27586(01-08-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27586  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 136  

Bogotá,  D.  C., primero (1°) de agosto de  dos mil siete (2007).   

V I S T O S  

La  Corte  resuelve la colisión negativa de  competencias  surgida  entre el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado  de  Ibagué  y  el Juzgado Séptimo Penal del Circuito de la misma ciudad, en el  proceso   que   se   adelanta  contra  ANTONIO  JESÚS  JARAMILLO     OVIEDO,     por    el    delito    de  extorsión.   

H E C H O S  

Del contenido de la actuación enviada a esta  Corporación,  se  establece  que ocurrieron el 6 de diciembre de  2004, en  la  ciudad  de  Ibagué,  cuando  Juan  Manuel  Bautista González fue objeto de  extorsión  por  parte  de  Antonio  Jesús  Jaramillo  Oviedo, quien exigió le  entregara  suma  de  dinero,  cuyo monto inicial fue de $3.000.000, cifra ésta,  que  Bautista  González  redujo  a  $1.300.000, pero finalmente, aceptó que la  víctima le  cancelara solo $200.000.     

A N T E C E D E N T E S  

1.   Por  los  anteriores  hechos,  La  Fiscalía  Quinta  Especializada  de  Ibagué, profirió acusación en contra de  Antonio  Jaramillo Oviedo, por el delito de extorsión, mediante resolución del  9  de  mayo  de  2006. En consecuencia, el proceso se remitió al reparto de los  juzgados  penales  del circuito especializados, por competencia, correspondiendo  al  Juzgado  Segundo Penal del Circuito Especializado, de la misma ciudad, quien  en  auto del 4 de octubre siguiente avocó el conocimiento de la causa y dispuso  traslado   para   los  fines  previstos  en  el  artículo  400  del  C.  de  P.  P.   

2.  El defensor del procesado dentro del  término  antes  citado,  presentó  escritos  solicitando  nulidades  y algunas  pruebas.  Así  mismo  el  despacho  de  conocimiento  resolvió  solicitudes de  tasación  de daños y de libertad provisional, decisión ésta última, que fue  notificada el 1° de febrero de 2007.   

3.  El  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito  Especializado  de  Ibagué,  mediante  auto  del  16 de abril del año en curso,  manifestó  no  ser  competente  para  conocer  del  asunto, toda vez que, en su  criterio,  el  artículo 23 de la Ley 1121 del 30 de diciembre de 2006 modificó  los  numerales  6°  y  7° del artículo 5° transitorio de la Ley 600 de 2000,  norma  que determinó que, entre otros delitos, la extorsión es de conocimiento  de  los  juzgados  penales del circuito especializados cuando su cuantía supere  los  150  salarios  mínimos  legales mensuales vigentes, siendo evidente que en  este caso dicha cuantía es muy inferior.   

Agrega que el artículo 2° de la Ley 794 de  2003,  que modificó el artículo 6 del Código Civil, en forma expresa dispone,  que  las  normas procesales por ser de derecho público y de orden público, son  de obligatorio cumplimiento.   

Señala  también  que el artículo 40 de la  Ley  153  de  1887,  dispone  que  las  leyes  de  sustanciación  y  ritualidad  prevalecen  sobre  las  anteriores,  desde  el momento en que empezaron a regir,  razón  por  la  cual  remitió  el  expediente  al  Juzgado  Séptimo Penal del  Circuito  de  Ibagué,  despacho  al  cual  le  propuso  colisión  negativa  de  competencias.   

4.   Por  su  parte,  el  juzgado    que  recibió  la  actuación,  apartándose  de  ese  criterio,  considera  que la competencia radica en aquél despacho judicial, por cuanto que  los  efectos  de  la  Ley 1121 de 2006, consisten en la tipificación de algunas  conductas   relativas   a   la   financiación  del  terrorismo,  modificando  y  adicionando  la  legislación vigente para adaptarla a lo previsto en la Ley 808  de 2003, pero de ningún modo  derogó normas.    

En  consecuencia,  aceptando  la  colisión  propuesta, el expediente fue remitido a esta Corporación.   

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

1.   No  obstante  que  la  colisión  negativa  de  competencias  se suscitó entre  el Juzgado Segundo Penal del  Circuito  Especializado  de  Ibagué y el Juzgado Séptimo Penal del Circuito de  esa  ciudad,  ambos   pertenecientes  al  mismo Distrito Judicial, sin duda  corresponde   a   esta  Colegiatura   resolverlo,  teniendo  en  cuenta  lo  dispuesto  en  el  inciso  2° del artículo 18  transitorio del Código de  Procedimiento Penal.   

2.   El  motivo de discrepancia en este  caso  se  centra  en la común negativa de los jueces trabados en conflicto para  continuar  conociendo  de  las  diligencias,  pues  el  Juez  Segundo  Penal del  Circuito  Especializado  de  Ibagué  estima que conforme con lo previsto por el  artículo  23  de  la Ley 1121 de 2006, el competente para conocer del delito de  extorsión   cuando  la  cuantía  supere  los  150  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes, es el Juez Penal del Circuito de Ibagué, mientras que para  este  último  funcionario  no  es  atendible  el planteamiento de su homólogo,  porque  ese  efecto  no  responde  al  propósito  del  legislador, el cual fue,  otorgarle  la  competencia   a   los   Jueces  Penales   del    Circuito    Especializado,    de   los  delitos   contenidos   en  la  citada  ley,  aunado  a   los    que    ya   tenía,   pero  no   suprimió   competencias,     es    decir    que    la    Ley   1121   de   2006   no  modificó   la Ley 733 de 2002 que le  atribuía  a esa autoridad el conocimiento  del  delito  de   extorsión.   

3.   Frente a tales consideraciones, se  hace  necesario  indicar  que con la entrada en vigencia de la Ley 1121 de 2006,  se  introdujeron algunas modificaciones a la competencia de los juzgados penales  del  circuito  especializados,  como  así  se  desprende  del  contenido  de su  artículo  23,  pues, entre otros, modificó los numeral 6° y 7° del artículo  5° transitorio de la Ley 600 de 2000.   

En  efecto,  la nueva normativa textualmente  contempla:   

“ARTÍCULO  23.   Modifícanse  los  numerales  6 y 7 del artículo 5 transitorio de la  Ley 600 de 2000 los cuales quedarán así:   

“Los   jueces  penales  de  circuito  especializados  conocen, en primera instancia:   

“….  

“6. De los delitos  de  entrenamiento  para  actividades  ilícitas (artículo 341 y 342 del Código  Penal),  de  terrorismo,  financiación  del  terrorismo,  y  administración de  recursos  relacionados  con  actividades  terroristas (artículos 343, 344 y 345  del  Código  Penal),  de  la  instigación  a  delinquir  con fines terroristas  (artículo  348  inciso  2º),  del empleo o lanzamiento de sustancias u objetos  peligrosos   con  fines  terroristas  (artículo  359  inciso  segundo),  de  la  corrupción  de alimentos, productos médicos o material profiláctico con fines  terroristas  (artículo  372 inciso 4º) y del constreñimiento ilegal con fines  terroristas (artículo 185 numeral 1).   

“7. Del concierto  para  cometer  delitos  de  terrorismo  y  de  financiación  del  terrorismo  y  administración   de   recursos   relacionados   con   actividades  terroristas,  narcotráfico,  secuestro  extorsivo, extorsión o para conformar escuadrones de  la  muerte,  grupo de justicia privada o bandas de sicarios, lavado de activos u  omisión  de  control (artículo 340 del Código Penal), testaferrato (artículo  326   del  Código  Penal);  extorsión  en  cuantía  superior    a    ciento    cincuenta    (150)    salarios   mínimos   mensuales  vigentes”.   

Así,  entonces,  de  la  hermenéutica  del  precepto  trascrito,  debe  inferirse  que,  contrario a lo afirmado por el Juez  Séptimo  Penal  del  Circuito  de Ibagué, la Ley 1121 de 2006 sí modificó el  artículo  14  de  la  Ley 733 de 2002, el cual atribuía a los Juzgados Penales  del   Circuito  Especializados,  la  competencia  para  conocer  del  delito  de  extorsión  sin  sujeción a la cuantía, retornándole ahora la competencia por  dicha  conducta  punible  “en  cuantía  superior  a  ciento  cincuenta  (150) salarios mínimos mensuales”  tal  como,  en  un  principio,  se  le  había  asignado  en  el numeral 7° del  artículo 5° transitorio de la Ley 600 de 2000.   

Por ello, como recientemente lo ha precisado  la   jurisprudencia   de  la  Sala,  surge  claro  colegir  que  “la  competencia  para  el  conocimiento del delito de extorsión, en  primera  instancia,  en  cuantía  inferior  a  150  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  por  tratarse  de un delito ubicado dentro de aquellos que  atentan  contra  el  patrimonio  económico,  corresponde  al  Juzgado Penal del  Circuito  de conformidad con la cláusula general de competencia contenida en el  literal  b  del  numeral  1° del artículo 77 de la Ley 600 de 2000”.1   

En  consecuencia,  teniendo  presente que en  este  caso  la exigencia extorsiva se fijó en tres millones de pesos, cifra que  para  la  época  de  los  hechos  (diciembre de 2004) representaba una suma muy  inferior  a  los  150  salarios  mínimos legales mensuales vigentes, lógico es  colegir  que  la  competencia  para  conocer  de  este  asunto corresponde a los  juzgados Penales de Circuito.   

No  obstante,   como  quiera   que   el   proceso  actualmente  se  encuentra  en  la  etapa  del  juicio, como que está pendiente para llevar a cabo la audiencia  preparatoria,    de    acuerdo  con   lo   contemplado   en    el    artículo    40    de   la   Ley   153     de    1887,    el    cual   prevé    que   “Las   leyes   concernientes  a   la     sustanciación     y     ritualidad    de   los   juicios     prevalecen     sobre     las    anteriores   desde   el   momento  en  que deben empezar a regir. Pero lo  términos  que  hubieren  empezado a correr, y  las  actuaciones   y   diligencias   que  ya  estuvieren  iniciadas,   se      regirán    por    la    ley    vigente    al    tiempo    de    su  iniciación”,  se impone concluir que, en este caso,  la  competencia  se  prorroga  y,  por  lo mismo, es el Juzgado Segundo Penal de  Circuito Especializado el llamado a conocer del diligenciamiento.   

En  un  caso  similar  a  este y frente a la  prórroga de competencia, la jurisprudencia de la Corte indicó:   

“Así las cosas,  sin  dificultad  advierte  la Sala que al armonizar el citado artículo 40 de la  Ley  153  de  1887 con los referidos principios que gobiernan la administración  de  justicia,  se  impone concluir que con el propósito de evitar la migración  de  expedientes  de  un  despacho judicial a otro con ocasión de los frecuentes  cambios  legislativos,  en  seguro desmedro de la celeridad y eficiencia debidas  tanto  al usuario de la administración de justicia como a la sociedad, se tiene  que,  en  situaciones  como la que aquí ocupa la atención de la Sala, esto es,  cuando  empieza  a  correr  el  término dispuesto en la ley para proferir fallo  luego  de  culminada  la  audiencia  pública  o de recibido el diligenciamiento  después  de  realizarse  la diligencia de formulación y aceptación de cargos,  no  hay  lugar  a  variar la competencia por el advenimiento de una ley procesal  que     la    modifique,    pues    ‘los  términos que hubieren empezado a correr (…) se regirán por  la     ley     vigente     al     tiempo     de    su    iniciación”.2   

Teniendo   en  cuenta  lo  anterior,  debe  reiterarse  que  no  obstante  tratarse  este proceso de un delito de extorsión  cuya  cuantía  es  inferior  a  150  salarios  mínimos  legales  mensuales, su  conocimiento  se  asignará  al Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado  de  Ibagué,  pues  agotados  todos  los  trámites  propios  del  juicio, en la  actualidad    corren    los    términos    propios   del   adelantamiento   del  juicio.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.          DECLARAR  que  la competencia para conocer  de  la causa que se adelantada contra ANTONIO DE JESÚS  JARAMILLO   OVIEDO,  por  el  delito  de  extorsión,  corresponde  al  Juzgado  Segundo  Penal  del Circuito  Especializado  de Ibagué. Por lo tanto, remítasele el  expediente.   

2.    Por  Secretaría  de  la  Sala,  infórmese   lo   decidido   al   Juzgado   Séptimo   Penal   del  Circuito  de  Ibagué.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                MAURO  SOLARTE PORTILLA   

JAVIER  ZAPATA ORTÍZ  

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

1  Ver   colisión   27059  del  9  de  mayo  de  2007.   

2  Colisión  27131  del  3 de mayo de 2007. Ver también colisión 27130 del 16 de  mayo de 2007.     

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