30343(12-08-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 30343  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

          Magistrado Ponente   

          ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

          Aprobado Acta No. 225   

Bogotá, D.C., doce (12) de agosto de dos mil  ocho (2008)   

VISTOS:  

Se  pronuncia  de plano la Sala en relación  con  el  impedimento  manifestado por los doctores GLORIA LIGIA CASTAÑO DUQUE y  ANTONIO  TORO  RUIZ,  Magistrados  de  la  Sala  Penal  del Tribunal Superior de  Manizales.   

  ANTECEDENTES     

1.   “La  ciudadana  Dora  Nancy  Álvarez  Tangarife  denunció  ante  el  C.T.I.  de  la  Fiscalía  General  de  la Nación los actos libidinosos desplegados por su tío  Antonio  María  Tangarife Castañeda y por un amigo de la familia Víctor Díaz  Barrios  contra  sus  hijas  M.  A.  y  J.  E. H. Á., en hechos ocurridos en su  residencia  entre  los años 2005 y 2006, pues fueron repetidas las ocasiones en  que  a  aquellas  se les manipuló sus órganos genitales, comprando su silencio  bajo  la remuneración de pequeñas cantidades de dinero que recibieron, lo cual  generó  entonces  serias  sospechas  que  condujeron  a que una de las infantes  relatara  concisamente  la  ocurrencia  delictiva”1   

2.    Iniciada   la   correspondiente  investigación   y  obtenidas  conforme  al  rito  legal  las  capturas  de  los  implicados,  el  5  de  diciembre de 2006, ANTONIO MARÍA TANGARIFE CASTAÑEDA y  VÍCTOR  DÍAZ  BARRIOS  celebraron  con  la Fiscalía 23 Seccional de Manizales  preacuerdo,  aceptando  la   responsabilidad  por los hechos imputados y la  concesión  de   la  rebaja del 50% sobre el monto de la pena a imponer por  la  conducta  de  acto  sexual  abusivo  con  menor  de  14  años agravado y en  concurso,  el  cual  fue  aprobado por el Juez Séptimo Penal del Circuito de la  misma  ciudad  profiriéndose sentencia el 15 de enero de 2007, condenándoseles  a  la  pena  privativa de la libertad de 38 meses de prisión. Decisión que fue  apelada por la representante legal de la menores.   

3. Simultáneamente, la madre de las menores  presentó  acción  de  tutela  contra el Juzgado Séptimo Penal del Circuito de  Manizales  y  la  Fiscalía  23  Seccional  de  la misma ciudad, por la presunta  violación  de  sus derechos fundamentales por no haber recibido la información  necesaria  dentro  del  proceso penal que se adelantaba, así como no contar con  un  abogado  –de oficio-  que  representara  sus  intereses  en  especial para reclamar atención especial  para  una  de  sus hijas que sufre de retardo mental y problemas de salud. Dicha  acción  fue  fallada  por  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior de Manizales  negativamente2,   y   confirmada   por   la   Sala  No.  2  de  Tutelas  de  esta  Sala3;  siendo  enviada la actuación a la  H. Corte Constitucional  para  su  eventual  revisión,  la  cual  fue efectuada en providencia del 27 de  septiembre             de            20074  revocando  la  sentencia del  Sala  de  Casación Penal y declarando la nulidad del preacuerdo celebrado entre  la  Fiscal y los procesados, teniendo en cuenta que en  el  nuevo  proceso  que  se  inicie  contra los acusados deberán observarse los  trámites  pertinentes  consagrados  en  la Ley de Infancia y los parámetros de  protección a las víctimas.   

4.  Empero  lo  anterior,  el  recurso  de  apelación  fue  desatado  en  proveído  del  30 de octubre de 2007 por la Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Manizales, integrada por los doctores GLORIA  LIGIA  CASTAÑO  DUQUE,  CARLOS  JAIME  TABORDA  TAMAYO  y  ANTONIO  TORO  RUIZ,  confirmándose integralmente la sentencia impugnada.   

5.  El  4  de  febrero  de 2008 -retomada la  actuación  en  cumplimiento de la orden de tutela- la Fiscalía 23 Seccional de  Manizales  presentó  escrito de acusación contra VICTOR DIAZ BARRIOS y ANTONIO  MARIA  TANGARIFE CASTAÑEDA, como autores del delito de actos sexuales con menor  de  14  años, al primero agravado por la causal  4ª del art. 211 del C.P.  y al segundo, por las 2ª y 4ª de la misma norma.   

6. Iniciada el 3 de abril del mismo año, la  audiencia  de  formulación  de  acusación  ante  el Juzgado Séptimo Penal del  Circuito  de  Manizales,  éste se declaró impedido por cuanto había proferido  la  sentencia  condenatoria  anulada,  el cual fue declarado fundado por la Sala  Penal  del  Tribunal Superior de Manizales en decisión del 28 de abril de 2008,  asumiendo  el  conocimiento  del  proceso el Juzgado Primero Penal del Circuito,  quien reanudó la audiencia el 18 de junio del año en curso.   

En  ella el defensor de Tangarife Castañeda  formuló  nulidad  de la actuación al considerar que no es válida la decisión  de  la Corte Constitucional, dado que el Código de la  Infancia  y  la  Adolescencia no se encontraba vigente  al  momento  de  celebrar  el preacuerdo nulitado y no se le puede conceder a la  mencionada  ley efectos retroactivos, pues ello va en detrimento de los derechos  de  los  acusados  y desconoce el principio de la favorabilidad.  Petición  que  fue  coadyuvada  por  el  representante del Ministerio Público y su colega  defensor.   

Dicha    solicitud    fue    despachada  desfavorablemente,   al   considerar   la   obligatoriedad  de  los  precedentes  constitucionales  y  en  especial  las  decisiones  adoptadas  en procura de los  derechos y garantías legales y Constitucionales.   

7.  La  defensa  y el Procurador apelaron la  decisión  reseñada  concediéndose  el recurso ante la Sala Penal del Tribunal  Superior  de  Manizales y fijada la fecha para su sustentación, los Magistrados  GLORIA  LIGIA  CASTAÑO  DUQUE  y  ANTONIO  TORO RUIZ mediante escrito del 29 de  julio  de  2008 manifestaron su impedimento para conocer el recurso al amparo de  la  causal  sexta  del  artículo  56  de  la  Ley 906 de 2004, consideraron que  participaron  dentro  del  proceso  al  haber  dictado  la  sentencia de segunda  instancia  que  confirmó el fallo por el cual se avaló el preacuerdo celebrado  entre  la  Fiscalía y los procesados, lo que en su criterio implicó un estudio  sobre  la  afectación  de  derechos y garantías de los sujetos procesales y en  consecuencia  el  tópico evaluado por la sentencia de la Corte Constitucional y  atacada con la petición de nulidad.   

Por  lo  anterior ordenaron el envío de las  diligencias a esta Corporación para los fines pertinentes.   

CONSIDERACIONES  

Concerniendo  a  la  Corte  en virtud de los  artículos  57  y  341  de  la  Ley 906 de 2004 y en los términos precisados en  providencias  de  abril 20 (Rad. 23542) y julio 13 de 2005 (Rad. 23878), decidir  sobre  el impedimento manifestado por Magistrados de un Tribunal de Distrito del  cual  la  Corporación  es  su  superior  jerárquico,  decide  la Sala sobre el  mismo.   

En  el caso bajo estudio la causal esgrimida  por  los Magistrados se contempla en el numeral 6 del artículo 56 de la Ley 906  de 2004:   

6.  que  el  funcionario  haya  dictado  la  providencia  de  cuya  revisión  se  trata, o hubiere  participado  dentro  del  proceso,  o  sea cónyuge o  compañero   o   compañera  permanente  o  pariente  dentro  del  cuarto  grado  consaguinidad  o  civil,  o  segundo  de afinidad, del funcionario que dictó la  providencia   a   revisar.   (Subrayas   fuera   del  texto).   

La  Sala  de manera reiterada y pacífica ha  sostenido  que  dicha  causal  opera  sólo  cuando  se  trata  de una verdadera  participación   del  funcionario  dentro  de  la  actuación,  entendida  como:  la   intervención   con   entidad  suficiente  para  comprometer   su   imparcialidad   y   su  criterio5.   

Lo que impone evaluar en el caso en concreto  cuál  es  el  conocimiento que del plenario tuvo el funcionario en el trascurso  del  trámite  que  tuvo  a  su  cargo  y  estudiar  si  con las labores por él  adelantadas  comprometió  o  emitió  concepto  con  el  cual  pueda  quedar en  entredicho su imparcialidad.   

De  cara  a  lo anterior, se observa que los  doctores  GLORIA  LIGIA  CASTAÑO  DUQUE  y  ANTONIO  TORO  RUIZ,  efectivamente  actuaron  como  Jueces  de  segunda instancia al desatar la apelación contra la  sentencia  producto  del preacuerdo entre la Fiscalía 23 Seccional de Manizales  y  los  procesados  ANTONIO MARÍA TANGARIFE CASTAÑEDA y VÍCTOR DÍAZ BARRIOS,  pero  en  ella  no se hace consideración alguna a la aplicación de la ley 1098  de   2006   por   la   cual   se   expide   el  Código  de  la  Infancia  y  la  Adolescencia.   

Si  bien  es  cierto al momento de emitir su  pronunciamiento  se  refirieron  en  general  a los derechos y garantías de los  sujetos  procesales  durante  el  trascurso de la actuación, en su decisión no  estudiaron  el tema relativo la aplicación o no del Código de la Infancia y la  Adolescencia,  que  en realidad es el eje de la petición de nulidad que en esta  ocasión  les  correspondería  conocer  al  desatar  la  alzada planteada, y en  concreto  acerca de si para unos hechos ocurridos en los años 2005 y 2006 en un  distrito  judicial  donde  ya  operaba  el  nuevo sistema era procedente o no la  figura  del  preacuerdo, prohibida posteriormente por la Ley 1098/06, promulgada  en  noviembre  8 de 2006 con lo cual podría haberse desconocido el principio de  legalidad  al  aplicarse retroactivamente -pero en perjuicio- una norma procesal  de  efectos  sustanciales. Ello implica, bajo el postulado referido en párrafos  anteriores,  que  la  participación  que  tuvieron  con anterioridad dentro del  proceso   no  tiene  incidencia  directa  en  la  decisión que ahora deben  adoptar,  razón  por la cual la Sala no observa que se vea comprometida su  imparcialidad.   

De allí entonces que el motivo esgrimido por  los  miembros  de  la  Sala Penal del Tribunal Superior de Manizales no tiene la  entidad   suficiente   para   separar  del  conocimiento  del  proceso  al  juez  competente,  pues  como  se  ha  sentado  en  la  amplia  jurisprudencia de esta  Corporación  la  declaratoria de impedimento es una excepción a la obligación  de  los  encargados  de  administrar justicia de impartirla y sólo por causales  taxativamente  contempladas  en  el  ordenamiento jurídico pueden ser aceptados  los   mismos,   lo  cual  en  este  caso  no  ocurre  pues  se  reitera  que  la  participación  de  los  togados no compromete su criterio e imparcialidad en el  ejercicio de la función judicial.   

Un   argumento   adicional,  la  sentencia  proferida  por  los  doctores  GLORIA  LIGIA  CASTAÑO DUQUE y ANTONIO TORO RUIZ  –junto   con  el  otro  miembro  de  la  Sala-,  fue posterior a la decisión de la Corte Constitucional  por  la  cual  se  declaró la nulidad de la actuación, no teniendo competencia  para  adoptar  tal  decisión,  pues  al  momento  de anularse un proceso, deben  retrotraerse  las  diligencias  al  momento  procesal anterior al que produjo la  irregularidad  objeto de la nulidad, esto es en el caso en cuestión, a la etapa  de investigación.   

Sí no se tenía competencia para decidir la  alzada,  por  cuanto  ya  estaba anulada la actuación, no puede hallarse razón  para  que  una  decisión  inexistente –dado  que  no  nació  a la vida jurídica- sea el fundamento de un  impedimento.   

Conforme a lo dicho en precedencia sin que se  den  los  presupuestos  exigidos por la causal invocada por los Magistrados para  declararse  impedidos,  se  tiene por infundado el motivo alegado para separarse  del    conocimiento    del    proceso,    y    así    se   expresará   en   la  resolutiva.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la    Corte    Suprema   de   Justicia   en   Sala   de   Casación  Penal,   

RESUELVE:  

DECLARAR     INFUNDADO    el   impedimento   manifestado   por   los   doctores  GLORIA   LIGIA  CASTAÑO  DUQUE  y  ANTONIO  TORO  RUIZ,  Magistrados  de la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito  Judicial de Manizales.   

Contra   el  presente  auto  no  proceden  recursos.   

Remítase  el expediente a la Sala Penal del  Tribunal Superior de Manizales.    

Cúmplase,  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

    JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                                    ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO             

MARIA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE   LEMOS                                  AUGUSTO   J.   IBAÑEZ  GUZMÁN   

                  

                                                                                  (COMISIÓN DE SERVICIOS)   

   JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                        YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                     JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                                 

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Sentencia   del   30  de  octubre  de  2007.  Tribunal  Superior  de  Manizales.   

2 Fallo  del 14 de marzo de 2007. Radicado No. 2007-00071-0   

3 Fallo  del 3 de mayo de 2007. Radicado No. 30601   

4  Expediente T-794/2007   

5  Radicado 19300, auto del 7 de mayo de 2002.     

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