27609(24-10-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27609  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Aprobado Acta No. 205  

Bogotá, D.C., veinticuatro  (24) de octubre de dos mil siete (2007)   

V    I    S   T   O  S   

         

Procede  la  Sala  a  calificar  el  mérito  probatorio  del  sumario  adelantado  contra  el  hoy representante a la Cámara  SILFREDO  MORALES  ALTAMAR  por  el  delito  de  omisión del agente retenedor o  recaudador.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

Durante los meses de noviembre y diciembre de  2001  la  Contraloría  Departamental  de  Bolívar  realizó una auditoria a la  Alcaldía  del Municipio de María la Baja, la cual arrojó como resultado el 16  de  enero  de  2002  que  la  entidad  territorial  había  dejado  de  cancelar  $4’856.000 por concepto de  retención  en  la  fuente durante el período comprendido entre enero de 2000 y  junio 30 de 2001.   

En  tal  sentido  el  organismo  de  control  determinó  que  se habían violado los artículos 17 y 21 de los Decretos   2652   de   1998   y    2588  de  1999,  éste  último  reglamentario  del  estatuto   tributario,  endilgando  por  ello  responsabilidad  al entonces  Alcalde      SILFREDO      MORALES      ALTAMAR1.   

Con  fundamento en el citado informe el 15 de  mayo  de  2002  la Fiscalía 18 Delegada ante los Jueces Penales del Circuito de  Cartagena  dispuso  abrir  proceso  penal  contra  el  doctor  SILFREDO  MORALES  ALTAMAR,  ex  Alcalde del Municipio de María la Baja, por el delito de omisión  del  agente  retenedor  o  recaudador,  en  cuyo  marco  fue  vinculado el 13 de  septiembre de 2005.   

Tras practicar algunas pruebas el 4 de mayo de  2006  la entidad investigadora declaró clausurada la investigación, sin que la  defensa  y  el Ministerio Público hubieran hecho uso del derecho a presentar en  el lapso correspondiente alegatos de preclusión.   

Como  el  doctor  SILFREDO MORALES ALTAMAR se  posesionó  el  20  de  julio de 2006 en el cargo de Representante a la Cámara,  por  razón  del  fuero  la  Fiscalía  18  Delegada ante los Jueces Penales del  Circuito  de  Cartagena  ordenó  mediante  resolución  de  16  de mayo de 2007  remitir  a  esta  Sala  las  diligencias   a  efecto  de  continuar  con la  actuación.   

CONSIDERACIONES  

1-  De  conformidad  con  lo  previsto  en el  artículo  235-3 de la Constitución Política, la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema  de  Justicia  es  el juez competente para investigar y juzgar al  doctor  SILFREDO  MORALES  ALTAMAR,  como  quiera  que  ostenta la condición de  congresista,  según constancia expedida por el Secretario General de la Cámara  de Representantes el 5 de junio de 2007.   

2-  El  artículo  395  de la ley 600 de 2000  consagra  que el mérito del sumario se calificará, según el caso, profiriendo  resolución de  acusación o preclusión de la instrucción.   

La primera determinación procede cuando esté  demostrada  la ocurrencia del hecho y existe confesión o testimonio que ofrezca  serios  motivos  de  credibilidad,  indicios  graves,  documentos, peritación o  cualquier  otro  medio  probatorio que señale responsabilidad de los sindicados  –  art.  397  ibidem-.  Se  opta  por la segunda en los  eventos  en  que la conducta no ha existido, que el sindicado no la ha cometido,  que  es  atípica, que está demostrada una causal excluyente de responsabilidad  o   que   la   actuación   no   podía  iniciarse  o  proseguirse  –      art.      39     ibidem-.   

3-   Puesta   de   presente   la   anterior  normatividad,  pertinente  es  advertir  que  la  fiscalía 18 delegada ante los  jueces  penales  de  circuito  de  Cartagena,  autoridad  que tuvo a su cargo el  diligenciamiento  hasta  el  cierre  de  la  investigación,  circunscribió  la  instrucción    a    la   constatación   del    pago   de   $4’856.0000 que por concepto de retención  en  la  fuente  adeudaba  el Municipio de María La Baja representado legalmente  por  el  entonces  alcalde SILFREDO MORALES ALTAMAR a la Dirección de Impuestos  Nacionales.   

Ante  el  específico  cargo  del  delito  de  omisión  del  agente  retenedor  o  recaudador,  el  sindicado en diligencia de  indagatoria  contestó  que  desde antes de su posesión el municipio venía con  atrasos  en  el  pago  de  la  retención  en  la fuente, correspondiéndole esa  responsabilidad  al  gobernante  de  turno quien debía aclarar y realizar todas  las  declaraciones  que  no  se habían hecho ante la DIAN, razón que lo llevó  una  vez  se  notificó  del faltante a cancelar mediante consignación del 5 de  junio  de  2002  $4’856.000,  suma  a  que  hacía  alusión  el  hallazgo de la Contraloría Departamental de  Cartagena2.   

Para  respaldar  esa  aseveración  el  hoy  funcionario  aforado aportó fotocopias del recibo de consignación y del oficio  en  virtud  del  cual  informó  a  la  Secretaría de Hacienda y del Tesoro del  Municipio  de  María la Baja, Bolívar, sobre la nota crédito realizada.    

De otra parte, el 27 de septiembre de 2005 la  Contraloría  Departamental  de  Bolívar  le  hizo  saber a la fiscalía que no  adelantaba  proceso  de  responsabilidad  fiscal  alguno contra SILFREDO MORALES  ALTAMAR3.   

4-  De conformidad con el artículo 402 de la  ley  599  de  2000  incurre  en  el  ilícito de omisión del agente retenedor o  recaudador   

“El agente retenedor o autorretenedor que  no  consigne  las sumas retenidas o autorretenidas por concepto de retención en  la  fuente  dentro  de  los  dos  (2)  meses siguientes a la fecha fijada por el  Gobierno  Nacional para la presentación y pago de la respectiva declaración de  retención  en  la  fuente  o quien encargado de recaudar tasas o contribuciones  públicas  no  las consigne dentro del término legal, incurrirá en prisión de  tres  (3)  a seis (6) años y multa equivalente al doble de lo no consignado sin  que  supere  el  equivalente  a cincuenta mil (50.000) salarios mínimos legales  mensuales vigentes.   

“En  la  misma  sanción  incurrirá  el  responsable  del impuesto sobre las ventas que, teniendo la obligación legal de  hacerlo,  no consigne las sumas recaudadas por dicho concepto, dentro de los dos  (2)  meses  siguientes  a  la  fecha  fijada  por  el  Gobierno Nacional para la  presentación  y  pago  de  la  respectiva  declaración  del impuesto sobre las  ventas.   

“Tratándose   de  sociedades  u  otras  entidades,  quedan  sometidas  a  esas  mismas  sanciones las personas naturales  encargadas   en   cada   entidad   del   cumplimiento  de  dichas  obligaciones.   

“Parágrafo.   El  agente  retenedor  o  autorretenedor,  responsable  del impuesto a las ventas o el recaudador de tasas  o  contribuciones  públicas,  que  extinga la obligación tributaria por pago o  compensación   de   las   sumas  adeudadas,  según  el  caso,  junto  con  sus  correspondientes  intereses  previstos  en  el  Estatuto  Tributario,  y  normas  legales   respectivas,   se   hará  beneficiario  de  resolución  inhibitoria,  preclusión  de  investigación, o cesación de procedimiento dentro del proceso  penal  que  se  hubiera  iniciado por tal motivo, sin perjuicio de las sanciones  administrativas a que haya lugar”.   

Frente  al  tema  de  la  extinción  de  la  obligación  y  por  ende  de  la  responsabilidad  penal a que hace alusión el  parágrafo  de  la  norma  descrita,  el  artículo  42  de  la  ley 633 de 2000  publicada  en  el  diario  oficial  44275  el  29  de  diciembre del citado año  estableció:   

“RESPONSABILIDAD  PENAL  POR  NO  CONSIGNAR  LAS  RETENCIONES  EN  LA  FUENTE Y EL IVA.  Unifícanse los parágrafos 1o. y 2o.  del  artículo  665  del Estatuto Tributario en el siguiente parágrafo, el cual  quedará así:   

“Parágrafo.  Cuando  el agente retenedor o  responsable  del  impuesto  a  las ventas extinga en su totalidad la obligación  tributaria,  junto con sus correspondientes intereses y sanciones, mediante pago  o  compensación  de  las  sumas  adeudadas,  no  habrá lugar a responsabilidad  penal.  Tampoco  habrá  responsabilidad  penal  cuando  el  agente  retenedor o  responsable  del  impuesto sobre las ventas demuestre que ha suscrito un acuerdo  de  pago  por las sumas debidas y que éste se está cumpliendo en debida forma.   

“Lo dispuesto en el presente artículo no  será  aplicable  para  el  caso de las sociedades que se encuentren en procesos  concordatarios;  en  liquidación  forzosa administrativa; en proceso de toma de  posesión  en el caso de entidades vigiladas por la Superintendencia Bancaria, o  hayan  sido admitidas a la negociación de un Acuerdo de Reestructuración a que  hace  referencia  la  Ley  550  de  1999, en relación con el impuesto sobre las  ventas  y  las  retenciones  en  la fuente causada”.   

Dado  a  que ambas descripciones regulaban la  materia  se suscitó el interrogante sobre cuál norma prevalecía, punto  que  fue  dilucidado  por  la  Corte  Constitucional  en  la  sentencia  C-009  de  2003,  en la que consideró que la respuesta a la pregunta  planteada  debía darse con referencia a la fecha en que adquirieron validez las  mencionadas  leyes.  Es así como entendió que el artículo 42 de la Ley 633 de  2000  era  posterior  al artículo 402 de la ley 599 de 2000, pues en ese cotejo  resultaba  irrelevante la fecha en que comenzó a regir cada ley, “pues, dijo,  bien  puede  ocurrir  que  una ley que es promulgada con anterioridad a otra que  contempla  la  misma  materia,  por  haber  diferido  en el tiempo su entrada en  vigencia  es  susceptible  de  comenzar  a  regir  con  algunas disposiciones ya  derogadas  tácitamente  por  la  ley  que fue expedida posteriormente, pues, se  destaca,  siendo ambas válidas, la ley expedida con posterioridad puede derogar  tácitamente  todas  o  algunas  de  las  disposiciones  de  la que fue expedida  previamente”,   fenómeno   que   precisamente   observó   en   este  evento,  reconociendo  que  el  artículo  42  de la Ley 633 de 2000 derogó –tácitamente-   el   parágrafo  del  artículo  402  del  Código  Penal,  manteniéndose  incólume  el  resto de su  mandato4.   

Atendiendo  entonces  los  lineamientos  del  artículo   42  de  la  Ley  633  de  2000,  es  claro  que  hay  exclusión  de  responsabilidad  penal en los casos en que el agente retenedor o responsable del  impuesto  a  las  ventas  pague  o  compense  la  totalidad  de  la  obligación  tributaria.   

Pues  bien, en el caso que ocupa la atención  de  la  Sala  aparece  acreditado  que  el doctor SILFREDO MORALES ALTAMAR en su  calidad   de   representante  legal  del  Municipio  de  María  La  Baja,   extinguió    el    5    de    junio    de    20025  la obligación tributaria que  tenía  con  la Dirección de Impuestos Nacionales, concerniente al hallazgo No.  5  del 16 de enero de 2002 de la Contraloría Departamental de Cartagena, por el  cual se le abrió el presente proceso penal.   

El  precedente  aspecto fáctico al tenor del  artículo  42  de  la  ley  633 de 2000 genera ausencia de responsabilidad penal  para  SILFREDO  MORALES  ALTAMAR,  de  tal  modo que sin más consideraciones se  proferirá preclusión de la investigación a su favor.   

En mérito de lo expuesto la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA,   Sala   de  Casación  Penal,  administrando  justicia  en  nombre de la República y por autoridad  de la Ley,   

RESUELVE:  

Precluir  la  investigación  a  favor  de  SILFREDO  MORALES  ALTAMAR  conforme los argumentos expuestos en la parte motiva  de la presente providencia.   

Contra  este  fallo  procede  el  recurso de  reposición.   

Cópiese, notifíquese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ           MARIA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS    

AUGUSTO        J.        IBAÑEZ  GUZMAN               JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                       

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                 JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA                       

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

         

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria    

1 Fol.  1 del c.o.   

2 Fol.  12 del c.o.   

3 Fol.  19 del c.o.   

4 Corte  Suprema de Justicia. Sentencia del 1 de agosto de 2007. Rad. 25747.   

5 Fecha  de    la    consignación    de    $4’856.000 en el Banco Agrario de Colombia     

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