27881(01-08-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27881  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobada acta N° 136  

Bogotá,  D.  C., primero (1°) de agosto de  dos mil siete (2007).   

V    I   S   T   O  S   

Se  pronuncia  la  Sala  sobre  el conflicto  negativo  de  competencias  surgido  entre  el  Juzgado  3°  Penal del Circuito  Especializado  de Medellín y el Juzgado 9° Penal Municipal de la misma ciudad,  para  conocer  del  proceso seguido contra PAOLA ANDREA  ESCALANTE  HERNÁNDEZ, acusada por la conducta punible  de tentativa de extorsión agravada.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.  Mediante providencia del 16 de agosto de  2005,  la  Fiscalía  5ª  Especializada  de  Medellín profirió resolución de  acusación    contra    Paola    Andrea    Escalante  Hernández  como  presunta  coautora  del  delito  de  tentativa   de   extorsión   agravada   -27,932   salarios   mínimos   legales  mensuales   de   la   época   de   su ocurrencia   -(artículos   27,   30,   244  y  245 de la ley 599 de  2000, modificados los dos últimos por la ley 733 de 2002).   

2.  Con fecha 5 de septiembre siguiente,  el  Juzgado  3° Penal del Circuito Especializado de esa misma ciudad asumió el  conocimiento  del  asunto,  y  luego de celebrar audiencia preparatoria el 26 de  enero  de  2006 y de culminar la vista pública el 18 de julio de 2006, por auto  del  10  de  abril  de 2007 ordenó remitir la actuación a los Juzgados Penales  Municipales  de  Medellín,  considerando  que  la  competencia para conocer del  proceso  radicaba  en  tales  despachos,  con  ocasión  de  lo  dispuesto en el  artículo  23  del  ley  1121  de  2006,  dado  que la cuantía de la extorsión  investigada   no  supera  los  cincuenta  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes de la época de su ocurrencia.   

3.  El  Juzgado  9°  Penal  Municipal  de  Medellín,  el  24 de abril de 2007 asumió el conocimiento del asunto que adujo  estar  para  fallo, sin embargo, con proveído del 16 de mayo siguiente, indicó  no  ser cierto que la ley 1121 de 2006 haya modificado la competencia asignada a  los  Juzgados Especializados por el artículo 14 de la ley 733 de 2002, amén de  que  en  virtud de la figura de prórroga de competencia (artículo 40 de la ley  153  de  1887),  le  correspondía  al  despacho  remitente proferir el fallo de  rigor,  motivo  por  el  cual ordenó devolver el proceso y propuso la colisión  negativa de competencia.   

4.   El  Juzgado 3° Penal del Circuito  Especializado,  mediante  providencia  del 15 de junio pasado, insiste en que la  ley  1121 modificó expresamente el numeral 7° del artículo 5° transitorio de  la  600 de 2000, y aduce que por el hecho de estar corriendo unos términos para  dictar  sentencia  no  pueden  desconocerse los factores de la competencia, pues  ello   comportaría   violación  al  debido  proceso.  De  otro  lado,  citando  jurisprudencia  de  esta  Sala,  concluyó  que por la cuantía de la extorsión  investigada,  con  fundamento  en la cláusula general contenida en el numeral 1  literal  b)  del artículo 77 y lo señalado por el artículo 78.1 de la ley 600  de  2000,  la competencia radicaba en los jueces penales municipales, aceptó la  colisión  planteada  y ordenó remitir lo actuado a la Corte para que dirimiera  la misma.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.  La Corte es competente para conocer  del  presente  conflicto  de  competencia,  de  acuerdo  con  lo dispuesto en el  artículo  18  transitorio  de la Ley 600 de 2000, no obstante que allí solo se  le  asigne el conocimiento de los conflictos suscitados entre jueces penales del  circuito  especializado  y  los  jueces penales del circuito, sin comprender los  que     involucran     a     jueces     penales     municipales     –  como  acontece en el caso concreto -,  porque  al  fin  y  al cabo, la realidad y naturaleza del incidente suscitado al  interior  de  la  jurisdicción  penal,  dentro del cual se involucra un juzgado  especializado, así lo impone.   

2.  Ciertamente, como lo pregona el juez  especializado,  se  hace  necesario indicar que con la entrada en vigencia de la  Ley  1121  de  2006,  se introdujeron algunas modificaciones a la competencia de  los  juzgados  penales  del  circuito especializados, como así se desprende del  contenido  de  su  artículo  23, pues, entre otros, modificó los numeral 6° y  7° del artículo 5° transitorio de la Ley 600 de 2000.   

En  efecto,  la nueva normativa textualmente  contempla:   

“ARTÍCULO  23.   Modifícanse  los  numerales  6 y 7 del artículo 5 transitorio de la  Ley 600 de 2000 los cuales quedarán así:   

“Los  jueces  penales de circuito especializados conocen, en primera instancia:   

“….”.   

“6.  De  los  delitos  de  entrenamiento  para  actividades ilícitas (artículo 341 y 342 del  Código  Penal),  de terrorismo, financiación del terrorismo, y administración  de  recursos relacionados con actividades terroristas (artículos 343, 344 y 345  del  Código  Penal),  de  la  instigación  a  delinquir  con fines terroristas  (artículo  348  inciso  2º),  del empleo o lanzamiento de sustancias u objetos  peligrosos   con  fines  terroristas  (artículo  359  inciso  segundo),  de  la  corrupción  de alimentos, productos médicos o material profiláctico con fines  terroristas  (artículo  372 inciso 4º) y del constreñimiento ilegal con fines  terroristas (artículo 185 numeral 1).   

“7. Del concierto  para  cometer  delitos  de  terrorismo  y  de  financiación  del  terrorismo  y  administración   de   recursos   relacionados   con   actividades  terroristas,  narcotráfico,  secuestro  extorsivo, extorsión o para conformar escuadrones de  la  muerte,  grupo de justicia privada o bandas de sicarios, lavado de activos u  omisión  de  control (artículo 340 del Código Penal), testaferrato (artículo  326  del  Código  Penal);  extorsión  en  cuantía superior a ciento cincuenta  (150)        salarios        mínimos       mensuales       vigentes”.   

Así,  entonces,  de  la  hermenéutica  del  precepto  transcrito,  debe  inferirse  que la Ley 1121 de 2006 sí modificó el  artículo  14  de  la  Ley 733 de 2002, el cual atribuía a los Juzgados Penales  del   Circuito   Especializados  la  competencia  para  conocer  del  delito  de  extorsión  sin  sujeción  a  la  cuantía, retornando ahora la competencia por  dicha  conducta  punible  “en  cuantía  superior a  ciento    cincuenta    (150)   salarios   mínimos   mensuales”   a      los     juzgados     penales     del     circuito, tal como, en un principio, se le había  asignado  en el numeral 7° del artículo 5° transitorio de la Ley 600 de 2000,  y  no  a  los  juzgados  municipales  como aquí equivocadamente lo concluyó el  juzgado especializado.   

Por ello, como recientemente lo ha precisado  la   jurisprudencia   de  la  Sala,  surge  claro  colegir  que  “la  competencia  para  el conocimiento del delito de extorsión, en  primera  instancia,  en  cuantía  inferior  a  150  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  por  tratarse  de un delito ubicado dentro de aquellos que  atentan  contra  el  patrimonio  económico,  corresponde  al  Juzgado Penal del  Circuito  de conformidad con la cláusula general de competencia contenida en el  literal  b  del  numeral  1° del artículo 77 de la Ley 600 de 2000”.1   

En   consecuencia,  teniendo   presente   que  en  este  caso,  como  se indicó,  la  exigencia  extorsiva  por  la  que  se  acusó  a  la procesada Paola       Andrea       Escalante      Hernández      representaba  una  suma  muy  inferior  a  los 150 salarios mínimos  legales  mensuales vigentes para la época de ocurrencia de la conducta punible,  lógico  es colegir que la competencia para conocer de este asunto corresponde a  los Juzgados Penales de Circuito.   

3.  No obstante lo anterior, tal y como  lo  destacó  la  juez  municipal  que propuso la colisión, la competencia para  continuar  conociendo  de  este  específico  asunto  corresponde al Juzgado 3º  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Medellín,  por  razón  del  fenómeno  jurídico-procesal  de  prórroga  de  competencia,  como  reiteradamente  lo ha  venido  sosteniendo  la Sala, al considerar que el artículo 40 de la ley 153 de  1887  establece  que  “las leyes concernientes a la  sustanciación  y  ritualidad  de  los  juicios  prevalecen sobre las anteriores  desde  el  momento  en que deben empezar a regir. Pero  los  términos  que  hubieren empezado a correr, y las  actuaciones   y   diligencias   que   ya   estuviesen   iniciadas,  se    regirán    por   la   ley   vigente   al   momento   de   su  iniciación” (negrillas de  la   Sala),   como  quiera  ese  despacho  adelantó  la  etapa  del  juicio  en  concordancia  con  lo  previsto por la ley 733 de 2002, y el 18 de julio de 2006  culminó  la  audiencia pública de juzgamiento, encontrándose, desde entonces,  únicamente  pendiente  de emitir la sentencia respectiva, es decir, el término  para  ello comenzó a correr en vigencia de la referida legislación, por lo que  con  base en el artículo 40 de la ley 153 de 1887, conserva la competencia para  emitir  aquella  decisión,  porque  como  ya  se  advirtió,  dicho terminó se  refiere  única  y  exclusivamente  al  proferimiento  del fallo, el cual,   aproximadamente   hace   un   año  está  corriendo  en  cabeza  del  señalado  juzgado.   

Recuérdese lo señalado por los artículos 4  y  7  de  la  ley  270  de  1996,  que  consagran  los principios de celeridad y  eficiencia  en  la  función judicial, en los siguientes términos: “La  administración  de justicia debe  ser  pronta  y  cumplida.  Los  términos  procesales  serán  perentorios  y de  estricto  cumplimiento por parte de los funcionarios judiciales”, y,  “La  administración  de  justicia  debe   ser   eficiente.  Los  funcionarios  y  empleados  judiciales  deben  ser  diligentes  en  la sustanciación de los asuntos a su cargo, sin perjuicio de la  calidad  de los fallos que deban proferir conforme a la competencia que les fije  la ley”.   

La armonización de la referida normatividad  impone  concluir, con el propósito de evitar la migración de expedientes de un  despacho  judicial  a  otro con ocasión de los frecuentes cambios legislativos,  en  desmedro de la celeridad y eficiencia de la administración de justicia, que  habiendo  comenzado  a  correr  el  término  señalado  por  la ley para dictar  sentencia,  no  hay  lugar  a  variar  la competencia por el advenimiento de una  nueva  ley procesal que la modifique, amén de lo prevenido por el artículo 410  de    la    ley   600   de   2000,   en   el   sentido   de   que   “finalizada  la  práctica  de  pruebas y la intervención de los  sujetos  procesales en la audiencia, el juez decidirá dentro de los quince (15)  días siguientes”.   

Tales  razones  son  conocidas  por  el juez  especializado  colisionante,  pues  hasta citó, parcialmente, jurisprudencia de  esta  Sala  en  la  cual  se  ha  hecho  similar  argumentación para asignar la  competencia  a  dichos  funcionarios,  pese  a  lo  cual  aceptó  el conflicto,  aumentando   con  ello  el  sinsabor  de  quienes  están  a  la  espera  de  la  “pronta   y   cumplida   justicia”.  2    

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.   DIRIMIR  la   colisión   legalmente   trabada,  asignando  el  conocimiento   del  presente  asunto  al  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  Especializado  de Medellín, despacho a donde se remitirá el expediente para lo  de su cargo, conforme a las razones anotadas en la motivación.   

2.  COMUNICAR  lo  aquí  decidido al Juzgado Noveno Penal  Municipal     de    Medellín,    remitiéndole    copia    de    la    presente  decisión.   

Contra  la  presente  providencia no procede  recurso alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ            MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS           

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                            MAURO   SOLARTE   PORTILLA             

JAVIER  ZAPATA ORTÍZ  

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1 Ver  colisión 27059 del 9 de mayo de 2007.   

2 Auto  09/05/2007 Rad. 27059.     

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