28404(26-09-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28404  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 181  

Bogotá,   D.   C.,  veintiséis  (26)  de  septiembre de dos mil siete (2007).   

V I S T O S  

La  Corte  resuelve la colisión negativa de  competencias  surgida  entre el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado  de  Yopal  y  el  Juzgado  Primero Promiscuo Municipal de la misma ciudad, en el  proceso  que  se  adelanta  contra  JOSÉ MANUEL ROJAS  IBÁÑEZ,  por  el  delito  de  extorsión en grado de  tentativa.   

H E C H O S  

En pretérita ocasión procesal, la Fiscalía  los sintetizó así:   

“El  lunes 27 de  marzo  de  2006,  a  eso de las 11:30 de la mañana, la señora Paulina Corredor  Colmenares  recibió  una  llamada telefónica de una persona que se identificó  con  el alias de ORLANDO, financiero de las FARC, exigiendo para el grupo armado  la  suma  de  20 millones de pesos, dándole además datos sobre la ubicación y  actividades  de su hijo. La víctima insistió en que no tenía el dinero que le  estaban  exigiendo,  por  lo  que  el  extorsionista  le  pidió entonces que le  entregara  dos  motocicletas, luego bajó la cuantía a 15 millones y finalmente  a  5  millones  de  pesos,  para  que  fueran entregados al día siguiente en un  sector    cercano    al    puente    del    río    Charte   (Yopal).   

“La  víctima  acudió  ante  las  autoridades  y  presentó  la  denuncia, en la que narró lo  anteriormente  acontecido  y agregó que ese mismo día, a las 7:30 de la tarde,  el  extorsionista había vuelto a llamar y exigió la cancelación del dinero en  forma  inmediata, debiendo llevarlo a las 8:00 de la noche al teléfono público  que  hay  en  la  carrera 18 con calle 27, a las afueras del centro de salud del  barrio Providencia.   

“Se  dispuso  el  operativo  y  la  propia  denunciante,  en  el  sitio indicado, dejó un paquete  simulando  la  cantidad del dinero exigido. Diez minutos después se acercó una  persona  y  tomó  el  paquete  y  huyó del lugar, procediendo a interceptarlo,  quien  al  notar  la  presencia  de las autoridades, arrojó el paquete hacia el  interior  de las instalaciones del centro de salud. El capturado resultó ser el  implicado,     señor     JOSÉ     MANUEL    ROJAS  IBÁÑEZ, persona que tiene antecedentes por el delito  de extorsión”.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.    Iniciada  la  investigación  y  escuchado   en   indagatoria   José   Manuel   Rojas  Ibáñez, la Fiscalía Tercera Especializada de Yopal,  el  4  de  abril  de  2006,  le  resolvió su situación jurídica con medida de  aseguramiento  de detención preventiva, por el delito de extorsión en grado de  tentativa.   

Mediante  resolución del 23 de noviembre de  2006   fue  concedida  la  libertad  provisional  al  procesado,  toda  vez  que  indemnizó a la víctima.   

Con  base  en  la  solicitud  elevada por el  procesado,   el  16  de  febrero  de  2007,  se  llevó a cabo diligencia de formulación de cargos, dentro de  la   cual  José  Manuel  Rojas  Ibáñez  aceptó,  de  manera  libre y voluntaria, el  cargo  que  por  el  delito  de  extorsión  en  grado  de tentativa le imputó la Fiscalía  Tercera Especializada de Yopal.   

Como consecuencia de lo anterior, el proceso  se    remitió    al    reparto   de   los   juzgados   penales   del   circuito  especializados.   

2.  El  Juzgado  Primero  Penal del Circuito  Especializado  de  Yopal, mediante auto del 27 de agosto de 2007, luego de citar  jurisprudencia  de  esta Corporación, manifestó no ser competente para conocer  del  asunto,  toda vez que el artículo 23 de la Ley 1121 del 29 de diciembre de  2006  modificó  los numerales 6° y 7° del artículo 5° transitorio de la Ley  600  de 2000, norma que determinó que, entre otros delitos, la extorsión es de  conocimiento  de  los  juzgados  penales  del  circuito especializados cuando su  cuantía  supere  los  150  salarios mínimos legales mensuales vigentes, siendo  evidente que en este caso dicha cuantía es inferior.   

Por  tal  razón,  remitió el expediente al  Juzgado  Promiscuo  Municipal  reparto,  despacho  al  cual le propuso colisión  negativa de competencias.   

4.   Por  su  parte,  el  Juzgado   Primero  Promiscuo  Municipal  de  Yopal,  bajo  unas  consideraciones  confusas,  considera  que la competencia radica en aquél despacho judicial, por  cuanto  que  “es la norma vigente para este Distrito  Judicial   -ley  600/00  y 733/02-  la que determina el ámbito de las  competencias,  no  la  ley 906 de 2004 o la ley 1121 de 2006 y menos aún la ley  1142 de 2007”.    

En  consecuencia,  aceptando  la  colisión  propuesta, el expediente fue remitido a esta Corporación.   

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

1.   El  presente conflicto se presenta  entre  los Juzgados Primero Penal del Circuito Especializado y Primero Promiscuo  Municipal    de    Yopal,   ambos    pertenecientes   al   mismo   Distrito  Judicial.   

De acuerdo con el inciso 2° del artículo 18  transitorio  del  Código de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), a la Sala de  Casación   Penal   de   la   Corte  Suprema  de  Justicia  corresponde  dirimir  “los  conflictos de competencia que se presenten en  asuntos  de  la  jurisdicción  penal  entre  los  Jueces  Penales  de  Circuito  Especializados      y     un     Juez     Penal     del     Circuito”.   

Conforme a dicha norma la Sala, en principio,  no  tendría  competencia  para  dirimir  la presente colisión, toda vez que se  halla involucrado un juzgado municipal y no del circuito.   

Sin  embargo,  como  el punto específico no  estaría  comprendido  en  ninguna  disposición  y  dado  que el propósito del  legislador  fue  dejar  en  la  Sala  de Casación Penal de esta Corporación la  resolución  de los conflictos en donde estuviere vinculado un juzgado penal del  circuito  especializado,  procederá  a  decidirlo,  como así lo ha definido la  jurisprudencia en los siguientes términos:   

“No  obstante no  aparecer  norma expresa que faculte a la Sala de Casación Penal para conocer de  los  conflictos  de  competencia  que  se  suscitan  entre  un Juzgado Penal del  Circuito  Especializado  y  un  Juzgado  Penal  Municipal  de  un mismo Distrito  Judicial,  la  Corte  ha  venido  asumiendo  su  definición,  en  razón  de la  naturaleza  del  incidente  y  en  el  entendimiento  de  que  el  artículo  18  transitorio  de  la ley 600 de 2000 apunta a establecer que todo conflicto donde  se  halle  involucrado  un  Juzgado  Especializado,  sea  resuelto por la Corte,  según  se  infiere  de  la expresión asuntos de la jurisdicción penal, que el  legislador   utiliza,   sin   distinción   de   lugar   donde   se  suscita  el  problema”.1    

2.    Es   claro  que  el  motivo  de  discrepancia  en  este  caso  se  centra  en  la  común  negativa de los jueces  trabados  en  conflicto  en dictar sentencia anticipada por razón del delito de  extorsión  en  grado  de  tentativa  imputado  y  aceptado  por el procesado en  diligencia  de  formulación  de  cargos,  pues  el  Juez  Primero  del Circuito  Especializado  de  Yopal estima que de la interpretación de la Ley 1121 de 2006  se  concluye  que  el  competente  para  conocer  de  la  actuación  es el Juez  Municipal,  dado  que  el  conocimiento  de  la  extorsión  está  sujeta  a la  cuantía;  mientras  que  para  este  último  funcionario  no  es  atendible el  planteamiento  de  su homólogo, por cuanto que Ley 1121 de 2006 no es aplicable  a este caso.   

3.   Frente a tales consideraciones, se  hace  necesario  indicar  que con la entrada en vigencia de la Ley 1121 de 2006,  se  introdujeron algunas modificaciones a la competencia de los juzgados penales  del  circuito  especializados,  como  así  se  desprende  del  contenido  de su  artículo  23,  pues, entre otros, modificó los numeral 6° y 7° del artículo  5° transitorio de la Ley 600 de 2000.   

En  efecto,  la nueva normativa textualmente  contempla:   

“ARTÍCULO  23.   Modifícanse  los  numerales  6 y 7 del artículo 5 transitorio de la  Ley 600 de 2000 los cuales quedarán así:   

“Los   jueces  penales  de  circuito  especializados  conocen, en primera instancia:   

“….  

“6. De los delitos  de  entrenamiento  para  actividades  ilícitas (artículo 341 y 342 del Código  Penal),  de  terrorismo,  financiación  del  terrorismo,  y  administración de  recursos  relacionados  con  actividades  terroristas (artículos 343, 344 y 345  del  Código  Penal),  de  la  instigación  a  delinquir  con fines terroristas  (artículo  348  inciso  2º),  del empleo o lanzamiento de sustancias u objetos  peligrosos   con  fines  terroristas  (artículo  359  inciso  segundo),  de  la  corrupción  de alimentos, productos médicos o material profiláctico con fines  terroristas  (artículo  372 inciso 4º) y del constreñimiento ilegal con fines  terroristas (artículo 185 numeral 1).   

“7. Del concierto  para  cometer  delitos  de  terrorismo  y  de  financiación  del  terrorismo  y  administración   de   recursos   relacionados   con   actividades  terroristas,  narcotráfico,            secuestro            extorsivo,           extorsión  o  para conformar escuadrones  de  la muerte, grupo de justicia privada o bandas de sicarios, lavado de activos  u   omisión   de  control  (artículo  340  del  Código  Penal),  testaferrato  (artículo  326  del  Código  Penal);  extorsión en cuantía superior a ciento  cincuenta     (150)    salarios    mínimos    mensuales    vigentes”.   

Así,  entonces,  de  la  hermenéutica  del  precepto  transcrito,  debe  inferirse  que  la  Ley  1121  de 2006 modificó el  artículo  14  de  la  Ley 733 de 2002, el cual atribuía a los Juzgados Penales  del   Circuito   Especializados  la  competencia  para  conocer  del  delito  de  extorsión  sin  sujeción a la cuantía, retornándole ahora la competencia por  dicha  conducta  punible  “en  cuantía  superior a  ciento  cincuenta  (150) salarios mínimos mensuales”  tal  como,  en  un  principio,  se  le  había  asignado  en  el numeral 7° del  artículo 5° transitorio de la Ley 600 de 2000.   

Por ello, como recientemente lo ha precisado  la   jurisprudencia   de  la  Sala,  surge  claro  colegir  que  “la  competencia  para  el conocimiento del delito de extorsión, en  primera  instancia,  en  cuantía  inferior  a  150  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  por  tratarse  de un delito ubicado dentro de aquellos que  atentan  contra  el  patrimonio  económico,  corresponde  al  Juzgado Penal del  Circuito  de conformidad con la cláusula general de competencia contenida en el  literal  b  del  numeral  1° del artículo 77 de la Ley 600 de 2000”.2   

En  consecuencia,  en  el  caso que ocupa la  atención  de  la  Sala,  como  la  suma  de  dinero  inicialmente exigida en la  comisión  del delito imputado y aceptado por el imputado fue de veinte millones  de  pesos  ($20.000.000°°),  es  decir,  inferior  a  ciento  cincuenta  (150)  salarios  mínimos  legales  mensuales,  surge  claro  que  la  competencia para  conocer  del  asunto  recae  en  el  juzgado penal del  circuito,  de  acuerdo con la citada cláusula general  de  competencia,  y  no  en  el  juzgado penal municipal como equivocadamente lo  afirmó  el  Juez Primero Penal del Circuito Especializado de Yopal.     

Y   se   dice  que  los  juzgados  penales  municipales  no  son competentes, toda vez que si bien es cierto el artículo 78  de  la  Ley 600 de 2000 les asignaba la conocimiento del delito de extorsión en  cuantía  inferior  a 50 salarios mínimos legales mensuales, también lo es que  tal  disposición  fue modificada, como ya se indicó, por el artículo 14 de la  Ley  733  de  2002,  el  cual asignó dicha competencia a los jueces penales del  circuito  especializados  sin tener en cuenta la cuantía, de manera que como en  la  actualidad  no existe norma alguna que adjudique expresamente la competencia  en  un  específico  funcionario  judicial  el  delito de extorsión en cuantía  inferior    a    50   salarios,   opera,   entonces,   la   citada   competencia  residual.   

Por  consiguiente, teniendo en cuenta que en  este  asunto  la  diligencia de formulación y aceptación de cargos se llevó a  cabo  el  16  de  febrero  de  2007, es decir, con posterioridad a la entrada en  vigencia  de  la Ley 1121 del 29 de diciembre de 2006, lógico es colegir que el  proferimiento  del fallo debe surtirse bajo los lineamientos de dicha ley y, por  lo  mismo,  no  obstante  que en esta colisión no participó ningún juez penal  del  circuito,  el diligenciamiento será remitido, por economía procesal, a la  oficina  de reparto de tales despachos judiciales de Yopal, informando de ello a  los despachos trabados en colisión.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.   ASIGNAR  el  conocimiento de este proceso a los Juzgado Penales  del  Circuito  de  Yopal,  para  lo  cual  se dispone remitir la actuación a la  oficina de reparto de los mismos.   

2.    Por  Secretaría  de  la  Sala,  infórmese  lo  decidido a los Juzgados Primero Penal del Circuito Especializado  y Primero Promiscuo Municipal de Yopal.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Cita medica  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                         MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                             JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                     

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                             JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                                     

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                             JAVIER   ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

                                                                          Secretaria     

1  Ver  colisiones  19200 del 19 de marzo de 2002, 19354  del  30  de abril de 2002, 27207 del 16 de mayo de 2007, 27487 del 23 de mayo de  2007,   27600   del   13   de  junio  de  2007  y  27632  del  16  de  junio  de  2007.   

2  Ver   colisión   27059  del  9  de  mayo  de  2007.     

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