27843(18-07-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27843  

CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIASALA DE CASACIÓN  PENAL   

Magistrado      PonenteJORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

Aprobado acta N°  124  

Bogotá,  D.  C., dieciocho (18) de julio de  dos mil siete (2007).   

V I S T O S  

La   Corte   resuelve  la  definición  de  competencias  surgida  entre  el  Juzgado  Cuarto  Penal del Circuito de Pereira  (Risaralda)  y  el Juzgado Segundo de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad  de  Armenia  (Quindío),  para conocer del recurso de apelación interpuesto por  el   condenado  JONATHAN  UNI  SANTACRUZ  contra     la     decisión     que    le    negó    la    prisión  domiciliaria.   

H E C H O S  

En  la  sentencia  se  sintetizaron  de  la  siguiente manera:   

“En  hora  de la  mañana  del  15  de agosto de 2006, miembros de la Policía Nacional realizaban  labores   rutinarias   de  revisión  a  los  equipajes  de  los  pasajeros  que  abordarían  un vuelo de la aerolínea Avianca, en el trayecto Pereira Bogotá y  con conexiones internacionales.   

“Al  notar  algo  anormal  en  una  maleta  que  tenía  la  etiqueta  N°  591076, se llamó a su  propietario    Jonathan   Uni   Santacruz  y  en  su  presencia se abrió el equipaje, encontrándose ciertas  porciones   de   una   sustancia  que  parecía  ser  estupefaciente”.   

     

A N T E C E D E N T E S  

1.   Agotada la audiencia preliminar de  formulación  de  imputación  y aceptados los cargos por parte del imputado, el  Juzgado  Cuarto  Penal  del  Circuito  con  función  de conocimiento de Pereira  (Risaralda),  mediante  sentencia  del  6  de  diciembre  de  2006,  condenó  a  Jonathan  Uni Santacruz a las  penas  principales  de 48 meses de prisión y multa equivalente a 66.66 salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes y a la accesoria de rigor, como autor del  delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.   

2.   Atendiendo la petición que elevó  el  condenado,  el Juzgado Segundo de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad  de  Armenia  (Quindío),  despacho  judicial  que verifica el cumplimiento de la  pena,  mediante  providencia  del  30  de  abril  de  2007, negó a Jonathan  Uni  Santacruz la sustitución de  la  prisión  formal  por  prisión  domiciliaria,  decisión  contra la cual el  sentenciado interpuso el recurso de apelación.    

Por auto del 11 de mayo siguiente, el citado  Juzgado  concedió  dicho  recurso de apelación y, por ende, de conformidad con  los  artículos  34  y  478  del  Código  de  Procedimiento Penal, remitió las  diligencias  “al  Juzgado  fallador,  ello  es,  el  Juzgado   Cuarto   Penal   del   Circuito   de  Pereira  (Risaralda)”.   

3.  El Juzgado Cuarto Penal del Circuito  de  Pereira,  mediante  auto del pasado 6 de junio se declaró incompetente para  resolver   el   referido  recurso  de  apelación,  toda  vez  que,  según  sus  razonamientos,  de  conformidad con el artículo 34 del Código de Procedimiento  Penal,   el   competente   es   la   Sala   Penal   del   Tribunal  Superior  de  Armenia.   

Sostiene que “si  bien  el  artículo  478  de la Ley 906 de 2004 establece que las decisiones que  adopte  el  juez  de ejecución de penas y medidas de seguridad relacionadas con  los   mecanismos  sustitutivos  de  la  pena  privativa  de  la  libertad  y  la  rehabilitación,  son  apelables  ante  el  juez  que  dictó sentencia, debemos  referir  que  en  la  práctica,  dado que los juzgados de ejecución de penas y  medidas  de  seguridad  ostentan  la  calidad  de  despachos  con  categoría de  circuito  dentro  de  la  Rama  Judicial,  sus  decisiones  al  ser apeladas son  conocidas  por  su  superior  funcional, no siendo otro que la sala de decisión  penal de cada tribunal”.   

Considera  que,  teniendo  en  cuenta  los  principios   constitucionales,   “resultaría   un  contrasentido  que  frente  a  una  de  sus  decisiones el recurso de apelación  debiera  ser  decidido  por  un  juzgado  penal  municipal o promiscuo municipal  –su     inferior  jerárquico–  o  uno que  fuese  penal  o promiscuo del circuito –sus        pares        jerárquicamente       hablando–,  cuando  precisamente  el  núcleo  fuerte  del  derecho  a la doble instancia consagrado de manera legal, presupone  que  un  superior  estudie  la  situación decidida en la primera instancia para  proceder a confirmarla o revocarla”.   

En   esas   condiciones,   devolvió   las  diligencias  al  Juzgado  Segundo  de  Ejecución de Penas proponiendo colisión  negativa de  competencias.   

4.  Por su parte, el Juzgado Segundo de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad de Armenia (Quindío), por auto del  15  de  junio  del  año en curso, luego de citar los artículos 6° y 478 de la  Ley  906  de  2004  y  5°  de  la  Ley  57 de 1887, indicó que “con   la   aplicación   de   las   normas  en  comento”,  surge  evidente  que  es el juez el que dictó la sentencia el  competente  para  conocer  de  la  referida  impugnación, sin que ello implique  ninguna vulneración a los principios constitucionales.   

En  consecuencia,  aceptando  la  colisión  propuesta,  remitió  el  expediente  a  esta Corporación para que se dirima el  conflicto.           

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

1.    La   colisión   negativa   de  competencias  se  suscitó entre el Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Pereira  y  el  Juzgado Segundo de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Armenia,  despachos  pertenecientes a diferentes Distritos Judiciales, por  lo que no  hay  duda  que  corresponde  a esta Colegiatura resolverlo,  según así lo  dispone el numeral 4° del artículo 32 de la Ley 906 de 2004.   

2.  Con  el  fin  de  resolver  el  presente  conflicto,  debe,  en  primer término, precisarse que los hechos por los cuales  se  dictó sentencia condenatoria en contra de Jonathan  Uni  Santacruz  sucedieron  el  15  de agosto de 2006,  razón  por  la  cual  la  actuación  se adelantó integralmente con base en el  procedimiento  contemplado  en  la  Ley 906 de 2004, toda vez que en el Distrito  Judicial   de   Pereira   ya   regía   el   nuevo   sistema  de  enjuiciamiento  penal.   

Así, entonces, aun cuando el Juzgado Cuarto  Penal  del  Circuito  de Pereira con funciones de conocimiento propuso colisión  negativa  de competencias al Juzgado Segundo de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Armenia,  no cabe duda alguna que la institución que regula este  tipo  de  controversia es la definición de competencia  consagrada  en  la Ley 906 de 2004, razón por la cual  procede la Corte a definirla de la siguiente manera:   

Observa la Sala que la controversia suscitada  entre  los mencionados despachos judiciales, radica en el entendimiento que cada  uno  le  otorgó  a  los  artículos  34,  numeral  6°,  y  478  del Código de  Procedimiento  Penal  (Ley  906 de 2004), preceptivas que, frente a una correcta  hermenéutica,  permiten  concluir  que  el  competente  para conocer del citado  recurso  de  apelación  es  el Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Pereira, el  cual   profirió   la   sentencia   condenatoria   en   contra  de  Jonathan Uni Santacruz.   

En  efecto,  en  un  caso  similar a éste y  recientemente  la  Sala se pronunció respecto del alcance interpretativo de las  mencionas  normas,  razón  por  la  cual, dada la importancia del tema, se hace  necesario remitirse a dichas consideraciones:   

“3. El Juzgado de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas de Seguridad remitió el recurso de apelación  contra   su  decisión  de  negar  la  libertad  condicional  a  los  ciudadanos  condenados  al  Juzgado  que  profirió  el  fallo condenatorio, atendiendo a lo  dispuesto  en  los  artículos  34.6 y 478 de la ley 906 de 2004, el primero que  refiere  a  la  competencia de las salas penales de los tribunales y el segundo,  que señala:   

‘Artículo 478.  Decisiones.  Las decisiones  que  adopte  el  juez de ejecución de penas y medidas de seguridad en relación  con   mecanismos  sustitutivos  de  la  pena  privativa  de  la  libertad  y  la  rehabilitación,  son  apelables  ante  el  juez  que  profirió    la    condena    en    primera   o   única   instancia.’   

“4.  El  Juzgado  Penal  del  Circuito  con  funciones de conocimiento de Pereira refutó  al  juzgado  de  ejecución  de  penas y medidas de seguridad e interpretó que  la  norma  que  define  el  punto es el artículo 34.6 de la ley 906 de 2004 que  señala  que las salas penales de los tribunales superiores de distrito judicial  conocen:   

‘6.   Del  recurso  de apelación interpuesto contra la decisión del juez de ejecución de  penas.’   

“La Sala advierte  que  la disputa plantea una aparente incompatibilidad entre dos normas del mismo  estatuto procedimental.   

“Obsérvese.   

“El artículo 34.6  ibídem  asigna a las salas penales de los tribunales superiores el conocimiento  del   recurso  de  apelación  interpuesto  contra  la  decisión  del  juez  de  ejecución de penas.   

“En   extremo  distinto,  el  artículo 478 del mismo cuerpo normativo establece que cuando las  decisiones  que  adopte  el  juez de ejecución de penas y medidas de seguridad,  en  relación  con  mecanismos sustitutivos de la pena  privativa  de  la  libertad son apelables ante el juez  que   profirió   la   condena   en   primera   o  única  instancia.   

“La  resolución  del  aparente  conflicto  normativo  reclama  la  atención  hacia los criterios  generales    de    interpretación    de   las   normas   procesales.    

“Sobre   el  particular, la ley 57 de 1887 enseña:   

‘Artículo  5°.   Cuando  haya  incompatibilidad entre una disposición constitucional  y  una legal, preferirá aquella.   

‘Si  en  los  códigos  que  se  adopten se hallaren algunas disposiciones incompatibles entre  sí,   se  observarán  en  su  aplicación  las  reglas  siguientes:   

‘1.   La  disposición  relativa  a  un  asunto especial prefiere a la que tenga carácter  general.   

‘2. Cuando las  disposiciones  tengan  una  misma  especialidad o generalidad, y se hallen en un  mismo   código,   preferirá   la   disposición  consignada  en  el  artículo  posterior…’   

“El caso leído a  través  de  la  pauta  en precedencia indica que el competente para conocer del  recurso  de  apelación  es  el  Juez Primero Penal del Circuito de Pereira, con  funciones  de  conocimiento,  que  profirió  el  fallo condenatorio.   

“El artículo 34.6  consagra  la  regla general de competencia de los tribunales para conocer de los  recursos  de  apelación  contra  las  decisiones de los jueces de ejecución de  penas;   no  obstante,  el  artículo 478, norma posterior dentro del mismo  código,  contiene una circunstancia de concreción y exactitud  referida a  las  decisiones  que  adoptan  estas  mismas  autoridades, pero sobre mecanismos  sustitutivos  de  la  pena  privativa  de la libertad, en cuyo caso se aplica la  regla  de competencia especial para los sentenciadores de primera o única   instancia.   

“El artículo 478  de  la  ley  906  de  2004 preceptúa una excepción al  factor  funcional  de  competencia de los tribunales en  lo  que  tiene  que ver con los recursos de apelación contra las decisiones del  juez  de  ejecución  de penas y medidas de seguridad relativas a los mecanismos  sustitutivos    de    la    pena    privativa    de    la    libertad    y    la  rehabilitación.   

“La controversia  se  dirime  por  el  principio  de  especialidad  de la norma procesal, a la que  auxilia  el criterio del precepto posterior, porque el artículo 478 ejusdem que  se  revisa  hace  parte  del  Libro  IV,   que   desarrolla  única  y  específicamente  la  temática  de  la  ejecución  de la sentencia.    

“Adicionalmente,  la  norma examinada  en concreto escinde de la multiplicidad de materias de  las  que  conocen  los jueces de ejecución de  penas -redención de penas,  acumulación  jurídica  de  penas,  aplicación  de  penas accesorias, libertad  vigilada,  extinción de la condena, entre otras- aquellas que deciden sobre los  mecanismos  sustitutivos  privativos  de  la  libertad;  lo  que  devela que por  excepción  y  especialidad,  estos  temas  son  del  conocimiento  del juez que  profirió la condena.   

“El  asunto  por  resolver  no  puede  definirse  con categorías de conveniencia o funcionalidad,  como  lo  expone  el  Juez  que profirió el fallo, porque la competencia es una  categoría    procesal   que   se   corresponde   con   el   principio   de   la  legalidad.   

“La  pena  y su  régimen  de  ejecución  y  vigilancia  no son ajenos a este principio, el cual  comprende,  también,  al  juez  natural  de estos asuntos, con fundamento en la  preceptiva  superior  (artículo 29, Inc.3°). Entonces, a menos que se trate de  un  supuesto  de  hecho  que  obligue  a  aplicar la excepción de legalidad del  artículo  6°, no podrá invocarse ley procesal distinta a la vigente al tiempo  de la actuación procesal.   

“Conclusión:  respecto  de  las  decisiones  que  adoptan  los jueces de ejecución de penas y  medidas  de  seguridad en relación con  mecanismos sustitutivos de la pena  privativa  de  la libertad, el competente, por  mandato expreso, concreto y  posterior  de la Ley 906 de 2004, es el juez que profirió la condena en primera  o   única  instancia,  siempre  y  cuando   la  actuación  se  haya  iniciado  y  adelantando,  en   su  integridad,   con  el  nuevo  sistema   de  enjuiciamiento  criminal”.1   

En  esas  condiciones,  como  el  recurso de  apelación  es  este  caso  se  interpuso  contra  la  providencia  que negó la  prisión  domiciliaria  como mecanismo  sustitutivo  de  la   pena   privativa   de  la  libertad  y  toda   vez   que    la    actuación    se   inició   y   adelantó   en   su   integridad  bajo  los parámetros  legales  del  nuevo  sistema  de  enjuiciamiento  criminal,  debe necesariamente  concluirse  que  el competente para conocer de dicha impugnación  es   el    Juzgado    Cuarto    Penal   del   Circuito   con   funciones  de conocimiento de Pereira, despacho judicial que, el 6 de  diciembre   de   2006,  dictó  sentencia  a  través  de  la  cual  condenó  a  Jonathan  Uni Santacruz, como  autor     del     delito     de    tráfico,    fabricación    o    porte    de  estupefacientes.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.           DECLARAR  que  la competencia para conocer  del   asunto  que  se  adelanta  contra  JONATHAN  UNI  SANTACRUZ,  corresponde  al  Juzgado  Cuarto Penal del  Circuito    de   Pereira   (Risaralda).   Por   lo   tanto,   remítansele   las  diligencias.   

2.    Por  Secretaría  de  la  Sala,  infórmese  lo  decidido  al Juzgado Segundo de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad de Armenia (Quindío).   

Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso.Comuníquese y cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                         MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS               YESID  RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                MAURO  SOLARTE    PORTILLA                                     

JAVIER  ZAPATA ORTÍZ  

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

1   Ver rad. 27612 colisión de competencia del 13 de junio de 2007.     

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