27882(01-08-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

Proceso     No  27882   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÒN  PENAL   

                                                 Magistrado  Ponente   

                                                  ALFREDO    GÒMEZ  QUINTERO   

                                               Aprobado Acta  No. 136   

Bogotá,  D.C.,  primero (1) de agosto de dos  mil siete (2007)   

VISTOS:  

Dirime  la  Sala el conflicto de competencias  suscitado  entre  los Juzgados  Veinte Penal Municipal de  Medellín y  el  Tercero  Penal  del Circuito Especializado de la misma ciudad, quienes en su  orden  repudian  el  conocimiento  del  proceso  seguido  a OMAR ALEXANDER ORTIZ  MONTOYA,  por  el  delito  de  extorsión  agravada en el grado de tentativa, en  cuantía inferior a 150 S.M.L.M.   

HECHOS:  

1.  El día 15 de agosto de 2004 hasta la  vivienda  de la señora LUZ MIRIAM QUIROZ AGUDELO llegaron varios sujetos, entre  estos,  OMAR  ALEXANDER  ORTIZ MONTOYA, quienes la acusaron de haber participado  en  un  hurto  cometido en contra de uno de ellos, por lo que le dieron un plazo  perentorio  para  que  les  cancelara  la suma de VEINTICINCO MILLONES DE PESOS,  pues   de   lo   contrario   corría   peligro   la  vida  de  sus  hijos  y  la  suya.   

2.   La  presunta  afectada denunció el  hecho  y  por esta razón se capturó a OMAR ALEXANDER ORTIZ MONTOYA en momentos  en que hacía la exigencia de dinero.   

3. La investigación fue adelantada desde sus  albores  por  la  Fiscalía   Quinta  Delegada  ante los Jueces Penales del  Circuito  Especializados  de  Medellín,  autoridad  que el día 10 de agosto de  2005   profirió  resolución  de  acusación  en  contra de OMAR ALEXANDER  ORTIZ  MONTOYA,  por  el  punible  de  extorsión   de  que  dan cuenta los  artículos  27, 244 y 245 de la Ley 599 de 2000 modificado por el artículo 5 de  la Ley 733 de 2002, agravada, en el grado de tentativa.    

4.   Una  vez  cobró  firmeza el pliego  calificatorio  el  expediente  fue  remitido a los Juzgados Penales del Circuito  Especializados   de   Medellín   correspondiéndole  al   tercero  de  esa  especialidad  quien avocó su conocimiento el día 5 de  septiembre de 2005  y   ordenó  el  traslado  propio  del artículo 400 del C.P.P., vencido el  cual convocó la celebración de la audiencia preparatoria.   

5.   Llegada  la   fecha  señalada  – enero 19 de 2006-   dispuso  la  práctica  de  algunas  probanzas  entre  las  que  se  destaca  la  verificación  de la condición de desmovilizado del actor y señaló fecha para  la audiencia pública.   

6. Recibida comunicación proveniente del Alto  Comisionado  para  la Paz -quien ratificó la condición de desmovilizado de las  AUC-  se  ordenó  la remisión del expediente en los términos de la Ley 418 de  1.997   y   la   782   de  2002  a  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Medellín.   

7.  Recibida la actuación por el cuerpo  colegiado  con  proveído  de  fecha  21 de julio de 2006  dispuso no cesar  procedimiento  al  no haberse acreditado que para el momento de la ejecución de  la  conducta  investigada  el procesado pertenecía al grupo armado ilegal y que  la misma guardaba estrecha relación con los objetivos del mismo.   

8.  Retornada la actuación, se señaló  nueva  fecha  para  el  debate  público  el  que  se llevó a cabo el día 6 de  septiembre de 2006.   

9.  Encontrándose  el  proceso  ad  portas  del proferimiento de fallo el  juez  especializado  declaró  su  incompetencia  por  razón  de  la entrada en  vigencia  de  la  Ley  1121  de  diciembre  29  de  2006, artículo 23  que  establece:  “…Los  jueces  penales  del  circuito  especializado conocen, en  primera  instancia: 7…extorsión en cuantía superior a ciento cincuenta (150)  salarios  mínimos  mensuales  vigentes”.    Por  lo  que ordenó su  remisión a los Juzgados Penales del Circuito de esa misma ciudad.   

10.   A  su  turno  el  Juzgado  Décimo  Tercero  Penal  del Circuito consideró que  la competencia para conocer de  la  actuación  recaía  en  los  Juzgados  Penales Municipales con funciones de  descongestión   a   donde   dispuso  su  remisión1.   

11.   Previo reparto le correspondió su  conocimiento  al  Veinte  Penal  Municipal  quien  de  la mano de jurisprudencia  reciente  de  esta  Corporación y de la figura de la prorroga de la competencia  de  que da cuenta el artículo 40 de la Ley 153 de 1887 y toda vez que la única  actuación  pendiente es el proferimiento del fallo, es del criterio que el juez  natural  es  el  3  Penal  del  Circuito  Especializado quien realizó el debate  público,   por   lo  que  ordenó  la  remisión  planteando  la  colisión  de  competencias de no aceptarse su tesis.   

12.   Recibido el expediente, el juzgado  especializado  con  decisión del 15 de  junio de 1007 mantuvo su posición  en  cuanto que la competencia no radica en los juzgados especializados al ser la  cuantía  inferior  a  los 150 S.M.L.M.V. y además porque concurre un delito de  fabricación,  tráfico  y  porte  de  armas  de fuego y municiones –equívoco  del  funcionario-  por  lo  que  aceptó la colisión negativa planteada  ordenando la remisión de  las diligencias a esta Corporación.   

CONSIDERACIONES:  

Si bien en principio podría aducirse  –  en  la  forma  ortodoxa  como  se ha venido concibiendo por la Corte debidamente  trabado  un  conflicto-  que  tal  condición  no se satisface a cabalidad en el  plenario2,  empero  tal  inobservancia  ha  de  ceder   por  virtud  del  principio de celeridad que gobierna las actuaciones judiciales.   

Entonces, asume la Sala su conocimiento, como  que   es competente de conformidad con lo previsto en el artículo 18 de la  Ley  270  de 1.996 dado el carácter de superior  común de las autoridades  trabadas.   

Ahora  bien por  la entidad del delito y  la  fecha  de  su comisión, su conocimiento fue asignado a los juzgados penales  del  circuito  especializados  conforme lo previó el artículo 14 de la Ley 733  de 2002 que expresamente señaló:   

“…Art.   14.   Competencia.    El  conocimiento  de  los delitos señalados en esta ley le corresponde a los jueces  penales del circuito especializados.””   

Y  justamente  el  artículo  5  de  la misma  normatividad  modificó  el  artículo  244  de  la Ley 599 de 2000 –por  el  que  se  le  elevó cargos al  enjuiciado-  luego  esta  es  la situación que hasta antes de la vigencia de la  Ley    1121    de    diciembre    29    de    20063 gobernaba la competencia; como  que  ninguna discusión mereció al interior del trámite en la medida en que el  juzgado  especializado  detentaba  su  conocimiento  una  vez en firme el pliego  calificatorio.   

Empero, una vez promulgada y en plena vigencia  la  legislación  de  la  1121  de  2006  entiende  el juez especializado que la  competencia  ha  variado  y  que  el conocimiento del delito de extorsión   –deduce  la  Corte de sus  argumentos-   en  cuantía inferior a 150 salarios mínimos mensuales dejó  de  ser  de su competencia y que por contera rigen las fórmulas previstas en el  artículo  77  literal b  y 78 num. 1 del Código de Procedimiento Penal de  20004.   

Igual,  ninguna razón le asiste  en sus  argumentos5.   Para   una   mejor   comprensión  repárese  en  lo  siguiente:   

i) Expedida la Ley 600 de 2000 el capítulo IV  transitorio  estuvo  referido  en su integridad a la jurisdicción de los jueces  penales  del  circuito  especializados  y  a la vigencia de la misma6.   Hasta  ahí  y  en los términos del artículo 5, numeral 7, la competencia de los  jueces  penales del circuito especializados para conocer de la extorsión estaba  determinada    por    la    cuantía    superior   a   150   salarios   mínimos  mensuales.   

ii)  Sin  embargo  dicha normatividad sufrió  alteración   con   la   expedición   de   la  Ley  733  de  2002,  por  cuanto  simultáneamente:     a)   elevó   el   quantum  punitivo7  al modificar  la  Ley  599 de 2000 y,  b) difirió la competencia para conocer del delito  de  extorsión,  sin  tener  en  cuenta  la cuantía, a los penales del circuito  especializados  –luego por  manera  alguna el penal del circuito sería el llamado a conocer por competencia  residual  –   bajo  cuya  vigencia  se  cometió  el  ilícito –año 2004-.   

iii)  Ahora, el legislador por virtud de  la  expedición de la Ley 1121 de 2006 modificó expresamente los artículos 6 y  7  del  artículo  5  de  la  Ley  600 de 2000 por lo  que tácitamente fue  alterada  la  competencia  para  conocer  del delito de extorsión al restringir  nuevamente  la  competencia de los penales del circuito especializados frente al  punible  en  comento, y es por ello que revivió la exigencia en términos de la  cuantía  como  factor de competencia para aquellos  en una suma superior a  150 salarios mínimos legales mensuales.   

Luego  con  posterioridad a la vigencia de la  Ley 1121 de 2006 ha de señalar la Corte:   

     

i. Cuando  se  enrostre  la  conducta  de  extorsión  de  que trata el  artículo  244  del  C.P.,  si  supera  los  150  salarios  mínimos  legales la  competencia     será     de     los     juzgados     penales    del    circuito  especializados.   

ii. Cuando  se  impute  la  conducta  de  extorsión de que da cuenta el  artículo  244  del  C.P., – en vigencia de la ley 600- si aquella no supera los  150  salarios  mínimos legales mensuales vigentes serán competentes por razón  de la competencia residual los juzgados penales del circuito.   

iii. Cuando  se  impute  la  conducta  de  extorsión de que da cuenta el  artículo  244 del C.P. –en  vigencia  de  la Ley 906 de 2004- si aquella no supera los 150 S.M.L.M.V. serán  competentes los juzgados penales municipales.     

No  empece  lo anotado y de cara al conflicto  planteado  se  ha de tener en cuenta el contenido del artículo 40 de la Ley 153  de 1.887 que señala:   

“…Las   leyes   concernientes   a  la  sustanciación  y  ritualidad  de  los  juicios  prevalecen sobre las anteriores  desde  el  momento  en  que  deben empezar a regir.  Pero los términos que  hubieren  empezado  a  correr, y las actuaciones y diligencias que ya estuvieren  iniciadas,    se    regirán    por   la   ley   vigente   al   tiempo   de   su  iniciación”.   

Dígase entonces que toda vez que el término  para  dictar  sentencia  empezó  a  correr en vigencia de la Ley 733 de 2002 el  funcionario  llamado  por ley a dictarla  en los términos del artículo 40  de la Ley 153 de 1.887 es el juez penal del circuito especializado.   

En reciente oportunidad y de cara la temática  planteada la Sala señaló:   

“El aserto anterior cobra especial sentido  si  se  tiene  en cuenta que en virtud de los principios de celeridad (artículo  4)  y  eficiencia  (artículo  7)  señalados  en  la  Ley  270  de  1996, “La  administración  de  justicia  debe  ser  pronta y cumplida.  Los términos  procesales  serán  perentorios  y  de  estricto  cumplimiento  por parte de los  funcionarios  judiciales”, amén de que “La administración de justicia debe  ser   eficiente.    Los  funcionarios  y  empleados  judiciales  deben  ser  diligentes en la sustanciación de los asuntos a su cargo”.   

Así  las cosas, sin dificultad advierte la  Sala  que  al  armonizar  el  citado  artículo 40 de la Ley 153 de 1887 con los  referidos  principios  que  gobiernan  la administración de justicia, se impone  concluir  que  con  el  propósito  de evitar la migración de expedientes de un  despacho  judicial  a  otro con ocasión de los frecuentes cambios legislativos,  en  seguro  desmedro de la celeridad y eficiencia debidas tanto al usuario de la  administración  de  justicia  como  a la sociedad, se tiene que, en situaciones  como  la  que  aquí  ocupa  la  atención de la Sala, esto es, cuando empieza a  correr  el  término  dispuesto en la ley para proferir fallo luego de culminada  la  audiencia  pública o de recibido el diligenciamiento después de realizarse  la  diligencia de formulación y aceptación de cargos, no hay lugar a variar la  competencia  por  el  advenimiento  de  una  ley procesal que la modifique, pues  “los  términos  que  hubieren  empezado a correr (…) se regirán por la ley  vigente    al    tiempo    de    su    iniciación8”.   

Son  estas  las razones que llevan a la Corte  -no  obstante  a  que  se  trata  de  una  extorsión en cuantía inferior a 150  salarios  mínimos  legales  vigentes-   a  asignar  la  competencia  en el  Juzgado  3  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Medellín,   acogiendo  –como  se  dejó visto en  precedencia- los razonamientos del juez municipal colisionante.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.  Dirimir  la  colisión  de  competencia  negativa  asignando  el  conocimiento del proceso seguido a  OMAR ALEXANDER  ORTIZ  MONTOYA  al Juez 3 Penal del Circuito Especializado de Medellín, a quien  se le remitirá la actuación para lo de su cargo.   

2.   Comunicar  la  decisión  adoptada  al  Juez   20  Penal  Municipal de   Medellín remitiéndole copia de  la misma.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno   

CÓPIESE Y CÚMPLASE.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

     SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                                  MARIA               DEL               R.               GONZÁLEZ              DE  LEMOS            

                                                                   

JORGE      LUIS      QUINTERO  MILANÉS                    YESID RAMÍREZ BASTIDAS          

JULIO      ENRIQUE      SOCHA  SALAMANCA            MAURO  SOLARTE  PORTILLA                      

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1 Así  lo  señaló:  “…Frente a lo que nos ocupa, échese de ver que al quedar los  Juzgados   Penales   del   Circuito  Especializados  conociendo  del  delito  de  extorsión,  sólo cuando la cuantía supere los ciento cincuenta (150) salarios  mínimos   mensuales   vigentes,   pues  entonces  se  colige  sin  esguince  ni  dubitación   alguna   que   el   Legislador   revivió   nuevamente  el  factor  “cuantía”    para  fijación  de  la  competencia  a  los  Jueces  Penales  Municipales a partir de  Diciembre  29  de  2006  y  en  consecuencia,  ellos  conocerá  del  delito  de  Extorsión   cuando   la   cuantía   no   exceda   de  ciento  cincuenta  (150)  salarios.   

2 Ello  por  cuanto  participó  de  la  discusión  sobre  la  competencia ab  initio  el  Juzgado  Décimo Tercero  penal del Circuito de Medellín quien la rehusó   

3  “Por  la cual se dictan normas para la prevención, detección, investigación  y     sanción     de     la    financiación    del    terrorismo    y    otras  disposiciones”   

4  Nótese  como  el  Señor  Juez Especializado en su conclusión refunde  la  competencia,  ello  en  cuanto  a  que  las normas que referencia irradian   tanto al penal del circuito como al penal municipal.   

5 Dos  son  los  reparos  que  se  ofrecen  en orden a derruir el  conocimiento en  cabeza  de  los  penales  municipales:  i) Repárese en que para la fecha de los  hechos  no  había  entrado en vigencia la Ley 906 de 2004  y,  ii) si  la  misma  emana  del  artículo  78,  numeral  1 de la Ley 600, improcedente se  tornaba   su   mención   ya   que  la  cuantía  del  ilícito  supera  los  50  S.M.L.M.V..   

6 Art.  21.Las  normas  incluidas  en este capítulo tendrán una vigencia máxima hasta  el  30  de  junio  del  año 2007…”. Reformado por el artículo 46 de la Ley  1142 de 2007.    

7 Ar.  5.    El   artículo   244   de   la   Ley  599  de  2000,  quedará  así:  Extorsión….”   

8  Radicación 27131, mayo 3 de 2007     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *