en  caso  de  conflicto,  el cual supone que por lo menos un funcionario judicial le  proponga  a  otro  de  manera clara y motivada los fundamentos de la colisión y  que  éste,  a  su  vez,  no  los  acepte  del  mismo modo y, en razón de ello,  disponga   la   remisión  a  la  autoridad  encargada  de  resolverla.  Sin  el  cumplimiento  de  estos requisitos, no se puede considerar el enfrentamiento por  la competencia nacido a la vida jurídica.   

3.  En  el  asunto sometido al estudio de la  Sala,  se  observa  que  el  Juzgado  Tercero Penal del Circuito de Bucaramanga,  mediante  auto  del  28  de  septiembre  de  2010  propuso  en forma argumentada  conflicto   negativo   de  competencia  a  los  Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados  –reparto-  de  la  misma  ciudad,  el  cual  fue  aceptado  por  el  Segundo Especializado,  trabándose en debida forma la colisión.   

La Corte procederá a efectuar el análisis y  a emitir la decisión de fondo correspondiente.   

Problema Jurídico  

4. El motivo de discrepancia de los jueces en  conflicto  para rehusar conocer de la causa seguida en contra de MATILDE LARROTA  JAIMES  por  el  delito  de  favorecimiento  para  el  contrabando   de   hidrocarburos,  no  se  centra  en  desavenencia   respecto  del  funcionario competente, sino en la forma como  propone  la  colisión cuando por prueba sobreviniente en la audiencia pública,  se  establece  la competencia para conocer del asunto en un funcionario de mayor  jerarquía.   

En  la  etapa  del juicio existen diferentes  momentos  dentro  de  los  cuales  el juez  cuenta con la  posibilidad de aducir la falta de competencia:  antes  de  celebrar  la  audiencia  preparatoria  y  en  desarrollo  del  debate  público:   

     

a. Antes de celebrar la audiencia preparatoria.     

Por  disposición  del  artículo  400  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  al  día siguiente de recibido el proceso se  pasa  el  cuaderno de copias al Despacho y en el original se corre el traslado a  los   sujetos   procesales,  para  alistar  las  audiencias  preparatoria  y  de  juzgamiento,  solicitar las nulidades originadas en la etapa de investigación y  las  pruebas  que  sean procedentes; finalizado este término y según las voces  del    artículo    401    ibídem   “  una  vez  se  haya constatado que la competencia no corresponde a  una   autoridad  de  mayor  jerarquía”,   el   juez   citará  a  los  sujetos  procesales   para  la  realización  de  la  audiencia  preparatoria,  donde  se  resolverá  las  peticiones  de nulidad y de pruebas a practicar en la audiencia  pública.   

Ello  encierra una participación activa del  juez  que  implica  el conocimiento del proceso y su determinación acerca de la  aceptación  o  rechazo  de  su competencia para conocer del proceso, atendiendo  los  elementos  de juicio valorados por la Fiscalía y respecto de los cuales no  podrá aducir en el futuro un criterio diferente.   

Si dentro de este inicial análisis  el  juez   advierte   la   existencia  de  errores  en  la  calificación  jurídica  provisional  de  la  conducta  que  afecte  su  competencia  por  recaer  en  un  funcionario  de similar o mayor jerarquía, tratándose de juez penal municipal,  del  circuito  a  un   especializado,  dará  aplicación  al artículo 402  ibídem       que  reza:   

“Declaración de  incompetencia   y  trámite.  Si  evidenciare  que  ha  existido  un  error  en  la calificación jurídica provisional de la conducta y  ello  afectare su competencia, el juez procederá a declarar su incompetencia en  auto  de  sustanciación motivado y remitirá en forma  inmediata   el   expediente   al  juez  del  circuito,  proponiéndole colisión de competencia.   

Si el juez del circuito aceptare lo expuesto  procederá  a  declarar  la  nulidad de la actuación y a ordenar su reposición  por  el  funcionario  competente, en caso contrario se  enviará  motivadamente  la  actuación  a la sala penal del respectivo tribunal  del distrito, quien dirimirá la colisión.   

Fijada  la  competencia,  sólo  se  podrá  discutir   por   prueba  sobreviniente”. (Negrillas de la Sala).   

Con esa perspectiva se pronunció la Sala en  el  radicado  18457,  auto  del  14  de  febrero  de  2002  y ratificó el 16 de  diciembre de 2008 en radicado 30972, así:   

“Si  el  juez  antes      de      celebrar      la     audiencia  preparatoria,  al  constatar su competencia, encuentra  que  ha  habido  error  en  la  calificación  jurídica  de  la conducta y ello  afecta  su  competencia, la  que  corresponde  aun funcionario judicial de igual jerarquía (por ejemplo juez  penal  del circuito común frente al juez penal del circuito especializado) o de  mayor  jerarquía  (por  ejemplo,  juez penal municipal frente al juez penal del  circuito)    no    es   procedente   modificar   la  calificación,  sino  que  se debe plantear colisión de competencia,  en  la  forma prevista en los artículos 401 y 402 del Código de  Procedimiento   Penal.”  (Negrillas de la Sala).   

     

a. En desarrollo de la audiencia pública     

Si iniciada la vista pública y concluida la  práctica  de  pruebas  el  juez  observa,  con  ocasión  a  ellas, error en la  calificación  jurídica  provisional de la conducta contenida en la resolución  de  acusación  que  amerita variar para agravar la situación del procesado, se  puede   presentar  dos  situaciones:  a)  o  este  escenario  deja  invariable  la  competencia  del  juez que  está   conociendo  aunque  se  modifique  el  tipo  penal,  o  b)  modifica  la competencia del juez que está  conociendo.   

i) En relación con la primera hipótesis, es  decir  cuando a pesar de la variación de la calificación jurídica provisional  de  la  conducta por prueba sobreviniente no se conmueve la competencia, el juez  aplica   el   artículo   404   ibídem,  como  se  desprende  de  su  detallada  lectura:   

“Artículo 404.  Variación  de la calificación jurídica provisional  de  la  conducta  punible.  Concluida la práctica  de  pruebas,  si  la calificación provisional dada a la conducta punible varió  por  error  en  la  calificación o prueba sobreviniente respecto de un elemento  básico   estructural   del   tipo,  forma  de  coparticipación  o  imputación  subjetiva,  desconocimiento  de  una circunstancia atenuante o reconocimiento de  una   agravante   que   modifiquen   los   límites   punitivos,  se  procederá  así:   

1.  Si  el Fiscal General de la Nación o su  delegado   advierte   la   necesidad   de   variar  la  calificación  jurídica  provisional,  procederá  a  variarla  y  así  se  lo hará saber al juez en su  intervención  durante  la  audiencia  pública. Finalizada su intervención, se  correrá  traslado  de  ella  a  los  demás sujetos procesales, quienes podrán  solicitar  la  continuación  de  la  diligencia, su suspensión para efectos de  estudiar    la   nueva   calificación   o   la   práctica   de   las   pruebas  necesarias.   

Si  se suspende la diligencia, el expediente  quedará  inmediatamente  a  disposición  de  los  sujetos  procesales  por  el  término   de   diez  días  para  que  soliciten  las  pruebas  que  consideren  pertinentes.  Vencido  el traslado, el juez, mediante  auto  de  sustanciación,  ordenará  la  práctica de pruebas y fijará fecha y  hora  para  la  continuación  de la diligencia de audiencia pública, la que se  realizará dentro de los diez días siguientes.   

Si los sujetos procesales acuerdan proseguir  la  diligencia  de  audiencia  pública  o  reanudada  ésta  y  practicadas las  pruebas,   se   concederá   el   uso  de  la  palabra  en  el  orden  legal  de  intervenciones.   

2. Si el juez advierte la necesidad de variar  la  calificación  jurídica provisional, así se lo hará saber al fiscal en la  audiencia   pública,   limitando   su   intervención   exclusivamente   a   la  calificación   jurídica   que  estima  procedente  y  sin  que  ella  implique  valoración  alguna  de responsabilidad. El fiscal podrá aceptarla u oponerse a  ella.   

Si el fiscal admite variar la calificación  jurídica,    se    dará    aplicación    al    numeral    primero   de   este  artículo…”  (negrillas  de la Sala).   

En este sentido la Sala mediante auto del 17  de junio de 2003 radicado 20975, señaló:   

“Situación  distinta  es la que se deriva de la previsión contenida en el artículo 404 del  Código  de  Procedimiento  Penal, por  ser sobreviniente a la práctica de  pruebas  en  la  etapa del juicio, en la cual el error en la calificación puede  ser  advertido  por  el Fiscal antes  de la prueba o con posterioridad a su  práctica  puede  deducir  que  la  calificación jurídica debe ser modificada,  en   tanto  que  el  juez  solo  puede  promover  la  variación  de  la calificación en la audiencia pública cuando ésta se derive  de  las  pruebas practicadas en el juicio y no implique el cambio de competencia  a  un  funcionario  de mayor o similar jerarquía, pues  si  la  competencia  varía  a  un  juez  de menor competencia se produciría el  fenómeno  de “prórroga de  competencia”,  en  el  evento  contrario,  debe promover conflicto de  competencia.”  (Resaltado  de la Sala).   

Interpretación  ya efectuada por la Sala en  auto del 26 de noviembre de 2002, dentro del radicado 20027:   

“La  anterior  solución  sigue  los  lineamientos del artículo 402 del nuevo  código de  Procedimiento  Penal,  pues, la alternativa que prevé  el  artículo  404  ibídem,  esto  es,  la variación  de la calificación  jurídica    provisional    de    la    conducta   punible   en   la   fase   de  juzgamiento,  presupone que  el  error  en  la  calificación  no  hace  variar  la  competencia,  y  que por lo mismo el juez llamado a dirigir dicho trámite ya es  competente  por  virtud de la ley a partir de la ejecutoria de la resolución de  acusación.”  (Resaltado  fuera de texto).   

ii) En el evento de la segunda hipótesis, si  como  consecuencia  de  la prueba sobreviniente el juez advierte la necesidad de  variar  la  calificación  jurídica  de  la  conducta, la cual genera cambio de  competencia  hacia  un  funcionario  de  mayor jerarquía, surge el interrogante  relativo a cuál será el trámite a observar.   

El  Código  de  Procedimiento Penal de 2000  regula  directamente  esta  situación  en  el  inciso  2º  del  artículo 405,  preceptuando:   

“Si  por prueba  sobreviniente  variare  la  competencia  de un juez de menor a mayor jerarquía,  se  suspenderá  la  diligencia  y  se  procederá de  conformidad     con     lo     establecido     para     la    declaración    de  incompetencia.” (negrilla de la Sala).   

La  declaración  de  incompetencia  está  prevista  en el artículo 402 de la misma Ley, la cual expresará el funcionario  judicial  con  auto  de  sustanciación  motivado,  ordenando  la  remisión del  expediente  en  forma  inmediata  al  juez  de  mayor  jerarquía proponiéndole  colisión de competencia.   

Si éste acepta la competencia proseguirá la  audiencia  por  los  cauces  legales, sin necesidad de declarar la nulidad de la  actuación  por haber sobrevenido el cambio de adecuación típica y con ello de  competencia  por  prueba  sobreviniente,  repugnando  con  ello  la presencia de  irregularidades   en   la   calificación   del   proceso   que   justifique  su  invalidación.   

Situación diversa ocurre en la hipótesis de  equivocación  en  la  resolución  de  acusación  presente cuando el Fiscal al  valorar  el  caudal  probatorio frente al derecho yerra al escoger el tipo penal  en  el  qué  se adecua la conducta, encasillándola en un delito equivocado. En  este  caso  es  palmar  que  este  dislate  solo  puede  ser  enmendado  con  la  declaración  de  nulidad,  pues  de proseguir el juicio en estas condiciones se  vulneraría  el  derecho de defensa y la estructura básica del proceso ante una  evidente incongruencia entre la acusación y el fallo.   

Del Caso concreto  

De  manera que, como en el presente caso se  está  ante una  prueba sobreviniente que varía la calificación jurídica  provisional  de  la  conducta  de FAVORECIMIENTO DE CONTRABANDO DE HIDROCARBUROS  (artículo  320-1  de  la Ley 599 de 2000), a HURTO o eventualmente RECEPTACIÓN  DE  COMBUSTIBLE  (artículo  3º de la Ley 1028 de 2006), se genera un cambio de  competencia  hacia  el  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado de  Bucaramanga.  Así entonces, el trámite impartido por el Juez Segundo Penal del  Circuito  de  Bucaramanga  fue acertado al proponer la colisión de competencias  aplicando  el artículo 405 inciso 2º del Estatuto Procesal Penal, pues habría  actuado   mal   si  hubiese  variado  la  calificación  jurídico  provisional,  careciendo de competencia.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, EN SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.  Dirimir  la  colisión  de  competencia  negativa,  asignando  el  conocimiento  del  proceso  seguido  contra  MATILDE  LARROTA  JAIMES, al Juzgado Segundo Penal del Circuito  Especializado  de  Bucaramanga  (Santander),  Despacho  al  que  se remitirá el  expediente.   

2. Enviar copia de  este  auto  al  Juzgado  Tercero  Penal del Circuito de la misma ciudad, para su  información.   

Contra  el presente auto no procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ       LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ          FERNANDO   ALBERTO  CASTRO  CABALLERO   

SIGIFREDO         ESPINOSA  PÉREZ                                                 ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS                     AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

                                                                                                                        Cita medica   

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                           JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  “De  este modo, se tiene  establecido  que  a partir de la vigencia de la Ley 1028 de 2006 (12 de junio de  2002)  el  conocimiento  de  los  delitos de apoderamiento de hidrocarburos, sus  derivados,  biocombustibles   o  mezclas que los contengan , receptación y  los  demás  señalados en la referida ley corresponden a los jueces penales del  circuito  especializados  sin  importar la época de la comisión de los hechos,  bien  a  partir  de su vigencia, ora producto de actuaciones en curso para dicho  momento,  por  cuanto  la  competencia es un imperativo de orden público, parte  integral  de  la estructura básica del procedimiento y de las formas propias de  cada  juicio,  despunta  por el legislador encargado de establecerla…”   

2Art.  404.   Variación   de  la  calificación  jurídica  provisional  de  la  conducta punible.  Concluida  la  práctica  de  pruebas,  si  la calificación provisional dada a la conducta  punible  varió por error en la calificación o prueba sobreviniente respecto de  un   elemento   básico  estructural  del  tipo,  forma  de  coparticipación  o  imputación   subjetiva,   desconocimiento  de  una  circunstancia  atenuante  o  reconocimiento  de  una  agravante  que  modifiquen  los  límites punitivos, se  procederá así:   

1.- Si el fiscal General de la Nación o su  delegado,   advierte   la   necesidad   de  variar  la  calificación  jurídica  provisional  procederá  a  variarla  y  así  se  lo  hará saber al juez en su  intervención  durante  la  audiencia  pública. Finalizada su intervención, se  correrá  traslado  de ella a los demás sujetos procesales, quines podrán  solicitar  la  continuación  de  la  diligencia, su suspensión para efectos de  estudiar  la  nueva  calificación  o  la  práctica  de las pruebas necesarias.   

Si se suspende la diligencia, el expediente  quedará  inmediatamente a disposición de los sujetos procesales por el termino  de  diez  días  para  que  soliciten  las  pruebas  que consideren pertinentes.  Vencido  el  traslado,  el  juez  mediante  auto de sustanciación, ordenará la  practica  de  pruebas  y  fijará  fecha  y  hora  para  la  continuación de la  diligencia  de audiencia pública, la que se realizará dentro de los diez días  siguientes.   

….  

2.-  Si  el  juez  advierte la necesidad de  variar  la calificación jurídica provisional, así se lo hará saber al fiscal  en  la  audiencia  pública,  limitando  su  intervención  exclusivamente  a la  calificación   jurídica   que  estima  procedente  y  sin  que  ella  implique  valoración  alguna  de responsabilidad. El fiscal podrá aceptarla u oponerse a  ella.   

Si el fiscal admite variar la calificación  jurídica,    se    dará    aplicación    al    numeral    primero   de   este  artículo…”   

3 Auto  de 19 de marzo de 2002, radicado 19200, entre otros.   

4 Auto  del  30  de  abril  de  2002, radicado 19354. En idéntico sentido auto de 16 de  mayo de 2007, radicado 27207.   

5 Entre  otros, auto de 21 de enero de 2004, radicación 21763     

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