27842(28-11-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27842  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  240   

Bogotá, D. C., veintiocho (28) de noviembre  de dos mil siete (2007).   

V    I   S   T   O  S   

La  Corte resuelve el recurso de reposición  interpuesto,   en   ejercicio   de  la   defensa  material,  del  ciudadano  colombiano  CÉSAR AUGUSTO ARBOLEDA GARCÍA,  contra  la  providencia  fechada  el pasado 26 de septiembre, por  medio de la cual se negaron las pruebas solicitadas.   

SÍNTESIS  DE   LA  IMPUGNACIÓN   

El  requerido  en  extradición, solicita la  revocatoria  del  auto  objeto  de  recurso “y, en su  lugar, disponer la práctica de las pruebas solicitadas”.   

1.  Señala  que su disenso con la decisión  recurrida,  “se  ancla,  en especial, en cuanto a la  primera  de  las  pruebas  solicitadas  que  hace  referencia a establecer si el  proceso  extradicional,  se hace o no con basamiento en un tratado internacional  vigente  o en caso contrario se obra de conformidad con el ordenamiento procesal  colombiano”.   

Alega   que   determinar  lo  anterior  es  importante  para  concretar  si  las reglas de derecho público son subsidiarias  del  derecho  internacional  convencional,  porque  en  su caso pareciera que se  actúa   con   base   en   las   leyes   del   Estado  requirente,  “sobre  la  actuación de la extraterritorialidad”, o por el principio real de defensa.   

Dice  que  la  extradición  no  es  un mero  trámite  procesal  sino  sustancial,  y  que se estarían violando sus derechos  consagrados  en  pactos  y  tratados  internacionales,  porque la Ley 74 de 1968  dispone  que  no  se  pueden  menoscabar los derechos fundamentales en virtud de  leyes   o  instrumentos  internacionales,   “so  pretexto  de  que  el  presente  pacto  no  lo  reconoce  o lo reconoce en menor  grado”.   

Explica su afirmación, manifestando que las  autoridades  colombianas  y  la Fiscalía General de la Nación están obligadas  “a  perseguir  penalmente  a  todas las personas que  delinquen    en   su   territorio   (y   en   algunos   casos   por   fuera   de  él)”      y,     concluye,     “esta  obligación  constitucional es indelegable en otros Estados  por  razones  de  soberanía,  dignidad  nacional  e  igualdad  jurídica de las  naciones ante la comunidad internacional”.   

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

Es evidente que los argumentos expuestos por  el    solicitado    en    extradición,    ciudadano   colombiano   César  Augusto Arboleda García, no logran  modificar  la  decisión  adoptada  en  la  providencia  objeto  del  recurso de  reposición, por lo que la Sala no la repondrá.   

En      efecto,     el   razonamiento   plasmado   por   el  memorialista  no es  más   que   una   breve   reiteración  de  los motivos que  sustentaron  la  solicitud  de  la  primera  de  las pruebas, manifestando en la  presente  impugnación  que  la  misma  se  orienta  a comprobar la normatividad  aplicable  al  caso  que  ocupa la atención de la Sala por cuanto que considera  que  los  delitos cometidos en Colombia, obligatoriamente deben ser investigados  por  la  Fiscalía  General  de la Nación, con fundamento en la soberanía y la  dignidad  nacional  y  la  igualdad  jurídica de las naciones ante la comunidad  internacional.   

Frente  a  este  planteamiento, una vez más  dígase  lo  que ya  fuera explicado en la providencia impugnada, en cuanto  que  el  medio de convicción deprecado resulta superfluo, pues ya reposa en las  diligencias.   

En  efecto, en el auto objeto de recurso, se  dijo  que  en  el  oficio  OAJ.E  0816  del 4 de mayo de 2007, la jefe (e) de la  Oficina  Asesora Jurídica del Ministerio de Relaciones Exteriores  emitió  el   concepto   sobre  la  normatividad  aplicable  al  caso,  determinando  que  “es   procedente   obrar   de  conformidad  con  el  ordenamiento procesal colombiano”.   

A renglón seguido, la Corte puso de presente  que  como los hechos que dieron origen a la acusación que, a su vez, generó el  instrumento  internacional  contenido  en  la Nota Verbal número 3174 del 11 de  diciembre   de   2006,   habrían   acaecido  “entre  diciembre  de  2002  y  julio  de  2003”,  la  norma  procedimental penal aplicable es la Ley 600 de 2000.   

En virtud de lo anterior, en cuanto a que en  desarrollo  del trámite de extradición el Estado pudiera ceder su soberanía a  favor  del Estado requirente, vulnerándose, entre otros, el derecho a sancionar  penalmente,  la  dignidad  nacional  y  la  igualdad  jurídica de las naciones,  constituye  una  apreciación  personal del recurrente que la Corte respeta pero  no    comparte,    pues    reiteradamente    ha   sostenido   que   “la  extradición  no  corresponde  a  la  noción  de  un proceso  judicial  en  el  que  se  juzgue  la  conducta  de aquél a quien se reclama en  extradición,  sino  que  obedece a un instrumento de cooperación internacional  previsto  normativamente (Convención, Tratado, Convenio, Acuerdo, Constitución  o  ley, según el caso)”. Concepto del 8 de agosto de  2000.   

En  el  precitado  trámite  de extradición  participan,   por   etapas   y   asignación   de   competencias   y   funciones  específicamente   delimitadas   en  la  ley,  como  se  puede  observar  en  el  expediente,  el  Consulado  de Colombia en el país requirente, el Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  el  Ministerio  del  Interior y de Justicia, la Sala de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia  y  el  Gobierno Nacional  representado por el presidente de la república.   

En   lo  que  respecta  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  como se expresó en el auto recurrido, por disposición  legal  expresa, como que así lo dispone el artículo 514 de la Ley 600 de 2000,  le  corresponde emitir el “concepto que exprese si es  del  caso  proceder  con sujeción a convenciones o usos internacionales o si se  debe obrar de acuerdo con las normas de este código”.   

Y  en  razón  a que, como se ha repetido de  manera   incansable,  el  pluricitado  concepto  ya  obra  en  el  trámite,  la  Corporación  encuentra  innecesario  decretar  el  elemento  de  juicio rogado.   

Por lo tanto, como quiera que los argumentos  expuestos  por  la  defensa  no  son  más  que  una  extensión  de  su inicial  petición,    la   providencia   impugnada   no   se  repondrá.   

   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

1.    NO  REPONER  la providencia impugnada.   

2.   En  consecuencia, cúmplase con lo  ordenado  en  el  numeral   2°  de  la  parte  resolutiva de la mencionada  decisión.   

3.   Contra esta providencia no procede  ningún recurso.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ           MARÍA DEL  ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

Comisión de servicio  

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                            JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS           

No hay firma  

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER  ZAPATA ORTÍZ  

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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