33257(24-03-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n.° 33257  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                               

Magistrado Ponente:  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Acta No 091  

          Bogotá   D.  C.,  veinticuatro  (24)  de  marzo  de  dos  mil  diez  (2010)   

VISTOS  

Se  pronuncia la Sala, acerca del recurso de  apelación  interpuesto  por  el  delegado  del  Ministerio  Público, contra la  decisión  adoptada  por el Magistrado con Funciones de Control de Garantías de  Justicia  y  Paz  de la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, con la cual  dispuso  medidas cautelares sobre bienes entre ellos los numerados como 1, 2, 3,  6,  7,  20  y  21  ofrecidos  por el desmovilizado de las Autodefensas Unidas de  Colombia  AUC,  MIGUEL  ÁNGEL  MELCHOR  MEJÍA  MÚNERA,  de conformidad con la  solicitud  que  en tal sentido elevó la Fiscalía 22 de la Unidad de Justicia y  Paz.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

1.  El  señor  MIGUEL  ANGEL MELCHOR MEJÍA  MÚNERA,   alias   “Pablo  Arauca  o  Mellizo”, natural  de  Cali  (Valle), donde nació el 11 de julio de 1959, identificado con la c.c.  16.627.309  de  Cali  en  su  condición  de  miembro  representante  del Bloque  Vencedores  de Arauca, tal calidad le fue concedida mediante resolución No. 337  de  14  de  diciembre  de  2005  suscrita  por  el  Ministerio del Interior y de  Justicia,  se  desmovilizó  el  23  de diciembre de 2005 en la vereda de Puerto  Gaitán,  Municipio  de  Tame,  Departamento  de  Arauca, y fue postulado por el  gobierno  nacional  a  los  beneficios  de  la  ley  975  de 2005, de Justicia y  Paz.   

2.  Repartido  el  proceso a la fiscalía 22  delegada  para  los  procesos de Justicia y Paz,  mediante orden 037 de 1º  de  noviembre  de  2007  inició  el  procedimiento  especial previsto en la ley  citada y dispuso su comunicación a los interesados.   

3.  El desmovilizado postulado MIGUEL ÁNGEL  MELCHOR  MEJÍA  MÚNERA  fue extraditado el 28 de febrero de 2009 a los Estados  Unidos  por  requerimiento  de  la Corte Distrital para el Distrito de Columbia;  actualmente   se   encuentra   recluido   en   una   cárcel   del   Estado   de  Virginia.   

4.  Fue escuchado en última versión del 27  al  30  de  octubre de 2009 desde su sitio de reclusión, en la cual reiteró su  intención  de  continuar  en  el  proceso  de  justicia  y paz y acogerse a los  beneficios de la Ley 975 de 2005.   

5.  La  Fiscal 22 delegada ante la Unidad de  Justicia  y  Paz de Bogotá, solicitó al Magistrado de Control de Garantías la  práctica  de  audiencia  preliminar  de imposición de medidas cautelares sobre  los  bienes ofrecidos por el desmovilizado MEJÍA MÚNERA, ésta se realizó los  días 5 y 20 de noviembre de 2009.   

6.  Instalada la audiencia el 5 de noviembre  de  2009,  la  Fiscalía  22  citada,  solicitó  medida  cautelar  de  embargo,  secuestro  y  suspensión de poder dispositivo de 23 bienes dentro de los que se  cuentan:  cuatro  (4)  entregados  por  el  Bloque Vencedores de Arauca el 23 de  diciembre  de  2005, día de su desmovilización; dieciséis (16) entregados por  los  postulados  MIGUEL  ANGEL  MELCHOR MEJÍA MÚNERA miembro representante del  Bloque  Vencedores  de  Arauca  y  Víctor Manuel Mejía Múnera, fallecido, que  hacen  parte  de  los  57  bienes  ofrecidos  el  25  de  mayo de 2007; tres (3)  indicados   por   los   postulados   Orlando  Villa  Zapata  alias  “Rubén”,  y  Jair Eduardo Ruíz Sánchez alias  “Nicolás”;    y   cien   millones   de   pesos  ($100.000.000.oo)   en   efectivo   entregados  por  el  postulado  VILLA    ZAPATA    alias    “Rubén”, el 18 de agosto de 2009.   

7. La Fiscalía identificó los inmuebles,  respecto  de  los  cuales solicitó medidas cautelares, expresó los fundamentos  jurídicos  para  ello  y  acompañó  a su intervención un video en el cual el  postulado  en forma libre y espontánea aceptó la titularidad de los mismos por  parte   del   Bloque   Vencedores  de  Arauca.  También  aportó  carpetas  con  información  suficiente  para  identificar plenamente las propiedades ofrecidas  por el postulado.   

8. La apoderada de  las  víctimas  expresó  su  conformidad  con  la  solicitud  presentada por la  Fiscalía al igual que el defensor de MEJÍA MÚNERA.   

9. El Magistrado con funciones de Control de  Garantías  decretó  el  embargo  y  secuestro de la posesión y mejoras de los  bienes  1,  2,  3,  y  21,  y  el  embargo,  secuestro  y  suspensión del poder  dispositivo de los bienes 6, 7 y 20.   

LA PROVIDENCIA IMPUGNADA  

El  Magistrado  de Control de Garantías, en  audiencia  preliminar realizada el 20 de noviembre de 2009 resuelve la solicitud  de  imposición  de  medidas cautelares pedida por la Fiscalía 22 Delegada para  la  Justicia  y Paz, al considerar que es de su competencia en virtud del inciso  2º  y  4º del artículo 13 de la ley 975 de 2005, al igual que por el lugar en  que se registraron los hechos (el Departamento de Arauca).   

Previo  a pronunciarse sobre cada uno de los  inmuebles  respecto  de  los  cuales se requirió la medida cautelar, refiere la  celeridad  que  debe imprimirse a los trámites atinentes a los bienes ofrecidos  por  los  desmovilizados  a  fin  de  evitar su saqueo, deterioro, distracción,  enajenación  o afectación, para lograr garantizar el derecho de reparación de  las víctimas.   

Refirió   que   las   medidas  cautelares  contempladas   en  la  Ley  975  de  2005  son  pasibles  incluso  antes  de  la  formulación  de  imputación  a condición de que el desmovilizado haya rendido  versión  en  la  cual  haya confesado el delito susceptible de ser cobijado por  pena  alternativa,  y  que  haya  ofrecido bienes, lícitos o ilícitos, sin ser  relevante  que  los  sujetos  a registro aparezcan documentalmente como de otras  personas,  pues  el  ofrecimiento  de  los  postulados  debe entenderse como una  extensión  de  la versión libre y por tanto digno de crédito y prueba sumaria  del  dominio  y posesión sobre ellos, deben ser cautelados y  destinados a  la reparación de las víctimas.   

Recordó que es un requisito de elegibilidad,  tanto   para   la   desmovilización  individual  como  para  la  colectiva,  de  conformidad  con  el  numeral  2º  del  artículo  10 de la ley 975 de 2005, la  entrega  de bienes, exigencia que contiene un doble propósito: la reparación a  la  que están obligados todos los desmovilizados, y es presupuesto para acceder  a los beneficios de la pena alternativa.   

Considera  que  la  manifestación  de  los  hermanos  MEJÍA  MÚNERA,  a  través  de  abogado, quienes ofrecieron  57  bienes,  con  el  fin de contribuir a la reparación de las víctimas, hecho que  fue  ratificado  por  MIGUEL ANGEL en forma clara y expresa  en su versión  libre  frente  al requerimiento de la Fiscalía, se tiene como prueba sumaria de  su  titularidad  formal  ya  que  la  titularidad real no está en cabeza de los  mencionados.   

Igualmente  los  señores  Jair Eduardo  Ruíz      Sánchez      alias      “Nicolás”      y     Orlando    Villa    Zapata    alias    “Rubén”  ya  han  sido  investigados  por  el  trámite  de  la  Ley  975  de  2005  y se les formuló cargos, por lo tanto los  bienes  ofrecidos  por ellos, aunque no estén formalmente a su nombre, no obsta  para  implementar  la medida como lo declara el artículo 15 del Decreto 4760 de  2005,  sea  la  titularidad  real  o  aparente  en cabeza de los miembros de los  grupos  armados organizados al margen de la ley, lo importante es que los bienes  hayan sido ofrecidos.   

Enfatizó   el   Magistrado,   que   los  desmovilizados  son  los menos interesados en hacer manifestaciones contrarias a  la  verdad,  debido  a las consecuencias que ello apareja, es decir, su eventual  exclusión;  además,  refiere  que  cuando los bienes de los miembros del grupo  armado  al  margen de la ley no figuran formalmente a su nombre, éstos deberán  deshacer  la  simulación y proceder a su entrega, sin embargo ello no es óbice  para  que  mientras  eso  se  realiza  y  con el propósito que los bienes no se  distraigan,  con desmedro del derecho de las víctimas, se proceda a implementar  las  medidas  cautelares con base en la necesidad enunciada, la proporcionalidad  de la medida y la naturaleza de provisionalidad que le es propia.   

Identificados  los bienes como los presentó  la  Fiscalía,  reunidos  en  4  grupos,  procedió  el Magistrado de Control de  Garantías a decidir.   

Toda  vez  que  el  motivo  de  la  censura  propuesta  por  el  representante del Ministerio Público solo hace referencia a  los  bienes  contemplados  en  los  numerales  1, 2, 3, 6, 7, 20 y 21, esta Sala  procederá  a  plasmar los argumentos esgrimidos por el Magistrado de control de  Garantías solo respecto de éstos.   

A.-  De  los bienes entregados por el bloque  vencedores  de  Arauca  el  23 de diciembre de 2005, día de su desmovilización   

Bien   No.  1.-  Inmueble,  casa  urbana  de  color  curuba  con  franja café, que a la fecha se  encuentra  sin  servicios  de  agua  y  luz,  ubicada  en  el caserío de Puerto  Gaitán,   vereda   Puerto   Gaitán,   Municipio   de   Tame,  Departamento  de  Arauca.    

Ubicación   por   coordenadas   GPS:   N=  06º14’45”          W=71º27’22”   

Área 349 metros.  

Titular:  bloque vencedores de Arauca,   anterior  titular  el señor Bernardo Tonocolia Hernández quien se la vendió a  alias  “LUCAS”,  sin  ningún documento en el mes de  mayo  de  2003  por  valor  de  un  millón quinientos mil pesos ($1’500.000.oo).       Tonocolia  Hernández  la había comprado a su sobrino Cesar Aldemar Rincón el 31 de enero  de    2002    por    valor    de    un    millón   de   pesos   ($1’000.000.oo).  (Folio  7,  24,  25, 26,  43  carpeta correspondiente al bien No. 1)   

Bien No. 2.-   Inmueble,  casa  ubicada  en  el  caserío de Puerto Gaitán, Municipio de Tame,  Departamento  de Arauca, conocida como “La    última    Lágrima”.   

Ubicación    por    Coordenadas    GPS:  N=06º14’46”-W=71º27’22”   

Área 400.44 metros.  

Titular  bloque  Vencedores  de  Arauca,  el  anterior  titular  era  el  señor Gilberto Ferreira Jiménez quien dice haberla  comprado  en  julio  de  2003  al  señor  Omar  González  por un valor de tres  millones   quinientos   mil   pesos  ($3.500.000.oo),  en  ese  mismo  año  los  paramilitares   le   dijeron   que   se   la   vendiera   a  alias  “FIERRO”,  quien la adquirió y canceló   un      valor     de     nueve     millones     de     pesos     ($9’000.000.oo),  el  negocio  se  hizo de  palabra,  y  no  se firmaron documentos. Gilberto Ferreira Jiménez aparece como  desmovilizado  (folios  20  a  24  y  38  de  la  carpeta  sobre el bien No. 2).   

Bien     No.     3.-     Inmueble  casa  ubicada  en  el  caserío  de Puerto Gaitán, vereda  Puerto Gaitán, municipio de Tame, Departamento de Arauca.   

Ubicación   por   Coordenadas   GPS:   N=  06º14’37”          W=71º27’16”   

Área total 2.296.76 metros, área construida  204.5 metros.   

Titular bloque Vencedores de Arauca, anterior  propietario  el  señor  Luis  Eduardo  Martínez  quien  la  había comprado de  palabra  a  su  cuñada  Maria  Teresa  Anabe  en  el  año de 1960, la carta de  compraventa  se  hizo  hasta  el  año  2007.  En  el año 2003, el señor alias  “PABLO”  del  Bloque Vencedores de Arauca, le  compró  el  inmueble  en   la  suma  de  un  millón  quinientos mil pesos  ($1.500.000.oo)  cuando  según  el  señor  Martínez valía quince millones de  pesos (folio 19,20 y 36 de la carpeta bien No 3.   

Con  relación  a  estos  tres inmuebles, el  Magistrado  de  Control de Garantías, los agrupó para decidir lo solicitado en  forma  conjunta,  al considerar que sus características eran similares, como el  hecho  de  carecer  de  folio  de  matrícula inmobiliaria, a pesar de allegarse  prueba  de  su  existencia,  ubicación  e identificación por otros medios como  fotografías,   ubicación  por  coordenadas,  planos  e  informes  de  policía  judicial  de  conformidad  con  las  diligencias  de  inspección judicial y las  manifestaciones   de los versionados quienes dan cuenta de la forma como se  procedía  en  estos  casos  cual era adquirir el bien y reacondicionarlo; en el  mismo sentido está la versión de Villa Zapata.   

Sobre  el  asunto obran aseveraciones de los  antiguos  titulares, entrevistados por la policía judicial respecto de la forma  en   que   fueron  vendidos  y  el  dinero  cancelado,  al  igual  que  la   declaración  fechada  11  de  septiembre  de  2006  de Héctor Julio Cifuentes,  Presidente  de  la  Junta  de  Acción Comunal  de la vereda Puerto Gaitán  quien  afirmó  que habían sido comprados por el bloque Vencedores de Arauca, a  Bernardo Tonocolia, Gilberto Ferreira y Luis Martínez.   

Con  base  en lo antes expresado, refiere el  Magistrado  de  Control de Garantías que la circunstancia de que los anteriores  titulares  de  los  bienes 1º y 3º aduzcan que ellos vendieron por presión no  impide  proceder a decretar las medidas cautelares solicitadas por la fiscalía,  pues  en caso que ello se demuestre y exista el requerimiento se procederá a la  restitución  de  conformidad  con los artículos 8 y 46 de la ley 975 de 2005 y  el  artículo  inciso  1º del artículo 14 del Decreto 4760 de 2005, dentro del  incidente de reparación integral, espacio idóneo para ello.   

No obstante que los bienes 1, 2, y 3 carecen  de  titulación  y por ende no figuran en el registro inmobiliario, lo cual hace  imposible  la inscripción de la medida, el Magistrado de Control de Garantías,  ordena  el  embargo  y  secuestro  de  la  posesión  y mejoras de tales predios  (artículo  315  Código  de Procedimiento Civil), por considerar que fue lo que  se  le  vendió  al bloque Vencedores de Arauca por los anteriores propietarios,  sin  embargo,  previo  a  ello  dispone solicitar al registrador de instrumentos  públicos  del  lugar  donde  se encuentren los bienes, la apertura de folios de  matrícula  inmobiliaria  a  fin  de  que  estas  medidas  puedan ser inscritas,  conforme al artículo 31 y 81 del decreto 1250 de 1970 .   

En  relación  con el bien No. 2 se tiene al  anterior  propietario  como  desmovilizado  del  bloque vencedores y él así lo  acepta,  con  algunas  variantes,  por  tanto,  respecto de este inmueble no hay  controversia.   

Con  respecto  al  inmueble  No.  3º  y  en  atención  a  la  solicitud que hiciera el Ministerio Público, ordena que dicho  bien  sea  dejado  en  depósito  a  nombre del Fondo para la Reparación de las  Víctimas,   al   vendedor  Luis  Eduardo  Martínez,  quien  cuida  y  mantiene  actualmente  las  mejoras de acuerdo con lo que se ha dicho en el acta, todo con  miras  a  garantizar  la  eventual  restitución con base en lo dispuesto por el  artículo 15 inciso 3º del decreto 4760 de 2005.   

Ante  la inquietud del Ministerio Publico en  el  sentido  de  que los bienes objeto de decisión sean los mismos que trata el  INCODER,  es  claro  que  son bienes distintos de conformidad con los documentos  aportados  por  la  Fiscalía,  por tanto hay mérito para un pronunciamiento en  sentido diferente.   

B.  Bienes  comprendidos  dentro  de  los 57  ofrecidos  el  25 de mayo de 2007 por los postulados MIGUEL ANGEL MELCHOR MEJÍA  MÚNERA Y VICTOR MANUEL MEJÍA MÚNERA (fallecido).   

Bien     No.     6.-     Inmueble  lote  de  terreno  No. 13 Bloque  No. 2 de la carrera  64C  No.  84-110  de  la  ciudad  de  Barranquilla.  En  este lote se encuentran  construidas  unas  mejoras  consistentes  en  una casa de paredes de ladrillos y  techos con cielo rasos en eternit.   

Matricula inmobiliaria: 040-76739  

Presunta  propietaria  Lucila  Carrasquilla  Oliveros.   

            

Bien     No.     7.-     Inmueble  casa  ubicada  en  la  calle  43 No. 32-84 de la ciudad de  Barranquilla.   

Matrícula        inmobiliaria:  040-120693   

Presunta  propietaria  Lucila  Carrasquilla  Oliveros.   

El  Magistrado  de  Control  de  Garantías  considera  procedente  y  viable  decretar la medida solicitada por la fiscalía  respecto  de  los  bienes  antes  descritos  y cuyo titular es la señora Lucila  Carrasquilla  Oliveros,  en  consideración  a  que  fueron  ofrecidos  por  los  hermanos  MEJÍA  MÚNERA  y  ratificados por MIGUEL ANGEL  en su versión,  toda  vez  que  la  confesión del postulado desmovilizado es creíble en cuanto  supera  los juicios de legalidad formal, al haber sido realizada de manera libre  y  voluntaria,  con  conocimiento  de  su  naturaleza y consecuencias en caso de  faltar  a  la verdad, ante funcionario competente, el Fiscal, y en presencia del  defensor;  sobre  su idoneidad material, esta confesión evaluada al tamiz de la  sana  crítica  y  los  criterios  aplicables  al  testimonio  aparece  clara  y  verosímil,  en  afinidad  con  los  patrones  aquí demostrados por el grupo de  poder  concluyendo  que  la  confesión supera los juicios de legalidad formal y  material  por tanto es idónea para  probar los hechos y datos que contiene  el  relato.  Además  la  Fiscalía cuenta con la identificación de los bienes,  y   adicional  a  todo  ello vale la pena mencionar que la titular de   los  bienes  es  la  madre  del  extraditado Félix Antonio Chitiva Carrasquilla  alias  “LA MICA”  quien  pertenecía  al  grupo de los  oferentes.   

Bien     No.     20.-    Apartamento  1901,  garajes  34 y 35 del Edificio Cartagena Princess  ubicado  en  Cartagena  –  Bolívar, avenida Córdoba o carrera 6.   

Matrícula inmobiliaria 060-114317  

Matrícula   abierta   con   base  en  las  matrículas  No.  060-104797 y 060-105217. Figura como presunto propietario Rn y  G  Construcciones  Ltda.  Actualmente tiene registrada una medida de embargo por  jurisdicción  coactiva  de  la  unidad  de  impuestos  y  aduanas de Cartagena.   

El  Magistrado  de  control  de  Garantías  decretó  la  medida  cautelar  solicitada  por  la  Fiscalía  con  base en las  argumentaciones  plasmadas  para el caso de los inmuebles numerados como 6 y 7 y  por tanto a ellas se remite.   

C.  Bienes  indicados  por  los  postulados  ORLANDO    VILLA   ZAPATA,   alias   “RUBEN” y JAIR  EDUARDO   RUÍZ   SÁNCHEZ,   alias   “NICOLAS”.   

Bien No. 21.- Finca  la  Granja,  ubicada  en  el  corregimiento La Chapa, Municipio de Hato Corozal,  Departamento de Casanare.   

Área   6   hectáreas,   ficha  catastral  0001002853000   

Antiguos titulares, deudos de Adenarco Romero  Abril quien falleció el 27 de octubre de 2008.   

Este bien es enunciado por el postulado Jair  Eduardo   Ruíz   Sánchez   alias   “NICOLÁS”, en  la  audiencia  de  formulación  de cargos realizada el pasado 6 y 7 de julio de  2009.   

No  se  cuenta  con  folio  de  matrícula  inmobiliaria, pero sí con planos, fotografías y ficha catastral.   

En sesión de versión libre con el postulado  MIGUEL      ANGEL      MELCHOR     MEJÍA     MÚNERA     alias     “PABLO         ARAUCA” el 30 de octubre de 2009, la Fiscalía  le  interrogó acerca de este bien, respondió que lo conocía, que era de alias  “DIEGO”,  no  sabía  si  alias  “CANTANTE”   lo   había   comprado,   pero   si  “NICOLAS”  lo había enunciado sería por alguna  negociación.   

En entrevista realizada por policía judicial  al  actual  poseedor  GERARDO ROMERO ABRIL,  afirma que el comandante “DIEGO”   del  Bloque   Centauros   desplazó   a   sus  padres  quienes  eran  los  dueños  y  posteriormente   se   lo   vendió  por  treinta  millones  ($30.000.000.oo)  al  comandante         alias         “CANTANTE”  del  bloque Vencedores de Arauca.   

Reiterando  en  lo pertinente los argumentos  expuestos  en  la decisión adoptada respecto de los bienes numerados como   1,2,3,  6 y 7 el Magistrado de Control de garantías decretó la medida cautelar  solicitada  por  la  Fiscalía, en lo concerniente a la posesión y mejoras, con  orden de abrir folio de matrícula inmobiliaria para tal fin.   

Notificada  la  decisión  en  estrados  los  sujetos  procesales manifestaron su conformidad con la decisión salvo el Agente  del  Ministerio  Público  quien  presentó  recurso  de apelación, el cual fue  concedido  en  el efecto suspensivo e inmediatamente se remitió la actuación a  esta Corporación.   

AUDIENCIA   DE   SUSTENTACIÓN   DE   LA  APELACIÓN   

    

1. Recurrente  –  Ministerio Público     

El  Procurador Judicial insistió en los  argumentos  presentados  en la audiencia preliminar realizada ante el Magistrado  con funciones de control de garantías.   

Adicionalmente,  señala  que  no  debieron  decretarse  medidas  cautelares  respecto  de  los  inmuebles  numerados  1,  2,  3,   y  21  porque  sus propietarios se vieron forzados a venderlos algunos  por   precios  inferiores  a  los  comerciales  y  otros  sin  recibir  siquiera  retribución;  por  lo  tanto dichos bienes deben ser restituidos a sus antiguos  propietarios.  Respecto  de los inmuebles identificados como  6,, 7 y 20 se  opuso  a  la practica de las medidas cautelares por cuanto con ellas se vulneran  derechos de terceros de buena fe.   

Considera que el solo ofrecimiento de bienes  por  parte  del postulado no puede ser suficiente para que la Fiscalía solicite  la  imposición  de medidas cautelares ni mucho menos para que el Magistrado con  función de control de garantías las decrete.   

Señala igualmente que la fiscalía no logró  establecer  la  relación con actividades ilícitas de 15 bienes objetos de esta  medida,  de  los 57 ofrecidos por Víctor Manuel Mejía Múnera de manera que no  es  posible  aceptarlos dentro del proceso de justicia y paz ya que como Víctor  Manuel   falleció   dichos   bienes  han  debido  excluirse  de  este  trámite   

Adicionalmente afirma el Representante de la  Procuraduría  que  la suspensión del poder dispositivo tiene relación directa  con  la  figura  del comiso prevista por la ley 600 de 2000 y 906 de 2004 y solo  opera  cuando los bienes objeto de esta medida están vinculados con actividades  ilícitas,  y  en  este  caso  no  es  posible  sacarlos  del comercio porque la  fiscalía   no   ha   demostrado   esa   relación   con  actividades  ilícitas  desarrolladas por las  AUC y los postulados.   

También  refiere  su desacuerdo respecto de  las  medidas cautelares relacionadas con los bienes numerados como del 5 al 20 y  consecuente  con  su  criterio  solicita  se  revoque  la  decisión  de primera  instancia.   

    

1. No Recurrentes     

2.1 Fiscalía  

La representante de la fiscalía solicita la  confirmación  de la providencia recurrida, bajo el argumento de que las medidas  cautelares  son  de carácter provisional y con ellas no se esta extinguiendo el  dominio  de  los  titulares  de  la  propiedad  de  los  bienes ofrecidos por el  postulado,  sin  interesar  que  éstos  sean de procedencia lícita o ilícita.   

En  tal  sentido  manifiesta  que el acto de  ofrecimiento  de  los  bienes  es  de la exclusiva responsabilidad del postulado  quien  sabe las consecuencias que le acarrea el hecho de faltar a la verdad como  sería  la  exclusión  de la ley de Justicia y Paz y la imposición de una pena  superior a la alternativa.   

1.2.               Representante      de      las  Víctimas   

De manera coincidente con el criterio de la  fiscalía,  solicita  a  la  Sala  la  confirmación  de la providencia apelada,  haciendo   claridad  que  solamente  fue  recurrida  en  cuanto  a  las  medidas  cautelares  de  los bienes numerados como 1, 2, 3, 6, 7, 20 y 21, resaltando que  las  medidas  cautelares  son  de  carácter  provisional  están  encaminadas a  garantizar  los  derechos  de  las víctimas que es la parte más débil en este  proceso.   

Critica  la  posición del  Ministerio  Público  quien  como  representante  de  la  sociedad  debe  propender  por  la  protección  de  los  derechos  de las víctimas, sin embargo en este caso está  siendo  todo  lo contrario lo cual no guarda coherencia con los postulados de la  Ley 975 de 2005.   

2.3 Defensor  

          Manifiesta  su  conformidad con los planteamientos de la fiscalía y  representante  de  las  víctimas,  señalando  que  los hermanos Mejía Múnera  cuando  ofrecieron  los bienes objeto de estas medidas tenían la certeza de que  los  mismos  eran de procedencia ilícita y son el producto de su actividad como  integrantes  de  las AUC y en tales condiciones los prometieron como parte de la  reparación  a  las  víctimas. De esta manera solicita se confirme la decisión  apelada.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

La competencia de la Sala Penal de la Corte  para  resolver  el  recurso  de  apelación  surge  del mandato consagrado en el  artículo  26  de  la  Ley  975  de  2005 en concordancia con el numeral 3º del  artículo  32  de  la  Ley  906  de  2004,  toda vez que se trata de un auto que  resuelve  un  asunto de fondo en el trámite de un proceso adelantado en primera  instancia  por  el  Magistrado  de  Control  de Garantías de Justicia y paz del  Tribunal Superior de Bogotá.   

La  impugnación  ha  sido promovida por el  Procurador  Judicial que actúa en el presente asunto, sujeto especial que está  legitimado  porque  la  temática que se discute en el recurso es atinente a los  derechos   y   garantías   fundamentales   de   los  intervinientes1.   

PROBLEMA JURIDICO PLANTEADO  

         En  el  caso  de  la  especie  y  de  acuerdo con los planteamientos  ofrecidos  por  el  recurrente  en  sustento  de  su  inconformidad, emerge como  problema  jurídico  a  resolver  el  relacionado  con  los  requisitos que debe  acreditar  la  Fiscalía  ante  el  Magistrado  de  Control  de Garantías, para  solicitar  la  imposición  de medidas cautelares sobre bienes ofrecidos por los  desmovilizados  postulados  a  los  beneficios  de  la  Ley  de  Justicia y Paz,  específicamente,  cuando  los  bienes  hayan  sido  vendidos bajo presión, por  debajo  de  su  precio  real, o estén en cabeza de terceros de manera simulada.   

Ab  initio  ha de  recordarse  lo  expresado en reiteradas oportunidades por la Corte en el sentido  que  la  Ley  975 de 2005 está regida por una específica filosofía que ofrece  como  ingredientes teleológicos la búsqueda de verdad, justicia y reparación,  valorados  a  su  vez  como verdaderos derechos que tienen como destinatarios de  primer  orden  a  las  víctimas,  de  donde  se  colige  que toda valoración y  aplicación  de la normatividad que integra el esquema de la mencionada ley debe  interpretarse en dirección a la protección de aquéllas.   

El  legislador,  al  definir la naturaleza,  objetivos  y  fines de la Ley  de          Justicia          y          Paz2   indicó  que  consagra  una  política  criminal  especial  de  justicia restaurativa, es  decir,  que con ella persigue una solución pacífica al conflicto a través del  perdón,  la  reconciliación  y  la  reparación  del  daño, involucrando a la  víctima, al victimario y a la sociedad.   

Reparación   que  además  de  tener  la  connotación  de pronta e integral, es prerrequisito de  la  pena  alternativa como lo establecen los artículos  29  y 37.3 de la Ley 975 de 2005, erigiéndose como contrapartida en un deber de  los  beneficiarios  de  la Ley de Justicia y Paz el compensar a las víctimas de  las  conductas  punibles por las que resulten condenados, finalidad para la cual  deberán  entregar al Estado bienes suministrados con ese propósito3.   

Con base en las anteriores premisas, la Sala  ha  revestido  de efectos jurídicos el ofrecimiento de bienes realizado por los  postulados,  base  de  la reparación, como se avista en lo puntualizado el 8 de  septiembre de 2008, en el radicado 30360, cuando dijo:   

“El  ofrecimiento  de  bienes  expresado  por el postulado  debe  ser entendido como una extensión de la diligencia de versión libre, ella  resulta  creíble  y  constituye prueba sumaria de los  actos  de  dominio y posesión que ejerce sobre los inmuebles relacionados en el  presente  asunto,  sin que  resulte  relevante que los inmuebles aparezcan documentalmente como de propiedad  de             otras             personas4.   

Lo   anterior,   en  tanto  el   ofrecimiento   de   bienes   debe   ser   un   acto  de  plena  responsabilidad, lleva a que el postulado asuma todas  las  consecuencias  que  se puedan derivar de la entrega de bienes que no puedan  ingresar  finalmente  al  Fondo  para  la  Reparación  de  Víctimas, porque se  encuentren   sometidos  a  otros  gravámenes  o  limitaciones  a  la  propiedad  (hipoteca,  prenda,  suspensión  del  poder  dispositivo,  embargo,  secuestro,  afectación  de  inenajenabilidad,  comiso, etc.), se trate de bienes baldíos o  sean  reclamados  exitosamente  por terceros de buena fe, por ejemplo, supuestos  en  los  cuales  el  postulado  asume  la  consecuencia  de la expulsión de los  beneficios  que  le  ofrece  la  Ley  de  Justicia y Paz por haberse resistido a  brindar    una   confesión   completa   y   veraz5,  y  porque  con tal conducta  está  demostrando  renuencia  a  la  entrega de sus bienes con el propósito de  indemnizar        a        las       víctimas6,   amén   de   la   posible  responsabilidad     por    el    delito    de    fraude    procesal.”   

Con   el   objeto  de  dar  inicio  a  la  materialización  del  principio  basilar  de la reparación, la Ley 975 de 2005  consagró  la  figura jurídica de las medidas cautelares relativas a los bienes  ofrecidos    por    los    postulados,   como lo ha señalado la Sala:   

“…la  imposición de medidas cautelares  que   cobijen   a   los   bienes   ofrecidos   para   la   reparación   de  las  víctimas,…  está  en  estrecha   vinculación  con  los  derechos  de  las  víctimas  a  obtener  una  reparación  integral,  especialmente  en lo que toca con la restitución, a fin  de  que las cosas regresen a su estado original previo al de la violación, y al  de   recibir   una   indemnización   que   compense  económicamente  el  daño  causado…  porque  sólo  a  través  de la imposición de tales  medidas  sobre  los  bienes ofrecidos se logra el cometido de garantizar que salgan de la  esfera        de        disponibilidad       del       desmovilizado”7          (resaltado fuera de texto).   

Las medidas cautelares tienen su fundamento  en  la  necesidad  de  garantizar desde un comienzo los efectos de una sentencia  futura  en  virtud  del peligro o amenaza inminente por la tardanza que conlleva  un   proceso   hasta  su  terminación  (periculum  in  mora),  ya  que  se  pueden  distraer  los  bienes  y  sustraerse  así  del  cumplimiento  de  las  obligaciones  para  la fecha de la  sentencia.   

A tono con las anteriores precisiones surge  evidente  señalar  que  no  le asiste razón al recurrente al considerar que no  son  procedentes las medidas de embargo y secuestro de la posesión y mejoras de  predios  carentes  de titulación, ofrecidos por los desmovilizados, respecto de  los  cuales  los  anteriores  poseedores  fueron forzados a vender por un precio  irrisorio,  o  sin contraprestación alguna, como en los casos relacionados para  los  bienes   No 1, 2, 3, y 21 , pues de conformidad con el artículo 5º y  8º  de  la  Ley  975  de  2005,  y  artículo  14 del Decreto 4760 de 2005 esta  situación  se  encuentra  prevista  y  protegidas  tales  personas,  frente  al  menoscabo   de   su   patrimonio   al   ser   consideradas   como   víctimas    directas    por   pérdida   financiera,   quienes  en  tal  calidad  deben recurrir a través del incidente de  reparación  integral  previsto  en la Ley 975 de 2005, para que sean sujetos de  reparación   con  acciones  tendientes  a  la restitución  a  través  de  actividades  inclinadas a regresar a la víctima a la situación  anterior  a  la  comisión del delito, indemnización o  compensación  de  los  perjuicios  causados  con él,  rehabilitación,  satisfacción  y  garantía  de  no  repetición, según el caso, veamos:   

Artículo   5º   de   la   Ley  975  de  2005:   

“Definición de  víctima:   Para  los  efectos   de   la   presente   ley   se   entiende   por  víctima  la  persona  que  individual  o  colectivamente haya sufrido daños  directos   tales   como   lesiones   transitorias  o  permanentes  que  ocasionen  algún  tipo de discapacidad física, psíquica y/o  sensorial    (visual   y/o   auditiva)   sufrimiento   emocional,   pérdida  financiera  o menoscabo de sus  derechos   fundamentales.  Los  daños  deberán  ser  consecuencia   de   acciones  que  hayan  transgredido  la  legislación  penal,  realizadas   por   grupos   armados   organizados  al  margen  de  la  ley   (negrilla     fuera     de     texto).   

(…)”   

El  artículo  14 del Decreto 4760 de 2005  tiene establecido:   

“Cuando  la    víctima    considere   que   fue   despojada  ilícitamente    de   su   dominio,,  posesión,  usufructo   o  de  cualquier  otro  derecho  real  o  precario  sobre  un  bien  como  consecuencia  de una  conducta   punible cometida por los miembros del grupo armado organizado al  margen  de  la  ley que se hayan acogido al procedimiento establecido por la ley  975  de  2005  y  pretenda  la restitución del mismo,  podrá  presentar  su  pretensión  en  el  incidente  de  reparación  integral  ,  cuyo  trámite decisión y efectividad se regirán  por  lo  dispuesto  en la citada ley…”(negrilla fuera de texto).   

Además,  la  Fiscalía acreditó de manera  precisa  con  planos,  fotografías,  ubicación por coordenadas y declaraciones  los   requisitos   mínimos  exigidos  por  la  norma  para  poder  acudir  ante  el Magistrado de Control de  Garantías  y  solicitar  la  medida  cautelar  objeto  de  estudio,  cuales son  la   existencia,   ubicación   y  estado  de  los  predios según lo previsto en el inciso 4º del artículo  14 del decreto 4760 de 2005 que refiere:   

“En todo caso  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  deberá adelantar las investigaciones y  cruces  de  información  que  sean  conducentes para determinar la existencia,  ubicación y estado de todos  los  bines  cuya  titularidad  real o aparente corresponda a los miembros de los  grupos  armados  organizados  al  margen  de  la  ley,  y  podrá  solicitar  al  magistrado  de  control  de garantías, la adopción de medidas cautelares sobre  los   mismos  “(negrilla  fuera de texto).   

No  se  puede  hacer  una  interpretación  extensiva  de  la  norma  y  pretender  que  para  solicitar  la medida cautelar  –cuyo solo nombre ya denota  urgencia-,  que tiene como propósito sacar los bienes del comercio evitando que  se  distraigan,  la  Fiscalía  deba  hacer  un detallado estudio respecto de la  simulación  de  cada  predio,  de  su carácter de lícito o ilícito, o de las  circunstancias  de tiempo modo y lugar en que se realizó la tradición del bien  o  su negociación, pues entonces se haría nugatoria la medida, pues algunas de  las  personas  involucradas  ya  han  muerto,  como es el caso de Víctor Manuel  Mejía  Múnera, o acudieron a la práctica generalizada, por obvias razones, de  registrar  los  bienes  a  nombre  de  terceras personas, por cuanto, ellos eran  “ilegales”  como  lo refiere MIGUEL ANGEL MELCHOR  MEJÍA MUNERA en diligencia de versión libre.   

Sin  embargo  ha  de precisarse que no debe  confundirse  la  sumariedad  con  la  superficialidad,  si bien es cierto que el  Magistrado  de  Control  de Garantías ha de efectuar el juicio de verificación  sobre  los  documentos  llevados  a su conocimiento, no está exonerado de hacer  dicho  análisis  con  prudencia  y ponderación, verificando que dicho material  reúna   los  requisitos  mínimos ya mencionados y que son exigidos por la  ley.   

Resulta   pertinente   señalar   que  el  recurrente  expresó su inconformidad en la audiencia preliminar respecto de las  medidas  impuestas  a  los  bienes  1  ,2 3, 6, 7, 20 y 21, y en tal sentido fue  concedido  el  recurso  por el Magistrado de Control de Garantías, sin embargo,  en  el  acto  de  sustentación, el señor Procurador Delegado hizo extensiva su  impugnación  a  bienes  que  no  fueron  objeto  de  la  alzada,  a pesar de la  recomendación  de  la  Sala  al  inicio  de  la  audiencia  de  no extender sus  argumentaciones  a  temas no contemplados en el inicial recurso, por tanto tales  argumentaciones resultan improcedentes y no pueden ser de recibo.   

No  desconoce  esta  Sala  que  los  bienes  ofrecidos  por  los  postulados  deben  sanearse, deshacerse las simulaciones, o  reconocer  la  venta  a  terceros  de  buena  fe, aspectos que tienen un momento  procesal  diferente,  al  que también deben concurrir los presuntos afectados y  en  las  etapas  procesales  consagradas  por  la  normatividad  de  Justicia  y  Paz.   

Valgan  los  anteriores  argumentos  para  desestimar  también  las  pretensiones del Ministerio Público en relación con  los bienes contemplados en los numerales 6,7, y 20.   

Aceptar lo expuesto por el Representante del  Ministerio   Público,  conduciría  a  trastocar  la  esencia  de  las  medidas  cautelares,  la cual de suyo se vio afectada con el recurso objeto de decisión,  al  no  poderse  implementar  la  cautela  sobre  los  bienes  impuesta  por  el  Magistrado  de  Control  de  Garantías, resultado paradójico, que en tanto sus  funciones  son las de defender el orden jurídico, el patrimonio público, o los  derechos      y     garantías     fundamentales8,   aparece   impugnando   una  decisión  que  es  apremiante en el tiempo, cuando debe propugnar la defensa de  los  derechos de las víctimas, parte débil que siempre debe recibir el apoyo y  patrocinio  de  la  Procuraduría en los asuntos de la Ley 975 de 2005, de donde  resulta  evidente  que  no  se  cumple  en  la  presentación y formulación del  recurso  con  el  requisito de necesariedad de su intervención.   

De  acuerdo  con  lo  expuesto,  la  Sala  confirmará  la  decisión  del  a quo y desestimará  las pretensiones del  recurrente.   

En  todo caso, y atendiendo a la naturaleza  de  las  medidas  cautelares,  cuyo  procedimiento  debe  surtirse  con la mayor  celeridad  y  a  la  pedagogía  que  la Sala ha venido realizando en torno a la  aplicación  de  la  Ley  de Justicia y Paz, debe advertirse que la solicitud de  imposición  de  medidas  cautelares  por  parte  de  la  Fiscalía  Delegada se  realizó  en  la  audiencia  preliminar  de  fecha  5 de noviembre de 2009 y sin  embargo   la   decisión   objeto   del   recurso  solo  se  adoptó,  14  días  después,   hasta  el  día 20 de noviembre de 2009,  desconociendo lo  previsto  en  forma clara por el inciso 1º del artículo 15 del Decreto 4760 de  2005 que establece:   

“Artículo 15.  Medidas  cautelares.  Una  vez  indicados  los bienes  ilícitos,  la  Fiscalía  Delegada,  en  audiencia  preliminar,  solicitará la  adopción  de  medias cautelares sobre los mismos, las  cuales  se  adoptaran  de manera inmediata  por el magistrado que ejerza el control de garantías   y  comprenderán  entre  otras,  la  suspensión  del poder  dispositivo,    el    embargo    y    secuestro    de   los   bienes…”            (Resalta la Sala).   

Lo anterior quiere decir que la adopción de  las  medidas  cautelares  debe  proceder por parte del funcionario encargado sin  tardanza  o dilación en el tiempo, para que logren su cometido y cumplan con la  finalidad  para  la  cual  fueron  establecidas por el legislador, con sujeción  estricta a las previsiones de la norma citada.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  SALA DE  CASACIÓN PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,   

RESUELVE:  

1°.  CONFIRMAR el  auto de primera instancia en cuanto fue objeto de impugnación.   

2°.  Prevenir  al  Magistrado de Control de Garantías para que en lo sucesivo dé cumplimiento  estricto al numeral 1º del artículo 15 del Decreto 4760 de 2005.   

Esta  decisión  se  notifica en estrados y  contra ella no proceden recursos.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Excusa justificada  

JOSÉ       LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ                     SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

                                                                                      Excusa justificada   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO                                                         AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN             

JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS                                                 YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS             

        Excusa justificada   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                                                                 JAVIER   ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Ley  975  de  2005,  artículo  28,  concordado con el artículo 109 de la Ley 906 de  2004.   

2  Decreto 3391 de 2006, artículo 1º  y 2º   

3  Artículo 44 de la ley 975 de 2005   

4 Caso  en  el  cual  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  tiene  la  obligación de  determinar  la  responsabilidad  penal que (por delitos tales como testaferrato,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de activos, falsedad documental, etc.) pueda  recaer en tales personas.   

5  El  artículo  17  de  la Ley 975 de 2005 fue declarado exequible mediante sentencia  C-370/06  de  la Corte Constitucional, en el entendido  que    la    versión    libre    debe    ser   completa   y   veraz.   

6 Tal  comportamiento  desvirtúa el objeto de la Ley 975 de 2005 y constituye un grave  incumplimiento  de  los  requisitos  de elegibilidad previstos en los artículos  10-10.2 y 11-11.5.   

7 Corte  Suprema     de    Justicia,    Sala    de    Casación    Penal,    auto  de segunda instancia, 23 de agosto  de 2007, radicación 28040.   

8 Ley  975  de  2005,  artículo  28,  concordado con el artículo 109 de la Ley 906 de  2004.     

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