27416(30-05-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27416  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado  Ponente   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

Aprobado  acta  número  83   

Bogotá D. C., 30 de Mayo de 2007.  

Decide   la  Sala  acerca  del  impedimento  expresado  por  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Manizales,   para   conocer   del  recurso  de  apelación  interpuesto  por  el  representante  del  Ministerio Público contra la sentencia condenatoria emitida  por  el  Juzgado  Séptimo  penal del circuito de Manizales contra LESLY VIVIANA  GUAMAN  AREVALO,  JHON  FREDY  BERNAL  LIBERATO,  YAXON BLADIMIR ALVAREZ SOUZA y  ALFREDO  GARCIA  RESTREPO  como  autores  de  los  delitos  de  hurto calificado  agravado,  falsedad  en  documento  privado  y  concierto  para  delinquir, cuya  lectura de fallo se efectuó el 19 de diciembre de 2006.   

Actuación procesal  

Ante  el  Juzgado  quinto penal municipal de  Manizales  con  función  de  control  de  garantías, el 8 de agosto de 2006 se  cumplió  con  la  audiencia preliminar de legalización del registro voluntario  de  un  vehículo,  de  los  elementos  allí  encontrados, de la captura de sus  ocupantes,  de  formulación  de imputación  y de imposición de medida de  aseguramiento  de  detención  preventiva.  Dicha actuación obedeció a que los  capturados  fueron  sorprendidos en poder de elementos reportados como hurtados,  copias  bancarias de operaciones fraudulentas, etc., que denotaron su compromiso  con  la  comisión  de  conductas  punibles reportadas a las autoridades por esa  fecha.   

La  imputación  se  hizo por los delitos de  concierto  para  delinquir,  falsedad  en  documento  privado y hurto calificado  agravado.   

Cumplido aquello y luego que el Juzgado sexto  penal   del   circuito  de  Manizales  confirmara  la  medida  de  aseguramiento  protestada  por  la  defensa,  la  Fiscalía  doce seccional elevó solicitud de  preclusión   de  la  investigación  por   el  delito  de  concierto  para  delinquir  por  atipicidad  de  la  conducta,  diligencia que se surtió ante el  Juzgado  quinto  penal  del  circuito  de  esa  capital  y  cuya decisión final  resultó   adversa  para  la  Fiscalía,  al  negarse  el  juez  a  decretar  la  preclusión.  Tal  determinación  fue  impugnada  por la representante del ente  acusador, los procesados y su defensor.   

Con  motivo  de la alzada, la investigación  llegó  a  conocimiento  de  la  Sala  Penal del Tribunal Superior de Manizales,  donde  se  dispuso, por el Magistrado sustanciador, la celebración de audiencia  de  argumentación  oral la cual se realizó el 27 de septiembre de 2006 y en la  que  los  Magistrados integrantes de la Sala, Gloria Ligia Castaño Duque, José  Fernando  Reyes  Cuartas y Antonio Toro Ruiz confirmaron la decisión tomada por  el a-quo, en el sentido de reafirmar la negativa a precluir.   

Restituidos  los  términos  por  orden  del  Tribunal,  la investigación prosiguió hasta cuando los cuatro imputados, LESLY  VIVIANA  GUAMAN  AREVALO,  JHON  FREDY  BERNAL  LIBERATO, YAXON BLADIMIR ALVAREZ  SOUZA  y  ALFREDO  GARCIA RESTREPO y su defensor firmaron acta de preacuerdo con  la  Fiscalía,  en  la  cual aceptaron los cargos a cambio del reconocimiento de  una  rebaja  de  pena máxima y del reconocimiento de la suspensión condicional  de la ejecución de la sentencia.   

Llegado el asunto a conocimiento del Juzgado  séptimo  penal  del  circuito por impedimento de un homólogo suyo, se cumplió  con  la diligencia de aprobación de preacuerdo y aceptado el mismo se procedió  con  la  diligencia  de  individualización  de  pena  y  sentencia donde se dio  lectura  al  fallo  que  por motivo de impugnación generó el impedimento de la  Sala  Penal  del  Tribunal  de  Manizales  que  se  pone  a consideración de la  Corte.   

Las  razones  aducidas  por  la  Sala  para  declararse  impedida  para conocer de esa apelación, recogen como argumentos la  importancia   de   preservar   el   principio  de  imparcialidad  del  juzgador,  presupuesto  sustancial  del  debido proceso y la existencia de una fuente legal  que  literalmente  le  impide  al  juez  que  haya  tramitado  la  solicitud  de  preclusión  realizada  por  la Fiscalía y la haya negado, conocer el asunto de  fondo  en el juicio, tal como lo prevé el ordinal 14 del artículo 56 de la ley  906 de 2004.   

Agrega  además  que  esa  limitación  se  ratifica  en  el artículo 335 ibidem, cuando expresa que el juez que conozca de  la preclusión quedará impedido para conocer del juicio.   

Con  esa base legal y tomando en cuenta que  esa  Sala  resolvió  acerca  de  la  solicitud  de preclusión impetrada por la  Fiscalía  respecto del delito de concierto para delinquir y la denegó mediante  la  confirmación  del  auto que en primera instancia así lo dispuso, el motivo  del  impedimento está demostrado sin que para el caso obste que la terminación  del asunto sea producto del preacuerdo celebrado entre las partes.   

          SE CONSIDERA   

De conformidad con los artículos 57 y 341 de  la  Ley 906 de 2004 la Sala es competente para resolver el impedimento, toda vez  que  se  trata  de  una  actuación  sometida  a  la consideración del Tribunal  Superior   de   Manizales,   Distrito   donde   ya   rige   el   sistema   penal  acusatorio.   

En tratándose de impedimento conjunto, como  en  este  caso  acontece,  el  trámite se desarrollará unívocamente según lo  establece  el  artículo  59  del código de procedimiento penal. Dicho trámite  conlleva   la   suspensión   de   la   actuación   hasta  cuando  se  resuelva  definitivamente  el asunto, en los términos establecidos por el artículo 62 de  la misma obra.   

En aras de la legitimidad, la estructura del  sistema  penal de un estado democrático presupone la división de las funciones  de  investigación,  acusación  y  juzgamiento en procura de resguardar así el  principio  básico  de  la  imparcialidad del juzgador, porque de hallarse éste  prejuiciado  las  garantías  de las partes e intervinientes corren el riesgo de  socavarse.   

De allí que la legislación sobre la materia  sea   supremamente   celosa   en  esta  materia,  tanto  que  desde  la  órbita  constitucional  se  concibió  una estructura procesal  donde claramente se  delimita  el  campo de acción entre el juez de garantías y el de conocimiento,  al  punto  que  quien ejerza como juez de garantías queda impedido para ejercer  como juez de conocimiento.   

Todo  ello con la finalidad de garantizar un  juicio  público,  con inmediación de las pruebas, contradictorio concentrado y  fuertemente  marcado  por  la  imparcialidad,  autonomía  e  independencia  del  juez.   

De  tal  suerte  que si por alguna razón el  juez  ha  debido  anticipar  conceptos  sobre  aspectos  precisos del caso, como  ocurre  cuando  niega  una  solicitud  de  preclusión  en  tanto  esa decisión  implica,  en  la  mayoría de las veces, un análisis del valor de los medios de  conocimiento  y  una  respuesta  a  la teoría que las partes le proponen,   resulta  sensato  y razonable sustraerlo del conocimiento del asunto, pues de lo  contrario  perduraría una fundada sensación de desconfianza por las partes, al  haber dejado traslucir, el juez, su criterio.   

El  caso que ocupa la atención de la Corte,  no  solamente  denota que las estimaciones realizadas por los Magistrados cuando  ratificaron  la  determinación  de  no  acceder  a  la solicitud de preclusión  elevada   por  la  Fiscalía  configuran  un  evento  claro  de  prejuzgamiento,  comprometiendo   de   modo   indiscutible  su  imparcialidad,  sino  además  la  concurrencia  diáfana de la causal legal de impedimento contenida en el ordinal  14  del  artículo  56 de la ley 906 de 2004, conforme a la cual debe sustraerse  del  conocimiento  del asunto en la fase del juicio el juez que haya conocido de  la  solicitud  de preclusión formulada por la Fiscalía General de la Nación y  la haya negado.   

Y, en esa misma dirección, el artículo 335  del  Código  de  procedimiento  penal,  buscando preservar la independencia del  juzgador,  impone  que el juez que conozca de la preclusión queda impedido para  conocer  del juicio, lo cual indica que al haber obrado el Tribunal de Manizales  como  juez  colegiado pronunciándose desfavorablemente sobre el pedimento de la  Fiscalía  tendiente  a  obtener  preclusión  por  el  delito de concierto para  delinquir,  ha  quedado  impedido para conocer del juicio y en consecuencia debe  accederse  a  su  manifestación  voluntaria para separarse del conocimiento del  caso.   

En  realidad  de  verdad,  la  circunstancia  particular  acerca de que la investigación llegó a juicio merced al preacuerdo  de  las  partes  en nada afecta la configuración del impedimento, puesto que si  bien   ese   preacuerdo   condiciona  en  principio  la  emisión  de  un  fallo  condenatorio,  no  es  menos  cierto  que  frente  a  aquel  el  juzgador  puede  eventualmente  tener importantes y trascendentes márgenes de movilidad debido a  que  no  siempre todas las conductas punibles y todas las circunstancias que las  matizan  son  materia  de  consenso,  en  cuyo  caso  las  opiniones previas del  juzgador  sobre  determinados  tópicos o los argumentos empleados para rechazar  la  preclusión,  constituyen  factores  que prejuician al fallador y que pueden  distorsionar  la visión fáctico jurídica que las partes le ofrecen en el acta  de preacuerdo.   

Además,   la   causal  de  impedimento  y  recusación  instituida  en el artículo 56 de la ley 906 de 2004, no distingue,  para  separar  al  juez  del  conocimiento del caso, que se trate de una fase de  juicio  a  la  que  se  llegó  por  vía  normal  o  por acudir a terminaciones  anticipadas,  siendo  coherente  con no hacer distinciones cuando la teleología  del  dispositivo se orienta a honrar el principio de imparcialidad del juzgador,  como base fundamental del debido proceso.   

          En  ese  orden  de  ideas, la Corte encuentra fundado el impedimento  manifestado por la Sala Penal del Tribunal Superior de Manizales.   

Por lo tanto, la Sala de Casación Penal de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,            

Resuelve   

Declarar  fundado el impedimento manifestado  por   los   Magistrados   del   Tribunal   Superior  de  Manizales  –Sala    Penal-.   En   consecuencia,  remítase  el  expediente  a  la  Secretaría  de  la  misma  para que proceda a  integrar la Sala de Conjueces.   

          Cúmplase   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                ÁLVARO O. PÉREZ PINZÓN    

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN              JORGE                                 L.                                QUINTERO  MILANÉS                   

             

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                  JULIO                                  E.                                  SOCHA  SALAMANCA                                       

                    

MAURO            SOLARTE  PORTILLA                        JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUÍZ NÚÑEZ  

Secretaria     

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