28443(20-11-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28443  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr.  SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

Aprobado   Acta   Nº  232   

Bogotá, D.C., veinte de  noviembre de dos mil siete.   

V    I   S   T   O  S   

Sería del caso entrar a determinar si reúne  los  requisitos  formales  para  su admisión la demanda de casación presentada  contra  la  sentencia  proferida  el  26 de marzo de 2007 por el Juzgado Primero  Penal  del  Circuito  de  Garzón  (Huila),  a través de la cual, al desatar el  recurso   de   apelación  interpuesto  por  el  defensor,  confirmó,  con  una  modificación,  el  fallo  emitido  el 4 de enero de 2007 por el Juzgado Primero  Promiscuo  Municipal  de  Gigante (Huila), mediante el cual fue condenado HERNEY  IBARRA   CALDERÓN   al   ser  hallado  penalmente  responsable  del  delito  de  Lesiones personales culposas,  en  concurso  homogéneo,  y se decretó la prescripción de dos contravenciones  de    Lesiones    personales    culposas,  si  no fuera porque se advierte que la acción penal se encuentra  prescrita.   

A N T E C E D E N T E S  

De  acuerdo con lo señalado en la sentencia  de  segunda  instancia, “A eso de las dos de la tarde  del  10  de  marzo  de  1999  en  la  vía  que de Gigante conduce a El Hobo, se  presentó  una  colisión  entre  el  vehículo  tipo  microbús marca KIA Besta  afiliado  a  la  Gaitana,  con  placas TBO 005 conducido por Rodolfo Oliveros, y  tractocamión  Kenwort  de  placas VZE 585 conducido por el señor HERNEY IBARRA  CALDERÓN,  resultando  con  algunas  lesiones  de  consideración  Miguel Angel  Patiño   Macías   y   María   Cristina  Espinosa  Macías,  pasajeros  de  la  buseta.”   

Con    fundamento    en    el  informe  de  accidente de tránsito y  los  documentos  anexos  al  mismo,  el  Juez  Penal  Municipal de Gigante (Huila)  dispuso   el   11   de   marzo  de  1999    la   apertura   de   investigación  contravencional   en   contra   de   HERNEY   IBARRA  CALDERÓN, a quien vinculó  mediante  indagatoria, luego de lo cual se recibió reconocimiento médico legal  practicado   a   MARÍA   CRISTINA  ESPINOSA  MACÍAS  determinándose  incapacidad definitiva de 20 días y  deformidad  física que afecta el rostro de carácter permanente y perturbación  funcional  del  órgano  de  la fonación de carácter permanente, por lo que la  actuación  fue  remitida a  la Fiscalía General de la Nación, por competencia.   

El  Fiscal Segundo Delegado ante el Juzgado  Penal   Municipal   de   Gigante   (Huila)   asumió  conocimiento  de  la  actuación,  a  la  que vinculó  mediante   indagatoria   a   RODOLFO   OLIVEROS,  absteniéndose  de   afectarlo  con  medida  de  aseguramiento, mientras que a IBARRA  CALDERÓN   le   impuso  caución  prendaria  por  un  concurso    de   punibles   y   contravenciones   de  Lesiones      personales     culposas,  previstas  en  el  Decreto-Ley 100 de  1980 y en la Ley 228 de 1995.   

Se    allegaron   al   expediente   los  reconocimientos   médicos   legales  practicados  a  RODOLFO  OLIVEROS, a quien se dictaminó incapacidad  definitiva  de  8 días, sin  secuelas,    a   MARTHA   YANETH   PATIÑO   CHARRY,  estableciéndose   incapacidad   definitiva   de   10  días,  sin  secuelas,  y  a  MIGUEL  ÁNGEL  PATIÑO  MACÍAS,      determinándosele      incapacidad  definitiva  de  70  días y  como  secuelas  “deformidad  física  de  carácter  permanente  y  perturbación  funcional  del  órgano  de  la  locomoción y del  miembro    inferior    izquierdo    de    carácter    permanente”,  persona  ésta que días después falleció como consecuencia de  una afección cardiaca.   

Practicadas   algunas  pruebas,  admitida  demanda  de constitución de parte civil presentada  a  nombre de MARÍA CRISTINA  ESPINOSA    MACÍAS    y  vinculado  JOSÉ  MÍLLER  CALDERÓN  YEPES  como tercero civilmente responsable,  por  ser  el propietario del tractocamión,   fue   clausurada   la  etapa    instructiva   y   su   mérito   probatorio  calificado   el   7   de   febrero   de  2002,    acusándose      a      HERNEY   IBARRA  CALDERÓN  como  posible  autor  responsable  de  dos  delitos    de    Lesiones  personales  culposas  (artículos  333, 334, 337 y 340  del  Código  Penal  de 1980) y de dos contravenciones  especiales   de   Lesiones  personales  culposas  (artículo  12  de la Ley 228 de  1995),  revocándose  la  medida  de  aseguramiento de caución prendaria que le  fuera  impuesta;  igualmente,  se  precluyó  la investigación en relación con  RODOLFO OLIVEROS.   

Mediante         providencia  del  14  de agosto de 2002 el  Fiscal  Segundo  Delegado  ante  el  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de  Neiva  confirmó en su integridad la anterior resolución, al desatar el recurso  de  apelación  interpuesto  contra  la  misma  por parte del defensor de IBARRA  CALDERÓN.   

La   etapa  de  juzgamiento  fue   asumida   por   el   Juzgado   Penal   Municipal  de  Gigante  (Huila),              despacho              que,     luego     de    admitir  demanda  de  constitución  de  parte  civil  presentada a  nombre  de  los hijos menores de MIGUEL ÁNGEL PATIÑO  MACÍAS  y  de  celebrar en  varias   sesiones   las  audiencias  preparatoria  y  pública  de juzgamiento, el  4   de   enero   de  2007  emitió    el    fallo  pertinente1,     a     través    del  cual     condenó  a  HERNEY  IBARRA  CALDERÓN  a  la pena de 6 meses de  prisión  y  multa  de  $1.500°°,  a  la  inhabilitación para el ejercicio de  derechos  y  funciones  públicas  por el mismo lapso de la pena privativa de la  libertad  y  suspendió  condicionalmente  la ejecución de la pena, entre otras  determinaciones,  con  ocasiones  de  las lesiones padecidas por MARÍA CRISTINA  ESPINOSA  MACÍAS y MIGUEL ÁNGEL PATIÑO MACÍAS, al  paso  que  declaró  prescrita  la  acción contravencional en relación con las  lesiones    sufridas    por   RODOLFO   OLIVEROS   y   MARTHA   YANETH   PATIÑO  CHARRY.   

El   defensor   interpuso   recurso   de  apelación     contra     el    fallo,  el  que  fue decidido el 26 de marzo  de  2007  por  el Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de  Garzón  (Huila),  confirmándose,    con    una    modificación,  la  sentencia  de primer  grado,   determinación   ésta   contra   la  cual  el  mismo sujeto procesal  interpuso   recurso   de  casación,  el  cual  fue     concedido    mediante    auto      calendado      30    de   mayo   de   2007,  cuya  demanda se presentó  en término y el proceso arribó a  esta    Corporación    el    25   de   septiembre  siguiente.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

Como primera premisa para la decisión que ha  de   tomar   la   Sala,  conviene  recordar  que  los  delitos  de  Lesiones   personales   culposas  por  los  cuales  fue  condenado  HERNEY  IBARRA  CALDERÓN,  de  conformidad con el texto  vigente  para la época de los hechos, estaban sancionados, en el caso de MARÍA  CRISTINA  ESPINOSA  MACÍAS,  con  pena privativa de la libertad de 4 meses y 24  días  a  28  meses  de  prisión,  y,  en  relación  con MIGUEL ÁNGEL PATIÑO  MACÍAS,  de  4  meses y 24 días a 24 meses (Decreto-Ley 100 de 1980, artículo  333,   incisos   segundo   y   tercero,   y   artículo   334,  inciso  segundo,  respectivamente,    en    armonía    con    el   artículo   340   ibídem),  penalidad  máxima  para  ambos  comportamientos  que  se  mantuvo con la Ley 599 de 2000 (artículo 113, incisos  segundo  y  tercero,  artículo  114,  inciso  segundo,  en  concordancia con el  artículo         120         ídem).   

Así, entonces, para efectos del fenómeno de  la  prescripción  de  la acción penal, se advierte que en ambas codificaciones  los  atentados  contra  la  integridad física están sancionados con un máximo  igual,   por   lo   que   se   acude   a  la  vigente  para  la  época  de  los  hechos.   

Por otra parte, de conformidad con las reglas  de  prescripción  previstas en los artículos 83 y 86 del Código Penal de 2000  (artículos  80  y  84  del  Código  Penal  de  1980), la acción penal por los  ilícitos  por  los  cuales se condenó a HERNEY IBARRA CALDERÓN prescribió el  14  de  agosto de 2007, pues la resolución de acusación quedó ejecutoriada el  14  de  agosto  de  2002, según se hizo constar en los antecedentes reseñados,  por  lo que, entonces, al día siguiente comenzó a correr el lapso prescriptivo  por  un término igual a la mitad del máximo de las sanciones establecidas para  los  punibles  en  cuestión (28 y 24 meses respectivamente), sin ser inferior a  cinco  años, tiempo éste que se cumplió cuando se encontraba el proceso en el  Juzgado  Primero Penal del Circuito de Garzón (Huila), corriéndose el traslado  al recurrente para la presentación de la demanda de casación.   

En  estas condiciones, abatido por el tiempo  el  ius  puniendi  de que es  titular  el Estado, no queda a la Sala alternativa diferente a la de declarar la  prescripción,  fenómeno  que  impide  el  ejercicio  de  la  acción  penal en  cualquiera  de  las  fases  o  sedes  del  proceso  penal y, en consecuencia, de  conformidad  con  el artículo 39 del Código de Procedimiento Penal de 2000, se  decretará  la cesación del procedimiento adelantado en contra de HERNEY IBARRA  CALDERÓN.   

Como   consecuencia  de  la  decisión  se  cancelarán  las  medidas  restrictivas  personales  o sobre bienes que se hayan  impuesto  al procesado en mención, así como en relación con el vinculado como  tercero    civilmente    responsable,    esto   es   JOSÉ   MÍLLER   CALDERÓN  YEPES.   

Del  mismo  modo,  debe  señalarse  que, de  conformidad  con  lo  consagrado  en  el  artículo  98  de  la Ley 599 de 2000,  igualmente  la  acción civil proveniente de la conducta punible ha prescrito en  relación con el penalmente responsable.   

Ahora bien, como el fenómeno jurídico de la  prescripción  se  presentó  cuando  el  proceso  se  encontraba  en el Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de  Garzón  (Huila)  surtiéndose el traslado al  recurrente  para  la  presentación  de  la  demanda de casación respectiva, lo  viable  era  que  esta autoridad hubiera procedido ipso  facto  a dar aplicación al artículo 83 de la Ley 599  de  2000,  pues, una vez se presenta la prescripción, el único camino a seguir  es  su  declaración  por parte del funcionario judicial que tiene el proceso, y  no  continuar  con  el  trámite que se esté surtiendo en ese momento, para que  finalmente  sea  la Corte, en este caso, la que proceda a decretar la extinción  de la acción penal.   

Un  tal  proceder  va  en  contravía  del  principio  de  celeridad  consagrado  en  el  artículo  4 de la Ley 270 de 1996  -pronta  y  cumplida  administración  de  justicia-,  lo  que  de  suyo  genera  congestión  judicial  y  que  los superiores jerárquicos dediquen tiempo a ese  tipo  de  situaciones,  en lugar de utilizarlo en resolver más rápidamente los  asuntos sometidos a su consideración.   

Por lo expuesto, la  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E  

          1.   DECLARAR  prescritas las    acciones   penal   y   civil   adelantadas  en     contra     de    HERNEY  IBARRA  CALDERÓN por   los  delitos  de Lesiones   personales   culposas,  en  concurso   homogéneo,   que   le   fueron        atribuidos.   

        2.           Como     consecuencia     de     lo     anterior,     ORDENAR  LA CESACIÓN DEL PROCEDIMIENTO  seguido          contra         el mencionado procesado.   

        3.   ORDENAR  la cancelación  de    las   medidas   restrictivas   personales   y  sobre bienes que se hayan  impuesto      al  señor     IBARRA  CALDERÓN,  así como en  relación  con  JOSÉ MÍLLER CALDERÓN YEPES, vinculado como tercero civilmente  responsable,      por     razón     de este proceso.   

        4.   Contra  este auto procede el  recurso de reposición.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase  y  devuélvase al Juzgado de origen.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                              MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                              JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                              JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria     

1   El  21  de  marzo  de  2006  el mismo funcionario judicial  había  proferido  sentencia, condenando al procesado, pero el Juzgado Penal del  Circuito  de  Garzón  (Huila)  decretó  la  nulidad  de  lo  actuado a partir,  inclusive,  de  tal  fallo,  por vulneración al debido proceso, por lo que hubo  producirse nuevamente la sentencia.     

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