27610(27-06-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27610  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

DR. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Aprobado Acta N° 109  

          Bogotá, D.C., veintisiete de junio de dos mil siete.   

VISTOS  

Con  el  fin de establecer si se reúnen las  exigencias  formales  previstas  en  el  artículo  212  de  la Ley 600 de 2000,  examina  la Corte la demanda de casación presentada por la defensora de ENRIQUE  OMAR  ESPITIA  GONZÁLEZ,  contra el fallo de segunda instancia proferido por el  Tribunal  Superior  de  Neiva el 22 de enero de 2007, mediante el cual confirmó  la  sentencia  emitida  por el Juzgado Segundo Penal del Circuito de esa ciudad,  condenando   al  mencionado  procesado,  en  calidad  de  autor  del  delito  de  homicidio,  a  la  pena  principal  de  13 años de prisión y a la accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  término de 5 años.   

HECHOS  

         

En  el fallo recurrido, quedaron consignados  de la siguiente forma:   

“En la vereda Normandía, inspección “El  Triunfo”,  jurisdicción  del municipio de Neiva, atardecer del 23 de mayo del  año  2003,  cuando  CAMILO OLAYA SALDAÑA  trabajaba  en  el  cultivo de cilantro, colindante con terrenos de  ENRIQUE    OMAR    ESPITIA    GONZÁLEZ,  un  disparo  de  arma  de  fuego  múltiple  segó su  vida,  falleciendo en el Hospital Universitario de Neiva”.   

ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE  

Por  los hechos reseñados, la Fiscalía 4ª  Seccional  de Neiva dispuso la apertura de la instrucción el 9 de mayo de 2003,  en  contra  de ENRIQUE OMAR ESPITIA GONZÁLEZ, cuya captura ordenó para efectos  de vincularlo mediante indagatoria.   

Con  resolución  del  24 de junio del mismo  año,  el  ente  instructor  declaró  persona  ausente  al sindicado, quien fue  provisto   de   defensora   de   oficio   (la   doctora   Clara   Inés  Espitia  González).   

El  1  de  julio  de  2003,  la Fiscalía, a  solicitud  de  la defensa, anuló los testimonios de José René Mosquera Olaya,  César  Iván Chavarro Perdomo, José Miller Cruz Olaya, Guillermo Eduardo Olaya  Saldaña,  José  Fernando Cruz Olaya, Teresa Saldaña de Cruz, José Adán Cruz  Saldaña,  Flavio  Ninco  González,  Celiano  Ninco González y Rafael Ramírez  Puentes.   

El  8  de  julio  siguiente,  se admitió la  demanda de constitución de parte civil.   

La  situación  jurídica  de  ENRIQUE  OMAR  ESPITIA  GONZÁLEZ  fue definida por el ente instructor mediante resolución del  9  de  la  referida  anualidad, con la imposición de medida de aseguramiento de  detención preventiva, sin beneficio de excarcelación.   

Luego  de clausurada la fase instructiva, la  Fiscalía   calificó  el  mérito  del  sumario  el  30  de  octubre  de  2003,  profiriendo  resolución  de  acusación  en  contra  de  ENRIQUE  OMAR  ESPITIA  GONZÁLEZ, por la conducta punible de homicidio.   

La  etapa  de juzgamiento fue asumida por el  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito de Neiva, dependencia que luego de realizar  las  audiencias públicas de preparación y juzgamiento, el 22 noviembre de 2005  dictó  sentencia  condenatoria  en  contra  del  sindicado,  por  el  delito de  homicidio   simple,  tipificado  en  el  artículo  103  del  Código  Penal;  a  consecuencia  de  ello,  le impuso las penas principal y accesoria reseñadas en  la  parte  inicial de este proveído; de igual modo, lo condenó a pagar la suma  de   $53’805.083.oo  por  perjuicios  materiales y el equivalente a 60 salarios mínimos legales mensuales  por  concepto  de  daños  morales, y le negó los beneficios sustitutivos de la  suspensión   condicional   de   la   ejecución   de   la   pena   y   prisión  domiciliaria.   

Dicho fallo, que fue apelado por el procesado  ENRIQUE   OMAR   ESPITIA   GONZÁLEZ  –quien  fue  capturado el 21 de noviembre de 2005- y su defensora, lo  confirmó  íntegramente  el  Tribunal Superior de Neiva, mediante el que hoy es  objeto del extraordinario recurso.   

LA DEMANDA  

La demandante postula dos cargos, el primero  de los cuales rotula y fundamenta de la siguiente manera:   

“La  sentencia  es  violatoria  de la ley  sustancial.   

Fundamentos de la causal primera:  

La  sentencia  de  primera  Instancia,  no  realizo  (sic)  un análisis profundo a las pruebas realizadas, ni se percato el  señor  Juez  de  practicar pruebas conducentes al esclarecimiento de los hechos  como  fueron  la prueba de balística, se fallo (sic) teniendo solo en cuenta el  dicho  de  la  familia  y  amigos del occiso, (OLAYA SALDAÑA) generando siempre  duda  en  la  investigación, no se aprecio (sic) ni analizo (sic) las pruebas a  favor  del procesado, no se dio aplicación al Principio de la Favorabilidad. Se  condeno  (sic)  sin  tener  certeza  plena  de  los hechos, a un INOCENTE, no se  adelanto  (sic)  una  investigación,  se  construyo  (sic)  la condenación del  señor       ENRIQUE      OMAR      ESPITIA      GONZALEZ      (sic)”.   

En  la segunda de las censuras, significa la  recurrente  que  “La  sentencia  se  profirio (sic)  dentro de juicio viciado de nulidad”.   

En  este  sentido, dice que la captura de su  prohijado  es  violatoria  de  la  ley  sustancial,  ya  que no cumplió con los  requisitos legales y se violaron sus derechos fundamentales.   

Ello, explica, por cuanto los “capturadores”  se  limitaron a privarlo  de  la  libertad,  sin  permitirle  entrevistarse con un abogado, y lo dejaron a  disposición  del  Juzgado  2°  Penal del Circuito de Neiva, dos días antes de  que se profiriese fallo.   

Lamenta  también  la  recurrente,  que a su  representado  no  se  le  haya permitido explicar lo sucedido, mediante versión  que  podía  recibirse con base en el artículo 324 del Código de Procedimiento  Penal  de  2000;  aduce  que  a pesar de su insistencia, el juez de conocimiento  rehusó   rotundamente   su   pedimento,   y   en   cambio   le   notificó   la  sentencia.   

Concluye  diciendo  que  la  sentencia  se  encuentra  viciada  de  nulidad,  ya  que  el  procesado  ENRIQUE  OMAR  ESPITIA  GONZÁLEZ  “fue  capturado  días  antes  de que el  señor   Juez   de   la   causa   profiriera   una  sentencia  condenatoria  con  irregularidades,  violatoria  de  la  ley sustancial y Procedimental”.   

Como complemento, recuerda que los términos  vencen   para   las   partes,  no  para  el  Juez  y  por  ello  “en  cualquier  momento  es  preciso  para  lograr la certeza de los  sucesos”.   

Pide,  por  consiguiente,  que  se  case  la  sentencia  demandada,  dictando el fallo que en derecho corresponda o decretando  la nulidad de toda la actuación.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Cargo Primero.  

Como  la  casacionista  se  limita  a  hacer  afirmaciones   genéricas,   sin  ningún  tipo  de  argumentación  o  respaldo  demostrativo  –véase  la  transcripción  extensiva  y  literal efectuada en líneas precedentes-, ello es  más  que suficiente para desatender el cargo, en cuanto, no cumple los mínimos  presupuestos  de  fundamentación exigidos en esta sede, impidiendo de la Corte,  por  elemental  sustracción de materia, cualquier tipo de pronunciamiento sobre  el particular.   

Cargo segundo.  

          El  siguiente  cargo  a  dilucidar, refiere a una supuesta causal de  nulidad   de   la   sentencia  condenatoria  de  primera  instancia,  según  la  impugnante,  por  cuanto  dos  días  antes de su emisión, el procesado ENRIQUE  OMAR  ESPITIA  GONZÁLEZ, fue capturado de manera irregular y no se le permitió  suministrar su versión sobre los hechos.   

          En  la  sustentación  de  esta  censura, sucede algo similar con el  planteamiento  anterior,  asomando evidentes las falencias de fundamentación en  que  incurre la impugnante, quien se limita a acusar genéricamente de irregular  la  captura, pero sin precisar cuáles son los vicios que la rodean, qué normas  fueron  desconocidas  y,  especialmente, cómo incidió el hecho destacado en la  sentencia.   

          Y  no puede tomarse como precepto trasgredido el artículo 324 de la  Ley  600  de  2000, traído a colación por la defensora, puesto que dicha norma  no  es aplicable al presente asunto, como quiera que regula lo correspondiente a  la  versión  libre  que  se  toma  al  imputado,  en  sede de la investigación  previa.   

          En  este  caso,  para  el  momento  en  que  ESPITIA  GONZÁLEZ  fue  capturado,  el  proceso  se  encontraba  en la fase del juicio, concretamente, a  despacho  para la emisión de la respectiva sentencia, toda vez que la audiencia  pública de juzgamiento ya había concluido.   

Por  lo  tanto,  los espacios propicios para  escuchar  la  versión  del sindicado, de acuerdo con la sistemática aplicable,  ya  habían  vencido,  sin  que  la recurrente esbozara algún tipo de argumento  jurídico  o  lógico,  diferente  del  desfasado  que se destaca en el párrafo  precedente,  para  permitir  advertir  que,  en  efecto, existió algún tipo de  irregularidad  cuando  se  obvió,  por  su  abierta extemporaneidad, recabar la  indagatoria  del  procesado,  o cómo ello pudo haber derrumbado los fundamentos  del mismo.   

          Ausente  de  fundamentación  y  soporte  su  enunciación,  procede  igualmente    el    rechazo    del    segundo    cargo    propuesto    por    la  casacionista.   

Por último, ha de señalarse que revisada la  actuación  en  lo  pertinente,  no  se  observó la presencia de ninguna de las  hipótesis  que  permitirían  a  la Corte obrar de oficio de conformidad con el  artículo 216 del Código de Procedimiento Penal de 2000.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

INADMITIR   la  demanda  de  casación  presentada  por  la defensora del procesado ENRIQUE  OMAR  ESPITIA GONZÁLEZ, conforme  con las motivaciones plasmadas en el cuerpo del presente proveído.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Cópiese, notifíquese y  devuélvase a la oficina de origen.   

Cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO         ESPINOSA  PÉREZ                             ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                                   JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                              JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                                  JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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