28191(05-12-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28191  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta Nº  245  

Bogotá  D.C.,  cinco (5) de diciembre de dos  mil siete (2007).   

V   I   S   T   O   S   

La Sala resuelve la admisibilidad del recurso  de  casación  interpuesto  por  el  defensor  de EDGAR  LÓPEZ  BUSTAMANTE  contra  la  sentencia  de  segunda  instancia  proferida  por el Tribunal Superior de Popayán, el  28 de marzo  de  2007,  mediante  la  cual  confirmó  la dictada por el Juzgado  Quinto  Penal  del  Circuito  de  la  misma  ciudad,  el  14  de  octubre  de 2005, y lo  condenó   a las penas principales de cinco (5) años y cuatro (4) meses de  prisión,   multa  equivalente  a  44.46  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes  e  interdicción  de  derechos  y funciones públicas como autor de la  conducta punible de concusión.   

H E C H O S  

El   juzgador   de  primera  instancia  los  sintetizó de la siguiente manera:   

“  El  supuesto fáctico judicializado, por  lo   tanto,  objeto  de  investigación  y  juzgamiento,  se  contrae a las  resultas  de  un  procedimiento  disciplinario  adelantado por la Vicerrectoría  Administrativa  de  la  Universidad  de  Cauca en cuyo trámite pudo constatarse  objetivamente  una  serie  de  irregularidades  materializadas  por  el servidor  público  EDGAR  ALBERTO  LÓPEZ  BUSTAMANTE, Secretario Ejecutivo Adscrito a la  División  de  Admisiones,  Registro y Control de la Institución Universitaria,  persona  que  sin  facultades  para  el  recaudo,  cobraba dinero para su propio  provecho  y  con  ocasión de la expedición de paz y salvos de carnetización a  estudiantes  de  postgrados,  rol este último de su órbita funcional, conducta  repetitiva  agotada  en  el  decurso  de los meses de enero a noviembre del año  2002”   

A N T E C E D E N T E S  

1.  Por  los  anteriores  hechos,  el  Fiscal  Delegado  ante la Unidad de Delitos contra la Administración Pública, el 16 de  agosto  de  2005,  ante  petición  elevada  por  el procesado y su defensor, se  celebró  diligencia de formulación y aceptación de cargos para el trámite de  sentencia  anticipada,  atribuyéndosele  el  delito  de  concusión en concurso  homogéneo y sucesivo.   

2.  Como  consecuencia  de  lo  anterior,  el  Juzgado  Quinto Penal del Circuito de Popayán, el 14 de octubre de 2005, dictó  sentencia  en  la  que  condenó  al  procesado  López  Bustamante  a  las  penas  principales  de 5 años y 4  meses  de prisión, multa equivalente a 44.46 salarios mínimo legales mensuales  vigentes   e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de derechos y funciones  públicas  por  el  mismo,  como  autor  de la conducta punible de concusión en  concurso homogéneo y sucesivo.   

Apelado el fallo por el defensor, en la medida  en  que  considera  que  incurrió en una errónea calificación jurídica en el  acta  de  formulación y aceptación de cargos, el Tribunal Superior de Popayán  el 28 de marzo de 2007, lo confirmó.   

Contra  la anterior decisión, el defensor de  Edgar   López   Bustamante  interpuso recurso de casación.   

L  A      D  E  M  A N D  A   D E   C A S A C I Ó N   

El  defensor  del  acusado,  con  base en la  causal  tercera  y  primera de casación presenta dos cargos contra la sentencia  del    Tribunal,    cuyos    argumentos    se   sintetizan   de   la   siguiente  manera:   

Primer cargo  

La  defensa  técnica,  basada  en la causal  tercera  de casación, acusa al Tribunal de haber dictado sentencia en un juicio  viciado  de nulidad, en la medida en que en la indagatoria al procesado no se le  interrogó  sobre  los  hechos  constitutivos  del  delito  de  concusión y, no  obstante, se le condenó por un concurso de dicha conducta punible.   

Dice  que  aquí  se  trató  de  un  delito  continuado.   Por  lo  tanto,  la  pena  no  debió  empeorarse  “aplicando  lo  dispuesto  en  el  artículo  31  del  Código Penal,  disposición    que   grava   la   pena   ostensiblemente   en   24   meses   de  prisión…”   

Afirma que en el presente asunto se demostró  que  mi  defendido  pudo  haber  sustraído  en  varias  ocasiones dineros de la  propiedad  de  la  Universidad  del  Cauca,  pero que dicho comportamiento no se  adecua en la conducta punible por la que fue condenado.   

Después  de  citar a un tratadista sostiene  que  la  citada  actuación  que  califica como irregular, dice que se violó el  derecho  de  defensa  del procesado, situación que se vio reflejada en el campo  de la punibilidad.   

Por lo expuesto, solicita a la Corte casar la  sentencia  impugnada  y,  por lo mismo, se declare la nulidad de todo lo actuado  para que se restablezca el derecho de defensa vulnerado.   

Segundo cargo  

Por  ultimo, acusa el censor que el Tribunal  violó, de manera directa, una norma de contenido sustancial.   

Manifiesta  que  desde  el  inicio  de  la  investigación  se  calificó  el  comportamiento  del procesado como de cohecho  impropio,  posteriormente  se  dijo  que  era  peculado  por apropiación y, por  último,  cuando  se  realizó  la  diligencia  de formulación y aceptación de  cargos  para  sentencia  anticipada,  se  le  atribuyó  al acusado el delito de  concusión.   

Agrega  que cuando se celebró la diligencia  de   formulación   y   aceptación   de  cargos  la  defensa  resaltó  que  el  comportamiento  del  acusado  se  adecuaba el delito de peculado “o  de un delito contra la propiedad”, sin  embargo la sugerencia no fue acogida.   

A  continuación se refiere al testimonio de  Nidia  Satizábal  Castillo, funcionaria de la universidad, y que en el trámite  también  obra  prueba  documental  de  la  que  se  infiere que el procesado se  apropió  de  un  dinero  proveniente de la expedición de varias constancias de  carnetización  que loe estudiantes deben pagar directamente en tesorería de la  universidad,  razón  por  cual,  en  su criterio, dicha conducta se adecua a la  conducta punible de hurto agravado por la confianza.   

Así,   estima   que   los  juzgadores  se  equivocaron  al  calificar  la  conducta  jurídica  cometida  por el procesado,  evidenciándose la violación de la ley sustancial.   

Por lo expuesto, depreca a la Corte casar la  sentencia  impugnada  y,  en  su  lugar,  condenar  al procesado por la conducta  punible  de  hurto agravado; por lo mismo, concederle la suspensión condicional  de la ejecución  de la pena o la prisión domiciliaria.   

  CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

1.  De  acuerdo  con el resumen de la demanda  hecha  en  precedencia,  se advierte que el censor carece de interés  para  impugnar  en  esta  sede  lo  referente  a  que se declare la nulidad de todo lo  actuado  por  cuanto que en el proceso objeto  no se trataba de un concurso  de  delitos  sino  de  uno continuado y que la conducta ilícita que cometió el  acusado  encaja  en  la descripción típica de hurto agravado, en la medida que  dicha  reparos  conducen,  inexorablemente,  a  predicar que el acusado se está  retractando  del  cargo  que,  de  manera  libre  y  voluntario,  aceptó  en la  diligencia     correspondiente     para     el     trámite     de     sentencia  anticipada.   

Recuérdese  que la jurisprudencia de la Sala  ha  sido  uniforme  en  reiterar  que  el  artículo  40  de la Ley 600 de 2000,  estatuye  que  contra  la  sentencia anticipada procederán los recursos de ley,  que  pueden  ser  interpuestos  por  el fiscal o el representante del Ministerio  Público.   Respecto  al  procesado  y  su  defensor,  la  citada  norma es  perentoria  en el sentido que sólo podrán ejercitar los medios de impugnación  en  lo relativo a la dosificación de la pena, los mecanismos sustitutivos de la  sanción privativa de la libertad y la extinción de dominio.   

Así  mismo, la Corporación ha sostenido que  cuando  se  advierta que en el trámite se transgredieron garantías de derechos  fundamentales,  también  nace  en  la  defensa  el  interés  para  recurrir el  fallo.    

En  el  evento  que  ocupa la atención de la  Corte,  en  lo  atinente al primer reparo, surge claro que el censor amparado en  una  presunta  violación  del  derecho  de  defensa,  sin  señalar si la misma  ocurrió  sobre  la  técnica o la material, procede a transcribir apartes de la  aceptación  que  de  los  cargos,  de  manera  libre  y voluntaria, realizó el  acusado.   

No  se puede llegar a otra conclusión cuando  sin  demostrar  que  efectivamente  en  este  particular  asunto se trató de un  delito  continuado,  que  llevó  a  colegir  en  la  existencia  del  error  in  procediendo  invocado,  simplemente  limita  el  discurso  a  reiterar  su tesis  carente de la debida sustentación.   

Y, en lo que atañe al cargo segundo, su falta  de  interés  se  hace  más  notoria, cuando también manifiesta que los hechos  aceptados  por  el  procesado  en  la  diligencia  para el trámite de sentencia  anticipada  encuentran  adecuación  típica  en  la  conducta  punible de hurto  agravado,  sin  que  efectivamente  evidencie  que  los  fallos  de instancia se  dictaron con base en un error  en la denominación jurídica.   

En   efecto,  en  este  particular  asunto,  contrariando  los parámetros de la violación directa de la ley sustancial esto  es,  que  se  deben respetar los hechos y las pruebas tal como fueron apreciadas  en  la  sentencia impugnada, manifiesta que en el trámite obran los testimonios  de  Nidia  Satizábal  Castillo  y  el  documento suscrito por la señora Isabel  Gómez  Farias,  medios de convicción que llevan a predicar la existencia de la  conducta punible de hurto agravado.   

Por  manera  que  los  dos  cargos  que  el  casacionista  postula contra la sentencia buscan una retractación de los cargos  que  el acusado aceptó, situación que resulta inadmisible en esta sede, puesto  que,  como  quedó  visto en precedencia, tales aspectos no le dan interés para  recurrir la sentencia de segunda instancia.   

Por  último, se advierte que del estudio del  proceso  no  se  vislumbra violación de derechos fundamentales o garantías del  acusado,   que  determine  el  ejercicio de la facultad oficiosa de índole  legal   que   al  respecto  le  asiste  a  la  Sala  en  punto  de  asegurar  su  salvaguarda.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

         R E S U E L V E   

INADMITIR  la  demanda  de  casación  presentada  por el             defensor     de    EDGAR   LÓPEZ  BUSTAMANTE,  por lo anotado  en    la    motivación   de   este   proveído.   En   consecuencia,  se  DECLARA  DESIERTO el recurso.     

Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso.   

Comuníquese       y              cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Comisión de servicio  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                            JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER  ZAPATA ORTÍZ  

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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