28527(24-10-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28527  

CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS   

Aprobada Acta N° 205  

Bogotá, D. C., octubre veinticuatro (24) de  dos mil siete (2007).   

V   I   S   T   O   S  :   

         

Se  pronuncia  la  Sala  en relación con el  conflicto  negativo  de  competencia  suscitado entre los Juzgados Segundo Penal  del  Circuito Especializado de Popayán y Segundo Promiscuo Municipal del Tambo,  Cauca.   

A N T E C E D E N T E S :  

1.            Al  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito  Especializado  de  Popayán-Cauca-,  le  correspondió  por  reparto  el proceso  adelantado  contra  MARÍA  ELIZABETH  MORENO PEÑA, a quien la Fiscalía Cuarta  Especializada  de  la  misma  ciudad  le dictó resolución de acusación por la  conducta punible de extorsión.   

          2.  El  mencionado  despacho judicial recibió el proceso, avocó su  conocimiento  y  llevó  a  cabo  las  audiencias  preparatoria  y  pública  de  juzgamiento,  esta  última  el  12  de  abril de 2006, pasando al despacho para  emitir el fallo.   

3.   Mediante  auto del 22 de marzo del  presente  año, estimó que carecía de competencia para continuar tramitándolo  por  cuanto  el  artículo  23  de  la Ley 1121 del 29 de diciembre de 2006, que  derogó  las  normas  anteriores  que  le  fueren  contrarias,  entre  ellas  el  artículo  14  de la Ley 733 de 2002 que le otorgaba competencia para conocer de  este  delito  a los juzgados penales del circuito especializados sin sujeción a  la  cuantía,  dispuso  que  los  despachos  de  esta  categoría  conocen de la  conducta  punible  de  extorsión  en  cuantía superior a 150 salarios mínimos  legales  mensuales  vigentes  y  como  en  este  evento  la suma exigida fue muy  inferior   a   este  monto,  la  competencia  radica  en  los  juzgados  penales  municipales  de  Popayán,  enviando  el  expediente  a la oficina de reparto de  estos, proponiendo el conflicto respectivo.   

4.  El titular del Juzgado Segundo Promiscuo  Municipal  del Tambo, a quien finalmente le llegó el proceso, aunque acepta que  la  Ley  1121 de 2006 atribuyó nuevamente a los juzgados penales municipales el  conocimiento  del  delito  de extorsión cuando la cuantía no sobrepase los 150  salarios  mínimos  legales  mensuales  ,  discrepa  de  lo  argumentado  por el  colisionante,  pues estima que la actuación adelantada contra la acusada MORENO  PEÑA  debe  tramitarse  bajo  la normatividad de la Ley 600 de 2000, vigente al  momento  de  ocurrir  los  hechos,  la  cual,  entre  otras cosas, dispone en el  artículo  410  que  terminada  la  audiencia  de  juzgamiento el juez decidirá  dentro de los 15 días siguientes.   

4.1.   Encuentra  que  por  remisión  del  artículo  23  del  estatuto  procesal  penal,  conforme al canon 69 del Código  Civil,  los  términos  que  hubieren  empezado  a correr se regirán por la ley  vigente  al  momento  del  suceso,  y como en el evento de controversia el lapso  para  fallar  inició  en  el  mes de abril de 2006, la norma de competencia que  regía  la  contemplaba  la Ley 733 de 2002, desde el instante en que el proceso  pasó  al  despacho  para  proferir  la sentencia correspondiente consolidó esa  competencia en el juzgado especializado.   

Y  dispuso remitir la actuación al Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Popayán, autoridad que ordenó el envío de  las    diligencias    a    esta    Corporación    para    que    dirimiera   el  conflicto.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   SALA:   

1. Debe reiterarse el criterio sentado por la  Corte  en  el sentido de que no obstante no aparecer norma expresa que faculte a  la  Sala  de  Casación  Penal  para resolver el conflicto de competencia que se  suscite   entre  un  juzgado  penal  del  circuito  especializado  y  uno  penal  municipal,   debe  asumir  su  definición,  habida  cuenta  de  la  realidad  y  naturaleza  del  incidente, porque el entendimiento del artículo 18 transitorio  de la Ley 600 de 2000   

“apunta a establecer que en todo conflicto  que  en  materia  penal  se  presente con esta categoría de jueces –los     penales     del     circuito  especializados,  se  repite-  trátese  de  un  mismo o de diferentes Distritos,  será  la  Corte  la que los resuelva. Así dimana de la expresión ‘asuntos    de    la    jurisdicción  penal’  utilizada  por  el  legislador  en  el  artículo  18 en mención, sin hacer distinción, inclusive,  del   lugar   donde   se   suscite  el  problema”1.   

Agréguese, que conforme a los principios de  celeridad  y  eficacia  (artículos 4° y 7°, respectivamente) de la Ley 270 de  1996,   

“La  administración  de justicia debe ser  pronta  y  cumplida.  Los  términos procesales serán perentorios y de estricto  cumplimiento  por  parte  de  los  funcionarios judiciales”.      

         2.   Para   la   solución   del  conflicto  se  impone  revisar  la  legislación  que  últimamente  ha  establecido  cuáles  son  las  autoridades  competentes,  en primera instancia, para adelantar el juzgamiento de la conducta  punible de extorsión:   

2.1.  La  Ley  600  de  2000,  que entró en  vigencia  el  24  de julio de 2001, en el artículo 15 transitorio, numeral 7°,  asignó  a  los jueces penales del circuito especializados, la competencia de la  extorsión  en  cuantía  superior  a  ciento  cincuenta (150) salarios mínimos  legales mensuales.   

2.2. La Ley 733 del 29 de enero de 2002, por  medio  de  la  cual  se  dictaron  medidas tendientes a erradicar los delitos de  secuestro,  terrorismo y extorsión, en los artículos 5° y 6° incrementó las  penas  y  las  circunstancias  específicas de agravación para el injusto penal  mencionado en último lugar,  y en el artículo 14° dispuso:   

“El conocimiento de los delitos señalados  en   esta   ley   le   corresponde   a   los   Jueces   Penales   del   Circuito  Especializados.”   

3.3.          El  Decreto  2001 del 9 de septiembre de  2002,   modificó   la   competencia   de   los   Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados, considerando:   

“Que la actual definición de competencias  establecida  en  el  Código  de  Procedimiento Penal y en la Ley 733 de 2002 ha  generado  graves  confusiones  y  contradicciones  hermenéuticas, impidiendo la  represión   efectiva   de   las   más  graves  conductas  delictivas”,    

y en el artículo 1°, numeral 13, atribuyó  a  dichos  funcionarios,  en primera instancia, el conocimiento de la extorsión  en  cuantía  superior  a  quinientos  (500) salarios mínimos legales mensuales  vigentes,  normas  frente  a  las  cuales  la  Corte Constitucional en Sentencia  C─1064   de   2002,   en  ejercicio de control de constitucionalidad resolvió:   

“Primero: Declarar EXEQUIBLE el artículo 1  del  Decreto  Legislativo  No. 2001 expedido el 9 de Septiembre de 2002, “por el  cual   se   modifica   la   competencia  de  los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados”,  en  el  entendido que las nuevas competencias conferidas a los  Jueces  Penales  del  Circuito Especializados, dado el carácter más gravoso de  su  procedimiento,  sólo  son aplicables a los delitos cometidos a partir de la  vigencia  de  ese  decreto,  y  no  a  las  conductas  punibles  realizadas  con  anterioridad   a   ella,   las  que  seguirán  siendo  conocidas  por  los  Jueces  Penales  del  Circuito”  (Énfasis agregado).   

3.4.          La Ley 1121 del 29 de diciembre de 2006,  publicada  en  el  Diario  Oficial  N° 46497 del día siguiente, por la cual se  dictaron  normas  para  la prevención, detección, investigación y sanción de  la  financiación  del  terrorismo y otras disposiciones, modificó expresamente  el  numeral  7°  del  artículo  5° transitorio de la Ley 600 de 2000, y en el  artículo  23  asignó  a  los  Jueces  Penales  del  Circuito Especializados el  conocimiento, en primera instancia:   

“7.  Del concierto para cometer delitos de  terrorismo  y  de  financiación  del  terrorismo  y administración de recursos  relacionados  con  actividades  terroristas, narcotráfico, secuestro extorsivo,  extorsión  o para conformar escuadrones de la muerte, grupo de justicia privada  o  bandas  de  sicarios,  lavado de activos u omisión de control (artículo 340  del   Código   Penal),   testaferrato   (artículo   326  del  Código  Penal);  extorsión  en  cuantía  superior  a ciento cincuenta  (150)   salarios   mínimos   mensuales   vigentes”  (Resaltado fuera de texto).   

4.  Es  decir:  que  si  bien  el  precepto  transitorio   del   Código  de  Procedimiento  Penal  de  2000  fue  modificado  tácitamente  por el legislador ordinario mediante el artículo 14 de la Ley 733  de  2002 ─según el cual los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados  conocieron  de la extorsión sin  sujeción   a   límite   alguno   por   razón   de   la   cuantía─, y por el extraordinario a través del  artículo  1°,  numeral  13°  del  Decreto  Legislativo  2001  del  mismo año  ─que   les  contrajo  la  competencia   a   dichos  funcionarios  al  asignarles  el  conocimiento  de  la  extorsión  en  cuantía  superior  a  500  salarios  mínimos legales mensuales  vigentes─,   de   manera  expresa  volvió a ser modificado por el artículo 23 de la Ley 1121 de 2006, al  readjudicar  a los Jueces Penales del Circuito Especializados el conocimiento de  la  extorsión  en  cuantía  superior a 150 salarios mínimos legales mensuales  vigentes para la época de comisión del delito.   

5.  Estando la cifra pedida en la extorsión  investigada  dentro de esta causa, en $2.000.000.oo, exigidos en el mes de julio  de  2000,  es  decir,  en  cuantía  inferior  a  150  salarios mínimos legales  mensuales,  es  evidente  que  la  competencia  para conocer de tal suceso no le  correspondería   a   los   jueces   penales  del  circuito  especializados,  su  conocimiento  atañería  a  los  jueces  penales del circuito de acuerdo con la  cláusula  general  de  competencia  contenida  en el artículo 77, numeral 1°,  literal b) del  Código de Procedimiento Penal de 2000.   

6.  Sin  embargo,  es  bien  sabido  que  la  facultad  de  administrar justicia que tiene el juez está dada por el cargo que  asume,  el  cual  contiene  un  espectro  de  competencia por territorio, grado,  materia  y  cuantía. El juez sólo podrá conocer de los asuntos no sometidos a  su  competencia, cuando le fuere legalmente prorrogada o delegada, cuestión que  en  efecto  aparece expresamente determinada por el legislador con el propósito  de  mantener  al  frente  del  proceso al juez natural y evitar que se pierda la  vigencia   de   principios  como  el  de  inmediación,  celeridad  y  economía  procesal.   

7.  La  prórroga  de competencia es un sano  remedio  procesal  frente a los constantes e intempestivos cambios legislativos,  con  el  que  se  permite, además, que el juez de mayor jerarquía en la escala  judicial   mantenga   la   competencia  para  continuar  el  trámite  hasta  la  terminación  del  proceso.  Dado  que  la  institución  aparece regulada en el  acápite  del  <juicio>,  ella  puede  ser  aplicada  en  ésta  etapa del  proceso,  pudiéndose  observar  que  la  legislación  procesal  penal  de 2000  mantiene  la  coherencia  del  sistema  jurídico al respetar la regla según la  cual  en  la ritualidad de los juicios (i) los términos que hubieren empezado a  correr,  y  (ii)  las  actuaciones y diligencias que ya estuvieren iniciadas, se  regirán por la ley vigente al tiempo de su iniciación.   

8. Las citadas reglas se mantienen inclusive  en  la  normatividad  que desarrolla el sistema acusatorio colombiano, en el que  es  preciso advertir la regulación de unas excepciones consagradas expresamente  por  el  legislador  (art.55 de la Ley 906 de 2004), como lo son (i) los asuntos  que  se refieren a aforados, (ii) aquellos supuestos en los cuales la actuación  corresponde  a juez de mayor jerarquía, y , (iii) los procesos en los que luego  de  celebradas  las  audiencias de imputación o acusación sobreviene causal de  incompetencia   al  establecerse  que el hecho se adecúa  a otro tipo  penal  que  compete  a  diferente  servidor  judicial,  supuestos  en los cuales  inexorablemente  quien  viene  conociendo  del  proceso  lo debe remitir al juez  competente.   

   

9. De esta manera  se  consultan mejor los postulados de inmediación, eficiencia  y economía  procesal,  sin  que,  desde  luego, se sacrifiquen principios básicos del tenor  del   debido   proceso  o  del  derecho  de  defensa,  porque  fue  la  justicia  especializada  la  que  adelantó la tramitación del juicio, faltando solamente  proferir  el fallo, y a pesar del advenimiento de una nueva norma que defiere la  competencia  a otro funcionario de igual categoría, además que la prórroga de  competencia  es  figura  de añeja aplicación en el sistema procesal colombiano  para  casos  como  el sometido a estudio, vigente a través de los artículos 55  de  la  Ley  906  de 2004, 405 de la Ley 600 de 2000 y 40 de la Ley 153 de 1887,  amén  de la previsión constitucional derivada de los cambios que se dieron con  la   promulgación   de   la   nueva  Carta  Política  de  1991  (artículo  24  transitorio).   

10.  Todo  lo  expuesto permite concluir que  corresponde  al  funcionario  especializado continuar con el presente asunto por  tener   prorrogada   la  competencia,  la  cual  no  aparece  afectada  por  las  excepciones señaladas.   

11.  Además,  conviene  precisar  que  a la  anterior  conclusión  ayuda  el  analizar que si bien el artículo 78 de la Ley  600  de 2000, expresamente le otorgaba la competencia para conocer del delito de  extorsión  en  cuantía inferior a 50 salarios mínimos legales mensuales a los  juzgados   penales   municipales,   tal   disposición   fue   modificada,  como  precedentemente  se  indicó,  por  el  artículo  14 de la Ley 733 de 2002, que  asignó  el  conocimiento,  entre otros, de esta clase de ilícitos a los jueces  penales  del circuito especializados sin tener en cuenta la cuantía, como en la  actualidad  no  existe norma que determine formalmente cuando el hecho no supere  el  monto  antes  referido,  a  qué funcionario le corresponde  conocerlo,  opera la competencia residual.    

   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

R E S U E L V E :  

1.   ASIGNAR  el  conocimiento   de   este   proceso   al   Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado   de   Popayán,  para  lo  cual   se  dispone  remitirle  la  actuación.   

2.  COMUNICAR  lo  aquí  decidido  al  Juzgado Segundo Promiscuo Municipal  del Tambo, Cauca,  mediante remisión de copia de la presente decisión. Y,   

3.  ADVERTIR  que  contra esta providencia no proceden recursos.   

Cúmplase.  

  ALFREDO GÓMEZ QUINTERO     

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                           MARIA  DEL  ROSARIO GONZÁLEZ  DE LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                                 JORGE   LUIS   QUINTERO  MILANÉS   

  YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                               JULIO   ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA   

           JAVIER   ZAPATA  ORTIZ   

  TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria.  

    

1 CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación  Penal, Auto rad. 19354, abril 30 de  2002.     

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