28805(23-01-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28805  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JAVIER  ZAPATA  ORTIZ   

Aprobada Acta N°  07  

                               

         

Bogotá,  D.  C.,  veintitrés (23) de enero  de  dos mil ocho (2008)   

VISTOS:  

          Se  pronuncia  la  Sala  ante  la colisión negativa de competencias  suscitada  entre  el Juzgado 2º Penal del Circuito Especializado de Popayán, y  el    Juzgado    1º    Promiscuo    Municipal    de    Cajibío    –  Cauca-,  para  conocer  del  proceso  seguido  contra  CARLOS  ALBERTO  PACHECO,  acusado  por  la conducta punible de  Extorsión,  en  calidad de  autor.   

ANTECEDENTES:   

1.  La  Fiscalía  3ª  Delegada  ante  los  Juzgados   Penales   del   Circuito   Especializado  de  Popayán,  dispuso  por  resolución  del  29 de agosto de 2003 el inicio de investigación previa por el  delito  de  extorsión,  a  raíz  de denuncia instaurada por AGRIPINO ASTUDILLO  CHIMUNGA  el  25  de agosto de 2003, quien dio cuenta de una presunta extorsión  de  la  que  lo estaban haciendo víctima presuntos miembros de la organización  subversiva  autodenominada  FARC,  quienes  a  través de un escrito le exigían  diez  millones  de  pesos bajo la amenaza de que sino tendría graves problemas,  destacando  que el denunciante es dueño de una finca en la que se cultiva café  y donde funciona una cancha de tejo.   

Sin  embargo, el propio denunciante recibió  información  acerca  de que el autor de la extorsión era CARLOS PACHECO, quien  frecuentaba  a  una  sobrina suya y con quien el denunciante no se llevaba bien,  lo cual fue confirmado en misión de trabajo por el CTI.   

2.            Por  resolución del 24 de septiembre de  2003  la  misma  delegada  dispuso  la  apertura  de  instrucción, ordenando la  captura  para indagatoria de CARLOS ALBERTO PACHECO. Luego, mediante resolución  0034  del  22  de  febrero  de  2005  le  profirió  medida  de aseguramiento de  detención   preventiva  sin  beneficio  de  excarcelación;  y  finalmente  por  resolución  127  del  27  de  junio  de 2005 el mismo despacho fiscal profirió  resolución  de  acusación  contra el referido PACHECO, disponiendo que una vez  ejecutoriada  la decisión, se remitiera el proceso para reparto, a los Juzgados  Penales del Circuito Especializado de Popayán.   

3.            El proceso le fue asignado al Juzgado 2º  de  la  referida  especialidad,  el  cual avocó conocimiento el 29 de agosto de  2005,  y  dio  el  traslado  dispuesto  en el artículo 400 del Código Procesal  Penal-  Ley  600  de  2000.  Posteriormente,  en  junio  6  de 2006, efectuó la  audiencia  preparatoria  y  dispuso la práctica de algunas pruebas, programando  la  realización  de  la audiencia pública para el 25 de septiembre de 2006; la  cual,  en vista de incapacidad médica de la Fiscal, se pudo realizar el doce de  enero de 2007, y pasó a Despacho para fallo.   

4.            Sin embargo, por auto del 22 de marzo de  2007  la  Juez  declaró su incompetencia para seguir conociendo del asunto, con  base  en lo previsto en el numeral 7, artículo 5º  transitorio, de la Ley  600  de  2000, modificado por la Ley 1121 de 2006, según el cual su competencia  en  razón  de la cuantía, para conocer del delito de extorsión, estaba fijada  desde  un tope de 150 salarios mínimos legales mensuales vigentes al momento de  la  comisión  del hecho; teniendo en cuenta la prevalencia de la ley posterior,  como  es  la  Ley  1121  de 2006, frente a la Ley 733 de 2002, artículo 14, que  fijaba  la  competencia para conocer del delito de extorsión independientemente  de  la  cuantía.   Por  tal  razón  ordenó remitir el proceso al Juzgado  Penal  Municipal  de Popayán, proponiendo colisión negativa de competencias en  caso de no aceptarse sus razones.   

          5.        Como   quiera   que   en   virtud   de   medidas  de  descongestión  implementadas  por el Consejo Superior de la Judicatura, el proceso fue asignado  al  Juzgado  1º Penal del Circuito de Cajibío- Cauca-, éste, por auto de mayo  14  de  2007,  no  avocó  conocimiento  del  asunto,  aceptó  la  colisión de  competencias  propuesta  por  el  Despacho  remitente, y dispuso el envío de la  actuación al Tribunal Superior del Distrito Judicial de Popayán.   

6.            Planteó el Juez de Cajibío que el Juez  competente  es  el  que  amparado  en la ley avoca conocimiento y desarrolla las  etapas  procesales  respectivas, concepto que apoya en decisión de esta Sala de  fecha  noviembre  3  de  2004,  radicado  Nº   22903;  del que destaca que  terminada  la  audiencia  pública, y estando el proceso para despacho, ya no le  es  dable  al  juez  proponer  colisión negativa de competencias; pues no puede  sorprenderse   a  los  sujetos  procesales  con  causales  de  incompetencia  no  previstas  en  la  ley,  sin  que  medie  una  razón  válida;  ya que advertir  tardíamente  un  error  en la calificación de la conducta, como le corresponde  en  su  momento  hacer a la Fiscalía, desconoce el debido proceso y contraviene  los fines de una pronta y cumplida justicia.   

7.             El   Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Popayán,  por  auto de noviembre 13 de 2007 dispuso el envío del  proceso  a  esta  Corporación;  porque  si  bien  es  claro que el artículo 18  transitorio  de  la Ley 600 de 2000 fija a la Corte Suprema de Justicia la tarea  de  dirimir  los  conflictos  de  competencia suscitados entre un Juez  del  Circuito  Especializado  y  uno  ordinario  en el mismo nivel funcional, sin que  diga  nada  en el caso de conflictos suscitados entre un Juez Especializado y un  Juez  Promiscuo  Municipal;  desde  el punto de vista jurisprudencial, esta Sala  planteó,  en auto de julio 18 de 2007 (valga anotar que también por auto del 6  de   junio  de  2007,  radicado  27603),  que  aunque  en  principio  no  tenía  competencia  para  dirimir  una  colisión  tal,  procedía  a  hacerlo, dada la  naturaleza  del  incidente  y bajo el entendido de que a la Corte le corresponde  dirimir    todo   conflicto   en   que   se   halle   involucrado   un   Juzgado  Especializado.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE:   

         1.-  La  competencia  de  la  Corte para  resolver la controversia   

El  Código Procesal Penal- Ley 600 de 2000-  en  el  artículo  75,  numeral  4º,  bajo  el  cual se ha venido gobernando el  proceso  en  cuestión,  le  asigna  a esta Sala (para lo que aquí interesa) el  conocimiento  de los conflictos de competencia que se susciten entre juzgados de  diferentes  distritos.   Sin  embargo,  respecto  de los jueces penales del  circuito   especializados  específicamente  el  inciso  2º  del  artículo  18  transitorio  de  la  Ley 600 de 2000, señaló la competencia de esta Corte para  conocer  de  los  conflictos  de  competencia  que se susciten entre un Juez del  Circuito Especializado y  uno del Circuito ordinario.   

En el presente caso es claro que a  más  de  que  los dos Despachos que han rehusado la competencia pertenecen a un mismo  distrito  judicial,  están  en  niveles  funcionales  diferentes;  pues  el uno  corresponde  al  rango de los jueces del circuito, aunque con la connotación de  ser  especializado,  y el otro pertenece al rango de los jueces municipales; por  lo  que aparentemente una disputa entre éstos no le correspondería dirimirla a  la   Corte,  de  acuerdo  con  lo  dispuesto  por  el  artículo  18  transitorio  de  la Ley 600 de 2000, en  cuyo    texto   solo   menciona   al   Juez   Penal   del   Circuito.   

Sin  embargo,  como lo ha venido sosteniendo  esta  Sala,  cuando  la  disparidad  de  criterios en  relación  con la competencia para conocer del juicio, se presenta entre un Juez  Penal   Municipal   y   un   Juez   Penal   del   Circuito   Especializado,   la  Corte  sí  es  competente;  como   quiera  que  así  dimana  de  la  expresión  “asuntos  de  la jurisdicción penal”    ,   consagrada   en   el  texto  del  mencionado  artículo  18  transitorio, el cual a la  letra  dice:   “La  Corte  Suprema de Justicia  conocerá  de  los  conflictos  de  competencia  que  se  presenten en  asuntos  de  la  jurisdicción  penal  entre  los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados  y  un Juez Penal del  Circuito”   (subrayas   y   negrillas   fuera  del  texto).   

Valga recordar la posición de la Sala a ese  respecto,  en auto del 6 de junio de 2007, radicado No  27603, así:   

“A   este  propósito  pertinente  resulta  recordar  lo  recientemente  reiterado  por  la  Sala1,  en  el sentido que la Corte ha sentado como criterio2   que   no  obstante  no  aparecer  norma  expresa  que faculte a la Sala de Casación Penal  para  resolver  el  conflicto que se suscita entre un Juzgado Penal del Circuito  Especializado  y  un Juzgado Penal Municipal, debe asumir su definición, habida  cuenta  de  la  realidad y naturaleza del incidente, ya que el entendimiento del  artículo  18  transitorio de la Ley 600 de 2000 “apunta a establecer que todo  conflicto  que  en  materia  penal  se  presente  con  esta categoría de jueces  –   los   Penales  del  Circuito  Especializados,  se  repite  –  trátese  en uno mismo o en diferentes Distritos, sea la Corte la  que    los    resuelva.    Así    dimana    de   la   expresión   ‘asuntos    de    la   jurisdicción  penal’  utilizada por el  legislador  en  el  artículo 18 transitorio en mención, sin hacer distinción,  inclusive,    del   lugar   donde   se   suscite   el   problema”.3   

         2.-   La   solución  que  en este caso corresponde.   

         No              discute  el  Juez  Promiscuo Municipal de  Cajibío  la  calificación  jurídica  de  la  conducta,  ni que ésta  (a  cuenta  de  la exigencia de diez  millones   de   pesos)   corresponde  al  delito  de  extorsión  en  cuantía  que en mucho es inferior   a  ciento  cincuenta  salarios  (150)  mínimos  legales  mensuales   vigentes  en  el  año  2003,  sino  que  la  base  de su censura es  –   en   su   sentir-  la  falta  de    oportunidad   con   que  la  Juez  Especializada  rehusó la competencia, dado que lo hizo  cuando   el   proceso   ya   estaba   a   despacho   para  sentencia.   

         Entre  tanto,  la  Juez  2ª  del Circuito Especializado de Popayán  declara  su  incompetencia  basada en lo dispuesto en el numeral 7 del artículo  5º  Transitorio de la Ley 600 de 2000, modificado por el artículo 23 de la Ley  1121  de 2006, en consideración a que en este caso la cuantía de la extorsión  no  alcanza los ciento cincuenta (150) salarios mínimos legales mensuales, como  limite mínimo de competencia de los Jueces Especializados.   

         Ha  de  reiterársele  el criterio de la  Sala4,  en  relación  con un conflicto de competencia entre un Juez del  Circuito  Especializado y otro del Circuito ordinario,  que también sirve para ilustrar el caso:   

“Necesario es recordar que a partir de la  expedición  de la Ley 600 de 2000, el delito de extorsión residualmente era de  competencia  de  los  juzgados  penales  del  circuito  en  cuantía  superior a  cincuenta  salarios  mínimos  legales  mensuales,  pues  siendo inferior estaba  asignada  expresamente  a los juzgados penales municipales (artículos 77 y 78).  Disposiciones  modificadas  por  el  artículo  14  de  la  Ley 733 de 2002, que  dispuso  “el  conocimiento de los delitos señalados en esta ley corresponde a  los  jueces  penales  del  circuito  especializados”,  la cual incluyó los de  secuestro  simple,  secuestro  agravado,  extorsión,  concierto para delinquir,  omisión   de   denuncia   de   particular   y   fuga  de  presos  en  modalidad  culposa.   

          Señala     la     Sala     a     renglón    seguido    que    esas  disposiciones  “…continúan  vigentes,  pues  el  artículo  23  de  la  Ley  1121  de  2006,  con  fundamento  en el cual el juez  especializado,  en  este  caso, se desprende del conocimiento del proceso, sólo  lo  modificó en relación con la cuantía, por la referencia expresa que hace a  tal  aspecto  en el sentido de que los jueces penales del circuito especializado  conocerán,  a  partir  de  su vigencia, del delito de extorsión cuyo monto sea  superior    a    ciento    cincuenta   salarios   mínimos”.    

Y  agrega: “Como  el  artículo 78 de la Ley 600 de 2000, fue modificado por el artículo 14 de la  Ley  733  de  2002,  en  lo  concerniente a la competencia de los jueces penales  municipales  para  conocer  de  la  extorsión,  actualmente no existe norma que  determine  formalmente  cuando  el  hecho  no  supera  el  monto aludido, a qué  funcionario  corresponde su conocimiento,  debe aplicarse el literal b) del  numeral  1  del  artículo  77  de  la  Ley  600, el cual señala que los jueces  penales  del  circuito  conocen  en  primera  instancia  “de  los delitos cuyo  juzgamiento   no  esté  atribuido  a  otra  autoridad”,  a  quienes  el  juez  especializado debió remitir las diligencias.   

Conforme a las citas anteriores, parecería  que  la  razón  en este caso estuviera del lado de la Juez 2ª Especializada de  Popayán,  no  fuera  porque  debe  priorizarse los criterios sobre prórroga   de   competencia,   que   como   ya  se  ha  dicho,  es  figura  de  añeja  aplicación en el sistema procesal  colombiano  para  casos  como  el  sometido  a estudio, vigente a través de los  artículos  55  de  la Ley 906 de 2004, 405 de la Ley 600 de 2000 y 40 de la Ley  153  de  1887, amén de la previsión constitucional derivada de los cambios que  se  dieron  con  la promulgación de la nueva Carta Política de 1991 (artículo  24 transitorio).   

Conforme  está  establecido  en  el  inciso  primero   del   artículo   55   del   código  procesal  vigente,  “Se  entiende  prorrogada  la  competencia  si no se manifiesta o  alega  la  incompetencia  en  la  oportunidad  indicada en el artículo anterior  – es decir, en la audiencia  de   formulación   de   acusación   –   salvo  que  esta  devenga  del  factor  subjetivo  o  esté  radicada  en  funcionario  de superior jerarquía”.   En tanto que el artículo 405 del código instrumental  anterior  – aplicable aún  para  hechos  ocurridos  en  su  vigencia  -, establece en su primer inciso que,  “Si  como  consecuencia  de  la modificación de la  adecuación   típica   de   la   conducta,   el  conocimiento  del  juzgamiento  correspondiere  a  un  juez  de  menor jerarquía, se considerará prorrogada la  competencia para los funcionarios judiciales intervinientes”.   

Conforme    al    criterio  de  esta  Sala,  vertido  en  auto  de  noviembre  3  de  2004,  radicado  No 22903,  que ha evocado el    Juez    Promiscuo    Municipal    de    Cajibío   como    soporte    para    rehusar    la    competencia   en   este  asunto,  terminada  la audiencia pública ya no le es  dable   al   Juez   proponer  colisión  negativa  de  competencias;  salvo  que  medie  una  razón  válida; apuntando precisamente a  impedir  que  tardíamente se esgrima como razón para no fallar, que debió ser  otra  la  calificación  de  la  conducta  por parte del órgano pretensor de la  acusación,  dado  que un proceder tal desconoce el debido proceso y contraviene  los fines de eficacia y eficiencia en la impartición de justicia.   

Si   la   Juez   2ª  Penal  del  Circuito  Especializado  solo  esgrime  como  razón  que  en  orden  a  la cuantía de la  extorsión  el asunto no le concierne, ello no es un aspecto insalvable en punto  a  la  resolución  del  caso  que  ya  tenía dispuesto para el correspondiente  fallo;  pues  nada  obsta para que válidamente pueda emitir el fallo, porque no  se  trata  de  una  competencia que en orden a la cuantía estuviera radicada en  funcionario de mayor jerarquía.   

En  conclusión,  corresponde  a  la  Juez  Especializada  continuar  con el presente asunto hasta su terminación por tener  prorrogada  su  competencia,  la  cual  no  aparece afectada por las excepciones  señaladas;  así  que  el  proceso le será remitido por la Secretaría de esta  Sala,  y  copia  de la determinación será enviada al Juzgado Primero Promiscuo  Municipal de  Cajibío.   

       

         En  mérito  de  lo  expuesto,  LA CORTE  SUPREMA   DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,   

        R E S U E L V E:   

        PRIMERO.   DIRIMIR  la  colisión  negativa  de competencias planteada, en el sentido de atribuirle el conocimiento  del   proceso   adelantado   contra  CARLOS  ALBERTO  PACHECO,  al  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado    de    Popayán,    Despacho   a   donde   será   remitido   el  expediente.   

        SEGUNDO.   Enviar   copia   de   esta  decisión      al       Juzgado      Primero  Promiscuo     Municipal     de     Cajibío-    Cauca-,   para   su  información.   

        La  Secretaría  de  la  Sala proveerá al respecto y librará las  comunicaciones respectivas.   

Comuníquese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                               MARÍA    DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                      

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                              JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                    

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                     JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

         

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

1 Cfr.  Auto Colisión mayo 16 de 2007. Rad. 27207   

2 Entre  otras,  Corte  Suprema  de  Justicia. Auto del 19 de marzo de 2002. Rad. 19.200.   

3  En  idéntico sentido: Auto del 30 de abril de 2002. Rad. 19354.   

4 Cfr.  Auto Colisión mayo 23 de 2007. Rad. 27487     

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