35295(17-11-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 35295  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado   acta  N°  371   

Bogotá,  D.  C.,  diecisiete (17) de noviembre de dos mil diez (2010)   

V   I   S   T   O  S   

La  Corte  decide  de plano el incidente de  impedimento  propuesto  por  el  Magistrado  integrante  de la Sala de Decisión  Penal   del   Tribunal   Superior   del  Distrito  Judicial  Barranquilla,   doctor   Luis Felipe Colmenares Russo,   e  inadmitido por la Sala Dual respectiva, quien se inhibe  de  conocer de la acción de revisión promovida, a través de apoderado, por el  ciudadano  GUILLERMO  VALENCIA  SARMIENTO,  condenado  por  el  Juzgado  Segundo  Promiscuo  del Circuito de  Sabanalarga     (Atlántico)     por     el     delito     de    peculado    por  apropiación.   

SÍNTESIS  DE   LA  ACTUACIÓN  PROCESAL  RELEVANTE   

1.   Los  hechos objeto de juzgamiento  fueron sintetizados por el sentenciador, de la siguiente manera:   

“Fueron dados a  conocer  a través de la denuncia que interpusiera PEDRO NORBERTO CASTRO ARAUJO,  quien  se  desempeñaba como Asesor jurídico de la Regional de la Caja Agraria.  La  Unidad  de  Contraloría del Atlántico realizó un estudio de la cartera de  la  oficina  de  la  Caja  Agraria  del  Municipio  de  Repelón,  en el cual se  encontró  la  colocación  de créditos con varias inconsistencias y un elevado  nivel  de  pérdida,  llegándose a la conclusión que en lo corrido del año de  1997se  colocaron un total de 152 obligaciones por valor de $763.939.000,oo, los  cuales  representaban  el  19.72% del total de la cartera de estas obligaciones,  las  cuales,  según  dato  aportado  en  el  estudio, las obligaciones vencidas  ascendían  a  143  por  valor de $633.610.000,oo que representaban un 83% de lo  colocado   y   el   16.36%   del   total.   

“Se señaló en  la  denuncia  que  durante  la  gestión  de GUILLERMO  VALENCIA  SARMIENTO, como Director de la Oficina de la  Caja    Agraria    de    Repelón    (abril    1°    de    1996    –   12   de   junio   de   1998),  se  desembolsaron  577  obligaciones  por  valor  de  $2.582.912.000,oo,  las cuales  constituyeron  el  66.69%  de la cartera total. Se dijo que en relación a estos  préstamos  hubo  510  obligaciones  por  valor de $2.197.097,oo en mora, con un  índice  de  vencimiento  de 85.06% de lo colocado por concepto de créditos. En  relación  al  cobro  de  esta acreencias, se anotó que existe dificultad en la  recuperación  de  la  cartera  de la oficina del municipio de Repelón, y que a  consecuencia  de  esto,  se  acumularon  pérdidas hasta el mes de septiembre de  1997, por valor de $1.380.000.000,oo.   

“La denuncia a  la  cual  venimos haciendo referencia, coloca de presente de igual forma, que el  señor   GUILLERMO  VALENCIA  SARMIENTO  concedió  créditos  a  clientes que tenían deudas castigadas con  la  entidad  Caja  de  Crédito  Agrario,  contraviniendo  con  esto el convenio  existente  entre  dicha  entidad  y  FOGAFIN, además de que se comprobara de la  existencia  de  personas que fueron beneficiarias de los créditos desembolsados  y  que  se  dedicaban  a otras actividades diferentes a las del agro”.   

2.  Con base en la denuncia formulada,  la  Fiscalía  Sexta  de la Unidad de delitos Contra la Administración Pública  de  Barranquilla,  cuyo  titular  para  ese  entonces era el doctor Luis  Felipe  Colmenares  Russo, dispuso,  el 6 de mayo de 1998, la apertura de investigación previa.   

Obtenidos varios medios de prueba durante el  curso  de  aquella averiguación, el mismo funcionario de la Fiscalía, el 14 de  octubre      siguiente,     profirió     resolución     de     apertura     de  instrucción.   

Escuchado   en  indagatoria  GUILLERMO  VALENCIA  SARMIENTO,  el 6 de  octubre  de  1999,  el  doctor  Luis Felipe Colmenares  Russo,  en  esta  ocasión en su condición de Fiscal  Treinta  Seccional  de  Barranquilla,  le  resolvió la situación jurídica con  medida  de  aseguramiento  consistente en conminación por el delito de peculado  culposo,  decisión  a  la  que  llegó  luego  de la  evaluación  de  los  medios  de  convicción con que  contaba para ese momento.   

3.  Allegados otros elementos de prueba  y  clausurada  la  investigación, el 9 de mayo de 2003 la misma Fiscalía, cuyo  titular  era otro funcionario, calificó el mérito del sumario con resolución  de  acusación en contra del  sindicado  GUILLERMO  VALENCIA SARMIENTO como  posible  autor del delito de peculado culposo, decisión que,  por  virtud  del  recurso de apelación interpuesto por el apoderado de la parte  civil,  fue  modificada  en  el sentido de acusar al mencionado procesado por el  delito  de  peculado por apropiación, según resolución del 17 de diciembre de  2004.   

4.  El  expediente pasó al Juzgado Segundo  Promiscuo  del  Circuito  de  Sabanalarga  que, luego de tramitar el juicio y de  llevar  a  cabo  la audiencia pública, dictó sentencia el 6 de agosto de 2007,  mediante   la  cual  condenó  al  acusado  GUILLERMO  VALENCIA  SARMIENTO  a  las  penas  principales de 75  meses  de prisión y multa de $643.580.000,oo, como autor del delito de peculado  por apropiación, fallo que cobró ejecutoria en esa instancia.   

5.   El  12  de  octubre  de  2010  el  apoderado  de GUILLERMO VALENCIA SARMIENTO,      presentó      demanda     de  revisión  contra la sentencia condenatoria proferida  en su contra por el Juzgado Promiscuo del Circuito de Sabanalarga.   

Correspondió tramitar y resolver la acción  de  revisión  como  Magistrado Ponente al doctor Luis  Felipe  Colmenares  Russo,  integrante de la Sala de Decisión Penal del Tribunal  Superior  de  Barraquilla,  quien por auto del pasado 19 de octubre, se inhibió  de  asumir  su  conocimiento al considerar que se encuentra incurso en la causal  de  impedimento  prevista  en  el  numeral  11 del artículo 99 de la Ley 600 de  2000,  esto  es,  “que  el  juez  haya actuado como  fiscal  dentro  del  proceso”,  pues  es  claro que  conoció  de  la  actuación  en su condición de fiscal, al punto que resolvió  para  esa  época  la  situación jurídica del procesado. Agrega los siguientes  argumentos:   

“Vale advertir  en  este  momento  que  la  definición  de  la  situación  jurídica  comporta  análisis  de  fondo  sobre los hechos y circunstancias materia del proceso, que  además  de  poder  representar  un compromiso anunciado y conocido del criterio  del  funcionario,  comporta  una actuación plena y de fondo en la condición de  fiscal  del  proceso,  el  cual  con  competencia  para  ellos en su momento, ha  dictado  una  decisión  interlocutoria  de  carácter  decisorio  y  no de poca  entidad,  pues  requirió  además  de  la  práctica y el análisis probatorio,  realizar  una  inferencia  lógica en punto de las normas aplicables, y de paso,  con  relación  al tema de la misma responsabilidad penal, pues es cierto que en  sede  de  las  legislaciones procesales vigentes para la época de los hechos de  la  presente  causa  la  definición  de  situación  jurídica  con base en las  pruebas  legalmente  producidas  hasta  ese  memento  del  trámite  comporta el  ejercicio  de  un  mini juicio de valor, con análisis de la prueba confrontando  el   ejercicio   del  derecho  de  defensa  y  teniendo  que  arribar  a  serias  conclusiones      sobre      los      extremos      del      proceso”.   

6.   Por  su parte, la respectiva Sala  Dual  del  Tribunal  Superior  de  Barranquilla,  mediante providencia del 25 de  octubre  siguiente,  no  aceptó  el  impedimento, pues considera que si bien el  doctor   Luis  Felipe  Colmenares  Russo,  en  su  calidad  de Fiscal 30 Delegado ante la Unidad de Delitos  Contra  la  Administración  Pública  resolvió la situación jurídica del hoy  condenado,  de  todos  modos “esto no es óbice para  que  pueda conocer de la acción de revisión promovida, ya que en la acción de  revisión  el examen  se circunscribe es a revisar la configuración de las  causales  en  forma  objetiva  de  la  demanda  y no se trata de un análisis de  instancia,  por  demás  que no fue él quien decidió sobre la sentencia objeto  de  revisión,  por  tanto,  no  existe  un preconcepto jurídicamente relevante  frente  a  la  decisión  a  adoptar  en  este  momento  que  pueda  cercenar la  imparcialidad     del     colega    que    se    declara    impedido”.   

En  consecuencia,  con base en el artículo  103  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  remitieron  el  expediente  a esta  Corporación para lo de ley.   

CONSIDERACIONES   DE   LA   CORTE   

1.     De  conformidad  con  el  artículo  103  de  la  Ley 600 de 2000, la Corte es competente para resolver el  presente  asunto,  toda  vez  que  se trata del impedimento expresado por doctor  Luis     Felipe    Colmenares    Russo,  Magistrado del Tribunal Superior de Barranquilla, el cual no fue  aceptado  por los integrantes de la Sala Dual de dicha Corporación.     

2.     El   instituto   de  los  impedimentos  se  estatuyó  con el fin de garantizar al conglomerado social que  el  funcionario  judicial  llamado a resolver el conflicto jurídico, es ajeno a  cualquier  interés  distinto  al  de  administrar  una  recta  justicia  y,  en  consecuencia,  que  su  imparcialidad  y  ponderación  no  están afectadas por  circunstancias extraprocesales.   

Por  tal  motivo,  la  manifestación  de  impedimento  del  funcionario  judicial debe ser un acto unilateral, voluntario,  oficioso  y  obligatorio  ante la concurrencia de cualquiera de las causales que  de  modo  taxativo  contempla  la  ley, para negarse a conocer de un determinado  proceso.   

Igualmente, dicha manifestación impeditiva  debe  estar soportada dentro de los cauces del postulado de la buena fe que rige  para  todos  los  sujetos  procesales  y para el funcionario judicial, pues este  instituto  no  debe  servir  para  entorpecer o dilatar el transcurso normal del  proceso   penal   o   para   sustraerse,  indebidamente,  a  la  obligación  de  decidir.   

3.   Frente  al  caso  que  ocupa  la  atención  de la Corte, el Magistrado de la Sala de Decisión Penal del Tribunal  Superior   de   Barranquilla,   Doctor   Luis  Felipe  Colmenares  Russo, ha manifestado su impedimento para  conocer  de  la  demanda  de  acción  de  revisión que instauró, a través de  apoderado,   el   sentenciado   GUILLERMO   VALENCIA  SARMIENTO,  toda  vez  que  dentro  de  ese diligenciamiento penal actuó en su  condición  de  Fiscal Treinta Seccional de dicha ciudad, al punto que abrió la  investigación  formal, escuchó en indagatoria al denunciado, practicó pruebas  y  resolvió  la situación jurídica del mismo, hoy condenado, providencia esta  que  implicó  una  valoración  de  los  medios de convicción allegados en ese  entonces,  razón  por  la cual ubica tal situación en la causal de impedimento  prevista     en     el     numeral     11     del   artículo   99   del   Código   de  Procedimiento Penal, es  decir,  “que el juez haya actuado como fiscal dentro  del proceso”.   

Planteado  de  esa manera el problema, debe  recordarse  que  la  mencionada  causal  impeditiva busca que el funcionario del  juicio,  en  cualquiera  de las instancias de decisión, no tenga contaminado su  criterio  por  su  gestión  previa como fiscal en el sumario, pero para ello es  menester   que   realmente   haya  comprometido  su  juicio  en  virtud  de  esa  intervención.   

Siendo ello así, la causal en cuestión no  opera  automáticamente,  como  lo ha señalado reiteradamente la jurisprudencia  de  la  Sala,  por el solo hecho de que el funcionario ostentó la condición de  fiscal  en  etapa  previa,  sino  que es indispensable que haya cumplido, cuando  menos,   un   acto  procesal  sustancial  que  incida  en  el  menoscabo  de  su  imparcialidad.   

Pues bien, en este caso no cabe duda alguna  que  el  Magistrado  de  la  Sala  de  Decisión  Penal del Tribunal Superior de  Barranquilla,    doctor   Luis   Felipe   Colmenares  Russo,  actuó  como  Fiscal  Treinta  adscrito  a la  Unidad  de  Delitos Contra la Administración Pública de dicha ciudad dentro de  la   fase  investigativa  del  proceso  que  se  adelantó  contra  GUILLERMO   VALENCIA  SARMIENTO,  a  tal  punto  que  en tal actuación profirió resolución de apertura de instrucción,  escuchó  en  indagatoria  al sindicado, practicó pruebas y, el 6 de octubre de  1999,   le   resolvió   la   situación   jurídica   imponiéndole  medida  de  aseguramiento  consistente  en  conminación  como  posible  autor del delito de  peculado culposo.   

Ahora  bien,  examinada  dicha  decisión,  observa  la Sala que al interior de ella el entonces Fiscal hizo una evaluación  de  los  hechos  denunciados  y,  al  mismo tiempo, valoró los medios de prueba  hasta  ese  momento  aducidos, labor judicial que implicó, sin duda, juicios de  valor  que  le  permitieron  no  solo  realizar  la  adecuación  típica  de la  conducta,  sino  también  concluir  que  se encontraban reunidos los requisitos  legales  para  imponer  la  correspondiente  medida  de  aseguramiento, esto es,  “dos indicios graves de responsabilidad con base en  las    pruebas    legalmente    producidas    dentro   del   proceso”,  diligenciamiento  que  posteriormente finalizó con sentencia  condenatoria.   

Por  consiguiente,  teniendo  presente  la  intervención  que  como  Fiscal  tuvo  en  este  asunto  el doctor Colmenares  Russo,  surge manifiesto que  el  mismo  no  fue  tangencial ni se limitó al mero adelantamiento formal de la  investigación.  Por  el contrario, a través de la providencia que resolvió la  situación  jurídica  del  entonces procesado, implicó de su parte, conforme a  la  función  que  desempeñaba,  juicios de valor que, sin duda, comprometen su  imparcialidad  para  conocer en sano equilibro de la citada acción de revisión  instaurada.   

En  consecuencia,  se declarará fundado el  impedimento  manifestado por el Magistrado Luis Felipe  Colmenares  Russo  y se dispondrá que sea sustraído  del conocimiento del asunto.   

En  mérito  de lo expuesto, la  CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

DECLARAR      FUNDADO    el    impedimento   manifestado   por   el      doctor    LUIS    FELIPE    COLMENARES  RUSSO,  Magistrado  de la Sala de Decisión Penal del  Tribunal  Superior  de  Barranquilla. En consecuencia,  se le separa del conocimiento de este asunto.   

Contra  esta  providencia  no  cabe ningún  recurso.   

Cópiese,  comuníquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen. Cúmplase.   

COMISIÓN DE SERVICIO  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

                                            PERMISO   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                              SIGIFREDO     ESPINOSA  PÉREZ   

                PERMISO   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                          AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA           

JAVIER  ZAPATA ORTIZ  

                                                                                                                                    

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

    Secretaria    

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