28288(06-09-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28288  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

          Magistrado    Sustanciador:   

         DR. ALFREDO GOMEZ QUINTERO   

Bogotá     D.    C.,    seis (6) de septiembre de dos mil siete (2007)   

VISTOS  

Decide  la  Sala  el  recurso de apelación  interpuesto  contra la providencia del 22 de agosto de 2007 de la Sala única de  decisión  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Rosa de Viterbo,  que  negó  en primera instancia la acción de hábeas  corpus      interpuesta      por     OSMAN  FRANCISCO  FLOREZ FIGUEREDO contra  el  Juez  Primero  Penal  del Circuito de Sogamoso (Boyacá), por estimar que se  encuentra  ilegalmente  recluido  en  la  cárcel  del  circuito de esa ciudad a  órdenes  de ese Despacho, sindicado de los delitos de concierto para delinquir,  hurto calificado y agravado y porte ilegal de armas.   

La privación ilegal que alega la defensa se  originó  porque  –según  afirma-   han   transcurrido  más  de  sesenta  días  desde  la  fecha  de  la  presentación  del  escrito  de acusación sin que a la fecha de la petición de  libertad   se   haya   dado   inicio   a   la   audiencia   de   juicio  oral  y  público.    (Artículo  317  numeral  5  de  la  Ley  906  de  2004).   

         ANTECEDENTES   

La  Audiencia de formulación de acusación  contra  OSMAN  FRANCISCO  FLOREZ FIGUEREDO, GUILLERMO  GÓMEZ   PINTO1,    LUÍS  HUMBERTO    QUIÑONES    RINCON    y   NELSON   RIDARDO   POVEDA   VANEGAS  se  celebró   el  20  de  febrero  de  2007  por  los  delitos de concierto para delinquir, hurto calificado y  agravado y fabricación, porte de armas de fuego de uso personal.   

El  23  de  marzo  siguiente se celebró la  audiencia  preparatoria, el defensor del acusado interpuso recurso de apelación  contra  la  decisión  que tuvo que ver con la solicitud de pruebas por la parte  defensiva;    el   4   de   junio   siguiente   el  Tribunal  resolvió  la  impugnación.   

El  9 de agosto de 2007 se celebró ante el  juzgado   Segundo  Penal  Municipal  con  funciones  de  control  de  garantías  audiencia  de solicitud de libertad interpuesta por la defensora de OSMAN  FRANCISCO FLOREZ FIGUEREDO, con la  coadyuvancia    de    los    defensores   de   los   coprocesados   Luís  Humberto  Quiñones  Figueredo  y  Nelson    Ridardo    Poveda    Vanegas.   

El  juzgado  negó  la  libertad  de  los  procesados  porque  estimó,  en  primer  término,  que  “los  términos  son  hábiles”,  que  “del  24  de  marzo  al  4  de junio de 2007, los términos  estaban  suspendidos  por la apelación”, que luego estuvieron suspendidos por  el  Acuerdo del Consejo Superior de la Judicatura, “del 9 al 16 y del 17 al 19  de  julio”,  por  manera que no se han cumplido los sesenta días de que trata  el  artículo  317  – 5 de  la  Ley  906 de 2004, pues, a la fecha sólo habían transcurrido 43 días hasta  la fecha.  Por ello negó la solicitud de libertad.   

En la misma audiencia la defensora interpuso  recurso  de  reposición  contra  la  determinación,  el  juzgado  no repuso la  decisión.    La   providencia  no  fue  apelada.    (fls.  10  y  11).   

El   21   de  agosto  pasado  el  acusado  OSMAN      FRANCISCO      FLOREZ     interpuso   la   acción   de   hábeas  corpus invocando privación ilegal de la libertad por  violación   del   artículo   317   –  5  de  la  Ley  906 de 2004, por estimar que habían transcurrido  más  de  sesenta  (60) días desde la formulación de la acusación, sin que se  haya  dado  inicio  a  la audiencia de juicio oral.  (Folios 1 – 3).   

La     acción     de    hábeas   corpus   fue  negada  por  el  Tribunal  el  pasado 22 de agosto de 2007 porque estimó que contra la decisión  del  juez  de  control  de  garantías  existían  medios idóneos de control al  interior  del  proceso  para alegar la libertad (apelación en este caso).   Estimó  que  el  amparo  de  hábeas  corpus “…no  habilita  para  acudir  a  la  acción pública de hábeas corpus, que no es una  tercera  instancia,  sino  un  remedio  excepcional  y especial para proteger la  libertad   cuando   no  existan  otros  medios  al  interior  de  la  actuación  procesal”.      (fls.    27    – 33).   

El pasado 24 de agosto de 2007 el procesado  apeló  la  decisión  de  la  Sala única del Tribunal de Santa Rosa de Viterbo  argumentando   que   “…desde   la  audiencia  de  formulación  de  la  acusación  hasta  la  fecha han transcurrido 73 días sin  haberse     efectivamente     celebrado     el     juicio    oral”.    (Folios   38   – 41)   

El  Juzgado  Primero  Penal del Circuito de  Sogamoso   recibió  el  antecedente  –por  reparto  o  asignación- el 10 de agosto de 2007 y fijó fecha  para  audiencia  de  juicio  oral y público para el día 30 de agosto de 2007 a  las 8:00.  (Fl. 7).   

CONSIDERACIONES:  

La     acción     de    hábeas  corpus,  como  lo  establece la  Constitución  Política  y  lo  desarrolla  la  Ley 1095 de 2006, es un derecho  fundamental  y una acción constitucional que tutela la libertad personal cuando  alguien  es privado de la libertad con violación de garantías constitucionales  o  legales  o  cuando la privación de la libertad se  prolonga  de  manera  ilegal.  La alegación que  aquí se ventila obedece a ésta circunstancia.   

Sin   soslayar   que   el   A  quo  tiene toda la razón cuando adujo  que  el  amparo  de  hábeas  corpus  “…no es una  tercera  instancia,  sino  un  remedio  excepcional  y especial para proteger la  libertad   cuando   no  existan  otros  medios  al  interior  de  la  actuación  procesal”  y  que  es  pacífico  que  a partir del  momento  en  que  se  impone la medida de aseguramiento todas las peticiones que  tengan  relación  con  la libertad del procesado deben elevarse al interior del  proceso  penal  (salvo  que  se  tratase de una auténtica vía de hecho) y no a  través  del  mecanismo  constitucional de hábeas corpus, pues, esta acción no  sustituye   el   trámite   del  proceso  ordinario2,   aspecto  que  da  paso  a  confirmar la decisión impugnada sin más razones.   

Sin  embargo,  por la relevancia académica  del  tema  en el nuevo sistema acusatorio y por la entrada en vigencia de la Ley  1142  que modificó el artículo 317 del C. de P.P., se estudiará el mérito de  la propuesta:   

Alega  el  recurrente  que  desde  el 20 de  febrero  de  2007,  cuando  se  celebró  la  audiencia  de  formulación  de la  acusación,  hasta  la  fecha  del  24  de agosto cuando interpuso el recurso de  apelación  contra  la  decisión  del  Magistrado del Tribunal de Santa Rosa de  Viterbo,  no  se  había  dado  inicio  a la audiencia de juicio oral, y que han  transcurrido  más  de  60  días, de suerte que la privación de la libertad se  viene  prolongando  de  manera ilegal, en violación del numeral 5 del artículo  317 del C. de P.P..   

Recordó  el  recurrente  que  el  Juez  de  control  de  garantías  (en  audiencia  del  6  de  agosto  del presente año),  argumentó  que  “…aún  no se había cumplido el  término  de  sesenta  (60) días estipulado en el artículo 317 numeral 5 de la  Ley  906  de  2004, como quiera que las diligencias fueron suspendidas en varias  oportunidades  como:   que  el  Consejo  Superior  de la Judicatura ordenó  mediante  Acuerdo el cierre de términos en los Juzgados Primero y Segundo Penal  del  Circuito  de  Sogamoso,  por  haber  definido  la especialización de estos  despachos  en  cada  uno  de  los  procedimientos  penales,  que  se  encuentran  actualmente   vigentes,   es   decir,   sistema   Acusatorio   y   Ley   600  de  2000”,  por  haberse  interpuesto  el  recurso  de  apelación  contra la decisión que negó pruebas en la audiencia preparatoria y  por   el  término  del  envío  del  expediente  del  Tribunal  al  Juzgado  de  origen.   

Recordó que, según las cuentas del Juez de  control  de  garantías  que  negó  la  libertad del acusado, a la fecha de esa  decisión  habían  transcurrido  43 días y que por ello aún no se cumplía el  término del artículo 317 numeral 5.  (Cfr. Fls. 10 y 11).   

Para  resolver los problemas jurídicos que  presenta  esta  acción de hábeas corpus es  necesario  determinar i) si  los  días  de  que  trata  el artículo 317 del C. de P.P. son  hábiles o son ininterrumpidos;     ii)    cuál  es  la  normatividad  aplicable   en  este  caso;   iii)  contabilizar  con  exactitud  el término transcurrido, teniendo en  cuenta  las  vicisitudes  que  se  presentaron  durante  el  interregno entre la  audiencia  de  formulación  de  la  acusación  y  la  fecha en la que debería  iniciarse la audiencia de juicio oral, que fueron las siguientes:   

1)  Suspensión de términos por un Acuerdo  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura  2)  impugnación de un auto adoptado  durante  el  desarrollo  de las audiencias, y la modificación del artículo 317  numerales 4 y 5 por la Ley 1142 del 28 de junio de 2007.   

i)    Los  términos se contabilizan de forma ininterrumpida   

Como  el  original  Artículo 317 del C. de  P.P.  no  clarificó  si  los  días  son hábiles o son ininterrumpidos, en los  diferentes  Distritos  Judiciales  donde  paulatinamente se introduce el sistema  acusatorio   se   vienen   presentando  interpretaciones  diferentes  y  algunos  funcionarios  –con razones  más  atinadas  que  otros-  se  inclinan por una de las dos alternativas:   Argumentan  que  en  virtud  del  principio pro homine  que ilumina el temario de la libertad y la acción de  hábeas   corpus,   los  términos deben contabilizarse en días corridos.   

La  Ley  1142  del 28 de junio de 2007, que  reformó  parcialmente el Código de Procedimiento Penal (Ley 906 de 2004) en su  artículo  30,  que modificó los numerales 4 y 5 del artículo 317 del Código,  zanjó la discordia:   

“Los términos  previstos     en     este     numeral     se     contabilizarán     en    forma  ininterrumpida”.   

En  suma,  los  días  para  presentar  la  acusación,  solicitar la preclusión, dar inicio a la audiencia del juicio oral  y    público,    son   ininterrumpidos.   

ii)   La  norma  que se aplica para la  contabilización  de  términos  en  curso  es  el  artículo  317  –  5 modificado por el artículo 30 de  la Ley 1142 del 28 de junio de 2007   

La  Ley  1142  del  28 de junio de 2007 que  reformó  parcialmente  las  leyes  906  de 2004 (Código de procedimiento penal  –    sistema    de  enjuiciamiento  acusatorio),  la Ley 599 de 2000 (Código Penal) y la ley 600 de  2000  (Código  de  procedimiento penal) y adoptó medidas para la prevención y  represión  de  la actividad delictiva de especial impacto para la convivencia y  seguridad   ciudadana   es   la   que   se   aplica   en   este   caso,  por  lo  siguiente:   

La  naturaleza  del artículo 317 de la Ley  906  es  puramente procesal,  en  la  medida  que fija términos en la fase preprocesal y procesal del sistema  de enjuiciamiento acusatorio.   

Esta  norma tiene la connotación de ser de  contenido      “general,      impersonal      y  abstracto”,   es   decir,   sobre  ella  no  caben  alegaciones  de  favorabilidad,  pues,  lo cierto es que la modificación que se  hizo  del  numeral  4  sólo  tuvo  que  ver  con  la  especificación de que la  contabilización  de los sesenta días entre la formulación de la imputación y  la  presentación  del  escrito  de  acusación  se  hace de manera ininterrumpida.   

La   modificación   del  numeral  quinto  prolongó  de sesenta a noventa (90) días  el  término  que  va  desde  la  presentación  del  escrito  de  acusación  hasta  la  audiencia  que de inicio al juicio oral y público.   (Se    insiste:   son     términos     ininterrumpidos).   

Sobre  la  aplicación  del  artículo  317  modificado  no  cabe  alegar favorabilidad porque es una disposición reguladora  de  términos  procesales  y  nada  más.   Por  suerte que, sin discusión  alguna,  es  una  norma de aplicación general inmediata a todos los procesos en  curso.   

La alegación por la que aquí propugnó la  defensa  en  la  petición  de libertad, orientada a que se aplique –por  favorabilidad-  el  término  de  sesenta  días  (inciso  quinto)  de  la  Ley 906 original y que por esa vía el  procesado  debe  quedar  en  libertad, es impertinente porque una vez vigente la  Ley  1142,  publicada  en  el  D.O.  46673  del  28  de  junio  de  2007,  es de  aplicación   inmediata,  luego,  los  términos  de  instrucción  que allí se fijan modifican todos los  procesos   en   curso,  precisamente  por  la  connotación  de  ser  una  norma  general,    impersonal    y   abstracta, de ritualidad pura.   

En  suma, en el proceso contra OSMAN   FRANCISCO   FLOREZ  FIGUEREDO  y  otros,  los  noventa días ininterrumpidos  de  que  trata  el  numeral  5  del artículo 317 se contabilizan  a  partir  del  siguiente  día  de  la  fecha  de la  presentación  del escrito de acusación.  Y si a  la  última hora del último día no se ha dado inicio a la audiencia del juicio  oral  y  público  debe  concederse  la  libertad  de  conformidad con la causal  prevista en el numeral quinto.   

iii)    La   contabilización   de  términos   

El concepto de término ininterrumpido tiene  las  salvedades  obligadas,  relativas  a las vicisitudes procesales que puedan presentarse en ese lapso, que  en  este  caso  sólo  fueron  las  dos  primeras, pero pueden presentarse otras  eventualidades:   (Suspensión  de términos por  un  Acuerdo  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  apelación  de un auto  adoptado  durante  el  desarrollo  de las audiencias3,    contabilización    de  términos  de  distancia,  alegaciones  razonables  de  los  sujetos  procesales  –incapacidades,  faltas  justificadas,  nominación de defensores, otras causas que puedan calificarse de  “justas  o  razonables” que en todo caso deben estar acreditadas a plenitud,  etc.).   

Si se hace la contabilización desde  el  21  de febrero de 2007, porque  la    Audiencia    de    formulación    de   acusación   contra   OSMAN  FRANCISCO FLOREZ FIGUEREDO y otros  se  realizó  el  20 de febrero de 2007, los términos  son los siguientes.   

Las      Interrupciones:   

    

1. Del   24  de  marzo  al  4  de  junio de  2007,   por   la   apelación  de  la  negación  de  pruebas  en  la  audiencia  preparatoria.     

    

1. Del  9 al 16 y  del  17  al  19 de julio,  por   el   Acuerdo   No.   PSAA  07  –  4096  del  6  de  julio  de  2007  del  Consejo  Superior  de la  Judicatura  que  redistribuyó tareas entre los juzgados primero y segundo Penal  del  Circuito  de  Sogamoso  (Cfr.  Constancia  del  Secretario  del  Centro  de  Servicios  Judiciales para los juzgados de Sogamoso, Folio 9;  Audiencia de  solicitud  de  libertad  del  9  de agosto de 2007 ante el Juez Segundo Penal de  Garantías de Sogamoso, folios 10 y 11).     

    

1. Hay  un  término  de  interrupción  aquí,  que  el  Despacho lo  califica  como  razonable,  y    es    que   el   Juzgado   Primero  Penal  del  Circuito  de  Sogamoso,  afirma en el oficio número  01324  del  21  de  agosto  de  2007  que  “…esta  oficina  judicial  el  día  10 de agosto   del   presente   año   recibió   del   Juzgado   Segundo  Penal  del  Circuito  de esta  ciudad,  la carpeta correspondiente al caso seguido contra… de inmediato fijó  fecha para juicio oral… para el día 30 de agosto”.     

La causa de interrupción se califica como  razonable   –así  lo  entiende  el Despacho- por la redistribución de trabajo entre los dos juzgados,  pues,  al  Primero  le  fueron  asignados los juicios del sistema acusatorio que  tuvo  que  recibir,  estudiar  y  programar  audiencias,  mientras al segundo le  fueron  asignadas  las  causas  que se vienen tramitando con el sistema procesal  anterior,  de  manera  que  el  Juzgado  Primero  Penal  del  circuito de manera  simultánea  durante  ese  lapso  tuvo  una  segunda  carga consistente en hacer  entrega  de  los  procesos  que  venía tramitando por el sistema de la Ley 600,  como se aprecia en la constancia del 3 de agosto de 2007 (Fl. 9).   

Por   esta   razón,   el   término  de  interrupción    que    va    del    20    de    julio   al   10     de     agosto    (fecha  en  que  el  Juzgado Primero Penal del Circuito recibió la  carpeta  correspondiente al caso seguido contra OSMAN  FRANCISCO   FLOREZ   FIGUEREDO  y  otros) no se contabiliza.   

La  contabilización  de  los  noventa (90)  días   

Del    mes    de   febrero:                            8  días  (del  21  al  28)   

Del mes de marzo:                       23 días (del 1 al 23)   

Del mes de junio:                       26 días (del 5 al 30)   

Del mes de julio:                                     8 días (del 1 al 8)   

Del mes de agosto:  Debe contabilizarse  del  día  11  en  adelante  hasta la fecha del 30 de agosto cuando –según el oficio 01324, fl. 7- estaba  programada la audiencia de juicio oral.  Son 20 días.   

En  suma:   Hecha la deducción de las  eventualidades  razonables  y  debidamente explicadas, el Despacho encuentra que  hasta  la  fecha  en  la que estaba programada la iniciación de la audiencia de  juicio  oral,  iban transcurridos ochenta y seis (85) días, de manera que no se  habían  cumplido los noventa días de que trata el numeral 5 del artículo 317,  modificado  por  el  artículo  30  de  la Ley 1142 del 28 de junio de 2007 como  causal  de  libertad  del  acusado  que  interpuso  la  acción  de hábeas corpus.   

El    artículo    317    –   5  de  la  Ley  906  –original-   decía  el  término  se  contabiliza  “a  partir  de  la  fecha de la formulación de la acusación”,  mientras  que  el  artículo  30  de  la  Ley  1142 precisó que es a   partir   de  la  fecha  de  la  presentación  del  escrito  de  acusación,  de donde se hace relevante la precisión  legislativa  porque  en uno y otro caso habría una diferencia de tres días que  es  la  que tiene el juez del conocimiento para señalar fecha para la audiencia  de   formulación  de  la  acusación  después  de  recibir  el  escrito.   (Artículos 336 en concordancia con el artículo 338 ib.)   

Sin embargo, obsérvese que el asunto aquí  no  tiene ninguna incidencia en la medida que la audiencia de juicio oral estaba  programada  para  realizarse al día 85, de donde se colige que la privación de  la   libertad  de  OSMAN  FRANCISCO  FLOREZ  FIGUEREDO  obedece a una medida de  aseguramiento  vigente en el  proceso  penal  que  es  el  escenario  judicial,  se  insiste, para discutir el tema de la libertad una vez  proferida la medida de aseguramiento.   

La     acción     de    hábeas corpus no prospera.   

En  virtud  de  lo  expuesto  el   suscrito   Magistrado   de   la  Corte  Suprema  de  Justicia,  administrando  justicia  en  nombre  de  la  República  y  por  autoridad de la  Ley,   

RESUELVE:  

CONFIRMAR  la  decisión   del  22  de  agosto de 2007, por medio de la cual un Magistrado  del  Tribunal Superior de Santa Rosa de Viterbo negó la acción de hábeas     corpus    impetrada    por  OSMAN FRANCISCO FLOREZ FIGUEREDO.   

Contra el presente auto no procede recurso  alguno.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase  y  devuélvase el expediente al Tribunal de origen.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Magistrado  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1Por  concierto  no  fue acusado GUILLERMO GÓMEZ PINTO como  se  advierte  de la lectura del acta de formulación de la acusación (folios 21  – 26)   

2Cfr.  Acciones    de    hábeas    corpus    del   31/05/2007,   Rad.   27607   y  del  17/05/2007,  Rad.  núm.  27511;  Rad. núm. 26847 del 31/01/2007.   

3Art.  177 de la Ley 906 de 2004.     

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