30344(23-09-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30344  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                       

Magistrado Ponente:  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado    Acta    No.    272   

         Bogotá   D.  C.,  veintitrés  (23)  de  septiembre de dos mil ocho (2008).   

  VISTOS  

Decide     la    Sala    sobre   el  desistimiento  manifestado  por  el  apoderado  de  las  víctimas   respecto   del   recurso  de  apelación  interpuesto   contra  la  providencia  del  Tribunal Superior de Bogotá, Sala de Justicia y Paz, de 30 de  julio  de  2008,  a  través  de  la  cual rechazó la apertura del incidente de  reparación  formulado  a  favor  de  Arinda  María  Polo Gómez, María Isabel  Pérez  Puentes,  Maribel  Vargas  Garcés,  María  Inocencia Regino Lambraño,  Mireya  Elena  Chávez  Solar,  Pablo José Olivera Villegas, Luz Marina Chávez  Solar,  Rosiris  Vargas  Garcés,  Nelson Manuel Romero Hoyos, Edith del Socorro  Gamarra  y  Ernestina  Amaris  Segovia,  dentro de la  actuación  adelantada conforme al procedimiento previsto por la Ley 975 de 2005  o Ley de Justicia Y Paz.   

ANTECEDENTES  

1. Varias personas  confirieron  poder  a un abogado para que promoviera incidente de indemnización  y  reparación  en  los términos de la Ley 975 de 2005, por lo que en ejercicio  de  tal  mandato solicitó que sus poderdantes fueran reconocidas como víctimas  de  conductas  delictivas atribuidas a miembros de las  Autodefensas  Unidad  de  Colombia AUC y el grupo guerrillero de las FARC.    

2.  El  apoderado  de  Arinda  María  Polo  Gómez,  María  Isabel Pérez Puentes, Maribel Vargas Garcés, María Inocencia  Regino  Lambraño, Mireya Elena Chávez Solar, Pablo José Olivera Villegas, Luz  Marina  Chávez Solar, Rosiris Vargas Garcés, Nelson Manuel Romero Hoyos, Edith  del   Socorro   Gamarra   y   Ernestina  Amaris  Segovia,  presentó  el  8  de abril de 2008 el escrito ante  la  Sala  de  Justicia  y  Paz del Tribunal Superior de Barranquilla1,  a  través  del  cual  promueve  incidente  de  indemnización  y reparación a favor de sus  poderdantes,  al  considerar  que  cada  uno  de  ellos  reúne la condición de  víctima  del  desplazamiento  forzado  sufrido  con  actividades ilícitas  desarrolladas   por  grupos  armados  al  margen  de  la  ley,  en  distintos     lugares    del    país.   

3. El Tribunal de Barranquilla mediante auto  de  8  de mayo de 2008, remitió el asunto a la Sala de Conocimiento de Justicia  y  Paz  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  en  razón a la reestructuración  ordenada   por  el  Consejo  Superior  de  la  Judicatura  Sala  Administrativa.   

4. Mediante auto de 10 de julio de 2008, la  Sala  de  Justicia y Paz  del Tribunal Superior de Bogotá dispuso realizar  el  30  del  mismo  mes  y  año  la  audiencia  pública para dar trámite a la  solicitud de incidente de reparación integral presentado.   

5.  Instalada  la  audiencia  pública  se  concedió  el  uso  de  la  palabra  a  los  intervinientes  quienes expresaron:   

5.1.  El represente de las víctimas, luego  de  referirse  a  los  motivos  del  desplazamiento,  las fechas en que éste se  produjo,  la  conformación  del  grupo  familiar  de  cada  una  de ellas, y la  estimación  de  los montos económicos reclamados, solicitó la apertura de los  incidentes de reparación.   

Precisó el apoderado, que de acuerdo con la  información  a  él  suministrada,  las víctimas no han acudido a la Fiscalía  para   registrarse   como   tales   y   denunciar   los   posibles  autores  del  desplazamiento.   

5.2.  El  Fiscal  Delegado  de la Unidad de  Justicia  y  Paz  señaló  que  los  hechos denunciados por las víctimas no se  encuentran  judicializados  y  consideró  inoportuna  la  petición  de éstas.  Pidió,  en  consecuencia,  rechazar las demandas de reparación presentadas por  el  apoderado,  por cuanto no cumplen con las exigencias de la Ley 975 de 2005 y  los Decretos 4760 y 3391 de 2005.   

De  tal manera, para que la reparación sea  procedente,  en  estos casos, los miembros de los grupos armados al margen de la  ley   deben  estar  desmovilizados,  integrar  la  lista  de  postulados  a  los  beneficios  de  la Ley de transición, haber aceptado cargos, y los hechos deben  ser  anteriores  a  la  entrada  en  vigencia  de  la  Ley  de  Justicia  y Paz.   

5.3.  El  Agente  del  Ministerio  Público  manifestó  que  debe  analizarse  cada  uno  de  los  eventos planteados por el  apoderado  de las victimas, para determinar si es procedente o no la apertura de  incidente de reparación.   

Se  refiere  que el desplazamiento ocurrió  durante  los años de 2006 y 2007, lo que supera ampliamente el espacio temporal  de  la  Ley  975 de 2005, y como no se han identificado los grupos o bloques que  lo  cometieron,  ni  se  ha determinado su desmovilización, solicita por tanto,  despachar desfavorablemente las pretensiones del demandante.   

6. La Sala de Justicia y Paz mediante de 30  de  julio  de  2008, rechazó la apertura de los incidentes de reparación, pues  concluyó  que  la  demanda  no  reúne  las  exigencias de la Ley 975 de 2005 y  normatividad  complementaria,  decisión que fue apelada por el apoderado de las  víctimas.   

LA    PROVIDENCIA  IMPUGNADA:   

El  a  quo  luego  de  referirse  a  aspectos  doctrinarios  y  filosóficos  de  la  Ley  de  Justicia  y  Paz,  consideró  que  no  aparece  determinado el grupo armado ilegal que  generó   el  desplazamiento  como  lo  establece  el  artículo  2º  de  la  Ley  975  de  2005, o sus integrantes  que hubieren  decidido   desmovilizarse   y  contribuir  decididamente  a  la  reconciliación  nacional, por hechos cometidos antes del 25 de julio de 2005.   

En  el  caso concreto, se demuestra que los  acontecimientos  por  los  que se promueve incidente de reparación por parte de  Arinda  María  Polo  Gómez,  María  Isabel  Pérez  Puentes,  Maribel  Vargas  Garcés,  María  Inocencia  Regino Lambraño, Mireya  Elena  Chávez  Solar,  Pablo  José Olivera Villegas, Luz Marina Chávez Solar,  Rosiris   Vargas   Garcés,  Nelson  Manuel  Romero  Hoyos,  Edith  del  Socorro  Gamarra  y Ernestina Amaris Segovia, sucedieron entre  el   26   de  noviembre  de  2005  y  el  20  de  junio  de  2007,  es  decir  con posterioridad a la entrada  en vigencia la Ley de transición.   

Con   tales  aspectos,  pone de presente la improcedencia del incidente de reparación que se  promueve,  y además, que el artículo 72 de la Ley 975 de 2005 prevé de manera  expresa,  que  la  aplicación  de esta normatividad solo opera para situaciones  ocurridas antes de su vigencia.   

Hace la salvedad, que las víctimas podrán  acudir   nuevamente  a  la  administración  de  justicia,  una  vez  se satisfagan  las  exigencias  legales,  y  a  que  el  Estado  a  través  de  los organismos  competentes  para la asistencia humanitaria a la población desplazada, brinde a  los incidentantes la atención que cada caso amerite.   

         DESISTIMIENTO DEL RECURSO DE APELACIÓN   

         El   apoderado   de  las  víctimas  presentó  escrito,  recibido  en  la  Secretaría de la sala el 22 del mes y año en  curso  en  horas  de  la  tarde,  a  través del cual  desiste  del  recurso de apelación interpuesto contra  la  providencia de 30 de julio de 2008, mediante la cual el Tribunal superior de  Bogotá  Sala  de Decisión de Justicia y Paz, rechazó la apertura de incidente  de reparación.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

El tema que concita la atención de la Corte  es  el  relacionado  con  el  desistimiento  presentado  por el apoderado de las  víctimas  respecto del recurso de apelación contra la decisión de 30 de julio  de  2008,  mediante  la cual la Sala de Decisión de Justicia y Paz del tribunal  Superior    de    Bogotá    rechazó    la    apertura    de    incidente    de  reparación.   

         Al   respecto,   observa  la  Sala  de  Casación  Penal  que  la  Ley 906 de 2004 no regula  dicha  materia  cuando se trata del recurso de apelación. Tal vacío,   en   virtud   del  principio  de  integración  previsto en la Ley 906 de 2004, habrá  entonces  de  ser  suplido  por  las  disposiciones del Código de Procedimiento  Civil.  En  ese  orden  se  tiene  que  el  artículo  344 de dicha normatividad  autoriza  a  las partes a “desistir de los recursos  interpuestos”.              

Se constata entonces, que quien desiste del  recurso  es  el  mismo  sujeto  procesal que lo interpuso, la Corte no encuentra  obstáculo  alguno para aceptar el desistimiento manifestado por el apoderado de  las   víctimas   y   así   se   decidirá  en  la  parte  resolutiva  de  esta  providencia.   

Es  de  anotar que esta decisión  no  se  adoptará en audiencia, por cuanto su realización se  hace  solamente  necesaria, según los términos del artículo 178 de la Ley 906  de  2004,  cuando  hay lugar a la presentación de argumentación oral por parte  de  los sujetos procesales. Tal es el trámite que la Corte imprime en relación  con   los  autos  inadmisorios  de  las  demandas de casación y revisión.   

En mérito de lo  expuesto,    la   Sala   de   Casación   Penal   de   la   Corte   Suprema   de  Justicia,   

RESUELVE  

ACEPTAR   el  desistimiento  presentado  por  el  apoderado de las  víctimas  respecto  del  recurso  de  apelación contra la providencia de 30 de  julio  de 2008, dictada por el Tribunal superior de Bogotá Sala de Decisión de  Justicia y Paz.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición,  de conformidad con lo dispuesto por el artículo 176 de la Ley 906  de 2004.   

Notifíquese y cúmplase   

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

JOSÉ       LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ                   ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS         AUGUSTO  J. IBÁÑEZ  GUZMÁN    

JORGE  LUIS QUINTERO MILANÉS                                                                                     YESID        RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                     JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  Cuaderno  principal, folios  1-4.     

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